Un mes y siete días antes del brote.
Era de noche, la hermosa luna llena surcaba el cielo repleto de estrellas con un par de nubes grises, que le daban un aspecto melancólico a la noche.
La policía había sido llamada y avisada de que una tienda de música había sido atacada, y rápidamente habían acudido al lugar del crimen para investigar qué era lo que sucedió.
Las personas se arremolinaban alrededor de la tienda para ver que había sucedido, aunque las fuerzas de la policía hacían lo máximo posible por mantenerlo lo más alejada de la escena del crimen.
"Esto es terrible"
Un oficial de policía de alto rango observaba como la tienda de música se encontraba completamente destruida.
Ventanas rotas, vigas destrozadas, los instrumentos, todos cada uno de los instrumentos rotos.
El estado de la tienda era claramente deplorable.
"Oye Tadashi, ven a ver esto" Kirishima Yuuichiro como era el nombre del policía llamo a su amigo y compañero que ni siquiera había entrado a la tienda, se había quedado a las puertas de esta y observaba con tristeza un cartel.
Yuuichiro se acercó para ver que decir el cartel.
'Instrumentos Musicales Himejima' El cartel decía el nombre de la tienda y a pesar que estaba partido a la mitad se podía leer perfectamente.
Los ojos color avellanas de Yuuichiro se dirigieron hacia su compañero, Tadashi es un hombre alto de cabello negro y ojos castaño rojizo que miraban con tristeza el cartel.
"¿Se sabe algo del estado del dueño?" Pregunto el Miyamoto de repente.
El dueño era un anciano señor de unos noventa años que incluso había participado en la segunda guerra mundial, el anciano al enterarse de lo ocurrido a su tienda sufrió un colapso.
"Esta estable, por ahora… lo están llevando al hospital para hacerle más prueba"
Revelo Yuuichiro mientras se pasaba mano por el cabello rojizo, había que tener muy poca vergüenza, para hacerle algo como esto a un viejo señor que había peleado por su país en tiempos de guerra.
El Kirishima se prometió llevar al culpable ante la justicia y darle el castigo que se merecía.
Tadashi suspiro algo aliviado, y luego su mirada se tornó seria y algo de ira había en sus ojos castaño rojizos. "Bien… vayamos a buscar a los culpables, esto se volvió algo personal" Declaro con determinación el hombre de cabello negro.
"¡Ese es el espíritu!" Yuuichiro sonrió ante la determinación de su amigo.
Ambos se acercaron a un policía de rango inferior que había llegado antes a la escena del crimen y estuvo interrogando a los testigos de la zona para saber qué fue lo que sucedió.
"¿Los testigos tienen alguna idea de lo que pudo haber sucedido?" Pregunto el hombre de ojos castaño rojizo.
"¡Señor! los testigos afirman fervientemente que fue el nieto del señor es el culpable" Respondió el policía de rango inferior.
"¿¡El nieto!?"
Tanto el Kirishima como el Miyamoto repitieron al unisonó, pero sus tonos eran muy distintos.
Mientras que el tono de Tadashi era escéptico y dudoso sobre esa afirmación.
El tono de Yuuichiro fue una exclamación nacida de la sorpresa.
"¡Señor! los testigos dicen que el nieto espero que su abuelo retornara a su casa para luego destrozar su tienda"
El hombre de ojos avellana estrecho la mirada con ira, su sangre hervía con furia y sus puños se apretaron tantos que casi le sale sangre.
Hacer le esto a un señor mayor que había luchado por su nación en tiempos de guerra, ya era algo vergonzoso ante los ojos del Kirishima, pero hacerle eso a ese viejo hombre y que ese anciano señor fuera tu abuelo era algo inaudito.
Si lo que decían los testigos era cierto, ese joven debía ser una persona sin vergüenza ni honor.
"Dudo que sea eso cierto" Comento el Miyamoto mientras fruncia el ceño.
"Los testigos también dijeron que el sospechoso en el pasado solía formar parte de una pandilla y participa en varias peleas callejeras y que aquello era motivo de múltiples discusiones entre él y su abuelo"
Con aquello dicho, para Yuuichiro ese joven ya era culpable ante sus ojos.
"Envíen varias patrullas a buscar al sospechoso, lo quiero detenido antes de la media noche" Ordeno el hombre de cabello rojizo.
"¡Si, señor!" Con eso dicho el policía de rango inferior se retiró para cumplir las órdenes de sus superiores.
Tadashi frunció el ceño mientras miraba a su compañero. "¿No crees que te estas dejando llevar por el sesgo?" Le pregunto.
El hombre de ojos avellana arqueo una ceja. "¿Es que acaso no te das cuenta? Está claro que fue el nieto"
Yuuichiro había llegado a la conclusión clara que destrozar la tienda del señor era la venganza del sospecho en contra de su abuelo por todas las discusiones que habían tenido.
"Las pruebas están claras y todas apuntan hacia el" Continuo el Kirishima.
"Eso no quiere decir que sea el culpable" Tadashi se negaba a creer que el nieto era el culpable y eso enfadaba aún más al hombre de pelo rojo.
"¿¡Por qué lo defiendes!? ¿¡Acaso lo conoces!?" Pregunto el hombre de ojos avellanas con voz alta.
"¡Si, lo conozco y sé que él no fue!" Respondió el Miyamoto en una voz tan alta como la del Kirishima.
"¡Señor!" Antes de que la discusión fuera a más, un oficial de policía llego.
"Encontramos al sospechoso no muy lejos de aquí"
El sospechoso no estaba muy lejos de la zona del crimen, estaba solo a unas seis cuadras, en un callejón.
Yuuichiro lo observó detenidamente, es un joven alto que claramente parecía extranjero que aparentaba estar en la edad de ir a la secundaria, el chico tiene el cabello rubio platinado lacio y desordenado, sus ojos son color rubí escarlata brillantes, su rostro delicado y suave estaba llenos de hematomas, el sospechoso acaba de pelear contra cinco jóvenes quienes se encontraban abatidos a sus pies.
Los cinco chicos mostraban heridas severas, aunque ninguna de riesgo de muerte.
Algo que noto el Kirishima es como los nudillos del sospechoso estaban ensangrentados.
Pero Tadashi noto algo más importante, como los cinco jóvenes abatidos llevaban ropa similar a la del sospechoso.
Aunque con todas las pruebas en contra, poco podía hacer para ayudarlo, incluso si el hombre de pelo negro sabía que el chico era inocente sin pruebas para demostrar su inocencia poco podía hacer.
Miro con tristeza al joven sospechoso, pero rápidamente esa tristeza desapareció y se convirtió en un rostro serio.
Se adelanto rápidamente antes de que su compañero, usara la fuerza para someter al joven de pelo rubio platinado.
"Himejima Ayato" Llamo el Miyamoto al sospechoso por su nombre.
El joven de ojos rubí escarlata miro a Tadashi algo sorprendido de verlo, pero luego desvió la mirada avergonzado por la situación en la lo habían encontrado.
"Quedas detenido por ser sospechoso de destruir la tienda de tu abuelo"
X X X
"¡Quítate, o voy a matarte!"
"¡No! ¡Aléjate! ¡Aléjate de mí!"
Takagi Saya observaban como sus compañeros de clases huían horrorizados por la situación que estaba sucediendo actualmente en la Academia.
'¿Humanos comiendo humanos?' Pensó ella mientras observaba esto algo sorprendida, pero luego frunció el ceño. 'Que broma tan repugnante' Prosiguió en sus pensamientos.
Un estudiante herido en el cuello caminaba lentamente, en su mirada se veía que claramente había perdido la razón, y seguramente no era el único que lo habría hecho en todo este caos.
"Es un sueño…" Susurro ese estudiante. "Tiene que ser un sueño…" Prosiguió. "¿Verdad, mama? ¿verdad?" Termino mientras miraba a una humano de piel grisácea con ojos blancos.
Esa criatura, ya no podía ser llamada humana, y quizás ni siquiera era un ser vivo.
Sin dudarlo dos veces la criatura ataco al estudiante quien soltó un grito de terror mientras que la criatura le daba un mordisco.
Saya paso corriendo por su lado, aprovechando que esa cosa estaba distraída mordiendo al estudiante que había perdido la razón.
Un joven de estatura baja y sobrepeso la seguía, el chico tiene el pelo negro con un peinado hasta los hombros que tiene flequillo que se extiende desde el costado de las sienes hacia afuera y oscurece los lados de la cara, usaba lentes y sus ojos son marrones, como vestimenta el uniforme de la Academia Fujimi para hombres.
"Takagi-san, ¿A dónde vamos?" Le pregunto ese joven cuyo nombre es Kohta Hirano, quien también es compañero de clase de Saya, Takashi, Rei y Hisashi.
Kohta y Saya habían escapado de su aula de clase poco después del espectáculo que habían causado Ayato y Takashi cuando habían venido a buscar a la Miyamoto y al Igou.
"¿A dónde tenías pensado ir?" Le respondió la joven de pelo rosa con una cuestión.
"Bueno, estaba pensando ir a la sala de personal…" Contesto el chico mientras desviaba la mirada algo intimidado por la chica.
"¡No lo creo!"
La adolescente de ojos anaranjados estuvo en contra, ella se detuvo en una puerta y observo si había personas infectadas por la enfermedad que estaba asolando la escuela.
"¿Qué esperas que los maestros hagan?" Pregunto Saya a su compañero de clase, para luego entrar a la zona de puentes que conectaban los edificios de la Academia, una vez ver que esta era segura.
"Pero, Takagi-san… En Esa…"
Hirano la siguió.
"En esta situación…" El chico, no sabía que estaba pasando y aun menos sabía que tenía que hacer.
Saya se detuvo.
"Tengo una pregunta para ti" Declaro la adolescente en tono serio.
"¿Qué?" Cuestiono el joven un poco sorprendido por la repentina declaración.
La joven de pelo rosa volteo a verlo. "¿Quiere morir?" Le cuestiono en tono duro. "¿O quieres vivir?" Prosiguió.
"Bueno…" el joven de gafas miro por encima de su hombro para darse cuenta que detrás de él, estaba el cadáver del profesor de Japones Moderno.
El sonido de alguien tocando una puerta sonó hasta donde el dúo se encontraba.
"Mira"
Takagi y Hirano dirigieron su mirada hacia seis estudiantes que se encontraban en la oficina de personal.
"Ellos tuvieron la misma idea y fueron a la oficina de personal" Comento Saya mientras observaba como, cuando la puerta se abrió varios de esas personas infectadas por la enfermada salieron y atacaron a los estudiantes.
Kohta se asustó y su cuerpo se estremeció.
"Yo quiero vivir" Declaro la chica de ojos anaranjados mientras apuntaba con el dedo a su compañero de clase. "¿Entendiste?"
El joven con gafas asintió vigorosamente.
"¡Vamos, gordo!" Dijo Takagi para luego ponerse en marcha.
"Si" Hablo Hirano mientras la seguía.
X X X
"¿Entendieron el plan?" Pregunto Ayato mientras miraba a sus amigos quienes asintieron.
El plan era sencillo.
Saldrían en formación de cuadrado.
Rei y Takashi tomarían la delantera, al poseer ellos armas y por lo tanto tener una distancia mayor de seguridad para dar unos golpes letales en contra de "Ellos".
Hisashi y Ayato tomarían la parte trasera del cuadrado, protegiendo el Igou la espalda de su novia y el Himejima la espalda de su mejor amigo, y también asegurándose de que no fueran rodeados por "Ellos"
La idea era escapar sin tener que pelear a menos que fueran estrictamente necesario, acabarían con los "Ellos" que fueran necesarios, los que no, simplemente los inmovilizarían y quitarían del camino, de esa manera perderían menos tiempo y se aseguraban de no ser rodeados por que estuvieran acabando con algunos "Ellos"
Los ojos rubí escarlata de Ayato se dirigieron hacia la barricada que estaba intentando ser tumbada por alguno de "Ellos" aunque por ahora no presentaba señales de que fueran a lograrlo… por ahora.
"Descansemos unos minutos, pero alguien tendrá que quedarse a vigilar la barricada" Declaro el joven de pelo rubio, tan rubio que era casi plateado.
"Takashi y yo lo haremos" Propuso rápidamente el Igou mientras miraba al joven de pelo negro quien le devolvió la mirada para luego suspirar derrotado y asentir.
Ayato ya sospechaba de cual eran las intenciones de Hisashi cuando propuso que él y Takashi se quedarían vigilando la barricada, eso dejaría solo a Ayato y Rei solos para hablar.
Pero sus sospechas se confirmaron cuando el chico de pelo gris y su novia compartieron un asentimiento.
Claramente iban aprovechar este momento que tendrían a solas para arreglar su relación "rota" ante los ojos de algunas personas.
El Himejima suspiro levemente, mientras antes mejor, y sin nada más que decir el chico se alejó del trio.
Cuando estuvo lo suficientemente lejos para cuando vaya hablar con Rei no lo escuchara nadie, pero primero empezó a practicar sus patadas.
Noto como Rei se recostó de la barandilla no muy lejos de donde él estaba practicando.
La presencia de la chica más que enojarlo o incomodarlo, le trajo recuerdos del pasado.
En el pasado, mientras el practicaba sus patadas, la chica de pelo castaño anaranjado lo observaba y ambos hablaban de cosas triviales de su día a día.
Ciertamente era nostálgico, y pudo notar que para la Miyamoto era lo mismo pues en sus labios apareció una sonrisa nostálgica.
El Himejima practico sus patadas un par de minutos, lo hacía para asegurarse de que pudiera patear bien, y que la fatiga ya hubiera dejado su cuerpo.
Sonrió levemente cuando se dio cuenta que así era, estaba en un perfecto para patear, incluso con lo que se podía esperar con su cuerpo lastimado.
El chico observo sus zapatos de vestir.
Claramente era incomodo patear con ellos e incluso algo doloroso, la opción de quitárselos paso por su cabeza, pero rápidamente fue descartada, pues era demasiado arriesgado y no valía la pena, pues por lo que había podido observar una sola mordida de "Ellos" podía causarte la muerte.
Mejor sentir incomodidad y algo dolor que arriesgarse a obtener una pequeña mordida en los pies que significara la muerte.
También estaba la opción de utilizar las otras artes marciales que conocía como el Karate o las Artes Marciales Mixtas.
Pero, se sentía más cómodo y se especializaba más en el Taekwondo.
Y ciertamente era mucho más letal con el Taekwondo que con el Karate o las Artes Marciales Mixtas.
Lo cual era extraño pues en un principio, él no quería aprender Taekwondo y fue forzado a aprenderlo por abuelo y lo mismo paso con el piano.
Ninguna de las dos cosas quería aprenderla, pero al final su abuelo, lo obligo y termino agradeciéndole por ello, pues ambas cosas le habían servido mucho.
Taekwondo lo había usado en las peleas más difíciles para ganar y el piano lo ayudaba a tranquilizarse y pensar las cosas.
Ayato dirigió su mirada hacia el horizonte y luego tomo una respiración profunda para después exhalar el aire por sus labios.
Era el momento de tener esa conversación con Rei.
El joven de ojos rubí escarlata se sentó en el suelo, recostando su espalda en contra del muro del salón de club de Astronomía.
Pensó que la Miyamoto se sentaría a su lado una vez terminara de practicar sus patadas, pero a contrario de lo que creía ella no lo hizo.
La chica entro al salón del club de Astronomía y pocos minutos después salió con una botella de agua.
"Toma" Ella le extendió la botella llena de agua.
"Gracias" Agradeció el joven mientras la tomaba.
La chica se sentó a su lado.
Ciertamente no era como esperaba que sucediera.
Mientras el Himejima tomaba un sorbo de su botella de agua, noto el silencio incomodo que había quedado entre ambos.
Dirigió su mirada hacia la Miyamoto, y al parecer ella había tenido la misma idea.
Cuando los ojos rubí escarlata de Ayato se encontraron con los ojos castaño rojizo de Rei ambos desviaron la mirada hacia otro lado.
Y el silencio se volvió aún más incómodo.
Como no iba a serlo, ambos para ojos de muchos de sus amigos habían roto su relación de amistad, y llevaban más de un mes sin hablarse, y claro, ella había preferido salir con Hisashi que con él.
El joven de cabello rubio platinado suspiro una vez termino de beber el agua de su botella.
Y para sorpresa de Rei fue el quien rompió el silencio.
"¿Estas bien?" Le pregunto Ayato.
La Miyamoto quedo anonadada, pues en el pasado siempre había sido ella, la que rompía los silencios incomodos que quedaban entre ellos dos, pero este día fue distinto.
"Estoy bien" Respondió ella sabiendo que el Himejima se refería al momento que había tenido cuando vio suicidarse a su profesor de educación física. "¿Y tú estás bien?" Ahora era el turno de ella para preguntar.
"Si… ya puedo patear perfectamente y sin problemas" Contesto el joven de pelo rubio platinado mientras sonreía un poco.
Otro silencio volvió a caer entre ellos dos, aunque esta vez no era incómodo.
"¿Crees que podrás hacerlo?" Cuestiono el joven de ojos rubí escarlata, después de unos segundos de silencio.
Miyamoto miro al chico que estaba sentado a su lado con una expresión confundida. "¿A qué te refieres?" Respondió con una pregunta.
"Ya sabes… a acabar con "Ellos""
Rei desvió la mirada con incomodidad.
"Hace poco estuviste a tu limite cuando viste a tu profesor suicidarse, podría cambiar la formación para que no tengas que pelear, ni mancharte tus manos" Declaro el chico de pelo rubio platinado.
"¿Y que ahí de ustedes?" Cuestiono la chica.
"Takashi y Hisashi estoy seguro que estarán bien… por ahora"
"¿Y tú?"
Ayato bajo su mirada.
"Yo soy del que menos debe preocuparte"
El Himejima se rasco la parte trasera de su cabeza para luego continuar. "Mira, no te lo digo porque no puedas acabar con ellos, te he visto pelear y estoy seguro que puedes hacerlo, pero de todos nosotros eres la más amable y bondadosa, y con lo que acaba de pasar me preocupa tu salud mental"
"Lo siento" Se disculpo Miyamoto mientras bajaba la mirada.
"No te disculpe, no quiero decir como que esa bondad tuya y esa amabilidad sean una debilidad en este momento, más bien esas son de una de tus muchas virtudes y lo que me hizo fijarme en ti cuando éramos niños, pero ahora estoy preocupado por ti, no tienes que acostumbrarte a pelear contra "Ellos" en este momento, Takashi, Hisashi y yo podemos encargarnos sin problemas" Hablo el joven de ojos rubí escarlatas.
"Gracias…" Agradeció Rei con las mejillas sonrojadas, no estaba acostumbrada a hacer alagada por Ayato, después de todo, él no era de alagar mucho a las personas.
Hubo otro silencio por unos segundos hasta que la joven de cabellera castaña anaranjada lo rompió con la siguiente pregunta;
"¿Nosotros somos amigos, Ayato?"
El chico medito su respuesta por unos segundos.
"¿Habría ido con Takashi a buscar a dos desconocidos, o te habría salvado dos veces a una desconocida? Somos amigos así que no te preocupes" Aclaro el Himejima mientras que la joven de ojos castaños rojizo sonrió aliviada.
El joven de pelo rubio platinado suspiro para luego continuar. "La verdad es que no me molesto el hecho que estuvieras saliendo con Hisashi, después de todo, no éramos novio ni nada por el estilo, lo que nos mantenía en una especie de relación es esa promesa que hicimos cuando éramos niños que debimos haber sabido que nunca iba a cumplirse" Rei sonrió tristemente y Ayato lo noto, pero no le tomo importancia y continuo. "Lo que me molesto es que tuviera que ver que vosotros estabais justos con mis propios ojos y que no me lo hubierais dicho, y luego tampoco tuviste el valor para verme a la cara… eso fue lo que me molesto" Explico el chico.
"Lo siento" Se disculpo la joven de pelo castaño anaranjado.
"No te disculpes, eso ya quedo en el pasado, ahora debemos enfocarnos en el presente y sobrevivir para poder ver un futuro" Declaro Ayato.
Rei asintió con una leve sonrisa para luego dirigir su mirada al frente.
"¿Realmente crees que esto puede estar sucediendo en todo el mundo?" Pregunto ella, recordando que Ayato había dicho que esto podía estar sucediendo en los otras ciudades incluso países.
"No lo sé, pero es una probabilidad que debemos de considerar" Respondió el Himejima.
La Miyamoto dirigió su mirada hacia el para ver que su mirada parecía perdida, como si estuviera pensando en algo.
"¿Qué pasa?" Cuestiono la joven de pelo castaño anaranjado al ver la mirada perdida de su amigo de la infancia.
"Bueno, me gustaría saber que está pasando" Contesto el joven ojos rubí escarlatas.
"Que honestidad"
"¿Por qué mentiría?"
Hubo un silencio por algunos segundos hasta que la chica lo rompió.
"Ayato, ¿tienes teléfono?" Pregunto Rei mientras recibía un asentimiento del joven, ella sonrió. "Voy a intentar llamar a mi Padre, ¿Me lo prestas?" Continuo mientras se levantaba.
El joven de cabello rubio platinado se levantó y le entrego el teléfono a su amiga.
Esta última se quedó viendo la foto de pantalla y Ayato noto que la mirada de Rei pareció decepcionada, incluso triste.
"¿Pasa algo?" Pregunto el adolescente de pelo rubio platinado.
Una idea llego a su cabeza, sobre porque la chica se había quedado viendo la pantalla sin hacer nada, pero eso… simplemente no podía ser ¿verdad?
"Oh, no pasa nada" Contesto la joven de ojos castaño rojizo que rápidamente salió de estupor y empezó a poner un número que su Padre le había dado para en casos de emergencia.
Pero extrañamente, ese número ya estaba grabado en el teléfono de Ayato.
"¿Por qué tienes este número de mi Padre?" Pregunto Rei sorprendida después de todo ese número solamente se supone que lo tenía su Madre y ella, y era para ocasiones de emergencia.
El joven suspiro y se rasco la parte trasera de su cabeza.
"Es una larga historia" Y esa fue la respuesta que dio para evitar la pregunta de la chica.
La Miyamoto no pareció satisfecha por eso, pero había cosas más importantes en este momento.
Aunque se iba asegurar de escuchar esa historia por la cual Ayato tenía ese número de su Padre en su teléfono.
Ella lo marco y unos pocos segundos después la llamada fue agarrada.
"Funciono" El tono de Rei rebosaba de alegría.
"¿Papa?" Pregunto la joven de pelo castaño anaranjado con esperanza.
"¿Rei?" Respondió el Padre, su voz sonaba anonadada.
"¡Si! Soy yo papa" Declaro la Miyamoto con una sonrisa.
"Gracias a dios, ¿te encuentras bien? ¿no te han mordido?"
"Estoy bien, no me han mordido"
"Este es el número de Ayato. ¿Se encuentra contigo?"
"Ponlo en altavoz" Dijo el joven de ojos rubí escarlata que había acercado su oreja para escuchar la conversación.
La adolescente de pelo castaño anaranjado asintió y lo hizo rápidamente.
"Ahora está en altavoz, Tadashi-san" Comento el Himejima.
"Ayato, ¿te encuentras bien?" Pregunto Tadashi preocupado.
"Estoy bien, puede que tenga heridas de hace un mes, pero estoy bien"
"¿Dónde se encuentran tú y Rei?"
"Estamos en el observatorio de la Academia con Takashi y Hisashi" Contesto Rei.
"Nos estamos preparando para ir a la sala de personal para obtener las llaves de un coche y salir de la Academia" Continuo Ayato.
"Bien… necesito que me escuches"
El sonido de disparo sonó a través del teléfono.
"¿¡Papa, estas bien!?" Pregunto alarmada la joven de ojos castaño rojizo, su tono estaba lleno de preocupación.
"Estoy bien hija, no te preocupes, más importante, Ayato" Hablo Tadashi en un tono serio que hizo que el joven de ojos rubí escarlata frunciera el ceño.
"Escucha, toda la ciudad está en estado de pánico, deben escapar de la Academia y dirigirse a-" La llamada de termino.
"¿Papa?"
"¿Papa?"
Rei llamo varias a veces a su Padre, pero este no contesto, la joven de pelo castaño anaranjado se dio cuenta que el teléfono se había quedado sin señal.
"¡Pero acaba de contestar!" Exclamo la joven desconsolada, tenía muchas cosas que decirle y pudo decirle muy poco.
Ayato no supo que paso, pero actuó sin pensar, algo realmente extraño en él, actuó quizás guiado por lo que le dictaba el corazón que digiera. El Himejima poso su mano izquierda en el hombro de la chica como señal de apoyo, la joven volteo a verla y el chico de ojos rubí escarlata sonrió de manera tranquilizadora.
"Rei tranquilízate, pudiste hablar con tu Padre, eso es más de lo que muchas personas en este caos quisieran, sabes que él está bien, así que no te preocupes estoy seguro que el sobrevivirá, por ahora tienes que enfocarte en sobrevivir, para encontrarte con él y con tu Madre" Esas palabras salieron por la boca del joven de pelo rubio platinado de manera tan natural que se sintió extraño.
Cuando se dio cuenta de lo que dijo el Himejima quedo tan sorprendido como la joven de cabellera castaño anaranjado.
Rápidamente retiro la mano del hombro de la chica y desvió la mirada con incomodidad. "Lo siento, hable sin pensar" Se disculpo el joven sonrojado.
'¿¡Que diablos acabo de decir!?' Se pregunto en mente Ayato.
Pero Rei negó con la cabeza, para luego sonreír brillante y hermosamente, era una sonrisa que Ayato no había visto en ella desde hace mucho tiempo.
"Gracias" Agradeció la joven.
"No hay de que…"
La Miyamoto fue a regresarle el teléfono a su amigo de la infancia, pero noto algo y es que este se estaba agarrando el brazo derecho.
"¿Te duele?" Pregunto la chica de ojos castaño rojizo con preocupación.
"Solo un poco, ya pasara" Respondió el Himejima con una leve sonrisa.
En realidad, no es que le doliera, sino que cuando Ayato vio la hermosa sonrisa de Rei sintió ganas de abrazarla, pero se reprimió y por ello agarraba su brazo, para asegurarse de no cometer ninguna estupidez.
Seguramente un abrazo no seria raro entre unos amigos, pero para el Himejima nunca había sido de dar el primer paso para dar un abrazo, seria ciertamente algo extraño para él, y no quería que sucediera.
El joven de ojos rojos rubí escarlata tomo su teléfono sin más problema. "Creo que ya hemos descansado lo suficiente, vayamos a hablar con los demás" Dijo.
"Ayato, lo he decidido no cambies la formación, iré al frente" Declaro la joven de ojos castaños rojizos llenos de determinación.
"¿Está segura?"
"Si" La joven de pelo castaño anaranjado asintió vigorosamente.
Al parecer hablar con su Padre y saber que está vivo le dio lo que necesitaba para quitar todas las dudas que tenía, y ahora estaba determinada en sobrevivir para poder ver a sus Padres.
El adolescente de cabello rubio platinado sonrió. "Bien, pero si cambias de opinión no dudes en decírmelo"
"¡Cierto! ¿No deberías llamar a tu abuelo?" Pregunto Rei con al recordar al abuelo de Ayato.
Este último gracias a que estaba dando la espalda a la Miyamoto, ella no pudo ver como los ojos rubí escarlata del chico se ensancharon al escuchar esas palabras de la chica.
Ella no lo sabía, el Himejima le había pedido a Tadashi y Kiriko, los Padres de Rei que no le comunicaran la muerte de su abuelo y por ello ante ojos de Hisashi y Rei su abuelo todavía estaba vivo.
Podía decírselo en este momento, pero eso quizás la distraería, además si se enteraba que su Abuelo murió el mismo día que ella le rompió el corazón, seguramente se culparía a si misma por no estar ahí para él, cuando más lo necesitaba.
Pues Rei sabia lo importante que era el abuelo de Ayato para este.
Los ojos del joven se llenaron de una tristeza momentánea pero rápidamente la oculto detrás de una leve sonrisa falsa.
Una máscara que solía usar, casi siempre.
Volteo a ver a su amiga de la infancia y declaro;
"Preocuparme de mi abuelo, tú sabes mejor que nadie que ese anciano estará bien, además si me coge el teléfono estará más preocupado por mí que por el"
El tono del Himejima era despreocupado incluso algo bromista.
Este no era el momento para decírselo, se lo diría, pero ahora no era el momento idóneo, ahora ella acaba de obtener su determinación para poder ir al frente y acabar con "Ellos" si le decía lo de su Abuelo, podría que incluso perdiera esa determinación.
Rei soltó una leve risa ante el comentario despreocupado y bromista del chico.
"No deberíamos reírnos en estos momentos"
"Tú eres la que se está riendo"
"Pero es por tu culpa"
'Usar una leve sonrisa falsa como mascara para esconder mis verdaderas emociones… si, esto se siente más como yo' Reflexiono el joven de ojos color rubí escarlata.
Ambo se acercaron lentamente a Takashi y Hisashi que tenían una mirada expectante y nerviosa, después de todo, Ayato se había alejado apropósito para poder hablar a solas con Rei sin que el Igou y Komuro oyeran.
Aunque la mirada nerviosa de ambos chicos desapareció cuando ellos vieron como el Himejima y la Miyamoto se acercaron con sonrisas en su rostro.
Claramente aquello era bueno señal.
"Entonces… ¿están bien?" Cuestiono el joven de pelo gris con curiosidad.
"Si" Rei asintió con una sonrisa radiante.
Hisashi y Takashi suspiraron aliviados.
"También logramos contactar con mi Padre" Revelo la chica.
"¿Con Tadashi-san?" Pregunto el Komuro sorprendido.
"Bueno, por lo que tengo entendido Rei solamente tiene un Padre" Hablo el Himejima mientras miraba como el joven de pelo negro soltó una risa nerviosa ante su estúpida pregunta.
"Tu padre… ¿se encuentra bien?" Cuestiono Hisashi a su novia.
Rei asintió con una sonrisa algo triste. "Se encuentra bien, pero no pudimos hablar mucho con él, porque la señal se cayó"
"Por ahora, lo importante es que hablaste con él y está vivo" Comento Ayato mientras miraba a la Miyamoto con una leve sonrisa. "Pero volviendo a nuestra situación actual" Continuo mientras su pequeña sonrisa era remplazada por un rostro serio que fue compartido por todos. "¿Han intentado tumbar la barricada?" Pregunto el joven de pelo rubio platinado.
"Todo el tiempo que estuvieron hablando, los más problemáticos los asesinamos, Takashi y yo con la lanza improvisada que le hice a Rei" Respondió el joven de pelo gris mientras señalaba por encima de su hombro la lanza improvisada que se encontraba reposando en contra de la barandilla.
El joven de ojos rubí escarlata asintió y camino hacia la barandilla para observar cuanto de "Ellos" se encontraban en la azotea.
Para su suerte y la de su grupo, el grupo de "Ellos" se había reducido drásticamente, por lo que salir de la azotea no sería ningún problema.
Había uno que otro de "Ellos" pero no era un numero problemática para ellos cuatro.
"Bien… si todos estamos listos" Empezó el Himejima mientras se acercaba a su grupo. "Empecemos a desmontar la barricada" Continuo.
"Antes de eso"
Hisashi se adelantó y pregunto lo siguiente; "Ayato… ¿podemos discutir algo en privado?"
Eso ciertamente hizo que el joven de ojos rubí escarlata arqueara una ceja.
X X X
"Takagi-san…" Empezó Hirano en voz baja. "¿Traes un teléfono celular en este momento? Es contra las reglas, pero-"
"Yo soy una estudiante responsable" Lo interrumpió la chica de pelo rosado.
Ambos jóvenes se encontraban detrás de una esquina observando cuidadosamente como varios cadáveres reanimados deambulaban por el pasillo.
Saya miro al chico de pelo negro. "¿A quién llamarías si lo tuvieras?" Le cuestiono con un ligero interés, aunque no con mucha esperanza de que su respuesta fuera una que ella aprobara.
"Uhh, a la policía…" Contesto el chico de gafas tímidamente mientras bajaba la mirada.
"Eres un idiota" La adolescente de ojos anaranjados vio con desdén al joven que tenía al lado. "Mira cómo están las cosas. ¿No crees que alguien ya los llamo? Y ni siquiera hemos escuchado una sirena ¿Entiendes?" Declaro la chica.
"¿Esto está pasando en toda la ciudad?" Los hombros de Hirano su hundieron y su mirada se deprimió ante el panorama que estaba viviendo actualmente.
"Eso creo" Hablo Saya mientras miraba con cuidado hacia el pasillo. "Supongo que la policía ya está actuando, pero este lugar es un desastre" Continuo.
"¿Deberíamos de llamar al SDF?" Pregunto Kohta.
"Tampoco confiaría en ellos" Respondió Takagi.
"Se que necesitan órdenes del gobierno para poder actuar, pero…" Empezó Hirano, pero fue interrumpido por la chica otra vez.
"¡No me refería a eso!" Exclamo la adolescente de cabellera rosada algo molesta.
"¿Entonces a qué?" Cuestiono el joven mientras se acercaba a la chica y la empujaba levemente.
"Están en la misma situación que la policía" Declaro la joven de ojos anaranjados quien se dio la vuelta y empujo de vuelta a su compañero de clase.
"Digamos que esto está pasando en todo Japón. ¿Qué crees que va a pasar?" Empezó la chica mientras posicionaba sus manos en sus caderas. "Escucha, hay 130 millones de personas en Japón" Continuo. "¿Cuánto de ellos crees que están en el SDF?" Pregunto. "Además, ¿Quién nos asegura que no ha afectado al SDF?" Prosiguió antes de que Hirano pudiera responder.
Pero de repente escucharon unos gruñidos, elevaron la mirada para ver como varios muertos vivientes se acercaban hacia ellos desde las escaleras.
"Hay que salir de aquí" Dijo Takagi para luego empezar a correr.
"¡S-Si!" Hirano la siguió, lo más rápido que pudo.
'Maldición, tengo que quedarme con este gordo porque Komuro y Ayato huyeron' Pensó la chica miraba por encima del hombro como el chico con gafas la seguía. 'Que molestia' Continuo en sus pensamientos mientras fruncia el ceño.
X X X
La enfermería, al igual que el resto de la Academia Fujimi era un caos total.
Todas las personas que llegaban con una mordedura de esas extrañas criaturas de piel grisácea enfermiza, morían a los pocos minutos y luego vuelven a la vida después de morir, pero no como humanos sino como una de esas criaturas de piel gris.
Por mucho que Marikawa Shizuka, la enfermera de la Academia intentara impedir que murieran por culpa de esa mordía, todos acaban pereciendo, sin importar los esfuerzos que ella ponga en ellos para salvarlos.
La mujer de cabello rubio se encontraba acompañada por un estudiante de pelo corto y lentes, que se encontraba ayudándola, pero ella ni siquiera recordaba cual era el nombre de ese chico.
A pesar que ese joven la había ayudado ya varias veces en el pasado.
"O-Okada" El chico que se encontraba con la enfermera Shizuka, observaba como Okada la última persona que había llegado con una mordedura de esas criaturas que se parecían a los zombis de las películas y juegos, había muerto y ahora regresaba a la vida como una de esas cosas.
"¿¡Okada!?" Repitió alarmado mientras que la escoba que tenía en las manos se le caía por el miedo.
El chico choco contra un porta-sueros que estaba a su lado, y al verlo lo tomo para luego dirigir su mirada hacia el cadáver reanimado de Okada.
"¡Maldición!" Grito mientras levantaba el porta-sueros y se abalanzaba hacia la criatura.
"¡Lo siento!" Se disculpo mientras utilizaba el porta-sueros como arma para acabar muerto viviente.
"¿Qué hago?" Se pregunto la hermosa mujer de pelo rubio mientras miraba de un lado para otro con una mirada pensativa.
Ella se acercó hacia uno de los estantes y lo abrió.
"Ni la policía ni los bomberos me contestan" Declaro la mujer de ojos avellanas mientras tomaba dos de las botellas que estaba en el estante.
"Podría atender a las personas, pero en cuanto las muerden están acabadas, y vuelven a la vida después de morir" Ella coloco su dedo índice en su mejilla. "Es como si estuviera en una de esas películas raras"
"¡No es hora de pensar en ello!" Comento el joven con gafas mientras jadeaba levemente.
"¡Vamos, Shizuka-Sensei!" Dijo mientras se acercaba.
Pero la Marikawa aún tenía muchas cosas que recoger que eran de suma importancia para ella.
"Espera un momento" Pidió. "Tengo que llevarme todo lo que pueda" Explico mientras intentaba tomar con dificultad un par de cosas que estaban en la parte superior del estante.
"¡Apresúrese, por favor!" Rogo el chico en tono desesperado.
Pero de repente se escuchó el sonido del vidrio rompiéndose cosa que hizo que el joven de gafas soltara un pequeño chillido al darse cuenta de lo que significaba.
Varias de esas criaturas parecidas a los zombis entraron a la enfermería.
"¡Shizuka-Sensei!" El joven se colocó delante de la mujer de pelo rubio para defenderla.
Pero uno de los muertos vivientes se abalanzo hacia él y lo mordió en el hombro.
"¡S-Sensei! ¡Apresure! ¡Rápido, corra!" Pidió el chico con gafas mientras más muertos vivientes se le abalanzaba encima.
La Marikawa por su parte solamente podía retroceder un poco atemorizada por la situación.
Ella parpadeo mientras intentaba recordar el nombre de ese chico que la había ayudado varias veces en el pasado, pero nunca lograba recordar cuál era su nombre.
"Umm… ¿Cómo dijiste que te llamaba?" Le pregunto mientras lo señalaba con el dedo.
"¿Qué?" El chico volteo a verlo con clara incredulidad en su rostro como en su tono.
Pero el peso de esos muertos vivientes lo tumbo al suelo, y soltó un grito de dolor mientras que esas criaturas de piel grisácea seguían clavando sus dientes en su carne.
Pero no todas esas criaturas parecidas a zombis estaban con él, dos muertos vivientes se acercaban a la mujer de pelo rubio quien intento retroceder más, pero choco en contra de la pared.
"E-Esperen…" Ella hablo con miedo en su tono de voz.
Cuando uno de esos cadáveres vivientes intento tocarlo fue rápidamente abatido por una espada de madera.
"¿Huh?" La mujer de ojos avellana se sorprendió.
Rápidamente otros dos muertos vivientes fueron abatidos por el portador de esa espada de madera.
Y con un giro la mujer que portaba la espada de madera acabo con el ultimo de esas cosas.
A la Marikawa le parecía extrañamente familiar esa joven, la había visto en algún lugar.
La joven que la había salvado es una chica hermosa de cabello largo, liso y brillante de color morado que le llegaba hasta los muslos y también posee una franja triangular en la parte delantera que apenas toca el borde de su nariz. Tiene ojos azules y senos considerables. Es bastante alta para ser una niña japonesa y sus extremidades son relativamente largas, una de las características físicas notable de la joven son sus labios, que tienen una apariencia rosa brillante, como vestimenta llevaba el uniforme escolar para niñas de la Academia Fujimi.
La joven de cabello morado se arrodillo a la altura del joven de gafas que se encontraba en el suelo.
"Soy Busujima Saeko, capitana del equipo de Kendo" Se presento la joven ahora identificada como Saeko mientras colocaba su mano en el hombro del chico.
Shizuka al escuchar que ella es parte del equipo de Kendo la ubico rápidamente de donde la recordaba.
Esa chica había acompañado un par de veces a Himejima Ayato cuando solían traer compañeros que se hubieran lastimados en las practicas del club.
"¿Cómo te llamas, estudiante de segundo año?" Prosiguió la Busujima.
El joven de gafas escupió un poco de sangre para luego responder. "Ishii Kazu…"
Luego de decir su nombre el joven tosió ruidosamente.
"Ishii-kun, hiciste un buen trabajo protegiendo a Marikawa-Sensei" Felicito la joven de ojos azules. "Tu coraje es admirable" Continuo. "Sabes lo que pasa cuando te muerden, ¿verdad?" Prosiguió la Busujima en tono serio. "¿Quieres que tu familia y amigos te vean así?" Pregunto. "Si no, yo te puedo ayudar, aunque sería la primera vez que mate alguien" Termino Saeko.
El joven Kazu soltó un pequeño chillido de sorpresa, pero luego cerro los ojos y sonrió. "por favor hazlo…"
La joven de pelo morado se levantó del suelo y tomo la espada de madera.
"¡Espera! ¿Qué estas ha…?"
Shizuka no estaba del todo de acuerdo con ella, pero la Busujima estiro una mano deteniéndola y la interrumpió.
"Se que es la enfermera de la escuela, pero quiero pedirle que no interfiera" Declaro la adolescente de ojos azules.
"Uno de los deberes de una mujer… es proteger el honor de un hombre"
Con eso dicho, Saeko levanto su espada y con un rápido golpe acabo con la vida del joven Ishii.
La sangre de este salió disparada y macho la pared y la ventana.
El cuerpo del chico se deslizo sin vida hacia el suelo.
La mujer de cabello rubio se tapó la boca mientras miraba sorprendida y algo horrorizada lo que acaba de pasar.
Pero el sonido de la puerta de la enfermería cayéndose, hizo que la enfermera de la Academia soltara un pequeño chillido de miedo, por su parte la Busujima dirigió su mirada con tranquilidad hacia los dos muertos vivientes que acaban de entrar en la enfermería.
En los labios de la joven de ojos azules, se formó una sonrisa feliz, mientras se ponía en guardia y miraba a los dos nuevos intrusos.
X X X
"Takagi-san, ¿Qué hacemos ya que estamos aquí?" Pregunto Kohta mientras entraba en el aula. "Esto nos puede servir, pero…"
"¡Cállate, gordo!" Exclamo la chica de ojos anaranjados mientras interrumpía al joven. "Cierra la puerta para nadie pueda entrar" Ordeno.
Hirano rápidamente cerró la puerta con seguro.
"Ya la cerré"
El adolescente con lentes se acercó para ver que en la mesa había varios tipos de herramientas.
"¿Vamos a utilizar eso como armas?" Pregunto.
"Tú eres uno de esos nerds militares, ¿Verdad?" Respondió Takagi. "¿Has visto alguna película en donde se utilice esto?" Prosiguió con una cuestión mientras señalaba las herramientas en la mesa.
El joven de pelo negro tomo una de ellas. "Una pistola de clavo…" Hablo mientras la analizaba. "¡Funciona con gas!" Noto.
"¡Que sorpresa!" Comento Saya sarcásticamente. "Sería imposible utilizar el compresor como en las películas" Continuo. "Que idiota"
"¿Te gustan las películas?" Pregunto Hirano con curiosidad.
"¡No seas estúpido!" la joven de pelo rosado se sobresaltó ante la pregunta. "Sé todo eso porque soy un genio" Prosiguió la chica en tono levemente nervioso.
El sonido de algo chocando contra la puerta la hizo estremecerse.
Pero Kohta ni le tomo atención aquello, parecía estar en su propio mundo.
"Hay un cartucho de repuesto de gas aquí" Murmuro el joven de lentes mientras tomaba el cartucho de repuesto con una de sus manos. "y clavos… no hay que preocuparse" Continuo mientras sacaba más clavos de una caja.
"¿Cómo podría no preocuparme?" Cuestiono la chica mientras fruncia el ceño. ""¡Ya están aquí!" Prosiguió ella mientras señalaba hacia la puerta y por la ventana de esta se podía ver como un par de muertos vivientes intentaban entrar en el aula. "¡Vienen por el pasillo!"
Pero Hirano no le prestó atención, parecía estar un su propio mundo.
"Creo que esto pesa 9 libras, lo mismo que un rifle antiguo" Analizo el adolescente de pelo negro mientras sostenía la pistola de clavo. "Pero mi postura seria afectada" Continuo. "Necesito una mira" Se dio cuenta el chico.
"¡Hey! ¡¿Me estas ignorando!?" Exclamo Saya una pregunta enfadada.
Pero el joven de gafas nuevamente la ignoro y empezó a observar sus alrededores en busca de algos.
Y formo una sonrisa cuando lo encontró.
"¡Hirano!" El tono de Takagi era nervioso mientras observaba la puerta.
Pero el Kohta parecía estar más concentrado en otra cosa, el chico tomo un serrucho y corto un pedazo de madera, luego rompió un lápiz y después dividió a la mitad un borrador.
Y en ese momento la puerta cedió ante los muertos vivientes y se cayó, dando paso a que los cadáveres reanimado entrasen al aula.
"¡NO!" Grito la adolescente de ojos anaranjado aterrorizada.
Pero al muerto viviente más cercano de repente se le enterró un clavo en la frente.
El cadáver viviente cayo hacia atrás mientras soltaba un gemido.
"¡Te di!" Se celebro Hirano que se había hecho un arma con la pistola de clavos.
Saya volteo a verlo con una expresión sorprendida. "¿¡Hirano!?"
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Takashi tomo la manguera contra incendios y se preparó. "¿Estás lista?" Le pregunto a la joven de pelo castaño anaranjado.
"Si" Respondió Rei con sus manos puestas en la válvula
"¡Ábrela!" Exclamo el Komuro mientras se preparaba.
Rei giro la válvula y el agua rápidamente empezó a salir de la manguera.
Tal era la presión del agua que el joven de pelo negro no pudo controlarla.
"¡Maldición!" Maldigo el joven de pelo negro mientras estrechaba la mirada.
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Con Saya detrás de él, Hirano disparo con su pistola de clavos hacia los muertos vivientes acabando uno por uno con ellos.
"Pon los tornillos, clavos y gas en la mochila" Ordeno suavemente el chico mientras disparaba un par de clavos que se enterraban en la frente de los cadáveres reanimados.
"¿Disculpa?" Saya no estaba feliz de que él le estuviera dando órdenes. "¿¡Quién te dio derecho de darme ordenes!?" Pregunto ella con el ceño fruncido.
Kohta se dio la vuelta para verla con un rostro intimidante que hizo que la joven soltara un pequeño chillido de terror, pero rápidamente el rostro del chico cambio por una sonrisa amable.
"¿Por favor?" Pidió el joven con gafas.
La joven de ojos anaranjados bajo la mirada durante unos momentos para luego subir la mirada. "Está bien…"
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"¡Takashi!" Hisashi y Ayato hablaron a la vez cuando vieron como el joven de pelo negro no podía manejar bien la manguera por la presión del agua.
El Igou rápidamente se adelantó y ayudo a su amigo.
Ambos miraron hacia la barricada que estaba a punto de caer por culpa de un par de "Ellos"
"¡Tomen esto!"
Exclamaron los dos a la vez mientras dirigían la punta de la manguera hacia la barricada.
Y por la presión del agua tanto la barricada como los "Ellos" se fueron escalera abajo.
El Himejima solamente pudo sonreír alegre ante aquello.
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"Vamos, apresúrate" Declaro Takagi mientras se acercaba a su compañero. "Tú vas a llevar esto" Le entrego la bolsa y luego empezó a caminar hacia la puerta del aula.
"Ah, Takagi-san" Llamo el joven de gafas a la chica. "¿Puedo preguntarte algo?" Continuo.
"¿Qué?" Saya volteo a verlo.
"¿Por qué me escogiste a mí?" Pregunto Kohta con curiosidad.
"No lo sé, por nada en especial" Respondió la adolescente de ojos anaranjados mientras miraba por el pasillo para asegurarse que no hubiera nada.
Los hombros de Hirano se hundieron mientras que este soltaba un suspiro decepcionado. "Oh, está bien"
Rápidamente recargo su arma improvisada y salió al pasillo.
"¿Por qué el cambio de humor tan repentino?" Cuestiono la joven de pelo rosado con interés. "¿Acabas de decidir algo?" Continuo mientras una pequeña sonrisa se dibuja en su rostro.
El chico de gafas volteo a verla con una sonrisa dentuda. "¡No sé, solo se lo que tengo que hacer!"
"¡Hirano!" Llamo Takagi mientras observaba como tres muertos vivientes se acercaban.
"¡Si!"
Kohta rápidamente les apunto y disparo.
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"Debo decir que fue una buena idea utilizar la manguera contra incendios" Acepto Komuro mientras que el y los demás iban bajando las escaleras.
"Bueno, la presión del agua es bastante fuerte" Declaro Rei con una sonrisa, después de todo, esta había sido su idea. "¿No recuerdas el simulacro de incendio que tuvimos en la secundaria donde tú y Hisashi…?"
"Lamento interrumpirte Rei, pero será mejor que tomemos nuestras posiciones y nos dispongamos a salir de la azotea. Cuando tengamos tiempo y estemos en una zona segura podremos tomarnos el lujo de recordar" Interrumpió el Himejima con tono serio.
Rápidamente todos tomaron su posición,
Takashi y Rei iban adelante con sus armas en mano.
Hisashi se posiciono detrás de Takashi y Ayato detrás de Rei.
Hace unos minutos.
"¿Quieres que yo vaya detrás de Rei?" Cuestiono el joven de pelo rubio platinado algo sorprendido por la petición de Hisashi.
"Si…" El Igou asintió. "El propósito de los que iremos atrás es asegurarnos de no ser rodeados por "Ellos" y proteger también la espalda de los que están delante" Continuo. "En términos de combate y habilidad marcial tu eres mucho mejor, pero no solo en ello, sino también en tu tiempo de reacción, por ello como el novio de Rei, me gustaría que un tipo más capaz cuidara su espalda, incluso si no soy yo…" Prosiguió el joven de pelo gris mientras estrechaba la mirada. "Se que es egoísta pedirte esto, después de lo que Rei y yo te hicimos" Hisashi se inclinó ante el joven de ojos rubí escarlata. "¡Por favor!"
El Himejima lo observo por unos segundos para luego suspirar un poco incómodo para después extenderle la mano.
Los ojos de Hisashi se ensancharon levemente ante aquello.
"Te hare este favor, como tu amigo" Declaro Ayato con una leve sonrisa.
El Igou estrecho la mano de su amigo y formo una pequeña sonrisa feliz.
Actualidad
El Himejima le extendió la lanza improvisada a Rei.
"¿Estás lista?" Pregunto.
Ella asintió mientras tomaba la lanza.
Pero su mano tomo la lanza improvisada justo en el lugar en el que la mano de Ayato la estaba tomando.
Los ojos castaño rojizo de la chica y los ojos rubí escarlata del joven se encontraron durante unos segundos.
Ayato luego de esos cortos segundos reacciono y movió su mano mientras desviaba la mirada.
La Miyamoto tomo la lanza y dirigió su mirada al frente.
"Vamos" Hablo el joven de pelo rubio platinado mientras que todos sus amigos asintieron.
La joven de pelo castaño anaranjado y Takashi empezaron a correr mientras que Ayato y Hisashi los seguían como sus sombras.
El joven de cabello negro usando su bate acabo con uno de "Ellos" que estaba en el camino.
Rei rápidamente empalo a otro muerto viviente empujándolo hacia atrás y dándole a otro cadáver reanimado.
Hisashi le dio una patada a uno de "Ellos" que se acercaba a Takashi, tumbándolo.
Ayato por su parte acabo rápidamente con los dos muertos vivientes que estaban levantándose del suelo debido al empujo que la Miyamoto le había dado a uno de ellos.
Y todos continuaron rápidamente con dirección a la sala de personal.
X X X
Takagi le tiro una toalla mojada a uno de los cadáveres reanimados a la cabeza, pero este no reacciono ante el golpe.
"¿Q-Que estás haciendo pregunto?" Pregunto Hirano mientras observaba con duda a la chica.
"Cállate y mira" Saya volvió a mojar otra toalla y la tiro contra uno de los casilleros.
Extrañamente el muerto viviente dirigió su mirada hacia el casillero y empezó a chocar contra él.
"¿Ahora entiendes?" Pregunto la joven de pelo rosado mientras observaba al cadáver reanimado que se chocaba en contra del casillero. "¿Viste que no reacciono cuando lo golpeo esa toalla?" Continuo. "No sienten dolor y solamente reaccionan ante el sonido. No creo que pueda ver o no se hubiera estrellado en los casilleros" Dedujo la chica ante lo que estaba observando.
"¿Qué hay del… calor?" Cuestiono Kohta.
"Lo intentaremos si tenemos que hacerlo" Contesto la adolescente de ojos anaranjados para luego levantarse.
"Continuemos"
"¿En verdad vamos a ir afuera?" Pregunto el joven con gafas.
"¿Qué tiene de malo?" Respondió Takagi con una cuestión mientras fruncia levemente el ceño.
"Bueno, no me gusta caminar…" Confeso Hirano algo avergonzado.
"¡Por eso odio a los nerds gordos!" Declaro Saya molesta. "¡No quiero escuchar que te quejes de caminar hasta que puedas conducir!" Continuo.
Pero de repente la chica soltó un pequeño chillido de sorpresa que confundió al joven de pelo negro que rápidamente dirigió su mirada hacia la dirección hacia la que estaba mirando las chica.
Solamente para ver como varios muertos vivientes se acercaban hacia ellos.
X X X
Saeko esquivo elegantemente a uno de los cadáveres reanimados y para luego empujarlo en contra de los casilleros.
Marikawa la seguía lo más rápido que podía.
"¿La oficina de personal? Que solicitud tan difícil" Comento la Busujima mientras se caminaba velozmente por los pasillos.
"Pero todos dejan las llaves de sus autos allí" Revelo Shizuka, en su mano izquierda llevaba un maletín con varios materiales médicos importantes.
La joven de pelo morado empujo a un muerto viviente con la punta de su espada de madera.
La enfermera observo por unos instantes al cadáver reanimado para luego seguir rápidamente a la joven.
"Hey, ¿Por qué no los matas? Debería ser fácil para ti, Busujima-san" Dijo la mujer de ojos avellanas.
"Tendría que dejar de moverme para matar a cada uno. Nos rodearían muy rápido" Respondió la adolescente de ojos azules quien se había detenido ante una puerta de cristal y ahora observaba a través de ella para asegurarse que no hubiera ninguna amenaza. "Además de eso, si atrapan, si nos atrapan, sería imposible escapar de ellos" Continuo.
"Asombroso" Hablo la mujer de pelo rubio mientras observaba sorprendida a la joven.
Ella se acercó un poco para ver que miraba la joven, pero se resbalo con una alfombra.
"¡Ah!, ¿Qué fue eso?" Se quejo Marikawa con las mejillas ruborizadas.
"Ese tipo de ropa no es apropiada para correr" Declaro Saeko mientras se arrodillaba para luego tomar un borde de la falda de la mujer y romperlo.
Shizuka soltó un chillido de sorpresa ante ello.
"¡Es una falda de marca!" Revelo la mujer de ojos avellana algo molesta.
La Busujima soltó un pequeño suspiro para luego mirar a la mujer. "¿Qué es más importante, la ropa o su vida?" Pregunto.
"Las dos" Respondió la enfermera quien tenía los ojos llorosos.
Pero de repente el sonido de balas de aire comprimido resonó por el pasillo que rápidamente alertaron a la Busujima.
"¿Qué fue ese sonido?" Cuestiono la mujer de pelo rubio.
"¿Vino de la oficina de personal?" Se pregunto a sí misma la joven de pelo morado.
X X X
Hirano disparo al cadáver reanimado más cercano, cuando el clavo encontró la frente del cadáver este cayo hacia atrás.
"¡Si sigues matándolos no voy a saber mas de sus características!" Dijo la chica de pelo rosado molesta.
"Takagi-san, ayúdame a pelear con ellos" Pidió Kohta.
"¿Por qué demonios tengo que pelar?" Pregunto Saya enojada por la petición.
"¡Casi no tengo munición!" Revelo el chico de gafas.
"¡¿y eso que!? ¡Apresúrate y recarga!" Grito la chica de ojos anaranjados con el ceño fruncido.
"Pero… detrás de ti…" Hirano señalo a un muerto viviente que estaba justo detrás de Takagi.
La adolescente de cabello rosado echo un grito ensordecedor.
El cadáver reanimado abrió la mandíbula y un par de dientes se le cayeron.
"¡Hi-Hirano!" Rogo la chica la ayuda del chico, mientras ella retrocedía hacia atrás.
El joven apretó el gatillo de su arma, pero no salió ningún clavo de ella.
"¡Me quede sin municiones!" Declaro Kohta alarmado.
Saya piso la bolsa que el joven de gafas había dejado en el suelo, se resbalo y cayó al suelo.
Soltó un pequeño chillido cuando escucho aun mas cerca los pasos del muerto viviente.
Ella levanto la mirada para verlo, sus ojos estaban llenos de miedo.
"Aléjate…" Murmuro con terror.
La chica se arrastró hacia atrás, alejándose del cadáver reanimado que la acechaba.
"¡Aléjate!" Repitió.
"¡Takagi-san!" Exclamo Hirano.
"¡No te acerques!"
Saya tomo del estante que estaba en su espalda un par de trofeos que había se los lanzo hacia el muerto viviente.
Pero ninguno sirvió verdaderamente.
"¡Aléjate de mí!"
Takagi tomo el trofeo mas grande y se lo tiro, pero este solamente se rompió cuando impacto en contra de la cabeza del cadáver viviente.
La joven de pelo gris soltó un chillido de pánico cuando vio como el muerto reanimado se acercaba a ella, empezó a mirar a su alrededor en busca de cualquier cosa que pudiera usar para defenderse.
Sus ojos se ensancharon cuando encontró algo que podía usar, velozmente regreso su mirada hacia el cadáver reanimado que se acercaba.
Incluso con los ojos llorosos, ella no dudo, se abalanzo rápidamente hacia un taladro que sobresalía de la bolsa que había dejado el chico de lentes.
"¡Aléjate de mí!" Grito mientras le clavaba la punta del taladro en la frente al cadáver reanimado, rápidamente apretó el gatillo y la mecha del taladro empezó a girar velozmente.
La sangre salió disparada a borbotones del cráneo perforado del muerto viviente.
Pared, títulos, trofeos, espejo, su falda, su camisa, su cabello e incluso el hermoso rostro de la chica fue manchado por la sangre del cadáver.
"¡Estoy harta de estas cosas! ¡Quiero a mi mama!" Pidió la chica de ojos anaranjados apunto de las lágrimas.
Ella desvió la mirada y cerro los ojos mientras el taladro seguía perforando la frente del muerto viviente.
Justamente en ese momento habían llegado seis personas que fueron atraídos por los gritos de la joven de pelo rosado.
Himejima Ayato, Miyamoto Rei, Komuro Takashi, Igou Hisashi, Busujima Saeko y Marikawa Shizuka.
"¡Yo me encargo de la derecha!" Declaro Saeko.
"¡Rei tu y yo nos encargamos de la izquierda, Takashi y Hisashi encárguense de los del medio!" Ordeno Ayato.
"Si" Repitieron todos los nombrados por el Himejima.
Rápidamente la Miyamoto se movió y atravesó el cráneo de uno de "Ellos" con su lanza improvisada.
Dos muertos vivientes intentaron abalanzarse hacia la joven de pelo castaño anaranjado.
Pero como su sombre protectora, el joven de ojos rubí escarlata apareció.
Al "Ello" más cercano a la chica de ojos castaño rojizo, usando su pierna que estaba delante le dio una patada en la rodilla que lo tumbo y consecutivamente con la pierna trasera le dio una patada vertical en la cabeza que acabo el muerto viviente.
El ultimo de cadáver reanimado que intento atacar a Rei, rápidamente cambio su objetivo y ahora se abalanzo hacia el joven de pelo rubio platinado que estaba de espaldas.
Pero Ayato utilizo otra técnica que del Taekwondo que le enseño de su abuelo.
Patada Trasera Ascendente.
El Himejima que estaba de espaldas al "Ello" que lo estaba atacando, se dio la vuelta rápidamente y le dio una patada en la cabeza al muerto viviente acabando con él.
Takashi por su parte dio un salto al aire y acabo con el cadáver reanimado que le tocaba acabar.
Hisashi por otro lado barrio al suyo, tumbándolo al suelo y luego le aplasto el cráneo con el pie.
Saeko con dos golpes descendentes de su espada de madera, un golpe para cada uno de "Ellos" acabo con los muertos vivientes.
Ella sonrió cuando vio como sus dos oponentes cayeron al suelo.
Otro cadáver reanimado que cayo al suelo, fue el que intento atacar a Takagi.
Esta ultima sollozaba levemente mientras se miraba impactada por el reflejo de la vitrina donde se encontraban los trofeos.
"Takagi-san…" Murmuro Kohta mientras extendía la mano hacia ella.
Pero Rei y Shizuka se acercaron más rápido a la chica de ojos anaranjados.
"¡Takagi-san! ¿Estas bien?" Pregunto la Miyamoto mientras ponía una mano en el hombro a Saya quien temblaba ligeramente.
"Miyamoto…" Hablo la adolescente de pelo rosado en tono triste, la pobre chica estaba impactada por lo que acaba de pasar.
Ayato por su parte se estaba asegurando de que la zona fuera lo mas seguro posible, cerro una puerta con seguro y observo para ver si no se acercaban más de "Ellos"
La joven de pelo morado lizo se acerco a el con una pequeña sonrisa en su rostro.
"Tenia el presentimiento que estabas vivo, Himejima-san" Declaro con una sonrisa.
El Himejima se dio la vuelta para verla con una sonrisa propia. "Creo que el sentimiento era mutuo, Busujima-san"
El joven de cabello rubio platinado noto que Hisashi y Takashi los miraban.
"Creo que todos aquí conocen a Marikawa-Sensei" Declaro el chico de ojos rubí escarlata mientras se acercaba y posicionaba al lado de Saeko.
"Ella es Saeko Busujima, una compañera de mi salón de clase y capitana del club de Kendo" Presento Ayato a su compañera de clase.
"Busujima-san ellos son;" El Himejima señalo Takashi. "Komuro Takashi de la clase 2-B" luego señalo a Hisashi. "Igou Hisashi de la misma clase" luego miro a Kohta. "Hirano Kohta de la misma clase"
"¿Me recuerdas?" Hablo Hirano sorprendido mientras miraba a Ayato.
El joven de pelo rubio platinado había conocido al chico de lentes una vez que lo defendió de unos abusadores, y también forjaron una pequeña relación cuando Ayato se dio cuenta del gusto por sus armas y le presento a su Abuelo quien tenia varias armas de fuego y le contaba varias anécdotas de guerra al joven de gafas que quedaba encantado por esas historias.
"¿Por qué no lo haría?" Pregunto Ayato confundido.
"Bueno… es que nadie lo hace… normalmente" Kohta se rasco la parte trasera de su cabeza.
"Creo que te infravaloras demasiado Hirano-san" Dijo el joven de ojos rubí escarlata con una leve sonrisa. 'Aunque yo no soy nadie para decir eso'
"¿Eres la misma Busujima-Senpai que gano el campeonato nacional el año pasado?" Cuestiono Rei mientras se levantaba. "Estoy en el club de Sojutsu. Soy Miyamoto Rei" Se presento la adolescente de caballo castaño anaranjado.
"¿Miyamoto Rei?" Murmuro la joven de ojos azules mientras miraba a la Miyamoto. "Eres la chica que acompaño a Himejima al campeonato nacional el año pasado, si mal no me equivoco eres su novia ¿no?" Continuo.
El rostro de Rei se puso de un color rojo intenso.
El joven de pelo rubio platinado tosió ruidosamente llamando la atención de todos. "Creo que estas equivocada Busujima-san, ella no era mi novia, solamente una amiga de la infancia" Aclaro el chico. "En realidad, Rei es la novia de Hisashi en este momento" Prosiguió.
Las mejillas de la Busujima se ruborizaron. "¡Lo siento mucho!" Ella rápidamente se inclinó ante el Igou y Rei.
"No pasa nada" Hisashi movió sus manos en señal de que estaba bien.
Saeko miro a todos los que Ayato había presentado para luego sonreír amablemente. "Es un placer"
Saya gruño levemente mientras se levantaba del suelo.
"¿Qué les…? Son tan blandos" Declaro la joven de ojos anaranjados en tono molesto.
Todos los presentes la miraron.
"¿Senpai? ¿En serio?" Cuestiono Takagi. "¡Tienes la misma edad que ella, Miyamoto!" Continuo.
Los ojos de Rei se ensancharon y su boca se abrió levemente ante esa las palabras de Saya.
"¿Qué te pasa, Takagi?" Pregunto Takashi.
"¡No me traten como estúpida! ¡Soy un genio!" Grito la joven de ojos anaranjados con ira.
Ayato escucho alguien soltar un pequeño bufido de burla, ante la declaración de la chica.
Recostado en la pared, ahí estaba el, Kudo Kenji, el actual capitán de Kendo, su ropa estaba mas ensangrentada que las de todos juntos, eso ya era indicio de cuantos de "Ellos" había matado con sus espadas de madera.
El Himejima sabia que el había estado aquí desde mucho antes, incluso el pudo ayudar a Saya y Hirano cuando Ayato y los demás aun no llegaban, pero Kenji no lo hizo y no lo iba hacer.
La mirada del chico de ojos rubí escarlata se regreso a la adolescente de pelo rosado.
"¡Puedo hacer lo que yo quiera!" Declaro ella con arrogancia mientras ponía su mano en su pecho.
"Yo… yo…" Takagi empezó a temblar y sus ojos se pusieron llorosos.
Y ante aquello los pies del Himejima se movieron por sí solos.
Coloco su mano derecha de manera reconfortante en el hombro de la chica.
"Está bien, es suficiente" Hablo el adolescente de pelo rubio platinado.
Saya dirigió su mirada hacia un espejo y vio como estaba manchada completamente de sangre.
"Mira lo sucia que estoy… Tengo que decirle a mi mama que las limpie" Declaro la chica de pelo rosado mientras soltaba pequeños sollozos y temblaba ligeramente.
Takashi se posiciono justo detrás de Takagi y ella lo voy por el espejo.
Saya cerro los ojos y enterró su cabeza en el pecho de Ayato, este ultimo se estremeció levemente ante ello.
Mientras Takagi rompía en llanto, el Himejima no sabía qué hacer.
Recordó la situación en la que le había fallado a Rei.
'¿Qué debo decirle para consolarla?' Se pregunto en su mente el joven de ojos rubí escarlata.
'Si llora, abrázala y susúrrale palabras cálidas hasta que termine de llorar. De esa manera quizás puedas ayudarla un poco' Las palabras de su abuelo llegaron a su cabeza.
Los brazos de Ayato se cerraron suavemente alrededor de Saya.
Ambos chicos cayeron de rodillas al suelo.
"No pasa nada, estoy aquí, ya nada va a pasarte, todo va a salir bien" Susurro el Himejima cálidamente en la oreja de la chica mientras le acariciaba suavemente la cabellera rosada.
Saya continúo llorando mientras la observaban con pena en sus ojos todos los presentes.
Ayato por su parte, la abrazo suavemente y le susurro palabras llenas de calidez al oído, mientras le intentaba transmitir la calidez que el había sentido cuando abrazo a su abuelo por última vez.
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