Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo IV
Bajo las tablas

Le fue imposible concentrarse en clases después de su conversación con Martin, la idea de que el chico interpretase sus bien fundamentadas teorías como celos le parecía frustrante y no dejaba de pensar en ello. Hizo un esfuerzo por alejar su mente del asunto para centrarse en los antecedentes con los que contaba, no sin antes recordar de forma inconsciente la amenazante mirada de Josh y su falsa cordialidad, algo en ella le había resultado intimidante, incluso terrorífica, a tal punto que su simpatía por el chico parecía haber desaparecido.

Ahora que Martin permanecía deslumbrado a causa de los halagos no habría forma de contar con él para investigar a Josh y su equipo, sabía que si quería encontrar la verdad tendría que hacer las cosas por su cuenta. En eso pensaba mientras esperaba oculta tras la esquina del pasillo a que Josh saliera de su clase de la tarde, estaba convencida de que la única forma de descubrir la verdad sería analizando cada uno de sus movimientos hasta encontrar algo que lo delatase en lo que sea que estuviese ocultando y estaba decidida a lograrlo.

Finalmente lo vio cruzar la puerta del salón, forzándola a abandonar su escondite para seguirlo sin perderlo de vista. Sabía que sus labores de espionaje le costarían tiempo valioso, pero la curiosidad sumada a su deseo de restregarle a Martin la verdad en la cara eran estímulos suficientes como para estar dispuesta a asumir el precio.

Se deslizó por entre los pasillos mezclándose hábilmente con el resto de los estudiantes, sabía suplir la ausencia de un reloj-u con sus habilidades de espionaje, las que gracias al Centro había conseguido desarrollar a un grado sorprendente. Le parecía frustrante no poseer un reloj-u sólo por no haber aceptado las mismas condiciones que Martin, siempre había actuado responsablemente y respondido a las misiones de manera eficaz, sin embargo el atolondrado de su hermano seguía siendo el único poseedor de un reloj-u en su equipo a pesar de basar su sorprendente éxito como agente sólo en su intuición y atolondramiento.

Debía reconocerlo, a veces envidiaba la buena suerte de Martin.

Josh caminaba por entre los pasillos a paso rápido y sin cruzar palabra con nadie, sólo de vez en cuando alguna chica intentaba hablarle sin lograr más que recibir un saludo cordial y casi forzado. Al parecer no era sólo Jenny quien se había interesado en él, su aura rebelde sumada a aquella actitud indiferente parecían actuar como un imán para las chicas de la academia. Sin embargo no parecía estar disfrutando de su popularidad y en vez actuaba como si nadie fuese de su interés, la única chica con quien hablaba era Yoko, su compañera de equipo, casi como si su actitud indiferente hacia las chicas de Torrington fuese a propósito ¿Por qué evitaba tanto interactuar con el resto de los alumnos de la academia? Comprendía que las diferencias culturales debían resultar un problema, pero considerando que el chico tendría que vivir en la Tierra de manera indefinida era lógico que adecuarse a la cultura terrestre no era opcional y a pesar de ello no parecía interesado en intentarlo ¿Quizás le desagradaban los humanos? Saberlo era difícil.

- ¡Josh, nos vemos otra vez!- Diana pudo oír la voz de Jenny desde el otro lado del pasillo.

- ¡Vaya, que tal!

- ¿Me recuerdas? ¡Soy Jenny, la amiga de Diana! Compartimos algunas clases.

- Por supuesto, recuerdo haberte visto varias veces.

- ¿Y qué tal va tu estadía en la academia? ¿Te acostumbras al nuevo ambiente?

- No me quejo, todos han sido muy amables.

- Me alegra oír eso, siempre es llamativo tener a un nuevo compañero, por cierto ¿Has podido visitar la ciudad? No es muy grande pero es un buen lugar para salir a dar una vuelta.

- No realmente, no he tenido tiempo de hacerlo.

- En ese caso no es por alardear, pero me han dicho que soy una muy buena guía turística y conozco un lugar donde sirven el mejor café de Torrington.- Comentó Jenny dejando ver una coqueta sonrisa.- pensaba que si tienes algo de tiempo el fin de semana podría darte un recorrido de bienvenida ¿Qué te parece?- Diana no podía creer lo que oía, nunca antes había visto a Jenny ser la que diera el primer paso con un chico.

- Lo siento, el fin de semana tengo cosas que hacer ¿Podemos dejarlo para otra ocasión?

- Pues…- Diana observó la desilusionada expresión de Jenny desde su rincón, ser rechazada era algo insólito para ella y estaba segura de que la experiencia no le había resultado placentera. - Claro, cuando gustes, te dejaré mi número para que me llames cuando tengas tiempo.- Aquella situación era insólita, normalmente para un chico conseguir el número de Jenny era una hazaña, verla en esa actitud tan entregada era sorprendente, no había duda de que la indiferencia podía lograr cosas inesperadas.

- Por cierto.- Jenny levantó la mirada para dirigirla al chico tras terminar de escribir su número en un trozo de papel. - ¿De casualidad no nos conocemos de antes? Tu cara se me hace familiar, pero no puedo recordar dónde te he visto.- Ver a Jenny culminar usando una estrategia tan burda como esa fue el golpe de gracia, Jenny no era la clase de chica que se rebajaba por alguien, mucho menos usando una frase tan trillada como esa ¿O acaso era verdad? Fue lo primero que se preguntó Diana tras ver como la expresión de Josh se tornaba de sorpresa ante el comentario.

- No lo creo, debes estar confundiéndome con alguien más, me han dicho que mi cara es muy común.- Diana estaba segura de ello, Josh estaba nervioso ante el comentario ¿Pero por qué? ¿Acaso en realidad conocía a Jenny desde antes?

- Es probable.- Respondió la chica riendo, aún en la derrota no dejaba la coquetería.

- En fin, debo irme, quedé de juntarme con unos amigos y voy tarde ¡Nos vemos después!

- ¡Claro, nos vemos Josh!

Un par de días después la misión de Diana seguía en pie, procuraba mantener al chico bajo vigilancia tanto como le fuese posible a pesar de las dificultades, la actitud de Josh no dejaba de llamar su atención y mientras más lo observaba más segura estaba de su teoría de que el chico no decía toda la verdad. En ello pensaba mientras lo espiaba desde un rincón de la biblioteca en medio del receso, pensando en todo lo que había visto desde que comenzó a seguirlo en secreto.

- ¡Qué haces Diana!- Exclamó Martin en su escandaloso tono de siempre, haciéndola dar un salto.- ¿Aun desconfiando de Josh?-

- ¡Martin qué haces! ¡¿Quieres matarme de un susto?!- Respondió Diana en un susurro con notoria molestia.

- También me alegro de verte ¿Qué pasa que estás tan tensa?- Preguntó mientras se sentaba a su lado

- Sigo pensando en todo lo que dijo Josh y en la criatura misteriosa ¿Por qué la investigación de M.O.M. arrojó algo tan distinto? Todo lo que sabemos no conecta.

- Le das demasiada importancia, necesitas relajarte un poco, no te hace bien agregarle aún más estrés a tu vida, deberías aprender de mí, como puedes ver el estrés no es la ruta al éxito.

- Dime que no estarás otra vez con eso de…

- Como agente famoso en toda la galaxia mi recomendación es…- Exclamó Martin con un tono de voz que dejaba en claro sus aires de superioridad.

- ¡Ay no, no otra vez!- Dijo Diana agachando la cabeza y sujetándosela con ambas manos.

- ¡Oye, mira quién viene para acá! ¿Qué tal Josh?- Diana levantó la vista de golpe, saber que su objetivo se acercaba no hizo más que aumentar sus nervios.

- Hola Martin, te veo animado esta mañana ¿Cómo estás Diana?- Respondió Josh con su usual tono relajado.

- Hola Josh, todo bien, gracias por preguntar.- Dijo Diana en un falso tono amigable, intentando hacer pasar su nerviosismo desapercibido.

- Justo le comentaba a Diana que su actitud tensa ante la vida es precisamente el camino que te aleja de ser una persona exitosa como yo.- Martin se deslizó rápidamente de su asiento para ponerse al lado de Josh y rodear los hombros del chico con su brazo.- Por cierto ¿Podrías hablarme una vez más de mi fama intergaláctica? Si no es mucho pedir.

- Claro Martin, después de todo es un honor poder hablar con alguien de tu trayectoria, en lo personal puedo decir que me pareces absolutamente admirable, nunca pensé que tendría el honor de conocerte algún día.- Los ojos de Martin se iluminaron con una emoción desmedida, cada palabra parecía llevarlo a un estado de éxtasis que contrastaba con la expresión irritada de Diana.

- ¡Que bien me cae este chico!- Respondió Martin mientras apretaba a Josh con su brazo, forzándolo a agachar la cabeza a causa de la presión.- ¿Diana, estás bien? Pareces molesta.

- No es nada, tan sólo me agota soportar tanta egolatría de tu parte.

- ¡Oye tranquila! No necesitas actuar de ese modo sólo por no ser famosa como yo, y hablando de eso ¿Nunca habías oído hablar de Diana de casualidad?

- Pues… no que lo recuerde.- Josh adoptó una sonrisa incómoda al dar la respuesta que terminó por saturar a Diana.

- ¿Ves? Te dije que andar de histérica no te llevaría a ninguna parte, pero no te preocupes, lo que necesitas es un poco de fórmula Mystery en tu ecuación y tienes precisamente al maestro dispuesto a ayudarte, quién sabe, así tal vez algún día puedas llegar a ser famosa al menos en la academia.

- ¡No gracias, no es necesario!- Respondió Diana mientras se levantaba bruscamente de su silla.- Estoy bien sin ser famosa en toda la galaxia, ahora si me disculpan tengo cosas más importantes que soportar el festival del ego de Martin en este instante. Nos vemos luego Josh.

- ¡Nos vemos!- Respondió el chico levantando la mano en señal de despedida.

- ¡Diana es tan envidiosa!- Exclamó Martin en un infantil tono malhumorado una vez su hermana dejó la mesa.

- Parecía estar molesta.

- No le des importancia, siempre se comporta así cuando la supero, tan sólo está celosa de saber que soy famoso en toda la galaxia y ella no.

- Entiendo su malestar, imagino que no debe ser fácil para ella competir con alguien tan talentoso como tú, aunque al parecer no ha sido sólo hoy, el otro día también parecía molesta ¿Es siempre así?

- Es una amargada, aunque últimamente ha estado más tensa de lo normal.

- Pude darme cuenta, aún recuerdo su actitud del otro día, creo que no le agrado mucho.

- Sólo desconfía demasiado, le he dicho que ustedes son de fiar pero insiste en que no se sostiene todo lo que dicen.

- Entiendo su preocupación, con los resultados de los análisis de M.O.M. es fácil creer que algo no está bien, en su lugar yo también dudaría de nosotros.

- ¡No te preocupes por ello! Sólo está celosa, no le des tanta importancia.

- Espero que lo supere pronto y no haga ninguna locura, ya sabes que algunas personas pueden tornarse agresivas cuando sienten que alguien representa una amenaza, realmente sólo queremos ayudar a frenar esta crisis antes de que más planetas sean destruidos, espero que ella lo entienda.

- ¡Tranquilo, lo entenderá! Una vez asuma las cosas con sabiduría terminará su espectáculo, no hay de qué preocuparse.

- No lo sé ¿No temes que pudiera hacer algo contra nosotros? Ya sabes, la gente hace cosas locas cuando está molesta.

- No lo creo, Diana sólo es muy dramática pero no les haría daño, además si algo llega a suceder aquí estaré para defenderlos.- Respondió Martin orgulloso.

- Me alegra oír eso, me hace pensar que tenían razón cuando nos dijeron que confiáramos en ti, siento que estamos más seguros contigo de nuestro lado.- La sonrisa de Martin parecía agrandarse con cada nuevo halago que recibía por parte de Josh.

- No se preocupen, si Diana empieza a actuar como una loca contra ustedes seré el primero en frenarla, confíen en mí.

Diana se alejó del grupo tanto como pudo sin dejar la biblioteca, estaba harta de aguantar las burlas de Martin incitadas por la adulación exagerada de Josh, no podía creer que el chico se prestase para ese circo de manera tan rastrera, lejos de Martin no parecía ser el tipo de persona que se dedica a aplaudir a otros, pero junto a él todo eran halagos, como si disfrutase hacer sentir a Martin importante.

Una vez instalada en un rincón lo suficientemente apartado como para alejarse de su hermanastro sin perder a ambos chicos de vista, abrió un libro haciendo como si estuviese concentrada en su lectura, su mente seguía pensando en Josh, a quien no dejaba de darle sutiles miradas procurando pasar desapercibida, jamás había visto al chico actuar tan amigable antes, ni siquiera con Yoko su trato parecía ser tan afectuoso ¿Realmente admiraba tanto a Martin como para actuar de ese modo?

Diana se esforzó por dejar de lado la irritante fama de Martin por un segundo para volver a concentrarse en Josh y su equipo. Desde que había comenzado a espiarlo había notado que evitaba a los estudiantes de la academia y a pesar de haber oído sus conversaciones de pasillo con Yoko, nada de lo que hablaban distaba mucho de una conversación normal entre adolescentes más allá de uno que otro detalle relacionado a su planeta que poco aportaba a la investigación.

A pesar de ello sabía que no hablarían de cosas delicadas en los pasillos de Torrington, arriesgaban ser oídos por el Centro o por el resto de los estudiantes, por lo que si quería información importante debía inspeccionar los lugares que pudieran ofrecerles privacidad suficiente como para hablar temas de ese tipo y aquello se reducía a los dormitorios.

La habitación de Yoko sería fácil de revisar, era hábil abriendo puertas y tras su seguimiento había descubierto que la chica pasaba poco tiempo en su dormitorio. El problema era la habitación de Josh y Brett, todo indicaba que rara vez se encontraba vacía e incluso cuando ambos chicos salían, Fluffy permanecía dentro, estaba segura de que si había algo importante estaría ahí, pero acceder a su interior sería difícil considerando las circunstancias.

Las cosas se dieron tal y como Diana esperaba. La entrada a la habitación de Yoko fue sencilla, apenas la chica salió en la tarde rumbo a una de sus clases extracurriculares consiguió con la ayuda de un clip de cabello escabullirse dentro del cuarto para revisar el lugar tranquilamente sin ninguna clase de interrupción. El cuarto reflejaba la personalidad de su dueña en cada uno de sus detalles, permitiéndole descubrir su amor por la música, el teatro y las artes en general así como también su estrafalario estilo de vestir tan distinto del suyo, era sin duda alguien a quien llamar la atención no le molestaba. Sin embargo sus descubrimientos poco decían sobre la presencia del grupo en la Tierra o algún posible secreto, era simplemente una habitación de adolescente tal y como había imaginado que sería. Sabía que no dejarían información valiosa en un cuarto que pasaba vacío gran parte del tiempo, pero quería hacer la prueba y comprobarlo de primera mano, en especial sabiendo que el único lugar con verdaderas posibilidades de información era un desafío mucho más grande.

Permaneció oculta en un rincón desde donde pudo ver sin problemas la puerta del cuarto de Josh y Brett, esperando por el momento perfecto para llevar a cabo su plan. Su principal obstáculo eran Brett y Fluffy, sabía que Josh probablemente no volvería mientras las clases se llevasen a cabo pero Brett era un caso distinto, siempre estaba dentro y sus días espiando al grupo le habían demostrado que no salía más que por las noches para visitar a Java y recibir su cena, siempre dejando a Fluffy dentro. Por ello decidió que si quería obtener resultados necesitaría algo más que simplemente ocultarse en los rincones para observar al grupo a lo lejos.

- Sólo espero que esto funcione.- Dijo en voz baja mientras sacaba de su bolso una cajita, la cual contenía un pequeño dispositivo similar a un lente de contacto.

Se trataba de un micrófono espía el cual había solicitado al Centro tras compartir con M.O.M. su preocupación en torno a Josh y su equipo. Por fortuna la directora del Centro coincidió con su opinión y aceptó ayudarla en adquirir más información sobre ellos. Los resultados de la investigación sobre la criatura misteriosa habían despertado la curiosidad de M.O.M. y una explicación tan simple como que las coordenadas entregadas por el grupo eran erróneas no le parecía suficiente, fue por ello que las observaciones de Diana no hicieron más que aumentar sus deseos por descubrir aquello que los extraños extraterrestres pudiesen estar ocultando.

- Además, Martin no es famoso en toda la galaxia, ha hecho un buen trabajo como agente, pero su trayectoria no da para tanto.- Diana sonrió al recordar las palabras de M.O.M. mientras luchaba por instalar el pequeño dispositivo bajo la puerta del dormitorio.

Permaneció los minutos siguientes con el auricular en el oído sin ser capaz de oír nada, haciéndola pensar que tal vez el lugar elegido para instalar el dispositivo no había sido el adecuado. No fue hasta unos quince minutos más tarde que una frase la hizo dar un sobresalto: Era Brett comentándole algo a Fluffy, y aunque la conversación estaba lejos de ser importante era todo lo que necesitaba en ese instante para saber que el aparato funcionaba.

Continuó su día como de costumbre mientras intentaba poner atención a la clase y a cualquier sonido proveniente del auricular al mismo tiempo, la claridad con que lograba escuchar el audio era sorprendente y no hacía más que confirmar que el Centro poseía tecnología increíble. Si habían podido prestarle a alguien como ella un artefacto de tan alta precisión sin mayor problema, no ponía en duda que la tecnología utilizada para espiarlos en su vida diaria debía ser mucho más sofisticada de lo que imaginaba.

Las conversaciones durante el día distaban de ser interesantes, reduciéndose a Brett quejándose por tener que pasar encerrado, por hambre o criticando a Josh y Yoko, nada distinto de lo que cualquier niño obligado a estar en su cuarto diría. Era por las noches cuando todo se volvía más interesante, Josh volvía a la habitación y ambos chicos conversaban. No llamar la atención era un tema recurrente así como también la necesidad de acelerar el proceso para detener a la criatura misteriosa, pero nada de lo que decían parecía aportar nada nuevo a lo que sabía acerca del grupo.

- Vamos a dar una vuelta Fluff, los pasillos están vacíos a esta hora y terminarás oxidándote si pasas tanto tiempo aquí encerrado.- Los ladridos electrónicos de Fluffy se escucharon por el auricular junto a la voz de Josh.- No te preocupes, de seguro Brett va a estar ocupado un buen rato comiendo lo que Java tenga para él, el enano ni siquiera va a enterarse de que estuvimos fuera.

Diana corrió a toda velocidad por entre los pasillos tras oír aquella frase, había esperado varios días por una oportunidad como esa y sabía que no volvería a repetirse durante un buen tiempo si la dejaba pasar.

Luchaba por mantener la calma mientras intentaba abrir la cerradura con manos temblorosas. El click del cerrojo cediendo finalmente a su clip de cabello despertó en ella una curiosidad que no hacía más que aumentar con cada segundo mientras abría la puerta.

El interior de la habitación llamaba la atención por su contraste entre las dos mitades que la componían, por un lado lo que parecía ser el cuarto de alguien apasionado por la ciencia y el orden se diferenciaba con notoriedad de la otra mitad en la que imperaba el caos y el desorden de alguien cuya pasión por las motocicletas resultaba evidente.

- Así que le gustan las motocicletas, por qué será que no me sorprende.- Dijo Diana para sí misma mientras observaba una chaqueta cuyo tamaño dejaba en claro que su dueño no era Brett. – Ahora veamos qué es lo que esconden estos chicos.

Revisó cada rincón sin tener suerte, le costaba creer que no hubiese nada en el cuarto más que cosas normales de adolescente, estaba segura de que debía haber algo que estaba pasando por alto, no era posible que toda la verdad estuviese sobre la mesa cuando tantos detalles parecían inconexos ¿Pero si no estaba ahí dónde buscaría ahora? ¿Estarían acaso siendo honestos y Martin habría tenido razón?

Un sonido alertó a Diana, el paseo de Josh duró menos de lo que había presupuestado.

- ¡Eso estuvo cerca, casi te ven Fluff! Supongo que es suficiente de aventuras en el exterior para ti.- Josh centró su atención en la puerta por un instante.- Vaya, que extraño, estaba seguro de que había cerrado con llave al salir ¡En fin, los errores ocurren! Todo parece estar en orden aquí dentro así que da igual, Brett no tiene por qué enterarse ¿Verdad?- Fluffy respondió con una mirada severa, acompañada por un sonido electrónico que parecía indicar desacuerdo con la despreocupada opinión del chico.

Diana escuchaba con atención desde su improvisado escondite bajo el camarote, su corazón latía más rápido de lo normal y ahora que Josh estaba dentro sus posibilidades de escapar se habían reducido al mínimo. No podía creer que estaba atrapada en ese cuarto sin haber sido capaz de encontrar nada importante en él ¿Acaso era posible que los chicos estuviesen siendo honestos? Se rehusaba a creerlo, estaba segura de que había algo oculto por mucho que no estuviese en ese cuarto.

Sintió una sensación extraña bajo sus manos, algo no andaba bien con el piso, uno de los tablones sobresalía por entre los demás y parecía estar suelto. Haciendo uso de sus uñas y del clip de cabello que había utilizado para abrir la puerta, comenzó a levantar el tablón intentando ser tan silenciosa como fuese posible.

"¡Bingo!" Pensó Diana para sus adentros al lograr levantar la tabla por completo, encontrándose con un hueco bajo el piso de madera en cuyo interior pudo encontrar una caja de tamaño mediano con una inscripción que fue incapaz de reconocer en la penumbra.

"¿Qué es esto?"

El sonido de la puerta del baño la distrajo, Josh había abandonado la habitación por un instante, dándole con ello tiempo de escapar. Observó a su alrededor antes de dejar su escondite, Fluffy dormía sobre una de las camas, salir no le tomaría más que un par de segundos y si conseguía hacerlo sin despertar al robot escaparía victoriosa con la nueva pista en su poder. Tan pronto como pudo inició silenciosamente la salida de su escondite, no sin antes dar una mirada rápida a la extraña caja entre sus manos, su curiosidad le impedía dejar de pensar en ella y no pudo evitar ceder a la tentación de revisar su exterior ahora que la luz se lo permitía.

- ¡Espera, esta imagen es!…

- ¿¡Diana, qué haces aquí y qué tienes entre las manos!?- Gritó Josh al salir del baño, haciendo dar a la chica un sobresalto que fue incapaz de neutralizar lo que sentía en ese instante.

- ¡Eso no importa! ¡¿Qué hay dentro de esta caja y por qué tiene el logotipo del Centro?!

- ¡Suelta eso ahora mismo, hablo en serio!- Exclamó asustado Josh.

- ¡No, quiero saber qué está pasando aquí, a Martin podrás engañarlo con algo tan ridículo como que es un agente famoso en toda la galaxia pero no a mí! ¿Quiénes son ustedes y por qué tienen una caja del Centro? ¿Qué están escondiendo tú y tu grupo?

- ¡No estamos escondiendo nada! ¡Ahora por favor suelta esa caja!- Josh parecía en pánico ante la situación, su relajada actitud usual había sido reemplazada por un exagerado nerviosismo. Lo que sea que fuese esa caja, era lo suficientemente importante como para asustarlo a ese nivel.

- ¡Claro que no! ¿Es por esto que se esconden del Centro no es así? ¡Ustedes les robaron esta caja, lo de la criatura no eran más que patrañas!

- ¡¿Qué?! ¡No, no hemos robado nada!

- Entonces explícame ¿Cómo es que tienen una caja del Centro escondida en su habitación? ¿Me vas a decir acaso que es un dispositivo que el Centro puso para espiarlos? Porque si es así voy a revisarlo en este mismo instante pare asegurarme de si es verdad te guste o no.

- ¡Por favor Diana no toques lo que hay dentro de esa caja, es algo sumamente delicado!

- Entonces explícame qué está pasando.

- ¡El Centro nos la entregó!

- ¿Qué el Centro no era su enemigo y estaba detrás de la creación de la criatura que destruyó su planeta? ¿Y cómo podría el Centro haberles entregado algo sin que M.O.M. lo supiera? Sé que no los conoce así que no puedes basar tus mentiras en esa excusa.

- ¡No sabemos si está involucrado pero es probable que lo esté, nada de lo que dijimos es mentira, pueden haber científicos del Centro relacionados a la creación de la criatura pero no tenemos cómo saberlo!

- Y por cierto ¿Cómo es que tu mapa mostraba planetas arrasados por la supuesta criatura que en realidad están en perfectas condiciones? ¿Por qué le entregaron a M.O.M. información falsa sobre el ataque? Cualquiera diría que por alguna razón intentan engañarnos. Además ¿Cómo es que ningún planeta ha enviado peticiones de auxilio si tu supuesta criatura es tan poderosa y destructiva? ¡Reconoce que tu historia es mentira!- Exclamó Diana molesta.

- ¡No lo sé, te juro que no entiendo cómo pudo ocurrir algo como eso! Pero no estamos mintiendo, y sobre por qué no ha llegado ninguna señal de auxilio tampoco lo sé, hay muchas cosas que no sabemos ¿Si? ¡De hecho no sabemos casi nada, ni siquiera sabemos bien cómo solucionar esto, por eso es que estamos aquí pidiéndole ayuda a Martin!

- ¿¡Y por qué a Martin!? Ya sé que es mentira eso de que es un agente famoso en toda la galaxia ¿Qué pasa con él que es tan importante para ti y por qué mi amiga Jenny dice que tu rostro se le hace familiar? ¡Quiero respuestas reales!

- ¡Pero no estaba mintiendo, Martin era conocido en mi planeta y sobre tu amiga no lo sé!

- ¿Por qué reaccionaste nervioso entonces cuando habló contigo hace unos días y te preguntó al respecto?

- Espera ¿Cómo sabes eso? ¿¡Me estabas espiando!?- Preguntó Josh impresionado ante su descubrimiento.

- ¡Yo soy quien hace las preguntas aquí y tus respuestas no me están dejando conforme!- Dijo Diana abriendo la caja.

- ¡Detente, esa es en serio toda la verdad! Me puse nervioso porque no quería llamar la atención y algo como eso sin duda es una forma de atraerla ¡No hay nada más en todo esto!

- Lo siento, pero sigo sin creerte Josh.- Diana abrió por completo la caja, encontrando en su interior un delgado dispositivo rectangular cuya apariencia parecía indicar que se trataba de una especie de pantalla. - ¿Qué es esto? ¿Qué se supone que hace y por qué se lo robaron al Centro?

- ¡No lo robamos, el Centro nos lo prestó y es un dispositivo muy delicado, por favor ponlo de vuelta en la caja!- Exclamó Josh cada vez más nervioso.

- ¡No sin antes saber la verdad y todo me indica que no vas a decírmela!- Dijo Diana mientras presionaba el único botón que pudo identificar para intentar encender el aparato. – Vaya, parece una especie de pantalla ¿Qué son estos números y qué hace este botón?

- ¡Está bien, juro que te diré la verdad pero por lo que más quieras no presiones ese botón!

- ¿En serio? ¿Por qué habría de hacerte caso? Desperdiciaste tu oportunidad de ser honesto, así que ahora vamos a hacer las cosas a mi manera.- Diana pudo notar como el rostro del chico palidecía al oír esa frase.- Veamos qué es lo que escondes Josh Kirkpatrick.

Diana presionó el botón de la pantalla táctil sin pensarlo dos veces, sólo esperaba que no se tratase de una bomba o algo peor.

- ¿Do… dónde estamos?- Respondió nerviosa mientras observaba a su alrededor lo que parecía ser una inmensa selva.

- ¡Te dije que no presionaras ese botón!- Dijo Josh abrumado.

- ¿Lo que robaron del Centro es un teletransportador? ¿Su planeta tiene cosas como robots destructores de súper computadoras y no teletransportadores? ¡En el Centro los usamos todo el tiempo!- Un gruñido terrible resonó por todo el lugar, el cual hizo a Diana sentir una sensación de miedo recorrerla. - ¿¡Qué fue eso!?

- Eso no es un teletransportador, ahora entrégamelo, tenemos que salir de aquí.

- ¡Claro que no, debo asegurarme de que esto vuelva al Centro!

- Pues no vas a conseguirlo si no sobrevives primero a esa cosa.- Dijo Josh con absoluta calma mientras señalaba a un inmenso tiranosaurio, el cual caminaba cerca de ambos.

- ¿¡De dónde salió eso!?- Gritó Diana en pánico unos segundos antes de que Josh arrancase el dispositivo de sus manos y ajustase las coordenadas en la pantalla táctil justo antes de que el tiranosaurio depositase su mirada sobre la chica y abriera su inmensa boca para intentar devorarla.

- Listo, hogar dulce hogar.- Dijo Josh con cierto hastío en su voz.

Diana cayó de espaldas contra el piso aún en estado de shock, no podía creer que estuvo a punto de ser devorada por un tiranosaurio hace menos de un minuto.

- ¡Esa cosa es una máquina del tiempo, no sabía que el Centro tenía algo como eso!- Gritó la chica sin dejar de tiritar.

- Por eso te dije que no podías tocarla, puede ser muy problemática si no tienes cuidado, especialmente si presionas el botón de modo aleatorio. Es un objeto ubicado dentro de la categoría de artefacto ultra secreto de máxima restricción.

- ¿Por qué el Centro le instaló un modo aleatorio? ¡Eso es terrible!

- Porque no fue creada por el Centro, ellos sólo se encargan de resguardarla así que no lo sé, supongo que porque quien sea que la haya creado tenía la capacidad de hacerlo.

- ¿Por qué le robaron al Centro una máquina del tiempo?- Preguntó Diana.

- No la robamos, el Centro nos la entregó para salvar la Tierra.

- Espera… eso significa que la emanación de energía en el bosque no fue causada por una nave ¡Sino por una máquina del tiempo! ¡No son extraterrestres, son viajeros temporales!

- Así es.- Respondió Josh tras lanzar un suspiro, no parecía feliz de confirmar la suposición de Diana.

- ¿Vienen del futuro verdad? ¡Por eso las coordenadas que le entregaron a M.O.M. no arrojaron nada, la criatura aún no ha atacado en esta época! Y buscaban a Martin porque... – La expresión de Diana se tornó amarga- Porque en el futuro va a ser un agente famoso en toda la galaxia ¿Verdad? – Dijo en un tono molesto, pensar que en el futuro la buena suerte de Martin seguiría reportándole beneficios le parecía frustrante.

- No realmente, más bien fue porque el Martin del futuro nos dijo que su yo del pasado estaría dispuesto a ayudarnos y sería de fiar.

- ¿Entonces no es famoso en toda la galaxia?

- No tanto como le hice creer, pero sí que es muy famoso, se le considera un agente legendario.

- ¿Por qué será que no me sorprende?- Respondió nuevamente molesta, la noticia sobre lo que sería de Martin en el futuro no fue una sorpresa gratificante.

- ¿¡Josh, qué hace la hermana de Martin Mystery aquí!?- Gritó Brett desde la puerta de entrada, dejando caer la pila de bocadillos que Java le había guardado para la cena y que ahora transportaba consigo al dormitorio.

- Brett, tenemos un problema, Diana descubrió la verdad.

- ¿¡Qué!? ¡Tienes que estar bromeando! ¡Esto es terrible, se nos escapó de las manos! ¿Cómo es que entró aquí? ¡Y guarda esa cosa ahora mismo si no quieres arruinarlo todo aún más!- Brett señaló la máquina del tiempo que aún permanecía entre las manos de Josh.

- Chicos ¿Quieren explicarme en detalle qué está sucediendo? Ya sé que vienen del futuro después de todo.- Ambos observaron a Diana con una mirada preocupada.

- ¿No tenemos alternativa no es así?- Respondió Brett dejando escapar un suspiro.- Así es, no somos de esta época, venimos del futuro, en nuestro tiempo formábamos parte de una secundaria encargada de formar alguaciles espaciales llamada Galaxy High, nuestro deber era proteger la galaxia de ataques criminales, pero un día una criatura misteriosa comenzó a atacar todos los planetas a su alrededor y no fuimos capaces de detenerla, destruyó Galaxy High y el Centro nos ofreció ayuda, gracias a ellos pudimos acceder a la información sobre la criatura que les entregamos y también a la máquina del tiempo. Cuando nos dimos cuenta de que se trataba probablemente de un ser creado artificialmente al que no había forma de detener en nuestro tiempo llegamos a la conclusión de que la única forma de acabar con él sería viajando al pasado y destruyéndolo antes de que fuese liberado.

- Sabemos por los resultados de la investigación de M.O.M. que en este tiempo la criatura aún no ha sido creada, lo que significa que no necesitamos destruirla sino detener su creación, el problema es que no sabemos quién la creó ni cuándo.- Mencionó Josh para complementar el relato de Brett.

- ¿Acaso ni el Centro ni Galaxy High poseían información sobre el estado del planeta en que se encontraba la criatura antes de iniciado su ataque?

- No, es un lugar remoto y lejos de las zonas vigiladas por las organizaciones intergalácticas, un escondite perfecto para esconder a una criatura como esa, supimos de su origen rastreando la ruta reflejada por los planetas que fue destruyendo.

- Esperen, hay algo que no entiendo, el Centro es una organización ultra secreta ¿Cómo es que tiene conexiones con su escuela?

- No somos una escuela normal, Galaxy High es una escuela policial intergaláctica y tiene contactos con todas las organizaciones secretas de la galaxia, a veces incluso se nos otorgan casos menores derivados de ellos, nuestra organización no es secreta pero tiene conexiones con otras que sí lo son.

- Aunque este no fue uno de esos casos, el Centro nos prestó su máquina del tiempo a causa de la emergencia, algo como esto jamás hubiese sido derivado a nuestra división de no ser porque las circunstancias no les dejaron más alternativa.

- ¿Qué tan fuerte puede ser esa criatura como para que el Centro del futuro no haya podido detenerla?- Ambos chicos se miraron preocupados ante la pregunta de Diana.

- Ese es precisamente el problema- Respondió Brett.- Hay un detalle que no les dijimos, y es que la criatura es invencible según lo que arrojaron nuestras investigaciones.

- ¿Invencible? ¿Cómo puede ser eso posible?

- No lo sabemos, pero esa es precisamente una de las razones por las que creemos que debió ser creado artificialmente, no existe ninguna criatura en los registros que no presente debilidades excepto por esta. Es como si se hubiesen encargado de suplir cada posible debilidad con una habilidad que la neutralizara.- Comentó Brett.

- Vaya, ahora entiendo porque pensaban que no era un extraterrestre normal, no era una razón tan tonta como parecía al comienzo.

- Por eso nos enviaron a detenerla al pasado, destruirla antes de que despierte o detener su creación son hasta el momento las únicas formas realistas que hemos encontrado para lograrlo.- Mencionó Josh.

- Eso tiene sentido, y por eso Martin los envió a Torrington ¿No es así? para que su yo de esta época pudiera ayudarlos con todo esto… por cierto ¿Supongo que Martin sigue trabajando para el Centro verdad? Por favor no me digan que es tan genial y legendario que creó su propia organización secreta.

- Así es, él fue quien sugirió la fecha, y si, en nuestra época aún es parte del Centro, pero no podemos decirte más al respecto, no tenemos permitido revelar información sobre el futuro, nuestra presencia aquí debe ejercer la menor influencia posible.- Respondió Brett.

- ¿Entonces es por eso que evitan interactuar con el resto de los alumnos?- Ambos chicos asintieron a la pregunta de Diana.

- ¿Y qué van a hacer a partir de ahora?

- Sabemos que en esta época podemos evitar que la criatura sea creada, pero necesitamos saber quién están detrás de su creación y no hemos podido encontrarlo.- Comentó Brett.

- ¿Y cómo planean conseguirlo? El Centro no sabe nada al respecto.- Dijo Diana.

- Ese es precisamente el problema, estamos esperando ver cómo se van dando las cosas pero no hemos tenido suerte, hay una alternativa adicional disponible, pero utilizarla implicaría provocar cambios adicionales en la línea de tiempo y además es demasiado riesgosa.

- ¿Cuál es esa?- Preguntó Diana tras oír el comentario de Brett.

- Viajar al futuro, a un par de años antes del ataque de la criatura e investigar el estado del planeta en ese instante, pero no sabemos qué clase de peligros podemos encontrar ahí, normalmente no sería problema pero hablamos de una criatura que emite una radiación mortal, si las condiciones no son las adecuadas podría matarnos en cosa de minutos.- Contestó Brett.

- Tienen razón, esa opción puede ser demasiado riesgosa considerando las circunstancias ¿Qué planean hacer en ese caso?

- Nada por el momento salvo esperar, si no encontramos una mejor opción no tendremos más alternativa que arriesgarnos.- Dijo Josh en un tono que dejaba en claro su preocupación al respecto.

Diana permaneció en silencio por un instante, quería ayudar a Josh y su equipo ahora que sabía la verdad, pero la información era limitada y coincidía en que no parecían haber muchas alternativas. Su mente se distrajo por un segundo para centrarse en su nuevo descubrimiento, ahora que sabía la verdad no podía evitar que su curiosidad respecto al futuro se hiciera presente. Sabía que Martin seguiría trabajando para el Centro y que se volvería un agente legendario ¿Pero cuándo ocurriría exactamente? ¿Estaría el atolondrado de su hermano ocupando la posición de M.O.M. en el futuro? ¿Y qué sería de ella y del resto de sus amigos? Luchó por recuperar la concentración, no era tiempo de pensar en cosas como esa.

- Esperen un momento ¿Por qué creen que la criatura fue creada artificialmente? Entiendo sus sospechas de que algún científico del Centro pudiese estar involucrado ¿Pero tienen alguna otra prueba aparte de que no tenían registro sobre ella y que no presenta debilidades?

- No, sólo son hipótesis, pero creemos que no atacó antes porque debió encontrarse contenida en alguna clase de cámara de aislamiento dentro del planeta en donde comenzó su ataque, aunque nunca pudimos analizarlo, el planeta en que suponemos se encontraba fue el primero en ser destruido y no existen registros de lo que se encontraba en el lugar.- Respondió Brett.

- Tienen razón, si sólo existe una de ellas y no atacó hasta un instante determinado la probabilidad de que haya sido creada artificialmente no es baja.- Dijo Diana luego de reflexionar al respecto.

- La verdad es que no es exactamente sólo una.- Comentó Brett.- suponemos que lo era en un inicio, pero no tardó mucho en dejar de serlo.

- ¿Qué quieren decir con eso?- Preguntó Diana.

- La criatura tiene una habilidad que tampoco mencionamos porque de hacerlo nuestra fachada no hubiese sido sostenible, es capaz de multiplicarse a una velocidad impresionante, a un grado tal que a pesar de su locación sumamente lejana a la Tierra logró acabar con ella y todos los planetas en su ruta en cuestión de una semana.- Las palabras de Brett no hicieron más que sorprender a Diana, todo indicaba que no bromeaban al decir que se trataba de un monstruo formidable.

- Pero eso es demasiado rápido ¿Qué clase de loco pudo crear algo como eso?

- Pensamos que debió ser un arma experimental que a quien sea que la hizo se le escapó de las manos, lo aislaron en ese planeta pero logró liberarse por alguna razón.- Comentó Josh.

- Debió ocurrir un fallo en el lugar de contención…- Reflexionó Diana.

- Eso pensamos.- Dijo Brett.

- Esperen un minuto, tengo una idea ¿Qué tal si revisamos la base de datos del Centro e investigamos todos los casos relacionados con creación de monstruos?- Ambos chicos se dedicaron mutuamente una mirada desesperanzadora tras oír la sugerencia de Diana.

- Ya hemos revisado todos los documentos referentes a criaturas creadas artificialmente pero nada de lo que el Centro poseía en su base de datos parecía relacionarse con el caso.- Mencionó Brett.

- Esperen ¿Cómo pudieron acceder a esa información? ¿Acaso Fluffy consiguió robarla?

- No, el Centro nos entregó una copia reducida de su base de datos antes de que viniéramos al pasado, está contenida dentro de Fluffy.- Comentó Brett.

- ¿Tanta capacidad tiene esa criatura?- Diana observó a Fluffy impresionada, ante lo que la ultramascota le devolvió una sonrisa orgullosa seguida por un amigable sonido, parecía ser consciente de que hablaban bien de ella.

- No contiene toda la información del Centro, pero si todo lo que pensaron podría ayudarnos en esto, sería imposible almacenar tanta información en Fluffy.- Respondió Brett.

- ¿Entonces fue por eso que enviaron a Fluffy a las instalaciones del Centro, verdad? La información que pudieron adquirir en el futuro no fue suficiente.

- Así es, pero lo que en realidad buscábamos era hackear el sistema del Centro para controlar la computadora de M.O.M. y solicitar información a otras organizaciones sobre el planeta en que pensamos ocultarán a la criatura en el futuro.- Dijo Brett.

- Y lo hubieran logrado si Fluffy no hubiese activado por error una alarma básica.- Ambos chicos asintieron al comentario de Diana.

- Yoko y yo no estábamos de acuerdo con ello, queríamos acercarnos a Martin y pedirle que se hiciera cargo de interceder con M.O.M. por nosotros sin decir nada sobre nuestra identidad, pero Brett pensó que entrar al Centro ilegalmente y sin la ayuda de nadie influenciaría menos el pasado, el Centro nos entregó los códigos de acceso que utilizaban en esta época, entrar debía en teoría ser muy fácil pero no queríamos poner a Fluffy en riesgo, al final Brett optó por hacer las cosas a su manera y lo que se suponía sería fácil terminó por no serlo ¿Verdad?- Dijo Josh observando a Brett con reproche.

- Y ahora todos saben de nosotros por ello, ya lo sé ¿Tengo derecho a equivocarme de vez en cuando no? ¡Tú y Yoko lo hacen todo el tiempo!

- Bueno, si les sirve de consuelo soy la única que sabe la verdad, Martin cree que son extraterrestres y está tan deslumbrado con lo de ser famoso en toda la galaxia que ni siquiera pone en duda su historia, M.O.M. sospecha de ustedes pero yo le inventaré una excusa para que deje de hacerlo.

- ¿Podrías hacer eso por nosotros? Necesitamos evitar que más personas descubran la verdad, en este momento nuestra presencia aquí es una anomalía y cualquier interacción con el pasado puede detonar cambios enormes, si más personas descubren la verdad el futuro podría cambiar por completo y no queremos que eso suceda.- Comentó Josh en tono suplicante.

- Confíen en mí, ahora que sé la verdad todo tiene sentido, prometo que los ayudaré a salvar la galaxia, no podría permitir que todo sea destruido tras enterarme de esto.- Respondió Diana con una sonrisa.

- ¿Lo prometes?- Dijo Josh con ojos suplicantes, por primera vez el chico parecía tomar una actitud infantil que desentonaba con la imagen que hasta hace un par de horas tenía de él.

- Lo prometo, pueden confiar en mí, vamos a salvar la Tierra de alguna forma.- Diana decidió que era hora de volver a su habitación, estaba agotada y tenía mucho en que pensar después de lo ocurrido.- Ahora creo que es momento de volver a mi cuarto, es tarde y mañana hay clases.

- Lo entendemos, buenas noches Diana.

- Si, buenas noches.- Respondió Brett en un tono severo, seguido por un alegre ladrido electrónico de Fluffy.

- ¡Por cierto!- Las palabras de Josh la detuvieron antes de abandonar la habitación. – Gracias. – Dijo el chico, dedicándole una sonrisa a la que Diana respondió con otra de vuelta.

Era imposible para Diana sacar de su cabeza todo lo que había presenciado y difícilmente podía pensar en una solución cuando la imagen del tiranosaurio permanecía congelada en su mente. Necesitaba ayudar a Josh, lo había prometido, pero tenía aún demasiado que asimilar antes de poder pensar en una posible solución para su problema.

- Vaya, que extraño.- Exclamó Diana al voltear la esquina del pasillo.- No recordaba que hubiese una máquina expendedora aquí antes.