Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo II
Un adorable infiltrado
La llamada de emergencia estaba cobrando su cuota en Diana, quien llevaba toda la jornada luchando por evitar quedarse dormida en plena clase, pese a estar interesada en la materia, resultaba difícil mantenerse despierta cuando apenas había podido conciliar el sueño durante la noche anterior. Odiaba trabajar para el Centro en momentos como ese, en que le hacían perder su valioso tiempo con cosas que poco y nada le importaban. Ella no era como Martin, para quien el Centro representaba un sueño hecho realidad, en su caso todo lo paranormal no era más que una carga relacionada a su molesto hermanastro, quien contrario a ella, se había dedicado todo el día a dormir plácidamente sobre su pupitre sin mostrar señal alguna de culpa al respecto.
- ¡Diana, tienes que ver esto, no te imaginas lo que acaba de suceder!
Martin entró corriendo a la cafetería, interrumpiendo con ello el pacífico descanso de su hermana, quien bebía tranquilamente una taza de café negro sentada en una de las mesas para evitar quedarse dormida durante la reunión del comité organizador que empezaría dentro de media hora, el chico armó un alboroto tal que acabó por llamar la atención de sus compañeros, quienes reían evidentemente por lo bajo para desagrado de Diana.
- ¿Nueva información sobre la criatura?- Diana levantó su mirada conteniendo la vergüenza, aun cuando la energía de su hermano la incomodaba, saber que probablemente traía noticias acerca del robot misterioso actuaba como motivación para soportarlo.
- ¡Mucho mejor que eso! ¡Adivina quién tiene una admiradora secreta que sí es de verdad!- La expresión de Diana se tornó tan amarga como su café, no podía creer que Martin siguiera burlándose de ella por el incidente de la djini.
- Eso es imposible Martin, oficialmente eres uno de los chicos menos populares en Torrington, las admiradoras secretas están fuera de tus posibilidades.
- ¿En serio? Porque esta carta parece indicar lo contrario.- Dijo Martin en un tono triunfal mientras sacaba de su bolsillo un sobre rosa lleno de pegatinas en forma de corazón, el cual Diana observó impactada y no sin cierta incredulidad.
- Déjame ver eso.- Exclamó arrancando la carta de sus manos.
"Querido Martin:
Desde el primer momento en que te vi pude sentir como mi corazón ardía de pasión por ti, durante las noches tu nombre resuena en mis pensamientos y todo este tiempo he anhelado la llegada del instante en que finalmente pueda reunir todo mi valor para decirte lo que siento, pero es difícil hacerlo cuando mi mundo no hace más que explotar cada vez que te veo. Finalmente he decidido con la ayuda de cupido, quien llena mi alma de valor, enfrentar mis temores y confesarte todo lo que siento.
Encuéntrame esta noche en la torre del reloj de Torrington a las 22:30 horas si tengo aunque sea una oportunidad de luchar por tu amor.
Amándote desde las sombras
Tu admiradora secreta"
- Es la carta más cursi que he leído.- Dijo Diana incrédula.
- ¿Sorprendida? Y tú diciendo que mis técnicas de conquista no funcionaban.- Exclamó Martin lleno de orgullo.
- Tiene que ser alguna clase de broma, ya nadie envía cartas y ninguna chica en Torrington te dedicaría algo como esto, a nivel de chicos estás entre las peores opciones de novio en esta academia.
- ¿Celosa? ¡Todo porque yo sí tengo una admiradora secreta que es de verdad!- Diana se golpeó la frente al oír aquella frase, sabía que Martin seguiría aprovechando cada instancia posible para recordarle lo de su falso enamorado, sin embargo estaba segura de que en este caso debía ser una broma realizada por los chicos de la academia y no algo paranormal como en esa ocasión.
- En fin, buena suerte con tu supuesta admiradora secreta, avísame si algo de verdad importante sucede. Ahora si me disculpas tengo una reunión a la que asistir.
Diana abandonó la cafetería, dejando atrás a su hermanastro, quien le gritó burlescamente:
- No te preocupes hermanita sin admiradores secretos, tal vez si mejoraras esa mala actitud tuya, el corazón de un chico de verdad también podría arder en las llamas del amor por ti.
- ¡Como digas Martin!- Exclamó molesta a la distancia.
Diana salió del salón de reuniones tras la junta con el equipo organizador del baile de primavera lista para finalmente relajarse y descansar, aprovecharía de acostarse temprano para compensar lo poco que había dormido la noche anterior, por supuesto no sin antes dedicar unas horas de estudio a sus apuntes, después de todo aún debía preparar los exámenes del mes siguiente. Esperaba no tener ninguna interrupción esa noche, ni del Centro ni de Martin, quien tras recibir aquella supuesta carta de su admiradora secreta seguramente la molestaría con ello día y noche, como si conseguir pareja fuese una especie de competencia. Sabía que en el fondo la idea de que Martin encontrase a alguien antes que ella le molestaba, pensar en la posibilidad de que una persona desesperada e inmadura como su hermano pudiese conseguir una cita y ella no le parecía inaceptable, en eso pensaba cuando una figura familiar apoyada contra una de las paredes del patio central atrajo su atención.
- ¡Nos vemos de nuevo! ¿Tu nombre es Josh no es así? ¿Cómo va todo, te acostumbras a la academia?
- ¿Qué tal Diana? Pues no me quejo, aunque podrían hacer algo respecto a sus clubes, todos parecen aburridos.- Algo en el tono de voz del chico hizo a Diana pensar que las cosas no iban del todo bien para él.
- ¿Sucedió algo? Pareces un tanto molesto.- El chico observó a Diana sorprendido ante la pregunta.
- No es nada, sólo discutí con un amigo, digamos que tuvimos ciertas diferencias de opinión.
- ¿De verdad? Pareces más preocupado de lo que usualmente uno estaría frente a una simple diferencia de opinión.
- Vaya, eres muy perceptiva… si, no puedo negar que estoy un poco preocupado, uno de mis amigos cometió un error y causó un problema bastante grande que aún no sé del todo cómo voy a resolver.- Los profundos ojos azules del chico habían tomado una expresión melancólica, la que iluminada por el sol del atardecer resultaba especialmente conmovedora.
- Poniéndolo de ese modo ciertamente suena muy serio ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte?- Preguntó Diana mientras se apoyaba contra la pared junto a Josh, quien permanecía con la mirada perdida en el cielo.
- No realmente, esto es algo que debo solucionar por mi cuenta… estar en otro país se siente solitario a veces ¿Sabes?
- Puedo imaginarlo…- Dijo Diana, observándolo con una preocupación que en el fondo ocultaba curiosidad, quería averiguar más respecto a esa misteriosa discusión, sin embargo resultaba evidente en los pocos detalles mencionados por el chico que no estaba interesado en hablar más al respecto.
Ya en su habitación, sentado frente al Mini-Centro, Martin observaba concentrado la pantalla mientras mantenía comunicación con Billy, quien le informaba que los análisis del misterioso robot espía no parecían ir del todo bien.
- ¿Entonces no han podido analizarlo?
- Al comienzo tuvimos dificultad con los puertos de conexión, no tenemos nada parecido a los que usa ese robot, por lo que debimos realizar algunos cambios para conseguir entrar a su sistema, pero el problema del puerto de entrada no fue el único, después de que logramos conectarlo destruyó una de las computadoras que utilizamos para analizarlo, todo indica que su sistema está protegido por un programa muy poderoso para evitar que alguien entre en él, M.O.M. está muy sorprendida con los resultados.
- Y supongo que molesta, perder esa computadora sin siquiera haber logrado analizarlo no debió hacerle mucha gracia.
- De hecho.- Respondió Billy más nervioso de lo habitual.- Pero también está bastante obsesionada, analizar a ese robot se ha vuelto un desafío para ella, creo que está tomándose todo esto a lo personal.
- ¿Y qué arrojaron los videos de vigilancia? No necesitan forzar ningún sistema para obtener esa información.
- ¡Algo bastante interesante! Resulta que el robot no activó ninguna de las alarmas en los accesos, logró desactivar todos los sistemas de seguridad, pero lo más extraño fue que no lo hizo deshabilitándolos, su entrada fue aprobada.
- ¿Qué? ¿Cómo es eso posible?
- Lo mismo nos preguntamos, pasó por todos los chequeos de seguridad y su entrada fue autorizada por el sistema, la alarma que activó fue una de movimiento que sólo se encuentra encendida durante la noche y que en realidad es bastante básica, lo que es irónico considerando que pudo pasar por todas las demás.
- Vaya, sí que suena penoso cuando lo pones de ese modo. Por cierto ¿Crees que sea problema para M.O.M. que le hagamos una visita? Me gustaría ver una vez más a ese robot.
- Claro que no, especialmente considerando que ya se hizo cargo de destruir todo lo que usualmente destruyes.
Martin observó al extraterrestre con una infantil mueca de molesta ante su comentario.
- Muy gracioso Billy, no tengo la culpa de que mis intentos por ayudar a veces salgan mal.- El extraterrestre lo observó con una expresión en blanco, sin estar seguro sobre si debía tomar aquella respuesta como una broma o un comentario en serio.
- Lo que tú digas Martin, en fin, vengan cuando gusten.
Martin entró a la oficina de M.O.M. junto a Diana, a quien consiguió arrastrar al Centro no sin antes tener que soportar una vez más sus quejas relacionadas a la enorme cantidad de tiempo que perdía con cada una de sus llamadas. Una vez dentro pudo ver que Billy y Java acompañaban a M.O.M., quien se encontraba frente a un inmenso equipo que supuso debía tratarse de una computadora altamente avanzada. A su lado la adorable criatura robótica, ahora cubierta de cables, permanecía atrapada en una jaula tan pequeña que limitaba su movimiento por completo. El fuerte ruido emitido por la computadora le dejó en claro a los agentes que se trataba de una máquina muy poderosa, al parecer Billy no exageraba al decir que M.O.M. se había obsesionado con la idea de entrar al sistema del robot.
- Y bien M.O.M. ¿Has tenido algo de suerte?- Preguntó Martin unos segundos antes de que la computadora se apagase por completo.
- Para nada, he intentado con los equipos más avanzados que tenemos y ninguno ha podido sobrepasar la protección de esa cosa.- Dijo la directora, mirando al robot con evidente molestia, a lo que la criatura respondió lanzando una adorable risa electrónica con la que parecía burlarse de sus esfuerzos.
- Vaya, finalmente alguien le ha quitado a Martin el puesto de ser quien más cosas de M.O.M. ha destruido.- Comentó Diana en tono irónico.
- ¡Muy graciosa! Al menos lo hago intentando ayudar. En fin ¿Cómo está el prisionero?- Preguntó Martin, agachándose para saludar al robot, el que respondió actuando a la defensiva.
- Evidentemente mejor que nuestros aparatos, su protección interna es impresionante.- Respondió M.O.M. con cierta molestia, mirando de brazos cruzados como Martin se lanzaba al piso sin darle importancia al costoso efecto que el robot estaba teniendo para el Centro.
- ¿Quién es un buen chico? ¡Oh si, tú, tú lo eres!- La criatura dejó escapar un tímido sonido ante la amigable actitud de Martin.
- Martin, esa cosa no es un perro, deja de creer que por ser lindo es una especie de mascota.
- Ah, ah, ah.- Exclamó el chico en tono triunfal.- Ese es su problema, están viendo las cosas desde el ángulo equivocado. Precisamente su lindura es un elemento clave en todo esto.- El grupo miró a Martin sin parecer del todo convencido.
- ¿A qué te refieres con eso?
- Me refiero a que su diseño no calza con el de un robot espía, sus colores son un pésimo camuflaje, sus formas son redondeadas, su apariencia amigable y es evidente a primera vista que intenta simular ser una especie de perro, hasta su sonido parece imitar al de un animal. Mi teoría es que no se trata de un robot espía, sino de alguna clase de mascota robot extraterrestre.- Martin parecía confiar plenamente en su hipótesis por lo que su tono orgulloso y sus exagerados gestos indicaban.
- Tiene sentido… creo que podrías tener razón, buena observación agente Mystery.- El chico se sonrojó ante el cumplido, era agradable escuchar a M.O.M. decir algo positivo acerca de su desempeño, sobre todo considerando que en la mayoría de los casos las menciones que lo involucraban rara vez resultaban favorables.
- ¡Gracias, aprendí de la mejor!
- ¿Pero si es una mascota por qué se habría infiltrado en el Centro? Además, de ser ese el caso no tendría sentido que ocultase en su interior un programa para hacer que los sistemas de seguridad aprobasen su entrada.- Comentó Diana.
- Eso es precisamente lo que necesitamos averiguar, y para hacerlo tenemos que descubrir quién es el dueño del robot y por qué lo envió al Centro, debe estar buscando algo que se encuentra aquí dentro.
- Oigan ¿No les parece extraño que esto ocurra justo unos días después de que se activaran los radares del Centro? Tal vez este robot está relacionado a la liberación de energía que detectaron.
- Veo que Diana y yo estamos procesando en la misma frecuencia, también creo que la probabilidad de que estén relacionados es alta, después de todo ambas situaciones tienen un punto importante en común.
- ¿Cuál es ese? ¿El rango de tiempo?
- No, el Centro.
- Tienes razón, lo que sea que causó la descarga de energía había desaparecido del lugar cuando fuimos a revisar, como si hubieran sabido que el Centro investigaría la zona, y ahora este extraño robot consigue ingresar al Centro usando un programa que le permite saltarse los protocolos de seguridad. No puede ser casual que quien esté detrás de ambas situaciones parezca tener conocimiento de la existencia del Centro ¿Pero por qué se esforzaría en no ser descubierto y qué buscaba aquí dentro?
- No lo sé, pero considerando la clase de espía que envió algo me dice que no es precisamente una amenaza para la Tierra.- Ante aquel comentario de Martin, la misteriosa criatura comenzó a emitir una serie de ruidos electrónicos que parecían emular de forma mucho más agradable los ladridos de un perro.
- ¿Qué intentas decirnos pequeño? ¿Acaso tengo razón?- La criatura asintió con la cabeza sin dejar de emitir su electrónico sonido.
- No lo sé Martin, no creo que un robot espía enviado por nuestro sospechoso sea la fuente más confiable de su inocencia.- Mencionó Diana en un pensamiento tan razonable que ni siquiera Martin fue capaz de negar.
- Es verdad… En fin, todo indica que la emisión de energía fue causada por la llegada de una nave extraterrestre cuyo tripulante podría no estar buscando causar daño, pero por algún motivo quiere mantenerse oculto del Centro, lo que no entiendo es ¿Por qué se esconde entonces? ¿Y cómo es que llegó a tener un programa para desbloquear la seguridad del Centro instalado en su mascota?
- Algo me dice que debe tener una relación con el Centro de la cual no estamos enterados, si intenta ocultarse significa que alguien o algo en esta organización representa un peligro para él.
- Eso es imposible, si se trata de un alienígena pacífico nuestra misión es ayudarlo, no hay motivo alguno para que se oculte si no representa una amenaza para la Tierra.- M.O.M. parecía molesta ante la idea de que su organización estuviese persiguiendo injustamente a una especie, sabía mejor que nadie todo lo que ocurría en el Centro y algo como eso estaba fuera de lo que consideraba posible bajo su dirección.
- ¿Y si alguien estuviese utilizando la tecnología del Centro en secreto para amenazar a este extraterrestre?
- Suena factible, no sería la primera vez que un empleado hace algo como eso ¿No es así M.O.M.?- Respondió Martin dedicándole una mirada cuestionadora.
- Aunque me moleste reconocerlo es algo que no puedo negar…
Si había algo que enorgullecía a M.O.M. era su excelente control del Centro y todo lo que sucedía en él, sin embargo resultaba innegable que aun manteniendo constante vigilancia, era imposible evitar que actividades ilegales ocurriesen de vez en cuando a espaldas de la administración, y a pesar de ser un hecho odioso, era uno de los puntos débiles que debía aceptar contra su voluntad por más desagradable que fuese para ella.
El ruido electrónico del robot detuvo la conversación con su ladrido artificial, parecía intentar atraer la atención de los agentes retorciéndose dentro de su pequeña jaula en una actitud ansiosa, casi como si tratara de comunicarse con ellos.
- ¿Qué intentas decirnos pequeño? ¿Tenemos razón?- La criatura asintió con la cabeza.- ¡Ven, se los dije!- Exclamó emocionado el agente.
- ¡Pero no sabes si es verdad Martin, no puedes confiar ciegamente en las palabras de un robot que descubrimos infiltrándose en el Centro! Especialmente cuando no tenemos cómo averiguar más información sobre él, estamos en una ruta sin salida.- La criatura volvió a emitir escandalosos ruidos con los que parecía buscar interrumpir la conversación una vez más.
- ¿Realmente quieres decirnos algo verdad? ¿Puedes ayudarnos a entender la situación si te liberamos? – La expresión alegre del robot fue notoria al oír esa frase, ante la que asintió con más fuerza que nunca.
- ¡Martin, no podemos hacer eso, de seguro es una trampa! Es probable que escape si lo liberamos.
- Dinos bonito ¿Tu dueño es una amenaza para la Tierra?- El robot negó con la cabeza.
Martin sabía que preguntar algo como eso era ingenuo, pero no perdía nada con intentarlo, después de todo no contaban con otra alternativa mejor.
- ¡Muy bien, buen chico! Ahora dinos ¿Tu dueño está en problemas verdad?- La criatura asintió una vez más con la cabeza.- Necesita ayuda, pero por algún motivo no puede solicitarla directamente ¿Hay algo impidiéndoselo?- La criatura parecía más emocionada con cada nueva frase de Martin.- ¿Si prometemos ayudar a tu dueño podrías decirnos algo sobre él?- La criatura lo observó con una expresión de duda, no parecía conforme con el ofrecimiento.- En ese caso ¿Qué tal si te dejamos salir de esa jaula? Si nos dejas, podemos ayudar a tu dueño sin que el resto del Centro se entere de que se encuentra escondido en la Tierra, pero tienes que darnos algo de información sobre él ¿Qué te parece?- La criatura asintió alegremente ante la propuesta.
- Martin, no puedo cumplir con esa parte de tu promesa, como directora…
- ¡Oh vamos M.O.M.! Sé que puedes hacer una pequeña excepción.- Respondió Martin, interrumpiendo la frase de la directora mientras intentaba conmoverla con su actitud suplicante.- ¡Es por una buena causa! Además, si efectivamente hay empleados haciendo mal uso de los recursos del Centro, esta podría ser la ocasión perfecta para descubrirlo, después de todo no es como si tuviéramos una mejor forma de sacarle información al robot, no creo que seguir quemando computadoras vaya a cambiar las cosas.
Por más que M.O.M. odiase reconocerlo, su agente tenía un buen punto, si existía una forma de hacer hablar al robot debía tomarla en cuenta aun si requería negociar con él, después de todo la situación le generaba curiosidad y considerando que el Centro parecía estar relacionado de alguna forma con el dueño del infiltrado, resultaba innegable que la relación costo-beneficio era buena. Aunque le irritaba sentir que una vez más se estaba dejando manipular por su agente, quien casi siempre lograba hacerla ceder ante sus peticiones, el chico era hábil despertando su lado más blando y temía que una vez lo notase empezara a intentar sacar provecho de ello.
- Está bien Martin, haré una excepción con el robot y no realizaré ninguna clase de registro adicional, clasificaremos la información actual en el grado más alto de confidencialidad, pero no voy a liberarlo, se quedará aquí en el Centro hasta que tengamos más información sobre su dueño.- La criatura agachó las orejas ante aquella frase.
- Lo siento pequeño, fue lo mejor que pude conseguir.- El robot desvió su mirada y, tras voltearse con cierta dificultad, le dio a Martin la espalda, recostándose con actitud indiferente dentro de su jaula, resultaba evidente que la propuesta no le parecía lo suficientemente buena como para llegar a un acuerdo.
M.O.M. no podía creer lo que veía, en todos sus años como negociadora jamás había suplicado a un prisionero por información, y sin embargo ahí estaba su agente, intentando ganarse la simpatía del animalejo robótico a modo de supuesta estrategia. Resultaba evidente para ella que si no tomaba las riendas del asunto, Martin terminaría por arruinarlo todo.
- Escucha.- Exclamó M.O.M., levantando la voz para dirigirse al robot.- Puede que tu sistema de protección sea impenetrable para mis computadoras, pero te recuerdo que eso no cambia el hecho de que estás encerrado en una celda de la que no puedes escapar por muy tecnológicamente avanzado que seas, así que si no quieres pasar el resto de tu vida activa atrapado en una cámara de aislamiento del tamaño de una jaula para conejos, te recomiendo empezar a cooperar.- La criatura observó a M.O.M. con evidente miedo, comprendiendo perfectamente que aquella mujer de voz severa hablaba en serio y que no cedería como el resto de sus captores.- No dejar registro de tu dueño ni de nada adicional es lo único que puedo ofrecerte a cambio de información, tómalo o déjalo, pero es eso o el encierro definitivo, porque me encargaré de vigilarte día y noche para que de ningún modo puedas escapar.
Los tres agentes observaron perplejos a la directora, aún si aquella frase no iba dirigida a ellos fue imposible no sentir un escalofrío de terror recorrerlos frente a la intimidante amenaza.
- Vaya, eso sí que fue duro…
- Eso no es nada, deberían verla cuando está a cargo de los interrogatorios.- Comentó Billy en voz baja.
Unos segundos después, los ojos del asustado robot comenzaron a brillar para proyectar un pequeño holograma frente a él.
- ¡No puedo creer que funcionó!- Exclamó Martin asombrado.
- Cuando estás interrogando a alguien necesitas actuar con firmeza.- Comentó M.O.M. satisfecha al ver que su intervención había resultado útil.
- En fin ¿Qué es eso que se ve en el holograma? Parece un tipo de menú con información técnica…
"Modelo Tipo Comadreja
Registrado por Joshua Kirkpatrick
Versión: 1.87
CMP:
ID: F872GH34T46JK54Y908S
AP: 359, NR: 56.768.5G.6R889
Asignación Equipo 128 - Galaxy High"
- Espera, ese nombre me suena familiar…
- Joshua Kirkpatrick… ¡Martin, es Josh, el chico nuevo de la clase!- Exclamó Diana perpleja.
- ¿¡El chico nuevo es un extraterrestre!? ¿Cómo no lo consideré antes?- Dijo Martin golpeándose la frente.- Justo apareció después de que los radares del Centro detectasen la emisión de energía no identificada y lo primero que hizo fue preguntar por mi reloj-u ¡Ahora todo tiene sentido!
- Vaya, veo que amenazar a la criatura resultó mucho mejor de lo que esperaba.- Dijo M.O.M., sorprendida ante la reacción de sus agentes, descubrir que conocían aquel nombre acababa de facilitarle las cosas.
- Pero pensé que llevaba más tiempo asistiendo a la academia…
- ¡Vamos Diana! Dijo que llevaba más de una semana, pero comparte varias clases con nosotros y no lo vimos hasta hace un par de días ¡No sé cómo no lo sospeché antes!
- Ahora que lo pienso… hoy en la tarde lo vi en el patio central, parecía muy preocupado, dijo que había tenido una discusión con un amigo, pero coincide con la detención de este robot, probablemente el motivo de su preocupación sea precisamente haberlo perdido.
- En ese caso creo que tenemos varias preguntas que hacerle a nuestro supuesto chico nuevo.
Volvieron a Torrington junto a Billy, quien con la excusa de ayudarlos a continuar con la investigación sobre el robot espía recibió por parte de M.O.M. permiso para ir a Torrington haciendo uso de su disfraz humano. Con los nuevos avances en el caso las cosas se habían calmado en el Centro, por lo que la directora consideró apropiado permitirle acompañar a los chicos en su búsqueda del estudiante misterioso, necesitaban averiguar más sobre Josh Kirkpatrick si planeaban encararlo la próxima vez que se lo toparan en la academia.
- No hay nada extraño con su registro en Torrington.- Mencionó Martin mientras revisaba los datos del chico en el Mini-Centro.- Todo hace pensar que se trata de un alumno normal ¿Cómo pudo entrar al registro sin que nada parezca irregular?
- Debió alterar la base de datos, al parecer nuestro compañero nuevo es muy hábil con las computadoras.
- ¡Vaya, y yo pensando que tenía el record de ser el alumno más extraño aquí!- Dijo Billy bromeando.
- No hay nada interesante en su perfil, es una pérdida de tiempo seguir intentando encontrar algo en él, especialmente considerando que tengo una cita dentro de una hora.- Diana le dedicó a Martin una mirada fulminante, no podía creer que en circunstancias como esa estuviese pensando en su tonta cita.
- Martin, estamos en medio de una investigación ¿Y lo que te importa es tu supuesta admiradora secreta?
- ¿Admiradora secreta? ¡Vaya, veo que tu suerte en el amor al fin está mejorando!- Comentó Billy sorprendido.
- ¿Qué dices Billy? ¡Yo siempre he tenido suerte en el amor!
Ante la respuesta del chico, Billy fue incapaz de contener la risa, sabía que Martin era un desastre en el amor y tanto él como todos a su alrededor eran conscientes de ello, por lo que no pudo evitar bromear al respecto.
- ¡Vamos viejo! ¿Cuándo fue la última vez que una chica correspondió a tus coqueteos sin que hubiese un hechizo ayudándote? Seamos honestos, no puedes negar que las pruebas juegan en tu contra.
- ¡Oh por Dios Martin, no seas ridículo! ¿Qué tan ciego puedes llegar a ser? ¡Asume las realidad!- Exclamó Diana sorprendida de verlo actuar como si en efecto fuese popular, no podía creer lo fácil que a su hermanastro se le subían los humos a la cabeza hasta con el más mínimo estímulo.
- ¿Ciego? ¿Hablan en serio? Esperen… ¡Ya sé lo que está pasando! Ustedes dos están celosos porque no tienen admiradores secretos ¡Y yo sí!- Dijo Martin con un irritado tono burlesco, resultando evidente que los comentarios de sus amigos no le habían caído para nada bien.
- ¿Celosos? ¡Martin, ni siquiera sabes si es verdad!
- ¡Eso sólo lo dices por experiencia propia! Ya los quiero ver mañana cuando mi nueva novia y yo estemos juntos en la cafetería mientras ustedes dos se tragan sus palabras.- Contestó el chico enojado.
- Ya veremos Martin, en fin, buena suerte con tu supuesta cita, y más te vale no terminar llorando cuando te vean la cara de idiota.- Dijo Diana antes de abandonar el cuarto de su hermanastro junto a Billy.
- ¡Digan lo que quieran, ya veremos quién ríe al último!- Gritó el chico mientras observaba a sus compañeros alejarse por el pasillo de los dormitorios.
A pesar del mal rato causado por Diana y Billy, Martin estaba decidido a no dejar que la amargura de sus compañeros le arruinase la noche, por lo que rápidamente comenzó a prepararse para su cita, estando listo para salir rumbo a la torre del reloj tan sólo unos minutos antes de la hora señalada en la carta.
Se arregló la corbata mientras caminaba nervioso a su lugar de encuentro por en medio del oscuro patio de la academia, nunca antes había estado en una situación como esa y era incapaz de decidir cuál sería la presentación más adecuada frente a su admiradora secreta. Sabía por experiencia que no a todas las chicas les gustaba el estilo formal, pero también que una primera impresión negativa podía hundirlo, aunque considerando que su admiradora ya estaba interesada en él seguro no tendría mucho por donde equivocarse, lo que en parte era un alivio. Si tan sólo supiera quién era aquella chica misteriosa todo sería más fácil, estaba seguro de que no podía ser Jenny, alguien como ella jamás escogería una forma tan tímida de acercamiento ¿Quizás se trataba de Darla? Una carta como esa parecía algo de su estilo, en ese caso estaba seguro de que el aspecto formar le daría puntos adicionales.
- ¿Diana, por qué exactamente espiamos a Martin?- Preguntó Billy mientras permanecía oculto tras una pared desde la cual podían ver claramente al chico esperando en medio de la penumbra.
- Porque no me da confianza todo esto de la admiradora secreta.
- ¿De verdad lo crees? No me parecería extraño que haya al menos una chica a la que le atraiga Martin, en el fondo es alguien muy genial después de todo.
- Billy, no puedo creer que aún después de conocerlo sigas considerándolo genial.
- ¡Bueno, es muy valiente, arriesgado y es un agente increíble!
- No niego ese aspecto suyo, pero más allá de eso es un idiota y… ¡Alguien viene!
Martin pudo observar entre las sombras una figura apenas reconocible acercarse, finalmente el momento había llegado.
- ¿Martin Mystery verdad?
Desde su escondite, Diana observó la escena confundida.
- ¡Es la chica a la que Martin acosó el otro día! Imposible, esto no tiene sentido, de verdad que ella parecía odiarlo.
- ¿Acosado?- Preguntó Billy sin entender.
- Ya sabes, su coqueteo usual.
- Oh, ya veo.
- ¡Hermosa chica pelirroja! ¡Sabía que nuestro encuentro había sido un acto del destino! ¡Acepto vuestro candente amor!
- De hecho…- Respondió nerviosa.- Sobre esa carta, verás… la verdad es que necesitaba hablar contigo y sabía que no te resistirías a una carta como esa, pero en realidad sólo fue una carnada para atraerte hasta aquí ¡Lo siento!- Respondió la joven sin ser capaz de mirarlo a los ojos, parecía sentirse mal de haberlo engañado.
- ¿¡Qué!? ¡No es posible!- Expresó destrozado Martin.
Las risas de Diana y Billy resonaron con fuerza desde el rincón en que se encontraban escondidos, delatando su presencia cuyo secreto poco importaba proteger a esa altura.
-¿¡Y ustedes dos qué hacen aquí!?- Martin permaneció perplejo, sintiendo como si hubiese caído en una de esas bromas televisivas donde todos menos la víctima saben lo que está sucediendo.
- ¡Sabía que pasaría algo como esto! ¿De verdad creíste que iba a perdérmelo?
Martin observó furioso como Diana lloraba de la risa junto a Billy, no podía creer que se hubiesen burlado de él sin siquiera ser capaz de sospecharlo.
- ¡Hola! ¡Emergencia aquí chicos! No esperé que viniese tanta gente ¿Quiénes son ustedes dos?- Comentó la chica pelirroja, molesta mientras observaba la escena de Martin y los demás, resultaba evidente que aquello estaba lejos de lo que había planeado.
- Soy Diana y él es Billy, somos amigos de Martin.
- ¡Genial, lo que faltaba! Realmente no hay forma de hacer las cosas bien ¿No es así? ¡Sólo necesitaba a uno, no a tanta gente! ¡Esto es más complicado de lo que esperaba!- Dijo nerviosa la chica, quien parecía estar hablando más consigo misma que con quienes la rodeaban.
- Espera ¿Quién eres y por qué Martin es tan importante para ti?- Preguntó Diana con un tono severo, la actitud de la chica la hizo sentir insignificante, lo que no resultaba para nada agradable.
- Soy Yoko, y esa es una pregunta difícil de responder… verán, le pedí a Martin venir hasta aquí de este modo porque no había otra forma de hacerlo, no podía utilizar medios digitales si no quería ser descubierta y la idea era que nadie salvo él llegase a este lugar.
- ¿Qué quieres decir con no ser descubierta y por qué sólo debía ser Martin?
Los nervios de la chica no hicieron más que empeorar a la hora de responder.
- ¡Ay, es difícil de explicar!
- ¿Por casualidad esto tiene que ver con Josh Kirkpatrick?- Preguntó Diana, logrando con ello poner a Yoko aún más nerviosa.
- ¿¡Cómo lo supiste!?
- Digamos que es difícil de explicar.- Diana le dirigió una sonrisa irónica, no pudiendo resistir la tentación de devolverle sus evasivas.
- No temas Yoko, Diana y Billy son de fiar, pero dime ¿Quiénes son específicamente las personas en las que no pueden confiar y por qué soy una excepción?
- ¡Todos! Y esa es precisamente una de las cosas difíciles de explicar ¡El asunto es que necesito ayuda chicos, esta es una situación de ultra mega emergencia!
- ¿Cuál es la emergencia?
- ¡Ay, no sé cómo explicarlo! No puedo entrar en detalles pero todos…
De repente, una voz familiar surgió de entre las sombras.
- ¿¡Yoko, qué haces aquí!? ¡Esta no era precisamente la idea!
- ¡Josh! Tenía que acelerar las cosas, a este ritmo no íbamos a solucionar esto nunca.
- ¡Se suponía que sólo debía ser Martin, y esto está lejos de ser la mejor estrategia para hablar con él! En fin, Diana no es peligrosa ¿Y tú eres?- Preguntó Josh, dirigiéndose al extraterrestre con un tono severo.
- S… soy Billy.- La usualmente relajada apariencia del chico había tomado un sello intimidante en medio de la penumbra, poniendo nervioso con ello al extraterrestre.
- Como sea, supongo que dentro de todo podría ser peor.
- ¡Josh, al fin nos vemos otra vez! Tengo muchas cosas que preguntarte.
- ¿Ah sí?- Respondió el chico, extrañado ante las palabras de Martin.
- ¡Ni creas que puedes seguir ocultándote bajo esa fachada de estudiante! Sé quién eres y por qué te interesaste en mi reloj-u ¿Eres un extraterrestre verdad?- El amenazante tono de Martin mantenía cierta vibra triunfal, resultaba evidente que el agente se encontraba completamente convencido de su teoría.
- Vaya, pues… supongo que me atrapaste.- Respondió Josh con total tranquilidad.
- ¿Qué buscas en la Tierra y por qué te escondes en Torrington?
- Te buscaba a ti, supongo que eso responde también a la parte de por qué estamos en Torrington.
- ¿A mí? ¿Por qué me buscan?
- Porque estamos en problemas y eres el único a quien podemos pedirle ayuda.- Respondió Josh con una calma impresionante, la severidad que aparentaba en un comienzo había desaparecido por completo.
- ¿Es por la criatura que enviaron al Centro, verdad? ¿Cómo lograron quebrantar la seguridad?- Preguntó Diana.
- Aunque les suene increíble su organización no tiene una seguridad tan buena como creen, y si, podríamos decir que es en parte la razón… por cierto ¿No podrían devolvérnoslo? Fluffy es como un miembro de la familia ¿Saben? Estamos desesperados por recuperarlo.
- ¿Se llama Fluffy?- Preguntó Diana extrañada.- No esperé un nombre como ese para un robot tan avanzado…
- ¿Ves? ¡Sabía que era un perro!- Exclamó triunfal Martin, cuyas teorías parecían confirmarse una tras otra.
- Pues… técnicamente es una comadreja…
- Pero actúa como un perro…
- En fin, la cosa es que necesitamos su ayuda para recuperar a Fluffy.
- Espera ¿Eso es todo? ¿Si no querían perderlo para qué lo enviaron al Centro?
- En un principio no se suponía que entrara a sus instalaciones, pero ocurrió y por eso tuvimos que cambiar nuestra estrategia, aunque la idea de Yoko no era parte del plan.
- ¿Tienes alguna queja? ¡Nuestro Fluffy estaba en peligro, había que acelerar las cosas!- Exclamó Yoko molesta.
- ¿Qué buscaban en el Centro?
- Información.
- ¿De qué tipo?
- Mapas, señales de emergencia, cualquier información relacionada con el estado actual de cierto sector de la galaxia, pero no podría explicarlo con mayor claridad, no aquí al menos, sólo puedo decirles que Fluffy no debió haber entrado al Centro.
- ¿Cómo es que saben del Centro?
- Porque en nuestro planeta su existencia no es tan secreta como aquí ¿Terminó el interrogatorio?
- No, si quieren recuperar a Fluffy tendrán que responder a nuestras preguntas.- Dijo Martin en un tono severo.- ¿Fue su nave la que activó los radares del Centro en el bosque hace un par de días? ¿Por qué intentan ocultarse de nosotros?
- Es probable, sabíamos que los radares del Centro detectarían nuestra llegada, y nos ocultábamos debido a que no podemos confiar en ellos.
- ¿Por qué? ¿Qué peligro representa el Centro para ustedes?
- Eso es precisamente lo que necesitamos averiguar.- Aquella respuesta no hizo más que confundir a Martin y su equipo.
- ¿Cómo? ¿A qué se refieren con eso?
- Mira Martin, hay muchas cosas que son difíciles de explicar en este momento, por ahora sólo debes saber que necesitamos tu ayuda para recuperar a nuestra mascota, eso y que la Tierra corre peligro.
- ¿Que la Tierra corre peligro? ¿Por qué?- Preguntó Diana.
- Verán, nuestro planeta fue destruido por un extraño ser cuyo origen desconocemos y que está buscando acabar con toda la galaxia, mis compañeros y yo fuimos los únicos que logramos escapar, huimos a la Tierra buscando refugio, sin embargo sabemos que esto es sólo una solución temporal, y que tarde o temprano ese monstruo llegará a destruir también este planeta, por eso es que estamos buscando una forma de detenerlo y acabar con él antes de que destruya también este mundo.
Los tres agentes del Centro se miraron sin comprender del todo la situación.
- Esperen, hay algo que no entiendo, dicen que su planeta fue destruido por un monstruo, sin embargo están actuando como si los agentes del Centro representaran un peligro para ustedes ¿Qué tiene que ver ese monstruo con el Centro?
- Verán, el monstruo que destruyó nuestro planeta no es como ningún extraterrestre conocido, posee un poder mucho más grande que el de cualquier criatura que hayamos visto antes, por eso pensamos que debió ser creado artificialmente.
- ¿Creado artificialmente? ¿Acaso creen que el Centro lo creó? ¡Eso es imposible!
- No exactamente, pensamos que debió ser creado por una organización con alto potencial tecnológico, pero no necesariamente el Centro, aunque eso no elimina la posibilidad de que puedan haber espías infiltrados entre sus agentes que hayan participado de forma secreta en la creación del monstruo, utilizando para ello recursos robados del Centro, de hecho ese es uno de nuestros temores, pero es sólo una teoría.
- ¿Un monstruo destructor de planetas creado de forma artificial y posibles espías infiltrados en el Centro relacionados a su creación? Eso sí que suena preocupante…
- ¿Qué más saben acerca de ese monstruo?
- No mucho, sin embargo en este momento nuestra información se redujo a cero, todo lo que teníamos estaba contenido dentro de Fluffy.
- En ese caso sin duda Fluffy es una parte fundamental para realizar la investigación.
- ¡Incluso si no lo fuera, no podemos dejar que siga siendo prisionero del Centro! ¡Fluffy es nuestra mascota súper especial y nuestro equipo no abandona a ninguno de sus miembros!- Expresó Yoko preocupada.
- Pues si quieren a Fluffy de vuelta tendrán que convencer a M.O.M. de que se los devuelva, porque no planea soltarlo mientras no sepa por qué se infiltró en el Centro.
- ¿La mamá de Martin tiene a Fluffy? ¿Por qué?- Preguntó Yoko confundida.
- ¡No es mi mamá, es nuestra directora! M.O.M. es su nombre clave.
- ¡Podemos hacer eso! ¡Llévenme a hablar con su M.O.M.!- Respondió Josh de forma inesperadamente cómica.
Nota de autor:
Sé que una de las preguntas que surgen al leer mi fic es si resulta necesario haber visto Team Galaxy para leerlo, la verdad es que no, y precisamente por eso preferí dejarlo en la categoría regular de Martin Mystery y no en la de crossover. Pese a que los protagonistas de Team Galaxy aparecen y se hacen algunas referencias a la serie, todos los detalles se van explicando dentro del mismo fic, de hecho la historia fue pensada para ser leída sin necesidad de haber visto la serie (no así con Martin Mystery, leer este o cualquiera de mis fics sin haber visto la serie resultaría un poco confuso), por lo que con leer la entrada de Wikipedia sobre Team Galaxy y saber cómo se ven los personajes basta y sobra.
¡Gracias por leer y nos vemos en el siguiente capítulo!
