Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo VIII
Un pequeño error
Diana dejó el cuarto de los chicos intentando establecer la que sería su estrategia para lidiar con Martin sin lograr llegar a un resultado aceptable, era difícil concentrarse cuando la actitud descarada de Josh no dejaba de irritarla, no podía creer que el chico le diese órdenes como si fuese su deber hacerse cargo, agradecía que una vez solucionado el problema con Martin pudiese decirle adiós a sus labores investigativas relacionadas a los viajeros del futuro, aunque dejar a Brett trabajando solo junto al dúo de zánganos que lo acompañaban le dejaba un sabor amargo.
Entró al cuarto de Martin sin ninguna clase de advertencia, sabía que cuando el chico quería privacidad cerraba la puerta con llave, por lo que encontrarla sin cerrojo era señal de libre acceso. Desconocía qué excusa emplearía para eliminar su curiosidad respecto a Josh pero de no conseguir pensar en nada siempre podría volver a intentarlo al día siguiente, hablar con Martin era fácil y en caso de no surgir una buena excusa siempre podía dejar que el chico tomase las riendas de la conversación, callarlo solía ser más difícil que hacerlo hablar.
- Martin, necesito usar el Mini-Centro, espero que no te importe.- Fue la primera excusa en que pudo pensar para justificar su presencia en el cuarto.
- ¿Qué tal Diana?- Respondió el chico mientras permanecía sentado frente al televisor jugando un videojuego.- ¿Has encontrado algo nuevo sobre tu sospechoso? Porque he seguido investigando los seis nombres que me diste y he encontrado algo muy interesante.- Diana observó a Martin con sorpresa ante su respuesta.
- ¿Qué encontraste?
- ¡Uno de tus sospechosos tiene una hija muy atractiva y apuesto a que esconde algo!- Exclamó Martin dejando de mirar la pantalla para observar a Diana con ojos brillantes de ilusión.- Pienso que si la investigamos encontraríamos cosas muy interesantes y he pensado que sería una excelente labor en la cual podría darte una mano.
Diana se golpeó la frente, debió imaginar que su hermanastro diría algo tonto.
- ¡Martin esto no es un juego! Como siempre no te tomas nada en serio.- Respondió molesta.
- ¡Está bien, tranquila!- Exclamó Martin.- Actúas igual que M.O.M., a ella tampoco le gustó mi idea cuando me descubrió buscando información sobre la chica. Es una amargada, con razón sigue soltera.
Diana observó molesta a su hermanastro, no podía creer que incluso en una situación tan seria como esa no dejase de ser un inmaduro. Sólo esperaba que M.O.M. hubiese estado vigilándolo en ese instante para darle una lección más tarde, ver su expresión de pánico cada vez que hacía enojar a la directora era parte de los pequeños placeres que trabajar para el Centro ofrecía.
- Por cierto.- Preguntó Martin.- ¿Qué tal va tu investigación? ¿Lograste descubrir algo nuevo sobre el espía?- Diana no supo qué responder, decir la verdad haría que Martin se burlase de ella, pero sabía que tal vez algo bueno podría salir de oír su opinión, y además, aquello le daría tiempo para pensar en una excusa que lo hiciera desistir de su interés por averiguar más sobre los viajeros del futuro.
- En realidad no muy bien.- Dijo Diana un tanto avergonzada mientras tomaba asiento sobre la cama de Martin.- Entré a su computadora, revisé toda su información en línea, y adivina qué, no hay nada sospechoso en sus correos ni en nada.
- ¿De verdad te extraña?- Comentó Martin sin dejar de mirar la pantalla del televisor.- No puedo creer que esperases encontrar algo metiéndote en su computadora, no me malinterpretes, sería un buen plan en otras circunstancias pero no en este caso.
- ¿A qué te refieres?- Preguntó Diana sorprendida ante las palabras de Martin.
- Diana, hablamos de un agente del Centro, si hay alguien a quien deben tener bien vigilado es a él, estoy seguro de que M.O.M. tiene registro hasta de lo que ese sujeto desayunó hace cinco años. Por supuesto que deben tener intervenidos todos sus datos en línea. Apuesto a que no hace nada sospechoso en internet, si lo hiciera el Centro lo habría descubierto hace mucho.
Diana reflexionó al respecto, no había considerado ese detalle.
- Ahora que lo mencionas tienes un buen punto, sabe que el Centro lo vigila ¡Por supuesto que no haría nada extraño en línea! Debe estar operando en el mundo real ¿Pero cómo podemos investigar su vida diaria?
- No creo que eso aporte gran cosa- Respondió Martin finalmente dejando el juego de lado.- ¿Recuerdas como Billy siempre sabe dónde estamos? El Centro vigila a sus agentes, puede que M.O.M. y Billy se nieguen a reconocerlo pero tenemos pruebas suficientes como para estar seguros de ello, apuesto a que nuestro espía también lo sabe, si el Centro no lo ha descubierto significa que no hace nada sospechoso en ninguna parte.
- ¿Esa es tu forma de confirmar que es inocente?
- Claro que no, lo que quiero decir es que está usando otro método para filtrar información que el Centro no ha considerado ¡Ya se! ¡Apuesto a que es como en esa película del monstruo que se comía los cerebros de sus víctimas para convertirlos en esclavos zombies y hacer que se encargaran del trabajo sucio!
- ¿Encargarse del trabajo sucio?- Preguntó Diana sorprendida.- ¿Crees que hay alguien más haciéndose cargo de hacer lo que el agente no puede?
- ¡Por supuesto!- Respondió enérgicamente Martin.
- Pero revisé incluso la información de sus amigos y familia, nadie parecía sospechoso.
- Bueno, tal vez todos actúan de forma presencial, las posibilidades son muchas, pero creo que no deberías descartarlo como sospechoso tan fácilmente.
Las palabras de Martin resonaron en Diana, una vez más la intuición del chico aportaba algo diferente a la investigación. Siempre era igual, la capacidad de Martin para pensar teorías inusuales era lo que solía hacer la diferencia al punto de volverlo clave para el Centro.
Odiaba aceptarlo, pero no podía seguir negándose a la ayuda de Martin, tanto ella como el resto de los chicos se encontraban en un camino sin salida y la intuición de su hermanastro parecía ser la única forma de poder seguir adelante.
- ¡Oye! ¿Qué haces?- Respondió Martin al sentir a Diana jalarlo agresivamente del brazo para sacarlo a la fuerza de su cuarto.
- ¿Querías trabajar en el caso verdad? Pues eso es exactamente lo que vas a hacer.- Los ojos de Martin se iluminaron ante las palabras de Diana, quien pese a no parecer feliz con la idea había asumido que debía dejar su orgullo de lado por más que le doliese.
Caminaron por el pasillo hasta un lugar que pilló a Martin por sorpresa, su alegre expresión comenzó a desaparecer cuanto más se acercaban a su destino.
- ¿Diana qué hacemos aquí, sabes de quién es este cuarto?- Respondió molesto.
- ¿Querías saber la verdad no es así? Pues voy a mostrarte la verdad.- Diana abrió de golpe la puerta del cuarto de Brett y Josh, la que para su fortuna aún se encontraba sin cerrojo. Al interior del dormitorio sus propietarios miraron en silencio a ambos chicos en completo estado de shock, era evidente que no esperaban toparse con Diana otra vez y mucho menos acompañada por Martin.
- ¿¡Diana, qué significa esto!?- Preguntó Josh desde su posición en la litera superior del camarote, demasiado sorprendido para reaccionar de otro modo que no fuese casi en pánico.
- Martin, esta es la verdad, Brett, Yoko y Josh son de otra dimensión, no de otro planeta, por eso la información de M.O.M. no arrojó nada sobre su criatura, pero fuera de eso todo lo demás es verdad, están intentando proteger la Tierra de una criatura que destruyó su planeta, pero no querían revelar que venían de otra dimensión por temor a que la tecnología que utilizaron para viajar hasta aquí terminase en malas manos, temen que los espías que hay infiltrados en el Centro intenten robarla si descubren su existencia y por eso la están ocultando de ellos. Quieren deshacerse del espía porque creen que puede estar intentando traer a la criatura que destruyó su mundo a este plano para hacer uso de su poder creyendo que podrá controlarlo pero no es así, jamás podría lograr contener algo tan poderoso, se le escaparía de las manos y destruiría la Tierra junto con nuestra galaxia en cuestión de días.
La espantada expresión de Brett y Josh desapareció de sus rostros tras escuchar la explicación de Diana, la chica había cumplido su promesa de protegerlos aún si su método no era el que esperaban.
- ¡Lo sabía, sabía que me escondían algo! Ahora que se la verdad podré volver a dormir tranquilo.- Respondió Martin dándoles la espalda con la intención de volver a su habitación, su enérgica reacción inicial había desaparecido por completo, haciendo evidente para Diana que su hermanastro estaba decidido a hacerse de rogar para ayudarlos.
- ¡Nada de eso, tú te quedas con nosotros!- Dijo Diana tomándolo del brazo- ¿Querías ser parte de la investigación verdad? Pues felicidades, estás dentro.
- Agradezco tu ofrecimiento, pero no gracias.- Exclamó Martin con tono orgulloso para luego librarse del apretón de Diana.- Como bien dijiste estoy muy ocupado con mis propios proyectos y no tengo intenciones de ayudar a alguien que no confió en mí lo suficiente como para contarme lo que estaba sucediendo.
- Martin, no te estaría pidiendo ayuda si no estuviéramos en una situación desesperada, me duele decir esto, pero necesitamos de tu intuición para resolver el caso, nuestra forma de pensar no es muy distinta a la del Centro y ni ellos ni nosotros hemos logrado solucionar este problema precisamente por eso, necesitamos tus tontas teorías más que nunca.- Diana no podía creer que estuviese diciendo algo como eso, pero no tenía alternativa, por más que lastimase su orgullo necesitaba convencer a Martin de ayudarlos y estaba decidida a hacerlo.
- ¡No! ¡No voy a ayudar a un montón de mentirosos que sólo se dedicaron a armar planes a mis espaldas!- Exclamó Martin molesto.- Pídele ayuda a M.O.M., apuesto a que ella sí va a trabajar con ustedes, es igual de amargada que tú después de todo.
Desde su lugar en la litera superior del camarote, Josh suspiró mientras observaba la discusión de ambos hermanastros, la cual terminó con Martin alejándose por el pasillo sin mostrar interés alguno por dar su brazo a torcer, resultaba evidente que dadas las circunstancias no accedería a ayudarlos sin una ganancia por más que Diana se esmerara en convencerlo.
- Martin.- Exclamó Josh luego de abandonar su lugar en la cama para hablarle al chico desde la entrada del dormitorio.- tengo algo que ofrecerte ¿Quieres deshacerte de mí verdad?- Martin detuvo su caminar al oír esa frase.
- ¿Qué quieres decir?- Preguntó el chico sin voltearse a mirarlo.
- Le gusto a Jenny y me odias por eso, querías ayudar a Diana para perjudicarme y hacer que el Centro se deshiciera de mi ¿Verdad? Si nos ayudas a resolver el caso prometo dejar Torrington para siempre una vez termine este asunto de forma completamente voluntaria, nunca más volverás a oír de mí y Jenny será toda tuya ¿Qué dices?
Aquella propuesta parecía haber captado el interés de Martin, quien con notoria desconfianza contestó:
- ¿Por qué debería confiar en ti? Ya mentiste una vez.
- Porque me interesa más detener a la criatura que quedarme con tu chica, así que ayúdanos con esto y a cambio abandonaré Torrington, lo prometo.- Martin reflexionó por un instante antes de responder a la proposición de Josh, quien se había acercado a él mientras intentaba llegar a un trato con el joven agente.
- De verdad que eres un buen negociador.- Dijo Martin extendiéndole a Josh la mano en señal de acuerdo y recibiendo el mismo gesto como respuesta.
- Que puedo decir, hago lo que puedo.- Respondió Josh.
Los tres adolescentes volvieron al dormitorio, en donde Brett había dejado de dar importancia a la discusión una vez escuchó a Josh calmar los ánimos de Martin.
- Muy bien, vamos al grano, muéstrenme todo lo que hayan descubierto.- Dijo Martin mientras tomaba asiento junto a Brett en una actitud confiada que a los ojos de Diana resultaba molesta, sabía que dejarle en claro que lo necesitaban potenciaría su ego al punto de hacerlo insoportable por un buen tiempo.
- Entramos a todos los registros que existen online del sospechoso: computadora, correos electrónicos, conversaciones, cuentas bancarias, búsquedas en línea, mensajes de texto, llamadas telefónicas, cualquier cosa que pienses ya la hemos investigado.- Respondió Brett.
- Esto confirma mi teoría, este sujeto ha sabido ocultarse muy bien del Centro, necesitamos revisar lo que hacen sus personas cercanas.- Dijo Martin con un inusual tono severo que a ojos de Diana sonaba como un patético intento por darse aires cinematográficos, resultaba evidente que estaba imitando a los detectives de las películas.
- También tengo toda la información sobre ellos, no parece que hable con muchas personas, casi no recibe correos de amigos ni familiares y sus conversaciones con ellos son muy cortas, la única persona con la que habla a diario es su esposa por lo que indica su historial de llamadas telefónicas y de vez en cuando saluda a uno que otro familiar, específicamente a sus dos hermanos, también conversó con un primo que le envió un saludo para su cumpleaños.- Volvió a agregar Brett mientras revisaba los apuntes que había tomado durante la investigación.
- ¿Tienes registro de las conversaciones con su esposa?- Preguntó Martin.
- Por supuesto, pero no hay mucho que revisar, sólo hablan por teléfono y las llamadas que pude registrar son sólo sobre cosas insignificantes como compras del supermercado, avisar si llegará tarde, nada extraño.- Añadió Brett.
Martin reflexionó por unos segundos antes de continuar con sus preguntas para Brett.
- ¿Viven juntos verdad?
- Eso parece.
- Lo que significa que las cosas importantes deben hablarlas en persona, si se ven a diario tienen muchas instancias para armar juntos sus estrategias en la seguridad de su hogar… Niño.- Dijo Martin dirigiéndose a Brett.- ¿Tienes registro de la actividad en línea de la esposa?
- Por supuesto, tengo todo lo que hay online sobre ella, es mucho más conversadora que nuestro sospechoso pero nada en torno a ella resulta extraño: Su historial de mensajes, correos y llamadas no indica nada fuera de lo común.
- ¿Qué tanto usa internet para comunicarse?- Volvió a preguntar Martin sin romper ni por un segundo su artificial seriedad.
- No mucho pero sí más que su esposo, aunque leí todo lo que ha escrito y nada parece extraño.
- ¿Puedes darme una copia de todo lo que tengas sobre ella? Y con todo quiero decir de verdad todo, quiero todas sus conversaciones, registros telefónicos, historial de compras, quiero hasta el más mínimo detalle de su vida a mi disposición, incluyendo fotos en traje de baño.
Diana miró a Martin con reproche, finalmente había salido de su personaje, sin embargo el motivo para hacerlo no hizo más que avergonzarla.
- ¿¡Martin puedes controlar tus hormonas por lo menos una vez en tu vida!? Esto es algo serio, no una de tus tontas misiones personales para conquistar chicas, además es una mujer casada y te dobla en edad ¿Tienes siquiera algo de filtro a la hora de elegir tus intentos de conquista?- Exclamó Diana enfurecida.
- ¡Tranquila Diana, sólo bromeaba! Siempre eres tan dramática… Pero hablando en serio, necesito toda la información de esa mujer, tengo el presentimiento de que han estado centrándose en la persona equivocada...
Después de recibir los archivos, Martin volvió a su dormitorio, tras lo cual no volvió a dar señales de vida durante todo el fin de semana. Diana decidió hacerle una visita el sábado a la hora del almuerzo para despertarlo sin resultado, la puerta estaba cerrada con llave y tras llamarlo un par de veces debió aceptar que el chico no estaba en su habitación. Aquello no extrañó a Diana, desde hacía unos meses Martin había comenzado a salir con mucha frecuencia durante los fines de semana para visitar a sus amigos o ir a convenciones y ya estaba acostumbrada a ello.
Luego de su fallido intento de hablar con Martin, Diana bajó las escaleras rumbo a la cafetería pensando en comer algo, tenía hambre y había despertado demasiado tarde como para desayunar, por lo que estaba ansiosa de llegar a la cafetería y comer el ansiado almuerzo que por tanto tiempo estuvo esperando.
- ¡Mira, es Diana! ¿Qué tal?- Diana pudo oír una voz familiar saludarla: era Yoko, quien junto a Josh hacían fila para comprar el almuerzo.
- Hola chicos, no esperaba verlos aquí.
- Josh no estaría aquí de no ser por mí.- Exclamó Yoko.- Tuve que ir a despertarlo o de lo contrario hubiese seguido durmiendo hasta quién sabe qué hora, apenas pude sacar a Josh de la cama y ni hablar de Brett, se queda toda la noche pegado a la computadora y después duerme todo el día.
- En su defensa debo decir que desde que empezó a investigar al sospechoso apenas ha dormido durante los últimos días, estaba muy concentrado y apenas pudo descansar ayer, se merece dormir hasta tarde.- Respondió Josh.
- ¿Así que Yoko es quien suele despertarlos?- Preguntó Diana extrañada, la chica no parecía a simple vista ser una persona madrugadora.
- No realmente, sólo de vez en cuando, me gusta despertar temprano para hacer algo de yoga y empezar bien el día ¡Una mañana radiante asegura un día prometedor!- Yoko parecía llena de energía, su actitud contrastaba con la de Josh, quien no parecía estar a gusto.- Por cierto ¿No quieres comer con nosotros? Pensábamos llevar el almuerzo al dormitorio y comer todos juntos.
- Bueno, no lo sé…- Respondió Diana incómoda, aún tenía presente la discusión que había tenido con Josh y por la actitud que podía ver en él resultaba evidente que él tampoco dejaba de pensar en ello.- Brett está cansado y tal vez no quiera…
- ¡Para nada!- Interrumpió Yoko con su energía usual.- ¡Estará feliz apenas tenga comida en frente! Por favor ven con nosotros, insisto.- Diana miró de reojo a Josh, parecía no estar de acuerdo con su compañera pero su insistencia le hizo pensar que por alguna razón la chica quería hablar con ella junto a Josh y Brett. De seguro se trataría de Martin, era la única razón por la que podría querer hablar con ella.
La fila avanzó con rapidez, durante los fines de semana la cantidad de alumnos quedaba reducida a los que vivían en los dormitorios, por lo que comprar el almuerzo resultaba más rápido de lo usual.
- ¡Yoko, Josh, Diana! Java estar feliz de verlos, Java tener almuerzo de Brett listo.- Saludó alegre el cavernícola al atenderlos una vez fue el turno de los tres adolescentes
- ¡Gracias Java! Como siempre estás listo para todo.- El tono casual en que ambos chicos hablaban con Java sorprendió a Diana, llevarle el almuerzo a Brett parecía haberlo vuelto más cercano al grupo de lo que esperaba.
- Veo que ustedes y Java se llevan muy bien.- Comentó Diana a Yoko mientras caminaban rumbo al dormitorio de los chicos junto a Josh y Java, quien cargaba un abundante almuerzo para Brett.
- Así es, todos los días le lleva comida a Brett y no sólo el almuerzo, también el desayuno y la cena, le lleva tanta comida que lo ha hecho subir fácilmente un par de kilos.- Las palabras de Yoko enternecieron a Diana, estaba orgullosa de oír que Java actuase con tanta responsabilidad frente a sus compromisos.- Tu amigo cavernícola no habla mucho, pero sus actos hablan por él, es la clase de persona que se comunica por medio de sus acciones más que con palabras, no lo parece a primera vista pero es alguien muy sensible.
- ¿Java muy sensible?- Aquella frase sorprendió a Diana, para ella Java siempre había sido como un tierno oso de peluche, pero considerarlo sensible era algo que no se le había pasado por la mente.
- ¿No lo has notado?- Preguntó Yoko sorprendida.- Pensé que era muy cercano a ustedes.
- Lo es… supongo.- Respondió Diana bajando la mirada, las palabras de Yoko tenían mucho sentido, había visto a Java interesarse por la literatura, el teatro y el arte, jamás olvidaría cuanto insistió para que Martin le ayudase a aprender a leer y ni hablar de sus clases de cocina en Francia ¿Cómo era posible que una chica que apenas lo conocía pudiese definirlo mejor que ellos?
- ¿Brett, estás visible?- Preguntó Josh mientras golpeaba la puerta de su dormitorio.- Te trajimos el almuerzo, Java y Diana vienen con nosotros.
- Pasen, ya estoy despierto.- Brett los recibió sentado como de costumbre frente a su computadora, aún parecía cansado pero se había vestido para recibir a sus compañeros.- No esperaba que Diana viniera con ustedes.
- Llegó a la cafetería mientras esperábamos en la fila, Yoko quiso que comiera con nosotros.- Contestó Josh sin mostrarse particularmente emocionado ante la idea.
- Me parece bien ¿Java tienes algo de tiempo, te gustaría comer con nosotros?- Preguntó Brett.
- Java no poder, estar trabajando, verlos más tarde.- Respondió el cavernícola mientras dejaba sobre el escritorio las enormes bolsas de papel en las que se encontraba el almuerzo de Brett.- Almuerzo ser pastel de patatas y carne, estar bueno.
- ¡Gracias Java, suena bien como siempre! Espero que puedas comer con nosotros después.- Dijo emocionado Brett tras ver el enorme almuerzo que lo esperaba dentro de esas bolsas de papel.
- Java intentar, verlos para la cena.- Respondió Java antes de dejar al grupo y volver a la cafetería.
- ¡Nos vemos!- La actitud del grupo sorprendió a Diana, no esperaba descubrir que Java se había vuelto tan cercano a ellos.
- Veo que se llevan muy bien con Java, no los había visto actuar con tanta cercanía hacia alguien de la academia antes.- Comentó Diana.
- Java en cierta forma es como nosotros, aún si llegó de otro modo él también es una anomalía temporal, supongo que eso nos une… y bueno, además me trae comida, la comida une a las personas.- Diana sonrió ante la frase de Brett, realmente el chico era el tipo de persona cuyo afecto se conquistaba por el estómago.
Comenzaron a comer en medio de un silencio disimulado por el monólogo de Yoko, quien hablaba de cualquier cosa intentando romper el hielo durante los primeros minutos. Era evidente que había cierta incomodidad en el aire, específicamente por parte de Josh, quien intentaba evitar interactuar con Diana tanto como le fuese posible.
Finalmente Yoko optó por ir directo al grano y mencionó el tema que nadie parecía querer tocar:
- Por cierto, los chicos me dijeron que metiste a Martin en el caso de una forma muy inteligente, decir que venimos de otra dimensión en vez de otro tiempo fue sencillo pero efectivo.
- No podíamos creerlo cuando vimos a Diana con Martin parados en la entrada, por un momento pensé que estaba planeando confesarle todo para vengarse de Josh.- Dijo Brett una vez Yoko tocó el tema.
- ¡Claro que no!- Exclamó Diana.- Puedo estar molesta pero nunca haría algo como eso.
- En fin, queríamos darte las gracias por lo que hiciste, fue arriesgado pero tener a Martin ayudándonos podría ser de utilidad.- Comentó Yoko.
- No es nada.- Respondió Diana.- no pensaba hacerlo parte del equipo, pero cuando fui a hablar con él dijo algo que no había considerado sobre el caso y debí aceptar que lo necesitamos. No pudimos descubrir la verdad por nuestra cuenta y Martin será un inmaduro pero es bueno pensando fuera de la caja, en una situación como esta su intuición podría ser la única solución que nos queda. Por cierto Josh ¿Qué fue todo eso del acuerdo? Tampoco esperaba que hicieras algo como eso.
- No fue nada, cuando vi a Martin hacerse el difícil al ver que lo necesitábamos pensé que era necesario darle una buena razón para que aceptase participar, no iba a darle en el gusto de tenernos rogándole para que nos ayudara.
- ¿Pero prometer irte de Torrington no te parece demasiado?- Preguntó Diana mientras observaba a Josh comer con total tranquilidad, no parecía preocupado respecto a su acuerdo con Martin.
- Para nada, después de todo volveremos a nuestro tiempo cuando resolvamos el caso, con o sin acuerdo íbamos a irnos de todas formas.- Respondió Josh antes de echarse una nueva cucharada de comida a la boca.
- Tienes razón en eso.- Añadió Diana.- fue una buena estrategia ¿Es idea mía o sueles resolver todo con negociaciones?
- No siempre, sólo cuando es necesario.
- Pero se te da bastante bien, siempre pareces saber qué decirle a las personas.- Dijo Diana a modo de halago involuntario.
- No lo sé...- Comentó Josh.- no había necesitado hacerlo antes, tal vez sólo sea que sé lidiar con gente difícil, normalmente resolvemos las cosas por la fuerza pero aquí no podemos hacerlo, en vez tenemos que recurrir a otros métodos, supongo que eso fue lo que hizo visible esa habilidad.
- ¿Sueles tratar con gente difícil?- Preguntó Diana.
- Nuestra escuela actúa como una especie de policía intergaláctica, así que nos toca tratar con muchos delincuentes en nuestras misiones, pero no suelen ser la clase de criaturas con las que puedes negociar, así que sólo combatimos contra ellas.- Dijo Josh.
- Entonces tu especialidad no se nota en tu equipo, es una lástima.
- ¡Nada de eso! puede que mis capacidades de negociación no sean lo que más ocupo, pero soy muy bueno combatiendo y piloteando naves ¿Sabes? La acción es mi especialidad y cuando se necesita aplicar algo de fuerza soy el mejor en ello.- Respondió orgulloso el chico.
- Bueno, en ese caso retiro lo dicho, no resultas tan inútil al final.- Comentó Diana con una sonrisa burlona.
- ¡Oye, no soy inútil!- Exclamó Josh.- Sólo no se me da bien lo teórico, y hablando de teórico ¿Has visto a Martin después de ayer? Me pregunto si habrá encontrado algo útil en los archivos que le entregó Brett, parecía ansioso por revisarlos.
- No lo he visto, fui a su dormitorio antes de ir a la cafetería pero no estaba.
- Tal vez está durmiendo, no parece alguien que se despierte temprano.- Comentó Yoko.
- Lo mismo pensé, pero no es normal que no responda cuando golpeo a su puerta, suele despertar con mis llamados, pienso que tal vez salió a ver a sus amigos o algo parecido.
- Bueno, ya le preguntaremos si ha encontrado algo interesante cuando regrese.- Añadió Brett.
- Sólo espero que no termine respondiéndonos algo estúpido, lo que menos necesitamos es que salga con una de sus bromas.- Dijo Diana preocupada, sólo imaginarlo le resultaba irritante y conociendo a su hermanastro la posibilidad no era baja.
- Tranquila Diana, sus bromas no son tan terribles, necesitas dejar de tomar a Martin tan en serio.- Josh solía defender la actitud de Martin, lo que tenía sentido para Diana, después de todo ambos compartían el mismo desagradable sentido del humor.
- Claro, es fácil para ti decirlo, no tienes que aguantarlo a diario.
- Pero eso terminará pronto ¿No? Es tu último año en Torrington y cuando terminen la secundaria harán cosas diferentes, es probable que no vuelvan a ser tan cercanos como lo son ahora.-Respondió Josh con su aire calmado de siempre.
- Eso es precisamente lo que espero, ya quiero que Martin se dedique a hacer sus tonterías tan lejos de mí como sea posible, puedes estar seguro de que no voy a extrañarlo.- Exclamó Diana antes de llevar otro bocado del almuerzo a su boca con brusquedad, el sólo pensar en las tontas bromas de su hermanastro la irritaba.
- Bueno, si tú lo dices...- Comentó Josh sin parecer muy confiado ante las palabras de Diana.- Por cierto ¿Has pensado que si Martin descubre una nueva pista eso significaría que mi idea de acortar la revisión de esos horribles archivos no habría sido mala después de todo? Si eso pasa creo que yo habría tenido razón después de todo.
- Aún no cantes victoria.- Respondió Diana en un intento por borrarle esa sonrisa maliciosa del rostro a Josh.- veamos primero si Martin descubre o no algo en esos datos que pidió y luego reacciona como sea que ameriten las circunstancias.
La conversación ayudó a calmar los ánimos entre Diana y Josh, lo que acompañado por la adición de Martin al equipo había renovado las esperanzas de poder avanzar con la investigación.
El fin de semana pasó con tranquilidad, tras un domingo el cual Diana pudo dedicar por completo a sus estudios sin desconcentrarse llegó el lunes, trayendo consigo una vibra mucho más positiva que la semana anterior.
- Diana ¿Estás despierta?- El golpeteo en su puerta despertó a la chica, era Martin, quien nunca antes había aparecido tan temprano en su habitación.
- ¿Martin? ¿Cómo es que despertaste tan temprano?- Respondió tras abrir la puerta, recibiéndolo apenas manteniéndose en pie.
- ¡Eso da igual, descubrí algo grande! ¡Tenía razón cuando pensé que la esposa ocultaba algo!- Diana pudo observar mejor a Martin ahora que estaba completamente despierta, parecía demasiado agotado para haber despertado hace menos de una hora.
- ¿Qué encontraste exactamente?- Preguntó sorprendida.
- Muchas cosas, juntémonos en el cuarto de Brett y Josh a la hora del almuerzo, les contaré todo entonces. Ahora levántate, necesito que le avises a Yoko de esto.
- Olvídalo, hazlo tú.
- ¿Y hacerlos a todos creer que intento aprovecharme de ella mientras duerme si me ven golpeando su puerta? No gracias, no cometeré el mismo error dos veces.- Exclamó Martin molesto, parecía aún no ser capaz de superar el incidente del teatro.
- En ese caso dile a Josh y a Brett, ellos la ven siempre, apuesto a que le harán llegar el mensaje.
Todo el grupo se reunió en el lugar y a la hora acordada, Diana, Martin y Josh compartían la clase anterior a la hora de almuerzo y Yoko había recibido la información antes de iniciar la jornada, por lo que bastaron sólo unos cuantos minutos para que todos llegasen al cuarto de los chicos, en donde Brett los esperaba ansioso.
- Bien, ya que estamos todos aquí es hora de presentarles mis descubrimientos sobre el caso.- Dijo Martin orgulloso mientras daba inicio a su presentación, la que era acompañada por una serie de diapositivas, las que eran proyectadas desde la computadora de Brett y controladas por el agente.
- Más te vale que sea en serio Martin, no quisiera perderme el almuerzo por una de tus tontas bromas.- Respondió Diana molesta, procurando darle una advertencia antes de que intentara hacer algo estúpido.
- Tranquila, ya verás que valdrá la pena. Bien, empecemos por lo básico, nuestro sospechoso no mostraba ningún comportamiento extraño en su actuar tanto virtual como en el mundo real, por lo que el Centro no encontró nada que hiciera creer que se tratase de un espía hasta que Diana descubrió algo que levantó sospechas, pero seguía sin confirmar del todo la teoría por no haber pruebas concretas que lo señalasen como culpable. Si este sujeto ha logrado escapar de la mirada del Centro sólo puede significar dos cosas: que es inocente o que sabe muy bien ocultar sus acciones y en lo personal creo en esta última opción.
- Eso ya me lo habías dicho.- Respondió Diana molesta desde su lugar sobre la cama de Brett.
- ¡Ya lo sé, pero no lo había expuesto frente a los demás!- Martin se aclaró la garganta antes de proseguir.- Ahora, con esa hipótesis en mente podemos imaginar que nuestro sospechoso no es quien entrega la información, sino quien la consigue, debe estar usando a otra persona para que haga el trabajo sucio, alguien a quien el Centro preste menos atención, alguien con quien no habla del asunto por internet o de lo contrario lo hubiesen descubierto, tiene que tratarse de alguien que ve con frecuencia y con quien puede intercambiar información con facilidad.
- Pero entonces sería absurdo que fuese su esposa, sería la primera sospechosa si creemos en tu teoría.- Interrumpió Diana aún sin parecer sorprendida.
- Así es, pero piensen ¿Creen que va a confiarle información extremadamente confidencial a alguien en quien no tenga plena confianza? ¿Quién más podría estar bajo su constante vigilancia pero fuera de la vigilancia directa del Centro y lo suficientemente cercana a él como para poder entregarle información confidencial en un lugar que no levante ninguna clase de sospecha que visite? Su esposa es la opción perfecta.- Añadió Martin.
- Pero su esposa tampoco parecía hacer nada sospechoso.- Dijo Brett.
- Por supuesto, porque no son tontos, puede que el Centro no la vigile tanto como al esposo pero también debe revisar sus conversaciones y archivos privados, no iba a confiarse en que sólo por no ser parte de la organización no la espiaran.
- Pero si el Centro no encontró nada raro sobre ella ¿Cómo podría estar actuando como la intermediaria entre el agente y quienes en teoría estarían recibiendo su información sin ser descubiertos?- Preguntó Diana sin dejar de lado su actitud cuestionadora, la que le daba aires de un profesor escuchando críticamente la presentación de su alumno.
- Muy sencillo, usando más de un intermediario, si hubiese alguien más a quien la esposa le entregase la información, alguien de confianza a quien el agente no puede ver para no levantar sospechas pero que su esposa sí puede hacerlo sin que parezca extraño entonces todo tendría sentido.
- ¿Y tienes alguna prueba de que algo así pueda estar pasando o son sólo suposiciones sin fundamentos?- Volvió a preguntar Diana con actitud crítica.
- Hermanita, soy yo quien está investigando, por supuesto que tengo pruebas de mis suposiciones.- Respondió Martin orgulloso.- justo aquí… ¿Brett, cómo uso esta cosa?- Preguntó al intentar abrir una foto localizada en la mucho más avanzada computadora de Brett, cuyo diseño se diferenciaba enormemente de las computadoras del pasado. El niño se apresuró en abrir los archivos por él y tras unos segundos en los que Martin se dedicó a negar cada vez que el chico señalaba un archivo de imagen incorrecto encontraron finalmente lo que buscaban: una captura de pantalla de lo que parecía ser una pequeña conversación que por lo cortante de las frases parecía tratarse de mensajes de texto.
"Pensamos salir con las chicas mañana ¿Quieres venir?"
"No puedo, tengo cosas que hacer, otro día tal vez"
"¿Tienes tus clases de cocina? Ok"
- ¿Y qué hay de raro con esa conversación?- Preguntó Diana confundida.
- No te preocupes, yo tampoco lo noté al principio, pero esta es la única conversación en todo su historial en que se hace mención de que asiste a clases de cocina, y miren esto, no es ella quien lo menciona, sino la persona a la que le envió el mensaje, incluso cuando habla con su esposo no hay ninguna mención respecto a esto. Eso no es todo, revisé todos sus otros mensajes, correos electrónicos, historiales de chat, no importa qué revisara, no hay ninguna otra mención a clases de cocina, también revisé sus listas de amigos y familiares, no parece tener entre sus contactos a ningún compañero de clases.
- Tal vez ya no asiste a ellas, la gente abandona cursos todo el tiempo.- Dijo Diana aún sin parecer particularmente convencida de la teoría que proponía Martin.
- Pensé en esa posibilidad, por eso mismo le pedí a Billy que averiguara si la esposa de nuestro sospechoso estaba asistiendo a clases de cocina y para mi fortuna los resultados fueron favorables.- Martin volvió a hacerle un gesto a Brett, quien seleccionó la siguiente foto contenida en el dispositivo en la que podía verse la puerta de madera barnizada de una casa antigua, a la izquierda de ella una placa transparente con un logo apenas reconocible acompañada por un timbre actuaban como la única señal de que se trataba de una escuela de cocina.
- Esta es una foto de la academia, se llama Academia Maison Culinaire y su directora, Marianne Lambert, es una chef que según mi investigación no es particularmente conocida, su currículum sólo indica que estudió gastronomía en Paris y que trabajó unos años allá antes de venir a Canadá, información que por cierto conseguí del único sitio que tiene registro sobre ella ¿Pueden adivinar cuál es? La página web de su academia.
- Todo esto aún no parece lo suficientemente sospechoso ¿Sabes?- Añadió Diana.
- Estoy seguro de que dejarás de pensar lo mismo cuando sepas que el Centro no tiene registro de que exista una chef llamada Marianne Lambert, ninguna de las personas que se llaman como ella calza con el criterio de búsqueda. En resumen: La chef Marianne Lambert no existe.
- ¿Es un nombre falso? ¿Pero por qué?- La actitud incrédula de Diana cambió a una de sorpresa tras oír aquel detalle.
- Porque creo que la academia gastronómica es una pantalla para ocultar una red de tráfico de información, ¿Saben cuántos años lleva la esposa de nuestro sospechoso asistiendo a estas supuestas clases de cocina? Cinco años. Sin embargo revisando el historial de búsquedas de la computadora de nuestros sospechosos rara vez encontrarán búsquedas relacionadas a cocina. Si realmente estuviese interesada en cocinar les aseguro que buscaría recetas por internet o tendría cosas relacionadas a gastronomía en su computadora, pero nada, no busca términos relacionados a cocina, no revisa sitios de cocina, si no supiera que asiste a clases de cocina jamás pensaría que tendría interés en aprender a cocinar. Tampoco tiene amigas entre sus contactos que asistan o hayan asistido a las clases, ni tampoco tiene registrados los números de teléfono de sus compañeros o profesores, es casi como si intentase ocultar sus conexiones con las personas que asisten a las clases.
- Tienes razón, hay algo raro en todo esto.- Agregó Yoko mientras observaba seriamente la fotografía de la academia.
- ¡Y aún hay más!- Respondió Martin volviendo a pedirle a Brett que cambiara la imagen. Esta vez la pantalla mostraba un mapa con tres puntos rojos marcados, uno de ellos especialmente distante de los demás, acompañados por otros siete puntos azules.- Lo que ven marcado en el mapa con puntos rojos son las direcciones de la casa de nuestro sospechoso, la dirección de donde trabaja su esposa y la academia que dicta los talleres de cocina. Como pueden ver la distancia entre estos lugares no tiene sentido, la academia está a una hora y media en automóvil en relación a su casa y a dos horas desde su trabajo, y no es precisamente un lugar de renombre como para que tuviera sentido que viajara tanto para asistir a él. Además los puntos azules muestran otras escuelas de cocina mucho más cercanas a los lugares donde la esposa suele moverse ¿Por qué tomaría clases en una academia lejana y poco conocida cuando tiene otras opciones con mejor reputación y mucho más cercanas a donde vive y trabaja? Simplemente no tendría sentido a menos que hubiese otro motivo tras todo esto.
- No puedo creer que descubrieras todo esto sólo con una frase, de verdad que eres bueno.- Comentó Josh sorprendido.
- Es cosa de fijarse en los detalles, aunque no los culpo por no darse cuenta, no todos pueden ser agentes extraordinarios como yo.- Respondió Martin dándose aires de superioridad.- Y por cierto, espero que después de esto ya estés listo para empezar a empacar tus maletas Josh.- El tono de Martin le dejó en claro a Diana que su desprecio hacia Josh había sido una importante motivación para realizar su trabajo investigativo, era increíble lo que su hermanastro podía lograr sólo por deshacerse de alguien.
- Claro, como quieras, pero primero hay que terminar de resolver todo esto, tenemos nueva información gracias a Martin ¿Pero qué hacemos ahora?- Dijo Josh sin dar mayor importancia a las agresivas palabras del agente.
- Investigar en terreno por supuesto.- Desde la computadora de Brett una voz familiar hizo dar al grupo un salto, la imagen del mapa que hacía de fondo para la presentación de Martin había pasado a ser reemplazada por una transmisión en vivo desde el Centro, asustando a todos los presentes.
- ¿¡M.O.M.!? ¿Cómo lograste entrar en la computadora de Brett?- Preguntó Martin aún impactado ante aquella inesperada aparición de la directora.
- Fue fácil, su equipo no es tan impenetrable como su robot.
- ¡Oye, no se suponía que esto sucediera!- Exclamó Brett molesto.
- Nos subestimas demasiado, puede que nuestra tecnología sea menos avanzada que la de ustedes, pero las computadoras del Centro no son como las demás, no creas que estamos al mismo nivel de la gente común. En fin, puedo ver que Martin hizo un excelente descubrimiento, felicidades agente Mystery.
- Fue un placer querida M.O.M., como tu mejor agente por supuesto que no iba a decepcionarte.- Respondió Martin en un tono pedante que no hizo más que irritar a la directora.
- Como sea, ahora que han descubierto esa sospechosa academia de cocina será necesario que le hagan una visita, dudo que vayan a encontrar más de ellos sólo usando las computadoras y el Mini-Centro.- Comentó M.O.M.
- Espera, aún hay algo que no hemos revisado.- Comentó Brett.- Tenemos la dirección del lugar, puedo investigar si la academia tiene alguna computadora que podamos inspeccionar desde aquí, mientras menos interactuemos con los sospechosos en vivo mayor será la posibilidad de no levantar sospechas.
- Buena idea, pero me temo que no funcionará esta vez.- Respondió M.O.M.- Quise facilitarles un poco el trabajo y decidí buscar yo misma información sobre esa extraña academia de cocina, y resulta que no tienen servicios de internet registrados en esa dirección.
- Eso no tiene sentido, una academia debería contar con un plan de internet por muy pequeña que sea, sin duda esto es muy sospechoso.- Respondió Brett.
- Por eso he llegado a la conclusión de que es necesario que vayan a investigar.
- Pero M.O.M., es muy arriesgado ¿Qué pasa si descubren que Diana y yo somos agentes del Centro?- Preguntó Martin.- Java ama la cocina y podría funcionar enviarlo a él si no fuera un cavernícola de dos metros, Brett es apenas un niño y por si no lo has notado Josh no se ve precisamente como la clase de persona que toma cursos de cocina.
- ¡Yo puedo hacerlo!- Exclamó emocionada Yoko.- Podría disfrazarme y actuar como una dulce e inocente adolescente que busca aprender a cocinar para ayudar a su madre en…
- ¡No!- Respondieron todos al unísono, Yoko era demasiado llamativa para pensar siquiera en la posibilidad de enviarla en una misión encubierta.
- Pero ahora que lo mencionas la idea de un disfraz no suena del todo mal.- Comentó Martin.- Tal vez podríamos disfrazar a Diana y hacer que se hiciera pasar por una chica interesada en ingresar a clases de cocina.
- Martin ¿Estás consciente de que incluso disfrazada alguien podría reconocer mi rostro? No es buena idea que sea uno de nosotros, tiene que ser alguien que nadie pueda asociar con el Centro, alguien cuya apariencia no pueda levantar ninguna clase de sospecha sin importar que vean su rostro ¿Pero quién podría ser?- El grupo permaneció pensativo.
- ¡Vaya, estás hablando con los chicos!- Una voz familiar sonó a lo lejos desde la oficina de M.O.M., era Billy, quien se acercó a la directora para saludar.- ¿Qué tal Martin? Veo que al fin Diana decidió dejarte entrar a la investigación, me alegra mucho que así sea, ustedes son un gran equipo, apuesto a que ahora que están juntos podrán resolver esto sin problema. Lamento no haber podido estar ahí con ustedes para la última noche de películas, ha habido mucho trabajo en el Centro últimamente y…- Billy miró la pantalla del comunicador de M.O.M., todo el equipo, incluyendo a la directora, lo miraban fijamente, haciéndole responder con un tono nervioso.- ¿Qué sucede? ¿Hice algo malo?
- M.O.M. ¿Qué tan difícil es alterar la apariencia del disfraz humano de Billy?- La mirada de Martin acompañada por su pregunta le dejó en claro a sus compañeros que estaban todos teniendo la misma idea.
- No mucho en realidad.- Respondió la directora mirando fijamente a su asistente.
- ¡Oigan esperen! ¿Por qué me miran de ese modo? ¿Qué están planeando? Ojalá no sea nada importante porque presiento que no va a gustarme…- Dijo Billy con la voz cada vez más temblorosa.
- ¡Felicidades Billy, has sido oficialmente elegido como el espía perfecto para esta misión!- Comentó Martin enérgicamente.
- ¿Espía? ¡No pueden estar hablando en serio! soy pésimo ocultando información, me pongo nervioso cuando tengo que actuar, ni siquiera soy capaz de participar en obras de teatro ¡Por favor reconsideren lo que sea que estén pensando!- Respondió Billy en pánico, la idea de ser el infiltrado parecía haber cambiado su ánimo por completo.
- Ni hablar Billy, con tu disfraz humano eres el único capaz de alterar tu apariencia lo suficiente como para no ser reconocible, tendrás que ayudarnos te guste o no.
- Martin ¿No crees que estás pidiéndole demasiado a Billy? Tal vez no sea buena idea considerando lo nervioso que podría ponerse.- Comentó preocupada Diana.
- No hay de qué preocuparse, sólo debe revisar el lugar y ver si hay algo extraño, no hay cómo fallar. Además, en el peor de los casos sólo debe actuar como un alumno más y volver a intentarlo durante la clase siguiente, las posibilidades de error son mínimas.
- Martin tiene razón, es una misión sencilla. Me encargaré de alterar la apariencia del disfraz de Billy, ustedes encárguense de contactar a la academia y preguntar por el proceso de inscripción para entrar a sus clases, avísenme de sus avances tan pronto como reciban respuesta.
- Lo haremos, gracias M.O.M.- Respondió Diana antes de que la video llamada del Centro terminase.
- Yo me encargaré de enviar el mensaje.- Comentó Brett.- Tengo el correo electrónico de contacto que aparece en el sitio de la academia, tan sólo debo crear el correo de nuestro alumno falso y esperar la respuesta.
-¿Qué ocurre?- Preguntó Josh a Diana una vez terminada la reunión.- Te veo preocupada.
- Es por Billy, me preocupa que se ponga demasiado nervioso ¿Qué pasa si el plan sale mal y lo descubren? Sería peligroso si eso sucediera y no hay nadie cerca para ayudarlo.
- Podrías hablar con M.O.M. y decirle que envíe a alguien más con él en caso de que necesite ayuda, mientras quienes lo acompañen no entren con él a la academia no creo que vayan a levantar sospechas.
- Estaba pensando lo mismo ¿Pero quiénes podrían ir con él? Nuestro equipo sería fácil de reconocer si vamos con Martin y Java.
- Bueno, podemos ir Yoko y yo en vez, nadie nos conoce así que no deberíamos levantar sospechas.
- ¿Pretendes ir a una misión de espionaje con Yoko?- Preguntó Diana sin poder creer que Josh plantease algo como eso, ambos eran demasiado llamativos para ir de encubierto.- Ni hablar, si hacen eso te aseguro que serán las personas más sospechosas de todo el pueblo.
- ¿Qué tienen contra mi presencia escénica?- Exclamó Yoko en un tono teatral.- Soy una excelente actriz, si necesito mostrarme sobria y sencilla pueden estar seguros de que lo haría tan bien que pasaría a ser invisible.
- No es nada contra tu presencia escénica Yoko, sólo pensamos en opciones para ayudar a Billy.- Respondió Josh intentando calmar los ánimos de su compañera.
- Están exagerando con su preocupación, no tiene que hacer nada salvo mirar a su alrededor y hablar con las personas que encuentre para sacarles información, nada que levante sospechas. Además, si algo malo ocurre basta con que Billy abra un portal y vuelva al Centro o que solicite ayuda por su comunicador, no es necesario acompañarlo, de todos es quien más herramientas tiene en caso de necesitar escapar.- Comentó Martin en un intento por calmar a Diana, contrario a su hermanastra no parecía preocupado en lo absoluto.
- Ojalá tengas razón, sólo espero que nada malo le suceda...- Respondió Diana nerviosa.
- ¡Tranquila, todo estará bien, estoy seguro!- Exclamó Martin confiado.
