CHRONICA #2

MALEDICTAE RELIQUIAE

Informe de la situación: El pueblo de Green Meadow ha sido atacado por sorpresa mientras estábamos recorriendo la zona. Durante el ataque estábamos y seguimos desarmados ya que dejamos nuestras armas en el puesto de control que se ubica en la entrada del pueblo, no las arreglamos para sobrevivir y defendernos hasta abrirnos paso al banco del pueblo donde están reunidos todos los sobrevivientes del primer ataque. Por el momento estamos en las bóvedas planeando un contraataque pero nos enteramos que el ataque enemigo fue dirigido por un poderoso unicornio a quien apodan como "El bibliotecario" que anda en buscando manuscritos que contienen magia poderosa y un mapa de artículos poderosos escondidos en Equestria, dicha información esta oculta en una bóveda secreta en la biblioteca del pueblo. Ahora nuestra prioridad es defender esos manuscritos y repeler a los invasores, contamos con la ayuda de mercenarios que han accedido aliarse con nosotros pero hemos establecido un plan para solicitar refuersos de Poniville y defender el pueblo. Espero por Celestia que todo marche bien o será el fin de este pueblo como un giro inesperado en esta guerra.

-¡Capitán ya estamos listos!- Gritó Dante mientras entraba a la celda donde estaba Vanguard escribiendo en su diario

Vanguard terminó de escribir justo cuando escucho a Dante asi que guardó su diario y tomó el pergamino que le había dado el alcalde.

-Bien Dante comencemos con la misión

Dante se le quedaba viendo raro mientras el Capitán guardaba su diario de guerra en una pequeña bolsa que colgaba cerca de su ala.

-¿Pasa algo amigo?- Preguntó Vanguard al ver que lo miraba inquietamente.

-¡No! Nada es solo… no podía dejar de pensar en ese pequeño libro que carga. ¿Para qué lo utiliza?

Vanguard sonríe al ver la curiosidad del joven Dante. –Es mi diario de guerra, en él escribo y anoto todas mis aventuras es como si llevara un registro de todas mis misiones que he hecho desde que inició esta lamentable guerra.

-Vaya, sí que los oficiales de alto mando de Equestria les exigen llevar un registro de lo que hacen o no hacen.

-Claro que no joven ingenuo yo lo hago por que algún día, al acabar esta guerra, todas las futuras generaciones de ponies se olvidaran de esta guerra. Necesito mostrarles el panorama decayente de esta época que vivimos asi; tal vez; puedan impedir un conflicto bélico como este que estamos viviendo hoy en día- Le contestó Vanguard mientras tomaba el mapa de la mesa y la guardaba bajo su ala.

-Usted sí que es un poco raro Capitán pero admiro su liderazgo y la forma en que actua en la batalla. Me alegro tenerlo como aliado y como amigo.- Dante se da la media vuelta y sale por la puerta de la pequeña celda pero se detuvo antes de la salida. –Capitán si necesita un arma temporal le dejare una espada corta cerca de ese montón de lingotes de oro- Señalándole –Sé que no es como su arma que acostumbra a usar pero servirá para que se defienda y proteja su vida.

-Gracias Dante

Al escuchar eso el joven mercenario salió de la pequeña celda y se dirigió con Rocket Fire y Leaft Speed que lo esperaban en un rincón de la bóveda.

Vanguard al revisar que no le faltara nada salió de la celda y se dirigió a la montaña de lingotes de oro donde estaba una espada corta algo oxidada; la tomó con su casco y la revisó –La empuñare con honor y respeto- Se dijo así mismo mientras la envainaba con un lazo que improvisó solo para portarla.

-¡Todos préstenme atención!- Gritó Vanguard que todos los que estaban en la bóveda voltearon a verlo -¡Esta será una única oportunidad de defender Green Meadow asi que si queremos salir victoriosos en esta desesperada estrategia todos debemos estar dispuestos a sacrificar nuestras vidas como honorables guerreros que somos, el plan como ya lo conocen se basará en distraerlos lo más que se pueda para que los refuerzos de poniville lleguen a ayudarnos y por mi parte protegerá valioso documentos que se encuentran dentro de la biblioteca. Soldados tal vez no sobrevivan a esta desesperada campaña pero su sacrificio será recordado por aquellos quienes protegen. Así que en marcha!- Vanguard alzó su casco al terminar su discurso mientras que todos los que estaban dispuestos a luchar gritaron "¡Siiiiiiiii!" mientras tomaban sus armas y se dirigían a la salida a tomar sus puestos para la defensa. Todos estaban inspirados por el discurso de Vanguard que se les veía más decididos a combatir una vez más incluyendo los heridos que sin importar sus heridas y los dolores que les provocaba se reincorporaron y tomaron sus armas para marchar directo a la salida.

-Veo que sabes inspirar a tus tropas Capitán- Le dijo Aquiles mientras se preparaba para hacer su parte

-Creo que es un don amigo Aquiles, más vale morir inspirado por una causa que morir sabiendo que no hay esperanza. Por cierto ¿Ya estás listo para hacer tu parte del plan?

-Listo y preparado Capitán Red- Mientras le hace señas a Metal Rider, Crimson Wheel y Noble Edge para que lo sigan a la salida. –Mucha suerte Capitán y cuide de Dante por mí en esta misión; si es posible, si se ven en aprietos oblíguelo a que escape, no me gustaría que muriera tan joven. –Le decía mientras entrecruzaba cascos con Vanguard.

-Gracias pero no se preocupe por su muchacho que yo lo cuidare y ya verá que todo sale conforme el plan.

Aquiles asentó con su cabeza al escuchar las palabras de Vanguard, se dio la media vuelta y salió con todas las tropas de la bóveda mientras que el Capitán se dirigió con Dante, Rocket y Leaft que lo esperaban en el rincón señalado por el alcalde. En dicho rincón sobresalía una varilla oxidada sospechosamente colocada en la pared.

-¡¿Listos caballeros!?- Preguntó con voz fuerte

-¡Señor, si señor!- Gritaron los tres al mismo tiempo mientras hacían un saludo militar.

-¡Vamos!

En ese momento Vanguard empujó con su casco derecho la varilla que sobresalía de la pared y se empezó a escuchar engranes moverse mientras que la pared que tenían enfrente se levantaba dejando al descubierto un camino oculto muy estrecho y muy oscuro.

-Es por aquí- Entro primero Vanguard quien dio vuelta a la derecha mientras los demás lo seguían y detrás de ellos la pared que se había abierto se cerró detrás de ellos dejándolos en una oscuridad total. -¿Rocket, Leaft pueden iluminar el camino con sus cuernos?

-¡Enseguida!- Contestaron ambos al mismo tiempo mientras que ambos concentraban su magia en su cuerno para crear luz e iluminar el estrecho camino como si fueran linternas.

-Gracias caballeros, Dante quédate atrás con Rocket a defender la retaguardia y tu Leaft conmigo necesito que ilumines el camino de enfrente.

Todos obedecieron la orden del Capitán acomodándose según sus instrucciones, avanzaron por el estrecho pasillo guiados por Vanguard que tenía el mapa memorizado en su cabeza. Después de varias vueltas de izquierda y derecha llegaron a una salida bloqueada por unas rejas que se cruzaban vertical y horizontalmente y del otro lado se escuchaba el agua correr de las alcantarillas.

-Estamos a mitad de camino- Les decía Vanguard mientras se acercaba a la reja que obstaculizaba su paso y la observaba muy detalladamente. Observó que estaba sobrepuesta y cualquier golpe fuerte podría tumbarla.

-¡Atrás!- Ordenó mientras se volteaba para acertar una fuerte patada trasera la cuál tumbó aquella reja y la lanzó lejos por el lado de las alcantarillas. Pasaron a las alcantarillas sumergiendo sus cascos en aguas negras que estaban teñidas de rojo por la sangre que escurría de las coladeras de la superficie. Mientras en la superficie se escuchaban los gritos de batalla y el estruendo de las armas chocando en combate.

–Ya ha comenzado el segundo ataque, espero que Aquiles y los demás hayan podido comunicarse con poniville- Dijo Leaft mientras escuchaba con atención aquellos sonidos de la batalla.

-Claro que tendrán éxito Leaft, no pierdas las esperanzas- Le contestó Vanguard- ¡Siganme, hay que movernos rápidamente y evitar que el enemigo nos vea a través de las alcantarillas!- Ordenó el capitán mientras trotaba a toda velocidad entre otro laberinto de pasillos que ahora son grandes tuberías del alcantarillado.

En la superficie el misterioso unicornio líder de los rebeldes utilizó su magia para destruir una parte de un edificio que se encontraba a la entrada del pueblo mientras que sus rebeldes trotaban entrando al pueblo y atacando a los mercenarios que estaban defendiendo las calles.

-¡Utilicen a todos los ponies disponibles para el ataque! ¡Un grupo defienda y vigile la periferia del pueblo, nadie entra y nadie sale!- Ordenaba mientras veía todo el caos que su ejército estaba haciendo. -¡Un grupo necesito que me siga a la biblioteca!

-¡Señor ¿No se ocupara del Capitán Vanguard?!- Le preguntó el mismo pony que le dio la noticia de la primera derrota

-No te preocupes conociéndolo me estará esperando en la biblioteca, tenemos el mismo objetivo, lo sé y lo presiento. Además esta misión es solo para extraer esos documentos importantes e irnos, aún no estamos preparados para enfrentarnos a un ejército real.

El misterioso unicornio galopaba hacia la biblioteca mientras que sus soldados rebeldes lo seguían de cerca. Unos mercenarios intentaron detenerles el paso, luchando con sus rebeldes que lo protegían, aquellos mercenarios acabaron con la vida de esos rebeldes sin problemas mientras se abrían paso con sus espadas para asesinar aquel misterioso unicornio que usaba una capa morada. A punto de llegar con aquel malévolo unicornio y asestarle el golpe letal con sus espadas sintieron que se detuvieron en el acto y estaban flotando por los aires rodeado de un aura morada mientras pataleaban para poder zafarse.

-No tan rápido par de idiotas

Los arrojó hacia el frente fuertemente que ambos mercenarios cayeron de espaldas y adoloridos, ambos se levantaron con dificultad y volvieron a tomar sus armas para contraatacar.

-Cuidado utiliza magia muy poderosa- Dijo un mercenario a su compañero mientras se ponía en posición de ataque

-Veo que le tienen miedo a mi magia- Desenvaina su espada con su telequinesis mientras avanza hacia a ellos –Peleare con ustedes solo con mi espada ¿Les parece?

Los mercenarios se le quedaban viendo enojados mientras estaban preparados con sus espadas en ese momento otros cuatro mercenarios llegaron con sus compañeros que estaban a punto de pelear con el malvado unicornio para ayudarlos.

-¿Se encuentran bien?- Les preguntaban a los que estaban en guardia mientras volteaban a ver aquel unicornio -¿Quién diablos es él?

-No lo sabemos pero tiene magia muy poderosa asi que tengan mucho cuidado con él

Varios soldados rebeldes se pusieron enfrente de su líder para protegerlo cuando vieron a los refuerzos de los mercenarios llegar.

-No se preocupen caballeros déjenmelos a mí, puedo con ellos- Decía aquel unicornio mientras mantenía a flote su espada.

Los rebeldes que lo protegían e hicieron a un lado dejando pasar a su líder que se preparaba para el combate contra los seis mercenarios.

Uno de los mercenarios atacó de frente con su espada pero su ataque fue bloqueado rápidamente por la espada del unicornio que rápidamente aprovechó para quitarle su guardia y clavar su espada en su cuello matándolo instantáneamente.

Sus compañeros mercenarios estaban impresionados al ver la habilidad de combate de aquel unicornio, los cinco restantes se prepararon para hacerle frente mirándose uno al otro y asentando con la cabeza para atacar todos juntos a la vez. Los mercenarios atacaron juntos al mismo tiempo pero de diferentes direcciones; uno por enfrente, dos por la derecha y dos por la izquierda.

El unicornio bloqueaba los tajos con una velocidad sorprendente y se movía con gran agilidad que esquivaba los tajos que no alcanzaba a bloquear.

-¡¿Eso es todo lo que tienen?!- Les decía mientras bloqueaba y los golpeaba con sus patas para apartarlos. –¡No merecen ser nombrados guerreros!

El unicornio blandiendo su espada con su magia ataco al primer mercenario quitándole con un tajo su espada y apuñalándolo en su lomo, rápidamente atacó al segundo decapitándolo sin darle la oportunidad de reaccionar y defenderse, el tercero logró bloquear su estocada pero no consiguió bloquear la patada que logró conectarle en la cara haciéndolo caer de espaldas y en ese momento logró atravesar su espada directo a su vientre mientras agonizaba en el suelo.

-Siguen ustedes dos- Les decía a los dos mercenarios que estaban aún con vida mientras apuntaba a ambos con su espada que escurría sangre de los que había asesinado.

-¡No te tenemos miedo!- Replicó un mercenario mientras trotaba hacia a él para atacarlo.

-¡No me molestes!- Esquivando su ataque haciéndose a un lado, atacó con su espada directo al cuello matándolo al instante. Volteó a ver al mercenario que quedaba y notó que estaba temblando de miedo al ver a sus compañeros caer bajo su espada.

-¡Te… te matare!- Gritó con miedo y se abalanzo hacia a él

-¡Ya basta!- Levanta con su magia al mercenario restante y le clava su espada en su pecho mientras lo mira a los ojos. –Ustedes me han estado estorbando en esta misión asi que quítense de mi camino y mueran- Saca su espada del cuerpo moribundo de aquel último mercenario y arroja su cuerpo lejos cayendo en unos escombros.

-¡Vamos síganme, tenemos que robar esos documentos si es que queremos dar un giro a nuestro favor en esta guerra!

Los rebeldes que lo acompañaban lo siguieron sin decir ninguna palabra mientras que todo el pueblo estaba bajo ataque de los rebeldes muchos de los mercenarios restantes defendían con desesperación lo que restaba del pueblo que poco a poco se convertía en ruinas.

En la entrada de la biblioteca se concentró el mayor número de mercenarios que defendían el edificio por fuera pero no esperaban que el líder de los rebeldes llegara para enfrentarlos.

Una pared falsa de la biblioteca se movió hacia aún lado entrando en ella el capitán Vanguard y los soldados que lo acompañaban, acababan de llegar por fin a la biblioteca.

-Vaya demasiado grande este lugar- Decía Vanguard mientras veía hacia arriba por toda la biblioteca.

La biblioteca estaba a oscuras ya que la energía eléctrica había sido saboteada durante los primeros combates contras los rebeldes, lo único que alumbraba el interior del inmenso edificio era la poca luz del sol que anunciaba el atardecer.

-Estamos en los pisos inferiores Capitán, este lugar resguarda una colección de libros que casi iguala a la biblioteca de Canterlot

-Es impresionante Dante. Bien tenemos que darnos prisa. Leaft y Rocket vayan y bloqueen la entrada principal, nadie entra a este lugar tenemos que ganar tiempo para que podamos extraer esos documentos importantes.- Ordenó Vanguard

-¡Si señor!- Respondieron ambos soldados y se apresuraron a hacer su tarea subiendo unas enormes escaleras que llevaban a la planta baja donde se encontraba la entrada principal.

-¡Capitán también quiero ir con ellos a ayudar!- Replicó Dante algo molesto

-Dante yo te necesito conmigo

-¡Si es por protegerme te aviso que no aceptare tu ayuda!

-No es eso Dante, tú al igual que yo somos los únicos superiores en esta misión y como superiores es defender estos documentos con nuestra vida por eso necesito que me acompañes.

Dante dejó de fruncir el ceño y le sonrió al Capitán –Como ordene Capitán, no fallaré esta misión.

Vanguard sacó un pequeño trozo enrollado de papel y se sentó en el piso donde un pequeño rayo de sol entraba por la ventana para leerlo.

-Bien según las instrucciones del Alcalde Paper Dust la entrada a la bóveda secreta se encuentra en la sección de Política e historia Equestriana. ¿Sabes dónde se encuentra esa sección Dante?

-Claro Capitán esa sección se encuentra por allá- Le señala con su casco el fondo del pasillo que se encuentra poco iluminado.

-Bien Dante vayamos allá

Ambos galopararon a la sección mencionada. Dicha sección se encontraba justo detrás de las enormes escaleras casi oculta a la vista de los visitantes, bajaron unos pequeños peldaños y encontraron la entrada adornada por dos estatuas de alicornios que extendían sus alas y juntándolas como arcos mientras mantenían una postura con ambas patas delanteras en el aire. En el interior de la sección se encontraba un pequeño cuarto rodeado por enormes y pesados libreros llenos de gruesos libros sobre política y leyes hechas por las máximas gobernantes del reino desde que se fundó Equestria. Enfrente de los enormes libreros se encontraban bancas acolchonadas tapizadas de color rojo, en medio de la habitación se encontraban los bustos de la Princesa Celestia y Luna viendo hacia la única entrada y salida de aquella sección y en la pared enfrente, al fondo de la habitación se encontraba un grabado en piedra de una mitad de sol con una mitad de la luna unidos pero las caras de esos astros estaban en dirección opuesta a los bustos de las princesas, ya que la parte del sol estaba en dirección al busto de Luna y la luna a dirección al Busto de Celestia.

Vanguard y Rocket entraron a la sección viendo a todos lados del pequeño cuarto buscando alguna pista obvia que los llevara a la bóveda secreta. Al entrar se sentaron en una banca tapizada y el Capitán saco de nuevo el pedazo de papel que guardaba en su pequeña alforja.

-"Las dos guardianas de los astros que dan vida y luz a nuestra tierra se verán de frente y guiaran el camino al conocimiento y al orden a la tierra que gobernaran con su sabiduría"- Vanguard terminó de leer en voz alta y buscando más pistas en el papel que el alcalde le dio.

-¿Eso es todo lo que dice Capitán?- Pregunto extrañado Dante

-Sí, esto parece un acertijo sacado de los libros de Daring Do ¿Pero en qué diablos estaba pensando el Alcalde?

-¿Daring qué?

-Creo que no has leído sus aventuras, te las recomiendo mucho que las leas. Bien empecemos a buscar pistas

Ambos se levantaron y galoparon en dirección a los bustos esculpidos de las princesas.

-¡Ya encontré lo que quiere decir el acertijo!- Exclamó repentinamente el Capitán

-¿Enserio? ¿y cuál es la respuesta?

-Estas esculturas de las princesas, si puedes observar ambas están viendo a la entrada pero como dice aquí en este papel que me dio el Alcalde "Las dos guardianas que dan luz y vida a esta tierra se verán de frente y guiaran el camino…"

-¿Y entonces qué señor genio amo de los acertijos?- Contestó Dante sarcásticamente casi riéndose al ver la actitud entusiasmada de Vanguard.

-Ja-Ja muy gracioso, con esa actitud dudo que estés dispuesto a comandar un pequeño ejército. Ya basta de charla y ayúdame a mover la escultura de Luna para que se vean de frente.

Con mala gana Dante se acercó a la escultura de Luna e intentó girarla pero al gran esfuerzo que estaba haciendo para que el busto se moviera y girara no conseguía hacerlo al igual que el Capitán que hacía lo mismo con todas sus fuerzas.

-¡Esto… no funciona Capitán!- Deja de hacerlo mientras que cansado se recarga en la escultura – ¿Está seguro que esta es la solución del acertijo?

-Estoy seguro pero algo se nos escapa, algo pasamos por alto.

Vanguard empieza a leer nuevamente la nota que le entregó el alcalde mientras que Dante empieza a revisar toda el área con la mirada mientras se recargaba en la pesada escultura. Mientras observaba todo a su alrededor su mirada se detuvo en un grabado de piedra que resaltaba de la pared el cual dibujaba la mitad de un sol unido con la mitad de una luna, al verla con más atención notó que el lado del sol se encontraba en dirección de la escultura de la Princesa Luna y de lado de la luna estaba la escultura de la Princesa Celestia.

-Capitán creo que ya sé cuál fue el problema

-¿Enserio?

-Sí, mire ese grabado en piedra que está en la pared del fondo- Dante le señaló con su casco.-Creo que hay algo mal con ese grabado, más bien la posición en la que se encuentra no es la adecuada.

Vanguard se acercó a revisarla por un rato.

-Creo que entiendo lo que dices, me pregunto si…

El Capitán con ambos cascos intenta dar vuelta al grabado y para su sorpresa gira sin problema. Siguió girándolo hasta dejarlo en la posición correcta.

-Espero que esto funcione Dante

-Ya verá que funcionará Capitán

-Bien, si tu teoría es correcta ya podemos girar las esculturas.

Ambos se dirigieron a las esculturas que estaban en medio de la sección. Al estar listos tomando cada uno la escultura con ambos cascos y a la cuenta de tres, ambos giraron sin problema alguno aquellos bustos hasta que los dejaron viendo de frente.

-¡Funciono!- Gritó Dante alegremente y emocionado

-A pesar de todo no eres un cabeza hueca- Contestó Vanguard sarcásticamente

-Exact… ¡Oye!

En ese momento la pared donde estaba el grabado de piedra se empezó a mover a la derecha, exponiendo una enorme entrada oscura que al instante empezó a iluminarse gracias a unas antorchas que se encendieron mágicamente revelando un pequeño camino y una amplia habitación con libreros llenas de libros y en medio una estatua de la Princesa Twiligth Sparkle extendiendo sus alas. Dante y Vanguard entraron a la bóveda, sorprendidos llegaron a donde se encontraba la enorme estatua; se detuvieron y con la mirada recorrieron toda la bóveda.

-Impresionante- Exclamó Vanguard al ver todos esos libros de magia prohibida acomodados en grandes libreros.

-¿Cómo le haremos para transportar todos estos libros capitán?

Al escuchar eso, el capitán solo bajo la mirada y suspiró –No lo haremos Dante. No quería hacerlo pero tendremos que destruir estos libros.

-¡Espera ¿Qué?! No podemos destruirlos, nuestra misión es proteger esta valiosa información de los rebeldes.

-Dante no pienses mal de mí, yo soy enemigo de destruir información valiosa y más si se trata de conocimiento pero estamos en guerra y no tenemos tiempo de trasladar miles de libros a un lugar seguro y más si estamos bajo ataque.-

Dante solo bajo la mirada al comprender lo que Vanguard le estaba diciendo, Vanguard al verlo algo desanimado solo le puso el su casco en su hombro –Vamos compañero se tratan de réplicas, las obras originales se encuentran en Canterlot. Más vale que sean destruidas a que caigan en cascos enemigos.

-Tiene razón Capitán

Ambos empezaron a tirar los libros de los libreros, haciendo montones para quemarlos rápidamente dentro de la bóveda. Un vistoso cofre que se encontraba debajo de la estatua llamó la atención de Vanguard, se acercó y abrió el cofre para ver su contenido y le sorprendió que solo guardaba un enorme pergamino cuyo sello decía "Maledictae Reliquiae".

-¿Maledictae… Reliquiae? Suena peligroso pero… ¿Qué secretos guarda este pergamino?

La curiosidad invadió a Vanguard asi que rompió el sello del pergamino y lo extendió en la base de la estatua para poder leerlo. Se dio cuenta que no era un documento, era un mapa de Equestria donde en varios puntos estaban señalado con tinta roja y una pequeña descripción escrita sobre un artículo mágico.

-Interesante este mapa indica donde se encuentran objetos malditos y muy poderosos. ¿y esto?- Le llamó la atención una extraña anotación la cual estaba señala por una enorme marca; la cual esa marca señalaba el antiguo castillo de las dos hermanas; y la descripción decía: "¡Peligro Extremo no extraer de su prisión! Princesa Luna" a lado de la advertencia se encontraba una pequeña imagen de un objeto; un cáliz que sostenía una esfera.

-Una anotación de la Princesa Luna y por la forma que lo escribió puede que se trate de un objeto muy poderoso y peligroso. Todos estos objetos son muy peligrosos.

Al estar leyendo escucho una fuerte explosión que provenía del interior de la biblioteca.

-¡Dante prepárate tenemos visitas!- Gritó el capitán mientras guardaba el pergamino bajo sus alas

Aquiles y los solados de Vanguard se abrieron paso por el campo de batalla para llegar lo más rápido posible a la biblioteca. Ellos ya habían contactado por radio a las tropas de la Princesa Twiligth que estaban cerca del pueblo para ayudarles con refuerzos, también tuvieron tiempo para pasar por las armas del Capitán y sus soldados que estaban confiscadas por los mercenarios. Metal Rider cargaba en su lomo las armas del Capitán y sus compañeros que estaban en la biblioteca.

-¡Señor los estamos conteniendo pero hay un unicornio que ha derrotado a un grupo sin problemas y me temo que se dirige para nuestra ubicación!- Dijo un mercenario al ver que Aquiles llegaba a la entrada de la biblioteca

-¡Ja! Por fin el pez gordo ha salido de su escondite. ¡Mercenarios mantengan su puesto y pase lo que pase no dejaremos que esos rebeldes entren a la biblioteca!- Todos gritaban y vitoreaban las palabras de su líder -¡Haremos nuestro trabajo y sacrificaremos nuestras vidas con honor!

Todos los mercenarios presentes se movilizaron a defender el perímetro construyendo barricadas provisionales con carretas y muebles de madera. Otros se postraban en los tejados de los edificios aledaños armados con ballestas y lanzas.

Metal Rider al ver como se preparaban para la batalla intentó entrar a la biblioteca para avisar a su Capitán que el enemigo estaba cerca y también para entregarle su espada pero cuando apenas estaba abriendo la puerta, Aquiles la cerró bruscamente.

-Lo siento soldado pero nadie entra a esta biblioteca

-¡¿Qué haces?! Mi Capitán se encuentra ahí adentro y necesito avisarle que el enemigo se acerca, además tengo que entregarle su espada y también a mis compañeros.

-Deja a tu Capitán que haga su trabajo ¡No lo molestes! Nuestra misión es defender a toda costa esta biblioteca y si tu Capitán necesita tiempo para trasladar esos documentos importantes no debemos de quitarle tiempo valioso. Prepárate a luchar soldado tenemos que darle tiempo suficiente a tu Capitán.

Rider solo lo miraba en silencio después de haber escuchado sus palabras, no le quedó otra más que obedecer las órdenes de Aquiles –Entendido Señor- Fue lo único que le pudo contestar mientras se preparaba para la batalla junto con sus compañeros.

-¡Todo listo Señor, estamos preparados!- Un mercenario gritó desde las barricadas profesionales.

-¡Excelente mis mercenarios! ¡Quiero informes del resto de nuestras tropas que se encuentran luchando!

-¡Nos informan que la lucha está muy pareja en el centro del pueblo y en los límites nuestras tropas están retrocediendo al enemigo!

-¡Ya escucharon podemos contra ellos!

Al terminar de gritar Aquiles a sus hombres una fuerte explosión despedazó una parte de la barricada provisional que los mercenarios habían construido, mucho humo y fuego consumían lo que quedaba de la muralla de muebles y carretas que bloqueaban el paso de la única calle que llegaba a la biblioteca. Del denso humo negro salían disparadas flechas que herían mortalmente a los mercenarios que se encontraban en su rango de tiro.

-¡Cúbranse!- Gritaba Aquiles mientras el enemigo seguía disparando flechas y se ocultaba en el denso humo -¡Arqueros disparen a discreción!- Ordenó Aquiles.

Los arqueros postrados en los tejados intentaban fijar un blanco pero el denso humo les bloqueaba la vista y solo alcanzaban a ver bultos moverse en tierra. -¡No podemos fijar objetivo señor!

-¡Disparen a discreción!- Volvió a ordenar Aquiles

Los arqueros de Aquiles empezaron a disparar hacia el humo, intentando darle a un enemigo a pesar de que el denso humo les bloqueaba la vista pero el valiente esfuerzo duro muy poco ya que dentro del denso humo unas flechas cubierta por un aura purpura salieron disparadas hacia los arqueros que estaba disparando pues todas las flechas acertaron mortalmente que los arqueros iban cayendo uno a uno, los pocos que inteligentemente se intentaban cubrir con las chimeneas no lo consiguieron ya que las flechas iban teledirigidas con magia, haciendo evasiones extrañas para ser disparadas por un arco o ballestas y estas acertaban a su blanco sin dificultad y para la victima escapar era casi imposible.

-¡¿Pero qué demonios fue eso?!- Exclamó Aquiles al ver a sus arqueros derribados.

-¡Parece que el enemigo controla magia poderosa, Señor!

-¡No teman y sigan en su posición!

Las flechas cesaron mientras que los mercenarios esperaban que el enemigo saliera de esa densa cortina de humo. Todo se volvió silencio por unos instantes, todos estaban nerviosos esperando su hora de luchar por su vida. Una bomba casera salió de aquel humo, rodó por la calle donde estaban los mercenarios y estalló a los pocos segundos disipando la formación de los mercenarios que corrían pavoridos de aquella explosión. Justo después de la explosión un puñado de rebeldes salió trotando atacando a los mercenarios que estaban distraídos huyendo.

-¡No rompan formación, no rompan formación!- Ordenaba Aquiles en un intento de calmar la situación.

Los pocos mercenarios que obedecieron y estaban en calma atacaron a los rebeldes dándole una lucha pareja. Noble, Metal y Crimson participaron en la defensa combatiendo valientemente contra ellos, ayudando a los mercenarios a recuperar terreno.

-¡Vamos!- Gritaron todos mientras se unían a la batalla.

La pelea estaba muy pareja había bajas iguales en ambos bandos, todos luchaban con gran ferocidad y valentía. Los soldados de Vanguard sobresalían con su coraje asesinando a sus oponentes con una agilidad y trabajo en equipo entre ellos, cuidándose las espaldas. Aquiles como líder y guerrero nato se abalanzó en el frente blandiendo su gran maza, embistiendo y rematando a sus enemigos, se llevaba dos rebeldes por ataque, su enorme cuerpo lo ayudaba a intimidar al enemigo y su fuerza lo hacía casi intocable a la hora de defenderse.

Mientras peleaban con los rebeldes, haciéndolos retroceder lo más que podían para evitar que ellos llegaran a la puerta de la biblioteca un poderoso rayo empujó a Aquiles, mandándolo a estrellarse contra el muro del edificio. Todos se quedaron perplejos al ver a su líder golpeado.

-Otro molesto obstáculo que cuida mi objetivo

Una voz refinada se escuchaba a lo lejos, mientras volteaban a ver de dónde provenía. Voltearon al ver un grupo de rebeldes avanzando en una bolita protegiendo a alguien mientras se acercaban, cuando estaban más cerca los que estaban en formación se separaban y se podía ver a un pony encapuchado que sobresalía un cuerno de su cabeza, galopaba de manera normal abriéndose paso en la batalla con la ayuda de sus guardias que lo rodeaban.

Todos los mercenarios al ver aquel extraño unicornio se fueron contra él para tratar de frenar su avance pero los guardias del unicornio se interponían en su paso y luchaban contra ellos. Aquiles al ver al unicornio que se acercaba más a la biblioteca, se levantó tambaleándose y empuñando su mazo trotó rápidamente para atacar aquel extraño unicornio.

-¡No pasaras más!- Gritó mientras se preparaba para lanzar el primer golpe pero uno de los guardias rebeldes bloqueo su ataque.

-Asi que te escondes detrás de tus soldados ¡Que cobarde!

El unicornio solo lo volteo a ver de reojo mientras seguía su camino tranquilamente.

-¡Entonces si para pelear contigo tengo que derrotar a tus guardias, que asi sea!

Aquiles con su gran fuerza derribó de un golpe con su maza a dos de ellos. Otro par se le avanzó en su lomo queriéndolo derribar pero el enorme Aquiles a base de forcejeo logró derribarlos y rematarlos golpeando su cabeza con su pesada maza.

El unicornio se le quedó viendo y con la magia de su cuerno desenvainó su espada y la levitó mientras se ponía en guardia.

-Hum parece que yo mismo me encargare de este asunto. Tú debes ser su líder, me lo imaginaba, un Pony enorme que usa la fuerza bruta para intimidar a sus enemigos.

-No creas que tu magia te hace ser muy superior, yo mismo he acabado con unicornios que utilizan su "poderosa magia" contra mí.

-¿Enserio? ¡Veamos en que escala de enemigo me pones tú!

El unicornio, líder de los rebeldes lo atacó con su espada con una velocidad tremenda; Aquiles pudo bloquear su tajo a duras penas e hiso a un lado su espada para dar un golpe pero en ese instante el unicornio se tele transportó detrás de él y le dio un tajo en su lomo causándole una pequeña herida a Aquiles.

-¡Ahhh!- Se volteó Aquiles para defenderse -¿Cómo puedes utilizar magia y pelear al mismo tiempo?

-Yo no soy como los otros unicornios con los que has peleado, yo utilizo mi cerebro para controlar la magia. Utilizo hechizos para hacerme más fuerte, más rápido y más ágil.

-No me importa que métodos utilices no dejaré que te acerques a la biblioteca. ¡Te detendré!

Aquiles rápidamente ataco al unicornio que lo sorprendió con un gran golpe de su maza pero este lo esquivó al último momento que solo rasgó una parte de su túnica que llevaba puesta. El unicornio contraatacó con su espada, ambos se disputan una gran batalla, defendiéndose y atacando. Aquiles intentaba arroyarlo con su cuerpo pero el unicornio se tele transportaba para evadirlo, el líder de los mercenarios no lo dejaba atacarlo por cualquier flanco después de que se teletransportase ya que había estudiado muy bien su técnica y forma de combatir. Todos los mercenarios y rebeldes que estaban cerca luchaban uno a uno y no se metían en su pelea.

-¡Ya basta! No dejaré que un simple pony terrestre se entrometa en mis planes

El unicornio concentró su magia en su cuerno y un aura morada rodeo su cuerpo mientras que sus cuatro patas resaltaban más con un gran brillo. Al instante con una gran velocidad se acercó cerca de Aquiles con su espada levitándola y dirigiéndola a su cuello. -¡Muere!

Aquiles sorprendido, logró bloquear su mortal ataque con su maza pero no le dio tiempo de contraatacar ya que se dio cuenta que el unicornio dio la media vuelta y lo pateó con ambas patas traseras que lo aventó con una gran fuerza, cayendo cerca de la puerta de la biblioteca.

-¡Ya te dije que tú no podrás detenerme!- Se acercó cabalgando hacia Aquiles que yacía inconsciente cerca de la puerta de la biblioteca –Te daré una muerte rápida

Los mercenarios al ver a su líder derribado querían ayudarlo pero los rebeldes con los que peleaban se los impedían. Los mercenarios estaban impotentes por no saber cómo ayudar su líder que estaba a punto de morir a manos de aquel poderoso unicornio.

El unicornio estando cerca de Aquiles levantó su espada con su magia y preparando el golpe mortal.

-Es una lástima- Dijo el unicornio dando la estocada.

-¡No me rendiré!- Aquiles empuño su maza y le dio un golpe rápido en su cara lo cual hizo al unicornio soltar su espada. -¡No pasarás sobre mí!

Aquiles prepara un segundo golpe con su maza para acabar con el unicornio pero este voltea con una mirada furiosa y una gran herida marcada en el hocico, el unicornio al momento de voltear le lanza un poderoso rayo mágico que golpea a Aquiles y lo empuja hacia la puerta que al hacer contacto crea una enorme explosión que destruye una gran parte de la entrada principal.

La gran explosión llamó la atención de Vanguard y sus soldados que se encontraban adentro. Leaft y Rocket se quedaron atónitos al ver semejante poder y al ver herido a Aquiles que se encontraba en medio del Lobby principal de la biblioteca muy mal herido.

-¿Qué me decía? Ah si ya me acorde. Solo pasaras a través de mí. Es muy curioso el destino porque ya pase sobre de ti.- Le decía el unicornio con voz burlona mientras se acerba a Aquiles.

Aquiles con mucho esfuerzo se levantó empuñando su maza y avanzando asía el unicornio para volver a luchar.

-¿No te das por vencido? Es solo cuestión de tiempo para acabar contigo

El Unicornio lo siguió atacando con tajos de su espada mientras que el pobre Aquiles solo bloqueaba los tajos dados. Vanguard y Dante se apresuraron a salir de la bóveda secreta de la biblioteca y al llegar a la superficie se dieron cuenta que Aquiles estaba peleando con un unicornio en un estado muy mal herido y el enemigo le estaba ganando por mucho. Aquiles cansado no pudo bloquear un fuerte golpe de la espada del enemigo que al hacer contacto con sus armas, su mazo se lo quitó de sus cascos por el fuerte golpe, acto seguido el unicornio al ver que estaba desarmado, le clavó su espada a un lado de su cuello haciendo que Aquiles cayera al suelo sangrando.

-¡Nooooo!- Gritó Dante al ver a Aquiles caer mortalmente

Vanguard emprendió el vuelo rápidamente para ayudar a su amigo que estaba a punto de morir. El unicornio saco su espada del cuerpo de Aquiles y atacó su cuello con un tajo horizontal para decapitarlo pero antes de que su espada diera en el blanco, Vanguard bloqueo el golpe final con la espada corta que los mercenarios le habían dado. El bloqueo fue sorpresivo para el unicornio que retrocedió un poco para ponerse en guardia.

-Ah Capitán Vanguard por fin nos conocemos

Vanguard no le tomó mucha atención al unicornio y aterrizó cerca de Aquiles que lo ayudó a sostenerse y lo dejo con cuidado en el suelo mientras se desangraba lentamente. Volteó a ver al unicornio bastante molesto.

-¡No te dejaré que hagas más estragos a este pueblo y a sus habitantes!

-Tú no eres rival para mí Capitán- Apuntaba su espada hacia el pegaso –¡Soy Galaxy Nigth el unicornio más poderoso de Equestria!

-¡Cállate, sé muy bien quien eres de hecho te estaba esperando, "Bibliotecario"!

El bibliotecario sonreía al ver que lo reconocía y preparaba su espada y su cuerno para atacar sorpresivamente.

-Veo que me conoces, eso me alegra. Me alegra que mis victimas sepan el nombre de quien los derrotó y tú un Capitán con intelecto inferior caerás en muy poco tiempo.

Vanguard extendió sus alas y miró a Dante que subía por las escaleras -¡Dante te encargo a Aquiles! –Emprendió el vuelo rápidamente hacia el bibliotecario con una estocada frontal.

El Bibliotecario sorprendido con la velocidad, consiguió apenas desviar el ataque perdiendo un poco el equilibrio. Vanguard dio una vuelta inversa en el aire y sigió atacándolo mientras que el unicornio bloqueaba los ataques intentando conectar una estocada al Capitán que volaba alrededor de él muy rápido.

-¿Qué pasa, no dijiste que en poco tiempo me derrotarías?

-Errrr ¡Ya basta!- Enojado el Bibliotecario lanzó un rayo mágico contra Vanguard mientras él lo esquivaba mientras volaba intentando no ser alcanzado.

Vanguard volando y esquivando el rayo mágico se acercó un poco y con su ala logra golpear fuertemente su cuerno, en ese instante la magia del bibliotecario deja de funcionar por unos instantes aprovechando esto el Capitán arremete con otra estocada pero el unicornio al estar aturdido por el golpe alcanza a hacerse a un lado y lo golpea con una patada la cual hace estrellar al capitán en un librero.

-¡Eres un fastidio Vanguard!

Recuperándose del golpe concentra su poderosa magia en su cuerno y lo dispara hacia el Capitán. Vanguard al ver el poderoso rayo dirigido hacia él emprende el vuelo hacia arriba liberándose de los pesados libros y esquivando el rayo que al chocar con el librero crea una poderosa explosión que empieza a incendiar todo a su alrededor del edificio consumiendo todos los libros que estaba cerca.

-Estuvo cerca- Decía Vanguard aliviado volando.

Los rebeldes que peleaban a las afueras de la biblioteca empezaron a entrar para acompañar a su líder en la pelea.

-Yo me encargo del capitán, ustedes vayan, busquen y tráiganme esos documentos por los que hemos venido

Los rebeldes obedecieron sus órdenes empezando a extenderse por toda la biblioteca. Leaft y Rocket empezaron a enfrentarlos bloqueándoles el paso para evitar su cometido.

-¡Ustedes no pasan!- Prepararon sus espadas enfrentando a varios a la vez impidiendo que bajen al sótano.

Vanguard al ver el caos que estaba en la biblioteca no le quedó de otra que acabar el encuentro rápidamente.

-¡Ya no más juegos!- Vanguard voló en picada contra el Bibliotecario concentrando toda su habilidad en un único tajo.

-¡Vámos!- Gritó el Bibliotecario tramando un movimiento mientras sonreía.

Vanguard atacó al Bibliotecario chocando su espada contra la de él empujando para romper la guardia y herirlo pero el unicornio astutamente apoyando su golpe se movió un poco a la derecha, saliendo del rango de ataque, al ver al Capitán bajar a su distancia preparó su cuerno atacando con otro poderoso ataque mágico. Vanguard al ver que otro rayo mágico lo golpearía mortalmente bloqueo el poderoso ataque con su espada que al momento de hacer contacto otra gran explosión estremeció el lugar empujando violentamente al Capitán hasta el fono de la biblioteca y rompiendo su espada corta en pedazos de metal.

Vanguard adolorido intentaba ponerse de pie para seguir luchando pero cuando alzó la vista tenía la espada del bibliotecario apuntando su frente, sometiéndolo a su merced.

-Creo que yo gane Capitán Vanguard. ¿Algunas últimas palabras?

Vanguard solo se le quedaba viendo con una mirada de odio mientras sangraba de su frente y la sangre le recorría por su rostro y bajaba por su hocico.

-Ya veo te mantienes valientemente encarando a la muerte como todo un líder ejemplar. ¡Entonces muere!

El Bibliotecario con su magia blandió su espada para decapitar con un solo tajo a Vanguard. El Capitán cerró los ojos al ver como el filo de la espada del unicornio se acercaba a rematarlo. Solo se escuchó un choque de espadas cerca de él, abrió los ojos y vio a Dante bloquear el golpe mortal que venía hacia él.

-¡Dante! Pero…

-Capitán, Aquiles no lo logró- Dijo Dante mientras bloqueaba el ataque del unicornio.

Vanguard sorprendido vio al joven guerrero que estaba llorando en silencio mientras le salvaba la vida y volteó a ver a Aquiles que estaba tirado sin signos que pudiera estar vivo.

-¡Otro estorbo que interrumpe mi victoria!

-Ahora tú eres mi oponente maldito. Capitán vaya a descansar que yo personalmente vengare la muerte de nuestro líder.

-¡No digas tonterías, él no es un oponente común y corriente! ¡Puedes morir!

-No me importa Capitán yo no tengo miedo de luchar y morir en batalla.

-Mejor hazle caso a tu Capitán mocoso

Dante con fuerza desvía la espada del unicornio y se pone en guardia. El Bibliotecario al ver la actitud decidida de Dante empieza a atacarlo con rápidos y ágiles tajos. Dante concentrándose solo bloquea y esquiva los ataques con una gran agilidad; se acerca un poco al unicornio y contraataca con su espada y rematándolo con fuertes golpes en la cara y en el cuerpo haciendo retroceder al unicornio que desesperadamente intenta bloquear sus ataques.

Vanguard se sorprende al ver a Dante pelear muy parejo contra el poderoso unicornio que casi dos rebeldes lo sorprenden con un ataque mortal. El Capitán esquivo ambos ataques con dificultad golpeando a uno en la cara con su casco derecho y tomando su espada y bloqueando el otro tajo del enemigo, al bloquearlo lo empuja y se regresa a rematar al otro pony que se recuperaba clavando su espada en su cuello y concentrándose en el otro rebelde que queda.

La batalla en el interior era muy dura, Dante y el Bibliotecario se enfrentaban casi muy al parejo, Leaft y Rocket peleaban desesperadamente para impedir que los rebeldes bajasen a la bóveda y robaran los archivos, Crimson, Noble y Metal Rider peleaban a las afueras de la biblioteca pues muchos de los rebeldes llegaban a atacar el lugar con tal de cumplir su misión de robar los documentos.

-¡ustedes tres vayan a ayudar a su Capitán, nosotros nos encargamos de los rebeldes aquí afuera!- Les gritó un mercenario que peleaba con varios a la vez

Los tres no lo pensaron dos veces y se abrieron paso al interior de la biblioteca, se sorprendieron al ver todo el desastre que ocurría adentro, partes incendiándose, un unicornio peleando contra Dante, sus compañero peleando en desventaja y su Capitán peleando mal herido por sobrevivir.

-¡Metal ayuda al Capitán, nosotros ayudaremos a Leaft y Rocket!

Metal Rider obedeció a Crimnson y se abrió paso para acercarse lo más posible al Capitán, en su camino aprovechó para asesinar algunos rebeldes por la espalda y avanzar lo más que se pudiera.

Vanguard peleaba con la espada que le había quitado a un rebelde, peleaba con gran desesperación ya que le preocupaba la seguridad de Dante pues pensaba que el Bibliotecario pudiera acabar con su vida.

Dante esquivaba los mágicos y letales rayos que el malvado unicornio le disparaba, estaba completamente furioso, su forma de pelear era increíble pues se movía con mucha agilidad y rapidez que no dejaba contraatacar al unicornio. La batalla se estaba poniendo más tensa los golpes de Dante contra el Bibliotecario eran cada vez más precisos que el unicornio se empezaba a desesperar.

-¿Cómo es posible que un terrestre me esté dando batalla? ¡No más compasión contigo y contra tus aliados! ¡Esto acaba aquí!

El Bibliotecario concentró mucha magia en su cuerno y un gran destello de luz iluminó todo el interior dejando ciegos a todos los que luchaban. Su magia poderosa empezó a levitar todo a su alrededor, libros y libreros como también algunas pequeñas estatuas giraban alrededor del unicornio. La luz había disminuido y todos empezaron a recuperar la vista, Dante estaba impresionado con todo el poder que el Bibliotecario tenía pero no se acobardó, esperaba con paciencia su próximo ataque.

El Bibliotecario empezó a lanzarle las cosas que había levitado con su magia pero Dante las esquivaba velozmente mientras se acercaba a atacarlo.

-¡Tus trucos no funcionan conmigo bastardo!

Metal Rider que estaba cerca de Vanguard aprovechó el descuido de varios rebeldes para avanzar.

-¡Capitán!- Gritó Metal Rider para llamar la atención de Vanguard

Vanguard luchaba con un rebelde, ejecutándolo con un movimiento rápido logró clavarle su espada en su lomo. Escuchó el grito de Metal Rider y volteó a verlo.

Metal Rider al ver que su Capitán volteó, sin dudarlo le arroja su espada que llevaba puesto en su lomo.

-¡Piense rápido!

Vanguard la atrapó y sonrió al verla.

-Ya te extrañaba cariño, me alegro que no te paso nada. Bueno es hora de trabajar.

Vanguard empuño su espada y la blandió presumidamente en medio de la batalla. Avanzó peleando con varios rebeldes que le hacían frente impidiéndole que siguiera su camino.

Dante avanzaba esquivando las cosas que le arrojaba el unicornio, se acercaba más a su objetivo preparando su espada corta para dar un golpe mortal pero en el momento que estaba a unos metros cerca el Bibliotecario atrapó con un aura mágica a Dante, inmovilizándolo para que no escapara.

-¿Pero qué?

-¡Es tu fin!

El Bibliotecario cargó un poderoso rayo con su cuerno y lo disparó casi a quemarropa a Dante pero sorpresivamente su rayo regresó a él como si un espejo hubiera desviado el disparo, rápidamente esquivó su propio rayo y regresó su vista a Dante para ver qué fue lo que ocurrió. Al voltearlo a ver vio una Vanguard defender con su espada a Dante, había desviado el poderoso rayo con su propia espada.

-¿Estás bien Dante?

Dante que estaba con los ojos cerrados y respirando muy rápido –Si Capitán estoy bien. Muchas gracias por salvarme la vida.

-No te preocupes colega. Necesito que vayas a la bóveda y quemes todos los manuscritos, yo me encargo de él de ahora en adelante.

El Bibliotecario los veía a ambos con odio pues son los primeros en darle batalla y más en sobrevivir a su poderosa magia.

-¡Ya me canse de ustedes dos!- Concentraba su magia nuevamente en su cuerno.

-¡Vamos Dante haz lo que te pedí!- Dante sin pensarlo dos veces se apresura a bajar a la bóveda -¡Venga a Aquiles Capitán!- Gritaba mientras trotaba a toda prisa.

Los soldados de Vanguard defendían su retirada hacia la bóveda impidiendo que cualquier rebelde le bloqueara su camino.

Vanguard rápidamente atacó al bibliotecario pero un campo mágico detuvo su ataque impidiendo lastimar al unicornio. -¡Esto no te servirá!- Vanguard siguió golpeando la barrera mágica con su espada intentando romperla y atacar directamente al unicornio.

El bibliotecario al concentrar su magia vio que Dante tomó una antorcha y entró a la bóveda, deduciendo lógicamente lo que estaba tramando.

-¡No te lo permitiré, ese conocimiento es mío!

Se tele transportó creando una onda de choque que empujo a todos los que estaban cerca.

-Oh no va contra Dante- Vanguard al recobrar el equilibrio por la onda expansiva emprendió el vuelo y se dirigió rápidamente a la entrada de la bóveda.

El bibliotecario apareció en la entrada de la bóveda con su cuerno listo para disparar otro poderoso rayo.

-¡No harás tal sacrilegio!

Dante al verlo detrás de él pensó en que esta vez era su fin pero antes de que el unicornio lanzara su rayo, Vanguard cayó detrás del unicornio sujetándolo de su cuerno con sus cascos para bloquear su magia.

Vanguard con fuerza se sostenía de su cuerno intentando de no caer mientras que el Bibliotecario se movía con furia intentado quitarse de encima al pegaso.

-¡Suéltame maldito pegaso!

-¡Yo soy tu oponente no él! ¡Dante hazlo!

Dante arrojó la antorcha y todo empezó a arder. Todos los libros y manuscritos empezaron a quemarse muy rápidamente

-¡Nooooo, mi conocimiento!

El bibliotecario estaba furioso, creó otra barrera mágica empujando a Vanguard violentamente contra un librero. Al caer el capitán desenvaino su espada pero se le resbaló de los cascos cuando un aura mágica lo rodeo por completo y empezó a levitar e inmovilizarlo un poco.

-Me la vas a pagar capitán ¡Tú y ese terrestre morirán hoy! Pero primero empezaré contigo.

El Bibliotecario lo acerco mientras lo sostenía con su magia y al estar muy cerca notó que debajo del ala de Vanguard llevaba un pergamino.

-¿Qué tenemos aquí?

El unicornio con su magia retiró el pergamino de Vanguard que estaba pataleando un poco en el aire.

-¡Eso no te pertenece, devuélvemelo!

El bibliotecario sin prestarle atención desenrolló el pergamino y empezó a leerlo

-El Maledictae Reliquiae. Así que usted lo tenía todo este tiempo. Sabe, esto es lo más importante que todos esos hechizos prohibidos que se están quemando ahora mismo.

-¡Suéltalo!- Dante con su espada intentó atacarlo por la espalda pero al chocar con una invisible barrera mágica salió volado de lado contrario lastimándolo al caer de espaldas.

-Gracias por su contribución Capitán pero eso no significa que le perdonare la vida- Se guarda el pergamino en una alforja que él llevaba.

-¡Devuelvemelo! Arghhhh… ¡No te pertenece!

-Lo siento Capitán es hora de morir

El bibliotecario cargaba su cuerno y disparó su rayo contra Vanguard. Al momento de recibir el impacto algo en su pecho empezó a brillar, la medallita con la forma de la Cuttiemark de la guardiana de la honestidad empezó a brillar y a contrarrestar la magia del unicornio. Una gran explosión envolvió a Vanguard y al Bibliotecario, seguido por una brillante luz blanca que iluminó toda el área.

-¿Dónde estoy? ¿Estaré muerto?

Vanguard veía desde el cielo un denso bosque y la imagen se iba acercando al interior de este, llegando con cinco ponies que estaban paseando. Las cinco tenían rasgos muy diferentes, una de ellas tenía el pelaje blanco y limpio con melena azul, con su copete enrizado al igual que su cola, con una cuttiemark de diamantes, otra de ellas era un pegaso de pelaje amarillo que caminaba a lado de la ponie blanca, tenía melena rosada y larga que le cubría la mitad del rostro, otro pegaso las acompañaba y ella venía volando cerca de ellas, su pelaje era de azul celeste y tenía la melena con los colores del arcoíris, una de ellas venía andaba diferente pues en lugar de galopar venía dando pequeños saltos, su pelaje era rosado con una melena esponjada como algodón de azúcar y la última de ellas parecía reconocerá, una pony color naranja con la melena rubia y un sombrero campirano.

-¿Applejack? Entonces ellas son…

Solo miraba las ponies que galopaban por el bosque dirigiéndose a un viejo castillo que sobresalía de esos enormes árboles. Sintió que se alejaba de ellas y todo se tornó de color blanco.

Vanguard y el Bibliotecario salieron despedidos violentamente al consumirse esa gran explosión. Todos se quedaron viendo confundidos por lo que acababa de pasar, los rebeldes fueron a auxiliar a su líder mientras que los soldados del Capitán fueron a su ayuda al verlo inconsciente.

-¿Qué hiciste Vanguard?- Decía el Bibliotecario al tratar de ponerse de pie. –No sé lo que hiciste pero esto no se quedara asi.

-¡¿Todavía sigues vivo?! No dejaremos que le hagas daño a nuestro capitán- Gritó Leaft furioso al ponerse en guardia.

-¡No eres rival para..! Arggghhh…

El Bibliotecario se debilitó mucho y de nuevo cayó al suelo mientras sus soldados lo ayudaban a mantener su posición.

-¡Señor debemos irnos llegaron refuerzos!- Entró gritando un rebelde

-¡Retirada ya tenemos lo que necesitamos!- Ordenó el Bibliotecario

-¡No tan rápido!- Gritó Leaf al mismo tiempo en que se abalanzó contra él pero los rebeldes le hicieron frente, entreteniéndolo para que su líder escapara. -¡No huyas!- Leaft seguía luchando contra los rebeldes derribando a unos cuantos que tenía en su camino para alcanzar a su líder que iba demasiado lastimado.

No pudo hacerlo ya que cuando logró salir de la biblioteca para enfrentarse con él había reunido a sus soldados alrededor de él para reunir su magia y tele transportarse todos juntos a un lugar desconocido.

-¡Maldición!- Se lamentó Leaft pero regresó rápido para ayudar a Vanguard que se encontraba inconciente.

Vanguard abrió los ojos y vio que se encontraba en el suelo rodeado por sus soldados que sonreían al verlo que estaba bien.

-¿Qué paso?- Preguntaba confundido

-Capitán, este… todo acabó pero el enemigo escapo

-Todo esto fue mi culpa- Se lamentaba Vanguard –Si hubiera destruido ese pergamino no estaríamos lamentando la huida del enemigo.

-Señor ¿Qué contenía el pergamino? ¿Era magia poderosa?

Vanguard solo los volteo a ver muy preocupado –El pergamino contiene las ubicaciones de artefactos o reliquias que contienen magia oscura y peligrosa. Dichos artefactos fueron usados por enemigos antiguos que pusieron en jaque la soberanía de Equestria por eso las princesas al obtener dichos artefactos, las escondieron en diferentes partes del reino y trazaron este mapa. Esto es malo y pensé que solo era una simple leyenda pony.

-Tranquilícese Capitán lo bueno es que está bien y los refuerzos llegaron justo a tiempo para ayudarnos a repeler a los enemigos que faltan.

-Pero ¿Cómo le hizo para esquivar el rayo mágico señor?- Interrumpió Metal Rider

-No lo hice soldado- Vanguard le muestra su pecho y ve que su armadura tiene un enorme agujero y la piel del capitán esta ilesa. –La verdad no sé qué fue lo que pasó cuando recibí el ataque. Ayúdenme a levantarme por favor.

Sus soldados lo ayudaron a levantarse y le dieron su espada la cual la volvió a envainar. Buscó entre su armadura la medalla que Applejack le había dado y la encontró sin ningún rasguño, al verla en ese estado se sintió aliviado y la volvió a ocultar entre su armadura. Subió las escaleras y vio que Dante estaba a lado del cuerpo de Aquiles se estaba despidiendo de él en silencio. Vanguard se acercó sin antes ordenar a sus soldados que organizaran a los refuerzos y avisaran al alcalde que todo había terminado.

-Dante lo siento mucho pero Aquiles peleo sus últimas batallas como todo un guerrero.

-No es justo Capitán. Perdimos a un gran líder y un padre para mí. Lo extrañare mucho.

-Dante él siempre quiso verte con la frente en alto y eras todo su orgullo. Además la muerte nunca es un adiós sino un hasta pronto.

Al acabar la batalla los pobladores salieron de su escondite, el ejército de Twiligth ayudaba a los sobrevivientes y heridos con atención médica y con la reconstrucción de algunos de sus hogares, algunos incendios fueron controlados y apagados, el levantamiento de cadáveres y la seguridad de los pobladores.

En la ceremonia para honrar a los caídos Vanguerd se acercó a Dante y le dio su medalla de Capitán que le había dado la princesa cuando tomó su cargo.

-Dante de ahora en adelante serás el Capitán de los mercenarios, tú los lideraras con sabiduría y esta medalla que te entrego significara una alianza con la armada de Equestria y los mercenarios. De ahora en adelante serán considerados un importante aliado para nuestras tropas y ustedes serán respetados por su cargo y sus delitos serán perdonados.

-Capitán no creo poder hacerlo

-Claro que puedes, Aquiles siempre tuvo mucha fe en ti chico, no lo decepciones. Recuerda llevarlo en tu corazón en cada decisión que tomes.

Todos pisotearon de alegría al ser anunciado Dante como el nuevo líder de los rebeldes y por la alianza de antiguos enemigos para combatir un mal que tienen en común. Despues de eso Vanguard, Leaft, Noble, Rocket, Crimnson y Metal Rider regresaron a Poniville a tomar sus puestos e informarle a la princesa Twiligth sobre lo que pasó en Green Meadow.

Al entrar Vanguard al castillo fue recibido por su hija que al verlo se puso muy feliz y corrió a abrazarlo -¡Papi! Volviste

-Si hija, tu papi está en casa sano y salvo y dime Soldado ¿Cumpliste con tu deber?

Fate movía su cabeza de forma afirmativa mientras sonreía –Sip yo solita cuide de la princesa.

-Qué bueno y te felicito, serás una gran Capitana algún día. Espera con tu mami afuera del salón del trono pronto regresaremos a casa para comer chocolate.

-Chocolate ¡Siiiii!

Fate obedeció y muy felizmente salió de la sala del trono para reunirse con su madre que la estaba esperando. Tiligth sonreía al ver a Vanguar convivir con su hija, le parecía tierno ver como convivían.

-Su majestad- Vanguard saludó a Twiligth haciendo una reverencia

-Vanguard ¿Cómo te fue? Tienes una cara de preocupación. Por favor dame tu informe

-Princesa le informo que la diplomacia fue un éxito y ahora podemos mandar tropas a proteger Green Meadow y a los pueblos pequeños cercanos a él; el alcalde Paper Dust está dispuesto a colaborar con nosotros pero tenemos un problema y es muy grande y preocupante.

-¿Problema? Me informaron que fueron atacados y por eso envié refuerzos a su posición.

-Está en lo correcto princesa pero el que nos atacó fue un unicornio llamado Galaxy Nigth o como se hace llamar el Bibliotecario

Twiligth al escuchar eso se quedó sorprendida.

-He oído hablar de él Capitán pero no creí que siguiera vivo o que se uniera con los rebeldes. Sé que era un unicornio muy peligroso y loco pero ¿Qué quería en Green Meadow?

-El alcalde Paper Dust tenía en su poder una copia de cada uno de los hechizos prohibidos y peligrosos que solo se pueden conseguir en la biblioteca de Canterlot.

-¡¿Qué?! ¡Pero eso es imposible! ¡Nadie tiene permitido hacer copias de dichos hechizos!

-Eso lo sé pero el alcalde pudo hacerse de una copia personal. EL Bibliotecario no pudo hacerse de dichos documentos.

-Menos mal- Interrumpió aliviada Twiligth

Aún no termino Princesa, por mi culpa el Bibliotecario consigo hacerse de un documento muy importante y a la vez peligroso el "Maledictae Reliquiae"

Twiligth se quedó en shock al escuchar eso.

-Hay no, hay no, hay no, en ese documento están los objetos mágicos más peligrosos que toda Equestria haya conocido. Si el Bibliotecario pone sus pesuñas en uno de ellos tendrían ventaja en esta guerra.

-Lo sé princesa hay que comunicarle esto a Celestia para que tome medidas de precaución.

-Tiene razón Capitán, le informare a Celestia de este gran problema por el momento puede retirarse.

-Gracias Princesa, espero que podamos solucionarlo pronto.

Vanuard hace una reverencia y sale del salón del trono para reunirse con su familia.

"Después de regresar a casa, a los pocos días de mi regreso caí enfermo por el rayo mágico que recibí en la batalla contra el Bibliotecario. Estuve internado en el hospital de Poniville, los doctores me informaron que dicho hechizo afecto a la mayoría de mis músculos de mi cuerpo y necesitaba recuperación. Tuve que abandonar mi puesto momentáneamente pero mi voluntad se aferraba a recuperarme lo más rápido posible y recuperar el Maledictae Reliquiae"