Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Marathon Media que a su vez los tomó de un cómic italiano.


Los guardianes del tiempo final

El ruido de las alarmas taladraba sus oídos mientras corrían por los intrincados pasillos del lugar, debían actuar rápido si querían salir con vida y las probabilidades jugaban en su contra. Agradecía no estar solo en un momento como ese, saber que en la peor de las circunstancias sus compañeros podrían continuar luchando por sacar adelante la misión aumentaba su confianza, lo que no facilitaba las cosas lo suficiente como para mantenerse positivo.

- ¡Date prisa con esa contraseña!

- Voy lo más rápido que puedo, esto es más difícil de lo que esperaba… ¡Bingo!

Las puertas metálicas se abrieron revelando una oscura cámara cuyas luces se encendieron tan pronto como entraron en ella, si sus cálculos eran correctos aquello que buscaban debía encontrarse a sólo unos metros de distancia.

- ¡Aquí está! Encontré lo que buscábamos.

- ¿Crees que puedas hacerla funcionar?

- ¿Con quién creen que están hablando? ¡Por supuesto que puedo! Sólo denme unos minutos, procuren vigilar la puerta.

Los horribles ruidos metálicos a su alrededor no ayudaban a calmar los nervios del equipo y aunque nadie se atrevía a decirlo, resultaba evidente que aquella responsabilidad era demasiado grande para ellos, especialmente considerando lo limitados de sus recursos, debían lograr un milagro y fallar estaba fuera de discusión, después de todo cualquier error les costaría más de lo que podían permitirse.

Una explosión los distrajo, al parecer las circunstancias no mejorarían mientras estuvieran dentro de ese lugar.

- ¿¡Qué fue eso!?

- ¡Date prisa, no hay tiempo!

- ¡Voy lo más rápido que puedo!

Percibieron un movimiento a la distancia, el tiempo se había acabado.


Capítulo I
El radar del Centro

Jugaba de forma inconsciente con las arvejas en su plato mientras repasaba su agenda, siendo incapaz de probar bocado del almuerzo. Pensar en todos sus compromisos le había quitado a Diana el apetito y resultaba comprensible, después de todo tenía que estudiar para sus evaluaciones, preparar una serie de trabajos, ensayar el guion de la obra de teatro, asistir a los talleres y además estar preparada en caso de que el Centro decidiera llamarlos para una misión, como si eso no fuese suficiente había logrado ser admitida en el comité organizador del baile de primavera y aunque estaba feliz por ello no podía negar que ahora su agenda era aún más pesada que antes, sin embargo se rehusaba a dejarlo, participar en la planificación de un evento tan importante como el baile de primavera resultaba un honor y no estaba dispuesta a soltar aquel antecedente que hermosearía aún más su ya ejemplar currículum estudiantil.

Si tan sólo pudiera desligarse de alguna actividad menos importante, como su trabajo voluntario en el Centro por ejemplo, cuyas misiones no hacían más que quitarle su valioso tiempo de alumna modelo. Todo era culpa de Martin, a quien una vez más maldijo por arrastrarla en sus alocados planes, cada vez que debían enfrentar una nueva misión se preguntaba por qué seguía arriesgando su vida sin recibir nada a cambio sólo para evitar que el idiota de su hermanastro terminase siendo comida de extraterrestre, sin el Centro en su vida todo sería más fácil, de eso estaba segura.

Una voz familiar la sacó de sus pensamientos: era Martin, quien en uno de sus jugueteos usuales había decidido plantarse junto a su asiento en la cafetería.

- Te ves tensa hermanita.- Dijo el chico a modo de burla, irritando a Diana con ello.- ¿No crees que deberías tomar las cosas con más calma?

Diana se agarró la frente y desesperada a causa del estrés respondió:

- No tengo alternativa, soy parte del comité organizador del baile de primavera y es mi responsabilidad que esta fiesta sea memorable, todo debe salir perfecto y sería sencillo si tuviese más tiempo: entre mis estudios, la obra de teatro, los clubes y el Centro no doy abasto.

- Tu problema es que tomas demasiadas responsabilidades, lo que necesitas es soltar algunas cosas, como eso del baile de primavera, no es como que sepas organizar fiestas después de todo.- Dijo Martin con su actitud despreocupada de siempre, no podía entender el afán de su hermana por participar en cada evento que la academia tuviese para ofrecer, era como si intentase que su presencia marcara un antes y un después en la historia de Torrington aún si eso implicaba participar en cosas que se le daban tan mal como organizar fiestas.

- ¿Qué dices Martin? ¡Soy muy buena organizando fiestas!- Respondió Diana dedicándole al chico una mirada furiosa, lidiar con las locuras de su hermano y sus consecuencias ya era suficientemente molesto como para tener que además soportarlo insultarla.

Sin parecer aludido ante el enojo de Diana, Martin adoptó una expresión burlona y contestó con exagerados gestos:

- No quiero arruinar tus ilusiones, pero si mi memoria no me falla la última vez que intentaste organizar una fiesta tus invitados parecían un poco aburridos con tu concepto de diversión.

No podía creer lo que oía, una vez más su hermanastro tenía el descaro de tratarla de aburrida:

- ¡No soy aburrida!- Exclamó Diana levantándose bruscamente de su silla.- Y no es mi culpa que no a todos les gusten los planes bien organizados, es importante mantener una agenda clara de las actividades y llevar acabo todo en el instante correcto.

El orgullo ante su estilo organizado no pareció convencer a Martin, quien le dedicó una mirada incrédula mientras respondía sin abandonar su actitud burlona:

- Pues si tus invitados se aburren a causa de tu agenda no creo que estés entendiendo muy bien la idea de lo que es una fiesta ¿Tu qué opinas Java? – El chico se dirigió al cavernícola, quien recogía una pila de bandejas vacías sin poner demasiada atención a la conversación, parecía concentrado en no perder el equilibrio mientras las transportaba.

- Java pensar que Diana ser muy estricta, necesitar relajarse.- Respondió tras depositar su carga de vuelta sobre el mesón.

La expresión de Martin dejó en claro que tras oír la opinión de Java se sentía victorioso:

- ¿Ves? ¡Incluso Java lo cree!- Contestó el chico dejando ver una inmensa sonrisa burlona.

Diana no hizo más que dedicarles una mirada furiosa, incluso si Java no estaba de su lado sabía que un cavernícola no era precisamente la mejor referencia a la hora de evaluar un estilo de organización, incluso si su amigo avanzaba a pasos agigantados en su proceso de adaptación al mundo contemporáneo aún estaba lejos de ser lo suficientemente civilizado como para que su juicio ante cosas tan refinadas como esa tuviese alguna importancia.

- Ustedes no entienden de organización.- Respondió la chica irritada.- ¡Y mis fiestas no son aburridas!

La conversación fue interrumpida por la alarma del reloj-u, haciéndolos buscar a toda prisa la ubicación del nuevo portal que el Centro había abierto para convocarlos, esta vez oculto dentro de un basurero cercano a la cinta transportadora en que se depositaban las bandejas usadas.

Martin Mystery, autorizado
Diana Lombard, autorizada
Java el Cavernícola, autorizado

- ¡Saludos chicos!- El extraterrestre llegó volando sobre su platillo volador para darles la bienvenida luego de pasar por el sistema de seguridad.

- ¡Que tal Billy!- Exclamaron todos al unísono.

- ¡Billy! Tengo una pregunta para ti ¿Cómo crees que debería ser la fiesta perfecta?- Preguntó Martin en un alegre tono despreocupado mientras Diana lo miraba con reproche, no podía creer que su hermano planeara seguir hablando del baile.

- Pues…- Billy permaneció pensativo por un instante.- supongo que depende del tipo de personas que piensen asistir, cuando organizamos las fiestas del Centro a veces es complicado decidir qué cosas hacer, no todas las especies se divierten con lo mismo y hay toda clase de razas alienígenas trabajando aquí, puede llegar a ser muy complicado.

- ¡Al fin alguien me comprende!- Exclamó triunfal Diana, esperaba que la respuesta de Billy callase a Martin de una vez por todas.

El grupo subió al ascensor que los conduciría a la oficina de la directora sin abandonar su charla.

- Apuesto a que sin importar de qué raza se trate, todos coincidirían en que una fiesta donde nadie puede salirse de la programación agendada sería aburrida.- Respondió el chico tras lanzar una mirada burlesca a Diana, recibiendo como respuesta una mueca molesta.

- Bueno, M.O.M. suele ser muy detallista a la hora de organizar las fiestas del Centro, pero cuando comienza la celebración deja de darle demasiada importancia a la planificación, ya saben que en las fiestas se deja llevar por las circunstancias con facilidad.- Martin sintió un escalofrío recorrerlo tras oír el comentario de Billy.

Aquello despertó la curiosidad de Diana, quien desconocía a qué se refería Billy exactamente. No era la primera vez que oía hablar de cuan intensa podía llegar a ser M.O.M. a la hora de festejar y considerando que ella era quien organizaba las fiestas del Centro resultaba fácil imaginar que debían volverse bastante alocadas. Sin embargo jamás habían sido invitados a una salvo para recibir instrucciones, lo cual difícilmente podía ser considerado festivo aun cuando según Billy, quien hacía esa noche de portero, aquello era motivo suficiente para cobrarles la entrada.

- Buenas tardes agentes.- M.O.M. los saludó con su severidad característica tan pronto como entraron a su oficina. Su escritorio se encontraba sorpresivamente desocupado, no parecía estar de humor para soportar que Martin arruinase otro de sus experimentos y había tomado las precauciones correspondientes para evitarlo.- Nuestros sensores han detectado una fuerte emisión energética proveniente de los bosques cercanos a la academia Torrington, su misión será explorar el área y encontrar la causa… ¿Sucede algo Martin?

El agente agitó la cabeza de un lado a otro luego de oír el comentario de la directora, quien había logrado notar su evidente actitud distraída desde donde se encontraba, dedicándole una intimidante mirada de curiosidad.

- ¡Oh no, no es nada!- Exclamó el chico agitado.- sólo me preguntaba cómo será nuestra fiesta de primavera este año considerando que alguien como Diana está en el comité organizador.

Diana no podía creer lo que oía, incluso estando en plena reunión con M.O.M. el tonto de su hermanastro seguía pretendiendo molestarla con el tema del baile. Si lo que buscaba era hacerla abandonar su plan estaba muy equivocado, ella no era la clase de persona que se rinde fácilmente y no tenía planeado cambiar aquella característica, especialmente considerando lo mucho que le había costado ser aceptada en el comité organizador.

- ¿En serio te importa tanto? ¡Si es así tú deberías ofrecerte para organizarlo! Aunque veo imposible que puedas hacerlo mejor.- Dijo Diana con reproche.

- ¿Me estás desafiando acaso?- Contestó Martin dedicándole a su hermanastra una sonrisa maliciosa, una vez más su discusión los había distraído de la situación en que se encontraban.

- ¡Agentes, concéntrense, no están aquí para planificar sus actividades extracurriculares!- M.O.M. levantó la voz y detuvo en seco el diálogo de ambos chicos, ya tenía suficiente con todo lo que debía hacer ese día como para desperdiciar su tiempo aguantando otra de las infantiles discusiones del equipo Mystery.- Billy abrirá el portal que los conducirá hasta la zona, diríjanse al lugar y descubran qué fue lo que liberó esa energía ¡Ahora!

Los agentes dejaron la oficina en compañía de Billy tras oír el furioso tono con que M.O.M. dio su orden, todo hacía pensar que una vez más habían logrado sacarla de quicio y como siempre Martin era la causa, Diana no podía entender cómo su hermanastro seguía comportándose como un niño aun sabiendo cuanto irritaba a la directora con esa actitud suya. En momentos como ese era inevitable para ella recordar las palabras de Billy ¿De verdad era posible que una persona tan dura tuviese una faceta festiva?

- Vaya, realmente M.O.M. puede ser muy intimidante cuando está molesta.- Comentó Diana recuperándose de lo que acababa de presenciar.- viéndola actuar de ese modo resulta difícil imaginar que alguien como ella pudiese tener una faceta fiestera… me pregunto cómo será la directora a la hora de festejar, cuesta imaginarla actuando de forma alocada.

- Pues a veces se descontrola un poco, todos se sorprenden la primera vez que les toca presenciarlo, estoy seguro de que tarde o temprano tendrán la oportunidad de verlo en vivo… ¿Martin, estás bien?- El chico reaccionó torpemente ante la pregunta de Billy, parecía nervioso.

- ¡S… si, claro! En fin, vamos a nuestra misión, será mejor comenzar cuanto antes si no queremos llegar de noche.- Respondió Martin esforzándose por retomar su tono usual.

El denso bosque brillaba con un vivo verdor primaveral a pesar del día nublado que los recibía. A simple vista nada parecía fuera de lo común, no había señal de la posible fuente energética que había alertado al Centro por más que revisaban una y otra vez la zona.

- Según la información de M.O.M. este debería ser el lugar correcto, pero no veo nada extraño.- Comentó Diana recorriendo el lugar con la mirada. Normalmente un lugar tan pacífico y rebosante de vida como los bosques de Torrington a comienzos de primavera resultaba tranquilizador para ella, sin embargo su preocupación ante cada minuto desperdiciado en la misión impedía toda posibilidad de experimentar relajo.

- Tampoco hay señal de ninguna clase de rastro.- Añadió Martin frunciendo el ceño, no parecía convencido de la normalidad que los rodeaba.- todo indica que lo que sea que provocó la liberación de energía ya no se encuentra aquí.

- O tal vez nunca estuvo aquí en primer lugar.- Respondió Diana enfadada, interrumpir su día a causa de una misión siempre era molesto, pero perder tiempo en una falsa alarma lo hacía mucho peor, especialmente ahora que tenía tanto por hacer.

- No lo creo.- Dijo Martin exaltado, parecía totalmente convencido de la veracidad del informe que habían recibido y la incredulidad de Diana lo había hecho reaccionar como si fuese su deber abrirle los ojos ante su falta de fe en la tecnología alienígena.- los sensores del Centro nunca fallan, quizás ese algo sigue funcionando y pudieron moverlo antes de que llegásemos hasta aquí, debe tratarse de un ser capaz de sobrevivir en el ambiente terrestre.

- Vaya.- Diana dejó ver una pequeña sonrisa, parecía gratamente sorprendida.- eso suena muy sensato para venir de ti, por primera vez tu teoría no suena tan alocada.

- Que puedo decir.- Martin parecía insatisfecho, sin embargo su vívida curiosidad impedía verlo derrotado.- normalmente hay más señales en las que basar mis teorías, esta vez no contamos con mucho material.

Diana lo miró y sin sonar muy convencida añadió:

- Quizás deberíamos ir al poblado más cercano, puede que la gente sepa algo al respecto.

Sentada junto a sus compañeros en las mesas exteriores de una sencilla cafetería, Diana observaba fijamente su taza de café. No podía creer que había perdido toda la tarde recorriendo un barrio casi desierto en busca de una nave extraterrestre cuando tenía un baile que organizar, un guion por memorizar y evaluaciones que preparar. Maldecía a Martin para sus adentros por hacerla perder tiempo con tanta frecuencia.

- ¡Hemos recorrido todo el lugar y no hay nada! Nadie ha visto ninguna clase de objeto extraño ¿Cómo es posible?- Dijo Martin en un infantil tono de molestia sin despegar su cabeza de la mesa.

- Quizás M.O.M. debería pedirle al equipo de mantenimiento que revise sus sensores, debió tratarse de una falsa alarma.- Había cierto hastío en el tono de Diana que en contraste a la juguetona forma en que Martin expresaba su frustración le daba un aire más severo.

- No lo creo, los equipos del Centro son muy precisos, debieron mover esa cosa a un lugar que no podemos encontrar.- Dijo el chico aún sin perder la fe, lo cual no hizo más que empeorar la molestia de Diana, quien ansiaba con declarar la exploración un fracaso y volver a la academia de una vez por todas.

- Lo que sea de lo que se trate, hoy no fuimos capaces de encontrarlo.- Añadió Diana cruzándose de brazos enfadada.- sólo espero que M.O.M. no pretenda que sigamos buscando mañana.

- Conociéndola de seguro tendremos que pasar el resto de la semana buscando hasta que encontremos algo.- Las palabras de Martin aterraron a Diana, sabía que M.O.M. era capaz de exigirles algo como eso y considerando lo limitado de su tiempo la idea de que la exagerada predicción de su hermanastro se hiciera realidad no parecía del todo imposible.

- ¡Oh no, por favor ni siquiera lo menciones! La gente del comité va a matarme si eso sucede.- La expresión de Diana se tornó de pavor ante el comentario.

- ¿Pero cómo es posible que hayan podido ocultar una nave alienígena con tanta facilidad?- Preguntó Martin intrigado.

- Java pensar que no ser nave alienígena.- Añadió el cavernícola, quien sostenía no sin cierta dificultad una pequeña taza de té entre sus toscas manos neandertales.

- ¡O tal vez sea invisible!- Exclamó Martin levantándose de golpe con renovado interés, sus ojos habían adquirido el brillo característico que tomaban ante una de sus teorías alocadas y su confianza parecía haber despertado a una velocidad impresionante, era la primera vez en el día que se veía tan seguro.- ¡Como en esa película La invasión transparente, en que una raza de extraterrestres con una membrana que neutralizaba la luz destruía la Tierra sin ser vistos!

Diana lo juzgó con la mirada, no entendía cómo una tontería como esa lo había animado tanto, una vez más estaba segura de que las hipótesis de su hermanastro seguían sin ser más que ridiculeces. En momentos como ese era cuando se preguntaba cómo el chico había llegado a ser el mejor evaluado del equipo proponiendo cosas como esas.

- Eso es ridículo, debe tratarse de algo más.- Le reprochó Diana levantando la voz en un intento por devolver el sentido común a la conversación.- quizás alguien está experimentando con algo y aquello liberó la energía que detectaron los sensores del Centro ¿Pero por qué escogerían este lugar y por qué escaparon? Quizás…

- ¡No escaparon Diana, siguen aquí! Pero son transparentes así que no podemos verlos. Debemos hacer como en la película, ellos aplicaban una luz especial que no podía ser neutralizada por la membrana y entonces ¡Los atrapaban! Si tan sólo supiéramos qué clase de luz utilizar, tal vez funcione la misma que usaban en esa película…- Diana lo miró avergonzada, una vez más Martin había dado rienda suelta a su imaginación como de costumbre y no daba indicios de que fuera a detenerse por voluntad propia.

- ¡O quizás porque alguien más lo encontró antes que nosotros!- Respondió Diana interrumpiendo con su voz el aleteo de Martin, quien agitaba los brazos de un lado a otro intentando encontrar a los extraterrestres invisibles.- Sea lo que sea que haya liberado esa energía no creo que siga aquí.

El grupo permaneció pensativo al respecto, las posibilidades eran varias y considerando la falta de pruebas no tuvieron más alternativa que informar el resultado insatisfactorio de su investigación, volviendo a Torrington con las manos vacías y las teorías rondando sus mentes. Era extraño que no hubiese ninguna señal indicando la presencia de algo inusual a excepción de la fuerte radiación detectada por los sensores del Centro, normalmente siempre había un rastro de sustancia viscosa, un testimonio de testigos o alguna alteración en el lugar que indicase algo anómalo, sin embargo esta vez todo parecía indicar que nada había sucedido. En ello pensaba Diana mientras intentaba poner atención a la reunión del comité organizador del baile de primavera, aun cuando le desagradaba que el Centro le quitase tanto tiempo, la curiosidad respecto a las extrañas circunstancias del caso no la abandonaba.

- ¿Pasa algo, Diana? Estuviste distraída toda la reunión, eso es raro en ti.- Dijo una de las chicas del comité mientras caminaban por el pasillo una vez terminada la reunión.

- No es nada, sólo estaba distraída pensando en cómo me organizaré para las próximas semanas ¡Hay tanto por hacer y tan poco tiempo!- Diana mintió frente a la pregunta, de ninguna manera podía revelarle a su compañera la verdad.

- ¿Estás segura de poder con esto? No es la idea que te estreses más de la cuenta.- Comentó la chica mirándola preocupada.

- ¡Por supuesto que puedo!- Dijo Diana riendo exageradamente.- Organizar los preparativos para el baile es como un respiro de aire fresco, y además es mi última participación en las actividades como estudiante de la academia ¡No me lo perdería por nada!

- Si tú lo dices…- Contestó su compañera de comité sin sonar convencida.- Por cierto ¿Es idea mía o una vez más tu hermano está molestando a otra chica?

Diana dirigió su mirada al patio para encontrarse como de costumbre con uno de los desagradables espectáculos de Martin en lo que parecía ser otro de sus intentos de conquista, todo indicaba que estaba causando un gran alboroto considerando que las miradas de sus compañeros se centraban en él, o más bien sobre su nuevo objetivo amoroso: una pelirroja de estrafalario peinado a la que Diana no recordaba haber visto antes, por su expresión y el volumen de su voz era evidente que estaba molesta ante los coqueteos del chico.

- ¡¿Pero qué te pasa?! ¡Ya te dije que no quiero salir contigo y aun así me has perseguido por todo el patio! ¿Acaso no te das cuenta de que no eres mi tipo? ¡Ya detente!- La chica parecía realmente molesta a un grado que sorprendió a Diana, nadie en la academia disfrutaba de los fallidos coqueteos de Martin, pero nunca había visto a alguien reaccionar con tanto desagrado ante ellos.

- No puedo parar cuando mis ojos se encuentran frente a tanta belleza ¿Eres un distractor inmenso sabías?- Dijo Martin procurando utilizar el tono más seductor que sus posibilidades le permitían mientras rodeaba los hombros de la chica con su brazo, resultaba evidente que su estrategia de seducción no estaba haciendo más que aumentar la molestia de su objetivo, pero poco parecía importarle.

- Mira, sé que soy irresistible y que mi belleza resulta deslumbrante, especialmente para alguien como tú, pero no estoy de humor para soportar perdedores, así que hazme un favor y sólo piérdete ¿Quieres? ¡Gracias!- La chica se quitó de encima casi con asco el brazo de Martin mientras intentaba alejarse de él.

- Martin ¿Otra vez estás molestando a las chicas? Debería darte vergüenza, es evidente que la estás incomodando.- Diana no pudo evitar entrometerse, estaba acostumbrada a ser el cable a tierra de su hermanastro en circunstancias como esa y necesitaba hacer algo para ayudar a su nueva víctima.

- Espera… ¿Martin? ¿Eres Martin Mystery?- La expresión en el rostro de la chica cambió por completo, su gesto de molestia pasó a convertirse en uno de inesperada sorpresa.

- Así es nena, en vivo y en directo, listo para ser el hombre de tus sueños.- Diana lo observó molesta ¿Qué tan cabeza dura podía ser para creer que su intento de conquista estaba funcionando? Era evidente que aquella actitud no pretendía expresar interés en él.

- ¿Saben? Ya tengo que irme, voy tarde a mi clase de yoga ¡Adiós!- En cuestión de segundos la chica había abandonado el lugar, todo indicaba que la presencia de Diana había sido de utilidad para ayudarla a escapar.

- ¿Viste eso? ¡Sí que soy famoso en la academia!- Martin sonrió feliz ante la idea.

- Si claro, famoso por espantar chicas.- Dijo Diana con ironía.- ¿Pero no te pareció extraña su actitud? Parecía muy incómoda al oír tu nombre.

- A mí me pareció la actitud de una posible conquista.- Respondió Martin cruzado de brazos y con una expresión triunfal en el rostro. Nunca dejaba de sorprenderle la extraña capacidad de su hermano para ver victorias donde no había más que rechazos.

- Tienes demasiada fe en tus tácticas.- Añadió Diana esperando que el chico no tomase su comentario como un halago.- y por cierto ¿Quién es ella? Nunca antes la había visto en la academia.

- Creo que es una chica nueva, aunque no parece ser de nuestra generación.

- ¿Una chica nueva?- Preguntó Diana sorprendida.- Sólo evita asustarla, no parecía estar tomándose muy bien tus intentos de conquista.

- ¿Qué dices? ¡Pero si estaba fascinada!

Diana rodó los ojos, hacer que su ególatra hermano asumiera la realidad sin duda era una tarea imposible, por lo que prefirió cambiar el tema y hablar de cosas más importantes.

- Por cierto ¿Has tenido noticias sobre la extraña emisión de energía del otro día?

- Nada nuevo.- Contestó Martin.- el Centro no ha vuelto a recibir señales del lugar, al parecer si era un desperfecto después de todo.

Diana no podía creer lo que oía, la noticia resultaba tranquilizante pero improbable.

- ¿De verdad?- Preguntó Diana incrédula.- Apuesto a que M.O.M. no lo cree.

- Ni yo.- Añadió Martin.- de hecho he insistido en mi teoría de los extraterrestres invisibles, pero M.O.M. no ha querido escucharme. Como sea, apuesto a que debe estar molesta por no poder encontrar la causa, dudo que se conforme con esa excusa del desperfecto.

Aquella respuesta por parte de M.O.M. no sorprendió a Diana, imaginarse a la directora teniendo que aguantar la insistencia de Martin con sus teorías la hizo pensar que de seguro no era sólo el desperfecto lo que la molestaba. Sin duda su equipo debía ser realmente muy bueno para que M.O.M. tuviese la paciencia suficiente como para aún no haber despedido a su hermano.

- En su lugar yo tampoco me conformaría.- Dijo Diana frunciendo el ceño.- es del Centro de lo que estamos hablando, sus sensores son muy precisos, lo que sea que hayan detectado debió abandonar el lugar por algún motivo.

- Apuesto a que nos lo toparemos tarde o temprano.- La reflexión de Martin fue acompañada por un alegre sobresalto.- ¡Oye! ¡Tal vez aparezca en Torrington!

Diana observó molesta la exaltada reacción de Martin ante la idea, aquello era lo único que faltaba para complicar su ya ocupada agenda y considerando la usual presencia paranormal que había invadido la academia en el último tiempo no parecía poco probable.

- Sólo espero que si lo hace no sea en medio del baile de primavera ¡Lo que menos necesito son más cosas que puedan arruinarlo!- Respondió Diana nerviosa.

Martin dejó escapar un largo bostezo mientras caminaba despreocupado por el pasillo de la academia rumbo a la primera clase de la mañana. Había pasado gran parte de la noche buscando en internet información relacionada con la posible causa detrás de la falsa alarma recibida por el Centro sin haber llegado a un resultado, en ningún foro online había señales de que alguien hubiese visto anormalidades en la zona y lo que comenzó como una revisión acerca de la actividad paranormal del lugar terminó desviándose a una serie de temas conspirativos que aunque nada tenían que ver con su investigación, sin duda resultaban demasiado interesantes como para no dedicar gran parte de la noche a su lectura y discusión.

Estaba seguro de que recibiría una reprimenda por llegar otra vez tarde a clases, aunque dado lo común de sus retrasos sabía que a esa altura los sermones de los profesores no eran más que una obligación docente, la esperanza de hacerlo cambiar había desaparecido hace mucho, cualquier persona con algo de sensatez lo consideraría un caso perdido y aquello no dejaba de tener razón en lo que al bloque de la mañana se refería.

- ¡Oye! ¿Puedo hacerte una pregunta?- Una voz masculina proveniente del otro lado del pasillo atrajo su atención - ¿Sabes dónde está la clase del señor Hook?

Martin lanzó una mirada al chico que acababa de dirigirle la palabra, pese a su amplio conocimiento de la vida social de la academia estaba seguro de que nunca antes lo había visto.

- ¡Claro! Está en el otro piso, y es tu día de suerte porque también voy a su clase así que si me sigues no habrá forma de que te pierdas.- Aquello había sin duda sido un encuentro afortunado para Martin, no ser el único llegando tarde a la clase de seguro lo salvaría del sermón de rutina, especialmente si su compañero era nada menos que carne fresca estudiantil. – Supongo por tu pregunta que eres nuevo en la academia ¿Llegaste hace poco? No es común recibir alumnos en esta época del año.

- Lo sé, es una locura entrar a clases a esta altura.- Contestó el chico cuya sonrisa avergonzada no lograba opacar la vibra genial que lo rodeaba.- llevo una semana aquí y aún no consigo recordar bien dónde están todos los salones.

- Tranquilo, es fácil perderse al principio ¡Este lugar es enorme! Pero ya verás que te acostumbrarás pronto.

- Eso espero… y ya que compartimos salón imagino que vamos en el mismo año, apuesto a que no será la única vez que tengamos clases en común. Soy Josh, gusto en conocerte.

- Martin Mystery a tus órdenes, también conocido como el chico más popular de Torrington y el campeón en llegar tarde a las clases de la mañana.

- Pues parece que tendrás competencia, despertar en las mañanas es un desafío para mí, ni hablar de mantenerme despierto durante esas aburridas clases, no sé cómo las soportan.

- ¿Verdad? Casi siempre me duermo en ellas, pasaría todo el semestre dormido de no ser porque mi hermana se encarga de despertarme.

- ¿Compartes clase con tu hermana? ¿Son gemelos o algo?

- Oh no, en realidad somos hermanastros, tenemos casi la misma edad, aunque yo soy mayor por unos meses.

- Ya veo.

La presencia del chico se sintió como un milagro para Martin, si efectivamente resultaba ser tan impuntual como él tal vez el profesor Hook cambiaría su foco de atención a la hora de reprenderlo o en el peor de los casos la reprimenda iría para ambos durante todo el semestre, de ser así al menos la repartición de su molestia disminuiría su intensidad, o al menos eso quería creer. En ello pensaba cuando un detalle curioso llamó su atención:

- Por cierto, me gusta el rayo en tu cabello.- Comentó Martin fascinado por aquel inusual detalle.- tiene mucho estilo ¿Te lo tiñes tú mismo? ¡Sería genial tener uno igual!

- ¡Gracias!- Contestó Josh acercando por inercia los dedos al diseño en su cabello tras oír aquel cumplido.- Aunque no me lo hago yo, es natural por increíble que parezca.

La noticia sorprendió a Martin, jamás pensó que algo como eso podía ser natural ¿Realmente habían personas a las que les tocaba tanta suerte en la lotería genética?

- ¡Vaya, eso sí que es afortunado!- Exclamó Martin aún más sorprendido.- Ya quisiera haber nacido con algo así de genial.

- ¡Lo sé! Aunque a veces pienso que es demasiado llamativo, en fin, ya que hablamos de cosas geniales, ese reloj tuyo se ve increíble ¿Dónde lo compraste?

La pregunta hizo a Martin dar un sobresalto, no esperaba que se fijara en su reloj-u, mucho menos que se interesara por averiguar más de él. Debía hacer algo y desviar su atención, no podía alimentar el interés del chico nuevo o tal vez incluso llegaba a pedirle que le mostrara sus funciones.

- ¿Te gusta? ¡No es gran cosa, ya sabes, sólo un reloj normal que hace cosas de reloj normal! Me lo regalaron para una navidad.- Martin fue incapaz de ocultar su nerviosismo ante la pregunta de Josh y a pesar de haber intentado hacer sonar convincente su respuesta resultaba difícil de creer que no estuviese mintiendo.

- Pues se ve un poco grande para ser un reloj normal.- Comentó Josh sin dejar de mirarlo con cierta sospecha.- ¿Es uno de esos dispositivos que puedes usar para ver televisión? Tengo entendido que son muy costosos.

- ¡Para nada!- Exclamó Martin entre sonrisas nerviosas.- Sólo que su diseño es un poco raro, pero ya sabes como son los padres con los regalos, les gusta elegir cosas exageradas… En fin, esta es la clase de Hook, prepárate porque ama sermonear a quienes llegan tarde.

Su alivio tras entrar al salón fue tal que ni siquiera se dio cuenta del sermón que el señor Hook le dirigió por su falta de compromiso. No era usual que alguien se interesase en su reloj-u, por lo que la curiosidad del chico nuevo lo pilló desprevenido. Generalmente sus compañeros pensaban que se trataba de un juguete más que de un artículo de alta tecnología y el que Marvin no estuviese en la academia luciendo el suyo evitaba hacerlo ver sospechoso. Tan sólo esperaba que su nuevo compañero no volviese a preguntar al respecto, aunque considerando su perfecta actuación estaba seguro de que no sucedería.

- Y qué tenemos aquí, no sólo el señor Mystery ha llegado tarde, sino que también nuestro nuevo compañero, aprovechemos la instancia para que se presente ante la clase.- El chico reaccionó con cierto nerviosismo frente a la petición del señor Hook, llegar tarde y además tener que presentarse era demasiado incómodo considerando lo poco favorable de las circunstancias.

- Soy Josh Kirkpatrick, vengo de Estados Unidos, por motivos de trabajo mi padre fue trasladado a Canadá así que debo continuar mis estudios en Torrington, estaré compartiendo con ustedes por un tiempo.

- Con que tenemos nuevo compañero, y veo que él y tú ya se conocen- Susurró Diana a su hermanastro, quien permanecía sentado en su pupitre tras el sermón del señor Hook.

- Parece agradable, aunque me hizo pasar un susto. Te contaré los detalles después de clase.

Diana bebió un sorbo de gaseosa mientras escuchaba a Martin contarle su historia durante la hora de almuerzo en la cafetería. No era usual que alguien preguntase por el reloj-u, aunque entendía que un objeto como ese llamase la atención de un chico para el que Martin resultaba un desconocido, después de todo no podía negar que el diseño distaba mucho de ser sobrio.

- Y entonces le dije que era un simple reloj sin absolutamente nada especial, por supuesto se lo creyó al instante.- Pese a la actitud confiada con la que Martin contaba su relato, Diana no pudo evitar mirarlo incrédula, conocía a su hermano lo suficiente como para poner en duda qué tan cierto era aquello de que el chico nuevo se hubiese creído tan fácilmente su excusa.

- ¿Y qué te hace creer que se lo creyó al instante? ¡Martin, eres el peor guardando secretos, no debiste exagerar tanto en lo de que no tiene nada especial! Ahora levantarás sospechas en el chico nuevo.- Exclamó Diana a modo de reproche, una vez más su hermanastro había hecho mal las cosas.

- ¡Claro que no! Sólo dices eso porque no estuviste ahí para ver su reacción, te aseguro que fue completa y absolutamente la de alguien convencido.- El tono de Martin dejaba en claro que confiaba en sus palabras, lo que a los ojos de Diana parecía insólito considerando lo ridícula que había sido su respuesta, nunca dejaba de sorprenderle la inmensa confianza que Martin tenía en sí mismo.

- ¡Martin! Nos vemos de nuevo ¿Está ocupado este asiento?- Ambos chicos vieron con sorpresa la presencia del chico nuevo, quien sin esperar una respuesta se apoderó del espacio en la mesa instalándose junto con su bandeja del almuerzo.

- ¡Para nada, puedes sentarte con nosotros!- Exclamó Martin amigablemente, debía actuar normal si quería evitar levantar sospechas y por sobre todas las cosas era necesario que el tema no volviese a ser su reloj-u.- ¿Qué te parece la comida de nuestra humilde cafetería? ¿Mejor que la de tu secundaria en Estados Unidos?

- En todas partes es un asco, no se puede esperar mucho de ella.- Respondió Josh entre risas.

Diana observó al chico desde su puesto en la mesa, parecía relajado y su dominio de la situación era sorprendente para tratarse de alguien que acababa de llegar a un lugar nuevo, incluso durante su presentación en la clase del señor Hook aquella actitud relajada permaneció inamovible, lo que le daba cierto aire genial que no podía negar.

- Y tú debes ser la hermana de Martin ¿No?- Oír aquella frase provenir del chico nuevo distrajo a Diana de sus pensamientos.

- Sí, así es, gusto en conocerte Josh.- Contestó la chica con una cordial sonrisa a modo de bienvenida.

- El gusto es mío.- Respondió Josh dedicándole una confiada sonrisa de vuelta.- me ha dicho tu hermano que eres su cable a tierra, debe ser bueno tener una hermana tan considerada que te ayude a despertar en clases ¡Tienes mucha suerte Martin!

- ¡Para nada, es una pesada! Siempre me trata mal, te aseguro que no querrías tener a una hermana como ella.

- ¿Ves Martin? Deberías considerar lo que Josh dice ¡Al fin alguien que sabe agradecer los gestos de consideración!

- ¡Pues te la regalo! ¿Qué dices?

- La aceptaría encantado.- Dijo Josh.- debe ser agradable tener una hermana con la que compartir clase.

- ¿Tienes hermanos?- Preguntó Diana, haciendo notorio en su voz que el chico nuevo le había parecido agradable.

- No, soy hijo único.

- ¡Que envidia! Debe ser genial no tener que soportar a alguien como Diana.- Exclamó Martin.

- ¿¡Qué dices Martin!?- Dijo Diana levantando irritada su voz.- ¡Yo soy una gran hermana!

- ¿Ah sí? ¡No dirías lo mismo si estuvieses en mi lugar!- Replicó Martin.

- ¡Tranquilos chicos! Al menos denme algo de tiempo para iniciar las apuestas para su pelea.- Respondió Josh, dejando ver una serena sonrisa en su rostro pese al acalorado tono en la conversación de ambos chicos, parecía que la escena le divertía más de lo que le preocupaba.

Era de madrugada cuando Martin se dejó caer sobre la cama agotado tras jugar durante horas el último videojuego que había comprado el fin de semana anterior. Ahora que tenía un nuevo televisor a su disposición podía pasar todo el tiempo que quisiera disfrutando con normalidad de sus pasatiempos sin tener que aguantar la molesta reacción de Diana. Haber tenido que depender de su televisor había reducido notoriamente el tiempo que podía destinar a sus maratones de películas y sus sesiones de videojuegos. Sabía que apoderarse de su cuarto sólo para usar el aparato era molesto para ella, por lo que, en un acto de inmensa consideración de su parte, había optado por simplemente tomarlo prestado. No entendía cómo podía aquello haberla molestado de igual manera considerando que rara vez lo usaba para algo.

Agradecía que ahora su padre supiera que trabajaba como agente secreto para el Centro, gracias a ello se había ganado su respeto y un nuevo televisor para su dormitorio de regalo en navidad, pudiendo al fin devolverle a Diana el suyo. Fue una suerte que M.O.M. intercediera para permitir hacer una excepción con su padre, estaba consciente de que la directora podía llegar a ser muy severa cuando se trataba de ocultar la existencia del Centro y una excepción como esa no era fácil de conseguir.

La alarma del reloj-u le hizo dar un sobresalto, era extraño que los llamasen tan tarde a una misión.

- ¡Billy, son casi la una de la madrugada! ¿Dónde está el respeto por nuestra vida privada?- Comentó irritado el agente.

- ¡Martin, deben venir pronto!- Respondió Billy nervioso.- Es una emergencia, alguien se infiltró en el Centro ¡Necesitamos su ayuda!

Martin, Diana y Java llegaron al Centro tan rápido como les fue posible, no sin antes aguantar las quejas de Diana ante el incómodo horario que quien sea que se hubiese infiltrado había elegido para su ataque. Era extraño que algo externo consiguiese entrar al Centro, normalmente los ataques y fallas de seguridad provenían desde las celdas del Bloque C y no del exterior, lo que mantenía al equipo de agentes preguntándose respecto a las circunstancias en que la intromisión había sucedido.

- ¡Rápido, rodeen el perímetro, revisen todas las posibles salidas, debe estar escondido en alguna parte!- M.O.M. lanzaba órdenes en un tono aún más severo de lo usual.

- Billy nos llamó, supimos que alguien se infiltró en el Centro.- Dijo Martin a modo de saludo dirigiéndose a la directora.

- No sabemos cómo sucedió, no es usual que ocurran infiltraciones, nuestras medidas de seguridad son de un grado muy alto.- Respondió M.O.M. con absoluta tranquilidad pese a su severidad, jamás dejaba de impresionar su capacidad para conservar la calma incluso frente a las situaciones más complicadas.

- ¿Estás segura de eso? Porque no es la primera vez que debemos ayudar con alguna criatura que se ha escapado de su celda.- M.O.M. le dirigió una mirada fulminante a Martin frente al comentario.

- Las intromisiones son mucho más sencillas de evitar que los escapes, Martin.

- En fin ¿Por dónde creen que entró? Debe estar registrado en las cámaras de vigilancia.- Diana volvió a centrar la atención en el problema, no estaba de humor para soportar otra de las discusiones entre M.O.M. y Martin.

- Efectivamente, aunque aún no hemos podido revisar las grabaciones, todo el personal de seguridad está intentando encontrar al intruso.- M.O.M. desvió su atención del grupo para recibir lo que parecía ser nueva información a través de su auricular.

- ¿Nuevas noticias?- Preguntó Martin.

- Atraparon al intruso.

Caminaron a paso rápido por entre los pasillos del recinto, la calma había vuelto ahora que la amenaza había sido contenida y los empleados de seguridad volvían a sus posiciones usuales. Llegaron al lugar, donde un par de guardias los recibieron con la formalidad usual que el contexto ameritaba antes de guiarlos a donde el intruso se encontraba, no sin antes informarles su impresión al respecto, parecían bastante sorprendidos sobre la apariencia del infiltrado y no dejaban de mencionar el hecho de que nunca antes habían visto algo como la criatura capturada.

La sorpresa del grupo no fue menor a la de los guardias al encontrarse con que el intruso resultaba ser una adorable criatura robótica de aspecto similar a un perro, el cual yacía acurrucado en un rincón de la celda con su cuerpo blanco y rojo hecho un pequeño bulto, parecía asustado ante las circunstancias en que se encontraba.

- ¡Que lindo es, no esperé que el infiltrado se viera de ese modo!- Exclamó Martin en una actitud infantil que rompió la seriedad del grupo.- ¿M.O.M. tienes alguna idea de qué clase de criatura es esta?

- No, nunca antes vi algo como esto, parece ser una especie de robot, evidentemente debe tratarse de tecnología extraterrestre, pero no se parece a nada que conozca.

- Eso es extraño, si es algo que tú no conoces debe venir de un lugar muy lejano.- Comentó Diana mientras Martin se lanzaba al piso para interactuar con la criatura.

- Martin, ten cuidado, no sabemos de qué se trata.- Añadió M.O.M. al ver a su agente actuar con tan poco profesionalismo.

- ¡Pero mírenlo, parece asustado! - Martin observó a la criatura, la que al notar su mirada le dedicó una expresión de evidente temor. – Algo tan lindo no puede ser peligroso ¿No creen?

- Que sea lindo no significa que no represente ningún peligro. Le pediré al equipo de investigación que lo analice, tengo curiosidad sobre lo que puedan arrojar los resultados.- M.O.M. observó a la criatura con una fría expresión curiosa cargada de cierta malicia, lo que la hacía ver aún más intimidante de lo usual, parecía deseosa de desarmar al infiltrado y descubrir qué era exactamente.- Ahora todos ustedes vuelvan a la academia, su trabajo aquí ha terminado.


Nota del autor:

Ha pasado más de un año desde la última vez que di señales de vida en , e imagino que más de uno pensó que había dejado de escribir fanfics sobre Martin Mystery. La verdad es que después de publicar La amenaza del devorador interior empecé a trabajar en este fic, el cual resultó mucho más largo y complejo de lo que esperé en un comienzo, espero que quienes se animen a leerlo puedan disfrutarlo tanto como yo disfruté escribirlo.

Como resulta evidente a este punto del primer capítulo, se trata de un crossover con Team Galaxy, sin embargo la historia es mucho más centrada en Martin Mystery, por lo que preferí publicarlo en la categoría normal y no en la de crossover.

Lamento que el sistema de no permita a los autores responder las reviews, pero quiero que sepan que las he leído todas y agradezco profundamente cuando veo que otras personas han disfrutado las historias que he escrito con tanta dedicación (y sobre las reviews negativas, lamento que no compartamos el mismo gusto en ships o que nuestra percepción del canon sea diferente, pero es inevitable que esto suceda)

¡Nos vemos en el siguiente capítulo!