Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo III
La criatura misteriosa

Entraron a la oficina, encontrándose con M.O.M. y Java acompañados por la jaula en que Fluffy se encontraba. Habían hablado con ella antes de visitar su oficina para informarle del nuevo avance en el caso y de la necesidad de que conociera a Josh y Yoko tan pronto como fuese posible aun si las once y media de la noche no resultaba ser el momento más conveniente para algo como eso. Pese a la incomodidad del horario, la curiosidad de M.O.M. respecto a la situación parecía ser lo suficientemente grande como para sobrepasar la molestia que volver al Centro a esa hora representaba.

- ¡Fluffy! ¡Oh no! ¿Qué te ha hecho esta gente?- Exclamó Yoko, quien impactada ante la imagen de su mascota encerrada en aquella jaula tan pequeña corrió sin pensarlo dos veces al rincón en que se encontraba sólo para ser detenida por Java, quien se cruzó en su camino como si de un gran muro se tratase.

- No poder tocar robot, hablar primero con M.O.M.- Dijo Java, procurando bloquear el paso de Yoko sin tocarla.

- ¡Josh, haz algo! ¡El pobre Fluffy se va a oxidar ahí dentro! - Gritó Yoko en pánico.

- Si quieren de vuelta a su robot comiencen por explicarme quiénes son ustedes y qué es lo que buscan.- Josh miró fijamente a M.O.M. con una expresión severa al oír su voz, parecía estar pensando en qué palabras escoger para comunicarse con aquella mujer de apariencia mucho menos amigable que la del grupo de adolescentes que lo habían recibido.

La conversación llenaba de tensión el aire mientras Martin y los demás miraban con ojos nerviosos a cada uno de sus participantes sin atreverse a emitir una sola palabra. Tras una serie de respuestas evasivas por parte de Josh, las cuales parecían dejar en claro que no estaba dispuesto a decir más de lo que le había revelado a Martin, el tema comenzó a centrarse cada vez más en el rehén y menos en las respuestas.

La pasivo agresividad en el tono en que Josh y M.O.M. negociaban sobre Fluffy era notoria y parecía ir escalando con cada frase que se dirigían el uno al otro hasta el punto en que una cruda ironía pasó a reemplazar la formalidad inicial de las evasivas respuestas de Josh, convirtiendo la negociación en una seguidilla de contrataques agresivos provenientes de ambas partes, ninguna interesada en dar su brazo a torcer.

- Entonces les devolveré a su mascota con la condición de que me permitan acceder a los archivos relacionados a la criatura que atacó su planeta.

- Sólo si nos aseguras que el resto del Centro no será capaz de acceder a ellos, no confiamos en tu personal, y ni hablar de copiarlos, tienes permiso de verlos pero sólo fuera del Centro y en un lugar seguro.

- ¿Olvidas acaso que soy yo quien tiene a tu perro de rehén?

- ¿Y tú olvidas que soy yo quien tiene registro de la criatura que va a destruir tu planeta? No creas que desconozco ese hecho, mi mascota por la información que podría salvar la Tierra ¿Parece justo no?

- Tú eres quien vino buscando refugio a la Tierra ¿De verdad crees que no me doy cuenta de que necesitarás entregarme esa información sobre la criatura de todos modos si quieres hacer uso de la tecnología que dispongo para encontrar cómo detenerla? No tienes alternativa, tengo a tu perro y las herramientas para encontrar la información que buscas, en proporción eres tú quien menos tiene para ofrecer.

- En eso tienes razón, pero no puedo dejar que una organización cuyos empleados juegan sucio a tus espaldas tenga acceso a esos archivos, no es por ofenderte, pero deberías tener mejor vigilados a tus agentes, tal vez con cinco clones tuyos alrededor podrías hacer un mejor trabajo controlando lo que hacen.

- ¡Es suficiente, ya basta!- Exclamó Martin poniéndose en medio de ambos e interrumpiendo la negociación, aquella idea de los cinco clones no había hecho más que asustarlo y debía evitar que la directora pudiese tomarla en consideración.- ¡Esto no va a llegar a ningún lado! M.O.M., devuélveles a Fluffy, y Josh, deja que M.O.M. vea esos archivos, tiene que haber alguna forma de que pueda copiarlos sin que el resto de los agentes del Centro pueda acceder a ellos. Todos queremos acabar con ese monstruo alienígena y salvar la Tierra ¡Podemos trabajar juntos en armonía! ¿Qué dicen?- Tanto M.O.M. como Josh miraron a Martin con ciertas dudas respecto a sus palabras, aunque no podían negar que pese a sonar ingenuas, no dejaban de tener razón.

- En el fondo Martin tiene un buen punto, asegúrame que esos archivos estarán fuera del alcance de tus agentes y podrás acceder a ellos.

- Lo prometo, estarán en un lugar al que sólo yo podré acceder, y a cambio les devolveré a su robot.

- Hecho, es un trato.- Ambos se dieron la mano en señal de haber cerrado la negociación en una actitud de completa tranquilidad, era increíble que pudieran mantener la calma aun tras una conversación como esa.

- Vaya, Josh puede ser muy intenso ¿No es así?- Comentó Diana aún impresionada frente a lo que acababa de presenciar.

- Que no te engañe, es un tonto la mayor parte del tiempo.- Respondió Yoko sonriendo.

Entraron a una habitación que ninguno de los agentes había visto antes, parecía una sala de reuniones localizada en un espacio oculto dentro de la oficina de M.O.M.

- Este salón posee aislación acústica y sólo yo puedo acceder a él, no hay cámaras de vigilancia ni tampoco otra clase de instrumentos de espionaje instalados, si hay un lugar seguro para hablar de temas ultra secretos es este, especialmente si lo comparamos con Torrington.

- ¿Qué tan vigilado está Torrington?

- Eso depende de cuan interesado estés en un traslado al Polo Sur.- Aquella frase era todo lo que Martin necesitaba oír para saber que era algo de lo que no podía seguir preguntando.- Ahora quiero ver esos archivos.

- Muy bien, pero cualquier problema a partir de ahora será tu responsabilidad: Fluffy, abre el archivo R779 y activa el modo de proyección.- Dijo Josh dirigiéndose a Fluffy, quien aún dentro de su jaula había sido transportado por Java al interior de la sala.

Los ojos de la mascota robot fueron reemplazados por dos luces blancas, las que reflejaron frente a ellos un enorme holograma, en el cual podía verse una borrosa fotografía de lo que parecía ser una especie de enorme medusa, cuya parte acampanada era adornada por una serie de cristales multicolor. Sus tentáculos, similares a delgadas y flexibles ramas de árbol, parecían cubrirlo todo a su alrededor, liberando una sustancia tornasolada similar a la brea. En medio del aire, una serie de coloridas esferas flotaban alrededor de la criatura , dándole al ambiente de la fotografía una vibra inesperadamente artística que difícilmente la hacía parecer tan amenazadora como decían los chicos.

- ¿Están seguros de que es la foto correcta? Más bien parece una lámpara o un proyecto de arte.- Comentó Diana.

- No se dejen engañar por su belleza, esa cosa es extremadamente peligrosa.

M.O.M. y Billy observaban detenidamente la fotografía, pese a la llamativa apariencia de la criatura frente a ellos, aquello no era lo que más llamaba su atención.

- ¿Qué clase de alienígena es ese? Nunca antes había visto algo como eso, y si hay un tema que manejo bien es el reconocimiento de razas extraterrestres.- Mencionó Billy sorprendido.

- Tampoco me parece familiar.

- Nosotros tampoco fuimos capaces de reconocer su especie.

- ¿Tienen más fotos de la criatura? Tal vez viéndola en mejor resolución podríamos identificarla.

- Lamentablemente esta es la única imagen que logramos obtener de la criatura.

- Se ve muy borrosa.

- Es imposible conseguir algo de mejor calidad, esa cosa genera un nivel de radiación enorme y altera todos los aparatos dentro de su rango, de hecho la cámara con la que logramos tomarle esa fotografía dejó de funcionar pocos segundos después.

- ¿Tienen idea de por qué destruiría su planeta?

- Ni idea, no sabemos nada salvo que no fuimos capaces de destruirla.

- Pero creemos que debe haber alguna forma de vencerla antes de que destruya más planetas, por eso necesitamos su ayuda, tenemos que encontrar su debilidad y entonces destruirla.- Dijo Yoko.

- ¿Y por qué creen que el Centro podría estar relacionado con la creación de ese extraterrestre supuestamente artificial?- Preguntó M.O.M. mientras observaba la fotografía.

- ¿¡Porque vieron esa cosa!? Es obvio que fue creada artificialmente, no hay registro de que exista ninguna criatura como esa, de seguro alguna organización o grupo la creó pero no sabemos cuál, y viendo toda la tecnología que tienen aquí no me extrañaría que fuese obra de algún científico loco de este lugar.

- ¿Entonces basan su teoría en un montón de supuestos sin fundamento?- M.O.M. no podía creer lo que escuchaba, aquella debía fácilmente ser una de las peores justificaciones que había oído en su vida, si pretendían convencerla con algo tan mediocre sin duda resultaba difícil tomarlos en serio.

- ¡Duh! ¡Claro que tenemos fundamentos! ¡Mira toda la tecnología con la que cuentan aquí! O sea, nada actúa mejor como un imán de espías dementes que una organización intergaláctica llena de tecnología e información ultra secreta súper avanzada.- Exclamó Yoko intentando apoyar a Josh.

- No puedo creer que estos chicos pretendan salvar la Tierra, ni siquiera podría creerles de no ser por lo que hemos visto.- Comentó Diana en voz baja a sus compañeros.

- Y esto es lo más importante de todo.- Josh cambió la fotografía para mostrar un mapa de un sector que Martin y Diana supusieron debía tratarse de alguna zona del espacio.- Esta es la ruta del ataque del alienígena misterioso, los planetas en tono más oscuro son los que presentan mayor grado de radiación mientras que los más claros son aquellos que fueron atacados después, pensamos que la criatura estaba oculta en éste lugar.- Dijo Josh, señalando el punto más oscuro del mapa.- Nuestro planeta aún no era atacado cuando se realizó este mapa, así que no lo encontrarán en él.

- Vaya, ese lugar de la galaxia es muy remoto, ni siquiera contamos con presencia ahí.- Mencionó Billy sorprendido.

- Será complicado obtener información de esa zona sin solicitar ayuda, ese sector no se encuentra dentro del perímetro cubierto por el Centro ¿Cómo obtuvieron estos datos?

- Formábamos parte de una organización cuyos radares cubrían esa zona aun cuando no estaba dentro de nuestro perímetro de vigilancia, aunque se encontraba muy lejos del sector a nuestro cargo, ya sabes que los radares alcanzan un espectro más amplio del asignado.

- ¿A qué organización pertenecían y a qué sector correspondía su planeta?

- Sector Beta 9655-38 y pertenecíamos a una división de la Academia de Defensa Espacial correspondiente a esa zona.

- Muy lejano sin duda, rara vez tenemos contacto con ese sector, es extraño que algo como esto haya surgido en un lugar tan remoto y que no hayamos recibido ninguna señal de emergencia.

- Los ataques de esa criatura son muy rápidos, apenas fuimos capaces de escapar y nos fue imposible enviar una solicitud de ayuda a otras organizaciones, su poder no se parece a nada de lo que tuviésemos conocimiento, por eso pensamos que esa cosa debió ser mantenida oculta en ese lugar lejos de toda vigilancia y que fue liberada de un minuto a otro, si yo fuese un científico malvado y tuviese que ocultar mi monstruo sin duda escogería un sector perdido en medio de la nada donde nadie husmearía para esconderlo.

- Josh tiene un buen punto, sin duda coincide con la típica mentalidad de un científico loco que quiere apoderarse de la galaxia.- Asintió Martin, adoptando una actitud seria mientras se cruzaba de brazos, el contraste entre su postura y sus palabras daba a la situación una vibra que resultaba ridícula a ojos de sus compañeros.

- ¡Vaya, al fin alguien que parece entender!- Dijo Josh dirigiéndose a Martin.

Diana observó a los chicos molesta, no podía creer que la Tierra estuviese en peligro y los únicos capaces de defenderla fuesen un grupo de adolescentes lanzando teorías ridículas basadas en estereotipos. Resultaba evidente que tal como ella, M.O.M. consideraba difícil tomarlos en serio.

- Está bien, intentaré hacer contacto con otras organizaciones que se encuentren más cercanas a esa zona para que investiguen el área y me informen del actual estado de ese planeta, pero será difícil dado lo remota de su posición, así que requerirá algo de tiempo. Por cierto Josh, no olvides que aún debes entregarme una copia de esos archivos.- Comentó M.O.M., quien pese a no estar del todo convencida sobre si debía confiar en aquel extraño par de adolescentes, necesitaba averiguar más al respecto, después de todo por muy malos que fuesen sus fundamentos, no podía negar que la extraña radiación liberada en los bosques de Torrington y ese misterioso robot eran prueba de que legítimamente no se trataba sólo de dos chicos intentando jugarle una broma.

- Claro, fue parte del trato después de todo, pero recuerda que es información ultra secreta, nadie del Centro puede tener acceso a ella: Fluffy, realiza una copia protegida por contraseña biométrica del archivo R779 en un dispositivo de almacenamiento con entrada compatible para su modelo de computadora.

El robot dejó escapar uno de sus sonidos electrónicos mientras se acercaba a M.O.M. para tomar muestra de sus huellas digitales y pupila, tras lo cual dejó salir de su pecho un pequeño dispositivo de almacenamiento en cuestión de segundos.

- Ahí está, esa cosa parece simple pero posee escaneo biométrico, sólo podrá ser activada por la persona cuyos parámetros han sido registrados en el dispositivo y si alguien más intenta acceder a él se autodestruirá, así que cada vez que quieras usarlo tendrás que desbloquearlo presionando los puntos rojos y acercando el lente a tu ojo antes de conectarlo a una computadora.

Los agentes observaron el artefacto, ciertamente no parecía diferente de cualquier otro dispositivo de almacenamiento regular, nadie hubiese imaginado que poseía una tecnología de protección tan elaborada al verlo.

- Muy bien, analizaré la información con más detalle, pero desconozco cuánto tiempo nos tomará realizar algún avance, la zona señalada en el mapa es muy lejana y no será rápida de rastrear sin importar a qué organización solicitemos ayuda, así que mientras tanto lo mejor será que Josh y Yoko permanezcan en Torrington aparentando ser alumnos de la academia hasta nuevo aviso.

- Bueno, de todas formas no tenemos una mejor alternativa .- Respondió Josh con cierto hastío en su voz, la idea no parecía resultarle atractiva.

En plena clase y bajo una profunda somnolencia, Diana escuchó a la distancia un repetitivo sonido resonar en su cabeza como un eco confuso que la arrastraba contra su voluntad, haciéndola abrir los ojos de golpe al mismo tiempo que su cuerpo daba un salto sobre su asiento.

- Parece que está adquiriendo las malas costumbres de su hermano, señorita Lombard.- Fue imposible para Diana contener la vergüenza ante esa frase, especialmente cuando el resto de sus compañeros no dejaban de reír ante el desafortunado hecho de que se había quedado dormida durante la clase.

- ¡Lo siento mucho señora Stewart, no volverá a suceder!- Martin reía en voz baja tras observar la evidente vergüenza que Diana sentía en ese instante.

- ¡Señor Mystery, no se ría de su hermana, de todos en esta clase usted es el menos calificado para señalarla!

- ¡Ups, lo siento señora Stewart!- Los alumnos volvieron a reír ante la situación.

Una vez fuera de clases, Diana se dejó caer sobre la primera banca que encontró desocupada en el patio, aún molesta tras lo que había sucedido. No estaba de humor para almorzar y se rehusaba a entrar en la cafetería, donde tendría que aguantar una vez más a Martin haciendo de bufón a su alrededor ¿Cómo podía ser tan descarado para burlarse de ella cuando normalmente era él quien se dormía durante todas las clases? Sobre todo considerando que la razón tras su falta de sueño era precisamente él y sus locas aventuras paranormales, si no tuviera que ayudarlo con sus misiones habría dormido plácidamente toda la noche.

Una sensación cálida impactó inesperadamente su mejilla.

- ¡Martin, no estoy de humor para...! Oh, eres tú Josh.- Sus palabras fueron frenadas al encontrarse con su compañero nuevo, quien acababa de presionar contra su mejilla un gran vaso de café.

- ¿Sorprendida? Espero que para bien.

- Ciertamente, pensé que Martin había venido a molestarme una vez más para variar.

- ¡No te lo tomes tan en serio, fue divertido!- Exclamó mientras tomaba asiento a su lado.- Ten, para ahogar la molestia y mantenerte despierta el resto del día.

- ¡Vaya, gracias Josh!... Espera ¿Esta no es otra tonta broma de Martin, verdad?- Dijo Diana mirándolo con sospecha.

- ¡Para nada! Seguridad cien por ciento garantizada, puedes lanzármelo en la cara si no cumplo con mi palabra.

- Está bien…- Diana tragó desconfiada el primer sorbo de café, llevándose la sorpresa de que no parecía saber a nada que no fuese precisamente café.- Vaya, tienes razón.

- Parecías molesta con la broma de Martin y pensé que te ayudaría a pasar el mal rato, ya sabes, un trago amargo se pasa con otro.

- Es verdad.- Respondió sonriendo.- Por cierto ¿Cómo está tu mascota?

- ¿Fluffy? ¡De maravilla! Estaba muy feliz de volver con nosotros.

- ¿Era esa la razón por la que estabas molesto, no es así? Lo de la diferencia de opiniones con tu amigo era sólo una fachada.

- No realmente, Fluffy era la razón, pero el origen de todo fue una diferencia de opiniones, Yoko y yo estábamos de acuerdo con que era necesario acercarse a Martin poco a poco para ganar su confianza, por eso nos infiltramos en Torrington, pero mi amigo…

- ¿Hay alguien más aparte de Yoko, Fluffy y tú?

- Si, pero no puede hacerse pasar por un alumno, es muy joven para asistir a la academia, no es que sus capacidades no se lo permitan, pero ser un niño genio en una clase de secundaria no es precisamente la mejor forma de evitar llamar la atención. En fin, él no estaba de acuerdo con nuestro plan, consideraba que ir directamente hacia nuestro objetivo sin hacer uso de intermediarios para alcanzarlo era lo más rápido y reservado. Decidimos por votación que acercarnos a Martin sería nuestro plan, pero a pesar de eso optó por hacer las cosas a su manera.

- Y entonces envió a Fluffy al Centro para recolectar información a espaldas de ustedes ¿No es así?

- Exactamente, y como puedes ver nos terminó metiendo en un lío con ello.

- Vamos, no creo que sea tan grave, después de todo consiguieron lo que necesitaban gracias a ello, ahora con M.O.M. investigando todo este asunto sin duda podrán detener a esa criatura muy pronto.

- Eso espero, no queríamos involucrar a más personas de lo estrictamente necesario, ya sabes que frente a la posibilidad de que hayan espías en el Centro cualquiera podría representar un peligro.

- Puedo imaginarlo… por cierto, ya que están estudiando en Torrington ¿Dónde duermen actualmente?

- En la academia, alteramos la base de datos y nos asignamos habitaciones, Yoko tiene la suya y mi amigo y yo compartimos otra, al comienzo pensamos que con sólo una bastaría pero Yoko comenzó a quejarse de que la falta de privacidad la volvería loca.

- Puedo entenderla, no quisiera compartir cuarto con Martin y Java por más de unos días.

- Cosa de chicas supongo.

- ¡Diana, al fin te encuentro! Me enteré de que te dormiste durante la clase de literatura ¡Oh, hola Josh!- Diana levantó la vista para encontrarse con Jenny, quien parecía venir desde el interior del edificio principal. Enterarse de que su incidente en clases se había convertido en alimento para el cotilleo estudiantil no hizo más que empeorar las cosas.

- ¿Qué tal? ¿Tú eres…?- Respondió Josh sin parecer sorprendido ante el saludo de quien era considerada la chica más atractiva de Torrington.

- Jenny Anderson, compartimos la clase de deporte.

- ¡Ya veo! Mucho gusto Jenny, en fin, las dejo chicas, tengo asuntos que atender antes de la siguiente clase.

- ¡Nos vemos luego Josh!- Jenny agitó coquetamente su mano para despedirse a la distancia. - ¡Vaya! Así que el chico nuevo y tú son amigos, quien lo diría.

- Algo así, compartimos varias clases. Pero más importante ¿Cómo te enteraste de que me dormí durante la clase de la señora Stewart? ¡No me digas que todos están hablando al respecto!- Comentó Diana nerviosa.

- ¡Claro que no! es sólo que una de mis amigas está en tu clase y sabe que tú y yo somos cercanas, así que me lo contó como anécdota ¿Sabes Diana? Quizás estás tomando demasiadas responsabilidades ¿Las clases, los talleres, la obra de teatro y la organización de la fiesta de primavera no serán mucho?

- ¡Oh no, no se trata de eso! Es sólo que he estado estudiando hasta muy tarde últimamente y ahora estoy pagando el precio, pero hoy me acostaré temprano para compensarlo.- Respondió Diana nerviosa, Jenny no era la primera persona que intentaba persuadirla para intentar que dejase de participar en tantas actividades, pero estaba decidida a hacerlo, era su último año en la academia y debía procurar dejar su huella, es lo que le correspondía hacer a una alumna modelo después de todo.

- Más te vale, no quiero verte enferma durante tu último año en Torrington.

- ¡No te preocupes, ya verás que no!

- Por cierto ¿Qué opinas del chico nuevo?- Aquella pregunta pilló a Diana por sorpresa, las cosas que sabía sobre Josh no eran algo que pudiera compartir con Jenny.

- Es agradable, parece bastante genial con esa aura de rebelde.

- ¿No te parece muy atractivo? ¡Tiene una vibra tan interesante!- ¿Atractivo? Ciertamente el chico era guapo, su notable estatura y su tono bronceado, sumado al contraste que sus ojos azules hacían con su cabello negro y ese extraño rayo a un costado de su cabeza lo hacían resaltar por entre el resto de los estudiantes, su actitud dominante y a la vez relajada lo rodeaban de un aura que supuso sería atractiva para las chicas como Jenny, especialmente considerando que usualmente eran los chicos quienes la perseguían a ella y no al revés, notar que Josh no parecía haber caído rendido ante sus encantos de seguro no hacía más que volverlo un desafío.

Sin embargo para Diana el chico no era exactamente su tipo, era guapo sin duda, pero aquella actitud de adolescente rebelde se alejaba por completo de su ideal, el que coincidía más con el del presidente de la clase que con la del estudiante problema.

- Supongo que tiene lo suyo.

- Aunque a veces pienso que se me hace familiar, como si lo hubiese visto antes…- Respondió Jenny pensativa.

- ¿Crees que lo conoces de algún otro lugar?

- No lo sé, es una buena pregunta... Pero en fin, ya que Josh y tú son amigos deberías presentármelo como corresponde ¿No crees? Si entiendes a lo que me refiero.- Dijo Jenny guiñándole un ojo a Diana mientras le daba suaves golpecitos con el codo.

- ¡Oh vamos Jenny, no lo conoces!

- ¿Acaso eso no lo hace más emocionante? ¡Prométeme que me lo presentarás con más detalle la próxima vez!- Diana sonrió ante el comentario, no había visto a Jenny tan interesada en un chico desde Marvin, no dejaba de impresionarle lo atractiva que podía llegar a resultar la indiferencia para algunas personas.

- Está bien, haré lo que pueda, pero no creas que soy tan cercana a él, no puedo asegurarte nada.

En la cafetería, Billy observaba fijamente como Martin se balanceaba irritado sobre su asiento mientras se quejaba una y otra vez sobre la actitud de Diana, quien no parecía tener intenciones de almorzar con él después del mal rato que le había hecho pasar en clases.

- ¡Diana es una amargada, no puedes negar que fue divertido!- Dijo Martin irritado.

- No lo sé Martin.- Respondió Billy mientras observaba al agente hacer burbujear su refresco soplando por la pajilla, el rápido ritmo de las burbujas parecía una representación de su molestia.- Diana se toma muy en serio las clases y siempre que te duermes se encarga de despertarte ¿No crees que quizás fuiste un poco lejos esta vez?

- ¡Bah, tan sólo no tiene sentido del humor! ¿Qué es eso de no almorzar conmigo por lo de esta mañana? ¿Acaso cree que es alguna clase de castigo? ¡Patrañas! Además, sólo me reí de la situación, no fui yo quien la hizo quedarse dormida ¿Sabes?

- Como sea, por cierto ¿Qué opinas de Josh?- Preguntó Billy intentando cambiar de tema.

- Se me hace un chico confiable ¿No crees que es muy genial?

- No lo sé, algo en él me intimida un poco…- Respondió nervioso el extraterrestre.

- ¿Te intimida? ¡Vamos Billy, Josh es probablemente el chico más genial que has conocido después de mí, y además parece bastante divertido! No sé qué puede intimidarte de él.- Respondió Martin con su energía usual.

- Tampoco lo entiendo, pero su presencia me pone nervioso, parece alguien muy imponente.

- Bueno, supongo que engaña a primera vista, después de todo su discusión con M.O.M. fue bastante acalorada, esa debe ser la razón, ya verás que normalmente es un chico genial.

- Si, tienes razón…

- Pero en fin, creo que hay alguien más importante de quien te estás olvidando.

- ¿La mascota robot?

- ¡Claro que no! Me refiero a Yoko.- Respondió Martin rodeando los hombros del extraterrestre con el brazo.- Es una belleza ¿No crees? Y ahora que compartimos secretos tenemos algo que nos une, y yo creo que va a necesitar de alguien que le muestre las bondades de la Tierra.

- ¿Crees que sea buena idea? Diana dijo que no parecía muy contenta cuando le coqueteaste el otro día.

- ¡Tonterías, estaba encantada! Diana no sabe nada de romance.

- Y hablando de romance, mira quien está en la fila del almuerzo.- Martin se volteó para encontrarse con que Yoko esperaba su turno junto al resto de los estudiantes con la bandeja del almuerzo entre sus manos.- Quizás tengas otra oportunidad de… ¿Martin?- En cuestión de segundos Martin había abandonado su lugar junto a Billy para correr hacia donde la chica se encontraba sin siquiera darle a su amigo tiempo de terminar la frase.

- ¡Yoko! ¿Qué tal va todo? ¿Ya acostumbrada a la vida en Torrington? Porque puedo ofrecerte un recorrido completo por la academia con el chico más popular de este lugar.- Respondió Martin tomando un tono seductor.

- ¿Qué tal Martin? Sobre tu ofrecimiento no gracias, ya me hice cargo de eso por mi cuenta, por cierto ¿Sabes si hay alguna opción de comida orgánica en el menú?

- Pues… no lo creo.- Respondió el chico sin siquiera entender a qué se refería Yoko exactamente con orgánico.

- ¡¿Qué!? ¿Dónde está la preocupación de este lugar por nuestra salud? ¡No puedo vivir aquí sólo de comer transgénicos! ¿Supongo que al menos tienen una opción vegana verdad?

- Tampoco lo sé, pero imagino que es poco probable…

- ¿¡Qué!? ¡No puedo creerlo, o sea, esto es totalmente inaceptable!- Exclamó Yoko indignada.

- Como sea, ya que no estás interesada en un recorrido por los rincones más románticos de la academia, tal vez aceptarías almorzar conmigo, hay espacio en mi mesa ¿Sabes?- Yoko miró un tanto asqueada la mesa que Martin señalaba, desde donde Billy agitaba su mano bajo un incómodo intento de saludo, la presencia de alguien más pareció ser lo suficientemente tranquilizadora como para hacerla aceptar la propuesta.

- ¿Qué tal Yoko?

- ¡Billy, me alegra verte de nuevo!

- ¡Vaya, recuerdas mi nombre!

- ¡Por supuesto! Soy muy buena recordando nombres, los fans siempre se emocionan cuando lo hago.

- ¿Fans?- Preguntaron Martin y Billy al mismo tiempo.

- ¡Claro! En mi planeta yo era una cantante muy famosa ¿Saben? Y mi carrera hubiese seguido ascendiendo de no ser por el trágico desenlace de los eventos.- Respondió en un dramático tono teatral.

- ¿Eras cantante? ¡Me encantaría oírte cantar!- Respondió Billy.

- Estoy seguro de que tu voz debe ser tan encantadora como tú, también espero tener el placer de oírte algún día.

- ¡En ese caso podemos hacerlo ahora mismo, siempre es buen momento para un espectáculo!

Fueron incapaces de pensar siquiera en detenerla, en cuestión de segundos Yoko se había subido a la mesa para comenzar a cantar una melosa canción sobre unicornios y ángeles lanzando alaridos terribles que no hicieron más que atraer la atención de toda la cafetería, quienes tras los primeros segundos de impacto inicial frente al inesperado acto musical comenzaron a intentar callarla sin éxito, sus alaridos eran tan fuertes que ninguna voz fue capaz de acabar con su acto.

Martin no podía creer lo que oía, había oído a personas cantar mal antes, pero aquello llegaba un grado que jamás imaginó posible.

- Eso fue…

- ¡Eso fue increíble! - Exclamó Billy aplaudiendo, interrumpiendo a Martin con una emoción tal que impresionó al chico aún más que el horrible canto de Yoko, sabía que Billy no era la clase de extraterrestre que mentiría por cortesía, pero le parecía imposible que hablase en serio.- ¡Debiste ser toda una estrella en tu planeta!

- ¡Así es! Y estoy segura de que algún día podré retomar mi carrera.

- ¡¿Yoko, qué rayos estás haciendo?!- Josh apareció frente al grupo con una evidente expresión de molestia.- Se supone que no debemos llamar la atención ¡Y lo primero que haces es ponerte a cantar en la cafetería!

- ¡Oye tranquilízate! Sólo quería mostrar algo de mi talento a los chicos.

- ¿Por una vez en tu vida has pensado en dejar de intentar ser el centro de atención para variar? ¿Qué parte de pasar desapercibidos te cuesta tanto entender? Ni siquiera es como que cantes bien.

- ¡No va a pasar nada por sólo una canción! ¿Qué sucede contigo Josh? Estás actuando como un amargado, no es normal en ti.- Respondió Yoko molesta.

- ¿Al menos recordaste comprar algo para el almuerzo de Brett?

- ¡Duh! Por supuesto, obvio que no iba a olvidarlo.

- ¿Está todo bien?- Preguntó Billy con cierto nerviosismo.

- Si, no es nada, sólo que Yoko ama demasiado llamar la atención.- Respondió Josh dedicándole a la chica una mirada molesta.

- ¿¡Qué esperabas!? ¡Soy una estrella, está en mi naturaleza brillar, no puedes pretender que lo evite!

- Por cierto ¿Quién es Brett?

- Es nuestro compañero de equipo, se supone que le llevaríamos el almuerzo pero no podemos cargar con una bandeja fuera de la cafetería ni tampoco traerlo hasta aquí, llamaría demasiado la atención, así que le llevamos lo que podemos cargar con nosotros, pero no suelen ser más que cosas pequeñas.

- ¡Esperen, creo que tengo la solución perfecta para este problema!- Exclamó Martin, despertando con ello la curiosidad del grupo.

Abrieron la puerta de la habitación, ubicada en una de las zonas menos concurridas del ala de los dormitorios, encontrándose en su interior con un cuarto inesperadamente bien equipado, en donde un niño rubio observaba fijamente la pantalla de su computadora, a sus pies descansaba Fluffy, quien volteó la cabeza en dirección a la puerta al mismo tiempo que el chico al que acompañaba.

- Ya era hora de que llegaran, muero de hambre ¡¿De dónde sacaron a toda esta gente?!- Exclamó al encontrarse con que Josh y Yoko eran acompañados por Billy, Martin y Java, quien cargaba con dos bandejas del almuerzo repletas de comida.

- Java traer almuerzo.

- Chicos, les presento a Brett, el cerebrito del grupo y uno de los mayores genios de nuestro planeta.

- Y posiblemente de la galaxia, por muy engreído de mi parte que pueda sonar.- Respondió Brett orgulloso.

- Es verdad lo que dice, que no los engañe el que sea un renacuajo.- Dijo Josh de forma burlesca.

- ¡No soy un renacuajo, soy más competente que ustedes dos juntos!- Reclamó Brett ante el comentario. Su expresión, demasiado severa para tratarse de un niño, le daba un aire más adulto del que se esperaría en alguien de su edad.- En fin, aún no responden a mi pregunta ¿Quiénes son estas personas y por qué están aquí con ustedes? Tenemos que pasar desapercibidos ¿Recuerdan? Ustedes dos son un desastre como de costumbre…-

- ¡Oye tranquilo, son mis amigos, puedes confiar en ellos!- Respondió Martin inmiscuyéndose en la conversación.

- ¿Y tú eres?

- ¿No te han hablado de mí? Soy Martin, y ellos son Java y Billy.

- ¿Martin Mystery? Debí suponerlo, y el otro par deben ser también parte de tu equipo ¿No es así?

- Tranquilo, sabemos mantener la confidencialidad, pueden confiar en nosotros.- Respondió Billy en un intento por calmar a Brett.

- Además traemos comida, no creo que quieras vivir de snacks el resto de tu vida ¿O me equivoco?

El estómago del chico respondió en su lugar, parecía hambriento, lo que de seguro no ayudaba a mejorar su humor. Sus ojos permanecieron fijos en el par de bandejas que Java puso frente a él, en las que la comida se apilaba armando dos grandes torres que en total debían hacer más de un par de almuerzos completos con postre incluido, los cuales hicieron brillar la mirada de Brett a un grado tal que Martin y sus amigos pudieron suponer que había pasado un buen tiempo desde su último almuerzo decente.

- Está bien, después de todo ya están aquí, no hay nada que pueda hacer al respecto.- Respondió el niño, retomando su tono serio para ocultar su emoción frente a las bandejas repletas de comida.

- Oye, no esperé que su habitación estuviese tan bien decorada ¿Cómo lograron trasladar todas estas cosas desde su planeta si apenas lograron escapar con vida de ese monstruo del que hablaban?- Preguntó Martin mientras observaba el lugar, a sus espaldas Brett devoraba la pila de almuerzos desesperadamente, sin prestar atención a nada que no fuese comestible.

- No las trasladamos, Fluffy poseía toda la información de nuestra habitación en su memoria, tan sólo tuvo que materializar una versión virtual de ella e instalarla aquí, aunque el camarote no estaba dentro del diseño original, pero había que adecuarse al espacio que teníamos disponible, todo puede eliminarse en un segundo, es muy práctico.

- ¡Como en el Centro! ¿Qué más puede hacer su mascota?

- Muchas cosas, es una ultramascota muy funcional.- Respondió Josh mientras acariciaba la cabeza de Fluffy, quien respondió alegremente al gesto emitiendo sonidos electrónicos.

- Por cierto ¿Cómo es que lograron traer toda esta comida?- Preguntó Brett aún con la boca llena.

- Java trabaja en la cafetería, así que no es raro verlo con bandejas por los pasillos.

- Esperen, eso significa…

- No tendrás que preocuparte más por la comida, habrá almuerzo asegurado para ti mientras estés aquí.- Los ojos de Brett se iluminaron ante la noticia.

- ¿¡Hablan en serio!? ¿Y será siempre de este tamaño?- La felicidad en su voz era evidente.

- Pues eso depende de si no es problema para Java ¿Qué dices grandote?

- Java no tener problema, quedar muchas sobras del almuerzo.- El rostro del chico adquirió una sonrisa que finalmente lo hizo ver como el niño que era por un instante.

- Agradezco su gesto.- Respondió esforzándose por recuperar la compostura.

- Gracias por salvar a Brett, Martin, ahora ya no tendrá que vivir de comer patatas fritas.- Comentó Yoko.

- No es nada, dale las gracias a Java, sin él no hubiésemos sido capaces de hacer esto, aunque acepto gestos de agradecimiento, como por ejemplo una salida romántica el fin de semana.- Respondió con tono seductor.

- ¡Yuck! ¡Brett tú eres el favorecido, hazte cargo!

- ¡Ni hablar, no cuenten conmigo para salidas románticas!

La semana pasó bajo sorprendente tranquilidad, lo cual resultó ser toda una bendición para Diana, quien pudo concentrarse de lleno en su vida como estudiante de la academia sin necesidad de perder tiempo con llamadas del Centro. Supuso que las cosas debían estar lo suficientemente tranquilas como para que M.O.M. no solicitase sus servicios, conociéndola estaba segura de que no se trataba precisamente de que intentase respetar su vida estudiantil durante su último año en Torrington.

Sin embargo la tranquilidad no duraría por mucho tiempo.

- ¡Diana, noticias del Centro!- Gritó Martin mientras corría en dirección al lugar que Diana ocupaba en la biblioteca.

- ¿Puedes bajar la voz? ¡Hay gente intentando estudiar aquí!- Respondió molesta ante el escándalo de Martin.

- ¡Eso no importa, M.O.M. tiene nueva información sobre la criatura misteriosa!

Llegaron al Centro tan pronto como les fue posible y sin que Diana emitiera ninguna clase de queja en torno al tiempo que su trabajo como agente consumía, tanto su interés como el de Martin por conocer los avances en torno a la investigación de la criatura misteriosa era demasiado grande como para ver con malos ojos un llamado de M.O.M., aún si eso implicaba menos tiempo para preparar todos los proyectos relacionados a su vida estudiantil.

- Al fin llegan.- Exclamó Josh al ver a Martin, Diana y Java cruzar la entrada de la oficina.

- ¿Cómo entraron aquí?- Preguntó Martin al ver a Josh y sus compañeros sentados frente al escritorio de M.O.M.

- Billy abrió un portal para nosotros directamente desde la academia.

- Vaya, que conveniente.

- Oigan ¿Y ese niño quién es? Nunca antes lo había visto.

- ¡Lo había olvidado! No estabas en la cafetería con nosotros ese día, él es Brett, el tercer integrante del grupo de Josh.

- Mucho gusto.- Saludó Brett en un tono formal que llamó la atención de Diana, era la primera vez que veía a un niño actuar con tanta seriedad.

- El gusto es mío.- Respondió Diana, procurando mantener el mismo grado de formalidad que él.

- En fin, dinos M.O.M. ¿Qué has descubierto acerca de la criatura misteriosa?

- Para fortuna de todos las cosas resultaron avanzar más rápido de lo que esperaba, solicité la ayuda de una organización cuyos radares fueron capaces de alcanzar el rango en que se encuentra el planeta indicado en la información de Josh y su equipo, tenemos disponibles los resultados.

- ¿Qué encontraron?

- El planeta no presenta ninguna clase de actividad, no hay señal de ninguna construcción o ser viviente y los niveles de radiación son los normales para esa zona, en resumen se trata de un lugar completamente deshabitado, no hay forma de que algo como lo que atacó su planeta se haya encontrado ahí y no sólo eso, todos los planetas señalados en su mapa se encuentran en perfectas condiciones.

- ¿¡Qué!? ¡No es posible!- Exclamó Yoko, su expresión mostraba absoluta sorpresa ante la nueva información, era evidente que el grupo estaba convencido de que algo no andaba bien con el resultado.

- ¡Tiene que haber un error, estamos seguros de que ese lugar es en donde inició su ataque la criatura!

- No hay error en el informe, su información debe contener algún detalle incorrecto.- Los tres chicos parecían devastados ante la revelación, su reacción hacía difícil creer que no estuvieran hablando en serio.- No pongo en duda su historia, pero estoy segura de que el origen de la criatura no es el que indica su información.- Respondió M.O.M.

- Eso es imposible, nuestros cálculos son correctos, algo no está bien.

- Créanme que quiero comprender qué es lo que está pasando aquí, si la criatura que destruyó su planeta tiene a la Tierra como objetivo entonces este problema me incumbe tanto como a ustedes.

- Está bien, entendemos la situación ¿Es posible continuar investigando al respecto?- Comentó Brett en un sorpresivo tono calmado, parecía haberse repuesto de la noticia sorprendentemente rápido.

- Así es, pueden estar seguros de que lo haré, les informaré de cualquier hallazgo, pero por el momento me temo que la información entregada por su equipo no es confiable ni resulta de mucha utilidad.

- No se preocupe, agradeceremos toda nueva información que pueda compartir con nosotros a futuro.- Respondió Brett con su increíble seriedad usual.

- En fin, eso es todo lo que tengo para ustedes, regresen a la academia por ahora.

Tras oír las palabras de M.O.M., Martin no pudo evitar intervenir, estar ahí sin hacer nada lo hacía sentir poco importante y aquello le resultaba sumamente incómodo.

- Oye M.O.M. ¿No tienes una misión para nosotros? Hoy no parece que estemos cumpliendo un rol muy activo aquí.

- Me temo que no esta vez Martin, nuestros agentes tienen cubiertas todas las misiones en este instante, pero yo en tu lugar me preocuparía por preparar los exámenes venideros, he visto tus calificaciones y no creo que quieras volver a repetir tu último año en Torrington.- Martin sintió un escalofrío recorrerlo de pies a cabeza, si había algo que no quería era tener que pasar otro año lidiando con las clases de la academia.

Volvieron a Torrington antes de lo presupuestado, era extraño ir a la oficina de M.O.M. sin recibir ninguna clase de misión. Los días habían sido sorpresivamente tranquilos después de que el Centro los enviase a investigar la emanación de energía relacionada a la nave de Josh y su equipo, lo cual resultó ser una bendición para Diana, quien pudo administrar su tiempo para realizar todas las actividades relacionadas al baile de primavera y a sus estudios sin necesidad de sacrificar horas de sueño. Sin embargo para Martin, quien disfrutaba de las misiones tanto como si se tratase de un videojuego, la situación había convertido sus días en un suplicio, necesitaba adrenalina en su sistema y aunque al principio agradeció disponer de tiempo para sus maratones de películas y videojuegos, después de una semana comenzaba a necesitar algo de acción real.

- ¡No puedo creer que M.O.M. me enviase a estudiar! ¿Acaso cree que es mi mamá o algo?- La molestia era notoria en la voz de Martin, si de aguantar exigencias académicas se trataba no estaba dispuesto a escuchar a nadie que no fuese su padre, a quien ya de por sí no le prestaba demasiada atención en lo que a sus opiniones sobre su desempeño en Torrington respectaba, que M.O.M. pretendiera meterse en ello le parecía un abuso.

- Sólo se preocupa por ti, lo que es comprensible viendo tus calificaciones, son un desastre.- Respondió Diana.

- ¡Oye, eso es invasión a la privacidad! No debería ir por ahí espiando mi informe, se mete demasiado en nuestras vidas.

- Bueno, considerando que nos espía todo el tiempo no puedo negar que te encuentro razón en ese punto. Por cierto ¿No te parece extraño lo que sucedió hoy? Josh y los demás estaban muy convencidos de lo que decían respecto a la ruta de ataque de la criatura.

- Los errores ocurren, si M.O.M. dice que sus fuentes no descubrieron nada es por algo.

- Pero si efectivamente esa criatura es tan peligrosa ¿Cómo es que el Centro no ha recibido llamados de emergencia de ningún otro planeta? A esta altura deberían estar informados de ello considerando que ya han habido varios planetas destruidos, y según los informes de Josh y su equipo esa cosa era realmente peligrosa y destruía todo muy rápido.

- Porque el planeta de Josh se encontraba demasiado distante y ya oíste que el ataque fue tan rápido que no alcanzaron a pedir ayuda, de seguro recibiremos noticias desde otros planetas pronto, si es que M.O.M. no descubre algo antes.

-¿Pero no te parece que hay algo extraño en todo esto? Además, la falta de confianza que Josh y los demás tienen en el Centro y eso de que sólo te buscasen a ti simplemente no tiene sentido ¿Qué acaso no te has preguntado al respecto?

- Mmm… Sí que es extraño que me buscasen tanto y que Yoko no fuese capaz de explicar por qué.

- ¿Verdad?

- En ese caso deberíamos preguntarle a Josh al respecto la próxima vez que lo veamos.

Josh y Yoko interrumpieron sorprendidos su almuerzo al oír la pregunta, mirándose con extrañeza antes de contestar con un tono que daba la sensación de que estuviesen respondiendo a lo que a sus ojos resultaba una duda absurda, como si la obviedad de la respuesta fuese tanta que no entendían por qué exactamente les preguntaban algo como eso.

- ¿Que por qué sólo podíamos pedir la ayuda de Martin? Pues porque es muy famoso como agente en toda la galaxia, sabíamos que era alguien de fiar.- Respondió Josh sin dudar ni por un instante al respecto.

- ¿Dijiste en toda la galaxia?- Los ojos de Martin brillaron a un grado tal que hicieron a Diana golpearse la frente con la palma de la mano, sabía que ese comentario alimentaría el ego de su hermano lo suficiente como para que pasara el resto de su vida jactándose de ello.

- ¿No te lo han dicho? ¡Tienes una reputación increíble! Por eso sólo podíamos confiar en ti, sabemos que eres capaz de lidiar con criaturas muy peligrosas y que además siempre ayudas a quienes lo necesitan, pensábamos que incluso si el Centro escondiese algo turbio tú serías confiable de todos modos.- Yoko complementó enérgicamente la respuesta de Josh.

- ¿Sólo por eso?- Josh y Yoko asintieron al mismo tiempo.- ¿Por qué entonces parecías tan nerviosa de contar algo como eso?- Preguntó Diana dirigiéndose a la chica.

- Porque el Centro vigila mucho a sus agentes, tanto que hasta nosotros en nuestro planeta lo sabemos, no queríamos que se enterasen de nuestra presencia o alguien relacionado a la creación de la criatura podía descubrir que estamos intentando detener a su monstruo.- Respondió Yoko agitando de un lado a otro su tenedor mientras hablaba.

- ¿Sólo por eso?

- Sólo por eso.- Respondieron ambos chicos al mismo tiempo.

- ¿Por qué algo me dice que no estás muy convencida?- Preguntó Josh dirigiendo su mirada a Diana.

- ¡Oh no, para nada!- Respondió Diana esbozando una sonrisa nerviosa. – Es sólo que cuando le pregunté a Yoko por ello no supo cómo responderme y ya sabes, que alguien no sea capaz de contestar algo así despierta curiosidad.

- Ya veo, eso tiene mucho sentido, en tu lugar yo también hubiese pensado lo mismo.- Respondió Josh dedicándole una sonrisa de vuelta, sin embargo a pesar de su expresión alegre y relajada, algo en la mirada del chico parecía intimidante a los ojos de Diana, como si de alguna forma intentase amenazarla.

- En fin, ya es hora de que Martin y yo vayamos a nuestra siguiente clase ¡Nos vemos luego chicos!- Respondió Diana, arrastrando a Martin contra su voluntad fuera de la cafetería en un intento por cortar la conversación antes de que su nerviosismo resultase evidente. La mirada de Josh le dejó en claro que era consciente de sus sospechas y que no las veía de buena forma. Estaba segura de que había algo extraño en toda la situación de Josh y su equipo, y fuera lo que fuese despertaba en ella un mal presentimiento.

- ¿Diana, qué te sucede?- Exclamó Martin ya lejos de la cafetería al mismo tiempo que se liberaba de un tirón de la mano de su hermanastra.

- ¡Vamos Martin! ¿De verdad no te parece que hay algo extraño en todo esto?

- ¿Qué? ¿De qué hablas?

- Todas las dificultades iniciales para darnos información, el conocimiento que poseen sobre el Centro, los datos erróneos que le dieron a M.O.M., no puedes negar que evidentemente algo no calza, además ¿No te parece extraño que no haya ninguna noticia sobre otros planetas atacados por esa supuesta criatura?

Martin observó a Diana con una sonrisa burlesca ante su comentario.

- ¡No puedo creerlo, hermanita! ¿Acaso es esto lo que creo que es?

- ¿Qué cosa?

- ¡Estás celosa de mi fama como agente!

- ¿¡Qué!?- Exclamó Diana sin poder creer lo que oía.

- ¡Reconócelo Diana! Sólo estás celosa porque no eres famosa en toda la galaxia, si sospechas de esos chicos es porque me mencionaron a mí ¡Y no a ti!- Exclamó Martin sin dejar de lado su orgulloso tono burlesco.

- ¡¿Yo celosa de ti?! ¡Martin, tu ego te está cegando! ¡Hay detalles que no calzan en todo esto y estás tan deslumbrado con tu supuesta fama que no los estás viendo!

- Como digas, yo sólo puedo ver que estás lo suficientemente celosa como para percibir maldad donde no la hay.- Respondió mientras se alejaba de Diana para continuar rumbo a clases, estaba convencido de que la actitud de su hermanastra no era más que otra muestra de celos frente a las circunstancias, no era la primera vez que la veía actuar de ese modo cuando conseguía superarla en algo y todo indicaba que aquella era una más de esas ocasiones, lo que a pesar de volverla más molesta de lo usual, generaba en Martin una placentera sensación de victoria.

- En fin, nos vemos luego Di, vuelve a hablarme cuando hayas superado tu crisis de celos.- Respondió Martin en tono irónico.

- ¡No estoy celosa Martin! ¡Te demostraré que tengo razón! ¡Ya verás!- Gritó a espaldas de su hermanastro. Detestaba sentirse menospreciada en esas circunstancias, especialmente cuando estaba segura de que tenía razones de sobra para confiar en su intuición.


Nota del autor:

Probablemente quienes siguen la historia ya se habrán dado cuenta de que publico un nuevo capítulo cada domingo, y luego de unas semanas manteniendo este ritmo de publicación puedo confirmarles que así será hasta el final del fic (lo que significan muchas semanas más de capítulos), no es que escriba rápido en lo absoluto, pero como quienes ya me conocen saben, sólo comienzo a publicar fics ya terminados, por lo que cumplir con las fechas de publicación es bastante fácil, así que mientras todo vaya bien por mi parte y el coronavirus no me agarre, habrán actualizaciones aseguradas.

¿Cuántos episodios tendrá este fic? La verdad es que prefiero mantener el misterio, por ahora sólo puedo decirles que aún está muy lejos de terminar.

Por si alguno de ustedes se pregunta por qué usé "Jenny" y no "Jenni" es porque pude leer la escritura oficial de los nombres en la descripción de los episodios en Amazon Prime y en las novelizaciones francesas, y preferí quedarme con ellas.

Sobre las reviews, para quienes se animen a dejar una siempre las respondo, pero como no llegan notificaciones avisando de los nuevos mensajes privados, mis respuestas muchas veces se pierden. Siempre estoy dispuesta a hablar con otros fans, como pueden imaginar adoro esta serie, y conocer a otras personas que la disfrutan tanto como yo es muy emocionante.

¡Nos vemos en el próximo capítulo y muchas gracias por leer!