CHRONICA #1
EMBOSCADA DE GREEN MEADOW
Informe de la misión: Después de 6 meses de regresar a Poniville la princesa Twiligth Sparkle nos encomienda la misión de llevar apoyo militar a los nuevos pueblos asentados cerca de Poniville.
Green Meadow un pueblo joven construido por ponies intelectuales retirados de sus profesiones puede que esté en peligro de un ataque sorpresa de rebeldes que solo saquean pequeñas localidades para abastecerse en su cruel campaña; fuera lo que fuera; antes de entrar y de dar apoyo militar la princesa me envió a mí y a algunos cuantos soldados a hablar con el alcalde de dicho publo para que nos de el consentimiento que nuestras tropas marcharan en su pueblo y asi protegerlo de crueles ataques.
A pesar de ser un pequeño pueblo esconde también muchos secretos…
Era una mañana tranquila en Poniville los ataques de rebeldes habían disminuido muy poco pero aún se escuchaban noticias que grandes ciudades como Manehattan seguían siendo atacadas constantemente. En Poniville esos ataques disminuyeron hasta el punto que solo había ataques cada semana, los habitantes empezaron a salir más de su hogar y el oscuro panorama que iluminaba el pueblo de la amistad iba recobrando más su color.
El Capitán Vanguard Red se encontraba de regreso a sus labores militares organizando las guardias distribuidas por todo Poniville y supervisando las tácticas de defensa en plenos ataques enemigos. Después de seis meses desde el día que regresó con su familia, Vanguard se sentía más tranquilo ya que pasaba más tiempo con su familia.
Vanguard jugaba con su hija Fate a los combates con algunos peluches que él y su hija controlaban con sus cascos mientras recreaban una pelea graciosa donde Vanguard hacía ruidos graciosos que solo hacían reír a la pequeña.
-¡Capitán Red! ¡¿Se encuentra ahí?!- Una voz lo llamaba mientras tocaba la puerta de su oficina al mismo tiempo
-¡Si, adelante!- Vanguard se levantó del suelo donde estaba jugando con su hija y la cargó en su lomo en lo que el soldado que había llamado a su puerta entrara a su oficina.
-¡Señor!- Hizo un saludo- La princesa Twiligth Sparkle solicita su presencia en el salón del trono.
-Iré de inmediato soldado, puede retirarse
Vanguard le devolvió el saludo y fue por su casco militar para ponérselo y dirijirse a ver a la princesa.
-Papi ¿Vamos con tía Twiligth?- Le decía con palabras tiernas su hija que estaba en su lomo.
-Si Fate, vamos a ver a la princesa- Le decía Vanguard mientras salía de su oficina y se dirigía al salón del trono.
El capitán entró al salón del trono que estaba custodiado rigurosamente por seis ponies que protegían la entrada. Al entrar hizo una reverencia y su hija Fate aprovechó para bajar del lomo de su padre y correr con dirección a Twiligth.
-¡Tía Twi!- Gritaba la pequeña mientras trotaba muy rápido para abrazar a la princesa
-¡Hola pequeña!- Twiligth abrazó a Fate
-Mil disculpas por el atrevimiento irrespetuoso de mi hija, princesa
-No tienes que ser muy cortés en todo Capitán además ya sabes que quiero mucho a tu hija.
-Si lo sé princesa… a propósito ¿Para que solicitó mi presencia?
Twiligth subió a Fate a su lomo para continuar hablando con Vanguard.
-Capitán Red usted sabe que los ataques a Poniville se redujeron pero también sabe que en algunos lugares de Equestria no tiene la misma suerte y siguen sufriendo ataques por parte de esos rebeldes. En las cercanías con Poniville hay muchos pueblos jóvenes que no tienen muchos años de haberse fundado.
-Entonces princesa ¿Quiere que vaya a brindarles apoyo militar y protección a aquellos pueblos?
-Ese es el plan Capitán pero no podemos ir asi llegando con un ejército. Ellos viven con mucho miedo Capitán y primero quiero que vallas tú con otros soldados a entablar una relación diplomática con el alcalde de Green Meadow para que nos conceda el permiso de entrar a nuestras tropas a su pueblo.
-¿Green Meadow? ¿Por qué a ese pequeño pueblo? Además no necesitamos su permiso ya que usted gobierna esas tierras donde están asentándose e incluso Celestia puede ordenar a sus tropas encuartelar a sus tropas ahí sin ningún permiso.
-Capitán por favor, Green Meadow es un pueblo donde viven ponies intelectuales retirados, tiene mucho miedo que rebeldes destruyan y saqueen su pueblo, no solo eso, ellos temen que los soldados que mandemos a protegerlos puedan atacarlos. Me comuniqué por radio con el alcalde Paper Dust para que usted le diera más detalles sobre la protección que le brindo y si el acepta los otros pueblos cercanos a ese lugar aceptaran sin dudar.
Vanguard no estaba seguro por qué la princesa tomaría esa decisión de pedir permiso para brindar apoyo militar asi que solo optó por obedecer la orden.
-Entonces preparare a cinco soldados para que me acompañen a Green Meadow y partir de inmediato.
Vanguard hizo una reverencia antes de retirarse y justo de dar la espalda algo lo detuvo.
-¡Papi!- Gritando su pequeña hija trotaba hacia él -¿Mataras rebeldes?- Con dificultad de pronunciar bien las palabras le preguntaba a su padre mientras lo veía a los ojos
-Espero que no hija, esta es una misión de negociación.
-¿Qué es eso?- Preguntaba muy confundida
-Quiere decir que solo voy a hablar con ponies mayores y hacer nuevos amigos hija- Le decía mientras la cargaba y la abrazaba. –Volveré pronto hija y quiero que cuides a la tía Twiligth y a tu mami. ¿Puedes hacerlo?
Fate mientras abrazaba a su padre volteo a verlos a los ojos con una sonrisa tierna.
-¡Sí!- Le contestó mientras ponía su pequeño casco en su cabeza haciendo un saludo militar dirigido a su padre.
-¡Así se habla Cadete Fate!- La baja al suelo y le regresa el saludo militar –Ahora ve a tomar tu puesto cadete
Fate se da la media vuelta y trota con dirección a Twiligth mientras en el camino tropieza un par de veces pero la pequeña se levantaba y seguía hasta llegar con la princesa.
El capitán al ver que su hija había llegado con Twiligth dio la media vuelta y salio de la sala del trono. Una vez fuera del castillo, Vanguard pensaba quienes serían los soldados que podrían acompañarlo hasta ese pequeño pueblo.
-¡Capitán Red!
Escuchó un grito a lo lejos que lo llamaban, volteó para ver quién gritaba su nombre y a lo lejos vio a Leaft Speed que galopaba rápidamente en dirección hacia a él.
-¡Cabo Leaft! ¿Qué es lo que necesita? ¿Por qué me estaba llamando?- Le preguntaba Vanguard
-Señor… disculpe… ¿Puedo… acompañarlo?- Le preguntaba Leaft mientras trataba de recuperar el aliento después de galopar una larga distancia.
-¿Acompañarme a dónde Cabo?
-Pues a Green Meadow Señor
-¿Y cómo lo sabe Cabo?
-Bueno… yo… -Leaft estaba muy apenado –Bueno señor la verdad escuche la conversación entre usted y la Princesa Twiligth y quiero saber si puedo acompañarlo.
Vanguard lo miraba seriamente con una mirada fría sin decir ninguna palabra, mientras Leaft estaba muy apenado por decirle la verdad a su Capitán.
-Leaft aprecio mucho tu honestidad pero aún asi no puedes acompañarme
-¿Por qué no Capitán?- Replicó abruptamente Leaft
-Porque tú eres mi suplente Leaft. Tú eres mi segundo al mando y cuando este afuera en alguna misión, tú estarás aquí defendiendo Poniville.
-Lo sé Capitán pero quiero acompañarlo para aprender a ser un buen líder, por favor déjeme acompañarlo- Le insistía Leaft
-Leaft tú eres un gran líder, la princesa Twiligth me enseñó tus evaluaciones en este año y medio que estuve ausente y tu comportamiento antes las adversidades presentadas ha sido impecable.
-¡Por favor Señor! No ha habido ningún ataque en estos días y pienso que la princesa Twiligth se encargaría de cualquier problema en nuestra ausencia.
Vanguard al verlo tan decidido sucumbió a las peticiones de su soldado más sobresaliente de su ejército.
-Está bien Leaft puedes venir pero tú te encargaras de seleccionar a cuatro soldados más que nos acompañaran en nuestro viaje y diles que solo se lleven sus armas, nada de equipo pesado ni de combate. ¡¿Entendido?!
-¡Señor, si señor!- Le contesto Leaft a su Capitán con más ánimos –Gracias señor
-Espera Leaft, ve con la princesa y avísale que vas a ir conmigo y te espero en la estación de trenes en 10 minutos.
-¡Entendido señor!
Leaft Speed trotando rápidamente entró al castillo de la amistad para avisarle a la princesa que acompañará a Vanguard. Mientras tanto el Capitán Red galopaba en dirección a la estación del tren para dar las órdenes a los maquinistas que necesitaban hacer un viaje para una misión. Acabando de hablar con los maquinistas, Vanguard se sentó a esperar a Leaft que regresara junto con los soldados que iban a acompañarlos en esta misión.
Después de diez minutos Leaft regresa con cuatro unicornios soldados a la estación del tren.
-Capitán Red le traigo a los soldados que nos acompañarán en nuestro viaje diplomático.
Vanguard los ve de reojo y se levanta.
-Leaft estos caballeros son de tus filas ya que me cuesta trabajo reconocerlos- Se detiene enfrente de uno para observarlo más de cerca.
-¡Soldado, dime tu nombre y cargo!
-¡Me llamo Metal Rider y soy un recluta de infantería!
Vanguard lo miraba con seriedad mientras que con su vista lo miraba de arriba hacia abajo para ver si era un buen elemento. Por otra parte Rider estaba nervioso al igual que sus compañeros que estaban a lado de él formados en firmes.
-¡Todos ustedes díganme su nombre y su grado!
Todos los faltantes escucharon y sin mover ningún solo musculo empezaron a presentarse.
-¡Mi nombre es Noble Edge y soy un recluta de infantería! ¡Señor!
-¡Mi nombre es Crimson Wheel y soy un recluta de infantería! ¡Señor!
-Mi nombre es Rocket Fire y soy un recluta de infantería! ¡Señor!
Vanguard al escuchar sus nombres y sus grados se quedó pensativo caminando de un lado a otro.
-Leaft me trajiste voluntarios sin ninguna experiencia en batalla, solo tienen el entrenamiento básico de como portar y combatir con un arma.
Al escuchar los reclamos de Vanguard hacia Leaft, Rider interrumpió al capitán.
-Señor con todo respeto sabemos que no tenemos mucha experiencia militar pero hemos participado en la defensa de diferentes ataques de rebeldes donde hemos salidos victoriosos y es por eso que pedimos esta oportunidad de…
-¡Soldado esto no es una defensa! ¡Esto es una misión de alto nivel!- interrumpió abruptamente el capitán –Es una misión peligrosa por el trayecto. Por lo menos si en la defensa salieran heridos tienen ayuda médica pero en este caso el riesgo es alto y que el peligro nos acechará en el transcurso del viaje o puede que a donde vayamos el enemigo nos esté esperando.
Los soldados se miraban con nerviosismo unos a otros al escuchar las palabras del capitán pensando si era buena idea aceptar tal riesgo.
-Capitán sé que quería soldados con más experiencia pero mi intuición me dice que los más experimentados se quedaran en proteger poniville de cualquier ataque, estoy consciente de que no sabemos lo que nos espera al llegar a Green Meadow pero yo tengo fe en mis soldados- Hablo Leaft tratando de convencer a Red.
-Soldados en mis filas no me gusta obligar a mi gente a hacer cosas que no les guste, aquellos que acepten esta misión den un galope al frente y el que no, puede retirarse pero antes de que lo hagan debo advertirles y mis palabras no mentirán pero puede que alguno de nosotros o incluso todos no regresemos con vida. Suena sencilla esta misión pero el proceso puede ser peligroso.
Los cuatro soldados se miraban indecisos unos a otros en silencio mientras que el capitán los observaba seriamente en lo que tomaban una decisión, tal vez la más importante en sus jóvenes vidas.
-Les comento que no los considerare cobardes si no quieren…
En ese momento los cuatro soldados unicornios galoparon un paso al mismo tiempo.
-¡Aceptamos valientemente la misión señor!- Dijeron al mismo tiempo los cuatro después de galopar un paso.
-¡Perfecto, entonces entren al vagón pero de ya!
-¡Si señor!
El capitán los veía sonriente mientras los unicornios entraban al vagón rápidamente para emprender el viaje.
-Me alegro de que le tengas fe a tus subordinados amigo, sigue así y llegaras a ser un buen líder- Le decía a Leaft mientras entraba al vagón del tren
-Gracias señor
Leaft entró al último y el maquinista al ver que los pasajeros entraron al tren empezó a avanzar. Ellos se acomodaron en los vagones de carga ya que el tren solo transportaba suministros que se dirigía a la ciudad de Manehattan.
Pasaron 2 horas después de tomaron el tren de Poniville pues el tren tenía que atravesar la cordillera de montañas y fragmentos de bosque que rodeaba la gran ciudad de Poniville. El tren que se dirigía a Manehattan tenía que hacer un desvío en la región de Gray Rocks una zona cercana a su destino.
En la zona no existía ninguna estación para que el tren se detuviera asi que solo se detuvo a la mitad del camino. Vanguard ordenó a su tropa bajar lo más rápido posible del tren ya que estaba nervioso de que un ataque rebelde los sorprendería y los asaltara para llevarse los suministros que llevaban en el tren.
Después de que bajaran del tren, Vanguard caminó hacia el norte por un estrecho camino de tierra rodeada por algo de maleza.
-Ya casi llegamos soldados, solo manténganse alerta a su alrededor ya que en estos tiempos ya no podemos andar tranquilamente sin que el enemigo nos prepare alguna emboscada- Ordenó el capitán mientras seguían galopando.
Los soldados miraban con desconfianza de un lado a otro, agudizando sus sentidos para presenciar cualquier tipo de peligro pero al seguir avanzando la suerte estaba de su lado ya que su trayecto fue muy tranquilo incluso durante su viaje dentro del tren. Siguieron avanzando durante varios minutos hasta que a lo lejos vieron casas algo elegantes surgir en el horizonte mientras avanzaban.
-Hemos llegado soldados, gracias a Celestia que no tuvimos contratiempos
Vanguard entró en el pequeño poblado que en la entrada tenía un enorme letrero en forma de arco que decía "Bienvenidos a Green Meadow" en o cual Vanguard no le prestó mucha atención y siguió avanzando en busca de la alcaldía o edificio de gobierno para hablar con el líder del asentamiento. Mientras seguía galopando por la calle principal los habitantes ya algo mayores de edad se le quedaban viendo con asombro y algunos con algo de temor, que incluso se encerraban en sus casas o negocios cuando veían al capitán galopar con tranquilidad por la calle.
-¡Oye tú el militar, ¿sabes que no puedes entrar en este pueblo con armas?!- Le gritó un joven uniformado y armado con una espada corta que llevaba en su costado.
Vanguard se detiene al escuchar la orden de aquel joven y lo voltea a ver mientras que el joven uniformado se acerca al capitán.
-Muy bien amigo usted y sus compañeros tienen que dejar sus armas para poder entrar al pueblo, de hacer caso omiso a nuestras advertencias les pedimos que por favor salgan pacíficamente de lo contrario usaremos fuerza letal contra ustedes.
Vanguard prestaba atención de las palabras de aquel joven uniformado y solo lo veía seriamente.
-Tenía entendido que este pueblo estaba desprotegido y por el momento no puedo obedecer esa petición mientras estemos viviendo en una época de guerra.
-¡Entonces les pediré amablemente que se retiren si no quieren sufrir las consecuencias!- Le advirtió el joven mientras ponía su casco derecho sobre el mango de su espada corta.
-No podemos irnos y tampoco tenemos ganas de luchar. Somos de la guardia real de la Princesa Twiligth y venimos para…
-¡No me importa quienes sean aquí no pasan sin no dejan sus armas o de lo contrario haré que se vallan!
Vanguard observaba que varios ponies uniformados llegaban por distintas partes del pueblo armados con espadas cortas y mazas. Eran como veinte que se acercaban poco a poco en manada para intimidar a Vanguar, Leaft y a sus soldados, mientras que ellos se preparaban formando un círculo chocando su flanco trasero entre si mientras desenvainaban sus espadas y se preparaban para defenderse del ataque de aquellos extraños uniformados.
-¡Nosotros no queremos pelear ni mucho menos hacerles daño!- Gritaba Vanguard para que los uniformados entraran en razón pero sin ningún resultado
-¡Prepárense soldados!- Gritó de nuevo Vanguard a los suyos para empezar a defenderse.
Los uniformados avanzaron más deprisa para atacar a los seis soldados que se encontraban reunidos flancos con flanco. Uno de los uniformados adrementó un golpe con su maza en contra de Vanguard el cual el Capitán bloqueó el golpe con su espada y para no hacerle daño al uniformado lo golpeó en la cara con su casco izquierdo para noquearlo y seguir defendiéndose. Leaft gracias a su velocidad con su espada bloqueó a dos que lo atacaban al mismo tiempo, golpeando a uno con su casco izquierdo en la cara y al otro con el mango de su espada en la nuca dejándolos inconscientes. Los otros cuatro con valentía y coraje se defendían y contraatacaban.
-¡No los maten!- Gritaba Vanguard mientras se defendía y contraatacaban
-¡Entendido!- Decían todos al mismo tiempo mientras seguían contraatacando
Siguieron contraatacando y defendiéndose, tanto Vanguard como sus soldados ya no podían seguir resistiendo a más ataques.
-¡Ya fuimos demasiado amables, si no tienen opción mátenlos!- Gritó de nuevo Vanguard
En ese momento el joven uniformado que le pidió que dejara las armas atacó al capitán Red con su espada corta por lo cual el capitán bloqueó el ataque rápidamente y con un giro que hizo con su espada cortó el casco de aquel joven potro, lo hirió lo suficiente para que soltara la espada corta, después de hacerla soltar rápidamente Vanguard toma su espada corta y con ambas espadas las cruza en su cuello para decapitarlo como si lo cortara con unas enormes tijeras, el joven potro con nerviosismo sostenía con sus casco el hierro de ambas espadas para impedir el cometido.
-¡Hasta aquí!- Decía Vanguard mientras apretaba con fuerza ambas espadas
-¡Alto, ya basta!- Gritó una voz grave que se oía a lo lejos que todos se tranquilizaron y voltearon a ver de dónde provenía -¡En nombre de Celestia ¿Qué está pasando aquí?- Un viejo unicornio elegante galopaba en dirección hacia la riña.
-¡Señor Alcalde póngase a salvo que estos vinieron a atacarnos!- Gritaba el joven uniformado que estaba atrapado bajo las dos espadas
-¿Alcalde?- decía Vanguard mientras miraba aquel anciano unicornio.
-Usted debe ser el Capitán Vanguard Red, ¿podría hacerme el favor de dejar de atacar a mis muchachos?
Vanguard obedeció aquella orden del anciano unicornio, quitó ambas espadas del cuello de aquel joven que tenía sometido para envainar su espada y enterrar en el suelo la espada corta del joven uniformado después con voz de mando se dirigió a sus soldados "¡Señores guarden sus armas!" lo cual todos obedecieron.
-Señor ¿usted es el alcalde Paper Dust?
-A su servicio Capitán Red y veo que esos soldados que lo acompañan ¿Son sus guardaespaldas?
-ehh… no señor, ellos son parte de mi equipo en esta misión
-Ya veo pero ¿no cree que viene bastante "preparado" para una misión diplomática? Oh eso me recuerda que deben dejar sus armas para poder entrar al pueblo
-¡¿Qué?!- protestó Vanguard al escuchar eso – ¡Lo siento señor alcalde pero en tiempos de guerra no puedo permitirme el lujo de bajar la guardia y dejar mi espada!
-Capitán sé que toda Equestria está siendo consumida por esta guerra pero en este pueblo todavía se respira la paz y es asi como quiero que se mantenga. Si no quiere dejar sus armas Capitán puede retirarse pues no tengo nada de qué hablar con usted- El alcalde se dio la media vuelta para retirarse.
-¡Espere!- Le grito Vanguard al alcalde –Esta bien señor aceptaré sus términos- Vanguard se quitó el cinturón donde colgaba su espada y se la dio al joven oficial que tenía sometido –Cuídala bien, chico. ¡Señores entreguen sus armas!- Dio la orden a sus soldados para que entregaran las armas lo cual ellos obedecieron.
-Si esta desarmado Capitán puede acompañarme a hablar a mi oficina, por favor sígame.
Vanguard volteó a ver a sus soldados que estaban entregando sus armas y ayudando a los uniformados que estaban noqueados en el suelo, les hizo una señal para que lo siguieran mientras él se apresuró para seguir el paso del anciano alcalde que aun galopaba bastante rápido para alguien de su edad.
-Señor ¿Pensé que estaban indefensos, que no tenían ningún ejército que los protegiera?
-Capitán eso lo discutiremos en cuanto lleguemos a mi oficina pues hay mucho de qué hablar pero por el momento me alegro de que sus hombres no hayan matado a mis muchachos o que ellos hayan matado a alguno de los suyos.
-Señor yo hago lo posible para resolver cualquier conflicto evitando una pelea pero en estos tiempos- suspira –Evitar una pelea es casi imposible y más matar a alguien.
El alcalde y Vanguard siguieron conversando mientras se dirigían al ayuntamiento, un edificio de tres pisos con una arquitectura moderna con acabados góticos que embellecían la superficie de este. Entraron al ayuntamiento y subieron al tercer piso donde se encontraba la enorme oficina del alcalde.
-Por favor Capitán tome asiento
-Gracias Señor- Vanguard tomó asiento mientras que sus soldados se repartían por toda la enorme oficina. –Disculpe que mis soldados le incomoden señor alcalde.
-No tienes por qué disculparte Capitán, aquí todos somos amigos- Ve a los soldados de Red y su vista en Leaft –Parece que ese joven tiene el mismo uniforme que usted Capitán ¿Cuál es el motivo?
-Vera señor el motivo es que yo participé en la defensa de Canterlot y como dejé el puesto de Capitán en Poniville el joven Leaft tomó mi lugar como capitán. Es mi mejor elemento en mis tropas y quiere ganarse el título de Capitán y como líder aprendiendo de mí, es por eso que yo le permití llevar ese uniforme y también le permití venir conmigo a esta misión.
-Interesante Capitán. Me alegro saber que respeta a sus subordinados y ellos lo respetan a usted, eso habla bien de su persona.
-Gracias señor pero ahora cuénteme todo de este pueblo y lo más importante ¿Quiénes son estos ponies armados que están repartidos por todo su pueblo?
El alcalde antes de contestar suspiro un poco y se acomodó en su silla.
-Ellos son mercenarios a sueldo Capitán. Sabemos que estamos en guerra y necesitábamos protección, cómo ve la mayoría que vive en este pueblo somos mayores de edad, retirados de nuestras profesiones que ejercimos durante nuestra joven vida; todos los locales son médicos, poetas, profesores expertos en magia, políticos, arquitectos, etc. Ya sabe capitán lo mejor de lo mejor de nuestra generación y volviendo al tema de los mercenarios pues decidimos contratarlos para que nos protegieran y les pagamos con bits y comida.
-Me sorprende que ustedes amantes de la paz y la educación contrataran a unos bandidos o asesinos para su protección en lugar de pedir ayuda a Celestia o a Twiligth ¿En que estaban pensando? ¿No se dan cuenta que ellos pudieron traicionarlos?- Respondió Vanguard un poco molesto
-Capitán, usted lo digo es una situación delicada estos tiempos en los que vivimos, afortunadamente ningún ciudadano de nuestro pequeño pueblo se ha contagiado de las ideologías de los rebeldes además aquellos que usted llama bandidos o asesinos llegaron a nuestro pueblo pidiendo ayuda porque fueron atacados por los rebeldes, nosotros no negamos la ayuda a ningún pony y decidimos hacer un trato ellos nos protegerían a cambio de un sueldo y comida y hasta la fecha gracias a Celestia no hemos sido atacados por esos rebeldes que tanto tememos. Así que con todo respeto Capitán le sugiero que no le falte al respeto a nuestros defensores.
-Está bien señor me tranquilizare pero ¿por qué solicitó ayuda a la princesa Twiligth si ya tenía quien protegiera su pueblo?
-No del todo Capitán pues verá somos pocos y es cuestión de tiempo para que los rebeldes nos atacaran y nos saquearan, no es necesario ser un matemático para saber que nos superan a cientos. Es por eso que necesitamos de su apoyo militar y quería tener la palabra del capitán de que nos protegería y que no hubiera abusos de poder.
-No se preocupe le doy mi palabra y en cuanto firmemos nuestra alianza las tropas de la guardia de Twiligth vendrán a protegerlos pero solo pido un favor a cambio de nuestra ayuda.
El alcalde parecía preocupado por los favores que el capitán estaba solicitando.
-Espero que sus favores no sean contraproducentes Capitán- Dijo el alcalde algo preocupado
-Para nada señor alcalde el primer favor será que me muestre su pueblo, no quiero que me oculte ningún secreto pues quiero estar informado de todo para poder priorizar las cosas importantes a las cuales tenemos privilegios que proteger como son sus provisiones, sus riquezas, ponies importantes y cualquier tesoro mágico o de gran importancia que pueda ser peligroso o útil para el enemigo.
La segunda, usted queda a cargo de este pueblo pero se deberá enviar un reporte a la princesa Twiligth diariamente informando todo lo que suceda y todos los movimientos militares hechos aquí ya sean ordenados por mi o por usted, ya que como alcalde también tendrá autoridad sobre mis tropas que mande a auxiliar su pueblo.
Y el último favor y eso espero que lo cumpla lo más pronto posible pues necesito que se ponga en contacto con los pequeños pueblos cercanos y los convenzan de pedir ayuda ya sea a la princesa Twiligth o a la princesa Celestia pues queremos ayudarlos.
-Será un hecho capitán, mientras trataré de comunicarme con los pueblos aledaños para convencerlos en lo que usted y su equipo van dando un tour por el pueblo. ¡Dante ven por favor!
De la puerta de su oficina entro un pony joven terrestre uniformado con la pata derecha vendada.
-Si señor alcalde- contestó amablemente y se le quedó viendo a Vanguard
Vanguard lo voltea a ver y se queda sorprendido de que aquel pony que llamó el alcalde es el mismo que peleó con él y casi lo decapita.
-Creo que ya se conocen por la forma en la que se miran uno al otro pero aun así los presentaré formalmente. Capitán Red le presento a Dante uno de los más jóvenes mercenarios y también mi asistente. Dante te presento al capitán…
-No necesita presentármelo señor- Interrumpió Dante un poco molesto mientras se miraba su pata derecha vendada.
-¡Dante o seas grosero!
Vanguard alzó sus casco derecho para interrumpir al alcalde –Déjelo señor yo tuve la culpa por herirlo y casi matarlo. Oye ¿Dante cierto? Discúlpame por lo de hace rato espero que empecemos de nuevo sin resentimientos- Vanguard se acercaba a él para chocar cascos en señal de amistad pero Dante se la rechazo golpeándola hacia a un lado.
-Yo no soy tu amigo- Con voz seca –Solo obedezco órdenes del alcalde y de mi superior. Señor alcalde ¿Qué es lo que necesita?
-Dante necesito que les muestres el pueblo al Capitán y a sus amigos. Muéstrales todo y dales una pequeña explicación si es necesario o tienen alguna duda enseguida los alcanzo.
A Dante no le agradaba mucho la idea de ser guía de turistas y más de alguien que casi lo mata pero aún asi acepto la encomienda del alcalde.
-Enseguida señor… ustedes síganme por favor
Vanguard y sus soldados siguieron a Dante para el recorrido por el pueblo. Mientras tanto en las afueras de Green Meadow un Unicornio desconocido acompañado por tres ponies observaban al pueblo desde una montaña cerca.
-Caballeros por fin lo encontramos- Decía aquel unicornio mientras sonreía al mirar al pueblo a lo lejos. –Por fin encontramos lo que estábamos buscando, pronto todo el poder y sus secretos nos pertenecerán para poder hacer frente a los ejércitos de Celestia y Twiligth.
-Señor ¿Preparo lo necesario para el ataque?
-Si hazlo, y pon en alerta a los demás pues atacaremos en pocos minutos haz que se preparen.
-¡Enseguida señor!
-Esto será demasiado fácil, pronto veré si los rumores de que este pueblo esconde una gran cantidad de información muy poderosa es realmente cierta.
En el pueblo, Vanguard y sus soldados recorren las calles en compañía de Dante que les va mostrando los sitios y edificios más importantes del pueblo.
-A continuación Capitán le mostraremos el invernadero donde cosechamos nuestra comida
-Así es como se mantienen, ya veo es por eso que no solicitaban de mucho apoyo desde hace mucho tiempo
El invernadero era grande y espacioso, en él se encontraban cosechando diferentes plantas que daban diferentes frutos para la supervivencia de los aldeanos. Lo atendían varios ponies viejos unicornios y terrestres cada uno supervisando el clima y la condición de cada una de las plantas y semillas. En varios rincones estaban los mercenarios haciendo guardia dentro del invernadero. Vanguard y sus soldados quedaron maravillados con el lugar pues comprendieron que estos ponies aislados se las arreglaban para sobrevivir a pesar de esta horrible época.
-Capitán por ahora nuestros alimentos se están agotando muy rápido y varios de los especialistas agrónomos encontraron un problema de plaga de huerto que hace que algunos frutos se marchiten rápidamente, es por eso que el alcalde Dust les pidió ayuda no sé cuánto tiempo tengamos para que las raciones se agoten
-Descuida chico sé que no te gusta la idea de pedir ayuda al gobierno de Equestria por el hecho de que ustedes sean mercenarios. También sé que no te agrado pero si vamos a ayudarlos tenemos que cooperar a lo que me recuerda ¿Quién es el líder de su grupo?
Dante se le quedaba viendo a Vanguard con algo de enojo y desconfianza pero aún asi tenía que obedecer las órdenes que le dio el alcalde.
-Máximo Stronghold es el nombre de nuestro líder y guía de nuestro grupo de mercenarios
-¿Máximo Stronghold? Recuerdo escuchar ese nombre en alguna parte
-Capitán ese sujeto hizo…
-Cállate Leaft- Interrumpió Vanguard a su amigo
-Dime Dante ¿Dónde está tu líder?
-Él está supervisando a nuestros mercenarios que hagan muy bien su trabajo, él es muy estricto cuando se trata de trabajar en todas nuestras misiones es asi.
-Espero conocerlo cuando esta guía turística termine. Bueno le estaré echando un ojo al invernadero.
Vanguard le hace señas a Leaft para que lo siga disimuladamente para poder hablar con él en privado.
-Leaft sé muy bien quién es ese tal Máximo solo estaba ganándome la confianza de Dante.
-Perdone señor espero no haber causado algún problema en su estrategia- Se disculpó muy apenado Leaft.
-No te preocupes Leaft lo que menos quiero es problemas asi que te sugiero que seas amigable con ellos. Vamos echemos un vistazo al invernadero.
Vanguard y Leaft galopaban por el invernadero observando y charlando con alguno de los ponies especialistas en agricultura. Metal Rider probaba los frutos recién cosechados, Noble, Crimson y Rocket observaban como cosechaban las semillas en pequeños huertos portátiles y preguntaban sus dudas inquietantes.
Asi por un buen tiempo Vanguard y sus soldados estaban platicando con los ponies agrónomos. A lo lejos se escucha un estruendo que todos se quedaron en silencio por un momento.
-¿Qué fue eso?- Pregunto Vanguard algo preocupado.
-Nada, yo creo que están haciendo un nuevo experimento químico y algo les salió mal- Le contestó Dante –¡Ustedes vayan a revisar!- Ordenó Dante a unos mercenarios que se encontraban en la puerta del invernadero.
-Dante ¿Estás seguro de que no ocurre nada malo?- Insistió en preguntar Vanguard
-Tranquilo "valiente" Capitán ya verás que…
En ese momento una explosión hizo volar la pared del invernadero matando a dos mercenarios que estaban cerca de la explosión. Las llamas empezaban a quemar las plantas y los equipos de cosecha, había gritos de terror y desesperación por parte de los agricultores que estaban dentro del invernadero. El capitán Vanguard y sus soldados salieron volando por la explosión hasta llegar a la otra pared donde chocaron violentamente contra ella, se levantaron y vieron que donde se originó la explosión llegaban ponies unicornios armaos con espadas.
-¡Maten a los uniformados y capturen con vida a los ciudadanos!- Gritó aquel pony unicornio rebelde.
-¡Rebeldes!- Gritó Vaguard mientras se ponía de pie -¡Vamos evacuen a los civiles!- Les gritaba a los mercenarios que estaban cerca quienes obedecieron al acto.
-¡No dejen que se escapen!- Gritó aquel unicornio rebelde que desenvaino su espada con su telequinesis.
Un par de mercenarios ayudaba a evacuar a los viejos civiles que se encontraban dentro del invernadero- ¡Rápido, Rápido, muévanse!- Gritaban los mercenarios para que los civiles se apuraran a escapar del lugar.
Vanguard intentando detener el paso de los unicornios rebeldes buscaba su espada pero recordó que las había dejado en la entrada del pueblo.
-¡Maldición mi espada! ¡Soldados luchen con lo que tengan!- Gritaba a sus soldados para que defendieran la retirada
-Veo que estas desarmado, será muy sencillo aniquilarte- Decía un rebelde que se acercaba a atacar a Vanguard.
-¡No será muy fácil presumido!
El unicornio rebelde ataco a Vanguard con su espada que sostenía con su magia, Vanguard solo esquivaba rápidamente mientras esperaba un punto ciego donde atacar. Sus demás soldados hacían lo mismo esquivaban los ataques y en un momento oportuno Rocket Fire se abalanzó sobre un rebelde golpeándolo en el suelo mientras sus compañeros lo protegían para que otro rebelde no interviniera con la pelea. Los mercenarios restantes combatían con sus espadas y mazos bloqueando y atacando, era una pelea muy reñida.
-¡Dante pásame un arma!- Gritaba Vanguard mientras esquivaba los ataques del enemigo
-¡Ahora no Capitán, arrégleselas como pueda!- Le contestaba Dante de muy mala gana mientras combatía con dos rebeldes a la vez.
Vanguard al estar desarmado y por un descuido de su enemigo logró conectarle un fuerte golpe para desconcentrarlo y quitarle su espada y clavársela rápidamente en su cuello. Ya tenía un arma y empezó a atacar rápidamente a otros dos rebeldes que se acercaban violentamente hacia a él. Sus compañeros ya habían desarmado y asesinado a varios rebeldes y ya estaban peleando muy al parejo con el enemigo.
Dante miraba a su alrededor después de acabar con dos rebeldes él solo, observo que el capitán Vanguard y sus compañeros ya estaban armados y peleando fieramente contra el enemigo mientras todo el lugar se estaba incendiando pero al voltear al ver a sus compañeros mercenarios se sorprendió que los rebeldes estaban acabando uno a uno a sus compañeros que luchaban desesperadamente para defender su vida. Al ver eso se abalanzó contra los rebeldes que estaban atacando a sus amigos chocando espadas y rematando a sus enemigos para dejarlos fuera del combate para que sus compañeros heridos pudieran escapar y ponerse a salvo.
El líder de los atacantes rebeldes luchaba con fuerza acabando con los mercenarios que se encontraba a su paso mientras avanzaba para atacar al chico Dante que veía que peleaba con mucha valentía e inspiraba a los mercenarios a seguir luchando. Llegó con Dante quien lo recibió con un tajo directo en la cara pero el rebelde lo bloqueó fácilmente con su espada que sostenía con su magia.
-¡Ríndete jovencito!- Le decía el rebelde mientras lo empujaba con su magia hacia atrás.
-¡Jamás!- Gritaba Dante mientras regresaba a atacarlo
Era una pelea muy pareja ambos atacaban con mucha agilidad y destreza, los tajos altos y bajos que Dante propinaba eran bloqueados fácilmente por aquel rebelde que solo lo miraba con odio mientras que un aura azul resplandecía de su cuerno con más fuerza. Los mercenarios que acaban de terminar de pelear con sus oponentes trataban de ir a ayudar a su joven amigo pero les fue imposible pues cuando llegaban a atacar por la espalda y por los lados a aquel malévolo unicornio, este con agilidad bloqueaba y los hería mortalmente sin ninguna dificultad mientras blandía su espada en el aire con la ayuda de su magia.
Dante al ver esto le entraba más miedo y desesperación que solo bloqueaba los tajos dados por su enemigo sin posibilidad de contraatacar.
-¡Vamos o acaso te rindes!- Le decía el unicornio mientras le daba fuertes tajos con su espada que brillaba con un aura azul más brillante de lo normal.
-No… ¡No lo haré!- Contestaba Dante mientras sentía que las fuerzas lo abandonaban.
El unicornio rebelde acertó un fuerte tajo en la espada corta de Dante que se la quitó de sus cascos y él cayó al suelo de espaldas al tropezarse con una maceta rota que estaba en el suelo mientras él miraba al unicornio acercándose sonriendo despiadadamente, sus compañero mercenarios vieron que Dante estaba en el suelo a punto de ser rematado por el enemigo, no podían hacer nada ya que estaban peleando con sus propios oponentes que los atacaban con fiereza para que no pudieran ir al auxilio de su compañero caído. Vanguard al voltear y ver la situación que se encontraba aquel joven rápidamente quitó la guardia de su oponente y calvo la espada en su pecho para poder ir en su auxilio.
-¡Maldición y estas armas que pierden el filo rápidamente!- Maldecía Vanguard al darse cuenta que no podía extraer la espada del cuerpo de su oponente derrotado.
El unicornio rebelde se acercaba a Dante para propinar el tajo final que acabaría con la vida de aquel joven.
-¡La Guerra no es un juego niño!- Le decía el unicornio mientras ponía en posición la espada flotando con su magia y apuntando a la cabeza de Dante.
En ese momento Vanguard tacleo al unicornio con fuerza que ambos cayeron del otro lado de la mesa donde estaban varias plantas frutales cultivadas, ambos se levantaron rápidamente del suelo solo el unicornio con la ayuda de su magia daba tajos de derecha a izquierda para mantener distancia con Vanguard mientras se recuperaba de la caía.
-Me tomaste por sorpresa… jejeje… tú no eres un mercenario y eso lo sé por tu armadura que llevas puesta.
-No soy un mercenario pero soy el pegaso que acabara con tu vida
-Tu forma de hablar y esa insignia en tu pecho… ¡Lo sabía eres de la armada real de Twiligth! Ustedes son unos presumidos pero hasta la fecha llevo veinte guardias de tus tropas asesinados bajo mi espada en diferentes combates y tú serás el veintiuno.
-Eso ya lo veremos- Decía Vanguard mientras se ponía en posición de ataque agachando su cuerpo completamente desarmado.
-¡Ja! No me hagas reír tú estás desarmado e indefenso ¡Será pan comido! ¡Muere!
El unicornio rebelde con mucha velocidad y con ayuda de su magia mando flotando su espada haciendo un golpe directo de punta hacia la cabeza de Vanguard que estaba en posición de acechar pero antes de que la punta tocara la frente del Capitán este se hizo un lado con mucha rapidez y sostuvo el mango con ambos cascos aquella espada que venía hacia a él mientras que extendía su ala derecha para golpear el cuerno y la cara de aquel unicornio el cual al golpearlo bloqueo la magia que permitía sostener y controlar su espada y en el acto el Capitán con mucha rapidez le clava su propia espada en su lomo obligándolo caer al suelo boca abajo.
-Creo que subestimaste a tu oponente- Le decía Vanguard mientras se agachaba para mirarlo a los ojos
-Tú… tú…- Tocía sangre mientras trataba de hablar –Eres el Capitán Vanguard… si te hubiera reconocido…
-¿Qué? ¿Te retirarías como un cobarde?
-No… él vendría a acabar con tu vida…
-¿Él?- Preguntó Vanguard confundido
-Solo cuídate del… "Bibliotecario"- Al decir esto el unicornio dejo de respirar.
-¿El bibliotecario? ¡¿Quién es el?!- Le gritaba el Capitán para que le dijera más información pero ya era inútil pues ya había muerto.
Los rebeldes restantes al ver a su líder vencido y muerto gritaron "¡Retirada y déjenlos atrapados!" empezaron a retirarse y aventar explosivos dentro del invernadero mientras que todos los soldaos y mercenarios se cubrían de las explosiones con las mesas.
-¡Están bien!- Gritaba Vanguard desesperado al ver todo en llamas y con mucho humo que sofocaba al respirar.
-¡Si estamos bien!- Contestaron todos mientras se reincorporaban y tosían por el denso humo.
-¡Salgamos de aquí rápido!
Todos se reincorporaron y se dirigieron a la salida que por suerte la puerta no estaba bloqueada, pudieron escapar sanos y salvos ya que el invernadero se empezó a derrumbar a sus espaldas consumido por el fuego.
Al salir todos se quedaron impresionados no solo por el hecho de que morirían calcinados en aquel invernadero sino también por el hecho que el panorama del pequeño pueblo era todo un infierno pues al estar afuera vieron el verdadero daño que los rebeldes estaban haciendo; las calles eran un caos pues varios rebeldes estaban peleando con varios mercenarios mientras que otros incendiaban las casas o atacaban mortalmente a los habitantes que desesperados intentaban huir del peligro.
Vanguard al ver aquella escena se sintió impotente de hacer algo pues no bastó con que llegara tarde al campo de batalla pues estaba completamente desarmado y sin ningún plan de emergencia en mente.
-¡Dante vamos por nuestras armas!- Le gritó al joven pony terrestre que estaba en shock solo al ver el pueblo que estaba siendo atacado. -¡Dante reacciona!- Le volvió a gritar Vanguard para que saliera de aquel shock que lo mantenía inmóvil.
-Y-Y-Yyo… no… ¡Debemos de seguir el plan!- Dante salió del shock –Tenemos que ir al banco a resguardar a los sobrevivientes, el alcalde debe de estar ahí al igual que mi líder
-¡no estamos muy bien equipados Dante sería riesgoso, necesitamos nuestras armas!
-Capitán nosotros tenemos las armas de nuestros enemigos podemos abrirnos paso hacia el banco mientras combatimos al enemigo- Le sugirió Metal Rider a Vanguard. –Además podemos conseguirle un arma temporal en la batalla para que se defienda pero debemos ir a defender a los civiles con armas o sin ellas.
-Tienes razón soldado, el deber es lo primero
-¡Amigos!- Gritó un mercenario que venía trotando a toda velocidad hacia donde estaban ellos armado con una ballesta –Amigos que bueno que se encuentran bien la situación está empeorando los rebeldes están atacando la entrada del banco y no podemos contenerlos ya que nuestras fuerzas han sido desplegadas para combatir en diferentes puntos del pueblo, necesitamos su ayuda rápido pero cuidado con los ballesteros que están en los tejados pueden ser un gran problema para acercarse.
-No te preocupes amigo y gracias por avisarme- Le contestó Vanguard mientras analizaba la situación –Tengo una idea amigo préstame tu ballesta.
El pony mercenario se la entregó sin ningún problema -¿Qué tiene en mente Capitán?
-Ustedes se abrirán paso por las calles luchando mientras yo los cubriré desde el aire y aniquilare a todos los ballesteros que se encuentran en los tejados ¡Vamos muévanse!- Ordenó Vanguard mientras emprendía el vuelo para cubrirlos desde el aire.
-¡Dante vamos!- el mercenario animó a Dante que aún se encontraba nervioso
-¡Si… Vamos!
Salieron trotando hasta llegar a la calle principal donde se libraba una gran batalla entre dos bandos, empezaron a luchar espada con espada abriéndose paso poco a poco hasta la entrada del banco. Metal Rider y Leaft Speed combatían ferozmente juntos cubriéndose las espaldas mientras que Noble Edge y Crimson Wheel atacaban defendiendo los mercenarios que combatían desesperadamente para salvar su vida. Rocket Fire y el mercenario peleaban por defender a Dante que estaba muy inseguro y distraído en la batalla.
-¡Dante cuidado!- Le gritó Rocket mientras que lo empujaba para bloquear un tajo del enemigo que venía hacia a él. -¡Despierta y defiéndete! – Acabó con la vida del atacante -¡Concéntrate!
Dante un poco asustado empezó a luchar, aunque estaba un poco nervioso a causa de su último enfrentamiento con el unicornio que casi lo mata en el acto; seguía luchando bloqueando y contraatacando pero en un momento un rebelde esquivo uno de sus ataques y aprovechó para atacarlo mortalmente pero en ese instante una flecha atravesó la cabeza de aquel rebelde.
-¡Vamos yo los cubro!- Gritó Vanguard mientras volaba arriba de sus compañeros y disparaba con la ballesta a los enemigos que atacaban a sus compañeros. -¡Avancen rápido!- Vanguard volaba y disparaba a los tiradores rebeldes que se postraban en los tejados de algunas casas que aún se encontraban de pie.
Los demás se abrían paso por toda la batalla campal esquivando y atacando, solo se oían las espadas y mazos chocar y a lo lejos edificios haciéndose estallar y demolerse mientras el humo cubría poco la visión por toda la calle principal. Llegando cerca de la entrada del banco estaban un tumulto de civiles intentando ingresar todos a la vez para ponerse a salvo mientras que en las escaleras que se encontraban en la entrada principal del edificio los mercenarios hicieron una barricada para bloquear el paso de los rebeldes que los atacaban con flechas y se lanzaba a la barricada hecha por carrozas y muebles para poder derribarla y atacar todos juntos a los que lo defendían.
Vangurd desde el aire disparaba las flechas con una puntería perfecta matando de un solo tiro a los atacantes y darles tiempo para que los civiles entraran a resguardarse pero no le fue tan sencillo al Capitán atacar desde el aire pues algunos ponies ballesteros lo vieron y aprovecharon para atacarlo mientras que Vanguard esquivaba los disparos en el aire mientras se concentraba en sus objetivos para acabar con ellos.
En tierra los rebeldes lograban derribar la barricada que los mercenarios habían puesto rodeando la entrada del banco pues una explosión la hizo volar por los aires mientras que los rebeldes armados entraban trotando a toda velocidad a atacar a los que la protegían; murieron brutalmente los que estaba cerca de la barricada caída mientras que los que cuidaban cerca de la puerta se preparaban para enfrentar a los rebeldes que trataban sin detenerse hacia a ellos.
Un pony terrestre de gran tamaño que vigilaba la puerta y armado con una pesada maza en su boca enfrentó a dos ponies rebeldes que venían dispuestos a atacarlo mortalmente con sus espadas, el enorme pony embistió al primero alzándolo con su cabeza y aprovechando su fuerza para arrogarlo contra la puerta cerrada detrás de él y al que venía le propinó una fuerte patada trasera para alejarlo mientras que con su mazo remataba un golpe contra la cabeza del primer pony que había derribado y acabando así con su vida y poder concentrarse con el otro atacante.
¡No se rindan!- Gritaba aquel enorme pony mientras luchaba contra otros rebeldes que lo atacaban, sus compañeros con un grito enorme de batalla se lanzaron al ataque junto con él, con valentía bloquearon la ofensiva del enemigo atacando y con gran fiereza que mataban tres rebeldes por cada mercenario caído en batalla.
Vanguard con pocas flechas en su carcaj disparaba con su ballesta ayudando en aquella defensa desesperada de los mercenarios mientras esperaba el ataque sorpresa de sus soldados por la espada de los atacantes, cada flecha que disparaba le daba oportunidad a su aliado de avanzar más y atacar a su enemigo de manera sorpresiva y ganaban terreno retirando un poco a los rebeldes de modo de que ellos se defendieran y no atacaran.
Los soldados de Vanguard lograron llegar a la entrada del banco y no solo ellos pues venían acompañados por algunos mercenarios que sobrevivieron en la batalla unos cuantos metros atrás en la calle principal. Llegaron atacándolos por sorpresa por la espalda, acorralándolos para que ningún escapara, en ese punto la batalla se tornó un poco fácil ya que los rebeldes al verse acorralados se desconcentraron intentando huir pero los mercenarios los atacaban mortalmente para impedir que se fueran.
En un descuido un rebelde armado con un cuchillo trató de acuchillara aquel enorme pony terrestre clavando su cuchillo en su lomo, ¡Cuidado!- Le gritó Vanguard a aquel enorme pony pero sabía que era demasiado tarde para voltear y contraatacar asi que se abalanzó volando rápidamente contra el empujándolo contra la pared justo antes de lograr su cometido, en acto seguido el Capitán Vanguard lo golpeó fuertemente en la cara con la ballesta obligándolo a caer boca arriba en el suelo sangrando por el hocico casi inconsciente, Vanguard sin dudarlo le apunto con la ballesta y le disparó su última fleca en su garganta para matarlo rápidamente.
-Gracias amigo me salvaste la vida, es algo que nunca creí decirle a un guardia de la armada real
-Aquí no somos enemigos y Capitán Aquiles al fin nos conocemos- Vanguard le estiro el casco amistosamente.
-¿Acaso me conoce?- Choca el casco con Vanguard
-Soy el Capitán de la Armada Real de la princesa Twiligth, me llamo Vanguard Red y claro que lo conozco es usted uno de los criminales más buscados antes de la guerra y su último delito fue saquear un tren lleno de suministros que se dirigía a Manehattan
-Ja me sorprende que aún me sigan buscando en tiempos de guerra y más sobre mi último golpe, pensé que nadie sospecharía de mí
-La armada Real siempre tiene sus métodos para saber quién fue el criminal que los atacó pero esta vez no venimos a arrestarlo
-¿Ah no, entonces a que vienen?
-Venimos a ayudar a estos ponies y de paso a ayudarlos a ustedes así que no quiero que nuestra rivalidad afecte esta frágil alianza, claro si es que usted está dispuesto a hacer alianza con nosotros.
-Me temo que no tendré opción y es como dicen "el enemigo de mi enemigo es ahora mi amigo" pero discutamos esto adentro y con más calma, el alcalde también nos espera- Aquiles se acerca a la puerta del banco y golpea con su casco de forma que se escuchara una contraseña para que uno de los suyos que protegía desde adentro le abriera la puerta -¡Adentro lo que estén heridos y cansados, rápido! ¡Los demás vigilen la entrada enseguida regreso con ustedes!
Vanguard y sus soldados entraron al banco junto con otros mercenarios que venían heridos y cansados y entre ellos entro Dante que aún estaba medio distraído por lo que le pasó anteriormente.
-Bien Capitán el alcalde esta con los demás civiles en las bóvedas del banco- Le decía a Vanguard mientras cerraba la puerta.
-Entendido Aquiles pero antes tengo algo pendiente por hacer
Vanguard dejo un lado la ballesta mientras se dirigía dónde estaba Dante y sin decirle ninguna palabra le propinó un golpe con su casco a su cara con una fuerza que lo derribó; todos los mercenarios que presenciaron el ataque inesperado del Capitán desenvainaron rápidamente sus armas para atacarlo.
-¡Todos guarden sus armas y no quiero que nadie se atreva a atacarlo!- Ordenó con firmeza Aquiles a sus mercenarios.
Todos se quedaron sorprendidos con aquella orden de su líder pero obedecieron sin contradecirlo, bajaron sus armas y volvieron a envainarlas mientras veían que Vanguard se acercaba a Dante que estaba asustado por el golpe que le dieron. El Capitán tomó por el cuello con ambos cascos al joven potro asustado que sangraba de la boca.
-¡Nunca actúes como un cobarde en el campo de batalla!- Lo lanzó con fuerzas haciéndolo caer de espaldas -¡¿Qué fue lo que te pasó?! ¡¿Qué le pasó a tu espíritu de guerrero con el que te me enfrentaste?!
Vanguard estaba furioso y sus soldados estaban sorprendidos de verlo asi ya que en los entrenamientos nunca era asi de estricto con ellos o inclusive nunca lo habían visto comportarse de esa manera.
-¿De qué está hablando?- Decía Dante mientras se arrastraba haciéndose para atrás asustado
-Te vi como luchabas allá afuera, mis soldados e incluso tus compañeros te salvaron más de una vez arriesgando su vida ignorando a su oponente con tal de ponerte a salvo ¡Fuiste un cobarde en la batalla!
-¿Cómo me vio si usted estaba atacando en el aire a los enemigos?
-Un guerrero siempre está atento en una batalla y apréndete esto muy bien ¡Un guerrero analiza la situación solo con mirar rápidamente a su alrededor! Es una regla básica de supervivencia en el campo de batalla.
Vanguard lo vuelve a tomar del cuello y lo lanza al suelo cerca donde están sus soldados.
-Ves a mis soldados- Dante adolorido los volteaba a ver –Ellos solo tienen el entrenamiento básico y pelearon mucho mejor que tú sin mencionar que fueron más valientes sabiendo que su vida estaría en peligro y tú qué, mercenario de por vida con más experiencia y te acobardas en una batalla. No estoy mintiendo- Vanguard se acerca con sus compañeros mercenarios -¿Acaso estoy exagerando con esta acusación contra su compañero?
Sus compañeros solo bajaban la cabeza sin decir nada y evitando verlo a los ojos mientras que Dante los veía que le daban la espalda sin apoyarlo
-Lo vez tus compañeros saben que te comportaste cobardemente en la batalla- Vanguard se acercó a Dante –Quiero la verdad ¿Qué fue lo que te paso?
Dante lastimado y avergonzado decidió decirle la verdad a Vanguard.
-Ese unicornio con el que luche, tuve miedo de morir ya que sus habilidades en el combate eran mejores que las mías- Decía Dante en voz baja avergonzado e impotente –Creí que era el fin para mí, por primera vez tuve miedo y gracias a ti que me defendiste y pudiste acabar con él fácilmente mi orgullo se derrumbó pensando que soy muy débil.
Vanguard al escucharlo le extendió el casco para ayudarlo a parar pero Dante se cubrió la cara asustado pensando que recibiría otro golpe -¡No me pegue más!- Decía mientras se cubría y cerraba los ojos pero al ver que no recibía ningún golpe observó que le estaba dando el casco para ayudarlo a ponerse de pie.
El Capitán toma su casco y lo ayuda a levantarse –Oye ese malévolo unicornio era mucho más débil de lo que piensas, fácilmente pudiste derrotarlo
-No te burles, él era más fuerte que yo
-Te equivocas, él te asustó con su magia y con sus amenazas
-Pero era bastante bueno blandiendo su espada y tú solo lo derrotaste rápidamente y sin esfuerzo
-¿Te acuerdas cómo lo derrote?
-Sí, recuerdo que esperaste que te atacara y contraatacaste de una manera rápida y efectiva
-Eso no me ayudo a ganar joven guerrero
-¿Ah no? ¿Entonces qué fue?
-Concentración
-¿Concentración?
-Asi es, viste que me concentre para recibir su ataque y poder contraatacar. Solo asi pude vencerlo ya que el enemigo se parecía mucho a ti, él atacaba ferozmente confiando en sus habilidades como lo hacías tú y no se detenían en concentrarse para analizar los movimientos de su oponente pero tus habilidades superaban por mucho a las de él pero el miedo que te inoculó en la batalla hizo que dudaras cada segundo que peleaban.
-Miedo…
-Recuérdalo amigo Dante el miedo es un arma invisible y es muy letal si se sabe manipular, no nacimos con miedo, el miedo se acurruca en nuestra alma conforme vamos creciendo y avanzamos en este camino llamado vida. Te mentiría que no le tengo miedo a nada pero el caso es que yo tengo miedo pero hay que saberlo dominar y no dejar que el miedo nos domine a nosotros. Tenlo en mente si es que quieres sobrevivir otro día.
Dante se puso de pie con ayuda de Vanguard y se limpiaba la sangre que corría de su hocico por culpa de los golpes del Capitán pero se sintió aliviado como si su preocupación que sentía se hubiera ido.
-Gracias Capitán Red lo tendré en cuenta. Ahora vallamos con el alcalde para planear una estrategia.
-Claro amigo, ¿Sin remordimientos?
-Sin remordimientos- Le contestó Dante sonriendo mientras chocaba el casco nuevamente con el capitán.
-Bien vayan a las bóvedas enseguida los alcanzo
Todos sus soldados como los mercenarios que estaban ahí dentro se dirigieron a las bóvedas del banco ubicadas en el sótano del edificio.
-Gracias por hacerlo entrar en razón Capitán. Sabes, te juzgué mal y pensé que eras otro idiota y presumido oficial de alto rango que tienen las princesas para comandar a su ejército.
-Bueno parece que no lo soy y mi título lo gane con honores Aquiles y la verdad pensé que me matarías por golpear a tu muchacho, se ve que le tienes mucho aprecio.
Aquiles solo dejó escapar una gran carcajada mientras galopaba hacia las bóvedas junto al Capitán.
-Eres un buen observador amigo, si fueras mi enemigo tendría por fin un oponente honorable; te agradezco la forma en que lo corregiste, si no lo hubieras hecho tu yo lo castigaría más severo. Dante es un guerrero muy especial pues no viene tan maleado como nosotros.
-¿A qué te refieres?- Preguntó Vanguard confundido
-A que mis tropas están compuestas de ponies bandidos, desertores y la peor escoria que Equestria haya tenido pero Dante es diferente pues él no tiene un origen inmundo. Mis chicos y yo lo encontramos deambulando hace 18 años, era todavía un pony bebé el pobre Dante. Deambulaba cerca de un pequeño rio el cual yo lo rescate y trate de llevárselo devuelta a sus padres. Pensé "de seguro escapó de casa y sus padres están preocupados, vaya padres más desobligados y despistados".
Caminé rio arriba por donde supuse estaría el hogar donde aquel pequeño había salido, decidí entregarlo a sus preocupados padres ya que como mercenarios solo vendemos nuestro honor y nuestra espada al mejor postor pero nunca lastimamos a inocentes que no tienen nada que ver con nuestro oficio. Llevamos al pequeño de regreso a su casa rio arriba y encontramos una pequeña granja de maíz pero lo más devastador que vimos fueron a sus padres, los encontramos muertos parecían devorados por alguna criatura salvaje. Entendimos que ellos protegieron al pequeño dejándolo que se fuera y se pusiera a salvo, asi que lo adopte, todos lo adoptamos convirtiéndose uno de nosotros, lo entrenamos y le enseñamos nuestro oficio errante pero aun asi quiero que sea alguien mejor, mucho mejor que nosotros.
-Vaya, ahora entiendo por qué es importante para ti y para los otros y ¿sabe lo que le pasó a su familia?
-Si lo sabe, le dijimos lo que había pasado es una regla de decirnos la verdad por parte de nosotros.
-¿Y cómo lo tomó?
-Bastante bien, al menos entendió por qué era diferente a nosotros.
Vanguard sonrió al escuchar la historia de Aquiles mientras se dirigían a las bóvedas.
-¿Entonces me imagino que tú le pusiste ese ridículo nombre?- Preguntó Vanguard soltando una enorme carcajada que hizo eco por los pasillos del banco.
-¿Ridículo? Dante es un nombre de leyenda de dónde vengo- Replicó Aquiles un poco molesto.
-Discúlpame Aquiles no quería ofender tus orígenes.
Ambos llegaron a las bóvedas que estaban ubicadas en el sótano, una puerta grande y de metal bloqueaba la entrada; abrieron la pesada puerta e ingresaron a la bóveda principal; allí se encontraban los sobrevivientes del ataque por los rebeldes, un puesto médico estaba atendiendo a los civiles heridos como a los mercenarios que contaban con heridas leves y superficiales. Mas al fondo de la bóveda donde se guardaban lingotes de oro y bits se encontraban unos pequeños cuartos cerrados por rejas que parecían pequeñas celdas o calabozos, en una de ellas se encontraba el alcalde Paper Dust rodeado Dante y los soldados de Vanguard. El capitán junto con el líder de los mercenarios, Aquiles, entraron a la pequeña celda para hablar con el alcalde.
-Alcalde ¿sabe cómo está la situación allá afuera?- Preguntó Vanguard inmediatamente cuando vio al alcalde
-Capitán me informan que el 30% de la población civil ha muerto por este primer ataque y el 50% de las tropas de Aquiles ha caído. A este paso este pueblo será diezmado por este repentino ataque sorpresa.
-Lo sé hemos acabado con la primera oleada de ataques del enemigo y nosotros no sabemos con cuanto personal de ataque dispone nuestro enemigo- Interrumpió algo enfadado Aquiles –Necesitamos un plan ¡Ahora!- Aquiles golpeó el escritorio con su casco.
-Antes de hacer un plan necesitamos conocer a nuestro enemigo- Sugirió Vanguard
-¿Conocer? Ja muy gracioso Capitán si nosotros sabemos que son esos malditos rebeldes ¿Qué necesitamos conocer? ¡Ya lo sabemos!- Protestó Aquiles enfadado.
-Lo que trato de decir es ¿Quién es su líder? Por lo que veo esta vez están muy organizados y no están atacando como acostumbran. Esta vez hay alguien que los está comandando.- Vanguard se puso a pensar un momento y como una idea repentina llegada a su mente, le llego una gran preocupación. –Por el comportamiento del enemigo en batalla debe estar… ¡Señor alcalde! ¿Este pueblo guarda secretos?
El alcalde solo cerró los ojos y suspiro profundamente antes de responderle al capitán Vanguard.
-Si Capitán. Este pueblo guarda un archivo con copias de diferentes hechizos prohibidos por el consejo de artes mágicas, asi como maldiciones que se suponen que son clasificados y lo más importante tenemos un registro de dónde se encuentran escondidos los artefactos mágicos más peligrosos de Equestria.
-Espera ¿Qué?- Contestó sorprendido Vanguard -¿Cómo es posible que usted tenga esa información? Se supone que esa información clasificada la debe de tener las princesas. ¡Alcalde le dije que no quería que me ocultara nada!
-No lo hice capitán, le quería compartir esa información después de su recorrido por el pueblo pero la situación ha cambiado y respecto de por qué tengo esa información, le diré que mi trabajo en mi juventud fue coleccionar copias de los hechizos más raros y peligrosos e inclusive me las arregle para sustraer de la biblioteca de Canterlot el archivo donde se encontraban las localizaciones de objetos poderosos que las Princesas escondieron por todo el reino de Equestria.
-¡Pues su hobbie condenó a este pueblo!- Replicó Vanguard
-No lo creo, solo yo conozco la ubicación de esos documentos en el pueblo, ¡Nadie más lo sabe!
-Pues alguien más lo sabe ¿Dónde están esos documentos? Necesitamos protegerlos inmediatamente, ¡Es nuestra prioridad!
-Los documentos están escondidos bajo la biblioteca en una bóveda igual que esta.
-¿Biblioteca? ¡Ahora recuerdo! Ya sé quién pudo traicionarnos, alcalde uno de los rebeldes antes de morir nos dijo que tuviera cuidado con "El bibliotecario" tal vez su "bibliotecario" les haya dado información respecto a esos documentos.
-Capitán la encargada de la Biblioteca de Green Meadow es la señora Scrooll Roller que precisamente está aquí refugiada en esta misma bóveda y ella no conoce la ubicación exacta del escondite de la biblioteca.
El alcalde se quedó pensando un tiempo para ver si encontraba una respuesta del porqué los rebeldes se enterarían de sus archivos clasificados; mientras Vanguard y sus soldados planeaban una forma de defender la biblioteca y repeler a los rebeldes pero necesitaban refuerzos.
El alcalde se dirigió con Vanguard –Capitán creo saber quién es ese tal "Bibliotecario"
-¿Enserio?
-Sí y con mucha seguridad. Hace tiempo un unicornio destacó por sus habilidades mágicas, a pesar de tener un origen humilde él se las arregló para estudiar por su cuenta investigando y practicando en diversas bibliotecas de Ecuestria. Celestia al saber de su gran talento para la magia decidió becarlo para que continuara sus estudios en las más grandes escuelas de magia pero él rechazó tal oportunidad y siguió estudiando por su cuenta hasta llegar a ser una adicción para él.
Se oían rumores que vagaba por Equestria aprendiendo diversos hechizos y cuando alguien lo le quería enseñar se volvía loco y lastimaba a todos aqueños que llamaba "acaparadores de información". Se le vio por última vez hace diez años, se le creía muerto pero ahora con la información que le sacó a ese rebelde antes de morir tengo entendido que es él y es muy peligroso. ¡Debemos detenerlo!
Vanguard escuchó con atención la historia del alcalde, un unicornio loco por poseer poder y sabiduría, las piezas encajaban perfectamente con lo que ellos estaban ocultando.
-Aré lo posible alcalde pero necesitamos pedir refuerzos a Poniville si queremos ganar esta batalla
-Hay un centro de comunicaciones de emergencia en la alcaldía, desde ahí pueden comunicarse directamente a su cuartel en Poniville.
-Gracias alcalde enseguida trazaremos el plan
-Capitán hay una red de tuneles que conectan los edificios- El alcalde les señala una celda más al fondo –Desde ahí hay una salida secreta que lleva a las alcantarillas, tengo un mapa que los guiará hasta llegar por debajo de la biblioteca, hablen conmigo cuando estén listos para partir por lo mientras buscare el mapa en mi celda personal de la bóveda- El alcalde se dirigió a una celda en busca de aquel mapa.
-¿Qué opinas Vanguard?- Preguntó Aquiles al Capitán
-No tenemos otra opción más que defender la biblioteca y para eso tenemos que separarnos.
-Tienes razón Capitán debemos actuar que la lucha continua arriba sin que sospechen que se movilizen por debajo de ellos.
-Entonces está decidido; Aquiles, Metal Rider, Crimson Wheel y Noble Edge saldrán a la superficie y contactaran con el cuartel en Poniville para solicitar refuerzos urgentemente. Dante, Rocket Fire, Leaf Speed y yo continuaremos avanzando por debajo. Casi lo olvido chicos que vuelven a la superficie, traigan nuestras armas.
-¡Señor si señor!- Gritaron sus soldados mientras hacían un saludo militar
-Prepárense chicos que en cinco minutos nos vamos
Todos se fueron a preparar dividiéndose en dos equipos para ejecutar el plan del Capitán, mientras tanto Vanguard se dirigió a hablar con el alcalde.
-Señor alcalde estamos listos para partir, ¿A encontrado el mapa?
El alcalde le entrega un pergamino viejo al Capitán –Aquí lo tiene Capitán, estos son los planos de los túneles que se encuentran debajo de este pueblo, con ellos no tiene por qué perderse.
-Gracias Alcalde, le prometo que salvaremos a su pueblo- Vanguard le hizo un gesto amable y se retiró a una celda que tenía un escritorio.
Vanguard desenrollo el pergamino y lo puso sobre el escritorio tirando a un lado las monedas de oro que estaban encima, empezó a estudiar el mapa y después de un vistazo rápido saco su viejo diario y empezó a escribir:
Parece que esta misión diplomática terminó siendo una misión peligrosa bajo ataque enemigo. Sorprendentemente antiguos enemigos de la ley ahora son nuestros aliados y nos enteramos que esté tranquilo pueblo guarda secretos muy peligrosos si caen en los cascos equivocados. En este momento tracé un plan para defender dichos secretos ubicados bajo la biblioteca de Green Meadow aunque temo que sea solo para ganar tiempo para que los refuerzos de poniville vengan a ayudarnos.
Desarmado junto con mis soldados aguantamos un ataca sorpresa de los rebeldes que por cierto nos enteramos que van liderados por un unicornio a quien le apodan como "El bibliotecario". Por ahora estamos en las bóvedas del banco del pueblo preparándonos para la defensa y contraataque, espero por Celestia que este plan funcione.
…
En las montañas a las afueras de Green Meadow un unicornio trotaba con gran velocidad hacia un campamento de rebeldes que se encontraba en la cima de la montaña.
-¡Señor, señor!- Gritaba con desesperación mientras trotaba y se adentraba más al campamento
-¿Qué pasa soldado?- Habló un Unicornio que estaba adentro de una tienda iluminada con una lámpara de aceite
-Nuestro líder Black Ligthing ha… él…
-¡¿Qué le pasó? Ya habla!
-Fue asesinado señor- Dijo el unicornio con voz baja y con miedo
-¡¿Qué?! ¡¿Quién fue!?
-Un pegaso, estuve en el lugar donde Black fue derrotado, antes de morir dijo que lo conocía y se llamaba Vanguard Red.
-¿Vanguard? Claro he oído hablar de él, el famoso héroe de Canterlot, no hay problema soldado prepara el siguiente ataque al pueblo esta vez yo personalmente comandaré el ataque y acabaré con ese héroe que tanto hablan y alaban.
