CRÓNICA #9
"LEGADO PERDIDO. EL MISTERIOSO PRETTY SKY"
Era muy tarde y en una de las habitaciones donde se hospedaban los oficiales de alto rango de los Legionarios de las dos Hermanas aún permanecía con las luces encendidas. Adentro se encontraba la Capitana del Escuadrón Dash, Shooting Fire, que aún seguía leyendo documentos importantes que le había traído un Legionario por solicitud de ella. Aquellos documentos eran clasificados y solo podían tener acceso a ellos oficiales de alto rango como ella. Aquellos documentos llevaban el nombre de Ryder Redcloud y Lucky Sparks, pues eran sus registros personales cuando sirvieron a los Legionarios.
-Este tal Ryder parecía que era un pegaso muy valiente y un muy buen elemento para las misiones que le asignaban. Se metía en problemas y a veces no respetaba la autoridad de sus superiores pero pudo pactar la paz entre dos pueblos pegasos evitando una guerra.- Decía Shooting mientras seguía leyendo el expediente. –Graduado con honores y procedente de una familia muy prestigiosa de Clousdale por tal motivo los otros pegasos que le tenían envidia a la familia Redcloud los llamaban "Los de las alas malditas" o "Los marcados con sangre".
Hojeó más el expediente pero encontró que varias páginas estaban censuradas y se notaban que otras páginas estaban arrancadas.
-Esto es muy raro, sé cómo terminó aquel pegaso pero no me da detalles cómo fue que mereció tal destino.
Después tomó el archivo de Lucky y empezó a hojearlo y leerlo por un momento antes de dar su propia opinión personal.
-Lucky Sparks, habilidosa guerrera de su pueblo CloudStorm. Se convirtió en la lideresa de su pueblo cuando su hermano murió en batalla. El asesino de su hermano fue; en ese entonces; Capitán Ryder Redcloud. Ambos trabajaron juntos para hacer una coalición pacífica entre Clousdale y Cloudstorm. Sin embargo los Legionarios sospecharon mucho de ella por motivos de su pasado y porque era una "fiel informante" de la Princesa Celestia. Tenían planes para hacerla desaparecer pero cuando Ryder tomó el liderazgo de los Legionarios dejaron de conspirar en contra de ella. De igual manera el resto de detalles de su expediente ha sido censurado y otras páginas han sido arrancadas.
Dejó los archivos aun lado mientras recostaba su cabeza en la mesa. Frustrada sin encontrar ninguna explicación se tomó un momento para descansar su mente y después de un rato volvió a hojear los expedientes donde encontró otro nombre escrito en ambos archivos "Pretty Sky"
-¿Pretty Sky?- Se preguntó asi misma mientras seguía leyendo todo lo relacionado con ese nombre. Después dejó escapara una risita. –No puedo creerlo, así se llamaba un Legionario. Qué nombre tan ridículo para un soldado muy prestigioso pero ¿Aún seguirá con vida?
Siguió leyendo pero no encontró mucha información sobre que fue de él.
-Es muy extraño, ese tal Pretty fue uno de los protegidos de Ryder y Lucky, al parecer los informes lo etiquetaron como el hijo de ambos, pero ¿Quién será? No recuerdo que un Legionario tenga ese nombre. Si lo tuviera estaría en boca de todos o sería la burla de la legión pero no es así.
Pensaba mucho mientras se recargaba en su silla y mientras miraba al techo para concentrarse decidió bajar su mirada hacia el diario de Vanguard que estaba del otro lado de la mesa. Algo le decía que ahí encontraría las respuestas a sus preguntas, además de la verdad y la inocencia de su amigo.
Tomó el diario con sus pezuñas y lo abrió para hojearlo y llegar a la página donde lo había dejado para continuar leyéndolo.
"Después de conocer aquel Legionario llamado "Breaker", por impulso quería golpear a ese tipo pero el General Race que estaba presente y otros Legionarios me impidieron hacerlo. Me sujetaron con todas sus fuerzas mientras que el detestable Legionario solo me miraba fríamente sin moverse del mismo lugar donde estaba. ¿Cómo pudo asesinar a un potro bebé sin sentir culpa alguna? Por la miraba sería y fría que tenía deduzco que pudo haberlo disfrutado.
Pude calmarme después de un rato y tomar algunas copas con los demás Legionarios. El General me pidió, más bien me suplicó que tratara de llevarme bien con él pues "Breaker" fue seleccionado para ser mi instructor en mi entrenamiento, lo quiera o no.
Decidí comportarme y cooperar con "Breaker" durante mi instrucción militar con los Legionarios. Tengo una misión que la Princesa Celestia me ha encomendado y la voy a cumplir sin importar cuanto me desagrade ese tipo"
A la mañana siguiente el Capitán se presentó en el campo de entrenamiento de los Legionarios. Venía acompañada de su amiga Shooting Fire que no paraba de molestarlo discretamente cada vez que podía.
-¿Puede dejar de molestarme por un minuto?- Le imploraba un poco Vanguard –Llevas toda la mañana fastidiándome.
-¡Te lo mereces por decirme que anoche no te dejé dormir!- Exclamaba Shooting.
-¡Es la verdad! ¡Toda la noche roncabas como un dragón!
-¡Eso no es cierto, tú extendías tus alas sin importar que unas de tus plumas entraran en mi boca!
-Sabes, no fue buena idea eso de compartir cama. Yo dormiré afuera en las nubes mientras tú puedes quedarte con la habitación. ¡Te lo repito una vez más, no estoy interesado en ti!
Ambos seguían discutiendo que ninguno se dio cuenta que el General Race estaba ahí cerca escuchando todo.
-¡Soldados, llegaron justo a tiempo!- Exclamó el General para interrumpirlos.
Al escucharlo, ambos se dieron la vuelta y al verlo se cuadraron e hicieron un saludo militar. –Señor, nos presentamos al entrenamiento, señor.
El General solo dejó escapar una carcajada. –Descansen, soldados. ¿Acaso tuvieron problemas en el paraíso anoche?
Ambos al escuchar eso se sonrojaron y el Capitán solo desvió la mirada mientras se mantenía en una postura seria.
-Tranquilos, lo importante es que ustedes están aquí para empezar las actividades de entrenamiento. Capitana Shooting fire, el programa me dice que empezará los entrenamientos con todo su escuadrón ¿Estoy en lo correcto?
-Está en lo correcto, señor. Mi escuadrón y yo entrenaremos en la parte norte de la ciudad, ahí tenemos nuestro equipo montado junto con otros legionarios que nos ayudaran con nuestra rutina- Respondió Shooting más relajada.
-Perfecto. Entonces no pierda más el tiempo y reúnase con su escuadrón lo más pronto posible.
-¡Señor, sí señor!- Hizo un saludo militar mientras desplegaba sus alas y luego miró a Vanguard. -¡Nos vemos después, compañero!- Al terminar de decir eso emprendió el vuelo tomando una increíble velocidad que se perdió en el horizonte.
-Vanguard. Ayer me dijiste que harías todo lo posible para completar tu entrenamiento junto con mi soldado más confiable. Sé que no te cae bien pero te pido que por favor hagas un esfuerzo para que todo tu entrenamiento sea un éxito. Leí tú expediente de la academia militar que la Princesa Celestia me proporcionó y descubrí que a pesar de que te esforzabas en tu entrenamiento no eras el cadete más distinguido en cuestión de disciplina.
Vanguard solo bajó la mirada y se mantuvo firme mientras el Genearal continuaba.
-Por eso te pido, ya como un pony adulto, que hagas el esfuerzo de ser disciplinado y sigas las órdenes de Breaker. Él es un Legionario más experimentado que tú en combate y puede darte buenos consejos sobre cómo sobrevivir en la batalla.
-Lo haré, señor- Interrumpió el Capitán –No tenga cuidado, entiendo mi responsabilidad en este grupo y entiendo más el peligro de esta guerra. Entiendo que si no me preparo como debe de ser no podré proteger a mis seres queridos. No se preocupe, mis diferencias con Breaker no afectaran en nada mi entrenamiento.
El General complacido de sus palabras puso una pezuña en su hombro.
-Me alegra escuchar eso, Vanguard. Ahora vamos te llevaré con él para que inmediatamente empieces tu entrenamiento.
Ambos galoparon rumbo al sitio donde encontrarían a Braker. En el camino pasaron a varios Legionarios que marchaban en grupo de veinte pegasos y otros volaban en sincronía mientras que otros entrenaban levantando pesas y golpeando costales con armas no corto punzantes.
-Señor, ¿Puedo hacerle una pregunta?- Preguntó Vanguard mientras galopaban.
-Desde luego, Vanguard.
-¿Qué grado militar tiene Braker? Ya que se diferencia de los demás Legionarios y no porta un rango visible en su armadura.
-Vaya, sí que los archivos que me mandó Celestia sobre ti no mentían. Eres muy astuto e inteligente, Vanguard, y también eres muy observador- Se detuvo un momento mientras acariciaba su no tan larga barba. –No sé cómo explicártelo pero Breaker pasó a ser un Legionario que está sobre todos los rangos militares conocidos. Eso no quiere decir que no respete a una autoridad mayor pero le da derecho a decidir cómo actuar autónomamente en una misión muy delicada sin importar que espere órdenes de un superior. Él fue un caso especial, es un veterano en batallas y en misiones clasificadas, un ejemplo está esa misión por el cual lo odias.
Al escuchar eso, el Capitán, quedó muy impresionado y a la vez muy pensativo pues por un momento se le vino la idea de que ese tal Breaker puede ser uno de los pegasos que quiere levantar y dirigir un golpe de estado contra la Corona Equestre aprovechando los problemas actuales que surgieron con esta extraña guerra.
-Es increíble el talento que tiene ese Legionario. Debió haber nacido con un talento único para la guerra. Aun así no me agrada la idea de que entrenaré con un despiadado asesino.
-Vanguard, me prometiste que serías profesional en tu entrenamiento. Además no fui yo u otro oficial que ordenó que entrenaras con él. Fue Breaker que me pidió que él mismo te entrenara.
-¡¿Qué?!- Exclamó sorprendido Vanguard.
-Así como lo oyes. Me pareció raro al principio ya que él no entrena personalmente a ningún Legionario. Es más muchos le ha rogado que los entrene pero se niega a hacerlo pues entre sus escusas decía "Que no era un buen instructor" pero les compensaba dándoles consejos para ser un poco mejor en batalla o en rendimiento. Así que cuando supo que el Legendario héroe de Canterlot llegaría aquí me pidió que él se ofrecía como tu instructor.
El General siguió su camino mientras Vanguard lo seguía mientras pensaba en lo que le había dicho. Ahora estaba un poco confundido y la pregunta que le rondaba en su cabeza era: "¿Por qué quería entrenarlo?"
Llegaron a donde se encontraba Braker quien este estaba dándoles consejos a tres legionarios que portaban una larga lanza. Estaba ahí inspeccionado su postura y forma de combatir.
-Mantenga firme la posición. Sujeten la lanza firmemente y apunten siempre al centro de su mirada y nunca a los lados, nunca bajen la lanza o podrán tropezarse al embestir- Les decía mientras pasaba a revisaros y a corregirlos.
Los soldados obedecían a sus instrucciones mientras miraban hacia su objetivo que tenían en frente. Los objetivos eran sacos de arena que colgaban de un lazo y zigzagueaba de derecha a izquierda lo cual dificultaba un poco golpearlo.
-¡Recuerden concentrarse antes de atacar y empujar un poco la lanza antes de golpear para ganar precisión y ventaja! ¡Ahora!
A la orden de Breaker uno de los Legionarios emprendió el vuelo horizontalmente para embestir con su lanza uno de los sacos que colgaban y se movían de derecha a izquierda. Con mucha velocidad el soldado logró atravesar el saco de arena con su lanza y frenó después de eso para ver como lo había conseguido.
-¡Felicidades, lo has conseguido!- Gritó Breaker para felicitarlo.
Los otros dos Legionarios que faltaban volaron juntos contra su objetivo y siguiendo el consejo de Breaker también pudieron dar en el blanco. Estaban felices disfrutando su logro mientras que Breaker se acercó a ellos.
-Mejoraron mucho y recuerden lo que les enseñé siempre si quieren sobrevivir en el campo de batalla.
-¡Si, señor!- Respondieron al mismo tiempo aquellos Legionarios.
Después de eso los tres Legionarios se fueron muy felices volando mientras que Vanguard tal vez pensaba que se había equivocado con él y tal vez lo juzgaba mal a pesar de haber hecho algo imperdonable. Breaker había ayudado a mejorar las habilidades de esos soldados y eso era algo noble para Vanguard de un soldado.
-Buen trabajo, Breaker pero te traigo al soldado que pediste para entrenarlo- Le habló el General.
-General Race es un honor tenerlo aquí- Respondió Breaker mientras iba con ellos y miraba a Vanguard. –Buenos días Vanguard, sé que no te agrado pero comportémonos como soldados profesionales.
Vanguard asintió con su cabeza sin decir nada mientras lo miraba seriamente.
-Entonces todo está bien con ustedes. Te encargo que el entrenamiento de Vanguard sea muy completo, Braker. Espero excelentes resultados con el entrenamiento ya que aún tenemos amenaza rebelde queriendo atacar Clousdale de nuevo.
-No se preocupe, Señor, lo deja en buenos cascos.
El General Race al saber que todo iba a marchar bien con ellos dos entrenando decidió emprender el vuelo para retirarse del lugar y dejarlos solos.
-Te preguntarás con qué entrenamiento podemos empezar o si te voy a hacer una prueba física. Seamos sinceros, Venguard, tú superas las expectativas de dichas pruebas. En realidad todo el entrenamiento básico e intermedio de los Legionarios lo has superado.
-¿Entonces cuál es el propósito de entrenarme si tú mismo me dices que supero loas expectativas?- Preguntó desconfiado, Vanguard.
-Nunca dije que ya eras perfecto, aún te falta entrenamiento para mejorar tu combate. Si superas el entrenamiento que te dé, podré entrenarte en otras técnicas de combate que muy pocos soldados conocen.
-¿Acaso me estás motivando con mentiras típicas de "Si te esfuerzas mucho en tu entrenamiento podré enseñarte algo único"?- Le contestaba un poco burlón el Capitán.
Breaker solo sonrió al escuchar la respuesta del Capitán.
-Tú desconfianza me hace recordar a alguien de hace mucho tiempo. Entiendo que desconfíes o que te parezca absurdo pero esta vez debes creerme que te digo la verdad.
Ambos llegaron a un gran patio donde en el centro se encontraban dos grandes escudos que estaban colocados sobre dos grandes bases. Breaker se adelantó y tomó el primero con ambas patas delanteras.
-¿Has usado alguna vez un escudo en combate?- Preguntaba Breaker mientras sujetaba el escudo.
-Solo para bloquear proyectiles y proteger la primera línea de ataque- Respondía Vanguard.
-Entonces te enseñaré a pelear con un pesado escudo para que lo pongas en práctica- Le decía mientras le pasaba el enorme escudo de tamaño pony.
-¿Esto es necesario? Lo digo por el enorme tamaño que tiene y su peso no creo que sea el adecuado para una batalla.
-El escudo es la defensa primordial de un Legionario en combate y se nos entrena siempre con él. Es duro y difícil al principio pero pronto te acostumbrarás a él- Le decía mientras tomaba el otro escudo y se colocaba en su pata derecha y emprendía el vuelo. –Te enseñaré a cómo moverte y dar una ofensiva con este escudo. Te va a servir mucho en la batalla. Ahora ven, colócatelo en tu pata derecha e imita mi altura de vuelo.
Vanguard obedeció y se colocó el escudo en su pata derecha y emprendió el vuelo hasta llegar a la altura donde volaba Breaker. Le costaba trabajo aletear ya que no se acostumbraba al peso y al tamaño que era un poco incómodo.
-Listo, ¿Ahora qué?- Preguntaba Vanguard mientras no mostraba cansancio mientras aleteaba.
-Sé que es incómodo y no lo quieres expresar pero pronto te acostumbrarás. Una buena defensa puede ser una mejor ofensiva si la sabes ejecutar.
Terminando de explicarle, rápidamente puso su escudo enfrente de él y voló velozmente para embestir a Vanguard de frente. -¡Defiéndete!- Gritó estando a punto de embestirlo con fuerza.
Vanguard reaccionó a pocos segundos de ser impactado por Breaker. Alzó su escudo hacia el frente logrando bloquear la embestida pero la fuerza del golpe lo hizo caer del aire a la nube. La caída le dolió un poco así que rápidamente se recuperó y volvió al aire aleteando adolorido sus esforzadas alas.
-Tienes buenos reflejos, Vanguard. No esperaba menos de ti, tienes una gran resistencia como buena condición.- Decía Breaker mientras se preparaba para continuar el entrenamiento.
El Capitán alzó el pesado escudo enfrente de él mientras mantenía el equilibrio en el aire. –He pasado por varios entrenamientos extremos, no tendré ningún problema con este- Decía sonriendo mientras sujetaba firmemente su escudo.
-Bien, el objetivo de este entrenamiento es manipular el escudo como si fuera un arma. Golpear y repeler es lo esencial mientras portar un escudo- Breaker puso su escudo frente a él mientras seguía volando. –Ahora quiero que embistas con tu escudo, con todas tus fuerzas.
Vanguard sin perder el tiempo se preparó para hacerlo de inmediato. Voló tomando mucha velocidad hacía su oponente para golpearlo, que lo estaba esperando para recibir el impacto, pero casi al golpearlo sintió un fuerte golpe en el costado derecho del escudo que hizo que se golpeara su hocico con su propio escudo y callera de nuevo en la nube boca abajo.
Muy adolorido, el Capitán, se reincorporó poco a poco mientras con su pezuña se sobaba la mandíbula mientras que veía que Breaker estaba aún en el aire, aleteando y mirándolo de forma seria mientras su pata derecha estaba a su costado como si desviara algo que iba hacia él. Vanguard lo había comprendido, Breaker había desviado su embestida golpeándolo justo en el momento oportuno antes del impacto.
-¿Qué pasa, Vanguard, no esperabas un contraataque?- Le decía Breaker mientras aterrizaba cerca de Vanguard.
-Admito que me tomó por sorpresa y fue extraordinario su ofensiva- Decía Vanguard un poco molesto.
-No es una cosa increíble pero puede salvarte la vida. Puede que se te haga sencillo desviar una estocada, el ataque de una lanza o una alabarda pero desviar una carga de escudo es muy difícil. No te preocupes que para eso voy a entrenarte.
-Pues parece que no lo haces muy bien. Un pésimo instructor- Arremetió Vanguard.
-Eres impaciente pero a la vez eres comprensible- Lo miraba y por alguna extraña razón sentía algo de nostalgia. –Me recuerdas a mis instructores cuando apenas era un cadete. Uno era muy paciente y amable mientras que la otra me ponía a entrenar bajo condiciones muy extremas y era muy perfeccionista- Vanguard observaba que hablaba de sus recuerdos de una forma tan tranquila y alegre. -¡Pero basta de charla!- Dijo Breaker interrumpiendo sus pensamientos. –Continuemos el entrenamiento. ¡Levanta tu escudo y prepárate para comenzar!
-Sí, señor.-El Capitán obedeció y levantó su escudo y continuó con el entrenamiento junto a Breaker.
Las horas pasaban, Breaker y Vanguard entrenaban sin parar. Se escuchaban los estruendos de los escudos al chocar y cada vez que Vanguard caía al suelo, Breaker, lo castigaba mandándolo hacer flexiones con sus alas mientras cargaba el escudo en su lomo o hacer que sujetara el enorme y pesado escudo sobre su cabeza mientras volaba por cinco minutos. A veces, el Capitán lograba golpear o esquivar los golpes de Breaker e iba a prendiendo rápido las rutinas pero el otro Legionario no era tonto y a veces engañaba a Vanguard para derribarlo.
Llegó el atardecer y Vanguard estaba cansado en el suelo con heridas leves en la cara y un ojo morado a causa de los golpes con el escudo de Breaker. Mientras tanto el Legionario se acercó a revisarlo con cuidado mientras que el Capitán quería alejarlo de él.
-Tranquilo, sé que fui duro contigo pero eso no significa que no cuide de los soldados que tenga a cargo- Le revisaba el ojo y las heridas. –Buenas noticias, aún puedes conservar tu ojo- Lo decía mientras reía.
Vanguard apartó su pezuña de su cara bruscamente con su pata.
-¡Deja de burlarte! He tenido heridas más graves en un entrenamiento.
-Vamos no seas tan gruñón. La verdad es que has estado progresando mucho y aprendes muy rápido. En poco tiempo dominarás el ejercicio.
-No sé por qué eres tan amable conmigo. Eres estricto en el entrenamiento pero al final te haces pasar por alguien agradable a pesar de que sabes que no me caes muy bien.
Breaker lo pensó por un momento antes de contestarle.
-Vanguard, tengo el presentimiento que no eres el típico Capitán que da órdenes mientras esperas que todos hagan el trabajo, veo en ti ese Capitán que guía a sus soldados poniendo el ejemplo y que a veces recompensa sus logros. Pues dejame decirte que yo soy como tú- Vanguard se sorprendió al escucharlo pero se negaba a demostrarlo. –Una vez mi instructor me dijo que no hay que ser tan duro con los soldados que entrene pero al final del día, aunque haya sido muy duro el entrenamiento hay que animarlos aunque sea con un elogio, una broma o una sonrisa.
-Vaya, a pesar de tu aspecto rudo y antisocial eres muy sentimental y blando- Decía burlándose Vanguard.
-Siempre he sido así, Vanguard pero ser un Legionario de mi categoría debo olvidarme de esos sentimientos "blandos" que dices. ¿Sabes a lo que me refiero?
-Si lo sé- Respondía de mala gana recordando lo que hizo. -¿Y valió la pena?
Breaker miró al cielo mientras contemplaba como se alzaba la luna.
-Era mi sueño desde potro y juré que lo alcanzaría cueste lo que me cueste. Descuida si aún no te caigo bien, no me importa. Creo que debes irte a descansar, mañana continuamos el entrenamiento y por cierto ese escudo ya es tuyo, cuidalo bien.
Breaker se despidió y preparó sus alas para despegar pero Vanguard lo detuvo antes de irse.
-¡Oye, espera!
-¿Si?- Volteo Breaker algo preocupado -¿Tienes algún problema respecto al entrenamiento?
-No, no es eso. Solo quiero saber el nombre de tu instructor o del pegaso que te entrenó.
Breaker al escuchar eso sonrió como si la alegría le llegara a su corazón.
-Bueno, en realidad fueron dos pegasos que me han entrenado pero si te refieres al tipo amable que me daba consejos y me compraba helado cada vez que terminaba con éxito un entrenamiento pues su nombre era Ryder Redcloud.
Terminó de decirlo e inmediatamente emprendió el vuelo para desaparecer entre los edificios hechos de nubes.
Vanguard veía como se perdía entre los edificios mientras se quedaba muy pensativo.
-Así que fue entrenado por es pegaso que actualmente llaman "Traidor".
Se quedó pensado por varios minutos mientras se le pasaba un poco el dolor de las heridas de su entrenamiento. Después de eso voló de regreso a su dormitorio donde su amiga Shooting lo estaba esperando con una taza de chocolate caliente.
-¡Vanguard! ¡¿Qué te paso?!- Preguntó sorprendida al ver el ojo morado del Capitán pero al mismo tiempo se aguantaba reír por la desgracia de este.
-Oh ¿Esto? No es nada, solo son los gajes del entrenamiento que por cierto fue muy duro.
Entró al dormitorio y dejó el pesado escudo en una esquina y después se estaba quitando la armadura.
Shooting lo miraba discretamente mientras tomaba su chocolate caliente.
-Shooting, iré a tomar un baño si no te molesta-Dijo Vanguard al terminar de quitare la armadura.
-¿No cenarás conmigo?
-Cenaré después de la ducha. Por cierto, gracias por preparar la cena, eres una gran compañera.
Shooting sonrió al escuchar eso y el Capitán entró a la ducha para lavar sus heridas y relajarse un poco. Tardó mucho tiempo en la ducha hasta que por fin salió un poco más relajado y descansado. Shooting estaba sobre la cama, ya dormida recargada en la cabecera de esta y con un libro abierto sobre su panza un poco rechoncha por la cena. Vanguard sonrió un poco al verla así pero la despertó al cerrar la puerta del baño.
-¿Volverás a la cama, Vanguard?- Le decía estando un poco adormilada.
-Oh no, te dije que dormiría en una nube mientras tienes la cama para ti sola. No quiero darte más molestias.
-¡No es justo! ¿Por qué siempre eres tan malo conmigo?- Se lamentaba Shooting mientras se acomodaba para dormir.
El Capitán solo movía negativamente la cabeza mientras se servía algo de chocolate que su amiga preparó.
-Está bien, dormiré contigo pero recuerda que nada pasará entre nosotros.
-Eres difícil de convencer ¿Verdad?
-Te lo compensaré cenando juntos y dejaré que atiendas mis heridas. Solo eso.
Shooting sonrió y se volteó estando acostada mientras se arropaba con las sábanas.
Vanguard cenó muy tranquilo esa noche, disfrutó el chocolate caliente y unas galletas que encontró por ahí sin importar que fueran de su amiga. Pensó por un momento en Breaker y reflexionó que tal vez no sea un mal pony a pesar de lo que había hecho, talvez debía de darle una oportunidad y era muy conveniente tener un amigo o un aliado dentro de la organización mientras cumplía con su misión.
Terminó de cenar y fue directo a la cama que, con cuidado se acostó sin hacer mucho movimiento y no despertar a su gruñona amiga. Se volteó dándole la espalda y cayó profundamente dormido.
Al día siguiente se despertó muy temprano y bastante adolorido. Su compañera de habitación no le reclamó nada como lo hizo el día anterior. Ambos desayunaron sin fastidiarse el uno con el otro, por fin estuvieron en paz. Se arreglaron y se equiparon para otro día de entrenamiento en Clousdale y ambos salieron de la habitación rumbo a su destino. Shooting acompañó a Vanguard al lugar de su entrenamiento donde Breaker ya lo esperaba.
-No olvides tu escudo, cariño- Le decía Shooting a Vanguard con un tono coqueto y cariñoso para incomodarlo.
-No empieces, Shooting- Replicaba el Capitán en voz baja mientras se sentía incómodo y volaba con dirección hacia donde estaba Breaker esperándolo.
-¡No llegues tarde a la cena, cariño!- Le volvió a gritar Shooting a Vanguard cuando este llegaba frente a Breaker.
Breaker solo sonreía al ver la reacción molesta de Vanguard.
-Así que sales con Shooting Fire, excelente yegua. Eres muy afortunado, Vanguard.
-¡Breaker, ella está loca, ni siquiera es mi pony especial! ¡Yo estoy casado!- Lo decía agresivamente.
-¿Enserio eres casado? Eso sí es sorprendente ¿Cómo es posible que engañes a tu esposa?
-¡No es así!- Lo decía mientras se frustraba –Lo que pasa es… ¡Hay esto me pasa por ser bueno con todos!
Breaker solo se estaba carcajeando al ver el dilema en el que se encontraba el Capitán.
-¡Es broma! Conozco bien el comportamiento de Shooting. Tranquilo solo estaba jugando contigo- Le decía mientras le daba unas palmadas en su lomo –Veo que el ojo morado que te hice ayer te hace ver como un corcel rudo. ¿Te duele mucho?
Vanguard se calma un poco al escuchar las carcajadas de su instructor. –Pensé que erás más serio de lo que aparentas. Hasta que por fin escucho una carcajada tuya. Y hablando de mi ojo –Se tocaba con suavidad pues aún le dolía –Duele un poco pero no permitiré que vuelva a pasar.
Breaker le hacía señas para que lo siguiera.
Vanguard lo siguió galopando a lado de él -Eso está por verse. Sabes, siempre te creí como un pony que es capaz de controlar emociones pero parece que te vuelve loco esa yegua de Shooting.
-Sí, es un poco exagerada que me saca de quicio.
-Y también no sabía que eras casado. ¿Ya tienes hijos?
-Solo tengo una hermosa hija- Lo decía con orgullo.
-Y tu esposa ¿Eres feliz con ella?
-Es la yegua más hermosa y cariñosa que siento que no la merezco. Por supuesto que soy muy feliz a lado de ella- Lo decía muy enamorado pero de repente bajó un poco la mirada y sus orejas. –Lástima que esta absurda guerra nos mantenga separados, a veces temo que nunca podré verlos de nuevo.
Breaker lo miraba de reojo y analizaba los sentimientos de Vanguard en silencio.
-¿Tienes fotos de ellos?- Le preguntó para animarlo un poco.
Vanguard al escuchar esa pregunta se animó un poco -¡Claro! Siempre las llevo conmigo- Hizo un lado el pesado escudo que cargaba en su lomo y movió sus alas para abrir su alforja y sacaba su diario.
Breaker se sorprendió al ver el escudo que tenía grabado en la portada de su diario. -¿Acaso él recordará algo?- Pensaba.
El Capitán muy entusiasmado hojeaba las primeras páginas de su diario y en ellas sacó dos fotografías las cuales se las mostró a Breaker. La primera estaba Vanguard y Misty cargando a Fate con sus alas mientras posaban para la foto y en la segunda solo estaba Fate posando sonriendo mientras alzaba sus patas delanteras como si quisiera un abrazo.
-Mira, ella es mi esposa Mist Rain pero de cariño la llamo Misty. Es muy hermosa y muy amable- Le decía mientras le mostraba la primera fotografía. –Y está pequeña pegaso es mi hija Fate.
Breaker la miraba con atención la primera fotografía. –Ya tienes una buena vida hecha, Vanguard. Creo que en este momento ya tengo celos sobre tu estilo de vida, un estilo de vida que yo nunca podría alcan}
zar aun si tuviera que renunciar a todo lo que he logrado en mi carrera militar.
El Capitán lo miraba en silencio y con un poco de sorpresa pues no creía que un soldado de su talla y reputación abriera su corazón y compartiera sus más sinceros pensamientos.
-No sabía que un gran Legionario como tú fuera muy sentimental y más de alguien que haya cometido cosas… horribles en sus misiones- Lo decía un poco molesto Vanguard pues no olvidaba lo que Breaker había hecho.
-Parece que aun te molesta o que hice en el pasado ¿No es así? Contéstame una cosa, Capitán Red ¿Cómo te sentiste la primera vez que tomaste la vida de tu adversario?
Vanguard al escuchar esa pregunta sintió un nudo en la garganta y solo bajó mirada sintiendo que la culpa regresaba hacia él.
-Me sentí como si fuera la peor basura del mundo pero no quería sentirme así ya que era el enemigo, un criminal, un asesino al que le arrebaté la vida pero aun así me sentí igual que él. Mi cuerpo me temblaba y yo…
-Ya veo- Interrumpió Breaker. –Sabes, cuando asesiné a ese bebé pony yo me sentí igual pero no era la primera vez que le había rebatado la vida a alguien. Mi infancia fue dura, Vanguard. De pequeño tuve que matar para sobrevivir hasta que dos pegasos me acogieron y me entrenaron, me enseñaron a sobrevivir y canalizar toda esa furia de sentirme la peor basura por hacer lo que hice en hacer algo por el bien de todos- Vanguard lo volteaba a ver prestándole más atención. –Aun así no es un pretexto para justificar lo que hice ese día. Cuando lo hice sentí miedo por primera vez pero solo recordé que un buen soldado sigue las órdenes al pie de la letra si es para un bien común y no dudé en hacerlo.
Mientras lo narraba, su mente empezaba a bombardearlo de pequeños flashbacks donde él se veía galopando por el patio de una enorme mansión hecha de nubes y se dirigía a una puerta enorme de madera cuyo centro adornaba un escudo de armas que tenían grabado el sol y la luna a los lados de un escudo medieval mientras que un ala que sujetaba una flecha y una herradura que lanzaba relámpagos adornaban la parte superior e inferior de dicho escudo el cual lo unía una gran y brillante estrella. Cruzó aquella puerta y después de cruzar un enorme pasillo desenvainó su espada, preparándola para atacar y luego de eso entró a otra habitación donde solo se escuchaban los sonidos de una sanguinaria batalla.
Al recordar esos sonidos de aquella batalla volvió en sí y solo miró por un momento a Vanguard.
-¿Qué hiciste después de haber matado a tu rival?
El Capitán sin titubear contestó tranquilamente a su pregunta.
-Al principio mi cuerpo tembló de miedo. Aquel que había matado asesinó a varios soldados que estaban a mi mando e inclusive yo corría peligro pero no lo entendía bien del todo. Aun así me controlé, recobré mi compostura y seguí guiando a mis soldados por el bien de ellos. No podía permitirme derrumbarme psicológicamente, ellos confiaban en mí, en mi liderazgo. Sus vidas estaban en mis cascos- Volteó a verlo a los ojos –Respóndeme una cosa ¿Te arrepientes de haber asesinado a ese pequeño pegaso?
Breaker, al escuchar esa pregunta, lo miró fijamente, tomó su tiempo para contemplar el rostro del Capitán y mientras lo hacía le llegaban recuerdos de aquél día por el cual Vanguard lo juzgaba mal. Le llegó una imagen de esa misma habitación en la que había entrado y a sus pies yacían varios cuerpos ensangrentados mientras su espada estaba teñida de rojo. Envainó su espada y volteó donde una cuna estaba detrás de él, se acercó y vio a un pony bebé de color blanco durmiendo plácidamente. Sacó un pequeño puñal que llevaba entre su armadura y colocó un casco en la boca del pequeño que dormía muy tranquilo y a continuación clavó el puñal, y al hacerlo volvió a ver el rostro de Vanguard. Volvió al presente.
Breaker solo empezó a dibujar una sonrisa mientras miraba al Capitán y estiró su casco con las fotografías de la familia de Vanguard que el mismo Capitán le había dado y mostrado. Vanguard al ver aquella sonrisa reconfortante había pensado que Breaker perdió la cabeza, solo se limitó a tomar las fotografías mientras observaba que estaba a punto de responderle a su pregunta.
-Valió mucho la pena y no me arrepiento de nada.
Contestó Breaker con una sonrisa en su rostro mientras le devolvía las fotos a Vanguard.
El Capitán tomó las fotos y las guardó junto a su diario mientras no le quitaba la vista a Breaker y a su siniestra sonrisa.
-No puedo creer que hables sobre lo horrible de arrebatar una vida cuando veo que disfrutas asesinar a bebés inocentes- Le reprochaba Vanguard.
Breaker no le tomó muy enserio su comentario y solo se limitó a mirar arriba como si tratara de recordar algo.
-Ryder me dijo que no me arrepienta de mis acciones. Todo lo que hicimos, hagamos y por lo que haremos después formarán nuestro carácter y nos mostrará el camino sobre lo que queremos llegar a ser. No hay vuelta atrás, lo hecho, hecho está.
-No me sorprende, sigues los consejos de un traidor.
Al escuchar ese comentario, Breaker se molestó mucho.
-¡No le faltes al respeto a mi maestro! Fue un gran soldado cuyas decisiones que le pudieron costar su vida ayudaron para evitar un conflicto más grande- Reprochó furioso Breaker.
Vanguard solo miraba su reacción.
-Disculpame, tienes razón en algo, Ryder era un gran soldado y como tal merece respeto sin importar lo que hubiese hecho en el pasado. Aun así recuerdo que me dijiste que fuiste entrenado por dos grandes guerreros pegasos y quiero intuir que aquel otro pegaso era nada más que la esposa de Ryder. ¿Cómo se llamaba?
-Se llamaba Lucky Sparxs- Contestó inmediatamente Breaker. –Y parece que tienes la misma astucia e inteligencia que ella. Me recordaste a ella al unir todos los puntos con tan poca información. Solo que ella era más estricta y de un carácter volátil.
-Y aun así los traicionaste y mataste a su único hijo. No te importó que fueran tus mentores o tus mejores amigos o compañeros. Solo seguiste órdenes y sin importar lo que fueran para ti, hiciste…
-Vanguard- Interrumpió al Capitán –Creeme que me hubiera dolido más si me ordenaran acabar con sus vidas por eso me ordenaron asesinar a su hijo. Mis superiores lo pensaron y decidieron darme esa orden. Tenía un vínculo especial con ellos, ellos sabían que no podía hacerlo y con su hijo fue muy diferente. ¡Ahora antes de que me reproches sobre o que está mal o lo que está bien no me importa lo que opines de mí! Si te entreno para enseñarte lo que sé y después con eso quieres matarme yo estaría orgulloso porque me has superado. ¡Ahora defiéndete y demuéstrame que tienes razón en estar molesto!
Decía muy molesto mientras rápidamente tomó su escudo y empezó a atacar a Vanguard.
El Capitán sorprendido por su reacción hostil hacia él y sin previo aviso, intentó guardar rápidamente su diario en la alforja que tenía en su costado pero a punto estuvo de guardarlo cuando el golpe del pesado escudo de Braker venía hacia él. Alcanzó a protegerse con sus alas al cubrirse del golpe pero era tal la fuerza que dicho golpe lo arrojó hacia un lado, haciendo que cayera al suelo y el diario saliera volando y cayera sobre la superficie de la nube donde estaban platicando y a punto de entrenar. Vanguard se levantó inmediatamente y volteo a ver dónde había caído su diario. Tomó el enorme escudo que llevaba en su lomo y se puso en guardia para el siguiente ataque.
-¡¿Acaso enloqueciste, Breaker?!
Breaker arremetió de nuevo contra él pero está vez, Vanguard, logró desviar el golpe con su escudo. Lo golpeó tan fuerte que lo derribó. Aprovechó que su oponente estaba indispuesto para atacarlo y fue volando a donde estaba su diario para recogerlo pero antes de llegar fue de nueva cuenta embestido por Breaker que increíblemente se había recuperado rápidamente.
-¡¿Qué?!- Exclamó sorprendido Vanguard mientras se reincorporaba, miró su diario que poco a poco se iba hundiendo entre la nube solo era cuestión de tiempo en que se hundiera más para caer al vacío y ya no podría recuperarlo.
-¡Capitán Vanguard, demuéstreme que yo estoy equivocado y que usted tiene razón!
Volvió a cargar otro ataque con su escudo, su velocidad de embestida era más rápida que en el entrenamiento del otro día. Ahora sí, sus ataques querían lastimar gravemente al Capitán.
Vanguard se olvidó de su diario y se concentró en su oponente y bloqueó aquella fuerte embestida. El sonido del choque los escudos sonó como un trueno pero el esfuerzo de Vanguard por no ser golpeado hicieron que él desviara el golpe y contratacara. Le quitó la guardia y lo golpeó de nuevo en la cara y quiso darle un segundo golpe pero Breaker lo bloqueó fácilmente con su pesado escudo. La batalla entre ellos se llevaba en el aire pues así era más fácil manipular los pesados escudos y a pesar de que Breaker tenía el mismo tamaño y constitución que Vanguard, este podía manipularlo como si estuviera hecho de madera y más ligero. Por otro lado, Vanguard, le costaba más trabajo cargarlo y manipularlo pero se esforzaba en bloquear y contraatacar los ataques de Breaker así que igualaba sus habilidades con él a cambio de su resistencia en la batalla.
La lucha seguía, Breaker no le daba tregua al pobre de Vanguard pues sus golpes eran tirados a lastimarlo y no le deba ninguna oportunidad al pobre Capitán de contratacar o de simplemente tomar distancia. Mientras tanto, Vanguard, bloqueaba con perfección aquellos ataques, los desviaba con tal perfección que él mismo temía equivocarse y recibir un gran golpe que pudiera dejarlo noqueado o con algún hueso roto. Su aleteo cada vez era más desincronizado pues la fuerza de los golpes era mayor que perdía el equilibrio en el aire.
-¡Ya me cansé de esto!
Gritó Vanguard empezando a contraatacar pero sus contraataques eran bloqueados fácilmente por Breaker que esté no le daba tregua al Capitán que ya estaba agotado.
El Legionario golpeó fuertemente el escudo del capitán por el lado derecho haciéndole que perdiera el equilibrio y se descubriera por un momento para propinarle un fuerte golpe directo a la cara; lo cual hizo que el Capitán bajara completamente el escudo que portaba. De nuevo se impulsó para darle otro golpe pero esta vez con el filo borde del escudo. Vanguard, rápidamente reaccionó y bloqueó el letal golpe que iba dirigido hacia él pero su último impulso como esfuerzo lo aprovechó para apoyarse y girar su cuerpo para darle una fuerte patada en el pecho haciendo que perdiera el equilibrio y cayera. La patada fue tan fuerte que, Breaker, no pudo volver a aletear por el inmenso dolor.
Vanguard sacudió sus débiles y cansadas alas para impulsarse un poco sosteniendo el escudo enfrente y embestirlo mientras caía libremente. Breaker cayó sobre la nube donde el diario de Vanguard había caído y se iba hundiendo poco a poco. El Capitán había caído arriba de él logrando golpear con su peso el estómago y las costillas del Legionario.
-¡Esto acaba aquí!- Gritó Vanguard mientras alzaba el pesado escudo y dejándolo caer violentamente golpeando con el borde la cara de Breaker.
El Legionario estaba cansado y herido, recibió el golpe de lleno en la cara si intentar protegerse. El golpe que recibió fue muy fuerte lo que provocó que ambos atravesaran la nube donde estaban postrados. Ambos cayeron libremente al vacío, ambos estaban demasiado débiles para agitar sus alas para poder volar así que solo se limitaron a extender sus alas lo cual ayudó a alivianar un poco la caída pero aun así fue una caída fuerte y dolorosa. Vanguard antes de impactarse contra el suelo se cubrió con el escudo el cual amortiguó un poco el impacto en el suelo, mientras que Breaker cayó de espaldas haciendo que su armadura se rompiera y fracturara un poco. Su escudo cayó en otra dirección y su yelmo salió despedido de su cabeza al protegerlo del fuerte impacto del suelo. Se quedó acostado mientras se quejaba un poco del dolor en todo su herido cuerpo.
El Capitán, adolorido lentamente se levantó. Sentía que sus patas le temblaban al reincorporarse. Solo miró hacía donde estaba Breaker tirado y alcanzó a escuchar que se quejaba del dolor, aún estaba vivo. Habían sobrevivido a una gran caía. Vanguard reconoció que ese guerrero era difícil de matar. Arrojó a un lado su escudo y galopó lentamente a donde se encontraba Breaker. Al acercarse vio que no podía moverse, tal vez su espalda estaba fracturada.
-Que quede claro que esto lo hice en defensa propia. Pero debo confesarte que quería hacerte esto desde aquel día que supe que eras un asesino desalmado. No voy a matarte, no quiero ensuciarme los cascos con alguien que no vale la pena.
Breaker al escuchar eso empezó a reír con dificultad.
-Somos soldados, Vanguard. Y bien sabes que los mejores siguen órdenes y cumplen la misión a costa de todo.- Se quejó por un momento de su heridas antes de seguir hablando. –Tal vez ese día, aquella noche, no quería cometer tal acto pero lo hice y de nuevo te lo repito al tenerte ante mí y estando derrotado bajo tus cascos ¡No me arrepiento!
Vanguard lo miró muy molesto por sus palabras que dijo.
-Eres un increíble guerrero pero no eres uno al que deba respetar.
Al terminar de decirle eso miró hacia arriba pensando en cómo regresar a Clousdale estando muy mal herido.
-Pasate la prueba- Dijo en voz baja Breaker en tono adolorido.
-¿Qué dices?
-Pasaste la prueba. Por fin terminaste el entrenamiento y comenzaras otro. Conocerás tu verdadero origen.
-Ahorra tus fuerzas, ya estas delirando.
-Yo sé que Celestia te mandó aquí de encubierto.
Vanguard al escuchar eso se sorprendió pues nadie sabía que él estaba ahí por una orden especial de la Princesa.
-¡¿Cómo sabes eso?!
-Soy el informante de Celestia y me alegro que haya puesto a un excelente soldado como tú en esta misión. No me decepciones- Extendía su ala izquierda la cual estaba sujetando algo. Era el diario de Vanguard que lo había tomado cuando cayó justo donde estaba.
El Capitán quedó muy sorprendido por lo que Breaker sabía, así que con mucha dificultad se agachó para tomar su diario y guardarlo en la pequeña alforja que cargaba en su costado. Al alzar nuevamente la mirada se dio cuenta que estaba rodeado de pegasos Legionarios que bajaron a ayudarlos. Al Capitán lo recostaron en una camilla para llevarlo al pabellón médico del cuartel al igual que a Breaker, que escuchando con atención a los médicos que lo revisaban decían que estaba muy delicado. Aun así solo se recostó para descansar de sus heridas hasta que llegara al pabellón médico.
Llegando al pabellón médico de Clousdale, el Capitán, fue atendido por sus heridas y moretones que afortunadamente no fueron muy graves pero seguía bajo observación médica.
-¡¿Qué, tres costillas rotas?!- Exclamó Vanguard ante la notica del médico.
-Capitán, hemos estudiado sus resultados de sus radiografías y tiene tres costillas rotas por la caída. Me sorprende ver que o tiene más huesos rotos al caer de semejante y peligrosa altura. ¿Qué paso?- Preguntó el médico mientras le vendaba el torso de su cuerpo.
-Lo que pasó fue demasiado rápido. Solo recuerdo que antes de impactarme contra el suelo usé el escudo para amortiguar la caída. No sentí dolor alguno en el momento del impacto pero recuerdo que escuché un crujido después del impacto. Aun así pude levantarme, con dificultad, pero pude hacerlo.
El médico terminó de vendar al Capitán y se dirigió a la tabla de diagnósticos para anotar algunos apuntes.
-Ya veo, increíble. El escudo pudo soportar el impacto de caída libre y el precio por eso fueron las tres costillas rotas. Pudo levantarse sin quejarse gracias a la adrenalina que recorría su cuerpo. Su entrenamiento fue tan extremo que parecía que peleaban por su vida. Sí que están locos, chicos.
-Sí, locos…- Se tocaba su costilla mientras pensaba en la pelea que tuvo con Breaker. –Entonces ¿Estaré fuera de servicio? ¿Cuánto tiempo? ¿Un mes o serán dos?
-Solo serán un par de días y volverás a integrarte a tus filas con los Legionarios.
-¿Un par de días?
-Sí, tengo órdenes del General Cloudian de que cure a sus dos mejores Legionarios lo más pronto posible. Nuestra medicina puede que tome un lento proceso para eso pero tenemos ingredientes mágicos y plantas curativas que pueden acelerar el proceso. Desgraciadamente los ingredientes que tenemos son muy escasos y solo se usan para los miembros elite o soldados importantes. Es una lástima que no haya para todos. Descansa y en un momento vuelvo con tu dosis preparada.
El médico pony salió de la habitación de Vanguard y justo cuando salió entro su amiga Shooting Fire que parecía molesta al verle en ese estado.
-Hola- Le dijo al verla mientras intentaba con mucho dolor sentarse en la cama donde estaba postrado. –No creí que tuviera visitas.
-¡¿Qué fue toda esa locura?!- Interrumpió su amiga alzando su voz mientras se acercaba a él y le dio un golpe en los vendajes de sus costillas lo cual el Capitán soltó un quejido de dolor y encorvó su cuerpo protegiéndose con ambas patas sus costillas. -¡Pelear irresponsablemente con un pony de alto mando y quererlo matar en pleno combate justo en las afueras de Cloudsdale!
Vanguard seguía encorvado abrazándose así mismo para mitigar un poco el dolor del pequeño golpe que le dio su enfadada amiga.
-Fue un accidente- Le decía con dificultad para poder hablar mientras aguantaba el dolor. -¿Vienes a acompañarme y darme ánimos o simplemente vienes a terminar el trabajo?
Shooting lo tomó de sus cachetes y juntando su naricilla con la de él lo miro a los ojos de forma amenazante.
-No vuelvas a hacer este tipo de locuras ¡¿Entendiste?! No quiero ser la pony que me presente ante tu fea esposa para decirle que el idiota de su marido se mató haciendo una tontería.
El Capitán que se mantenía congelado ante la mirada demasiado cerca y amenazante de su vieja amiga, pasó saliva y solo se limitó a verla a los ojos mientras que sus naricillas se juntaban. Lentamente asintió su cabeza de forma positiva para hacerle entender que había comprendido su amenaza.
-No sabía que engañarías tan rápido a tu esposa, Vanguard. Entiendo que la vida de un soldado es bastante solitaria y errante a veces. Así que no puedo culparte si necesites de cualquier compañía que atienda tus necesidades carnales.
Se escuchó una voz grave y tranquila que venía de la puerta de la habitación de Vanguard y cuando ambos voltearon aun teniendo sus naricillas pegadas el uno al otro, se dieron cuenta que se trataba de Braker que los miraba con una sonrisa tranquila mientras que con una pata se sujetaba del marco de la puerta.
Al verlo ambos se separaron rápidamente y sonrojados.
-¡No es lo que parece!- Exclamó el Capitán muy apenado.
-¡Es verdad! Yo solo le estaba dando un ultimátum a este idiota- Contestó un poco molesta Shooting mientras desviaba la mirada.
Breaker se echó a reír con fuertes carcajadas mientras avanzaba para acercarse más a ellos. Su galope era lento y doloroso, se sujetaba de las cosas que había en su paso con la ayuda de su pata izquierda mientras que sus alas estaban vendadas junto a su cuerpo la cuales no podía hacer uso de ellas.
-Descuiden, solo me gusta molestar a los ingenuos reclutas nuevos.
-Pensé que no te ibas a poder mover en unos días debido a esa gran caída. ¿Te sientes bien?- Le decía el Capitán cuando lo veía quejarse al moverse.
-Tranquilo, Vanguard, he peleado muchas batallas muy difíciles y nada pudo conmigo. Te aseguro que mañana estaré como si nada hubiera pasado.
Por fin Breaker llegó hacia donde reposaba el Capitán.
-Felicidades, has pasado tu prueba de entrenamiento. Oficialmente te nombraría como un Legionario más entre nuestras filas pero desgraciadamente no tengo el cargo para decidir eso. Mañana te llevaré con el General Cloudian e informaré tu progreso. De ahora en adelante todo será más difícil, mi entrenamiento aún no ha acabado y no te soltaré hasta que te vea enfrentarte a un relámpago.
El Capitán dibujaba una sonrisa desafiante al mirarlo.
-¿Son otras palabras fantasiosas que usan los oficiales para asustar a los reclutas? No tengo miedo en lo que pueda venir pero si vamos a trabajar juntos espero que valga la pena.
Breaker vio el valor en los ojos de Vanguard y dentro de él estaba orgulloso del Capitán y de lo que pronto podría convertirlo con el entrenamiento que tenía preparado para él.
-Vanguard, perdone la tardanza pero nuestros laboratoristas les cuesta mucho trabajo combinar ingredientes mágicos de extraña rareza- Interrumpió el médico militar que llegaba sosteniendo una bandeja con su pata la cual llevaba dos matraces con el brebaje mágico y con sus alas sujetaba y hojeaba el expediente médico de Vanguard. No se dio cuenta que Breaker estaba ahí hasta que chocó con él y tambaleante logró equilibró ambos matraces para que no cayeran al suelo luego de su choque imprudente.
-¡Señor Breaker! ¿Qué está haciendo levantado de su cama?- Preguntó preocupante el médico mientras dejaba la charola con matraces en la mesa de estar que estaba junto a la cama de Vanguard. –Debe tomar reposo para que la poción haga efecto. Ya no es tan joven como antes.
Breaker apartó al médico con su pata derecha, ignorándole tolo lo que le decía. Galopó un poco hacia donde estaban aquellos matraces con la poción y tomó uno con su pata y sin perder el tiempo se lo bebió al instante.
El médico militar estaba sorprendido del acto de Breaker que no se atrevió a hacer algo para evitarlo.
-Esa doble dosis era para Vanguard. Sin eso no podrá recuperarse. ¡No debió hacerlo! ¡A usted ya se le administró su dosis recomendable!
Vanguard y Shooting se quedaron sorprendidos al escuchar al médico y más por la acción de Breaker pues parecía que quería sabotear la recuperación de Vanguard.
Al terminar de beber la pócima, Breaker arrojó violentamente el matraz vacío al piso haciendo que este se rompiera.
-No se preocupe, doc. Mi cuerpo es muy resistente como para dejarlo descansar. Mientras tanto, Vanguard solo necesita una dosis para recuperarse, ya veremos si tiene lo que necesita para seguir con mi entrenamiento.
Al terminar de decir esas frías palabras, Breaker, con lento galope se dio la media vuelta y salió de la habitación de Vanguard sin decir ninguna palabra más. Todos lo miraban en silencio hasta que por fin se retiró del lugar.
El médico muy apenado por lo que acababa de suceder le dio el matraz con el brebaje restante al Capitán.
-Lamento lo ocurrido con el Legionario Breaker. Nunca antes se había comportado de esa extraña manera. Puedo decir que era muy orgulloso en cuestión de su salud pero quitarle el medicamento a un paciente y más a otro Legionario ¡Nunca lo había visto hacer eso!
Vanguard recibía aquel matraz con la pócima medicinal y mientras observaba el extraño y asqueroso color morado burbujeante, sin pensarlo dos veces y decidido se lo bebió aguantando la respiración. Al terminar sacó su lengua tosiendo un poco ya que sentía un sabor picante que recorría toda su garganta.
-¡No puedo describir este sabor! ¡No es amargo pero tampoco dulce pero si picoso!- Decía mientras continuaba tosiendo y al cabo de un poco rato en lo que se le pasaba esa picante sensación en su garganta ya podía hablar mucho mejor. –Espero que este medicamento funcione, nunca me han suministrado medicamentos mágicos. Solo escuchaba que las cebras eran las únicas autorizadas para fabricar dichos brebajes y eran demasiado costosos para que cualquier pony pudiera costear dichos remedios. Y no te preocupes por Breaker, ese tipo es un loco sin remedio. Yo también sé arreglármelas como pueda.
Se recostó en su cama para descansar del esfuerzo que hizo para beberse toda la poción de un solo trago.
-En efecto, Vanguard, estos tratamientos son muy costosos; siéntete afortunado de que el General te tenga un alta estima como para costear dichos tratamientos en ustedes- Decía el médico pony mientras que recogía el matraz vacío que había dejado Vanguard en la mesita de estar que estaba a lado de su cama. –Y no solo las cebras tenían el potencial de hacer aquellas pociones, cualquier pony con altos conocimientos en herbolaria y magia podía prepararlos, desgraciadamente con esta guerra, esos pocos han ido desapareciendo y los ingredientes han escaseado- El médico pony entregó aquella charola con el matraz vacío a la primera enfermera que iba pasando por el pasillo fuera de la habitación de Vanguard, luego se volvió para revisarlo.
-¿Cree que podrá reponerse completamente con esa medicina?- Preguntó Shooting.
-¿Con una sola dosis de la poción? No estoy seguro. Vanguard aun es joven y puede que sus huesos reaccionen de forma positiva a la mitad de la dosis recomendada. Lo iba a dejar ir a su dormitorio esta noche pero me temo que tendrá que quedarse aquí para su observación.
-Vaya tragedia- Replicó Vanguard de forma sarcástica –No hay remedio tendré que pasar la noche en un frío hospital lejos de mi dormitorio y de mi molesta compañera de cuarto.
Al escuchar eso, Shooting, quería golpearlo de nuevo en las costillas pero por respeto al médico que estaba ahí presente solo se aguantó las ganas de hacerlo.
-No creo que sea necesario que Vanguard se quede en observación esta noche, no está en peligro de muerte solo tiene unos cuanto huesos rotos- Argumentaba Shooting para persuadir en la decisión del médico militar.
-Lo lamento, señorita Fire, pero como es un paciente de grado prioritario por la orden del General Cloudian me temo que debe quedarse aquí para que profesionales de la salud como nosotros monitoreé su avance médico. Es imperativo que observemos el comportamiento de la mitad de dosis del medicamento mágico dentro del cuerpo del paciente.
-Tiene razón el doctor, Shooting, deja que haga su trabajo adecuadamente- Le decía entre dientes un poco molesto Vanguard a su amiga Shooting para que dejara de persuadir al médico.
Shooting volteó a ver a Vanguard mientras fruncía el ceño de manera molesta y al instante tomó un termómetro que estaba cerca de ahí y se lo metió a la fuerza en la boca para que no hablara más y dejara de interrumpirla.
-Si necesita algún médico o enfermera que se especialice en pacientes de ese grado esa puedo ser yo. Tomé curso de primeros auxilios avanzados y enfermería militar para que mi escuadrón en caso de accidente pudiera atenderlos yo misma- Decía dibujando una enorme sonrisa que ponía incómodo al propio médico pony.
-Tiene grandes conocimientos pero como ya le dije…
-Vamos no es para que Vanguard se fuera a morir- Interrumpió al médico mientras jalaba la pata trasera de Vanguard para demostrarle que seguía con signos vitales mientras que el Capitán estaba viendo todo, molesto y con el termómetro aún en su boca y cruzaqdo de cascos. –Ve, es un corcel fuerte y si tiene preocupación de que el General lo vaya a castigar dígale que yo tomo la responsabilidad.
-¡Bien!- Exclamó el médico ya hartó de las excusas de la Capitana Fire -¡Puedes llevártelo, solo déjame en paz!- Al terminar de decir esto firmó una hoja de alta y se la dio a Shooting para que abandonen el hospital inmediatamente.
El médico salió un poco molesto de la habitación dejándolos solos a los dos.
-Te saliste con la tuya de nuevo- Dijo Vanguard después de escupir el termómetro que Shooting le había puesto en la boca para que no dijera ninguna sola palabra.
-Solo digamos que tengo poder de convencimiento. Bien es hora de irnos que debo cuidarte muy bien esta noche- Le decía Shooting poniendo una cara coqueta mientras que el Capitán solo volteaba la mirada ya un poco fastidiado.
Shooting lo ayudó a levantarse y sirviendo de apoyo para que su amigo pudiera apoyarse al galopar lentamente hasta que salieran del hospital. Galope a galope por fin salieron y la Capitana Shooting de un solo movimiento rápido y brusco hizo que su amigo cayera en su lomo para poder llevárselo hacia su dormitorio.
-¡Oye, no soy un costal de papas!- Replicó el Capitán un poco adolorido.
-Ahora eres mi costal de papas- Respondió con una leve risilla Shooting.
Ella voló cargando a su amigo en su lomo hacia su dormitorio. En el camino, Vanguard, disfrutaba de la brisa nocturna de Clousdale que golpeaba su rostro mientras se recostaba en el lomo de su amiga durante el viaje.
Ambos llegaron en muy poco tiempo a la habitación que compartían pero para esto Vanguard se había quedado dormido durante el viaje.
-¡No seas flojo y ve tú mismo a tu cama!
Fue lo último que se escuchaba esa noche.
Al día siguiente, Vanguard, estaba sentado en la cama quitándose los vendajes que cubrían su torso. Estaba impresionado, ya nada le dolía al mover sus alas ni al tocarse en sus costillas. Estaba maravillado con el resultado de la pócima.
Shooting que estaba preparando el desayuno volvía con una charola llena de sándwiches de atún que le llevaba a su compañero que estaba en cama cuando lo vio que estaba sentado quitándose los vendajes de su cuerpo.
-¡¿Acaso han sanado tus huesos rotos?!- Preguntó emocionada al verlo moverse sin dificultad al quitarse sus vendajes.
-Eso parece, es increíble los resultados de esa medicina mágica- Se levantaba de la cama de un salto y al caer con sus cuatro patas sobre el piso de nube de la habitación no sintió molestia alguna. –Es increíble no siento ninguna molestia. Ahora veo por qué estos tratamientos son muy costosos y no están al alcance de cualquiera. Lástima que no puedan usarse en los soldados que luchan en el frente.
-Al menos de nuevo estás sano para poder continuar con la lucha. Ahora deja de preocuparte y come algo para que recuperes tus fuerzas ya que esta será la última vez que te cocino y si lo hice fue por que estabas delicado- Se llevaba la charola a la mesa que tenían en la habitación.
Vanguiard solo sonrió al ver que volvió el carácter estricto de su compañera y la siguió hasta la mesa para poder desayunar tranquilo con ella.
Al terminar de desayunar, ambos, vestidos con sus respectivas armaduras de Legionarios, salieron del edificio donde estaban hospedados listos para partir a su destino.
-¿Estás seguro de que ya puedes volar?- Preguntó Shooting algo preocupada –Acabas de recuperarte pero pienso que no debes esforzarte en este instante.
-Tranquila, recuerda nuestro entrenamiento: Debemos estar siempre preparados a cualquier circunstancia. Para eso nos entrenamos. Además si me llego a lastimar tendré a mi enfermera favorita atendiéndome día y noche mientras me recupero- Le tocaba su nariz con su pezuña mientras que ella se sonrojaba frunciéndole el ceño como si estuviera molesta.
-¡No te mala acostumbres, solo no quería dejarte pasar la noche en un frio hospital!- Le replicó al mismo tiempo que emprendió el vuelo dejando a Vanguard atrás.
-Pero que extraña manera de decir "me importas mucho"- susurró mientras emprendía el vuelo para seguirla.
Al volar, Vanguard, se sorprendió que las fuerzas y agilidad de sus alas volvían a la normalidad y comprobó que sus heridas y huesos estaban ciento por ciento curadas. Aprovechó para hacer unas acrobacias en el aire para comprobar si no había otro malestar pero pudo volar como siempre e incluso mejor.
Shooting sonreía al verlo volar libremente y haciendo esas acrobacias mientras sobrevolaban Clousdale.
-¡No te emociones mucho o podrás chocar con otro pony o peor aún, un edificio!- Le gritaba mientras volaba cerca de él.
Ambos aterrizaron cerca de un edificio enorme de dos niveles, su fachada decorada con columnas griegas hechas de nubes y una enorme puerta de madera y ventanas cuyos marcos de nubes fueron esculpidas y adornadas con curiosos relieves y formas que resaltaban a simple vista. Varios Legionarios de alto rango entraban y salían del complejo.
-Que tengas suerte en la reunión del General Cloudian. No creo que te castigue por la pelea de ayer donde casi te matas- Le decía Shooting un poco preocupada.
-Estoy acostumbrado en meterme en muchos problemas así que no me preocupa las consecuencias en este punto. Suerte con el entrenamiento de tu equipo de Wonderbolts, perdón, Escuadrón Dash.
Shooting sin decirle nada solo lo abrazó sorpresivamente y después se separó para emprender el vuelo hacia su destino.
Vanguard miró a su amiga volar hasta perderse entre los edificios de Clousdale. Después de eso entró en aquel enorme complejo arquitectónico de los pegasos Legionarios y caminando entre sus enormes pasillos decorados con los mejores lujos de la ciudad de las nubes encontró a Breaker recargado en una columna de nube y cruzado de cascos.
-Parece que ya te recuperaste de todo. Sabía que no eras tan delicado como los Guardias de Celestia.
Vanguard fue hacia él mientras con tono un poco confiado y burlón le contestó:
-Y yo tenía entendido que un Legionario de tu talla era imposible de derribarlo en pleno vuelo.
Ambos rieron por un momento.
-Me encanta ese estilo temerario que tienes, Vanguard. Vamos, el General nos espera.
El Capitán asintió y lo siguió mientras subían unas escaleras hechas de nubes que los llevaban al segundo pisó, siguieron el único pasillo que dividía oficinas en ambos extremos hasta que llegaron al final donde un Legionario sentado en un escritorio y escribiendo a pluma sobre un documento los estaba esperando, y detrás de él una enorme puerta de roble.
-¿Nombre y motivo?- Preguntó aquel Legionario sin mirarlos a la cara mientras seguía escribiendo sobre el documento.
Breaker se adelantó a contestarle.
-Legionario con nombre clasificado, Breaker y el Legionario Honorario Vanguard Red venimos a la reunión solicitada por el General Cloudian.
El Legionario detrás del escritorio tomó un sello y selló el documento que había escrito. Después se levantó de su silla y se dirigió a la gran puerta de roble. -Un momento caballeros, iré a anunciarlos- Entró para cerrar la puerta tras de él.
-¿Nombre Clasificado?- Preguntó Vanguard confundido.
-Es una larga historia- Contestó Breaker de manera tajante.
Vanguard quiso indagar más en el tema pero al ver regresar al Legionario de la oficina del General ya no dijo nada.
-Pueden pasar, el General los está esperando- Al decir eso volvió a su lugar detrás del escritorio sacando otro documento y empezando a escribir.
-Vamos, Vanguard, terminemos de una vez con esto.
Breaker camió hacia la puerta para entrar a la oficina del Generaly Vanguard entró detrás de él. Adentro el General estaba firmando unos documentos sobre su enorme escritorio de roble con grabados frontales en la madera que simbolizaban unos pegasos peleando entre sí. Dos enormes ventanas donde entraban los rayos del sol y que a su vez daban a un balcón con vista a la ciudad. Enormes trofeos como pinturas antiguas adornaban la oficina.
-Caballeros, no sé por dónde empezar- Dijo el General mientras dejaba lo que estaba haciendo. –Hicieron un espectáculo que preocupó mucho a los legionarios y los civiles de Clousdale. Vanguard me prometiste cuidar tu temperamento y que trabajarías con mi mejor soldado, Breaer. Me temo que debo desistir con la decisión de la Princesa Celestia…
-¡Señor, con todo respeto!- Interrumpió Breaker. -¡No fue culpa de Vanguard! Yo lo obligué a dar su máximo esfuerzo. Fui yo que lo atacó letalmente para que me enseñara sus habilidades aprendidas en el ejército de la Princesa Celestia. Al ser un oficial de alto rango y veterano de diversas batallas me tomé la libertad de probarlo con fuerza letal.
Vanguard solo miró a Breaker por la forma en que lo defendió. El General solo meditó las palabras del Legionario y después miró a Vanguard.
-¿Es verdad lo que me reporta Breaker?
-La verdad, Señor, no tenía idea de los planes de entrenamiento de Breaker pero al final él se disculpó conmigo. Discúlpeme si causamos un gran alboroto pero mi vida en ese momento corría peligro y por instinto actué como debía para salvar mi vida, pienso que usted haría lo mismo en mi lugar- Contestó Vanguard de manera honesta y rápida.
El General se recargó un poco en su silla.
-En ese caso no tengo motivos para castigarlos. Me alegro de que su recuperación fuera rápida y estén sanos de nuevo. A lo que me lleva ¿Breaker, Vanguard está listo? ¿Pasó la prueba?
-Pasó con creces la prueba, está más que listo y es un soldado nato pero…
-¿Pero?
-Necesito permiso para entrenarlo un poco más. Es por el bien de nuestros intereses.
-¿Intereses?- Pensó Vanguard
-¿Cuál es el motivo real, Breaker? Me acabas de decir que Vanguard es material para pertenecer a los Legionarios sin ser originario de Clousdale como nuestras leyes lo dictan. Los rebeldes quieren tomar esta ciudad y amenaan otras ciudades de Equestria. La princesa Celestia nos recomendó que aceptaramos a Vanguard para ayudar en nuestra defensa, mandarlo a misiones prioritarias de los Legionarios y me dices que está listo pero a la vez no. ¿Qué está pasando? ¿Cuál es tu interés en él?
Vanguard solo guardaba silencio y veía a Breaker de reojo pues no entendía nada de lo que estaba pasando.
-Es verdad, Señor, hay un motivo por el cual quiero seguir entrenando a Vanguard y quiero que él sea mi sucesor. Que esté por encima de los rangos de los Legionarios. Quiero que se convierta en su casco derecho en las tomas defensivas y activas de nuestra Legión. Veo mucho potencial en él.
El General veía a Vanguard por un momento y al hacerlo le bombardeaban recuerdos en su mente cuando él y su amigo Ryder entrenaban juntos, combatían juntos y de esos momentos en que se metían en problemas juntos.
-Vanguard ¿Qué piensas de eso? ¿Quieres entrenar con Breaker?
El Capitán se sorprendió un poco por la pregunta ya que para el General solo tenía que dictar la orden y Vanguard debía de obedecerla sin cuestionar pero quiso saber su opinión y eso lo distrajo un poco.
-Si Breaker cree que con lo que me va enseñar puedo proteger a Equestria, entonces acepto entrenar con él. Aunque le advierto que ser su sucesor aún no está en mis planes a futuro pero puede contar con mi ayuda cuando lo necesite, General.
El General lo pensó un poco hasta que llegó la hora de dar su veredicto a la petición de Breaker.
-Está bien, puedes entrenarlo, Breaker pero Vanguard participará en misiones con los Legionarios mientras esté aquí con nosotros. Desde este momento Vanguard Red es un Legionario de las dos Hermanas legítimo y ahora tu deber es proteger los intereses como los ciudadanos de Equestria.
-¡Si, señor!- Afirmó en voz alta, Vanguard.
-Muy bien, Legionarios, pueden retirarse- El General hizo un saludo militar para despedirse.
Vanguard y Breaker hicieron lo mismo y se retiraron. Ambos salieron directamente del complejo y al estar alejados Vanguard rompió el silencio.
-¿Qué rayos fue todo eso? ¿Cómo es eso de ser tu sucesor? Se supone que esta es una misión confidencial y tú eres el informante de la Princesa Celestia ¿Por qué enredarnos más?
-Vanguard, calmate. Te pido que sigas mi plan y que no confíes en nadie y que solo en mí. Hace muchos años los Legionarios están planeando algo grande que pone en peligro la estabilidad política de Equestria pero con esta extraña guerra parece que sus planes se han pospuesto. Los intereses son comunes, defender Equestria así que por ahora obedeceremos al General.
-Todo esto es confuso, una Legión secreta y exclusiva que protege a Equestria desde un perfil bajo, posible golpes de estado, traiciones interinas en la Legión y por más que lo pienso no encajo en todo esto. Bien Celestia pudo enviar a otro pero me eligió a mí.
-Estás equivocado, Vanguard. Yo le dije a Celestia que te enviara. Fui muy claro con ella "Necesito que Vanguard Red regrese, es urgente".
-¿Regresar? Si yo no pertenezco a Clousdale.
-Lo entenderás con el tiempo pero todo esto también te concierne a ti. Ahora te enterarás de todo a su tiempo pero primero debo entrenarte para que sobrevivas a esta misión.
Vanguard lo pensó por un momento mientras intentaba ordenar sus ideas.
-Está bien, me temo que no hay vuelta atrás pero si voy a entrenar contigo quiero que todo sea honesto. Nada de secretos y nada de mentiras.
-De acuerdo pero todo lo que hagamos y digamos solo queda entre nosotros.
Vanguard asintió de forma positiva.
-Entonces si vamos a empezar de nuevo necesito saber tu nombre.
-Me llamo Breaker- Contestó de forma tajante el Legionario.
-Tu verdadero nombre- Insistió Vanguard.
Breaker lo miró directamente a los ojos y recordó aquellos mismos ojos que se burlaban de él por su verdadero nombre cuando era un adolecente. Pero al mismo tiempo recordó aquellos mismos ojos que lo vieron con orgullo cuando se ganó su nuevo nombre.
-¿Y bien?- Presionó Vanguard.
Breaker solo cerró los ojos y dejó escapar un relincho de alivio.
-Me llamo Pretty Sky.
"En ese momento, mi nuevo amigo Breaker, me obligó a no revelar su verdadero nombre pues era demasiado humillante para él ¡Y con mucha razón! Pero aun así me sorprendió que rápidamente confiara en mí. No es por especular pero tengo el presentimiento que no es la primera vez que lo veo y cuando estoy junto a él siento una sensación de que me está protegiendo a pesar de nuestra pelea en la cual casi nos matamos. Es un sujeto muy extraño pero parece que aprenderé mucho de él y también sobre su pasado que, una vez, me dijo que aprendería sobre nuestro pasado. Es una locura o tal vez escuché mal. Después de eso me citó al otro día en un lugar específico y que llevara un medallón con el símbolo del trueno ¿Cómo es posible que él sepa que lo tengo en mi poder? Solo espero descubrir todos estos misterios a su tiempo y entender cuál es mi verdadero propósito en este lugar"
Shooting dejó por un momento el diario de Vanguard en su mesa estando muy sorprendida por aquella revelación sobre Pretty Sky.
-No puedo creerlo. Breaker es Pretty Sky. No puedo creer que haya ocultado su verdadero nombre tantos años. Parece que su posición en la Legión le facilitó ocultarlo muy bien entre sus compañeros- Se levantó de la silla donde estaba sentada y fue por un vaso de agua, se sirvió y se lo bebió mientras pensaba en todo lo que había leído.
-Cada vez que tengo una pista para salvar a Vanguard parece que el destino me pone otro obstáculo. Pretty Sky, digo, Breaker fue declarado muerto un día antes de que Vanguard fuera capturado y encarcelado.
Varios golpes fuertes empezaron a sonar que provenían de su puerta. Shooting asustada fue rápido a ocultar el diario de Vanguard para poder ir a ver de quien golpeaba tan fuerte su puerta.
-¡Voy ya lo escuché!
En el momento que ella abrió la puerta, un Breaker mal herido, con varias heridas en su cuerpo y cubierto de sangre entró empujando la puerta y cayó al suelo.
Shooting se asutó un poco pero no gritó y rápidamente se acercó a auxiliarlo.
-¡Breaker! ¿Qué te pasó? ¿Quién te hizo eso?
El viejo Legionario trató de apoyarse en ella y la miró a los ojos.
-Vanguard me pidió que confiara en ti- Decía con dificultad –Fueron los Pretorianos… No deben saber que estoy vivo… Todos corremos peligro…
Al terminar de decir eso perdió el conocimiento.
Shooting intentaba reanimarlo pero se dio cuenta que solo se había desmayado.
-¿Qué haré? Todo esto me está asustando ¿Acaso Vanguard en verdad es inocente? ¿Pretorianos? ¡No solo es un mito entre nuestras filas! Debo saber más y solo los escritos de Vanguard me dirán toda la verdad.
