CHRÓNICA #4

"EL BANDIDO VENTURE CRASH"

"Como un beso prometido

A tu alma es mi voz

Soy lo muerto y lo vivido

Soy la calma soy tu voz*"

"Han pasado pocas semanas desde la defensa de Green Meadow, la pelea que tuve contra ese Unicornio llamado "Bibliotecario" me dejo muy herido; si es como pudiera llamarlo a mi estado de salud; parece que su hechizo que me lanzó e impactó sobre mí me ha causado un gran problema sobre mi cuerpo ya que he tenido problemas con mi movilidad e incluso he llegado a desmayarme. La primera vez que me ocurrió esto fue cuando estaba jugando con Fate en los pasillos del castillo de la Amistad, corríamos por los grandes pasillos mientras reíamos y de repente mi cuerpo dejo de responder y caí al suelo mientras todo se nublaba a mi alrededor, eso fue lo último que recuerdo antes de perder el conocimiento. Solo recuerdo un breve lapso de tiempo en el que veía un enorme bosque y en medio de este se erguía un enorme castillo viejo y a punto de derrumbarse; sabía que conocía ese lugar pero lo más curioso fue que aquella visión me llevaba a seguir a cinco ponies. Si, aquellas cinco ponies que vi cuando el rayo mágico del Bibliotecario me alcanzó a golpear en nuestra última pelea. Al principio reconocí a una de ellas, Applejack como siempre fuimos buenos amigos desde que llegue a Poniville, ella me mostraba sus fotografías con su familia cuando era joven por eso fue fácil reconocerla, aunque lo admito no puede reconocer a sus amigas las famosas guardianas de la armonía, me avergüenza admitirlo pero nunca puse interés en las clases de Historia de Equestria para reconocerlas a simple vista y aunque mi amiga Applejack me mostrara fotos de sus amigas, difícilmente pude reconocerlas y recordar su nombre. Lo primero que vi en ese extraño sueño visión era que las cinco ponies se dirigían al viejo castillo, sin importar el peligro de aquel tenebroso lugar seguían avanzando sin preocupación alguna, reían y platicaban entre ellas sin poder escuchar lo que decían pues solo veía, desde una distancia aérea, una expresión de felcicidad en sus rostros. Lo más importante que vi fue que la princesa Twiligth no las acompañaba en su sendero peligroso. Al estar con esa gran incognita una de ellas, para ser más preciso, la unicornio de pelaje blanco y melena morada empezó a decir con un tono muy delicado y afeminado: "Ya falta poco para que lleguemos, no se desesperen chicas" "Eso vienes diciendo desde hace ya varios metros atrás, esto se pone cada vez más aburrido" Replicó la pegaso celeste con melena de arcoíris que volaba cerca de ellas mientras ponía sus cascos en su cara y la estiraba mientras los bajaba con señal de desesperación. "Además aún no nos dices que es lo que vas hacer allá cuando lleguemos" Terminó de replicar aquella pegaso arcoíris a la yegua de blanco pelaje. "Rainbow necesitas ser más paciente además chicas esto es una sorpresa que quiero hacerle a mi amiga Twiligth como aniversario cuando llego al pueblo" Respondió la yegua de pelaje blanco con personalidad elegante. "¡wiiii sí! Si es una sorpresa para nuestra amiga Twiligth te ayudaremos con gusto Rarity!" Expresó sorpresivamente una yegua rosada con melena de algodón de azúcar mientras daba brincos de alegría.

¿De qué sorpresa estaban hablando? ¿Por qué en ese castillo viejo y abandonado? Estaba pensando en eso cuando me alejaba del lugar involuntariamente pues todo lo que veía se estaba desvaneciendo y escuchando a lo lejos una voz familiar, "papi", erala voz de mi hija que me estaba llamando mientras todo se desvanecía. Desperté viéndola a ella que estaba encima de mí apoyando sus pequeños casco en mi pecho mientras me llamaba una y otra vez para que abriera los ojos. Al despertar vi a Fate y a mi esposa que estaba al lado de mí, Fate me miraba con un rostro de felicidad asi que la abrace con mucho cariño y volté a ver a Misty que me miraba muy preocupada con lágrimas en los ojos. No me di cuenta de lo había pasado hasta que vi a mi alrededor, pues en la habitación donde me encontraba no se parecía para nada a la enfermería del castillo y de hablar que estaba conectado a varias sondas incrustadas cerca de mis cascos que ayudaban a alimentarme pues para mi mayor sorpresa estaba en coma, no en un coma corto de tal vez dos o tres días, un coma que duró veinte días, según lo que mi esposa y el médico pony me contaron el día en que desperté.

Misty me explicó que el día en que me desmaye, Fate trotó rápidamente hacia el salón del trono para avisarle a ella y a Twiligth que no respondía y me encontraba en el suelo, al llegar ellas a donde me encontraba vieron que algunos guardias del castillo estaban haciendo el intento de reanimarme y decidieron llevarme a la enfermería donde el médico pony me examinó y concluyó que debería estar en un hospital para mi supervivencia por el coma en que me encontraba.

Le platiqué al médico que fue lo que me pasó en ese momento en el que me desmaye, al igual lo que me pasó en la defensa de Green Meadow, le conté sobre el poderoso rayo mágico que me habían lanzado y creo que ese fue el motivo por el cual caí en coma y de algo más que le ocurría a mi cuerpo pues el médico me diagnóstico entumecimiento continuo en todo mi cuerpo y no era broma, cuando quise galopar mis patas las sentía débiles y una sensación de entumecimiento hacía que cayera al suelo, el médico pony me explico que la debilidad podría ser por el tiempo en que pase en coma y mis músculos se debilitaron pero el entumecimiento encontraron rastros de magia que circulan por todo mi sistema muscular y se origina en el punto donde recibí el rayo mágico, cerca de mi corazón. Los médicos ponies que eran especialistas en medicina general como en medicina mágica de toda Equestria no pudieron encontrar una solución para quitar esa esencia mágica que recorría mi cuerpo. Me sentía devastado por dentro al escuchar esa noticia pues sentí que había fallado en mi promesa de proteger a la princesa de este extraño mal que había llegado misteriosamente a Equestria. Twiligth encontró una cura a mi problema pero era demasiado arriesgado aplicarla ya que en el proceso pudiera perder la vida, le suplique que no me importaba, que no tenía miedo de morir que por favor lanzara ese peligroso hechizo en mí ya que me sentía inútil no regresar a mi puesto como Capitán para proteger a mi familia de esta misteriosa y absurda guerra. Ella con lágrimas en los ojos me dijo que no podía hacerlo, no quería ser la responsable de arrebatarle la vida a un padre amoroso y protector, que pensara en mi hija Fate y en mi esposa antes de tomar una decisión muy delicada. Lo admito esas palabras me quitaron lo decidido que estaba pero me sentía inútil, la princesa me recomendó rehabilitación y en cuanto me sintiera un poco mejor regresaría a mi puesto. No lo sé parece una mentira piadosa por parte de ella pero aun así no me daré por vencido"

Cerca de un pequeño lago, absorbido por la urbanización de la ahora ciudad de Poniville se encontraba una pequeña casa con un gran jardín que la rodeaba. Era el hogar de Vanguard y Misty, la compraron a unos días antes de su boda. En aquel hogar solo vivía Misty ya que su esposo pasaba casi toda la semana encuartelado en las barracas entrenando a la guardia de la princesa Twiligth y solo vivían juntos los fines de semana. Claro eso era antes de la guerra pues al inicio de esta todas las casas y edificios que rodeaban el lago estaban bastante dañados por los conflictos iniciados e inclusive algunos fueron abandonados, la casa de Vanguard fue abandonada pero no a propósito ya que mientras él estaba en Canterlot combatiendo aquellos que se denominaban "rebeldes", su esposa Misty trabajaba todo el día apoyando a la Princesa Twiligth que a veces se quedaba a dormir en el castillo.

Ahora que Vanguard ha regresado de Canterlot y librado algunas peligrosas batallas, se encuentra en aquel hogar que alguna vez soñó vivir tranquilamente junto con su familia. Los tiempos no han mejorado y ahora con una enfermedad que le impide moverse a su antojo está en una estricta rehabilitación.

Después de tres semanas de que salió del hospital, Vanguard se encuentra reposando y rehabilitándose en su casa pero como es algo terco o necio se encuentra en su jardín haciendo ejercicio junto con su pequeña hija Fate.

-Vamos hija solo una flexión más- Le decía Vanguard mientras él también hacia las flexiones

-No puedo, es muy difícil- Contestaba Fate un poco agotada

-Vamos, no querías ser fuerte como yo para protegernos

Al escuchar eso, Fate se puso seria y bajo a hacer una flexión pero sus pequeñas patitas temblaban y ganándole su peso cayó de cara al césped. Empezó a reir mientras se volvía a reincorporar –jijiji papi eso estuvo divertido pero estoy cansada- Decía con voz dulce mientras lo veía.

-Creo que te exigí demasiado hija, puedes descanzar- Vanguard sigió haciendo sus flexiones un poco más rápido pero un dolor intenso atacó las articulaciones de sus patas y cayó de cara al césped mientras se quejaba de dolor.

Fate preocupada se acercó rápidamente a auxiliar a su padre que aún se hallaba en el suelo. Vanguard al verla aguantó el dolor.

-No te preocupes hija, estoy bien. Agggg… Es la enfermedad de papi el problema pero aun asi estoy bien.

Fate mordió el ala de Vanguard para jalarlo y ayudarlo a reincorporarse y al verlo reincorporado lo abrazo de su pata delantera. Vanguard al verla la cubrió con su ala derecha como muestra de su cariño hacia ella.

-No te asustes mi pequeña guerrera ya estoy bien- Le decía muy tranquilamente Vanguard mientras ella lo veía y le regalaba una sonrisa.

Vanguard aguantaba el dolor disimuladamente y tenía que hacerse el fuerte mientras estaba cerca de ella.

-Ven vamos con mami a ayudarle a hacer la comida

Ambos entraron a la casa para reunirse con Misty y ayudarle con la comida. La familia se divirtió mucho preparando la comida, ensuciando la cocina y quemando alguna que otro ingrediente. Para la comer, comieron juntos en un ambiente de pláticas y risas, Vanguard se le olvidó el padecimiento que sufría y toda la familia pudo convivir de un momento relajante.

Al terminar notaron que Fate estaba casi durmiendo sobre la mesa asi que Vanguard se ofreció llevarla cargando a su habitación. Vanguard la llevo y la acostó en su cama arropándola y dándole un beso en la mejilla.

-Descansa mi pequeña guerrera, papi siempre te cuidara pase lo que pase

Se sentó cerca de la cama de Fate mientras meditaba sobre su problema de salud que lo tenía sin muchas esperanzas de seguir en la armada de Twiligth.

Al poco tiempo que estuvo meditando su situación bajo a la sala donde su esposa lo esperaba. -¿Es un angelito nuestra hija, cierto?

-Sí, es muy inquieta cuando esta despierta pero cuando duerme parece ser uno- Contestó Vanguard con una sonrisa en el rostro

-Hace mucho que no convivíamos asi, esta guerra ha puesto a todos muy nerviosos que la poca paz que teníamos se va extinguiendo

Vanguard deja escapar un suspiro al escuchar las palabras de su esposa –Tienes razón este problema ya se salió de control, créeme que quise terminarla antes de que nuestra hija tuviera conciencia de lo que pasaba a su alrededor y ahora tiene que vivir una infancia en un ambiente bélico.

-Hiciste lo que pudiste amor- Lo abrazaba tiernamente –Siempre nos has cuidado y protegido aun cuando no estabas con nosotras.- Misty lo beso mientras lo abrazaba y Vanguard le correspondió de la misma forma.

Llamaron a la puerta en ese momento. –Vaya ¿Quién podrá ser en este momento?- Vanguerad fue a abrir la puerta para ver quien llamaba -¿Si?- Preguntó abriendo la puerta.

-Señor una carta para usted de parte de la princesa Twiligth- Era un guardia que había estado llamando a la puerta y le entregó un pergamino con el sello de Twilight. El guardia al entregárselo lo saludo de forma militar y se pasó a retirar.

-Gracias soldado- Se despidió Vanguard de él mientras lo veía irse.

Cerró la puerta y caminó a la sala donde su esposa se acercó a él mientras sostenía el pergamino con su ala e intentaba romper el sello.

-¿Qué es eso cariño?- Preguntó Misty al ver el pergamino

-Una carta de la Princesa pero por la forma tan formal que vino esto no me sorprendería que este es un documento donde firmaría mi renuncia o tal vez sea un decreto que ya me relevó del cargo- Decía un poco desanimado queriendo no abrir el pergamino.

-Vamos no seas tan pesimista, conozco a Twiligth desde hace mucho tiempo y no creo que sea tan cruel de hacerte eso. Vamos ábrela que quiero saber qué es lo que dice.

-Oye puede que sea un documento confidencial solo para guardias de alto rango, no creo que será lo correcto andar husmeando en asuntos que no te corresponden

Misty mordió su oreja y lo jaló con fuerza como si lo estuviera regañando. –Soy tu esposa y por serlo también tengo el mismo derecho que un oficial de alto rango para enterarme de todo lo que te envían- Le seguía jalando la oreja fuertemente.

-Auch, auch, auch ya basta. Entiendo y está bien te dejare leer lo que dice.

Misty le dejó su oreja y lo abrazo para darle un beso en la mejilla mientras se dibujaba una sonrisa coqueta. –Gracias amorcito.

Vanguard la veía y solo suspiraba mientras giraba los ojos y decía en voz baja "Yeguas". Tomó el pergamino y con su pata rompió el sello y extendió el pergamino para empezar a leerlo.

"De la oficina de la Princesa Twiligth Sparkle:

Capitán Vanguard Red espero que su estado de salud haya mejorado bastante en estos últimos días y le pido disculpas una vez más por no querer probar el método mágico para su recuperación pues no quiero ser la culpable de que termine en una tragedia.

Olvidemos este asunto y pasemos por lo cual me motivé en escribirle. Sé que desde hace días ha querido reincorporarse a sus labores pero debido a su estado de salud decidí alejarlo de sus labores. En este momento le tengo buenas noticias pues tengo una misión para usted, sé que no será una misión de mucha importancia pero es vital para defendernos de esta guerra. Vaya cuando pueda al castillo y le daré más detalles sobre su misión, espero contar con su excelente disposición y servicio.

La Princesa de la Amistad Twiligth Sparkle."

Vanguard terminó de leerlo y su ánimo se le fue subiendo al saber que la princesa aún lo necesitaba.

-Ves te dije que traía buenas noticias para ti- Le decía Misty con una voz cariñosa

-Creo que tenías razón. Entonces me daré prisa e iré al cuartel a ponerme mi armadura para presentarme ante la princesa.

-Claro solo no te esfuerces mucho o esa enfermedad mágica te hará sentir muy mal.

-No te prometo nada cariño.

Antes de irse le da un beso a Misty y sale de su casa, un poco pensativo sobre la misión que pudiera darle la princesa pero eso ya no le importaba tanto pues por fin volvía a sentirse útil y no solo una carga muerta en esos tiempos difíciles.

Galopó por las calles algo abandonadas pero repletas de guardias de Poniville, varias cajas de suministros bélicos ocupaban las enormes calles, avanzando a su paso no tan apresurado veía todo alrededor por lo menos los guardias de poniville podían descanzar y divertirse un rato ya que los ataques cesaron un poco. Mientras galopaba un guardia logró reconocerlo y se dirigió a donde se encontraba él.

-¡Capitán hasta que lo vemos por estos rumbos!- Sonreía el joven potro mientras se dirigía hacia él.

-Bueno no estoy en servicio asi que por el momento no debes molestarte en dirigirte directamente por mi rango.

-Lo sé pero usted es tan respetado que no importa si este en servicio o no, usted será nuestro Capitán

Vanguard un poco apenado decidió no contrariar al joven guardia.

-Venga le invitamos un trago de cerveza, la cosecha de cebada de esta temporada en los huertos de Poniville fue un éxito que su cerveza quedo deliciosa.

-Discúlpame no puedo tengo…

-Vamos Capitán no decepcione a sus subordinados- Lo interrumpió aquel joven guardia.

Vanguard al verlo tan insistente por fin accedió a su invitación –Esta bien vamos pero solo me tomare una cerveza y regresare a mis asuntos ¿Trato?- Estiró su pezuña para invitarle a cerrar el trato

-¡Trato!-Choco su pezuña junto con la de Vanguard.

Ambos entraron al bar que se encontraba cerca de donde estaban, todo el bar estaba lleno de guardias que bebían y platicaban entre si haciendo mucho bullicio entre risas y anécdotas personales.

El guardia y Vanguard al entrar se sentaron en una mesa que la ocupaban otros guardias unicornios que bebían sus cervezas.

-¡Chicos ya vine para divertirnos un rato!- Se dirigió a ellos con tono alegre y ruidoso -¿Adivinen quién viene conmigo?

Los guardias al verlo lo reconocieron que empezaron a hacer bullicio.

-¡Capitán que bueno que vino a tomar un trago con nosotros!

-Por favor chicos no estoy en servicio, absténganse a llamarme por mi rango.

-¡Qué modesto eres Capitán pero te respetamos!- Le contestó otro guardia.

-Bueno chicos llámenme como quieran pero solo tomaré una cerveza. ¡Venga cantinero sírvanos una ronda!

-¡Ya escucho cantinero que nuestro amigo viene con gran ánimo!- Le siguió otro guardia.

El cantinero les llevó los tragos hasta su mesa y empezaron a beberlas mientras sus conversaciones y sus risas se mezclaban entre todo el ruido del bar. Vanguard contaba sus experiencias en las últimas batallas en las que participaba mientras los demás guardias con los que bebía le prestaban atención y contaban uno que otro chiste pues carcajeaban a todo lo que su voz podían permitirles.

En la barra, en un rincón se encontraba un unicornio azul que bebía su cerveza tranquilamente, solo y sin dirigir la palabra a cualquier otro guardia cercano, de hecho era el único que no era un guardia real. Estaba sentado sosteniendo su jarro de cerveza y bebiéndolo a sorbos mientras que la mitad de su cuerpo se recargaba sobre la barra.

-¡Cantinero otra más!- Gritó prepotente al cantinero pero sus palabras parecían que estaba ebrio.

Se le acercó el cantinero muy molesto y le arrebato el jarro de muy mala gana y molesto –Para ti ya no hay otra más hasta que vea el dinero y pagues las que ya bebiste.

El unicornio azul sacó de una pequeña alforja una bolsa llena de monedas y la arrojó sobre la barra, desplomando algunas monedas al dejarla.

-¿Con esto es suficiente para pagar mi deuda y seguir bebiendo lo que quiera?- Preguntó ebrio mientras miraba al cantinero con una vista vaga.

El cantinero tomó el dinero y le sirvió más cerveza en su jarro y se lo dio de muy mala gana. –Aquí tienes, borracho impertinente.

El unicornio azul sujetó su jarra y la alzó –¡Un brindis por esta absurda guerra que beneficia a unos y mata a otros! ¡Jajajajaja! ¡Beberé en sus tumbas, insignificantes peones de la realeza!

Todos los guardias que estaban cerca se empezaron a molestar y se levantaron todos los que estaban cercas para rodearlo.

-¿Acaso te burlas de nosotros?

-Oye soldadito no me molestes… Ve a que te maten allá afuera para eso pago mis impuestos- Le contesto de una forma tranquila aquel unicornio ebrio.

-¡¿Qué dices?!- El guardia furioso le arroja su jarra de cerveza al suelo y le pone un casco en su pecho para intimidarlo

-Lo que escuchaste soldadito y ahora me debes una cerveza.

El guardia se puso más furioso al ver que no podía intimidarlo –Sigues siendo un insolente- Se abalanzó con un golpe dirigido a su cara pero se sorprendió ver que no consiguió su objetivo al ver que el unicornio se agachó torpemente y esquivó su golpe.

El unicornio se reincorporó y lo apartó propinándole un cabezazo, el cual lo hizo retroceder mientras se agarraba la nariz. Los demás guardias al ver a su compañero golpeado y herido se abalanzaron contra el unicornio. Aquel unicornio borracho esquivaba sus golpes de una singular manera pues moviendo su cuerpo en zigzag bloqueaba los ataques y contratacaba dejando caer toda su fuerza en los golpes que daba, solo los empujaba y los guardias chocaban contra la barra y las mesas que estaban colocadas por todo el lugar.

-¡Por que se empeñan en molestar un ciudadano!- Decía mientras se defendía de sus atacantes.

Vanguard veía aquella escena con sus compañeros que lo invitaron a tomar un trago, solo aguantaba la risa al ver a los guardias ser apaleados por un borracho que a duras penas se veía que podía mantener el equilibrio.

El guardia que había golpeado primero se recuperó de la paliza que le había dado aquel borracho. Este con tal furia puso su casco en la empuñadura de su espada con la intención de desenvainarla.

-¡Basta, no lo hagas!-Gritó Vanguard aquel guardia que tenía intención de usar su acero. -¡No desperdicies el poco honor que te queda en una tontería!

El guardia molesto volteó a ver a Vanguard. -¡Tú no te metas en mis asuntos! ¡¿Quién crees que eres para darme órdenes?!

Vanguard lo veía con una mirada desafiante y seria mientras que los guardias que tenía detrás de él le hacían señas de que "no era buena idea hacerlo enfadar" "¿No sabes quién es?". El guardia comprendió el error que estaba a punto de hacer e interpretó la mirada y el silencio de Vanguard. No tuvo más opción que renunciar a su ofensiva y a su ira.

El unicornio azul y borracho al ver todo lo ocurrido empezó a soltar una enorme carcajada que todos solo lo volteaban a ver con odio y rechazo. –Enserio le hicieron caso a ese simple pegaso. Ustedes los más temerarios y los más rudos de toda Equestria y le hacen caso a un simple Pegaso.- Se acercaba a donde estaba Vanguard que solo lo miraba sin hacer ningún gesto en su rostro.

Un guardia se adelantó a detenerlo para evitar que se le acercara el capitán –Oye por favor no es necesario otra pelea.

-Vamos deja pasar al caballero, creo que quiere… una pequeña charla- Ordenó Vanguard.

El guardia obedeció y lo dejó continuar.

-Veo que no eres la gran cosa- Le decía mientras se dirigía a él apenas sosteniendo el equilibrio. –Otro ciudadano normal, ¿no sé por qué te tienen tanto respeto? Vamos a averiguarlo.

Vanguard solo lo veía a los ojos sin hacer ningún gesto. El unicornio azul se avalanzó con un golpe directo a la cara de Vanguard pero este lo esquivo sin mucho esfuerzo.

-Tienes suerte, solo fue un movimiento de suerte.

-¿Suerte, pues que hice?

-No te hagas el inocente- Intentó propinarle otro golpe aprovechando un descuido pero Vanguard solo se hizo para atrás y le puso el casco en sus patas para que se tropezara y se fuera directo a estrellar con las mesas que estaban más adelante.

Todos se reían al verlo estrellarse contra la mesa donde se le cayó encima todas las cosas que sostenía.

Vanguard se dirigió a donde se encontraba el pobre unicornio que aún se intentaba reincorporar, le ofreció el casco en señal de ayuda para levantarse.

-Vamos amigo, ¿Te encuentras bien?

El unicornio rechazó su ayuda golpeando su casco hacia un lado y de mal humor -¡Bah! Yo no necesito tu ayuda- Se reincorporó con dificultad por su propia cuenta y tambaleándose se dirigió a la salida. –Mejor me voy ya que parece que nadie disfruta de mi presencia. ¡Hey cantinero, no te olvides que deje mucho dinero para que después venga por el resto de mis bebidas sin que me cobres!

-¡Con ese dinero ya no cuentas pues lo usare para pagar todo el desorden que has hecho aquí en mi negoció!- Le contestó el cantinero furiosamente.

-Quédatelo entonces. Pobres muertos de hambre ya me tendrán más respeto cuando salga de este inmundo pueblo- Refunfuñaba mientras salía del bar.

-Ese tipo sí que está loco- Decía Vanguard mientras lo veía irse.

Todos rodeaban al Capitán y lo felicitaban por haber humillado a ese unicornio borracho. El guardia que había regañado por tratar de usar su espada en un pleito de borrachos se le acercó impresionado y no por el hecho en el que esquivó los golpes de aquel unicornio, si no que por reconoció al Capitán Vanguard.

-¿Es usted? ¡Es el Capitán Vanguard Red!

-Sí, veo que por fin me reconociste.

-Bueno me habían dicho que estaba muy enfermo y bueno también no lo reconocí sin su armadura.

-Vamos no te sorprendas, además no estoy en servicio asi que no se tienen que comportar como si estuvieran enfrente de un oficial.

-Bueno si es asi quiero invitarle una cerveza

-Lo siento pero aunque no ande en servicio la Princesa de la Amistad solicitó mi presencia en el castillo y no debo hacerla esperar. En otra ocasión con gusto aceptare tu invitación soldado.

Vanguard salió del bar pensado en lo que acaba de ocurrir, solo por pensar en lo que ocurrió hace poco sonrió al recordar aquel pobre unicornio se estampó contra las mesas y solo le puso la pata como si se tratase de una mala broma de jóvenes potros. Galopó unas cuantas cuadras, atravesando por calles repletas de guardias y cajas de abastecimiento bélico para las tropas que defendían la ciudad. Llegó por fin a la entrada de las barracas, en la entrada se encontraban dos oficiales que vigilaban el acceso de guardias y cadetes en entrenamiento.

Vanguard se acercó e hizo un saludo militar a los oficiales, los cuales ellos devolvieron el saludo y dijeron: -Es un placer tenerlo de vuelta señor

Vanguard sin prestarles mucha atención a los oficiales entró directamente al edificio de Oficiales, mismo donde se encontraba su oficina. A su paso hacia allá atravesó el campo de entrenamiento el cual varios voluntarios estaban entrenando a marcha forcada pues no disponían de tiempo para adiestrarlos bien en el arte de la guerra pues serían enviados a proteger puntos menos importantes o como apoyo a las tropas que tenían conflictos en las ciudades del oeste. Los soldados más experimentados eran enviados a las grandes ciudades a protegerlas o directamente al campo de batalla para repeler ataques tipo guerrillas que llevaban a cabo los rebeldes, dejando muchas bajas para la guardia real si no eran detenidas a tiempo.

Vanguard solo los veía entrenar mientras seguía avanzado –Pobres chicos- Se decía en voz baja mientras avanzaba ya que era duro para él ver que muchos ponies sin importar su tipo o su género se unían a la lucha por esta guerra que aún no tiene ningún sentido.

Al entrar al edificio, Vanguard fue directamente a su oficina en la cual ya dentro en un ponyquie estaba su armadura resplandeciendo de limpia; no dudó mucho en acercarse y vestirse, sintió una gran sensación al usarla, se sentía que aún podía hacer algo para detener esta guerra. Se acomodó su espada aun lado de él por debajo de su ala, al terminar la desenvaino y la empuñó haciendo un movimiento ligero pero al hacer eso un terrible dolor recorrió todo su sistema nervioso, paralizándolo inmediatamente y haciendo soltar su espada mientras caía al piso quejándose de un gran dolor.

-¡Maldición!- Gritó desesperado mientras se recuperaba –No de nuevo, no puedo presentarme asi con una actitud de débil frente a la princesa.

Se reincorporó lentamente mientras que al mismo tiempo levantaba su espada y la apoyaba en el suelo para levantarse.

-Solo no hagas que tu cuerpo se esfuerce de más- Se decía a si mismo mientras recuperaba su poca salud y envainaba su espada en el costado.

Suspiró un poco y salió de su oficina con su uniforme puesto avanzando con galope lento mientras trataba de animarse un poco, salió del edificio y paso por el campo de entrenamiento donde al verlo con su uniforme que marcaba su rango los oficiales que entrenaban a los reclutas gritaron: -¡Atención, Capitán pasando!- Todos se detuvieron y saludaron de manera militar mientras Vanguard pasaba sin prestarles atención.

Por fin el Capitán salió de las barracas y se dirigió al castillo de la amistad el cual no le tomó mucho tiempo llegar. Atravesando algunas calles transitadas por guardias reales llegó a la entrada que estaba custodiada por guardias que sostenían enormes lanzas, Vanguard entró por la entrada haciendo un saludo militar a los guardias postrados en la entrada, cruzó la puerta y se dirigió directamente a la sala del trono. Sin tocar antes de entrar empujó la puerta con su pata derecha para pasar a la sala y vio a la princesa que estaba sentada en su trono leyendo algunos documentos y mapas que estaba flotando gracias a la ayuda de su magia, era tal su concentración de la princesa en tales documentos que no se dio cuenta que el Capitán Vaguard ya había llegado a su presencia.

-¿Princesa es un mal momento?- Preguntó Vaguard levantando un poco la voz

Twiligth se asustó y pegó un grito seguido de un pequeño salto al escuchar la voz de Vanguard.

-¡Vanguard! Qué bueno que viniste ¿Cómo te encuentras de salud?

Twilight dejó los documentos sobre un escritorio con su magia y bajó de su trono para acercase a Vanguard.

-Ehhh… verá princesa… este… Vaya no puedo mentir- Suspiraba mientras decía eso –No hay mejoría, cada vez que intento hacer un mínimo esfuerzo ya sea ejercitándome o hacer un movimiento de combate mi cuerpo me da un doloroso bloqueo a mis articulaciones. No hay mejoría en mi salud.

Twiligth lo miraba con tristeza y se acercó y lo abrazó para tratar de calmar su preocupación.

-Siento mucho escuchar eso Vanguard y tal vez me culpes por no aceptar tu petición para llevar a cabo el peligroso hechizo que pudiera curarte pero no quería ser yo la responsable si es que algo pudiera salir mal, no me lo perdonaría si fuera yo la causante de destruir a una familia.

-No se preocupe Princesa- Decía mientras se apartaba de ella un poco desanimado –Debo admitir que la llegué a culpar pero al razonarlo mejor me di cuenta que usted tenía razón. Ahora aunque ya no sirvo para mucho quiero decirle, ¡No! Quiero pedirle que por favor no me retire de mi rango y de su ejército, por favor no me haga sentir como un inútil solo por tener esta maldición.

Vanguard se postró con la cabeza abajo en señal de súplica frente a la Princesa Twilight mientras ella solo lo observaba y se acercó a él poniendo su pezuña en su hombro.

-Capitán Red por supuesto que no haré eso, no sé por qué pero presiento que yo le debo mucho últimamente, además puede que sea la mejor opción mandarlo a casa definitivamente pero creo que si hago eso su orgullo como su honor de pegaso estarían devastados- Sonrió mientras lo ayudaba a reincorporarse –Sabe, tengo buenas noticias para usted.

El Capitán ya reincorporado miro a Twiligth –Gracias princesa por darme una oportunidad y ¿Cuáles son esas noticias? ¿Acaso encontró otra manera de curar esta enfermedad?

Twiligth se echó a reír en tono bajo –No es eso Capitán es sobre la guerra, pues nos dieron informes confiables de donde se encuentra las tropas del Bibliotecario y de cuantos ponies dispone.

-¿Confiables dice? Y ¿Quién fue el que le proporciono esa dudosa información?

-Es por eso que lo llamé Capitán, le tengo una misión muy importante.

-No me diga que tengo que corroborar esa información que le dio su "contacto"

-Esa misión ya se la designé al soldado Leaft.

-No sabía que Leaft se había ido de Poniville a una misión de reconocimiento entonces supongo que me dará una misión muy fácil.

Twiligth lo miraba serio pues comprendía que Vanguard aún estaba muy decaído por su situación. –Capitán necesito presentarle a alguien muy importante. ¡Puedes pasar Venture Crash!

Al terminar de gritar la Pricesa, la puerta que estaba de tras del Capitán Vanguard se empezó a abrir lentamente y entró el unicornio azul, aquel que empezó la pelea en un bar en Poniville. Vanguard se le quedó viendo cuando lo reconoció al entrar –Hay no- Dijo en voz baja mientras ocultaba su pena hacia el pobre unicornio.

-Princesa vengo a su llamado y espero que tenga lista una parte de mi paga por la información- Decía Venture mientras caminaba para acercarse al trono de Twiligth.

Al llegar vio a Vanguard que estaba parado al lado de él y al verlo lo reconoció instantáneamente que presentó queja por su presencia.

-Princesa ¡¿Qué demonios hace él aquí?!

Twiligth se quedó confundida por las palabras de Venture –Vanguard ¿Acaso lo conoce?

-Desgraciadamente asi es Princesa

-¡¿Desgraciadamente?!- Replicó Venture -¡Tú me hiciste quedar mal con todos esos inútiles guardias!

-¡Ya basta!- Interrumpió molesta Twiligth –Ya tengo suficientes problemas con esta extraña guerra y no quiero que aquí, tú Venture, empieces una.

-Pero… pero él empezó- Señalaba a Vanguard con su casco temblorosamente.

Vanguard solo lo miraba sin moverse a pesar que veía que lo señalaba mientras lo culpaba.

-¡Él no empezó nada Venture, fuiste tú que empezó todo este alboroto!- Suspiró un poco la Princesa mientras ponía su casco derecho en su frente para tranquilizarse –Olvídenlo, empecemos de nuevo y con presentaciones. Venture Crash te presento a mi Capitán de mi Guardia Real, el capitán Vanguard Red. Capitán Vanguard te presento a Venture Crash.

Vanguard le estiró la pata para que Venture chocara cascos con él asi que Venture chocó cascos mirándolo con desconfianza.

-Asi que eres Capitán de la Guardia Real de la Princesa, no te veías muy rudo sin tu armadura.

-Venture no empieces- Replicó Twiligth algo molesta para que no se repitiera otra discusión. –Vanguard, dime de dónde lo conoces.

-Lo conocí en un bar que no queda muy lejos de aquí y déjeme decirle que estaba tan ebrio que provocó una riña en dicho bar.

-¿A si? Venture te prometí protección si me entregabas informes sobre los rebeldes pero si tú eres el que causa problemas dile adiós a tu protección y yo mismo haré que te encierren en un calabozo para que aprendas a cumplir la ley.

-Princesa por favor tranquilícese estoy seguro que ese pillo solo está aprovechando su generosidad dándole información falsa del ejército rebelde.

-¡Falsa!- Replicó Venture –Te aseguro que la información que le di a la princesa no es falsa, soldadito. Por cierto princesa necesito otro adelanto en mi pago por mi información.

-El capitán Vanguard tiene razón Venture hasta que no me llegue un informe de que me estás diciendo la verdad tus pagos serán cancelados

Venture al escuchar eso se le quedó mirando al Capitán con una mirada de odio –Arggg… ¡Tú, no sé por qué todos te hacen caso! Eres una molestia para mí.

Vanguard con una mirada seria se acercó a él –Mejor no hables Venture porque en la forma de que actuaste puedo ponerte bajo arresto por sospecha a posible estafa, así que si quieres gozar de tu libertad te recomiendo que obedezcas las ordenes de la princesa Twiligth.

Ambos ponies se quedaban viendo uno al otro directamente a los ojos de forma retadora pero el Capitán Red haciendo respetar su cargo conservo la calma y dio media vuelta para regresar a su sitio pero antes de que eso pasara un guardia entró de forma urgente al salón del trono interrumpiendo el incómodo silencio del momento.

-¡Princesa traigo noticias del Capitán Leaft!

El guardia se acercó al frente del trono e hizo una reverencia y después le entregó un pergamino a la Princesa.

Twiligth recibió el pergamino y lo empezó a leer mientras sostenía el documento con su magia y con su pezuña le hacía señas al guardia para que se retirase el cual él obedeció al instante.

-Capitán Red parece que Venture está diciendo la verdad.

-¡¿Qué?!- Exclamó Vanguard mientras que Venture se le dibujaba una sonrisa de satisfacción.

-El Capitán Leaft me confirma que efectivamente hay un campamento rebelde en los Valles Verdes Mágicos solo confirmará si el Bibliotecario está coordinando el grupo.

-Ves Capitán y tú me acusabas de mentiroso- Contestaba de un tono burlón hacia Vanguard.

El Capitán sin perder compostura y confiado le contestó –Para mí sigues siendo un sospechoso porque no hay forma de que traigas esta información aquí estando ileso o la hayas obtenido espiándolos desde lejos, el Bibliotecario, según los informes es alguien sumamente cruel y de carácter frio, si ve algún sospechoso o algún inocente que no tenga nada que ver con esta guerra lo elimina instantáneamente, no se tienta el corazón para nada y lo digo por experiencia propia. –Le decía mientras se tocaba el pecho donde tenía la herida provocada por el hechizo del Bibliotecario- Asi que te pregunto ¿Cómo obtuviste esa información?

Venture estaba muy nervioso por dentro pero aun asi él tampoco perdió la compostura ante Vanguard y la Princesa que lo estaban mirando muy sospechosamente asi que actuó con normalidad.

-Capitán vivo en el pueblo que esta cerca de esa área e inclusive está pegado a donde están acampando en estos momentos, mientras los rebeldes llegaron estaba afuera trabajando y por si lo pregunta soy leñador. Estaba de regreso a mi hogar cuando vi que estaban ejecutando a los habitantes, vi a su líder al que ustedes llaman el Bibliotecario dirigir dicha matanza. Yo y unos cuantos intentamos huir de ellos combatiendo en el camino e intentando salir de la zona, yo logré salir pero no vi a los demás y es por eso que estoy aquí compartiendo esta información.

Vanguard al escucharlo no tuvo otro remedio que darle una oportunidad a su historia.

-Está bien te creo pero aún asi no abuses de la confianza que te ha dado la Princesa para que te metas en problemas en este lugar.

-Capitán Vanguard creo que entendió muy bien lo que le quiso decir y para su buena suerte señor Venture ya que está muy insistente con su protección y su pago, el Capitán aquí presente se encargará de cuidarlo mientras esté viviendo en esta ciudad.

-¡Espere, ¿Qué?!- Ambos reprocharon al escuchar las palabras de la princesa.

-Ya lo escucharon caballeros

-No… usted no… está loca… no puede… entienda que…- Ambos estaban balbuceando al tratar de convencer a la princesa que eso no era una buena idea.

-¡Ya basta!- Gritó furiosa Twiligth callándolos- Ya he ordenado tu protección que tanto anhelabas Venture y si no la quieres puedes despedirte de tu paga por la información que me diste y usted Capitán no me haga reconsiderar su retiro como mi oficial. Asi que ambos les gustará la idea, se llevaran muy bien y ¡No quiero oír ninguna queja de ustedes dos!- Terminó de regañarlos y su carácter estricto se calmó mientras respiraba profundamente y exhalaba seguido de un ademán que hacía con su pata derecha. –Venture se hospeda en mi castillo Capitán asi que como su encargado de velar por él usted decide cual es la mejor opción para que se quede. Bueno pueden retirarse tengo cosas importantes que atender.

Vanguard al no poder hacer nada para reclamarle solo suspiro y se dio por vencido al obedecer la orden de la princesa.

-Como ordene Princesa- Se inclinó para hacer reverencia y dio la media vuelta –Vámonos Venture escuchaste a la princesa.

Venture al igual de inconforme, hizo una reverencia y siguió al Capitán hasta la salida de la habitación del trono.

-Asi que- Rompió el silencio Venture después de haber salido de la habitación del trono -¿Tú eres Capitán, cierto? Es por eso que en aquel bar todos te obedecían, ya veo asi que estás lleno de sorpresas.

-No creas que con cumplidos ganarás mi confianza eh "amigo". Dime dónde está tu habitación dentro del castillo para dejarte ahí y que no causes ningún otro problema.

-¡Oye no soy un ningún potrillo castigado para que me mandes a mi habitación!

-No lo eres pero yo estoy a cargo de ti asi que soy tu superior y si no me obedeces ordenare a que te escolten por la fuerza a tu habitación, asi que por favor coopera en este momento conmigo y mañana te dejaré ir a donde quieras.

Venture estaba furioso por la forma en que le hablaba Vanguard pues se sentía que lo trataba como un portillo que acababa de hacer muchas travesuras, aunque realmente no se dejaba que lo trataran así decidió obedecer a Vanguard de cooperar con él a sus exigencias.

-Por aquí, sígueme

Le indicó el camino con su pata mientras se adelantó a avanzar por los pasillos del castillo. Vanguard un poco más tranquilo lo siguió hasta llegar a una habitación no muy diferente a las demás.

-Aquí es Capitán, ya puede estar tranquilo de que me encuentre en un lugar seguro y donde no pueda meterme en problemas- Lo decía con tono sarcástico.

-Ja ja muy gracioso Venture. Ya es muy tarde y creo que regresaré a casa, mañana vendré a buscarte a tu habitación y más te vale que te encuentra aquí.

-No pasará nada mi Capitán que yo seguiré sus órdenes- Lo decía de un tono grave mientras ponía su pata sobre su cabeza imitando un saludo militar

Vanguard solo lo veía seriamente como si esperara a qué horas dejaba de comportarse como un imbécil. –Descansa Venture, espero que mañana no estés tan loco- Vanguard se retiró sin decirle nada más.

Venture cerró la puerta al ver que Vanguard se retiraba. –Solo te estoy tomando el pelo Capitán, eres muy tonto al confiar en mí y dejarme solo en este castillo. –Decía mientras un aura verde en forma de capullo cubría su cuerpo.

-Hay algo que no me agrada de ese tipo y sería un tonto si le diera mi confianza y más si lo dejara solo en este castillo- Decía Vanguard pensativo mientras galopaba por los pasillos del castillo. –No me iré de aquí esta noche tengo el presentimiento que algo va hacer. No me importa que la princesa creyera en su historia que no tiene nada de lógica en todos los aspectos. Debe estar tramando algo.

Vanguard se dirigió a su oficina mientras en el camino ordenó a unos guardias que cuidanban el interior del castillo que dejaran sin supervisión la zona donde se hospedaba Venture pues él se haría cargo de su vigilancia personalmente pero que guardaran el secreto. Después de eso entró a su oficina a esperar que se hiciera más de noche para ejecutar su plan.

Venture por otra parte estaba acostado en su cama mientras estaba haciendo levitar varios objetos con magia de su cuerno.

-Qué bueno que descansé un poco mi hechizo de transformación; casi pierdo la confianza de la princesa por culpa de ese pegaso entrometido, se ve que no es nada tonto pero logré que confiara un poco en mí, eso es más que suficiente para llevar a cabo mis planes- Se decía a si mismo mientras seguía levitando algunas cosas con su magia –Este castillo debe tener guardado cosas de mucho valor solo hay que buscarlas y robarlas. Pronto saldré de aquí y de toda esta locura.

Esperó acostado por un par de horas hasta que se hiciera de noche, mientras eso pasaba escuchaba la movilización afuera de su habitación pues los guardias galopaban por los pasillos vigilando el interior del castillo mientras la princesa trabajaba en atender asuntos oficiales. Poco después se escucharon galopes acompañado de una aura luz morada que alumbraba el pasillo y su luz pasaba por debajo de la puerta de la habitación de Venture –Ya se va ir a dormir la princesa- Se decía mientras veía pasar por debajo de su puerta.

Twiligth ya cansada se iba a dormir siempre acompañada de un pergamino que traía levitando para seguir leyéndolo camino a su habitación y más cuando su asistente estaba de permiso cuidando a su esposo.

Ya era muy noche y Venture al echar un vistazo al reloj de su habitación se dio cuenta que pasaban de la media noche, esto fue suficiente para salir de la cama y acercarse a la puerta de su habitación para pegar su oreja y tratar de escuchar que no había nadie cerca, ni guardias para que lo vieran salir de noche y rondar por el castillo. Se quedó un rato pegando su oreja en su puerta y espero por varios minutos para convencerse de que estaba todo despejado –Creo que no hay mulas en la costa- Se dijo a si mismo antes de abrir la puerta y salir de su habitación.

Como lo había predicho no se encontraba nadie a la redonda, al asomarse se pudo dar cuenta que los guardias que hacían su recorrido rutinario no estaban por ninguna parte. Galopó despacio y en silencio por el pasillo, avanzando lo suficiente para saber por qué los guardias no estaban vigilando. Llegó a las escaleras que daban a la planta baja y se asomó con cuidado por el barandal y vio a los guardias que estaban reunidos platicando entre ellos y echando carcajadas tal vez de algo chusco que contaban.

-Vaya guardias que resultaron ser, que bien cuidan a la princesa- Murmuraba entre dientes cuando los estaba viendo. –Me la han dejado muy fácil esos tontos. Me gustaría ver como los regaña el Capitán si los descubriera asi además también ese Capitán es un gran tonto también.

Siguió avanzando pasando por varias habitaciones y se topó con la habitación de la princesa, solo se paró enfrente de la puerta y la miro muy serio.

-Apuesto que aquí habrá cosas muy importantes y de gran valor para robar pero la Princesa Twiligth no es ninguna tonta y cuando entre ahí puede que me atrape con los cascos en la masa. Deberé ir a otro lugar donde pueda encontrar cosas igual de valiosas.

Siguió avanzando lento y en silencio y abriendo cada habitación que para él consideraba que podría encontrar algo bueno pero no encontraba nada pues cada una de las habitaciones donde indagaba no encontraba nada de valor hasta que llegó al despacho personal de Twiligth. Se detuvo enfrente de la puerta mientras que sus ojos se iluminaban de felicidad.

-No pensé con encontrarme con tan importante habitación.

Se acercó y giró la perilla del pomo de la puerta con su magia, abriéndose por sí sola la puerta automáticamente. Contuvo su emoción y se atrevió a entrar para echar un vistazo.

Lo que vio le pareció un poco sorprendente pues la habitación se parecía a una mini biblioteca, estantes de libros rodeaban la habitación y todos ellos llenos de libros valiosos de magia y archivos históricos escritos por la propia princesa. En el fondo se encontraba un escritorio de madera adornado por enfrente con relieves que parecían manzanos y daban la impresión de un huerto tallado en madera, encima de este se encontraba un globo terráqueo y una pila de documentos asi como una pluma y un tintero. Todo arriba del escritorio era casi un caos pues los papeles pocos papeles que no estaban apilados estaban regados sobre este.

Venture al ver todo eso no dudó en acercarse a revisar todos esos documentos pues puede que encuentre algo muy valiosos para él.

-mmmm esto es muy interesante. Notas sobre las posiciones de su ejército y la de Celestia, creo que esta información me puede servir. Ya veo una lista sobre los suministros y armas- Decía mientras leía en voz baja aquellos documentos. -¿Y esto? Una lista de los oficiales y Capitanes que vendrán a reunirse con la Princesa Twiligth en un tren que pasará desapercibido en el frente de Manehattan. A esto sí le puedo sacar provecho, puede que alguien me page muy buen dinero por todo esto que es muy confidencial.

Dejaba los papeles en su lugar y se guardaba entre su melena documentos pequeños que mostraban algunas pruebas verídicas de los documentos. Estaba tan ocupado acomodando todo en su lugar que algo, y por instinto, lo hizo voltear y vio que en uno de los estantes, una caja que brillaba con poca intensidad. Aquella caja con poco brillo llamó su atención que dejó de hacer todo lo que estaba haciendo y utilizó su magia para bajar aquella caja brillante. La tomó con sus cascos y la abrió poco a poco. Se sorprendió al ver lo que tenía adentro.

-¡No puedo creerlo! Debe ser una maldita broma pero esto es muy real, pensé que solo eran puras leyendas o chismes de lavadero pero nunca creí encontrarme con los dijes de las guardianas de la armonía- Veía los dijes con asombro y empezó a contarlos. –Uno, dos, tres, cuatro, cinco y… ¿Dónde está el sexto? Piensa tonto el sexto lo tiene la Princesa el dije que representa la magia. Vamos repasemos está el de la risa, la generosidad, la lealtad, la amabilidad y la magia. Sip solo falta el de… Un momento si el dije de Twiligth está aquí ¿Entonces el otro? ¿Dónde está el dije que representa la honestidad? ¿Se habrá perdido? O ¿Lo sepultarían junto con la guardiana? Bueno no importa esto es de mucho valor. Me pagarían muy bien si los vendo a un gran coleccionista, no importa si falta uno, tengo el dije de la princesa y con eso es suficiente para que cualquier comprador me pague lo que yo desee.

-¿Me harías el favor de regresar eso a su lugar?

Venture se congeló de los nervios al escuchar aquella voz que provenía de la puerta de la oficina. Giró despacio para saber quién le había hablado pero al escuchar aquella familiar voz sabía perfectamente quién podría ser. Volteó y se sorprendió ver a Vanguard en la entrada mirándolo seriamente con una mirada penetrante llena de furia.

-Ca… Capitán pensé que… ya sabe estaba en su casa descansando- Venture estaba nervioso porque el Capitán lo atrapó con los cascos en la masa. –Este… ¿Qué lo trajo por aquí?- Pasó un trago de saliva cuando el Capitán se acercaba poco a poco –Dígame, ¿Cuánto lleva ahí parado?

Vanguard se acercó a él sin quitarle la mirada de enojo al pobre unicornio que sudaba y reía nerviosamente.

-En primer lugar quiero que devuelvas eso a donde estaba- Le ordenó con un tono seco y furioso pero en voz baja para no hacer un escándalo en el castillo.

-Como ordene Capitán.

Venture cerró la cajita que tenía y con su magia la volvió a subir donde se encontraba originalmente. –Listo Capitán, ahora si me permite tengo que regresar a mi habitación.

-¡No tan rápido miserable rata de un solo cuerno!- Alzó un poco la voz muy enojado –Me vas a explicar por qué desobedeciste mi orden de "no salir de tu habitación" y no solo eso también el por qué estabas husmeando en la oficina personal de la princesa y también que hacías con esos preciados dijes de la Princesa.

Venture se quedó paralizado y tratando de pensar rápido en una excusa para poder salir de este lio.

-Vera Capitán, tenía problemas para dormir y decidí explorar un poco el castillo para que me cansara y cayera rendido en mi cama así que desobedecí su orden pensando en que usted no me atraparía- Vanguard solo lo miraba desesperándose más e intentando calmar su ira, pero al ver esto Venture trató de calmar un poco más las cosas. –Capitán está bien si lo desobedecí pero fue culpa de sus guardias ya que no estaban cuidando cerca de mi habitación; lo que quiero decir es que… si fuera un enemigo que intentaría atentar contra la vida de la princesa yo ya lo habría hecho sin ningún problema.

Vanguard se acercó más a él y le dio un pequeño golpe con su casco en su pecho que lo hizo retroceder un poco.

-No fue culpa de mis guardias Venture, yo mismo les ordené que vigilaran la entrada principal mientras yo hacía todo el recorrido de rutina, además debes aprender a hacerte responsable de tus acciones. ¿Qué hacías con ese cofre personal de la Princesa?

-¡Está bien te lo diré!

-Baja la voz o despertarás a la princesa y te meterás en problemas.

Venture se calló de golpe y solo movió la cabeza afirmativamente para empezar a hablar bajo.

-Estaba deambulando por el pasillo y me llamó la atención su oficina y decidí echar un vistazo, cuando entré me llamó la atención ese cofre asi que revise y me encontré con los dijes de las guardianas, me emocioné tanto de verlas pues soy un gran fanático de ellas y por eso me encontró aquí. No quería robarlas, lo juro.

Vanguard solo lo miraba a los ojos muy serio.

-Dame una razón para no arrestarte y meterte en un calabozo.

-Perdón desobedecí una orden y te prometo que no volverá a ocurrir.-Dijo sinceramente Venture.

-Está bien te daré otra oportunidad pero para el día de mañana ya no dormirás en el castillo.

-¡¿Qué?!- Interrumpió bruscamente Venture que Vanguard lo miró con gran sospecha. Venture se dio cuenta de eso que rápidamente arregló su respuesta. –Quiero decir, por supuesto Capitán yo solo obedeceré sus órdenes.

Vanguard dejó de sospechar y regresó y continuó diciéndole.

-Por hoy te quedaras a dormir aquí y como desobedeciste mi orden tu habitación estará bajo custodia hasta que yo venga por ti. Mañana te reubicare hasta que la princesa decida que hacer contigo o hasta que tu estadía en esta ciudad termine. ¿Está claro?

-Sí, señor.

-Perfecto ahora te escoltaré a tu habitación y quiero que empaques tus cosas y te duermas, no quiero que cuando llegue mañana no estés listo porque con cosas o sin ellas te sacaré del castillo.

Vanguard llevó a Venture a su habitación y después de dejarlo ahí llamó a un guardia, ordenándole que vigilara esa habitación hasta su regreso mañana. Vanguard se pasó a retirar a su casa aun siendo de noche, mientras regresaba pensaba en la actitud sospechosa de Venture pues aunque no lo crean mientras ese unicornio rondaba por los pasillos superiores del castillo, Vanguard lo seguía moviéndose desde las alturas y ocultándose en los rincones oscuros del techo del castillo, observando su comportamiento sospechoso. Vio cuando miraba la puerta y entraba al despacho de la princesa, sabía muy bien que era un pony del cual no podía confiar.

Venture regresaba a su habitación mientras un guardia lo escoltaba detrás de él, avanzaba a galope lento mientras que el guardia lo empujaba un poco para apresurar su galope. Llegaron a la habitación empujando a Venture para que entrara y el guardia cerraba la puerta de forma brusca y agresiva.

-Pero que modales- Decía Venture mientras se sobaba la retaguardia por el empujón. –Bueno tuve mala suerte de obtener esos dijes de las antiguas guardianas de la armonía, si tan solo no se hubiera estado ese Capitán. Se ve que no es muy tonto como sospechaba y parece que los rumores acerca de él no exageran.

Se fue a acostar a su cama mientras miraba el techo pensando en cómo podría sacar esos dijes del castillo o cualquier otro tesoro de gran valor.

-Mañana intentare de nuevo sustraer esos dijes, además no creo que el Capitán Vanguard le informe a la Princesa que estaba husmeando en su despacho personal. Como sea mañana es otro día, otra oportunidad.

A la mañana siguiente, todo amaneció muy tranquilo el clima era perfecto y la paz se respiraba en el aire. La presencia de guardias que custodiaban las calles de Poniville aún seguía estrictamente, todos los guardias que se quedaban velando el turno de la noche esperaban a sus relevos para irse a descansar.

En el castillo un equipo de limpieza empezaba a trabajar y con la ayuda de los guardias terminaban muy rápido antes de que la Princesa Twilight despertara.

Venture despertó muy temprano mientras el sol se asomaba en su ventana y le pegaba los rayos en la cara. Se talló los ojos y bostezó un poco mientras se acercaba a la orilla de la cama para andar por la habitación y preparar las cosas tal como se lo había ordenado Vanguard.

-Debo darme prisa antes de que ese lunático venga y me arrastre por las patas traseras si es que no tengo todo listo.

Usando su magia de su cuerno levitaba sus cosas y las guardaba en un costal muy sucio. En su puerta tocaron muy fuerte.

-¡Venture, abre la puerta ahora mismo que ya es hora de irnos!- Los gritos de Vanguard se escuchaban del otro lado de la puerta. -¡Vamos no me hagas perder el tiempo o la derribare y te traeré a rastras!

-¿Pero cómo? ¿Acaso no duerme ese pegaso? Lo sabía está loco ese pony- Murmuraba entre dientes mientras se apuraba a empacar las pocas cosas que traía. -¡Ya voy, enseguida te abro la puerta!

Venture terminó de empacar todo en su costal y se dirigió a abrir la puerta algo molesto por la forma en que lo estaban apurando. –Ya estoy listo. Capitán usted parece una yegua de esas insoportables cuando…

Vanguard se le quedaba mirando muy furioso. – ¡Un comentario más de esos y te mando a la celda de castigo sin derecho a comida por dos días!

-Está bien no se enoje Capitán era solo una broma para alegrar el día.

-No estamos para bromas en estos tiempos de guerra. Vamos agarra tus cosas y acompáñame.

-Espera es muy temprano además creo que ni la Princesa Twilight se ha levantado a esa hora.

-¿Hay algún problema con eso?

-No, solo decía. No quiero ser descortés y quiero despedirme de ella y avisarle que voy contigo a donde sea que me lleves.

-No digas más tonterías que bien sabes que la princesa me dejo cuidándote asi que harás lo que yo diga. ¡Agarra tus cosas y acompáñame!

-Está bien, está bien. Ya cásate.- Tomó su costal con su magia y se la puso en su lomo. -¡Listo! Espera no. Solo un momento Capitán.

Vanguard resopló molesto por su nariz mientras esperaba a Venture que volvió a su habitación. Venture regresó y tomó dos espadas con sus fundas y se las colocó en sus costados amarrándoselas con un cinturón de cuero. Terminó y volvió con el Capitán.

-Ahora si estoy listo Capitán.

Vanguard miró ambas espadas que traía portando en sus costados.

-¿De dónde sacaste esas armas?

-¿Cuál, estas?- Decía mientras volteaba a ver sus espadas. –Son mías Capitán. ¿Hay algún problema?

-Bueno no me habías mencionado que venías armado y además me dijiste que eras un humilde leñador.

-¿Y qué con eso?

-¿Cómo que "qué con eso"? Se supone que viniste aquí para pedir protección ya que los rebeldes habían destruido tu pueblo y asesinado a tus amigos.

-Si es correcto Capitán pero eso no significa que no me sé defender y nunca salgo sin ellas pues como había dicho antes son tiempos de guerra y la muerte asecha a la vuelta de la esquina. Más vale tener precaución ¿No cree?

-Claaaaro tomas precauciones que olvidaste llevarlas al bar ese día que armaste un alboroto pero no te reclamo eres muy bueno peleando para ser un simple pony leñador. No me imagino que hubiera ocurrido si ese día llevarías tus espadas.

Vanguard empezó a caminar por los pasillos dándole una seña a Venture para que lo siguiera.

-Oye ¿Qué insinúas? ¿Aún no confías en mí, verdad?

-Claro que confío en ti, es solo que cualquier pony puede blandir una espada ¿Pero dos? Para eso se necesita muchos años de entrenamiento y no me digas que por tu cuenta aprendiste hacerlo pues eso lleva lo doble de tiempo. –Lo interrumpió al ver que iba a hablar para excusarse de lo que le estaba diciendo.

Venture lo seguía mientras avanzabas por los pasillos. Galoparon hasta llegar a las escaleras que llevaban a la planta baja y antes de llegar y bajar, encontraron a la Princesa que galopaba por los pasillos y tenía una cara que delataba su despertar. Vanguard que iba al frente se detuvo y le hizo una reverencia.

-Buenos días Princesa

-Buenos días Capitán Red- Ve que lo acompañaba Venture. -¿Puedo saber a dónde van?

-¡Princesa ayúdeme me está secuestrando! ¡Está abusando de su cargo como Capitán para sacarme de mi habitación por la fuerza!- Gritando dramáticamente.

-Capitán Red ¿Eso es verdad?- Preguntó la Princesa mientras intentaba no reírse.

Vanguard le dio un golpe fuerte en la nuca de Venture con su cola para que dejara de dramatizar exageradamente.

-No lo estoy secuestrando Princesa, solo lo voy a reubicar para su mayor seguridad ya que usted me dejó que me encargara de él.

-¿Y a dónde lo reubicará Capitán?

-Se lo informaré después princesa ya que si él piensa que es un secuestro dejaré que la duda atormente su preocupación. ¡Andando Venture!- Empuja fuertemente a Venture desde su retaguardia.

-Que tengan un buen día chicos- Se despidió la princesa dejando escapar una carcajada.

-¡No princesa, ayúdeme se lo suplico!- Dramatizaba Venture mientras lo empujaban.

-¡Ya cállate Venture!- Le contestaba Vanguard mientras lo empujaba bajando las escaleras. –Te comportas como un pequeño potro inmaduro.

Ambos salieron del castillo y galoparon por las calles de ponyville, guiando a su invitado para que lo siguiera y no se perdiera.

-¿Capitán puede decirme a dónde vamos?

-Vamos a mi casa. Ahí podrás quedarte hasta que la princesa decida dar por terminado tu acuerdo.

-¿Su casa? ¿Y ahora por qué ese cambio de opinión?

-Venture en mi casa estarás más seguro, te lo prometo, además no creas que serás un prisionero pues podrás ir y venir cuando te plazca siempre y cuando me avises donde vas a estar y que no salgas de la ciudad sin notificármelo a mí o a la princesa.

-Entiendo, entiendo.

Después de caminar por varios minutos llegan a la casa de Vanguard que estaba cerca de un lago que no ha sido consumido por la expansión territorial de la vida urbana de Poniville.

Llegarón a la entrada y cuando abrió la puerta Fate estaba parada ahí muy emocionada esperando a su padre que se le abalanzó con un fuerte abrazo en cuanto puso su pezuña dentro de su casa.

-¡Papi!- Gritaba con de emoción mientras lo seguía abrazando y aguitando sus pequeñas alitas blanco-amarillas.

-¡Fate! Jejeje también te extrañe mi pequeña guerrera- La abrazaba con sus enormes alas mientras disfrutaba del cariño de su pequeña hija.

Fate mientras se aferraba al cuello de su padre, vio que detrás de él venía un unicornio azul que lo acompañaba.

-¿Quién es él papi?

Vanguard bajó a Fate con cuidado al suelo.

-Fate déjame presentarte a mi amigo Venture Crash, es un unicornio que vino a pedir refugio y protección aquí en Poniville.

Venture con una sonrisa nerviosa se acerca a Vanguard –No creí que fueras casado y tuvieras una hija pues pensé que eras un solterón amargado.

Vanguard solo le echó una mirada amenazadora para que dejara de decir tonterías sin sentido, mientras Fate se puse delante de él y le extendió su pequeño casco acompañado con una sonrisa.

Venture la miró aun manteniendo su sonrisa y choca su casco con la de ella.

-Hola pequeña…

Fate se emocionó al escucharlo que le sacudió su casco muy rápido.

-¡Hola Venture! Wow Eres un unicornio. Casi no conozco muchos unicornios- Fate hablaba muy rápido y emocionada y la emocionó más cuando vio que Venture traía dos espadas colgando a sus lados. -¡Eres un guerrero! ¿Me enseñas algunos movimientos?

Vanguard solo se reía en voz baja mientras miraba como Fate lo abarrotaba con varias preguntas mientras el pobre Venture solo retrocedía incómodamente al ver a la pequeña pegaso que no le paraban la boca de lo emocionada que estaba.

-Este… Pequeña… digo Fate… Cálmate por favor. No creo que deberías pensar en usar armas…

-¡Yo voy hacer capitana algún día como mi papi! Y matare muchos rebeldes para defender Equestria.

-Ok… Vanguard amigo veo que estás de acuerdo que tu hija se interese por las armas siendo tan pequeña y que la dejes saber lo que pasa en la guerra ¿no crees que podrías traumarla a futuro?

-Venture, tú mismo has visto como un grupo de rebeldes a destruido tu pueblo y asesinado a sangre fría. No creo que solo ponies mayores hayan sido asesinado pues te apuesto que también pequeños potros sufrieron ese mismo destino. Mi hija nació durante este conflicto asi que no es ajena a lo que está pasando a nuestro alrededor. No me agrada la idea de que piense en usar armas o matar ponies pero en estos días solo quiero que esté preparada para que ella misma pueda defenderse. Me hubiera gustado que ella creciera en un entorno lleno de paz y pensando en jugar y divertirse pero desgraciadamente le tocó nacer en este periodo tan difícil.

-Bueno si sé muy bien lo que está pasando pero… ¿No crees que estas exagerando un poco?

Vanguard lo voltea a ver con mucha seriedad.

-A veces pienso en eso pero como el mundo ya está bastante loco prefiero educarla militarmente, además creo que conseguí una buena niñera para que la cuide por un corto tiempo.

-Espera ¡¿Qué?! ¡No te aproveches de que esté yo aquí para cuidar de tu hija!

Venaguard solo reía bajo mientras miraba la expresión de Venture cuando le dijo que sería la niñera de su hija pues fue su oportunidad de fastidiarlo como él lo estaba siendo con el Capitán.

-Hola amor llegaste temprano- Interrumpió Misty que había llegado para saludarlos. -¿Y quién es este caballero?

-Deja te presento a Venture Crash es un refugiado y protegido de la Princesa Twiligth. Venture ella es mi esposa Mist Rain que también es la asistente de la Princesa Twiligth.

Venture se acercó a ella y tomó su pezuña para besarla caballerosamente.

-Es un placer madame.

Misty solo reía muy avergonzada mientras retiraba su pezuña de él.

-Por favor solo llámame Misty.

-Asi lo haré… Misty. Vanguard amigo ¿cómo pudiste conquistar a esta hermosa yegua siendo tan feo y gruñón?

Misty y Fate empezaron a reírse mientras que Vanguard le echaba otra mirada de odio al pobre de Venture que al darse cuenta solo retrocedió un poco mostrándole una sonrisa nerviosa que decía "Solo era una broma"

-Te equivocas Venture, mi esposo no es tan gruñón solo es que está bajo mucha presión. Si es feo pero asi lo quiero mucho.- En ese instante Misty abrazó a Vanguard con su ala derecha y lo besa en su mejilla para tratar de calmar el enojo producido por la broma de Venture.

-Si se nota mucho que ustedes son una gran familia felíz y antes de que me empalaguen con su amor, Vanguard ¿Me vas a mostrar dónde me voy a quedar o no?

-No te vayas a morir por presenciar un poco de cariño. Ven sígueme.- Vanguard lo guio hasta el segundo piso de su casa y abrió la puerta de una recamara que estaba al final del angosto pasillo. –Aquí es. Veo que no eres de esos potros que les gusta la vida familiar por lo que acabo de ver allá abajo.

Venture entró a la habitación dejo el saco que traía cargando sobre la cama.

-Efectivamente Capitán, yo no soy un pony que quiera forjar una familia, yo soy libre que le gusta disfrutar de la compañía de hermosa yeguas y divertirse un rato, sabes a lo que me refiero, de ir aquí y allá sin preocupaciones.

-No sé por qué me diste pinta de que asi eras en realidad. Ponte cómodo que si necesitas algo estaré abajo conviviendo con mi familia.

Pasó un largo rato mientras que Venture desempacaba sus cosas de su saco que traía cargando, las acomodó en el amplio espacio que tenía pues su habitación solo constaba de una cama y un viejo ropero de madera. Al terminar se acostó en la cama mientras miraba el techo de forma pensativa pero sus pensamientos fueron interrumpidos por las risas de fate que se escuchaban dese el jardín, eran risas de diversión porque también se escuchaban las de Vanguard, ambos jugaban en el jardín y parecía que la estaban pasando bien los dos.

Venture se animó salir de la cama y echar un vistazo por la ventana para ver qué es lo que hacían aquellos dos pegasos, miró lo suficiente para darse cuenta que no jugaban si no que ambos estaban entrenando, ambos con unas espadas de madera blandiéndolas con sus cascos.

-Parece que Vanguard no bromeaba cuando dijo que prefería a su hija defenderse por sí sola. Lástima de la potranca que tenga que dejar su infancia por preocupaciones que tienen ahora los ponies mayores.

Se decía a si mismo mientras seguía observando. Observaba que Vanguard le enseñaba técnicas básicas para atacar y defenderse de un ataque muy básico, puros ejercicios para acostúmbrate al peso y tamaño del arma. Ambos pegasos chocaban las espadas de madera haciendo un ruido hueco y fuerte al mismo tiempo. Observó la manera de entrenar del Capitán a su hija y notó que no era muy exigente con ella y le explicaba con mucha paciencia para no confundirla sobre el arte de combatir pero noto algo extraño pues Vanguard no hacia movimientos muy completos como si Vanguard no quisiera cansarse o realizar completo el ejercicio.

-¡Vamos papi defiéndete!- Gritó Fate al abalanzarse con su espada de madera con intención de golpear a Vanguard.

-¡Pequeña tramposa!- Respondió Vanguard y bloqueó su ataque con un movimiento ágil.

Fate siguió atacando con su espada de madera sin darle un poco de descanso o tregua a su padre que seguía bloqueando sus débiles ataques hasta que con un movimiento no tan ágil logró desarmarla pero ante esto el pobre Capitán cayó al suelo gritando de dolor. Fate se acercó a su padre muy preocupada mientras que Misty salió al jardín en su ayuda para poder levantarlo y llevarlo adentro.

Venturo observó lo que acababa de ocurrir, se quedó muy impresionado por lo que le acababa de suceder a Vanguard.

-No creo que haya sido fingido porque su esposa salió a auxiliarlo, también la cara de preocupación de su hija refuerza mi hipótesis que fue algo grave. No pudo ser un golpe de la espada de la pequeña potranca ya que el Capitán las había bloqueado con mucha facilidad, se trata de otra cosa y voy averiguar qué es lo que pasa.

Venture se quitó de la ventana y salió de su habitación para bajar e investigar qué había sucedido. Encontró a Misty que estaba atendiendo a su marido en un sillón de la sala que aún no paraba de quejarse de un dolor insoportable que le rocorría su cuerpo.

-¡Dule, duele!

Gritaba con desesperación Vanguard mientras Misty muy preocupaba trataba de tranquilizarlo.

Venture los observaba mientras se mantenía a la vista pero tanto Misty y Vanguard no le prestaban atención así que decidió salir al jardín donde encontró a Fate echada en el césped con cara de tristeza pensando en lo que le ocurrió a su padre. Venture se acercó a ella.

-Hola pequeña, ¿De casualidad sabes lo que le acaba de ocurrir a tu padre?

Fate se le quedo viendo mientras de sus ojos escurrían algunas lágrimas –Él no está bien.

-¿A qué te refieres con "no está bien"?

-Mi papi tiene una maldición o eso es lo que entiendo, no puede volver a pelear y eso no me gusta.

-¿Maldición? Oye eso es muy difícil de explicar para alguien de tu edad pero puedes darme más detalles sobre lo que le pasó

-¡No quiero!- Replicó algo molesta la potranca.

-Oye ¿Por qué ese cambio de actitud tuyo?

-¡Estoy molesta y no quiero hablar!- Se dio la vuelta para ignorarlo mientras lloraba en silencio.

-Vamos si me dices te regalare un delicioso dulce.

-¡No quiero, dulces malos!

-Sí que eres igual de gruñona como tu padre. –Se quedó pensando un momento para saber cómo lograr convencer de que le dijera con más detalles que le pasaba a su padre hasta que tuvo una idea. –Mira sé que no quieres hablar sobre lo que le pasó a tu padre pero entiendo que te gusta pelear asi que hagamos un trato. Si tú me das más detalles sobre la enfermedad de tu padre yo te enseñare unos movimientos de esgrima. ¿Qué dices, tenemos un trato?

Fate lo volteo a ver pensándolo un poco. Al verlo su cara cambió de tristeza a dibujarse una sonrisa.

-¡Si, trato!- Con entusiasmo chocó su pequeño casco con el de él.

-Bien pequeña tenemos un trato asi que para poder cumplir con lo acordado empieza tu primero a hablar sobre lo que le pasó a tu padre.

Fate asentó afirmativamente con su cabeza antes de hablar.

-Después de que regresara de su última misión llegó algo herido con un enorme hueco en el pecho de su armadura, no le prestó mucha atención a eso. Siempre jugaba con él y entrenábamos juntos y nada malo le pasaba hasta que un día mientras jugaba con él cayó al suelo de forma inexplicable, pensé que había muerto por que no reaccionaba, le hable a mi mami con urgencia pero tampoco pudo hacer nada, salió a pedir ayuda y unos guardias que pasaban por aquí nos ayudaron a llevarlo al hospital- Le salían lágrimas al contarlo. –Pasaron los días y por fin despertó cuando me dejaron visitarlo, fui muy feliz cuando vi que abrió los ojos y me abrazo, estaba confundido pues creía que aún seguíamos en la casa. No me dejaron escuchar la explicación del médico pony pero alcance escuchar que tenía una maldición. Mi papi solo me dijo que tenía una enfermedad que no era peligrosa pero limitaba sus movimientos pero que se siente feliz estar con nosotros, yo creo que miente no lo veo feliz, es feliz estando con nosotros pero cuando entrena conmigo ya no es el mismo de siempre. Se siente… triste.

Venture estaba escuchando con atención pero tenía más preguntas para ella y necesitaba informarse bien para ver si podía sacar algo de beneficio en eso.

-Ya entiendo, sí que la tuvo difícil en su última misión pero ¿Sabes a dónde fue exactamente? O ¿Quién pudo hacerle ese semejante hechizo?

-No sé quién fue- Decía mientras se limpiaba los ojos. –Pero si llegara a saberlo trataría de matarlo. En cuando su última misión escuche decir que fue a Green Meadow.

Venture se sorprendió mucho pues en ese lugar también había estado, estaba luchando en el bando de los rebeldes pero estaba del otro lado del pueblo atacando a los mercenarios y saqueando las casas de esos viejos ponies retirados. Al huir de ahí junto con su líder escuchó una historia entre los rebeldes que el Bibliotecario había atacado con un poderoso y mortífero hechizo a un guardia de la Armada Real de Twiligth y que este había sobrevivido. Por lo que él recuerda el pobre Bibliotecario estaba también muy mal herido y estaba de un mal genio toda esta temporada; entonces si Vanguard es aquel pony que sobrevivió a ese ataque eso quiere decir que el mal genio del bibliotecario se debía a eso.

Venture acopló bien las ideas y todo el rompecabezas se acopló de manera continua, todos los cabos fueron resueltos y para él tenía una gran ventaja pues podía sacar provecho de la situación.

-Gracias por el dato, pequeña ahora si me disculpas tengo otras cosas más que hacer.

-¡Oye! ¡¿A dónde crees que vas?! ¡Teníamos un trato!

-Si lo sé pequeña pero debes disculparme porque…

-¡Eres un mentiroso cobarde!

-Cuida tu boca ¿De dónde aprendes esas palabras?

Fate le saca la lengua de manera grosera estando molesta.

-Está bien pequeña cumpliré nuestra parte del trato.

Fate se dejó de estar molesta y en su rostro volvió a dibujarse una tierna sonrisa.

-¿Me vas a enseñar a usar dos espadas?

-No, eso es muy avanzado para ti.

-Pero yo…

-Nada de peros el trato era que yo te enseñaba algo de esgrima si me contaras lo que le sucedió a tu padre, no que me dijeras que te iba a enseñar asi que recoge tu espada de madera y ponte en posición defensiva antes de que cambie de opinión.

Fate asintió con su cabeza y fue rápido a recoger su espada de madera y regresó a ponerse en posición de defensa. Venture observa su posición y recoge la otra espada de madera con su magia.

-Vaya, tu padre sí que te enseñó bien como posicionarte bien, veamos cómo te defiendes.

-Espera ¿Usaras tu magia para blandir tu espada?

-Asi es, la forma de pelear de un unicornio es muy diferente a un terrestre o un pegaso asi que prepárate.

-Si.

Venture blandiendo su espada de madera con magia empezó a atacar no muy rápido a Fate. La atacaba de todos lados, derecha, izquierda, arriba y abajo. Fate los bloqueaba con mucha agilidad y no perdía la concentración ni la vista a los ojos de Venture ya que aunque lo veía fijamente alcanzaba a ver los movimientos de la espada que flotaba alrededor de ella y detener los golpes sin ni siquiera prestarle mucha atención.

Venture estudiaba su agilidad y técnica de la pequeña potranca y se sorprendió lo bien que dominaba ese sencillo ejercicio que casi muchos novatos fallaban a la primera.

-Su padre la ha estado entrenando muy bien, sus movimientos son muy firmes y esa mirada de seguridad y concentración al mirar a los ojos de su oponente la ha dominado muy bien es una señal que tendrá una defensa casi perfecta en el campo de batalla.- Pensaba Venture mientras seguía con el ejercicio.

El unicornio le hizo varias fintas las cuales Fate pudo esquivar las primeras pero la última la tomó por sorpresa y la espada la golpeo en sus cascos haciéndola caer de cara al césped.

-Auch

-Veo que tienes una buena técnica de defensa. Tu padre hizo un buen trabajo en entrenarte, jovencita.

Fate se levantaba despacio y lo veía a la cara con una sonrisa.

-Gracias, tú también eres muy bueno.

-Eres una potrilla muy entusiasta. ¿Lista para lo que sigue?

-¡Lista!

Venture se pone a lado de ella y toma la espada de madera con su casco en lugar de usar magia.

-Pon atención e imita mis movimientos. Bloqueo derecha, bloqueo izquierda, bloqueo empujo y apuñalo- Venture hacía los movimientos mientras los describía.

Fate después de verlo empezó a imitarlo pero un poco torpe al principio hasta que Venture le explicaba cuál era la manera correcta de realizarlo; después de unos intentos la pequeña pegaso dominaba perfectamente los movimientos y estaba tan entusiasmada que los practicaba una y otra vez.

Después de unas horas de práctica dejaron de entrenar. Fate estaba muy cansada que se quedó echada en el césped queriéndole ganar el sueño.

-A no, ni se te ocurra dormirte a mitad del jardín. Es mejor que te metas a tu cuarto jovencita.

-Awww estoy muy… cansada…- Cerraba los ojos al intentar hablar. –No quiero… Moverme…

-¡Oye ni creas que…!- Se dio cuenta que se había quedado dormida –… Te llevaré adentro.

Venture suspiró un poco al verla ya dormida, al verla sintió una sensación de ternura, algo incómodo hasta para él tener esa emoción.

-Me temo que ahora me haré cargo de ti.- La levantó con mucho cuidado utilizando su magia y la puso en su lomo para poder llevarla a dentro de su casa. –Ahora si te ablandaste mucho Venture, ¿Quién diría que ibas a llegar a ser una niñera?- Se decía mientras entraba a la casa con ella en su lomo.

El unicornio entró a la casa y observó que Vanguard se había quedado dormido después de su "accidente" y Misty estaba cuidándolo sentada a lado de él cabeceando de cansancio e intentando no dormirse.

-Ejem- Tosió un poco Venture para llamar la atención de Misty.

Misty lo volteó a ver y muy sorprendida saltó del sofá para atenderlo.

-¡Venture! Pensé que estabas en tu habitación.

-Claro que no estaba afuera explorando un poco y solo vine a entregarte esto- Con su magia le entrega a Fate que estaba dormida profundamente y la deja sobre el lomo de su madre. –La encontré dormida a mitad del jardín de regreso a su casa asi que la cargue y decidí entregársela antes de que pesque un resfriado por dormir al aire libre.

-Gracias por ser tan considerado con ella Venture.

Venture mira a Vanguard que esta acostado fingiendo como si no sabía nada de lo ocurrido.

-¿Acaso paso algo para el Capitán Vanguard se quedara dormido?

-No es asi, él tiene… Solo tiene algunos dolores musculares efecto de la última misión que tuvo hace poco.

-Ya veo. Si me permite pasaré a descansar a mi habitación.

-Adelante y muchas gracias Venture por traer a mi hija.

Venture subió a su habitación, sacó de sus cosas un bolígrafo y un pedazo de hoja en blanco que estaba arrugado. Lo extendió y empezó a escribir:

"Nos vemos mañana en la noche, tengo información importante para nuestra causa.

Cognitionis, ordinem et sapientiae"

Dobló con cuidado la nota y se la guardó en su alforja que tenía recargado en una esquina de su habitación. La ocultó muy bien en una de las bolsas secretas y se acostó en su cama mirando el techo.

-Solo unas horas más para entregar el recado- Se decía mientras acostado esperara que pasaran las horas.

Las horas pasaron, toda la casa estaba en silencio. La oscuridad de la noche cubrió Equestria y la luna estaba en lo más alto del cielo.

Venture se reincorporó y salió de la cama para ponerse sus espadas y acomodarse su alforja.

-Bien llegó la hora, creo que tendré que salir por la ventana para que crean que no salí de noche.

Estaba a punto de abrir la ventana cuando escucha el rechinido que hace su puerta al abrir. Rápidamente se volteó y fue a bloquear la puerta.

-¿Venture todo está bien? ¿Por qué atrancaste la puerta?- Preguntó Misty desde el otro lado de la puerta.

-Veras… Misty… este… yo…- Tratando de buscar una excusa rápida y creíble. -¡Estoy desnudo!

-¿Desnudo? Pero si no llevas nada puesto desde que te conocí, además la mayoría de los ponies o usan ropa. ¿Ocultas algo?

Venture estaba nervioso y buscaba otra excusa que decir para que no sospechara.

-¡Está bien, está bien. Estoy haciendo algo muy vergonzoso que solo… los ponies machos solteros hacemos! ¡¿Quieres más detalles?!

-Oh- Respondió Misty toda ruborizada por lo que acaba de escuchar pensando que en realidad es algo verdaderamente vergonzoso. –Lo entiendo y perdón por… interrumpirte.

-¡Espera! No le vayas a decir nada de esto a tu esposo o no sé lo que me vaya hacer.

-Descuida yo no sé nada.

Misty dejó de forzar la puerta y se retiró del lugar mientras que Venture suspiró de alivio.

-Espero que haya pensado que estaba escribiendo una carta de amor a una joven yegua. No eso sería muy asqueroso y perturbador para mí, hasta me dio escalofríos con solo pensarlo. No sé qué me haría Vanguard si supiera que le escribía cartas románticas a una yegua con esas frases empalagosas y cursis, de seguro me castiga severamente.- Se decía mientras se acercaba a la ventana.

Venture abre la ventana con mucho cuidado sin hacer mucho ruido, se asomó para ver si no había nadie que estuviera cerca para no ser descubierto y al ver que todo estaba tranquilo pegó un salto el cual aterrizó en el césped sin hacer mucho ruido en la caída.

-Eso estuvo muy fácil, ahora a seguir con lo planeado- Empezó a galopar un poco cuando de repente se detuvo como si algo lo asustara. –Creo que la excusa que le dije a Misty para que no entrara sonó con doble sentido. ¡Hasta ahora me doy cuenta! Ahora pensará que soy un degenerado.- Venture estaba rojo de vergüenza con tan solo pensarlo pero para no distraerse más en el tema siguió galopando hasta perderse entre las casas.

Avanzaba por las calles de noche mientras observaba a los pobladores que se metían a sus hogares y a los guardias que patrullaban por diferentes puntos de la pequeña ciudad para cuidar a sus habitantes. Venture galopaba sin fingir sospechas y de vez en cuando entraba a los callejones oscuros para cambiar de forma y evitar que los guardias lo reconocieran y le avisaran a Vanguard que lo habían visto merodeando en la noche y solo. Salió delos callejones como otro pony usando una capucha sucia pero su forma física parecía de un pony elegante.

Llegó a las afueras de la ciudad donde subió una pequeña colina que separaba la pequeña ciudad con la antigua granja de Sweet Apple Acress; árboles de manzanos cubrían varias hectáreas de terreno y entre esos manzanos un pequeño camino de terracería que rodeaban los límites de la ciudad y los terrenos de la granja. Venture se dirigió a ese camino pero no se daba cuenta que detrás de él estaban dos guardias que lo venían siguiendo desde que salió de los oscuros callejones. Los guardias lo mantenían vigilando desde muy lejos solo para observar las acciones de su sospechoso.

Venture sin darse cuenta de eso esperó sentado cerca del camino mirando hacia el frente, a los manzanos que se sacudían por el fuerte viento nocturno. Esperó por varios minutos pues los guardias estaban más que desesperado al ver que no se movía y querían terminar con esto lo más pronto posible así que no de ellos empezó a acercarse peo antes de que llegara con Venture notó que a lo lejos y por el camino venía un pony arreando una carreta, así que se regresó con su compañero para observar la situación.

Venture observó que el extraño pony llegó con su carreta y se detuvo enfrente de él.

-¿Se te ofrece algo amigo?- Preguntó aquel extraño pony.

-Si amigo. Dime ¿De dónde vienes?- Venture se levantó y se acercó a él.

-Vengo del norte y pase un poco por el noroeste. Te diré que hay varios problemas por ahí, tantos que algunos ponies están perdiendo la paciencia. ¿Lo de siempre extraño?

-Si amigo lo de siempre pero algo fuerte para calmar los fuertes vientos del este.

-Entiendo extraño, tengo justo lo que te puede ayudar- El extraño se acercó a su carreta y buscando entre sus cosas saco una bolsa y se lo entregó a Venture.

Venture lo recibió y de su alforja sacó un pequeño saco amarrado por un listón, a simple vista parecía que le estaba pagando.

-Muchas gracias amigo y ahí va un pago extra por esto que me has traído desde el norte de Equestria.

-No hay problema. Fue un placer hacer negocios con usted extraño.

El extraño comerciante siguió galopando su camino arreando su vieja carreta mientras que Venture guardaba la bolsa que le habían dado. Se dio la vuelta y regresó por donde vino para regresar a la casa de Vanguard antes de que sospecharan que se había ido.

Venture galopó bajándola colina cuando los guardias que lo estaban observando le bloquearon el paso.

-¡Oye tú! ¿Qué haces afuera a estas horas de la noche?- Preguntó uno mientras lo amenazaba con una lanza.

Venture fingiendo estar nervioso decidió responderles.

-Caballeros por favor no hay necesidad de que me apunten con sus armas, solo salí a tomar un poco de aire, eso es todo.

-Claro cómo no. ¡¿Qué hacías con el extraño pony que traía su carreta?! Señor, necesitamos revisar su alforja.

Venture se bajó la capucha mostrando el rostro de un unicornio elegante.

-¡Esperen no se precipiten! Está bien confesaré y yo mismo sacaré las cosas que traigo en mi alforja.

-Claro que confesaras pero nosotros revisaremos esa alforja. ¡No tú!

-¿Por qué?

-Es por nuestra seguridad. Así que no hagas un movimiento en falso o lo lamentarás.

-¡Hay por favor!- Volteaba los ojos mientras pensaba en lo patéticos que eran esos guardias. –Estoy desarmado y soy un unicornio ricachón que vive en los lujosos departamentos en el centro de Poniville y que solo vino a comprar…- Usa su magia para abrir su alforja y sacar la bolsa que el mercader le había entregado. Los guardias nerviosos por ese acto no hicieron nada contra él y solo prepararon sus armas mientras se ponían a la defensiva. -…Este licor famoso proveniente del norte del imperio de Cristal- Saca de la bolsa una botella muy grande con una etiqueta que decía "Vino de Cristal. Hecho de las más finas frutas cristalinas" –Ven no estaba mintiendo, asi que por favor bajen sus armas.

Los guardias se miraban uno al otro preguntándose ¿Si era seguro? Ambos bajaron las armas con tranquilidad.

-Señor tiene que ir a su departamento este lugar no es muy seguro para alguien de su estatus social.

-Entiendo caballero solo vine a comprar algo de licor con los mercaderes ambulantes pero si están nerviosos de que estoy por aquí, ahora mismo me regreso a mi departamento. –Empezó a guardar su botella en su alforja para poder retirarse.

-¡Espere! Lo acompañaremos a su edificio.

Venture sintió que no podía quitárselos de encima asi que les siguió el juego.

-Claro caballeros asi me sentiría más seguro- Les contestó con una falsa sonrisa

Venture y los dos guardias empezaron a galopar en dirección al centro de Poniville atravesando algunas calles mientras que el unicornio pensaba en como deshacerse de ellos antes de que lo descubrieran que estaba mintiéndoles.

-Caballeros ¿Podemos ir por acá? Mi edificio es ese que sobresale y prefiero llegar rápido allá- Les señala con su pata derecha mientras también les señala un callejón oscuro.

-Está bien podemos ir por su atajo, en realidad quiero terminar todo este asunto.- Contestó uno de los guardias mientras se adelantaban a entrar al callejón.

-Maravilloso, cuando tenga una reunión con la princesa hablaré muy bien de ustedes dos por el magnífico trato que me dieron.

-Ehhh… gracias señor pero solo hacemos nuestro trabajo.

Venture y los guardias siguieron avanzando por el callejón hasta llegar a un punto más oscuro que no veían ni sus propias narices.

-Esperen deja ilumino un poco- Uno de los guardias usó su cuerno de unicornio para alumbrar el callejón. -¡Listo! Espera ¿Dónde está ese unicornio que estamos escoltando?

Los guardias buscaron por todos lados aquel unicornio.

-¿No me digas qué lo descuidaste?

-¡Oye no me eches la culpa! Además tú también tenías el deber de vigilarlo.

Ambos empezaron a discutir mientras escucharon que alguien choco contra un bote de basura. El guardia unicornio volteó a iluminar con su cuerno para ver quién era.

-¿Quién es? ¡Muéstrate!

Al iluminar la zona notó que alguien se aproximaba y al acercar más la luz para verlo, vio que se trataba de otro guardia.

-¡Oye no apuntes a los ojos!- Decía aquel guardia mientras se cubría del resplandor con su pata.

-Disculpa compañero- Alejó la luz de su rostro. –Es solo que buscábamos a un pony unicornio que estábamos escoltando y al entrar aquí desapareció.

-Si escuche ruidos que provenían aquí asi que decidí investigar pero lo raro fue que justo a la mitad sentí que algo me empujó contra la pared y escuche galopes que se dirigían de allá- Señalándoles –Seguro que por allá huyó su sospechoso.

-Gracias por la información compañero, avisa que vigilen el perímetro que vamos tras un sospechoso. –Ambos guardias se fueron por donde el otro guardia les había dicho.

-¡Descuiden que avisaré pronto!- Les gritó mientras los veía perderse en la oscuridad. –Je je pobres tontos.

En ese momento aquel guardia le empezó a brillar los ojos de color verde mientras que un capullo del mismo color envolvía su cuerpo transformándolo en un unicornio azul.

-Ya me deshice de ellos, son unos tontos esos guardias pero bueno al parecer su líder no es nada tonto.- Decía Venture mientras salía del callejón y se dirigía a la casa de Vanguard.

A la mañana siguiente Venture estaba dormido muy tranquilo en su habitación, le dolía la cabeza y estaba algo mareado. Se levantó adolorido listo para empezar el día.

-Vaya que noche. Espero que este día sea más tranquilo.

-¡Venture! ¡Ya levántate!

Gritaron desde el otro lado de la puerta de su habitación con un tono molesto. Era Vanguard que se había parado muy temprano y estaba recuperado por el momento.

-Arg no grite por favor Capitán- Se levantó y caminó hacia la puerta con un casco en su oreja para bloquear los ruidos toscos que Vanguard hacía al tocar la puerta de su habitación. –Por favor ¿puede dejar de ser estricto conmigo?- Le dijo mientras le abrió la puerta.

Vanguard entró a su habitación empujándolo no tan fuerte.

-Te vez pésimo Venture, ¿Qué hiciste en la noche?

-¿Pésimo? Mira quien lo dice "Señor me pongo grave por accidente en entrenamiento"

Al escuchar eso Vanguard se le acercó a Venture de forma furiosa y amenazante.

-Te estas ganando un arresto de castigo en lo más profundo de los calabozos. Si vuelvo a escuchar otra palabra "graciosa" tuya haré que pases el resto de tu instancia como un infierno.

Venture solo sudaba mientras se hacía para atrás tratando de evitar al Capitán a toda costa.

-Entendido Capitán.

Vanguard miró alrededor de su habitación y encontró una botella vacíala cuál la sostuvo y leyó la etiqueta.

-Así que por eso amaneciste con esa cara de resaca. Sí que tomaste tu mejor medicina para dormir.

-La verdad solo me eche unos tragos para celebrar que mi amigo "el Capitán" me recibió en su humilde casa en estos tiempos difíciles.- Le contestó un poco nervioso.

-En mi casa tienes prohibido consumir bebidas alcohólicas.

-Pero si yo pagué ese vino

-Sí pero tú actitud en aquel bar no me agrada mucho. De hecho tú actitud en general no me agrada.

Venture solo giró los ojos de forma burlona. –De eso ya me di cuenta, por favor dígame algo de novedad.

Vanguard solo se aguantó el coraje por la forma en que le respondió, solo dio la media vuelta y salió de su habitación.

-Si quieres estirar las patas te recomiendo que te prepares. Tienes cinco minutos para salir o te quedarás todo el día encerrado en mi casa.

-No es necesario que me acompañe, ya soy un adulto y en esta ciudad es muy segura.

-Me encantaría dejarte solo y que te fueras de mi casa lo más pronto posible pero son órdenes de la princesa. ¿O ya lo olvidaste?

-Lamentablemente no lo he olvidado. Estaremos atados por esa tonta orden hasta que la Princesa me resuelva mi pago y mi favor. Oye espero que tu esposa no se ponga celosa por salir y pasar todo mi tiempo contigo, guapo- Le dice de forma afeminado y burlona mientras le guiña el ojo.

Vanguard solo lo ignora mientras sale de su habitación e intenta no enojarse.

-¡Cinco minutos, Venture, no más!

-Cinco minutos, no más- Le arremeda con un tono burlón –Es mejor que me distraiga un rato antes de mi encuentro esta noche.

Venture se dirigió a la salida y usando su magia se puso sus dos espadas a su costado. Caminó por el pasillo y antes de bajar por las escaleras sintió un golpe leve en el pecho y algo que lo sujetaba con fuerza. Miró abajo en su pecho para ver qué cosa había chocado o golpeado, su sorpresa fue al ver a Fate que se aferraba a él con un fuerte abrazo.

-¡Amigo!- Gritaba mientras lo abrazaba.

-Pequeña eres muy rápida, ni siquiera te vi cuando te acercaste a abrazarme- Le decía sonriendo mientras intentaba quitársela de encima.

-¡Vamos a entrenar!- Gritaba entusiasmada.

-Perdóname pero tienes que esperar un poco, tengo que ir con tu padre que me ha llamado, te prometo que cuando regrese entrenaré contigo.

Fate con una mirada de enojo dibujó una tierna sonrisa. –Está bien- La pequeña bajó las escaleras y se perdió por la casa.

Venture bajó y salió de la casa donde lo esperaba el Capitán Vanguard.

-Buenos días- Le dijo el Capitán al verlo.

-Buenos días Capitán, hasta que le oigo decir un saludo educado viniendo de usted. A pesar de lo grosero que se comportó al levantarme hace rato sigue siendo un pony de buenos modales después de todo.

Vanguard no le contestó nada pues ya se había acostumbrado a sus indirectas.

-¿Estás listo? Porque vamos a salir.

-¿Tan pronto? Pero ni siquiera he desayunado y te apuesto que tú todavía no desayunas también.

-Si hubieras madrugado como yo lo hice tuvieras tiempo de desayunar también, ahora no repliques y vámonos.

Venture no le quedó de otra que obedecer al Capitán y lo empezó a seguir sin decir nada pero estaba decaído y hambriento pero antes de alejarse del hogar de Vanguard, Misty salió apurada.

-¡Amor no te olvides de traer naranjas para hacer jugo en el desayuno!

Le gritó Misty antes de que desaparecieran al final de la calle, en ese momento Vanguard se puso rojo de vergüenza y Venture entendió lo sucedido.

-Vaya, vaya Capitán asi que usted también desayuno ¿No es asi? No pues ya le voy conociendo sus mañas para parecer rudo.

-¡Venture ya cállate! Está bien lo admito te mentí para ser muy estricto contigo.

-No pues si ya me di cuenta pero no tenía que esperarme para que fuera hacer las compras a esta hora.

-Mira lo hice para ser estricto y que ya estoy acostumbrado a levantarme temprano y vamos a esta hora por que a esta hora el mercado está abierto.

-Bueno en eso no discutiré con usted, mandilón.

-Dime lo que quieras pero aproveché la oportunidad para sacar a pasear a la mascota de la casa.

-Eso fue un golpe bajo para mí eh Capitán pero me la aplicaste muy bien.

Ambos llegaron al mercado donde muy pocos se instalaban vendiendo sus productos y parte del mercado estaban los guardias repartiendo víveres que no vendían algunos comerciantes que valientemente salían a vender sus productos. El recorrido y las compras fueron rápidas pues para Vanguard y su familia con solo surtirse una vez a la semana al mercado les duraban los víveres para la próxima semana ya que su familia era pequeña y Vanguard comía en los cuarteles junto a sus soldados. Terminaron de hacer las compras y regresaron a casa donde Misty los estaba esperando impaciente para empezar a preparar el desayuno.

Al llegar todos desayunaron tranquilamente entre pláticas y bromas de doble sentido que decía Venture, pasaron un rato muy agradable.

-Bueno tengo que ir a ver a la Princesa Twiligth y de paso tengo que pasar a las barracas a hacer mis informes pendientes.

-No te esfuerces mucho amor- Le dijo Misty mientras se acercaba a besarle la mejilla.

-No te preocupes Misty seré muy cuidadoso. Venture no puedes salir de este lugar y es una orden.

-Como usted ordene Capitán- Le contestó haciendo un saludo militar con su casco derecho.

-Como sea. Hija pórtate bien ya sabes que estas a cargo de cuidar la casa, ¡¿Entendido soldado?!

-¡Si señor!- Contestó Fate poniéndose firme sin moverse.

-A si me gusta. Pórtate bien hija, enseguida vuelvo.

Vanguard salió de su casa con rumbo al castillo de la amistad dejando en casa a su familia y a Venture. Fate se levantó de su asiento y empezó a ver a Venture con una sonrisa la cual el unicornio interpretó lo que le estaba pidiendo y por lo cual nunca faltaba a su promesa, así que ambos salieron al jardín para entrenar un rato.

Ambos entrenaron duramente que incluso Venture estaba sorprendido ya que empezaba a encariñarse con la pequeña pegaso, ya que todo aquel compañero que tenía o amistad que hacía nunca la tomaba muy en cuenta y terminaba el por romperla con alguna acción egoísta pero esta ocasión fue muy diferente pues mientras pasaba las horas entrenando a la pequeña potranca más se encariñaba con ella.

Misty los observaba desde la ventana sonriendo mientras Venture jugaba y practicaba con ella, ni siquiera se atrevió a molestarlos y parte de ella le decía que no tenía que preocuparse pues veía a su hija muy feliz a pesar de que no veía muy seguido a su padre por estar ocupado en defender el reino de Equestria.

-¿Cuándo me enseñarás a usar dos espadas?- Preguntaba Fate jadeando de cansancio por el entrenamiento.

-Es muy avanzado aún para ti pequeña. Debes dominar lo básico que te enseño para poder pasar a eso.

-¡No es justo! Quiero usar dos armas, quiero ser fuerte para poder proteger a mamá y a papá. ¡No quiero que vaya a la guerra otra vez!

Venture al escuchar eso pudo ver el coraje y la preocupación de la pequeña pegaso hacia su padre, vio el por qué estaba empeñada en convertirse en una guerrera muy hábil.

-Fate ¿Por qué quieres convertirte un una guerrera muy fuerte y hábil?

Fate soltó su espada de madera y sacó algunas lágrimas.

-Mi papá arriesga siempre su vida en protegernos y tengo miedo que ya no regrese. Por eso quiero volverme igual de fuerte como él para que él ya no vaya a pelear y se quede aquí con mamá mientras yo voy a pelear y acabar con esta guerra.

Venture la abraza para intentar calmarla un poco.

-Tranquila pequeña, tienes un pensamiento muy noble e inocente pero te apuesto que algún día serás Capitana de tu propio ejército y los guiarás a la victoria. Ese día yo y tus padres estaremos más orgullosos de ti pero por ahora te haré ver la realidad. Tu padre está haciendo lo posible para protegerlos y creo que no permitiría que su hija se enliste en la guardia de la Princesa Twiligth solo para ver como esos rebeldes desquiciados acaben con su vida, ponte en su lugar pequeña y mejor disfruta de la poca y privilegiada paz que tu padre te brinda gracias a su posición jerárquica que tiene él en la Guardia Real.

-¡No me importa quiero luchar!

-Entiende otros potros están viviendo muy difícil estos días pues sus hogares han sido destruidos y han estado emigrando de un lugar a otro temiendo por sus vidas y tú que estas a salvo bajo la protección de tu padre y de la Princesa Twiligth no aprovechas ese poco alivio que se te fue dado.- Fate solo agachó la cabeza intentando comprender lo que le decía Venture- Eso no significa que dejare de entrenarte pero recuerda que habrá un tiempo y momento de tomar tu acero y enfrentarte a la vida.– Le sonríe mientras Venture se levanta con ánimos para volver a entrenarla. –Vamos la guerra no ha acabado y necesito enseñarte a cómo defenderte.

Fate se levantó y se limpió sus lágrimas con su pata mostrando un entusiasmo muy decidido.

-¡Si vamos!

-Así me gusta. Ahora repasemos lo que te enseñé.

Ambos siguieron entrenando hasta la tarde donde muy cansados entraron a la casa. Misty los vio y los invitó a comer mientras esperaban la llegada de Vanguard.

Misty miraba muy feliz a su hija que platicaba con felicidad con Venture pues parecía que encontró un amigo la cual se llevaría muy bien.

Después de unas horas Vanguard llegó a la casa un poco cansado, entró a la sala y vio que Venture aún seguía en la casa.

-Hasta que obedeces mis órdenes chico.

-Siempre obedezco a sus órdenes señor.

-Si claro, como no.

Misty apareció cargando a Fate dormida en su lomo para recibir a su esposo.

-¿Cómo te fue amor?

-Bien amor, las cosas no mejoran, los ataques rebeldes han aumentado en las ciudades costeras lo único que me tranquiliza es que ese tal Bibliotecario no se ha movido de la posición que Venture nos indicó. Leaft sigue ahí observando su movimiento aunque me dice en sus cartas que se han comportado de una forma extraña como si no confiaran entre ellos.

-Pueden utilizar eso para emboscarlos.

-No creo, no quiero arriesgar a las tropas necesito que Leaft siga vigilándolos para confirmar sospechas ya que ese unicornio es muy astuto además de inteligente y poderoso.

Venture escuchaba la conversación y se aguantaba la risa por recordar lo que le había hecho anteriormente al Bibliotecario pero se lamentaba en silencio el no poder conseguir aquel codiciado mapa que pudo vender por millones de bits a cualquier coleccionista o maniático en busca de poder prohibido.

-Venture ¿No te vas a ir a dormir?

Venture reaccionó interrumpiendo sus pensamientos.

-¿Eh? Si… Digo pero es muy temprano.

-Mejor vete a dormir o mañana no te levantarás temprano.

-Claro para que te acompañe a hacer tu mandado.

Maty se empezó a reír bajo con lo que dijo Venture. Vanguard solo se enfadó más que empezó a reclamarle al Unicornio.

-¡Venture ahora te me vas a dormir sin importar si es muy temprano!

-Ya tranquilo Capitán no ve que se hará más viejo si sigue enojándose. Misty por favor complácelo íntimamente para que amanezca y todo el día esté de buenas.

-¡Venture otra palabra más que salga de tu hocico te mando a que pases la noche en el calabozo!

Venture sin decir ninguna palabra se subió a su habitación como si fuera un potrillo regañado mientras que Vanguard cargó a su pequeña hija mientras seguía platicando con Misty.

El unicornio llegando a su habitación decidió volver a su forma original mientras apagaba las luces, refunfuñaba entre dientes estar ahí encerrado mientras tenía que esperar varias horas para ir esta noche a su encuentro con un cliente que estaba interesado por la información que robó a la Princesa.

Las horas pasaron en la casa del Capitán aún se oía movimiento, Misty y Vanguard aún no se iban a dormir; era de noche y Venture que estaba acostado en su habitación completamente oscuro estaba muy aburrido y desesperado solo afinaba más su sentido del oído para saber cuál sería el momento de salir.

-¿Qué aquí nadie se va a dormir? No entiendo como ese pegaso se despierta temprano si se duerme muy noche. Me ha hecho la vida imposible ese tipo, como me gustaría hacerle algo por haber interrumpido mi robo sobro esos dijes de los guardianes- De repente sus pensamientos cambiaron a Fate –Rayos no me hagas cambiar de opinión. ¿Por qué tuve que ceder mi amistad si no soy nada amigable?

Pasaron un par de horas más, el silencio en la casa llegó por fin. Venture se volvió a rodear de un capullo verde y encendió la luz de su habitación, se preparaba para salir llevándose una alforja a su costado y equipándose sus dos espadas. Esperó unos minutos para corroborar que todos se hayan ido a dormir y también para no dejar cabos sueltos y que Vanguard lo siguiera como la última vez en el castillo. Salió por la ventana la cual la abrió con cuidado y de un salto cayó en el césped del jardín, raídamente se reincorporó y galopando se fue cubriéndose con la oscuridad de la noche hasta su punto de encuentro.

Llegando al punto, a las afueras de Poniville tuvo que sortear algunos guardias transformándose en uno de ellos y colarse hasta salir y llegar a un pequeño barranco donde lo estaban esperando.

El contacto salió de detrás de una enorme roca y estaba cubierto por una capucha y armado con una espada.

-Dime ¿Tú eres el que me mandó el mensaje?

-Si tengo mucha información muy importante para ustedes y para su causa. Pero antes de dar dicha información necesito estar seguro que estoy tratando con el líder de las tropas rebeldes del este.

-No nos hagas perder el tiempo, si tú tienes información valiosa es mejor que la compartas por las buenas o sufrirás las consecuencias- El extraño pony puso su casco en el pomo de su espada mientras lo amenazaba.

Venture sin mostrar ningún tipo de temor o sorpresa se le quedó viendo y sonriendo.

-Ya veo, tú no eres el líder de los rebeldes que contacte. Solo hago tratos con su líder y ya que no me hicieron caso a mis instrucciones tendré que subir mi precio y me pagarán el doble si quieren que les de la información que ustedes buscan.

-No estás en posición en negociar, basura. Es mejor que me des esa información si quieres salir vivo.

El pony rebelde desenvainó su espada y atacó a Venture el cual el unicornio solo lo esquivó haciéndose un lado y con su magia desenvainó una de sus espadas las cuales dio un golpe al casco del rebelde obligándolo a soltar su arma por la herida provocada.

-No creas que soy estúpido amigo. Para que lo sepas soy un importante agente rebelde, uno de los mejores ponies que tiene el Bibliotecario asi que ve y dile eso a tu jefe.- Lo amenazaba apuntándole su espada hacia él. –Dile que necesito verlo mañana en la noche en este mismo lugar si es que le interesa la información y para que no veas que soy tan malo te entrego una hoja firmada por la mismísima princesa de la amistad donde viene detallado las próximas maniobras de su guardia y los puntos que recorre.- Le avienta un documento enrollado en pergamino. –Yo tengo el resto y antes de que se me olvide quiero el doble de mi paga acordada por atreverse a desobedecer mis instrucciones y al doble quiero decir por cada documento que le entregare. Eso es gratis asi que ve antes de que te corte el cuello.

El pony rebelde con dificultad se levantó pues traía un casco herido asi que envainó su espada y tomó el pergamino con su hocico.

-Ya me las pagaras maldito unicornio.

Refunfuñaba entre dientes mientras se iba alejando y perdiéndose en la oscuridad del camino.

-Vaya pedazos de burros solo me hicieron perder el tiempo, espero que para mañana me lo tomen enserio y pueda sacar alguna tajada para ya largarme de este sitio.

Venture regresó a casa volviendo a sortear los guardias reales que vigilaban el perímetro de Poniville, se tardó un poco más de cuando salió pero finalmente llegó y subió a su habitación por la misma ventana con una agilidad para escalar y no hacer ruido. Dejó sus cosas en un rincón de su habitación y se acostó en su cama para finalmente dormir.

Al día siguiente se levantó más temprano para que no lo agarrara de sorpresa los reclamos del Capitán Vanguard al levantarlo, su idea funcionó que el Capitán al tocar su puerta Venture ya estaba listo para abrir y salir de su habitación.

-Hasta que te comportas como debes- Le dijo Vanguard muy extrañado al verlo despierto temprano.

-Lo ve Capitán puedo ser muy disciplinado si me lo propongo.

-Espero que seas asi todo este tiempo en que estés viviendo aquí.

-Tratare de serlo Capitán porque soy un pony que no le gusta ser disciplinado y pueda que mañana me comporte como siempre.

Venture salió de su habitación para bajar mientras el Capitán solo suspiraba mientras intentaba no enojarse. Lo siguió abajo mientras que Misty preparaba el desayuno en la cocina.

-Todavía no termino el desayuno pero pronto estará servido- Decía mientras veía a ambos en la entrada de la cocina.

-Está bien creo que caminaré un rato en lo que está- Le contestó Venture mientras se dirigía a la puerta.

-¿A dónde crees que vas?

Venture volteó a ver a Vanguard.

-¿Acaso soy prisionero en tu casa? Por favor amigo déjame salir a estirar mis patas te prometo no meterme en problemas.

Vanguard lo miró fijamente intentando creer en sus palabras.

-Está bien te daré permiso para que te vayas una hora y no quiero que te metas en problemas.

-Hasta que te vas ablandando un poco ¿eh amigo?

-Espera aún no termino, si llegas tarde o te pasas un segundo del tiempo acordado mandaré a que vayan por ti y que te arresten. Aún no confió en ti y será mejor que te ganes mi confianza obedeciéndome.

-Vaya tan aterrador como siempre, pensé que ya nos estábamos llevando bien.

Venture sin decir más salió de la casa y caminó con dirección al centro de Poniville mientras Vanguard cerró la puerta y preparaba algunas cosas.

-¿Por qué no confías en ese chico?

-Misty, tengo un mal presentimiento sobre ese unicornio. Algo me dice que esconde algo o planea hacer algo.

-Estos días no lo he visto que actuara extraño, tal vez estas exagerando un poco con su actitud rebelde.

-A mí no me engaña. Estuvo deambulando por el castillo de la Princesa Twiligth, esculcando cada rincón de la oficina real y casi se roba los dijes de las guardianas de la armonía. No sé tú pero no bajaré la guardia con él.

-Si tu intuición te dice que no confíes en él debes seguirla pero a veces debes de dar una segunda oportunidad. Así como un día las guardianas le dieron una segunda oportunidad a Discord.

Vanguard no dijo nada, se quedó en silencio pensando y meditando mientras tanto Venture recorría el centro de Poniville que estaba lleno de guardias que se movilizaban con la logística de materiales bélicos como de provisiones para los ciudadanos. El unicornio miraba a los guardias trabajar y marchar por las calles tomando notas mentales, notas que eran las mismas que había entregado aquel rebelde en ese pergamino para que se lo diera a su líder rebelde.

-Todo se está haciendo tal y como la princesa lo había ordenado en esos documentos que robé.

Convencido que los informes que hurtó son confiables siguió recorriendo las calles para seguir observando con más detalles, sabía que varios rebeldes lo estaban siguiendo y se hacían pasar por ciudadanos, no era tonto mientras que esos espías informaran que todo la información que él les proporcionó era confiable podrían tomarlo enserio y pudieran negociar.

Casi al terminar su hora de permiso para salir a recorrer las calles decidió regresar a la casa de Vanguard pues no quería entrar en problemas con ese pegaso o echaría a perder sus planes. Llegó faltando dos minutos para que su hora de permiso terminara y al entrar ya no encontró a Vanguard.

-Hola, asi que si fuiste puntual y responsable con el permiso que te dio mi esposo. Me encargó en vigilar tu tiempo de llegada antes de que él se fuera al castillo de la amistad.

-Si soy muy responsable pero de saber que no estaba aquí hubiera llegado cinco minutos más tarde para variar.

-Vamos él no es siempre asi de malo o estricto solo que creo que aún no has hecho algún lazo amistoso con él.

-Yo sé que él me odia y no confía en mi pero descuida no le guardo rencor, además no creo quedarme por aquí mucho tiempo. Se librará de mí y seguiremos con nuestras vidas.

-Pero mientras estas aquí trata de llevarte muy bien con el ¿ok? Ven siéntate a desayunar que debes tener mucha hambre.

Venture se sentó sobre una silla cerca de la mesa esperando que Misty le sirviera el desayuno.

-Por cierto ¿Dónde está esa pequeña potranca traviesa?

-¿Te refieres a Fate? Ella aún está dormida en su habitación, está muy cansada asi que dejé que durmiera un poco más de tiempo. Parece que mi hija y tú se hicieron amigos.

Misty le ofreció una taza de café mientras que Venture la tomó para beberla en sorbos pequeños ya que estaba muy caliente.

-No. Solo pregunté por qué no la veía corriendo inquietamente por toda la casa.

Misty no creyó en lo que le dijo y solo lo miraba con una sonrisa mientras él fingía no preocuparse por Fate.

Pasaron las horas, la pequeña Fait por fin se levantó de la cama y como siempre estaba muy animosa e inquieta por lo tanto Venture solo la miraba mientras estaba sentado en un sofá de la sala. Fate al verlo se fue con él a saludarlo y al terminar de hacer eso fue con su mamá para que le diera de desayunar o el almuerzo para esa hora en la que se había levantado. Al terminar la pequeña potranca de almorzar fue con Venture al jardín para que siguieran entrenando pues aquel unicornio azul que no le gustaba tanto la idea, muy fácilmente accedía a las peticiones de la pequeña potranca; no sabía por qué lo hacía pues parecía que efectivamente se había encariñado con ella.

Pasó con ella toda la tarde, practicando los movimientos que le había enseñado y algunos básicos que Vanguard le había enseñado.

-Bien Fate creo que te mereces un descanso

-¡No! Quiero seguir practicando.

-Es suficiente, créeme, todos necesitamos descansar incluso si estas en medio de una batalla. Tu padre haría lo mismo.

-Está bien, si tú crees que eso me diría mi papi te obedeceré.

Fate entró a la casa muy cansada mientras que Venture se quedó echado un rato en el jardín mientras veía el atardecer que se reflejaba en el lago.

-No debo encariñarme con ella, no sería correcto. Tan pronto que haga negocios con esos rebeldes y que la Princesa termine de pagarme la información que le dí me largo de aquí. Si me encariño con esa potranca puede ser peligroso para mis negocios.

Se decía a si mismo Venture mientras que la oscuridad de la noche cubría el cielo dando paso a las brillantes estrellas y a la enorme e iluminada luna.

Vanguard regresaba a casa después de un aburrido día de hacer informes en el su trabajo y al llegar a su casa vio que Venture estaba echado en el jardín un poco pensativo.

-¿Acaso piensa en tu pony especial?- Le interrumpió sus pensamientos.

Venture solo giró para verlo mientras se reincorporaba.

-No Capitán eso lo hago en las noches antes de dormir y es muy relajante- Bromeando mostrándole una sonrisa como si acabara de hacer una travesura.

Vanguard lo miraba seriamente mientras movía la cabeza negativamente.

-Parece que no se puede platicar seriamente contigo.

-¿Seriamente? Si usted empezó con inventarme que tenía una pony especial

-¿Sabes qué? ¡Olvídalo! Solo quiero llegar a cenar con mi familia.

Vanguard entró a la casa mientras trataba de clamarse por los comentarios de Venture. El unicornio azul solo lo miraba entrar mientras se reía en silencio como si estuviera celebrando por molestarlo una vez más.

-A veces pienso que Vanguard se hace el inocente solo para confundirme, ese pegaso es un verdadero misterio.

-¡Oye tú! ¡Atrápalo!

Un fuerte grito de Vanguard mientras arrojaba una bolsa pesada interrumpió los pensamientos de Venture. El unicornio al ver la bolsa que iba hacia él utilizó su magia para atraparlo justo antes de que cayera en su cara.

-¿Y esto?

-Te lo manda la princesa Twiligth, me dijo que tu información acerca del campamento rebelde del Bibliotecario ha sido de mucha ayuda para nuestra inteligencia militar. También me pide que la disculpes por el retraso del pago y por lo último a pagarte pues hay muchos gastos para mantener la seguridad de su reino de ataques rebeldes.

-Gracias, y pensar que desconfiaste de mi todo el tiempo eh Capitán. Lástima que no me pagó todo completo de ser así estaría abandonando tu hogar y nunca más molestarte.

Vanguard solo se le quedó mirando seriamente.

-Aún no confío en ti y por favor no malgaste ese dinero, se te han pagado con doblones de oro de la realeza y cada uno vale más de diez mil bits. Tu información le ha costado mucho dinero al reino de Twiligth asi que por favor espero que no juegues con la seguridad de los ponies que viven aquí y en sus alrededores o yo mismo les haré justicia.

Venture solo pasó saliva al escuchar las palabras de Vanguard y no dijo nada mientras que el Capitán se retiró nuevamente a su hogar para cenar con su familia.

-No me asustas Capitán- Decía mientras contaba las monedas relucientes y más grandes que un bit promedio. –Solo me falta un poco más de dinero y empezaré una nueva vida en otro lugar.

Pasaron las horas y la luna estaba en el punto más alto del cielo brillando cada rincón obscuro de la ciudad de Poniville. Venture rodeado de un capullo verde se levantó de su cama y salió por la ventana con mucho silencio para no despertar a Vanguard.

Se dirigió caminando tranquilamente por las calles de la ciudad evitando a los guardias que vigilaban las calles por las noches hatsa llegar a las afueras de la ciudad un poco más allá entre los límites de la granja Apple y el bosque Everfree. Esperó impaciente al líder rebelde del Este.

-Espero que esta vez no me hagan perder el tiempo.

A lo lejos una caravana de cuatro ponies unicornios, armados con espadas se acercaban a su posición y mientras más se acercaban se veía que en medio de los cuatro unicornios galopaba un pony terrestre con una armadura no tan robusta pero si algo sucia con manchas de sangre. La caravana se acercó a Venture y los primeros dos unicornios trataron de intimidarlo pero el unicornio azul no mostró gesto alguno y se quedó inmóvil en su lugar esperando a que aquel pony terrestre de armadura le dirigiera la palabra.

-¿Asi que tú eres el que lastimó a mi emisario? No te ves muy rudo o semejas ser alguien violento. Solo veo un joven potro que le gusta desafiar la muerte, no creo que el Bibliotecario eligiera un potro joven para ser digno de su círculo de confianza.

-No me creas si quieres pero me convenciste que tú eres el verdadero líder de los rebeldes del Este y si yo fui el que le pateó el trasero a tu emisario.

-Bueno ya que confesaste que eres tú tendré que castigar a mi emisario por ser derrotado por un debilucho potro, sin ofender. Espero por tu bien que traigas esos importantes documentos que me prometiste vender.

-Soy un pony de mucha seriedad en los negocios pero antes que nada necesito ver mi pago y solo para corroborar, el precio es el doble gracias a la pérdida de tiempo que me hicieron pasar la noche anterior.

El líder rebelde solo reía a carcajadas mientras que sus acompañantes le seguían con la misma risa. Venture sin moverse o mostrara algún sentimiento los miraba seriamente.

-Que niño eres tan bromista ¿Y si me opongo a tu petición? ¿Qué me harás? Tú solo eres uno y nosotros somos cinco. Podemos asesinarte y tomar los documentos de tu frio cadáver.

-No creo que te convenga hacer eso, soy un infiltrado en la corte del Reino de Twiligth, el Capitán Vanguard Red es uno de es uno de mis aliados que me confía información extrictamente clasificada y gracias a eso la princesa me puso un hechizo de localización, en otras palabras, si sufro algún daño o cruzo la frontera imaginaria de Poniville alertaran a los guardias y en segundos estarán sobre ustedes.- Venture mentía fluidamente para no hacerse sospechar.

-¡Mientes! Si fueses un pony digno de la confianza del Bibliotecario que te encargó esta misión de espionaje no te pediría que chantajearas a tus aliados con dinero.

-¡¿Quieres que la operación para eliminar a la Princesa se vea truncada?! El dinero que te pido es para sobornar a los altos mandos, así fue como llegué ascender a uno de los ponies de confianza de la Princesa. Pueden que parezcan amigables pero su avaricia aún reside en sus corazones. Les pedí el doble porque soborné a unos guardias que me vieron regresar a casa muy noche y el Capitán Vanguard empieza a sospechar. Si esta misión falla el Bibliotecario no te perdonará por no haber truncado la única oportunidad de vengarse de Vanguard.

Venture esperaba que le creyera o estaba por enfrentarse a un verdadero problema. El pony terrestre lo meditó un poco y se calmó dando señal que logró convencerlo.

-Ha habido problemas para comunicarme con el Bibliotecario para tratar este delicado asunto. ¿Sabes por qué nuestras comunicaciones por radio no logran contactarlo?

Venture aguantaba la risa solo al recordar como destruyó la mayoría de los equipos de comunicación del Bibliotecario.

-Lo siento pero no tengo conocimiento sobre eso, me pidió que me mantuviera incomunicado con él hasta que llegara el momento de enviarle suficientes datos para hacer el golpe. Y ya que usted me lo dice será un verdadero problema al intentar contactarlo. Puede mandarle correspondencia con alguno de sus emisarios.

-¡Imposible! Eso sería muy riesgoso, los guardias reales de Twiligth y Celestia vigilan los caminos principales y los atajos están cubiertos de grandes peligros ajenos con el ejército Real. No hay de otra confiaré en ti, por lo que vimos al revisar tu hoja que nos mandaste toda la información fue correcta asi que tienes mi confianza pero si algo sale mal o fuera de lo planeado y eso incluye un error por razones externas, yo mismo te mandaré a asesinar sin importarme que represarías tenga con el Bibliotecario. Hey tú dale el dinero.

El pony líder ordenó a uno de sus centinelas a que le entregara diez bolsas llenas de bits mientras que Venture de su alforja y con la ayuda de su magia sacó unos documentos para dárselos aquel pony rebelde.

-Estos documentos te informarán sobre las tropas que llevan a Canterlot cada día, lo que contiene cada vagón de cada tren por los últimos veinte días y lo más importante las rutas de exploración futuras para que revises si pasan por tu campamento o les tiendas una emboscada.

-Has hecho un excelente trabajo- Revisaba los documentos con un vistazo rápido. –Me encantó hacer negocios contigo.

-Solo antes de que se vaya y puede que le interese. Estoy por hacer un gran golpe para robar información sumamente importante.

-¿Importante? ¿Qué tanto?

-Digamos sobre tener información sobre una tropa de expedición y ataque. Dicha información le proporcionará el lugar de asentamiento asi como los ataques autorizados y armamento de infantería y artillería. ¿Le interesa?

-No mucho, es solo otra tropa de expedición.

-No solo es cualquier tropa, en ella están los guardias más capacitados y experimentado sin contar que va comandado por el Capitán Leaft Speed.

-Vaya asesinar un Capitán junto a todo su ejército eso si me interesa. ¿Cuándo tendrás esa información?

-Trabajo junto con el Capitán Vanguard Red, arriesgare mi misión principal para traerle la información pero para eso el costo será diez veces lo que me acaba de pagar.

-¡Diez veces me va a costar! ¡Estás loco! Prefiero dejarlo asi y preocuparme por mi causa.

El líder rebelde se dio la media vuelta para empezar a retirarse.

-Entonces parece que no quiere ser parte del gran gremio.

El líder rebelde detuvo su marcha y dio la vuelta para verlo muy interesado en el asunto.

-¿El gran gremio?

-Si ya sabe, ese gremio donde se encuentran esos grandes líderes rebeldes como el Bibliotecario. Aquellos respetados por los nuestros y temidos por nuestros enemigos pero veo que usted no quiere estar a esa altura. Me equivoqué al ofrecerle tal oportunidad, creo que buscaré a alguien más capaz para esta oportunidad.

Venture se dio la vuelta guardando las bolsas de dinero en su alforja con ayuda de su magia y empezó a avanzar frunciendo un poco su rostro esperando una respuesta rápida del líder rebelde.

-¡Espera!- Gritó el líder rebelde -¡Espera yo aprovecharé esa oportunidad!

Venture sonrió antes de dar la vuelta y acercarse al líder rebelde.

-¡Magnífico! ¿Tenemos el trato de la paga?

Venture estiró su pata para cerrar el negocio.

-¡Trato hecho! Tendrás tu dinero cuando tenga la información. –Le estrechó la pata para cerrar el trato. –Pero ¿Cuándo tendrás lista la información?

-Dame tres días y el tercer día en la noche justo en este mismo lugar nos volveremos a reunir para hacer la transacción.

-¡Perfecto! Nos vemos en tres días, ya me puedo ver ser parte del gremio.

-Señor usted será parte del gremio, se lo garantizo y cuando esté ahí no se olvide quien lo ayudó.

Venture se despidió del líder rebelde y caminó un poco hasta perderse de vista para transformarse en un Guardia Real y pasar desapercibido en su regreso.

A lo lejos, arriba en la copa de un manzano que se encontraba en una pequeña loma de la granja Apple una misteriosa sombra observaba a todo detalle lo que ocurrió con Venture y el pony rebelde. Aquella sombra no perdía de vista a Venture cuando se retiró e incluso observó cuando el unicornio se transformó en un guardia al rodearse de un capullo verde.

Venture regresó a la casa de Vanguard y antes de volver a entrar por la ventana e impulsarse gracias a su magia decidió echar un vistazo a la habitación del Capitán solo para corroborar que no se haya despertado y que sospechara de su ausencia. Se impulsó con su magia y se sostuvo de un bode de la ventana que daba a la habitación de Vanguard, usó sus cascos delanteros para impulsarse y observó por la ventana. Vio al Capitán acostado y dormido con ambas alas estiradas mientras que su esposa lo braza y también estaba profundamente dormida.

-Qué bueno que no despertaron en mi ausencia- Se decía mientras lo susurraba.

Utilizó su magia nuevamente para impulsarse y sostenerse de la ventana de su habitación y volviéndose a impulsar de sus cascos delanteros entró a su habitación sin hacer ruido. Ya estando adentro dejó sus cosas en la esquina de su habitación mientras que otro capullo verde rodeaba su cuerpo y la oscuridad de su cuarto cubría su cuerpo.

-Pronto me iré de este lugar, mañana empezaré a sustraer información que me dará un boleto de salida.

Se acostó en su cama mientras que ambos ojos verdes se apagaron fundiéndose en la oscuridad de su habitación.

Al día siguiente como siempre Vanguard tuvo que despertarlo el cual el pobre Venture saltó de su cama algo molesto por no dejarlo dormir lo suficiente. Como todas las mañanas Venture era obligado a acompañar al Capitán a hacer las compras y después a desayunar con toda la familia. Durante todo ese tiempo ninguno dio señas o sospechas de que se habían enterado que Venture había dejado la casa por la noche. El unicornio azul al confiar que todo estaba bajo control siguió viviendo el día como si fuera todo normal, después de desayunar la pequeña Fate lo bombardeaba con pequeñas súplicas para que entrenara con ella y aunque Venture siempre ponía cara de mala gana, él siempre accedía a sus peticiones y terminaban entrenando hasta el atardecer.

Después de eso Venture fue con Vanguard al Castillo de la Amistad para convencerlo de ayudarlo con alguna de sus obligaciones con el pretexto que en casa del Capitán se aburría mucho. Al principio Vanguard no estuvo de acuerdo pero al suplicarle enfrente de la Princesa, Vanguard se vio obligado a cambiar de parecer.

Mientras lo ayudaba y asistía como un sirviente al Capitán se enteró que pronto darían un fuerte ataque con el campamento del Bibliotecario.

-Majestad ¿Está segura que es el momento?

-Si Capitán, ya hemos estudiado la zona y su situación. Son vulnerables.

-¿sabe que es algo arriesgado? Lo digo ya que es un oponente fuerte al igual que su ejército. Si cometemos un error podemos perder la mayoría de nuestros efectivos que tienen mayor experiencia en combate y eso incluye al Capitán Leaft.

-Lo sé Capitán pero tendremos que hacerlo y usted lo sabe. Prepare las órdenes, se atacará en cuatro días para que nuestros efectivos se preparen y analicen el plan de acción.

-¡Como ordene Princesa!

Vanguard hizo una reverencia y se dirigió al cuarto de comunicaciones para informar las próximas órdenes por radio.

Venture escuchó todo mientras asistía al Capitán.

-Cuatro días para que embosquen al Bibliotecario. Sí que les di un gran golpe bajo al sabotear el campamento de ese unicornio engreído. Por suerte un día antes saldré de este pueblo y si tengo suerte de estas tierras.

Siguió trabajando y observando donde el Capitán guardaba los documentos más clasificado. Al encontrar lo que buscaba estudió hasta el mínimo detalle para hacer un plan de robo perfecto.

Al finalizar el día, regresó con el Capitán de vuelta a su casa. Ya había aprendido y encontrado algo para su plan solo tenía que repasarlo una vez más.

Al día siguiente se repitió toda la rutina de costumbre. Vanguard molesto lo volvió a levantar de la cama, ayudo con las cosas en el hogar y se puso a entrenar con la pequeña Fate que ya le tomaba un poco más de afecto. Después un poco más tarde regresó al castillo de la amistad para ayudar de nuevo a Vanguard con algunas tareas que había pendiente en el castillo con respecto a documentación y movilización de tropas a varias ciudades y pueblos amenazados por los rebeldes.

Venture volvió a estudiar donde se encontraban los documentos con información importante y confidencial. Se dio cuenta que dicho documentos los guardaba Vanguard en su oficina bajo llave en uno de los cajones de su escritorio. No sería problema para Venture solo bastaría que lanzara un hechizo para romper la cerradura y escaparía con los documentos, fácil todo el asunto. El único problema sería pasar desapercibido hasta completar la transacción, sabía que tenía mucho que reflexionar, así que tomó unas hojas en blanco con el sello Real de Twiligth, dicho sello es como si un documento estuviera firmado y autorizado por la Princesa pero tendría más valor si el sello lo acompañara la firma de la Princesa.

Su plan era simple, crear una copia de los documentos originales e intercambiarlos para que no se den cuenta que hubo un robo y si se dan cuenta sería demasiado tarde pues él estaría saliendo de Equestria para ese entonces. Aún estaba pensando muy bien su plan, trataba de afinarlo lo más que se podía.

En la noche salió con Vanguard del castillo pues durante el resto del tiempo que se quedó en el castillo observó a los guardias, a los trabajadores y al propio Capitán como se movilizaban en el interior dándole una buena idea para perfeccionar su maquiavélico plan.

Al día siguiente ya tenía todo planeado para el robo, era todo o nada en ese día y para no levantar sospechas dejó que el resto del día cursara como siempre. Vanguard molesto lo fue a levantar de la cama muy temprano para que bajara a "aprovechar el día". Se levantó de mala gana y bajó para ayudar con algunas tareas del hogar pero algo en la rutina cambio ese día. Fate se había levantado temprano y fue a saludar a su amigo y compañero de entrenamiento.

-¡Amigo!

Le decía la pequeña potranca mientras se abalanzaba a abrazarlo mientras agitaba sus pequeñas alitas.

-¡Fate!- Sonreía mientras correspondía su abrazo. –Tan temprano y ya tienes muchas energías. No sé de donde las sacas pero yo aún tengo mucho sueño.

-Eres un flojo jijiji- Le decía mientras reía.

-Parece que vas a heredar lo gruñona como tu padre.

Vanguard solo los miraba sonriendo mientras iba a ayudar a Misty con algunos quehaceres de la casa dejando a su hija hablar con Venture que se veía lo estimaba mucho.

Más tarde todos se sentaron a desayunar como cualquier otro día normal, sentados todos en familia con la risa de la pequeña Fate que se escuchaba en todo el comedor mientras desayunaban. Al terminar Venture le ofreció a Vanguard acompañarlo al castillo para ayudarlo otra vez, el Capitán no se negó a la petición y acercándose a Fate que no lo veía tan de muy buen humor le dijo que pronto regresaía para entrenarla. Así Vanguard y Venture salieron y se dirigieron al castillo de la amistad.

Al llegar allá Venture saludó a la Princesa y notaba que estaba muy estresada por supervisar todos los reportes que le llegaban desde varios frentes donde sus tropas vigilaban.

-Estoy bien Venture, no hay como una buena taza de café para tomar fuerzas y seguir trabajando.

Decía la princesa mientras leía los informes y los firmaba para luego dejarlos aún lado, en otra pila de papeles que se iban acumulando.

Venture se pasó a retirar de su presencia y se fue con Vanguard a ayudarlo a llevar el papeleo de órdenes y contraordenes que llegaban de igual manera de varios frentes. Como Capitán no activo en el frente, Vanguard, su deber era revisar los documentos y archivarlos para que su General pudiera revisarlos y así enterarse de lo que ocurre.

¿Vanguard tiene un Jefe además de la Princesa? Por supuesto y es el General Light Thunder un pegaso egresado de la academia militar en Clousdale. Dicha Academia es privada donde solo los más influyentes y de recursos puede entrar a estudiar y prepararse con los mejores pegasos de elite que tiene el ejército de Celestia. Cuando se graduó con honores rápidamente ascendió a General y como cada ciudad o poblado tiene uno. Thunder fue elegido para supervisar las labores marciales de Poniville y de todo el reino de Twiligth. Como General tiene el derecho de vivir en Canterlot y ser uno de los ponies de confianza de Celestia y al llegar Vanguard como Capitán de la Princesa Twiligth, este tiene el deber de reportarle a su superior todas las decisiones tomadas por él y la princesa.

Venture terminó de organizar los informes y los dejó justo encima del escritorio de Vanguard. Era el momento para llevar a cabo su plan asi que se acercó al cajón donde el Capitán guardaba los archivos confidenciales abrió con ayuda de su magia el cajón bajo llave y de su alforja sacó los documentos señuelos y los cambió rápidamente dejando todo como estaba.

Guardó los documentos originales en su alforja y salió de la oficina como si nada hubiera pasado, galopó por el pasillo donde se encontró con Vanguard de frente.

-Capitán ya terminé de acomodar los reportes que le enviaron desde el frente. ¿Quiere que se los envíe al General Thunder?

-No Venture de eso yo me encargo más tarde asi que por ahora te necesito…

-Disculpe Capitán pero tengo que regresar a casa- Lo interrumpió Venture –Le prometí a Fate que llegaría temprano para jugar con ella.

-Veo que te encariñaste con mi hija después de todo- Lo veía sonriendo.

-No exagere tanto. Yo no rompo una promesa

-Si claro y más viniendo de ti. Bueno ya que te apura hacer de niñero no veo problema alguno.

-¡Qué no soy niñero!- Le contestó algo enfadado. –Es mejor que me vaya antes de que se siga burlando más de mí.

Venture salió apresurado del castillo y se dirigió devuelta a la casa del Capitán. Estaba de muy buen humor pues con los documentos originales en su poder y que nadie sospechó, por fin esta noche podía salir de Equestria pero antes de hacer eso tenía pendiente algo y ese algo era muy importante para él. Aunque lo había negado incontables veces si se había encariñado con la pequeña Fate y no podía irse sin antes despedirse de ella y pasar un rato junto a ella.

Llegó a la casa y ahí estaba la pequeña Fate jugando con su espada de madera, agitándola como si estuviera en un combate real.

Venture entró al jardín en silencio mientras la veía como blandía la espada de madera.

-Nada mal pequeña- La interrumpió

Fate volteo a verlo y se emocionó que fue a abrazarlo.

-¡Si viniste!

-Claro pequeña, nunca rompo mis promesas- Le decía mientras la abrazaba –Sabes tengo algo que decirte pero primero…

-¡Si vamos a entrenar!- Lo interrumpió estando emocionada.

-Esta vez no pequeña

-¿Qué?

Fate lo miraba confundida y con cara triste.

-Haz estado entrenando mucho como si fueras una pony adulto que ya te olvidaste de cómo ser una pequeña potranca. Esta vez vamos a jugar y para eso quiero que te olvides de todos los problemas que existen, la enfermedad de tu padre, la guerra, la preocupación de tu madre. Esta vez eres tú y tu imaginación llenos de juegos que siempre quisiste jugar con un amigo.

Fate lo miraba y sonreía.

-¿Tu jugarás conmigo? ¿Eres mi amigo?- Le decía con voz tierna.

-Claro que soy tu amigo. Tu amigo el gruñón que no quiere que lo molestes jajajaja.

Ambos rieron con el comentario de Venture.

-Entonces ¡Tú las traes!

Fate al empujarlo con todas sus fuerzas corrió de lado contrario mientras seguía riéndose.

-¡Eres una tramposa! ¡Te atraparé!

Venture se reincorporó y empezó a perseguir a Fate.

Ambos se estaban divirtiendo, después de eso tomaron una pelota y jugaron con ella; pateaban la pelota y la lanzaban de un lado a otro, al terminar jugaron a las escondidas donde Venture utilizaba su magia para encontrarla fácilmente. -¡Tramposo!- Le gritaba la pequeña pegaso cuando la descubría y se tele transportaba enfrente de ella. Pasaron las horas y ellos jugaban juego por juego hasta casi el anochecer cuando ambos pararon algo cansados.

-Amigo esto fue divertido- Decía Fate muy contenta.

-Ves no es tan malo ser una pequeña potranca que un aburrido pony adulto.

-Me gustaría volver a jugar pero hay algo que no me deja tranquila.

-¿Qué es?

-¿Tú crees que puedo manejar dos espadas?

Venture solo la miró y sonrió después de sentirse algo decepcionado al intentar por lo menos un día de que no hablara sobre armas o entrenamiento.

-Parece que no quitas el casco del renglón ¿Eh pequeña? Veamos… Toma las dos espadas de madera y defiéndete.

Fate obedeció y fue a levantar ambas espadas de madera, una la tomó con su casco derecho y la otra con su hocico.

-¡Listo!- Decía entre dientes.

-Muy bien pequeña ahora quiero que me ataques con todas tus fuerza- Venture con su magia levantaba una vara algo grande que estaba tirada a lado de un viejo árbol. –Estoy listo pequeña, soy tu oponente.

Fate con galope rápido se dirigió a atacar a Venture el cuál el unicornio bloqueaba sus ataques y se los devolvía mientras que la pequeña pegaso bloqueaba los ataques. Fate al ver una abertura en la guardia de Venture se paró con sus patas traseras y sostuvo ambas espadas con sus cascos y se le fue encima al unicornio clavando ambas espadas en su pecho las cuales rebotaron y ella cayó de cara al suelo.

Venture quedó impresionado y sonrió al verla levantarse.

-¿Ga-gane?- Preguntaba la potrilla mientras se reincorporaba.

-¡Felicidades! Puedes blandir dos espadas, pequeña Fate.

-¡Siiiii!- Gritaba de emoción la pequeña pegaso mientras galopaba en círculos alegremente.

Venture la veía mientras sonreía pero tenía que decirle que era la despedida para ambos.

-Fate ven aquí necesito hablar contigo un momento.

Venture se fue a recargar en la barda que daba la vista al enorme lago que estaba cerca de la casa y Fate obedeció a su llamado siguiéndolo y recargándose también en la barda pero un poco más abajo.

-Si ¿Qué tienes que decirme?

Venture miraba como el sol se ocultaba para dar paso a la noche y a la luna que venía en camino.

-Fate esta noche me iré para siempre de Poniville. Así que esta es la despedida, sabes nunca le había tomado cariño a algún pony ya que siempre terminaban traicionando pero tu amistad fue muy diferente y debo confesar que disfrute nuestras sesiones de entrenamiento juntos.

Fate lo miraba y se puso algo triste cuando le dijo que esta era la despedida.

-¿Te vas a ir? ¿Nunca volverás? Pero…

-Fate- La interrumpió. –Solo estoy de paso de esta ciudad, sabias que este día llegaría.

-¡Por favor quédate! Nunca he tenido un amigo como tú.

-Es imposible pequeña pero te he enseñado todo lo que sé para entrenar a un pony y ¿Sabes qué? Fuiste mi primer y única alumna.

Venture se quitó un colgante en el cual colgaba una extraña piedra con agujeros y hendiduras de color negro y verde y se lo pasó poniéndoselo en el cuello de la pequeña Fate.

-Esto te protegerá en algún futuro si es que tienes problemas en las tierra muertas, me ayudó mucho al salir de ahí alguna vez y se convirtió en mi amuleto y ahora quiero que lo tengas.

-¡No lo quiero! ¡Lo que quiero es que te quedes!- Empezaba a llorar Fate mientras lo abrazaba.

Venture la abrazó y la miraba a sus ojos llorosos.

-Oye eres una guerrera y futura Capitana de la Guardia Real De la Princesa Twiligth, compórtate como tal y no me decepciones.

-Está bien Venture- Le decía mientras se limpiaba las lágrimas. -¿Algún día te volveré a ver?

-Eso espero y espero que la situación mejore para ese entonces. Prométeme algo pequeña nunca dejes de ser feliz, que esta guerra no cambie tu carácter y si vas a defender a los que más quieres y participar en esta guerra da lo mejor de ti. Si tienes problemas huye y aléjate lo más lejos posible no hay deshonor en la derrota lo importante es que te encuentres a salvo. ¿Me lo prometes?

Fate lo miraba ya un poco más tranquila y bajó su mirada a la extraña roca que colgaba en su cuello y que Venture le había regalado.

-Lo prometo amigo y tú quiero que me prometas que si un día estoy en peligro quiero que vengas a ayudarme.

Venture sonrió al verla y movió la cabeza afirmativamente.

-Te lo prometo, siempre y cuando sea una verdadera emergencia de vida o muerte y no te preocupes como lo sabré estaré ahí cuando llegue el momento. –Le acarició la melena hasta dejarla toda alborotada.

Ambos vieron el atardecer y la pequeña Fate se subió a su lomo para recargarse en su cabeza y ver como la oscuridad llenaba todo el cielo.

-¡Mira! ¿Qué es eso?

Venture miró hacia arriba y notó que un cometa volaba cruzando el firmamento.

-Es un cometa pero la verdad no sé si cumpla deseos como las estrellas fugaces.

Fate miraba con asombro el cometa.

-Es muy bonito… ¿Apoco cumplen deseos?

-No lo sé pero vamos a intentarlo. Cierra los ojos y grita tu deseo puede que se te cumpla.

Fate obedeció, cerró sus ojos y grito:

-¡Quiero que mi papi se cure!

Venture al escuchar eso sintió un nudo en la garganta pues sentía que tenía que hacer lo correcto.

-Sabes Fate puede que tu deseo se cumpla.

-¿Cómo lo sabes?

-El cometa me dijo que a partir de mañana tu padre no tendrá más esa enfermedad.

-No me mientas, no escuche nada de eso del cometa.

-Yo soy mágico asi que uso mi magia para que me hable. –Venture hacía brillar su cuerno. –Créelo mañana tu papá estará mejor de salud.

Siguieron mirando el firmamento que estaba completamente lleno de brillantes estrellas y el comete se perdía en el infinito universo. Fate estaba cansada y se durmió en el lomo de Venture, al ver eso el unicornio entró a la casa y le pidió permiso a Misty de él se encargaría de llevarla a su habitación para poder arroparla. Así lo hizo, subió con ella a su habitación cargando con ella en su lomo y uso su magia para acostarla en su cama y arroparla.

-Buenas noches pequeña Fate te extrañaré mucho.

Salió de su habitación y entró a la de él para planear los pasos finales a su plan que en pocas horas iba a realizar.

Pasaron las horas, Vanguard ya había llegado a casa y por fortuna no había sospechado nada con eso Venture se sentía aliviado. Solo esperó un poco más en lo que Vanguard y Misty se fueran a dormir y que no habría peligro alguno de ser descubierto. No tardó mucho tiempo para que eso pasara pues cuando la casa se quedó completamente en silencio tomó sus cosas y revisó por última vez los documentos antes de partir. Abrió la ventana y salió con mucho sigilo, ya estando afuera emprendió el galope hasta el lugar de reunión.

Mientras galopaba y evitaba a los guardias que vigilaban las calles de Poniville pensaba mucho en el deseo que había pedido.

-Vaya dilema en que me metiste Fate. Yo puedo curar a tu padre pero sería muy arriesgado hacerlo después de completar mi plan. Esta potranca hará que me maten pero lo haré Fate lo haré.

Se decía mientras avanzaba por las calles oscuras cambiando de forma para pasar desapercibido. Al fin al llegar al sito acordado se dio cuenta que todo estaba tranquilo y el viento nocturno apenas soplaba con fuerza. Esperó un par de minutos para que el líder de los rebeldes llegara para hacer el trato acordado.

Por fin a lo lejos se veía la misma caravana del líder rebelde al llegar, los cuatro unicornios custodiando a su líder mientras galopaban y se acercaban al punto de reunión.

Al llegar los unicornios se separaron para darle paso a su líder.

-¿Tienes lo acordado?

-Aquí lo tengo, fue muy difícil robarlos pero valió la pena. Y tú tienes mi pago ¿Verdad?

El líder hace una seña para que un unicornio con ayuda de su magia hiciera aparecer una bolsa mediana que sobresalían gemas muy brillantes.

-Perdón si no te traje efectivo pero estas gemas son más valiosas que las gemas normales de las minas de Canterlot. Estas gemas son de rareza única pues provienen de las tierras dragón y cuyo brillo y valor superan los cien mil bits cada uno en el mercado negro. Si las compras de la forma legal cada gema te costaría el doble de su valor. Son diez gemas las que te entrego, un precio justo por tu información y excelente trabajo.

Venture recibe la bolsa y checa con su magia cada gema observándola cuidadosamente.

-Me gustan estas gemas, serán fáciles de vender y podré pagar los sobornos a los ponies que me ayudaron a obtener estos documentos peligrosamente confidenciales.

Venture saca los documentos de su alforja y se los entrega al líder rebelde el cual él los empieza a revisar que fueran auténticos.

-Muy bien todo está en orden. ¿Los ponies que sobornaste no dirán palabra alguna?

-Descuida a ellos solo les interesa el dinero y si hablan yo me encargo de silenciarlos.

-Me agrada tu actitud chico. Fue un placer hacer negocios contigo.

-Una cosa más que tengo que advertirles sobre el escuadrón que van a atacar, ellos estarán…

-¡Traidor!

Un fuerte grito acompañado con una gran embestida interrumpió la conversación entre Venture y el líder rebelde.

Venture cayó rodando junto con su atacante y de una fuerte patada mientras ambos rodaban en el suelo se logró separar de su atacante. Apenas pudo recobrar el aliento y reincorporarse para ver quién lo había atacado, para su sorpresa al voltear era Vanguard el que estaba tirado aun intentando reincorporarse.

Los unicornios centinelas trotaban rápidamente para auxiliar a Venture y rematar a Vanguard.

-¡Alto no pierdan el tiempo y huyan!- Gritó Venture para detener el avance delos centinelas.

-Es nuestra oportunidad de acabar con él.

-¡No, si lo hace llegaran refuerzos en poco tiempo! ¡Lárguense rápido yo me enfrentare con él!

Los centinelas se detuvieron y regresaron con su líder para escapar rápidamente. Vanguar logró reincorporarse y al ver que los rebeldes se reagrupaban para poder huir, extendió sus alas y empezó a volar mientras desenvainaba su espada.

-¡No permitiré que escapen!

Venture uso su magia para tele transportarse delante de Vanguard y bloquear su ataque.

-¡Capitán usted pelea conmigo!

Ambos chocaron y cayeron al suelo mientras que los rebeldes escapaban a toda prisa del lugar. Vanguard se reincorporaba y levantaba su espada del suelo.

-No te metas maldito "Cambiante". Nunca confié en ti pero me sorprendió ver que eres de esos monstruos y corruptos "Cambiantes" renegados, no sales con vida de esta.

Venture desenvainaba ambas espadas con ayuda de su magia y se puso en guardia para recibir el ataque de Vanguard.

-¿Cambiante? Creo que viste mi habilidad de cambiar de forma. ¡No soy un maldito "Cambiante"!

-¡Y tú eres un maldito mentiroso!

Vanguard lo atacó con un tajo frontal con mucha velocidad mientras Venture con su magia blandía sus espadas para bloquear su ataque que por poco no lo conseguía.

-¿Cómo puede moverse si está maldecido?

Venture empujó a Vanguard para abrirse espacio.

-¡Eso no te incumbe maldito traidor y mentiroso!

Vanguard lo atacaba cada vez más rápido obligándolo a retroceder y a no contraatacar pero en un movimiento ofensivo Venture acercó su cuerno al cuerpo de Vanguard e impulsarlo lejos con su magia. Vanguard salió expulsado fuertemente hacia el lado contrario cayendo de espaldas contra la tierra.

Venture un poco cansado seguía estando en guardia para esperar el próximo ataque de Vanguard.

-Ya veo esa magia que rodea su cuerpo es de la Princesa pero es un hechizo de curación momentánea. Solo debo esperar a que el efecto del hechizo termine. Hey Capitán veo que la princesa le ayudo a superar su enfermedad pero veamos si puede ganarme, hace mucho que quise pelear de manera seria contra usted.

Lo estaba provocando mientras que Vanguard no lo dejaba de mirar con tanta rabia. Se reincorporó y extendió sus alas y con un fuerte aleteo se impulsó como un rayo para atacar una vez más a Venture.

Venture lo bloqueo sin problemas mientras blandía sus espadas con magia habilidosa y se movía por todo el terreno del combate. Contraatacaba con velocidad a los puntos ciegos de Vanguard pero el Capitán lograba bloquearlos y esquivarlos. En uno de esos golpes Vanguard logró quitarle una espada y al aprovechar la sorpresa de Venture logró derribarlo cayendo encima de él y clavando su espada en el suelo, justo al lado de su cabeza y a continuación le dio un golpe fuerte en la cara que casi lo dejó inconsciente.

-Sabía que no podía confiar en ti. Sería un estúpido si te diera un poco de mi confianza. Traicionaste a Equestria, a mí, a Fate y a la Princesa.

Lo golpeó un par de veces más mientras Venture intentaba resistir aquel castigo.

-¿Cómo… Cómo supiste de esto?- Decía Venture mientras se quejaba del dolor.

-Siempre te vigilé, yo iba detrás de ti todo el tiempo. Veía como hiciste el trato y como te transformabas en diferentes ponies para burlar a los guardias que vigilaban la ciudad. Cuando tú vas yo vengo y eso es porque he tratado con ponies igual de mentirosos y estafadores. Es hora de ver quién eres en realidad, de mostrar tu verdadera apariencia.- Vanguard metío su casco izquierdo en su alforja y sacó su pezuña llena de lodo verde que después se la embarró en la cara de Venture y esperó a que aquel lodo verde hiciera efecto para mostrarle la verdadera apariencia del unicornio. -¿qué, no funciona?

Venture sonreía mientras escupía sangre de su hocico.

-Te dije que no era un "Cambiante" Capitán. Tu formula primitiva usada por las cebras para cazar cambiantes no funciona en mí.

Vanguard al no ver un cambio se enfureció que tomó su espada y la desenterró para preparar un ataque mortal.

-No me importa si eres un "Cambiante" o no pero cumpliré con lo que te dije. Si traicionabas la confianza de la Princesa yo mismo te tomaría tu vida. ¡Despídete!

Vanguard alzó su espada por encima de su cabeza con intención de clavarla con una estocada sobre el cuello de Venture pero antes de poder bajarla se paralizó y soltó un fuerte grito de dolor.

-El efecto mágico se acabó es mi oportunidad.

Se decía Venture el cual preparó su cuerno y disparó un rayo mágico atravesando el pecho del Capitán. Vanguard al recibir tal disparo mágico soltó su espada y dejó caer su cuerpo enfrente aplastando a Venture en el proceso.

"Cierra los ojos y te llevaré

Donde los sueños se hacen canción

La vida duele te curaré

Duérmete y sueña, te acuna mi voz"

Vanguard escuchaba una voz femenina, dulce y familiar. No sabía de dónde provenía o de quién era pero la conocía. Estaba en un lugar muy extraño lleno de luz pero todo vacío.

-¿Acaso estoy muerto? ¿Por qué escuché esa voz tan familiar?

Estaba lleno de dudas y no entendía que estaba pasando. De repente una fuerte luz lo cegó por completo obligándolo a cerrar los ojos.

-Bien chicas por fin hemos llegado.

Vanguard abrió los ojos después de escuchar una voz que hablaba con delicadeza y de gran postura social. Al abrirlos no podía creer lo que estaba enfrente de él, era el Árbol de la Armonía. Al verlo el dije que le dio Applejack empezó a brillar con mucha intensidad.

-Rarity nos obligaste a cruzar todo el bosque Everfree y nos trajiste hasta aquí sin decirnos cuál era tu plan ¿Nos puedes decir que estas tramando?- Preguntó la pony azul con melena y cola de arcoíris que no paraba de volar.

Rarity iba a empezar a hablar cuando una inquieta pony rosada le cubre el hocico con su casco.

-¡Huy no nos digas! Quiero adivinar por favor… Quieres hacer una gran fiesta junto al Árbol de la Armonía. No, no. ¡Ya sé! Quieres talar el Árbol para llevárselo a Twiligth o…

-¡Pinkie por favor tranquilízate!- Interrumpió la unicornio blanca de finos modales. –Ejem por favor Pinkie no digas locuras. Yo lo que quiero es hacer unos hermosos dijes con un pequeño fragmento de los Elementos de la Armonía.

Vanguard escuchaba todo mientras estaba enfrente de ellas, no podía creerlo de alguna forma su subconsciente lo había traído al pasado, gusto en el momento donde las guardianas; a excepción de Twilight; querían crear los dijes que la Princesa guardaba celosamente.

-No puedo creerlo, ellas son las guardianas en su juventud. Rarity, Rainbow Dash, Pinkie Pie, Fluttershy y Applejack, no puedo equivocarme son ellas.- Vanguard impresionado siguió mirando y escuchando la conversación de las guardianas.

-Ammm perdón interrumpir Rarity pero… Ammm ¿No crees que se te será imposible bajar los elementos del árbol?- Preguntó de forma tímida una pony pegaso amarilla cuya melena le cubría la mitad de la cara.

Rarity dejó escuchar una pequeña risa cuando la tímida pegaso la cuestionó.

-Hay querida no te preocupes por eso. Estos últimos días he estado visitando a nuestra amiga Twiigth y le pregunté por el hechizo que uso para controlar los Elementos de la Armonía y como sabes cómo le encanta enseñar, me explicó con lujo de detalle cada parte del hechizo. Aunque aceptémoslo algunas partes que ella explicaba eran exageradamente aburridas.

Rarity se aproximó al árbol de la armonía con su cuerno preparado y brillando listo para realizar el hechizo de extracción. Rarity se concentraba tanto que sudaba cuando empezó a mover los Elementos de la Armonía de sus respectivas ramas. Todas habían salido pero faltaba el elemento de Twiligth, la Magia. Con un último esfuerzo logró sacarlo del interior del árbol dejando los elementos en el suelo mientras recuperaba el aliento.

-¿Estas bien dulzura?- Le decía la pony granjera cuyo sombrero era difícil de olvidar cuando se acercó a sostener a su débil amiga unicornio que casi se desmayaba por el esfuerzo. –sabía que no era buena idea eso de retirar los Elementos y ya que los tienes aquí abajo ¿Cómo se supone que harás joyería con ellos? ¿Los vas a cortar?

-Esa es la idea Applejack.

Todas se sorprendieron al escuchar la respuesta de Rarity.

-¡Perdiste un tornillo! ¡Cómo se te ocurre decir tal bararidad! ¡Cortar los Elementos hum si cómo no!

-¡Applejack basta! Como modista también soy una joyera experta y he estudiado el fino arte de cortar piedras preciosas con una perfección impecable. Te aseguro que el Elemento completo no sufrirá ningún rasguño grave. Solo necesito tomar una pequeña muestra de cada Elemento y ¡Voalá! Puedo fabricar hermosa joyería.

-Ajá- Applejack miraba a su amiga con mucha duda. –Si lo vas hacer tn mucho cuidado y espero que no pase nada malo.

-Rarity, Applejack tiene razón, te estas metiendo con magia poderosa que no sabes controlar.

-Qué poca fe tiene chicas- Rarity sacaba de su alforja una bolsa que la extenderla estaba lleno de instrumentos para joyería.

-¿Rarity? Ammm… Si Twiligth se entera no le gustará.

-¡Es cierto!- Interrumpió la pony rosada. –Imaginate llegaras y dirás: "Esto es para ti amiga" Ella te dirá: "Hay gracias es hermoso" y tú le contestarás: "Gracias es una fina joya que hice con los Elementos de la Armonía y ella reaccionará asi: ¡¿Qué?! Y le dará un fuerte infarto que caerá de espaldas con todo y trono.

Pinkie actuaba todo lo que decía con una gran exageración que parecía gracioso al verlo.

-Chicas por favor tranquilícense, eso no pasará por que Twiligth no se va a enterar.

-¡¿Queeeeé?!- Todas gritaron y se sorprendieron como si fueran un coro.

-Amigas por favor déjenme terminar. No le diremos a Twiligth que los dijes que fabricaré están hechos con un fragmento de los Elementos de la Armonía. Le diré que son imitaciones creadas por mí. Prométanme que se llevaran el secreto a la tumba.

Todas se quedaron viendo entre sí si era buena idea mentirle a su amiga Princesa pero la pony rosada dio un galope adelante y empezó a decir:

-Sin cerrojo y sin abrojo un pastelito a mi ojo.

Todas al ver que Pinkie aceptó guardar el secreto se animaron a guardarlo también y juntas repitieron la misma oración seguido con varios ademanes hechos con sus pezuñas que terminaban con su casco derecho en su ojo derecho. Parecía que todas pactaron con una especie de ritual pero estaban felices y se abrazaron mutuamente.

Se separaron y dejaron trabajar a su amiga Rarity la cual empezó a usar su herramienta para cortar un pedazo de cada Elemento de la Armonía. El proceso tardó un rato y la unicornio blanco estaba tan concentrada en su trabajo que sus amigas solo se limitaban a observarla.

Por fin de una larga espera, Rarity terminó dándoles un pedazo de Elemento a cada una de sus amigas con el orden del Elemento que representaban.

-¿Por qué nos das esto Rarity?- Preguntó la pegaso con melena de arcoíris.

-Para que les transmitan su esencia. Ustedes usaran un dije al igual que Twiligth, lo usaran conforme a su elemento que representan asi sellaremos nuestra amistad.

-Wow, vaya que buena idea.- Hablaban todas al estar de acuerdo.

Rarity con su magia levitó un fragmento morado un poco más grande.

-Chicas si ya terminaron de sostener su pedazo de Elemento pueden dejarlo sobre esos finos pañuelos que tiene bordados sus Cuttiemark cada uno.

Ellas obedecieron y dejaron sus fragmentos en cada pañuelo personal.

-Ahora Rainbow sujeta esto.- Rarity le pasó el fragmento a Rainbow para que lo sostuviera con su casco.

-¿Qué se supone que haga con esto?- Preguntó la pegaso algo confundida.

-Sujétalo, cierra los ojos y transmítele buenos deseos pues ese fragmento es para nuestra amiga Twiligth.

Rainbow sin dudarlo obedecio y siguió las instrucciones de su amiga Rarity.

-¡Listo! Eh ¿Qué sigue?

-Pásaselo a Fluttershy para que ella haga lo mismo y asi cada una de ustedes haga lo mismo.

Rainbow inmediatamente se lo pasó a su tímida amiga la cual ella hizo lo mismo. Terminó y se lo pasó a Pinkie Pie. El proceso siguió hasta terminar con Rarity la cual al terminar ella lo dejó en un pañuelo y los guardó junto con los demás elementos.

-Bien chicas terminaré el trabajo en mi Boutique. Las espero mañana a medio día en el Castillo de Twiligth para entregarle la sorpresa.

-Claro que estaremos ahí.

Antes de irse Rarity volvió a colocar los Elementos de la Armonía de vuelta en el árbol como si no hubiera pasado nada.

-Listo es hora de irse de este lugar. Chicas ¿Acaso sienten que alguien nos observa?

-Creo que la magia que usaste te afecto el cerebro- Le respondió Rainbow Dash

-Jaja muy gracioso Rainbow Dash.

-Yo siempre tengo la sensación que alguien me observa y me persigue de hecho escucho varias voces en mi cabeza.

-Pinkie, tu eres muy rara.

Todas salieron de la cueva para regresar a Poniville. Vanguard las estaba viendo hasta que salieron de la cueva, volteó a ver el Árbol de la Armonía para echarle otro vistazo.

-Así que estos dijes están hechos con fragmentos de los Elementos de la Armonía. Amiga Applejack sí que te llevaste el secreto a la tumba de hecho todas la hicieron pero ¿Por qué el dije me trajo a este lugar? ¿Qué me quiere decir o mostrar?

Vanguard veía el dije que le había dado su amiga Applejack y este estaba brillando con mucha intensidad que cuando volteo a ver alrededor estaba en un lugar diferente y familiar para él.

-No puede ser estoy…

En efecto Vanguard había sido transportado en un abrir y cerrar de ojos al cuarto del Cuttiemap. Era muy diferente pues en donde estaba no existían aún las tumbas de las guardianas y el mapa estaba al centro de la habitación rodeado por los tronos de las guardianas. En uno de los tronos se encontraba la Princesa Twiligth que esperaba con ansias a sus amigas.

-¡Sorpresa!- Entró festivamente la pony rosada empujando ambas puertas de cristal de la habitación.

Todas entraron detrás de ella y se dirigieron a abrazar a su amiga alicornio.

-Tenemos una sorpresa para ti querida.

-Hay Rarity no quería molestarlas solo quería pasar tiempo de calidad con ustedes antes de que partan por caminos diferentes.

Rarity le acercó una pequeña caja joyera adornada por un moño rojo. Twiligth al recibirla la abrió y vio el hermoso dije con forma de su Cuttimark.

-Rarity es hermoso, no debiste. Ninguna de ustedes debió gastar algo para mí.

-No es molestia Twiligth. Todas tenemos uno. –Rarity y las demás le mostraban que usaban un dije al igual al que le regalaron a diferencia que ellas su dije tenía la forma de su propia Cuttiemark. –Esto es símbolo que no importa dónde y que tan lejos estemos siempre estaremos unidas con un símbolo similar a los Elementos de la Armonía.

Twiligth usó su magia para ponerse el dije que le habían regalado y con lágrimas en los ojo las abrazó a todas cubriéndolas con sus alas.

-Gracias… Gracias chicas es lo más dulce que han hecho por mí. Aunque todas tomemos caminos diferentes o estemos ocupadas en nuestros deberes, siempre las llevaré en mi corazón.

Todas la abrazaron mientras se limpiaban las lágrimas de felicidad. Vanguard veía la escena y pudo comprender que así fue como empezaron a usar cada una de las Guardianas sus dijes personales.

Vanguard despertó sobresaltado, estaba en el piso mientras que su dije brillaba muy fuerte. Lo agarró con su casco y miró alrededor, aún se encontraba a las afueras de Poniville. Estaba vivo y había vuelto al mundo real.

-Parece que usted es el portador del Elemento de la Honestidad. La guardiana Applejack le heredó o lo escogió a usted para ser el nuevo portador o guardián de dicho Elemento.

Vanguard volteó a ver a Venture que se encontraba sentado no tan lejos de él.

-¿De qué rayos hablas? Yo no soy el próximo Guardián o el portador de tan preciado Elemento.

-Diga lo que quiera Capitán pero esa magia poderosa lo ha elegido a usted. Ya veo por qué no encontré ese Elemento cuando revisé la cajita donde la Princesa los tenía guardados.

-¡Tenemos cuentas pendientes traidor!

Vanguard recogió su espada se abalanzó contra Venture el cual usando su magia para controlar sus espadas. Bloqueó el ataque de Vanguard y con su magia lo volvió a expulsar lejos de él.

-¡Capitán basta!

Vanguard ignoró su petición y lo volvió a tacar con varias combinaciones de ataques logrando derribar a Venture.

-¡No más trucos, esto se acaba aquí!

-¡Capitán esperé!

Venture abrió los ojos al no sentir la espada de Vanguard atravesar su cuello.

-¿Ahora qué?

-No ve que ya puede moverse libremente sin que la maldición le afecte.

Vanguard le quitó la punta de su espada de su cuella y empezó a revisarse que en efecto los malestares habían desaparecido.

-¿Pero cómo?

-Yo lo hice Capitán. Utilicé el contra hechizo del Bibliotecario para poder curarlo.

-¡Imposible, ese hechizo era muy peligroso que inclusive la Princesa Twiligth se negó a hacerlo!

-¿Recuerda el rayo que le disparé a su pecho?

-Si lo recuerdo- Vanguard se tocó su pecho y vio que tenía un agujero su armadura.

-Fue un golpe de suerte que le atinara, un milímetro fuera de zona y lo huniera matado.

-¡¿Me usaste como conejillo de indias?!

-Sí, era eso o quedarse con la maldición para siempre.

-Gracias Venture.

Venture le rodeo un capullo verde que después desapareció dejando ver a un unicornio azul con manchas verdes tuerto del ojo izquierdo.

-Esta es mi verdadera forma Capitán. Como ve no soy un cambiante. Una vez cuando era pequeño sobreviví a un grupo de ellos y para salir de ahí, antes de que me devoraran, aprendía a utilizar su habilidad mágica para cambiar de forma.

-Entonces ¿Eres un pony normal?

-No lo sé. Aprendí a controlar esa magia como si supiera que podía controlarla siempre de ahí mi Cuttiemark con signos de interrogación. Donde vivía se habían escuchado rumores de ponies híbridos hijos de una relación entre un pony y un cambiante, tal vez yo sea un híbrido ya que solo conocí a mi madre y le aseguro que ella era una unicornio común y corriente.

-Si es así ¿Por qué me ayudaste? Solo eres un simple ladrón.

-Su hija Capitán. Fate, ella me pidió que lo ayudara y lo curara de su enfermedad. Para serle honesto por primera vez, si iba a traicionarlos pero me encariñé tanto con su hija que me hizo reconsiderar las cosas.

-Pues no ayudaste mucho ¡Le acabas de entregar toda la información de nuestros efectivos que están a punto de atacar al ejército del Bibliotecario! ¡Vamos debemos detenerlos!

-¡Espere! ¿Se refiere a estos documentos?

Venture le entrega los documentos que se había robado anteriormente. Vanguard los revisó y se sorprendió que eran los mismos que le habían robado.

-¿Pero Cómo?

-Vera…

"Veo que tengo un corazón de pollo, me arrepentiré a lo grande por hacer este favor algún día.

Venture en su habitación sacó los papeles en blanco con el sello de la Princesa Twiligth y empezó a escribir sobre ellos al terminar los enrolló en forma de pergamino y los guardó en su alforja.

-Espero que esto nos dé una ventaja en esta guerra. Fate ya estoy a mano contigo nunca más volveré a hacerme amigo de una potranca tan dulce como tú"

-Y así fue que horas antes creé un informa similar pero dándole la ubicación exacta del Bibliotecario con un bonus extra diciéndoles que nuestras tropas no iban uniformadas que se veían como un grupo rebelde cualquiera.

-¿Entonces ellos?

-Así es, atacarán a las tropas del Bibliotecario matándose entre ellos. Atacar con sus tropas a ese unicornio loco no era buena idea Capitán, el Bibliotecario es astuto y le apuesto todo mi botín que su campamento destruido y saboteado por mí solo era una fachada. Le recomiendo que se comunique con el Capitán Leaft para que ordene su retirada.

-Eres muy astuto Venture ¿Por qué no te unes a la Guardia Real? Tus habilidades nos servirían mucho y puedo recomendarte para que entres con un cargo mayor que un simple cadete.

-No amigo yo quiero vivir mi vida tranquila y con excesos de mis gustos, ya sabe riquezas, comida y bebida de amontones y estar rodeado de yeguas hermosas complaciéndome todas mis fantasías, eso sí es vida. Capitán le tengo un mejor trato, venga conmigo y abandone este lugar. Esta guerra está perdida y durará muchos años. Se lo digo para que su hija no crezca en esta tierra que se cae a pedazos por la guerra, por favor hágalo por ella.

-Lo siento Venture no puedo- Sujetaba el dije de Applejack. –Le prometí a una vieja amiga que cuidaría de la Princesa.

-La princesa. Sabe ella es la ocasionó todo esto. ¿La has notado que ha actuado muy raro estos últimos años? ¿Has visto que el brillo de su pelaje se ha opacado? Amigo entiende esta guerra está perdida y la culpa la tiene Twiligth. Antes de que me golpees por decir eso reflexiónalo con el tiempo y por favor no dejes que tu hija participe en esta guerra.

-Amigo me has llenado de dudas pero ya decidí mi camino y no te preocupes por Fate que la cuidaré muy bien y no dejaré que nada malo le pase.

-Eso espero Capitán porque si me entero que le pasó algo yo mismo te asesinaré.

Venture se dio la media vuelta y empezó a galopar.

-¡Venture espera!- Le gritó el Capitán y le lanzó una bolsa llena de monedas.

Venture la atrapó con su magia.

-¿Y esto?

-Es la parte final de tu paga enviado especialmente de la Princesa Twiligth Sparkle. ¿A dónde iras con todas esa riquezas?

-Agradécele de mi parte a la princesa y yo creo que me perderé por Arabia Equina haya no hay guerras y dicen que tiene yeguas hermosas de ensueño. A por cierto necesito devolverte esto.- De su alforja sacaba un pequeño libro. –Creo que te pertenece, lo he estado leyendo y déjame decirte que has vivido muchas aventuras y desventuras.

-¿Pero cómo?- Vanguard buscaba su diario entre sus cosas.

-Soy un ladrón profesional Capitán.- Le lanzó su diario para devolvérselo. –Me tomé la libertad de escribir un poco de mí para que no se lleve todo el crédito.

Vanguard atrapó su diario y hojeó sus páginas y en efecto, Venture escribió algunas páginas en él.

-¡Suerte en tu viaje amigo!

Venture siguió galopando hasta perderse de vista. Vanguard solo miraba en la dirección donde se había alejado Venture pensando en lo que le había dicho antes de irse.

Vanguard regresó a su casa un poco más animado que de costumbre pues su maldición o enfermedad que lo había aquejado durante su última batalla por fin se había curado. Llegando a su casa le contó todo lo que había pasado con Venture y como lo ayudo a curar su maldición. Misty estaba felíz que lo abrazó con mucho cariño. Después de eso Vanguard se sentó en su escritorio y empezó a escribir en su diario.

"Fueron unos días de locos ¿Quién diría que alguien en que no le di mi confianza me salvaría? Ahora no sé qué creer, parece que aunque estemos sumergidos en esta ridícula guerra la amistad actúa de manera misteriosa. Venture un unicornio que solo pensaba en sí mismo, avaro, egoísta y grosero con sentimientos fríos y de piedra que nada ni nadie podía hacerlo cambar de opinión salvo por una pequeña que le ofreció su amistad y su confianza puedo hacer cambiar su forma de pensar, bueno eso creo más o menos, pero demostró un cambio de actitud muy buena y creo que fue difícil para él aceptarlo. Las cosas que me ha dicho Venture son algo confusas pero en el fondo pienso que son ciertas. ¿Acaso he fallado en mi promesa? Yo espero que no. Mi vieja amiga Applejack me lo encargó mucho y tiene fe en mí en que lo resuelva. Por otro lado las visiones sobre el pasado que me llegaron cuando estaba inconsciente no sé qué es lo que me quieran decir, al menos sé que los dijes de las Guardianas tenían fragmentos originales de los Elementos de la Armonía. Entonces ¿Qué causó esta guerra? Tal vez si lo pienso de manera lógica y directa nunca encuentre la respuesta. Tal vez como me dijo una vez Venture "pregúntate el cómo no por qué" Vaya es difícil para mí hacer eso, después de todo no soy muy bueno para detenerme y reflexionar las cosas. Mañana por la mañana ordenare el retiro de las tropas de Leaft y cancelaremos el ataque pues esta vez confiaré en la palabra de Venture.

¿Acaso la armonía a muerto de verdad?"

Una tarde en el campamento de las tropas rebeldes del Bibliotecario varios cadáveres se encontraban tirados por todo el lugar, algunos con lanzas clavadas y otros con marcas de tajos hechos por el afilado acero de varias espadas. Unas tiendas estaban incendiándose mientras que los heridos se arrastraban para ponerse a salvo. Un grupo de prisioneros estaban obligados a estar echados en el suelo mientras otros los vigilaban.

Más allá adentro del campamento estaba el Bibliotecario, asesinando uno a uno de los prisioneros que estaban heridos. Usaba su magia para levantarlos y después rematarlos dándoles una estocada en su corazón para luego arrojar su cuerpo inerte a un lado.

-Dime ¡¿Quién te ordenó atacarme y traicionar nuestra causa!?

Al pony que le preguntó lo alzó con su magia, estaba muy herido y sangraba de las múltiples heridas que tenía su cuerpo. El pony a que le estaba preguntando era nada más ni menos que el líder rebelde el Este.

-Me engañaron… Tu espía de confianza me engañó… Se suponía que atacaríamos unas tropas comandadas por el Capitán Leaft Speed… Ese bastardo… me engañó…

El Bibliotecario tomó unas hojas que colgaban de la armadura del desgraciado líder que estaba agonizando, las empezó a leer y se dio cuenta que era hojas selladas por la Princesa de la Amistad.

-Ese supuesto espía mío ¿De casualidad era un unicornio?

-Si… me dijo que tú lo mandaste a una misión importante para asesinar a la princesa.

El Bibliotecario se enfureció más y desenvaino su espada con ayuda de su magia.

-Lamento decirte amigo que te engañaron. ¡Si, te engañó el mismo unicornio que saboteó mi campamento e intentó robar mi mapa! Tu estupidez te costará caro. Tomaré el resto de tus rebeldes que tomé prisioneros y serán parte de mi grupo. Los que están heridos los asesinaré para acabar con su incompetencia y por último al intentar atacarnos te mereces la muerte. –Le calvó su espada en su estómago mientras lo seguía sosteniendo con su magia. –No te preocupes le avisaré al gremio los motivos de tu muerte, tal vez pingan a alguien capaz para reemplazarte. –Lo siguió apuñalando una y otra vez hasta que el pobre líder dejo de respirar y cuando el Bibliotecario se dio cuenta que estaba muerto lo arrojó cerca de una tienda que estaba incendiándose. -¡Vamos liberen a los prisioneros y se unirán a mí, si no quieren mátenlos en el acto y maten a todos los rebeldes heridos!

Obedecieron la orden del Bibliotecario matando en el acto a todos los heridos sin importar que rogaban por sus vidas y los prisioneros al temer terminar con la misma suerte aceptaron ser parte de su ejército.