¡Buenas noches! Aquí les presento el siguiente capítulo de la historia. Algo triste, pero la vida está llena de todo tipo de momentos. Perdonad mi torpeza a la hora de escribir, estoy comenzando y aprendiendo a cada publicación o textito por pequeño que sea, espero poder ir mejorando. Gracias por leer de antemano.
Ya saben a quién pertenece este magnífico mundo.
Plumas doradas. Capítulo 1
Deméter Black
La madriguera. 10 días tras la guerra.
Percy toma su té mientras mira a su madre revolotear por la cocina. Cree que es hora de que se pase al menos por el apartamento, pero tras la batalla no quiere dejar a la familia atrás, siente que tras el daño que causó debe aguantar y ayudar lo máximo posible. Por supuesto está sin trabajo. Dimitió y lo volvería a hacer, sin embargo, el señor Kingsley no ha contactado con él y sinceramente no se ve con corazón de volver a ese puesto que por su orgullo tantas desgracias le han conseguido. Están todos en La madriguera y parecen estar bien con él, excepto Charlie. Ron también estaba mosqueado, pero tras un abrazo mientras ambos lloran es perdonado, incluso le ha contado que lo entiende, aunque no ha querido preguntarle por las razones. Friega la taza y decide ayudar en la limpieza. Cuando es hora de comer se reúnen todos y él ayuda a servir la comida a Molly.
Todo estaba sereno, hasta que Charlie estalló, todos sentían su tensión desde hacía un par de días, pero mientras veía a Percy ayudar con las fuentes de comida, decide que es el momento de estallar y recriminar.
- Mira que bien. El imbécil de Percy se vuelve todo un ayudante, ¿por qué no te vuelves a tu estúpido piso? ¿Hasta entonces no parecía que nos necesitabas para nada no?
- CHARLES WEASLEY CÁLLATE AHORA MISMO Y COME- grita Ginny enfadada.
- ¿Qué pasa? ¿Qué ahora vais todos a defender a este traidor? ¿Sabes qué Percy? yo no estaba aquí, pero tu sí y tu deberías haber ayudado a proteger a tus hermanos pequeños sabes. Aquellos que dejaste tirados, y ¿ahora qué? Fred está muerto, saca tus propias conclusiones.
- Y ¿te crees que no lo sé Charlie? Cuando me di cuenta ya era demasiado tarde y no podía volver, lo único que podía hacer era quedarme en mi puesto tratar de hacerle las cosas más fáciles a unos pocos joder. Ya sé que hubieses preferido que muriese yo, pero no puedo cambiarme, lo haría si pudiese. Y tienes razón, no te haré sufrir más. Mamá no te preocupes iré a mi piso, tengo que poner algunas cosas en orden.
- Tras esto Percy se fue con lágrimas en los ojos y se desapareció en su apartamento. ¡Crack! Apareció frente a la puerta del apartamento, pero no podía entrar. Decidió ir a ver al casero, Ferbuson, que vivía dos puertas más abajo.
- Toc, Toc. Señor Ferbuson, soy Percival Weasley, me preguntaba si sabe porque no puedo entrar en el apartamento.
Escuchaba ruido dentro, unos pasos rechinar en madera vieja y en un momento se abrió la puerta para dejar ver al cascarrabias de Ferbuson que le estampó una mochila en la cara.
- ¡Weasley! Llevabas dos semanas de retraso en el pago y no estabas localizable. Lo siento chico, pero esto es un negocio, el primo de mi mujer necesitaba un sitio y además él paga. Ahí tienes tus cosas, ahora lárgate.
Salió por la puerta, pues no tenía otro sitio al que volver. El edificio tenía una salida al mundo muggle, así que decidió ir a una cafetería y tomar algún pedazo de bocadillo y un té. Derrotado ahora sí que no sabía que hacer, y la verdad que le daría igual si no estuviese sin un miserable sickle. Cuando comienza a oscurecer se acerca a Hyde Park y se sienta en un sitio tranquilo y escondido. Se pone a mirar qué hay en la bolsa y encuentra una botella de Whiskey de duende y decide que no puede ser tan mala idea. Bebe y bebe hasta que no le queda en la conciencia resquicio para pensar más en Fred y en cómo ha fallado a todos, no puede culpar a Charlie. Solloza y se queda dormido tirado entre las hojas.
Despierta tras unas horas y se encuentra con que le duele todo y que tiene un horrible dolor de cabeza. Comienza a esclarecer y decide aparecerse antes de que comiencen a entrar muggles. Aparece en una colina a poco de La madriguera, pero no se decide a ir todavía, no sabía si sería bienvenido. Pasan unos minutos cuando escucha la voz de una muchacha detrás:
- Buenos días ¿acaso estás perdido? – dice una joven rubia graciosa.
- No, gracias, sé dónde estoy, mi casa está allí- le responde Percy apenas aguantándose en píe de la resaca terrible que tiene.
- Ya sé quién eres Percival Weasley, pero no era eso lo que te preguntaba. Te ves cansado ¿Quieres pasar? Mi casa está aquí detrás- le coge de la mano y tira de él sin esperar respuesta.
Es cuándo Percy se da cuenta de quién es y se pregunta donde está a punto de meterse con pequeñas calabazas flotantes en la entrada. Sim embargo, lo único que puede hacer es aceptar ese sofá y cobijarse bajo la manta mientras siente que ya nada importa en el calor que le dan las caricias de Lovegood.
Hasta aquí este primer capítulo de la historia en sí. Espero que les haya gustado. ¡Muchas gracias! ¡Sería genial que me dejasen en los comentarios si les ha gustado!
¡Hasta la próxima!
Deméter Black
