¡Disfruten!

Disclaimer: Ni los personajes ni Naruto no me pertenecen son de Masashi Kishimoto.

Solo escribo por hobby, no lo hago con el fin de lucro solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.

"Casualidad"

Capítulo 12: Libertad.

Como un balde de agua fría se dejó caer en el sillón, agachando su cabeza, Gaara solo estaba en silencio absoluto y con sus orbes turquesas puestos en el castaño quien seguía sin mirarlo a los ojos.

Sentado y con los codos recargado en las rodillas, Kankuro se encontraba meditando sobre la situación que lo dejó desconcertado por el actuar de su hermano pelirrojo.

Decepción.

Sí, tal vez tener a su hermana lejos no le agradaba del todo pero el no tenerla ahí era como si ya no estuviese ese pilar en su familia. Si bien, admitía que ya no era una niña sino una mujer hecha y derecha en el cual podía hacer su vida sin ellos, tenía el derecho de tener su libertad. Suspirando resignado, debía dejarla vivir su vida.

—Kankuro —le llama.

—Ya está grande, que haga lo que quiera con esos perdedores —recargando su espalda en el respaldo del sillón— más le vale que se comunique con nosotros de vez en cuando.

—De eso no te preocupes.

—Bien —echa la cabeza hacia atrás— si ella es feliz, nosotros también lo seremos por su decisión.

Gaara asiente.

—"Ya veo" —pensó.

Tal vez se excedió en ir a buscarla para que volviera a casa, pues era su única hermana, sin más, dibujó una leve sonrisa en sus labios ya que no podía olvidar los días en que Temari tenía esa mirada apagada.

Tal vez ese chico significa algo para ella, para su hermana.

-o-

Estaba tan absorta en sus pensamientos que prefiero ir primero al instituto en donde estudiaba para arreglar las cosas que tenía pendiente.

— ¡Temari!

Sin más elevó su mirada en dónde visualizo al pelinegro corriendo y acercándose rápidamente hacia ella rodeándola con sus brazos en la que la apretó suavemente hacia él. Temari cerró los ojos en el que correspondió aquel gesto del chico sin poder evitar sentir sus mejillas arder y un corazón palpitante que podía salirse en cualquier momento de su cuerpo.

Para la rubia ese abrazo le era reconfortante en la cual no imagino que Shikamaru la fuese a buscar en ese mismo momento pero ¿Cómo supo de su llegada?

Tal vez no era el momento de hablar, solo necesitaba disfrutar de la compañía del genio de Konoha.

Claro que iría a buscar al chico de cabeza de piña pero como era la costumbre, y de pura casualidad siempre se encontraban en cualquier lugar o momento.

Separándose un poco de la rubia — ¿Te quedarás?

—Sí —responde.

Nuevamente la vuelve a abrazar en donde ocultó su rostro en el cuello de la chica de la arena. Así pues, le sorprendió ese lado de Shikamaru, no imaginándome que solo tal vez, ese chico sufrió desde su partida, solo tal vez ese chico era su destino.