CHRONICA #3
"AMIGO O ENEMIGO"
(Antes de empezar el capítulo quiero decirles unas palabras. Este capítulo va dedicado a mi hermano Blear, juntos pasamos por varías cosas y nos hemos apoyado mutuamente asi también como cuidarnos. Tal vez nuestros gustos como aficiones sean distintos que pueda provocar conflictos fraternales pero hasta la fecha cuando tenemos un problema dejamos de lado nuestras diferencias y nos ayudamos mutuamente.
En fin vamos al grano en este capítulo decidí integrar un personaje hecho por él; no es un OC en el universo de MLP pero su personaje lo inventó cuando mi hermano escribía obras de teatro. Así que tomare su personaje que con tanto cariño se identificó y lo añadiré a mi capítulo. Arikado Toonboy)
Era de noche, en el campamento rebelde ubicado cerca de los Valles Verdes Mágicos, una alarma alerto a los rebeldes que dormían, todos se movilizaron a tomar sus armas pues de algo era seguro no se trataba de un ataque de la armada de Equestria era algo insólito e imposible que sucediera.
-¡Todos busquen a ese traidor que me ha robado el Maledictae Reliquiae! ¡Cierren todos los accesos del campamento!- Ordenaba furiosamente el Bibliotecario mientras concentraba magia en su cuerno para hacer un hechizo.
Los rebeldes sorprendidos que hubiera un traidor en sus filas empezaron a movilizarse y por grupos se desplegaron a cuidar todas las entradas como caminos que llevaban a su campamento con el fin acorralar al ladrón y traidor
-Señor sus órdenes fueron obedecidas y tenemos nuestras tropas desplegadas en cada entrada y salida de este campamento como de todo el valle
-No se confíen que esa rata es muy astuta y estará planeando algo para salirse con la suya- De su cuerno lanzó el hechizo revelando un camino de herraduras donde había pasado el ladrón. –Lo sabía aún no ha abandonado el campamento. ¡Vamos síganme!
Un grupo de varios rebeldes seguía a su líder que galopaba siguiendo las herraduras que brillaban en el suelo.
Escondido detrás de una enorme roca se encontraba un unicornio de color azul cielo, tuerto del ojo derecho pues su ojo se tornaba en blanco, con cicatrices en su cuerpo y una cuttiemark con símbolos de Interrogación "¿?". Observaba detrás de la roca como sus excompañeros se movilizaban y los veía con una gran sonrisa en su rostro mientras que en uno de sus cascos sostenía el mapa que revela todas las localizaciones de reliquias malditas.
-Parece que será muy difícil engañar a Galaxy Nigth pero tengo este golpe planeado desde hace mucho tiempo. Je este mapa lo venderé por mucho dinero cuando salga de aquí pero antes de eso confundiré un poco a ese Galaxy.
Al ver que varios rebeldes se acercaban a su posición concentro magia en su cuerno y se agachó tocando su cuerno luminoso el suelo haciendo aparecer en el suelo varias herraduras que se dirigían a varias direcciones.
Al ver esto el Bibliotecario se quedó muy confundido.
-¡El muy maldito se cree muy inteligente y astuto! ¡Rápido vigilen bien todas las entradas, nadie entra y nadie sale de este valle!
El unicornio ladrón se mantuvo en su posición mientras con paciencia los observaba para planear una retirada silenciosa pero la persistencia del Bibliotecario era muy alta que no dejaba cabos sueltos en su seguridad.
-Ese maldito y lunático unicornio no se dará por vencido. Por suerte tengo varios planes de emergencia.
A lo lejos se escuchó una explosión en una tienda incendiando algunas tiendas vecinas.
-¡Ese fue el laboratorio!- Un rebelde gritó al ver donde se originó la explosión
-¡Vallan a revisar! De seguro se encuentra escondido por ahí.
Algunos rebeldes obedecieron y fueron hacia donde se originó la explosión pero el bibliotecario seguía avanzando en dirección donde se encontraba aquel unicornio ladrón.
-Esto debe ser una broma- Maldecía en voz baja –Este unicornio es muy testarudo pues con nada puedo distraerlo. Veamos si esto le duele.
El ladrón sonreía mientras otra explosión sucedía en el campamento.
-¡Señor esta vez fue su biblioteca y su estudio!
El Bibliotecario estaba muy furioso que empezó a sacar chispas de su cuerno pero se detuvo a pensar un momento.
-Quiero que dos vayan y controlen el fuego
Dos de los rebeldes obedecieron la orden y se retiraron a controlar el fuego.
-Señor ¿Usted no cree que puede estar todavía escondido en el campamento?
-Esa rata solo quiere distraernos pues no es casualidad que mientras nos acerquemos a ese punto aparezcan huellas falsas y explosiones lejos de este lugar. ¡Este bastardo ladrón se encuentra aquí! ¡Búsquenlo en esta área!
El unicornio ladrón no podía creer que el Bibliotecario era demasiado listo, no se le ocurrían más ideas de como huir.
-Tendré que hacerlo por las malas- Salió de su escondite para enfrentarlos cara a cara- ¿Me estaban buscando?- Decía mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro y con una actitud calmada y despreocupada.
-Bien traidor entrégame ese mapa que te robaste y prepárate para tu castigo que seguramente será la muerte
-¿Enserio crees que voy a sufrir tal castigo? No lo creo a menos que me quitaras esto- Le muestra el mapa levitándolo con su magia- Si me pones un casco encima despídete de tu valioso mapa.
El unicornio con su magia que envolvía el mapa empezaba a sacar una flama en las orillas del documento.
-¡Espera no lo hagas!- Exclamó asustado el Bibliotecario que hizo una señal para que sus rebeldes retrocedieran un poco. –Está bien cumpliré tus términos pero no le hagas nada al mapa
-Asi me gusta que obedezcan mis órdenes. Es curioso ahora tengo en la palma de mi casco obedeciéndome como un perro a un importante miembro de… ¿Cómo se hacen llamar? ¿El club de la desarmonía? ¿La alianza de la Armonía Muerta? La verdad no me importa, nunca me importó su patética causa.
El Bibliotecario empezaba a ponerse cada vez más furioso y empezaba a sacar chispas de su cuerpo mientras escuchaba hablar al unicornio ladrón.
-Veo que mis palabras hieren tu orgullo pero mientras tenga este mapa en mi poder no me harás nada. Ahora mi perro faldero necesito que…
Un poderoso rayo lanzado por el Bibliotecario fue disparado con dirección hacia el pony ladrón el cual muy confiado extendió el mapa y lo puso enfrente de él para que enfadado unicornio detuviera su ataque pero no fue asi y al ver que estaba decidido a hacerle daño solo se movió un poco a la izquierda para esquivar el ataque mágico que había perforado y quemado una parte del mapa.
-¡Atrápenlo y mátenlo!- Ordenó muy molesto el Bibliotecario mientras miraba al ladrón con ojos de furia y rabia.
Los rebeldes empezaron a disparar sus ballestas apuntándole a ladrón que empezaba a correr en zigzag para evitar ser alcanzado.
-¡Espera tengo tu mapa! O ¡¿A caso no te importa ya?!- Gritaba mientras corría para ponerse a salvo.
-¡Ya no me importa el mapa solo quiero matarte por haberte burlado de mí!- Decía el Bibliotecario mientras lo perseguía y le lanzaba poderosos rayos mágicos que explotaban al impactar con las rocas y con el suelo.
El ladrón corría desesperado mientras volteaba cada cinco segundos para ver una turba enfurecida tras de él y más peligroso al ver al Bibliotecario que lo perseguía lanzándole peligrosos rayos mágicos.
-Creo que… no salió como lo planee
En ese momento un grupo de rebeldes interceptó al ladrón desenvainando sus espadas con ayuda de su magia.
El ladrón al verse acorralado desenvaino con su magia su espada y bloqueó los tajos de los rebeldes que lo atacaron al interceptarlo, solo bloqueaba los ataques mientras se abría paso y rompía la línea de bloqueo.
-Déjenme ir…
Al burlarse al último rebelde de la línea de bloqueo se sintió muy aliviado y confiado pero al dar la vuelta y seguir su camino se sorprendió al ver al Bibliotecario que se le teletransporto enfrente de él cargando un poderoso rayo de su cuerno y estando muy cerca de él no tenía tiempo de esquivar el ataque.
-¡Muere!
Le lanzó el poderoso ataque mágico que hizo una gran explosión que iluminó el cielo oscuro por la noche y una gran cortina de humo salía de un cráter.
-Señor el mapa lo ha destruido
-En estos momentos no me importa el mapa
Un destello apareció a unos metros y de él salió el ladrón que respiraba rápidamente como si algo lo hubiera asustado
-Por… poco…
Respiraba rápidamente mientras ponía un casco en su pecho para recuperar el ritmo de su respiración. Todos voltearon a verlo y se sorprendieron de que seguía vivo.
Al darse cuenta de sus miradas solo se volteo a enfrentarlos –Muy lento Bibliotecario ¡Aún sigo con vida!- Con gran burla se lo decía y con una gran sonrisa en su rostro.
-¡No escaparas otra vez!
Empezaron a perseguirlo y el ladrón empezó a correr mientras levitaba el mapa con su magia.
-Ya falta poco para salir de este valle- Se decía a si mismo mientras corría en la oscuridad pero a los pocos metros su camino acabó y cayó a un acantilado que la oscuridad de la noche ocultaba. El pergamino que el llevaba con su magia quedo atascado entre unas rocas que estaban en las orillas del acantilado.
El Bibliotecario se detuvo al ver el mapa atascado entre las dos grandes rocas e ilumino el área con su cuerno y se dio cuenta del acantilado que estaba justo delante de él. Tomó el mapa y se asomó al acantilado el cual observo varias rocas rotas de sus paredes que dejó el ladrón al chocar y caer al fondo, intentó iluminar todo el fondo del acantilado pero era demasiado profundo para que su luz llegara.
-No creo que haya sobrevivido pero necesito que rodeen la colina y bajen a comprobar si está muerto
Unos rebeldes obedecieron a su orden y fueron a buscar el cuerpo del ladrón mientras que el Bibliotecario extendía el mapa para revisar el daño que le causo al atravesarlo con su magia.
-Señor parece que la parte del mapa donde se encontraba Poniville y el Bosque Everfree se ha arruinado- Comentaba un rebelde al ver el mapa
-Lo sé soldado pero la ubicación de esa reliquia maldita era en el castillo de las dos hermanas, podemos preocuparnos en buscarla más tarde pero ahora tenemos otras reliquias que son nuestra prioridad y la suerte nos sonrió al no dañarse el resto del mapa. Regresemos al campamento para seguir estudiando las localizaciones.
Una explosión se escuchó en su campamento destruyendo una parte de él.
-¡Señor el área de comunicaciones y la bodega de pócimas se ha destruido!
-Lo sé ahora estamos incomunicados ¡Maldito ladrón nos ha atrasado con nuestra búsqueda! ¡Salven lo que se pueda del fuego, rápido!- Ordeno el Bibliotecario mientras se dirigía a su campamento.
Una chispa azul se encendió en el fondo del acantilado, era muy débil pero se podía distinguir, parpadeaba como si fuese un foco intentando encender.
-Por poco, si no fuera por mi magia que cubrió los golpes de la caía estuviera muerto en estos momentos- El ladrón se tocaba su cabeza mientras intentaba poner en órbita sus ojos que se movían de un lado a otro –Pudo que mi magia me haya protegido pero no evitó la zarandeada que le dio la caída a mi cabeza- Se decía a si mismo mientras recuperaba el aliento.
-Bien ¿Dónde estás mapa?- Lo buscaba pero recordó que su magia lo había soltado -¡Maldición lo he perdido! Ese era mi seguro para vivir una vida plena sin preocupaciones y lejos de esta guerra- Se lamentaba solo en el fondo del acantilado.
-Bueno no me voy con los cascos vacíos, tengo información muy importante que tal vez el gobierno de Equestria quiera.- Decía mientras concentraba magia en su cuerno y una aura mágica azul rodeaba su cuerpo en forma de capullo –Me pagarán muy bien por esa información y tal vez pueda robar algo de ellos- El capullo mágico destelló iluminando la zona por un momento y al regresar la oscuridad un par de ojos verdes maliciosos resaltaban en la oscuridad de la noche.
