Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo XII
Libra
Martin bajó de un salto los últimos peldaños de la escalera que daba al pasillo principal con una inesperada alegría que desentonaba con la seriedad que inundaba la academia los lunes por la mañana, nunca el chico había asistido a la primera clase del día con tanta energía, lo que sumado al ramo de rosas rojas que cargaba consigo lo hacían ver particularmente llamativo para el resto de los estudiantes, quienes pese a estar acostumbrados a verlo armar escándalos en medio de los pasillos, sabían que la mañana de un día lunes no era el ambiente usual para presenciarlos.
Nadie en la academia era consciente de que Martin tenía razones de sobra para estar feliz esa mañana, saber que finalmente Josh no estaría presente para arruinar sus oportunidades con Jenny era todo lo que necesitaba para sentir que el día sería perfecto, sin él Torrington era una vez más su territorio y aquello merecía una celebración, para la cual había ideado toda una velada romántica junto a Jenny cuyo festín estaría organizado por Java, quien accedió a ayudar a Martin tras una serie de peticiones lastimeras de su parte durante el domingo.
- Buenos días Martin ¿A qué se debe este milagro de verte llegar temprano a clases?- Preguntó Diana intentando contener la ironía en su voz, ver que su hermanastro había decidido comprar el ramo de rosas le dejó en claro que disfrutaría de la escena más de lo que había presupuestado.
- ¿Qué tal hermanita? A nada en particular, tan sólo presentí que sería un hermoso día y que desperdiciarlo levantándome tarde sería una lástima.- Respondió Martin con cierta pedantería.
- Vaya ¿Desde cuándo tienes esa clase de presentimientos un lunes por la mañana?
- Desde que Josh se fue de Torrington para nunca más volver, y ahora que no está aquí para interponerse entre Jenny y yo puedo decir que estoy oficialmente listo para el romance.- Martin desvió la mirada de forma inconsciente al notar por el rabillo del ojo la figura de Jenny traspasar la entrada del salón, haciéndole correr para bloquear el camino de su objetivo en cuestión de segundos.- Buenos días mi adorada Jenny, verte hace mucho más radiante esta mañana.
- Martin ¿Quieres dejarme pasar? Aún es muy temprano como para que estés molestando.- Respondió Jenny con el usual tono molesto que utilizaba para tratar al chico mientras luchaba por esquivarlo. De todos en la academia Martin era el más insistente en sus intentos de coqueteo y sabía que quitárselo de encima era difícil una vez se acercaba, de tener que soportarlo prefería hacerlo en la hora del almuerzo o después de clase, sabía que de ese modo al menos se libraría de él pronto, pero lidiar con él desde el inicio de la jornada le hizo pensar que su día sería más pesado de lo usual.
- Por supuesto, pero no sin antes regalarte esta pequeña muestra de mi afecto.- Respondió el chico seductoramente mientras le entregaba a Jenny el ramo de rosas.
- ¿Y a qué se debe esto?
- Pues, he oído que cierta persona llamada Josh no volverá a aparecer por Torrington, así que considerando su ausencia y sabiendo que la noticia te rompería el corazón quise animar tu día con una muestra de mi amor para recordarte que aunque Josh se haya ido yo nunca me alejaré de tu lado.
En un intento por conmover a Jenny, Martin adoptó una tierna expresión en su mirada que a ojos de la chica no hacía más que volverlo aún más irritante.
- ¿Quién te dijo que Josh dejó Torrington?- Preguntó Jenny, cuya voz dejaba ver más molestia que sorpresa ante la noticia.
Martin desvió la mirada juguetonamente antes de responder en una actitud exageradamente infantil:
- Es lo que he oído por ahí, ya sabes como corren los rumores en la academia.
- Si lo que dices es verdad ¿Qué hace Josh parado justo en la entrada del salón?- Señaló Jenny molesta, el rostro de Martin pareció desfigurarse al oír aquella frase.
- ¿¡Josh!?- Exclamó observando furioso al chico, quien con una sonrisa incómoda saludó a Martin agitando la mano desde la entrada.- ¿Qué no se suponía que te irías de vuelta a Estados Unidos?- Dijo Martin con un tono que le dejó a Josh en claro lo que quería decir.
- Para nada, mi familia aún tiene asuntos que resolver en Torrington, así que mientras no estén resueltos debo permanecer en la academia.- Las palabras de Josh le dejaron a Martin en claro lo que quería decir aún sin revelar ningún detalle comprometedor sobre lo que sucedía.
- ¡Josh, no sabes cómo me alegra saber que esos supuestos rumores no son verdad! Torrington sería tan deprimente sin ti.- Exclamó Jenny con evidente dulzura tras lanzar a la basura el ramo de rosas, arruinando con ello aún más la situación para Martin, quien observaba enfurecido la escena.
- ¿Qué tal Josh? Espero que estés mejor esta mañana.- Comentó Diana al verlo acercarse a su puesto.
- Estoy mucho mejor, gracias por preguntar.
- ¡Diana! ¿No me digas que tú sabías que este tipo seguía aquí?- Exclamó Martin molesto una vez volvió a su puesto junto a Diana.- ¡Esto no es justo! ¿Dónde está tu sentido del compromiso?- Refunfuñó una vez más dirigiéndose a Josh.
- Martin ¿Acaso olvidas tus propias palabras? El acuerdo era que dejaría Torrington una vez solucionásemos todo este asunto, y con asunto me refiero al problema de la criatura, no sólo al del espía.- Mencionó Josh en voz baja.
- Josh tiene razón, eso fue exactamente lo que habían acordado, así que tienes que respetarlo ¿O acaso no tienes sentido del compromiso?- Respondió Diana de forma irónica con una sonrisa que no hizo más que enfadar aún más a su hermanastro.
Las mejillas de Martin se inflaron como las de un hámster, tomando rápidamente un tono rojo, su enojo resultaba cada vez más evidente y tal como Diana había predicho, la situación pareció sacarlo completamente de quicio.
- ¡Me engañaron, no es justo!- Refunfuñó Martin en una infantil rabieta, cuyas quejas continuaron hasta que empezó la clase.
La jornada terminó sin mayor contratiempo más allá de las constantes protestas de Martin, quien pasó todo el día quejándose sobre como habían jugado con sus sentimientos para sacar partido de sus habilidades. Ni siquiera la práctica de las porristas o el constante contorneo que sus usuales objetivos amorosos realizaban a su alrededor en un intento por probar quién podía sacarlo de su rabieta dieron resultado, al punto de llamar la atención de toda la academia con su inusual actitud.
- Oye Martin, Josh y yo iremos a hablar con Brett sobre el caso ¿Quieres venir?- Preguntó Diana mientras observaba a su hermano engullir molesto un pastelillo en la cafetería, siendo observado a lo lejos por Java, quien parecía preocupado ante el estado de su amigo.
- ¿Para qué? ¿Para que este traidor se aproveche de mis habilidades otra vez?- Respondió Martin con la boca llena de pastel mientras apuntaba a Josh.- ¡Olvídalo!
En medio de las quejas del agente, la voz de Josh se elevó de forma sutil.
- Pero técnicamente no te he traicionado…-
- Como quieras.- Interrumpió Diana, dirigiéndose a su hermanastro sin poner mayor atención a las palabras de Josh.- pero recuerda que no se irá mientras no resolvamos este problema.
- Querrás decir su problema, no es mi culpa que su dimensión haya sido destruida, y no pienso dejar que me use otra vez. Resuelve tus problemas solo.- Refunfuñó Martin antes de darle otra mordida a su pastelillo.
- ¿Estar bien Martin?- Preguntó Java al ver a Diana y Josh alejarse de la mesa ocupada por su compañero.
- No te preocupes por él, tan sólo está molesto de que Josh siga en Torrington, ya se le pasará.- Respondió Diana con una sonrisa antes de dejar la cafetería junto a Josh, quien miró con cierta preocupación a Martin desde la salida antes de preguntar:
- ¿Crees que querrá ayudarnos esta vez?
- Claro que sí, sólo está haciendo una de sus escenas, ya verás que mañana estará preguntándonos por la investigación como si nada.
- Si tú lo dices…
Las palabras de Josh resonaron en Diana.
- ¿Por qué te preocupa tanto Martin?- Preguntó la chica volteándose a encararlo.- ¿Acaso crees que no seremos capaces de resolver el caso sin él?
No podía creer que Josh estuviese actuando como si Martin fuese una pieza fundamental para resolver el caso, ella era tanto o incluso más hábil que su hermanastro a la hora de resolver situaciones como esa, ver que pese a todo su trabajo duro Josh seguía viendo a su hermanastro como la clave de todo sólo por haber propuesto un ridículo plan de captura contra el espía la sacaba de quicio y no podía evitar expresarlo.
- ¡Para nada, no es eso a lo que me refiero!- Respondió Josh nervioso mientras agitaba sus manos de un lado a otro, casi como si intentase protegerse de Diana y su ira.
- ¿De verdad? Porque para tú información fue gracias a mí que descubrimos la identidad del espía. Puede que mi trabajo de revisar archivos no fuese tan emocionante ni arriesgado como tender trampas telefónicas ni perseguir gente en motocicleta, pero el plan de Martin ni siquiera hubiese existido de no ser por todo el trabajo que hicimos Brett y yo.
La voz de Diana no hacía más que aumentar su tono, cada palabra daba a entender que su molestia no desaparecería con excusas baratas.
- ¡Lo sé, tranquila! Nadie está restándoles mérito, es sólo que parece tan afectado…- Dijo Josh observando la entrada a la cafetería desde donde se encontraban en el pasillo.
La preocupación de Josh no provocó un cambio en la opinión de Diana respecto a la situación, y tan ofendida como estaba respondió:
- Siempre reacciona así cuando algo le molesta, deja de darle tanta importancia.
Caminaron en silencio durante el resto del trayecto hacia el ala de los dormitorios, la molestia de Diana resultó evidente a tal punto que Josh prefirió no comentar nada más respecto a Martin. Era difícil para Diana no sobrerreaccionar en una circunstancia como esa, aún si su labor no había resultado tan llamativa como la de su hermanastro, era lo que había permitido acceder a la información que terminaría por resolver el caso y aquello no era algo menor, estaba harta de que su trabajo fuese menospreciado y no podía negar que la actitud de Josh había tocado una fibra sensible para ella.
- ¡Chicos, al fin llegan!- Exclamó Yoko una vez Josh abrió la puerta del dormitorio, en cuyo interior el resto de su equipo se encontraba esperándolos.- Martin parecía muy molesto a la hora del almuerzo, veo que no estuvo muy feliz con la noticia de que seguiríamos aquí.
- No le des importancia, se le habrá quitado para mañana.- Respondió Diana intentando forzar una sonrisa, debía disimular su molestia frente a tanta preocupación por su hermano si no quería dañar su imagen con los chicos.- Como sea ¿Qué tal ha ido todo con la investigación?
- Más lento de lo que pensé, supongo que fui demasiado positivo al respecto, pero he conseguido algunas cosas interesantes.- Respondió Brett mientras revisaba una pequeña pantalla en la que había hecho anotaciones sobre sus descubrimientos.- He estado investigando el historial profesional de toda esta gente y si mal no recuerdo creo que muchos mencionaban que habían llegado a la academia por una recomendación de un amigo, pienso que no estaban mintiendo, o al menos no todos.
- ¿A qué te refieres?- Preguntó Diana, a lo que Brett prosiguió con su explicación:
- Estas personas tienen estudios universitarios, algunos de ellos estudiaron en campus en los que hay laboratorios de investigación o que son amigos de personas que estudiaron química o biología, al investigar sus círculos sociales pude ver que todos tenían alguna conexión con personas que han trabajado en laboratorios y centros de investigación. Pienso que tal vez esas amistades estuvieron en la academia de cocina en algún momento para entregar o recibir información, considerando que es muy probable que la academia funcionara como un punto de tráfico.
Aquello llamó la atención de Diana, era extraño que alguien pudiese recomendarle a un amigo asistir a una escuela de cocina donde se traficaba información.
- ¿Pero entonces cómo fue que terminaron recomendando la academia a otras personas?
- Tal vez era una condición para obtener información traer alguien más a la academia.- Respondió Brett.- después de todo necesitaban alumnos reales para no levantar sospechas.
- Eso tiene sentido.- Comentó Diana luego de reflexionarlo por un instante.- ¿Y qué hay de los Ballard y los científicos de Genosplice?
- Aún no he encontrado nada significativo, hasta lo que he revisado su historial telefónico parece muy normal, necesito más tiempo para seguir investigándolos.- El grupo dirigió la vista hacia la puerta del dormitorio al oír un golpeteo inesperado.
- Oye Diana ¿Estás ahí dentro?- Una voz familiar llamó la atención de los viajeros temporales.
- ¿Qué hace Martin aquí?- Preguntó Josh sorprendido.
- ¿Ves? Te dije que vendría tarde o temprano, y veo que incluso más temprano de lo que esperaba.- Respondió Diana sonriendo antes de que Brett abriera la puerta desde su escritorio.
- Escuchen.- Dijo Martin entrando rápidamente a la habitación, dándose aires de ofendido.- No voy a negar que me siento profundamente engañado por todos ustedes, pero sé que si no participo en esto dudo que vayan a resolver el caso y debo asegurarme no sólo de que ese monstruo no llegue a la Tierra, sino también de que Josh se vaya de aquí cuanto antes, así que una vez más el gran Martin Mystery ha venido a hacerse cargo del problema ¿Qué han encontrado acerca de esos alumnos?
- Primero que nada…- Exclamó Yoko levantando el tono de voz y tomando una actitud seria.- Hola Martin ¿Qué tal?- Martin abrió los ojos sorprendido, de todas las posibles respuestas que esperaba recibir, un saludo no era una de ellas.- ¿Qué acaso no saludas al llegar a un lugar? ¡Que grosero de tu parte, eso es muy poco educado!
- Pues… Ho… Hola Yoko ¿Cómo estás?- Dijo Martin avergonzado ante el inesperado comentario.
- ¡Eso está mucho mejor! Muy bien Martin, gracias.- Respondió Yoko nuevamente con su enérgico tono usual.- Ahora podemos volver a hablar de lo que nos importa.
- ¿Ya han hablado de algo?- Preguntó Martin dejando de lado la actitud altanera con la que había entrado al dormitorio después del inesperado saludo de Yoko.
- No mucho, Brett ha estado investigando la lista de nombres pero no ha encontrado gran cosa, sólo que posiblemente las recomendaciones de amigos que le mencionaron a Billy probablemente fueron personas que alguna vez estuvieron metidas en el tráfico de información y que trajeron alumnos de reemplazo cuando se fueron del lugar para hacer que pareciera una clase normal.- Respondió Diana
- ¿Me pregunto quiénes estarán detrás de todo esto? Es obvio que no puede ser sólo un espía, esto tiene que ser algo mucho más grande, debe ser alguien con el poder económico suficiente como para mantener una escuela de cocina funcionando por años.
- Buena observación agente Mystery, y creo que yo puedo responder a esa pregunta.- Una nueva voz hizo al grupo dar un salto.
- ¿¡M.O.M.!?- Exclamaron los chicos al unísono tras oír la voz de la directora salir por los parlantes de la computadora de Brett mientras su imagen pasaba a ocupar la pantalla.
- Veo que ya convertiste en costumbre esto de aparecer en la computadora de Brett.- Comentó Diana de forma cuestionadora, la sensación de constante vigilancia del Centro era algo a lo que jamás terminaba de acostumbrase.
- Y así será mientras este caso siga sin estar del todo resuelto, por el momento puedo confirmarles que hay más en todo esto que un simple agente traficando información.- Dijo M.O.M. con un tono más severo de lo usual.
- ¿Sucedió algo? ¿Acaso interrogaron al sospechoso?- Preguntó Diana.
M.O.M. cerró los ojos y dejando ver cierta preocupación en su actuar respondió:
- Yo no lo llamaría una interrogación exactamente, pero sí hablé con el agente y su respuesta fue… llamativa por decirlo menos.
Aquella madrugada en que el espía había sido capturado, M.O.M. dejó al equipo Mystery atrás luego de reprender a Martin por lo arriesgado de su actuar, una vez más su agente había resuelto la situación de manera poco convencional y aunque le molestaba que el chico actuase sin pensar en las consecuencias, en el fondo no podía negar que comprendía su decisión, después de todo sabía que en su lugar hubiese hecho algo similar y gracias al enorme riesgo que había tomado, la resolución resultó más rápida de lo presupuestado y con ello las circunstancias habían mejorado notoriamente. Tener a un espía en el Centro era peligroso y verlo actuar como si nada resultaba insoportable para la directora, odiaba aceptar que habían problemas escapando de su control en la organización, pero si había algo aún más insoportable era tener que actuar hipócritamente frente a un traidor, aquello simplemente la enfermaba.
M.O.M. caminó a paso rápido rumbo al lugar donde el automóvil de Myers permanecía suspendido en el aire, debían trasladarlo al Centro para seguir el protocolo establecido en casos de espionaje y aquello no sería rápido, era necesario interrogarlo y conseguir de él tanta información como fuese posible, sabiendo que había documentación ultra secreta comprometida era importante descubrir quiénes estaban adquiriéndola y aquello no sería fácil, por lo general los espías solían intentar ocultar tanta información de sus actividades y clientes como les fuese posible y aunque utilizar la tecnología del Centro para hacer confesar a los sospechosos solía mostrar buenos resultados, el que se tratara de un científico de la organización volvía todo más difícil, los científicos del Centro conocían las tácticas para realizar interrogatorios y sabían cómo lidiar con ellas sin necesidad de revelar información importante.
Por entre los agentes que caminaban de un lugar a otro limpiando la escena, un guardia del Centro se acercó a la directora y con absoluta seriedad le dijo:
- M.O.M., el automóvil está listo para ser transportado y el agente ha sido puesto en custodia.
- Muy bien, en ese caso es hora de irnos, no hay nada más que hacer aquí.
- Sobre eso…- El guardia titubeó por un segundo, su seria expresión fue reemplazada por una evidente incomodidad.- Hay algo que necesito comunicarle, se trata del espía, insistió en que debía hablar con usted, dijo que era urgente, parecía muy nervioso.
La expresión de reproche que M.O.M. le dirigió al guardia resultó evidente, no podía creer que alguien pudiese considerar extraño que el culpable estuviera nervioso.
- Claro que está nervioso, cometió una falta severa contra el código del Centro, sólo un psicópata estaría tranquilo frente a una situación como esa.- Dijo M.O.M. molesta.
- No creo que se trate de eso…- Respondió el guardia desviando aún más nervioso la mirada.- Debería verlo usted misma, creo que será mejor que lo escuche…
La directora se dirigió a la unidad en que Myers se encontraba detenido, preguntándose qué podría haber sido tan importante como para preocupar al guardia. En su interior dos agentes mantenían vigilado al culpable, quien permanecía esposado en una banca con la mirada fija en el suelo. Al oír a M.O.M. entrar al lugar su actitud pasiva fue reemplazada por un pánico que resultó evidente en su hablar acelerado.
- ¡M.O.M. te lo suplico, tienes que ayudar a mi esposa, sé que no estuvo bien lo que hice pero por favor sálvala, aún está en casa, tienes que sacarla de ahí!- Gritó el espía desesperado.
- ¿Por qué debería ayudarte Myers? Traicionaste al Centro ¿Y ahora pides compasión?- Respondió M.O.M. con absoluta frialdad, no era la primera vez que un prisionero intentaba conmoverla y a esa altura de su carrera era experta en detectarlo.
- ¡Porque van a matarla si la encuentran! – Gritó Myers cada vez más nervioso, apenas podía hilvanar sus frases sin entrar en pánico.- ¡Sé que estuvo mal lo que hice! Lo sé, y te juro que cooperaré en todo lo que pueda si nos salvas a mi esposa y a mí ¡Ahora que fuimos descubiertos puedo asegurarte que van a matarnos!
- Están bajo el cuidado del Centro, no van a matarte en nuestra prisión.
- No es así, tienen vigilado el Centro, te diré todo si prometes salvarnos a Rachel y a mí, te lo juro, pero si no nos escondes ahora nos callarán.
M.O.M. observó a Myers con una mirada fría, parecía absolutamente indiferente a sus palabras, sin embargo luego de unos segundos dijo:
- Billy ¿Tienes la dirección del agente Myers contigo?
El extraterrestre, quien había hasta ese momento permanecido a distancia como forma de respetar la confidencialidad y a su vez estar listo en caso de ser necesario, se acercó para responder la pregunta de la directora sin parecer sorprendido en lo absoluto por ella.
- Así es, también tengo sus coordenadas, puedo abrir un portal transdimensional y trasladar una unidad ahora mismo a su casa si es necesario.
- Ve con ellos y recojan a su esposa, llévenla al Centro y no la dejen sola sin importar lo que pase.
- ¡Entendido M.O.M.!- Exclamó Billy con su energía usual antes de partir en camino a cumplir la orden.
Myers observó a la directora boquiabierto, haber sido testigo de un acto tan comprensivo de su parte le generó un alivio inmenso.
- Gracias, realmente agradezco tu gesto.- Respondió Myers con un tono afectado.
- Agradécemelo con información sobre qué está sucediendo aquí.- Exclamó M.O.M. procurando no perder la severidad en su voz.
- Sólo si los guardias se van primero.
- No estás en condiciones de pedir nada ¿Sabes?- La petición de Myers se sintió para la directora como una prueba más de cuan malo era ceder ante las súplicas, sin importar de quién vinieran. Sin embargo sabía que esta vez era algo necesario, debía conseguir esa información y si el agente y su esposa se encontraban en peligro corría el riesgo de acabar perdiéndolos.
- No puedo hablar frente a nadie que no seas tú, esto es algo extremadamente delicado.- M.O.M. hizo un gesto a los guardias, quienes dejaron el lugar inmediatamente.
- Bien, ya estamos solos, empieza a hablar.
Myers titubeó por unos segundos, recorriendo el lugar velozmente con la mirada en un intento por asegurarse de que nadie estuviera espiándolos, sabía que era ingenuo suponer que podría notar aparatos de espionaje a simple vista, pero su instinto le impedía evitar hacer algo como eso antes de responder.
- ¿Has oído hablar de una agencia ultra secreta llamada Libra?
- ¿Libra? ¿La agencia encargada del control de armas?- Preguntó M.O.M. sorprendida tras oír aquel nombre.- ¿Qué podrían tener ellos que ver con todo esto?
- Hace cinco años una persona me contactó, no me dijo su nombre pero sabía que yo trabajaba para el Centro, quedé impactado cuando me lo reveló, dijo que no debía preocuparme, que tenía algo para ofrecerme, muchísimo dinero, varios millones, me dijo que si le entregaba información clasificada podrían ser míos, le dije que me parecía sospechoso, era demasiado dinero, era evidente que algo no estaba bien, pero ella dijo que entendía mi preocupación y que alguien más me contactaría, fue entonces cuando apareció este sujeto… creo que se llamaba Olivier, no lo recuerdo bien, no sé si era su nombre real, en realidad dudo que lo fuese, nadie usa su nombre real en esta clase de cosas, era un hombre muy gentil, extremadamente gentil, tanto que intimidaba, era muy hábil hablando, me dijo que esto era costeado por el gobierno, le dije que su respuesta era demasiado vaga y que necesitaba saber quién estaba pidiéndome ayuda exactamente, fue entonces cuando me dijo que se trataba de algo llamado Libra, me dijo que eran una agencia ultra secreta cuya misión era mantener la paz y que mi contribución estaría ayudando a hacer del mundo un lugar mejor, que iba a ser un héroe, por eso acepté, y bueno… también por el dinero.
M.O.M. escuchó atentamente las torpes palabras de Myers con notoria curiosidad, procurando cuidarse muy bien de no hablar hasta que el agente terminase de dar su testimonio.
- ¿Cómo recibiste el dinero? No encontramos nada extraño en tus cuentas bancarias.
- Me entregó una tarjeta de crédito con un cupo inmenso bajo un nombre falso como adicional de otra cuenta, podía comprar lo que quisiera con ella sin que el Centro supiera.
- ¿La tienes aún?
- Si, pero no conmigo, la dejé en casa.
- ¿En qué parte?
- En mi billetera, la dejé dentro de nuestra caja fuerte oculta en el ropero, mi esposa sabe dónde está.
Tan pronto como M.O.M. escuchó aquello, acercó sus dedos al comunicador y llamó a su asistente.
- Billy ¿Dónde estás?
La respuesta del extraterrestre no se hizo esperar:
- En casa del agente Myers, su esposa parece confundida pero está bien, la llevaremos al Centro con nosotros enseguida.
- Necesito que busques una caja fuerte oculta en un ropero, pídanle ayuda a la esposa en caso de que no puedan encontrarla, en su interior hay una billetera con tarjetas de crédito, deben llevarla al Centro. Mantengan vigilada a la esposa y por ningún motivo la dejen sola.
- Entendido, nos haremos cargo.- Respondió Billy con su energía de siempre.
Myers observaba afligido la escena, y tan pronto como vio a la directora cortar comunicación con Billy, dijo lastimosamente:
- Lo siento mucho M.O.M., sé que no estuvo bien lo que hice…
- Así es, no estuvo bien y recibirás un castigo por ello.- Respondió con severidad la directora.- pero no cambies de tema ¿Cómo es que terminó tu esposa y esa academia de cocina metidas en todo esto?
- Rachel se encargaba de llevar la información, el curso de cocina era sólo una fachada que estas personas utilizaban para hacer pasar desapercibidas las entregas, yo jamás debía tratar con ellos ni acercarme a la academia, había un plan de emergencia en el que debía ir y destruir la evidencia en caso de problemas y eso fue lo que ocurrió, por eso pude ir y entrar al lugar, pero fuera de eso jamás supe cómo funcionaban las cosas ahí, sólo sé que se encargaban de recibir los documentos que les enviaba con mi esposa.
Las palabras de Myers sorprendieron a M.O.M., quien no podía creer que una vez más los planes de Martin acertasen de forma tan precisa. Realmente no había duda en que la intuición del chico, la cual daba pruebas de volverse más certera con cada misión, había sido una excelente adquisición para el Centro.
- ¿Qué clase de información solicitaban?- Preguntó la directora con severidad, decidida a no revelarle a Myers que había sido descubierto gracias a un elaborado engaño del agente Mystery.
- De todo tipo, no parecían tener un patrón, al menos no uno que yo haya notado, te juro que si recuerdo algo más sobre ellos te lo diré, contribuiré en todo lo que pueda, pero por favor prométeme que nos pondrás bajo el programa de protección de testigos del Centro, nos matarán si nos dejas en las celdas normales.
- Está bien, me aseguraré de enviarlos a un lugar protegido, los dos estarán a salvo. Pero ni creas que te salvarás del interrogatorio y todo lo que conlleva.
- Lo sé, gracias M.O.M., podré soportarlo mientras sepa que mi esposa está a salvo.- Respondió Myers con una agria sonrisa.
Los chicos permanecieron en silencio tras el relato de la directora, no esperaban que el espía hablara con tanta facilidad ni que estuviera tan asustado sobre las repercusiones de su captura.
- ¿Dónde están el agente y su esposa en este instante?- Preguntó Diana, ante lo cual M.O.M. respondió:
- Se encuentran refugiados en otro planeta bajo el programa de protección de testigos del Centro, la gente de Libra no podrá llegar a ellos por muchos espías que sigan teniendo en nuestras instalaciones.
- ¿Y qué opinas de su testimonio?- Preguntó Martin a la directora.- Algo me dice que no está diciendo toda la verdad ¿No les parece extraño que haya hablado con tanta facilidad?
- No voy a negar que tampoco confío del todo en sus palabras, bien podría tratarse de una estrategia para ocultarnos información importante, por eso seremos muy cuidadosos durante el interrogatorio, podrá haberme engañado una vez, pero jamás dejo que me engañen dos veces.- El severo tono de M.O.M. hizo temblar al grupo, parecía ir en serio al respecto.
- Por cierto ¿Quiénes son esa tal agencia Libra?- Preguntó Diana.
- Es una agencia ultra secreta sostenida por las grandes potencias terrestres, su misión es controlar el nivel de armamento de los diversos países y organizaciones para evitar que posean armas de destrucción masiva, fueron creados después de la guerra fría para evitar que alguna nación se vuelva demasiado poderosa.
- Entonces es una agencia pacifista.- Comentó Diana.
- Así es, nunca habíamos tenido problemas con ellos, no solemos tratar mucho.
- ¿Por qué estarían interesados en los archivos del Centro?- Volvió a preguntar Diana a la directora, intentando darle un sentido a que una agencia pacifista espiara al Centro.
- Puedo imaginar la razón.- Respondió M.O.M. sin mostrar dudas al respecto.- buscan conocer el poder armamentístico de toda organización sobre la Tierra con acceso a armas, debí imaginar que no estarían a gusto con que el Centro estuviese fuera de su control, nuestra organización posee inmunidad diplomática frente a ciertas leyes y organizaciones y precisamente Libra es una de ellas, poner espías en el Centro debió ser su forma de controlarnos ilegalmente.
- ¿Y qué harás al respecto?- Preguntó Martin a la directora.
- Por el momento conseguir más pruebas, con Myers y la academia de cocina bajo nuestro control tenemos bastante que investigar, estoy segura de que conseguiremos encontrar algo que nos permita inculpar a Libra muy pronto.
- ¿Qué hay de la tarjeta de crédito?- Preguntó Diana.- Dijiste que Libra le había entregado a Myers un adicional de otra cuenta, tal vez podríamos encontrar algo útil siguiéndole el rastro.
- Opino lo mismo.- Respondió M.O.M.- incluso si se trata de una cuenta falsa puede que nos permita rastrear a alguien relacionado a Libra, por eso es que también la estamos investigando.
Desde su lugar, Martin observaba la conversación sin parecer demasiado convencido, la actitud tanto de Diana como de la directora le parecía demasiado tranquila y aquello lo preocupaba, por lo que acabando con la calma en la conversación el chico preguntó:
- Suena genial todo lo de Myers y la tarjeta M.O.M. ¿Pero qué sucederá con el resto de posibles infiltrados?
- Ahora que tenemos pruebas de que hay espías infiltrados en el Centro podremos llevar a cabo el protocolo de seguridad para este tipo de casos: entrevistaremos a todo el personal, aunque no creo que sea muy efectivo, tratándose de nuestros agentes es probable que los espías sepan como engañar los detectores de mentiras, pero al menos los alertará a ellos y a Libra de que conocemos sus planes, eso debería mantenerlos quietos por un tiempo.
- ¿Ese es todo el plan? ¿Asustarlos con un interrogatorio masivo?- Preguntó molesto Martin a la directora luego de oír sus palabras.- ¡Estamos hablando de espías que trafican información ultra secreta del Centro, no de una epidemia de piojos! ¿Ahora qué? ¿Enviarás también un comunicado a sus familias?
- ¿Y qué más quieres que haga Martin? ¿Ir y encerrar a todos los agentes?- Respondió M.O.M. intentando mantener la calma frente a la imprudente actitud de su agente.- Lidiar con esta crisis es más difícil de lo que imaginas.
- Tal vez no sea una mala idea ¿Sabes? Pausar las actividades hasta que se resuelva el problema me parece que sería la opción más segura, podrías dejar sólo a tus agentes de confianza a cargo de las misiones que presenten mayor emergencia.
La directora no podía creer que el agente propusiera algo tan absurdo como eso, oírlo le dejaba en claro de que el chico entendía muy poco sobre el funcionamiento del Centro más allá de lo básico. Quería reprenderlo, pero sabía que debía controlarse y mantener la calma, sin embargo le fue imposible no levantar la voz a la hora de responder:
- ¿Tienes consciencia de cuánto trabajo hay a diario en el Centro? No se trata sólo de lidiar con las misiones, e incluso si ese fuera el caso dejar sólo a mis agentes de confianza ni siquiera alcanzaría para cubrirlas todas, no hay forma de que podamos mantener el funcionamiento mínimo del Centro haciendo algo como eso.
- Oh vamos, no exageres, si hubiese tanto que hacer no estaríamos recibiendo tan pocas misiones últimamente.- La confiada actitud de Martin parecía sacar de quicio a M.O.M. con cada palabra, sabía que debía ser comprensiva con él, después de todo aún era un adolescente, pero no podía negar que oírlo decir cosas tan irresponsables e ignorantes la hacía querer castigarlo.
- Eso es porque intento no quitarles demasiado tiempo de su último año en la academia, pero si lo que quieres son más misiones con gusto lo tendré en cuenta, aunque personalmente preferiría que te dedicaras más a aprobar biología que a estar persiguiendo monstruos por el momento.
- ¡Eso no tiene importancia, ni siquiera planeo entrar a la universidad!- Reclamó molesto Martin.
- Pues de ser así prepárate para pasar otro año en Torrington, porque con tus notas no veo forma de que apruebes, y déjame recordarte que mientras no egreses no podrás convertirte en un agente de tiempo completo, ni mucho menos comenzar a recibir un sueldo.
- ¡No es justo!- Refunfuñó Martin.- Torrington sólo es un trámite ¡Esto de las clases es una pérdida de tiempo!
- ¡Basta de quejarte Martin y empieza a prestar más atención a tus estudios! Ya podrás dedicarte a ser un agente de tiempo completo una vez egreses de Torrington, pero mientras eso no ocurra olvídate de ello.- Respondió M.O.M. luchando internamente por mantener la calma.- En fin, eso es todo por ahora, los mantendré al tanto de cualquier avance, y espero que ustedes hagan lo mismo.
- Lo haremos, gracias M.O.M.- Respondió Brett antes de que la directora cortase la transmisión.
- Vaya, eso sí que fue rápido, no pensé que sería tan fácil hacer que el espía hablase.- Comentó Josh.
- Debe estar muy asustado, esa tal agencia Libra no debe ser tan buena como su descripción intenta hacerla parecer si alguien trabajando para ellos teme por su vida.- Dijo pensativa Diana.
- ¿Pero por qué estarían interesados en información sobre casos del Centro? Se supone que reciben mucho apoyo, no creo que estén en lo del tráfico de información por necesidades económicas.
- Tampoco lo creo, especialmente si le pagan tan bien a sus espías.- Comentó Diana.- Presiento que esa tarjeta de crédito tiene mucha información importante que revelarnos.
- Es probable, si el Centro rastrea su origen podremos descubrir quiénes están tras ella, mientras ellos se encargan de eso necesitamos encontrar pruebas que le permitan a M.O.M. encarar a Libra sin que puedan ser refutadas.- Dijo Brett mientras reflexionaba para sus adentros en qué posibles movimientos podrían llevarlo a encontrar nueva información útil para el caso.
- Ahora que el espía fue capturado el Centro tiene mucho material para analizar, tal vez si revisan a fondo la escuela de cocina encuentren algo nuevo ¿Martin, tú qué opinas de todo esto?- Preguntó Josh, quien tan pronto como se volteó para dirigirse al agente, lo encontró sentado junto a Fluffy en un rincón de la habitación, refunfuñando mientras era observado con curiosidad por la ultramascota.
- ¿Cómo se atreve a decirme que algo tan tonto como la escuela es más importante que defender al mundo de amenazas extraterrestres? ¿Quién se cree que es? Ya verá, a partir de ahora tardaré quince minutos en aparecerme por su oficina cada vez que me llame a ver si le gusta…- Se quejó en voz baja Martin desde un rincón del dormitorio.
Ante el evidente mal humor del agente, Josh lo observó a la distancia y esbozando una sonrisa incómoda dijo:
- En fin, supongo que será mejor preguntarle más tarde.
- Si nadie tiene más que aportar creo que hemos terminado por hoy.- Añadió Brett, quien a esa altura y con Martin armando una escena no estaba de humor para aguantarlos a todos en su dormitorio.- seguiré investigando la lista de nombres que me entregó Diana, aún falta mucho por revisar, pero según mis cálculos debería tener algo interesante para mañana, los mantendré al tanto de cualquier nuevo descubrimiento que arroje mi investigación.
- Gracias Brett, contamos contigo.- Contestó Diana con una sonrisa.
- Si Brett, muchas gracias.- Respondió Martin en un gruñido antes de abandonar el dormitorio frente a la vista perpleja de todos.
- ¿Siempre pelean de ese modo?- Preguntó Josh perplejo ante la actitud del agente.
- Sólo cuando Martin contesta algo de vuelta.- Dijo Diana con total tranquilidad.- No te preocupes, M.O.M. le ha aguantado cosas peores.
Martin cerró de golpe la puerta de su habitación antes de dejarse caer sobre la cama, el día no sólo había sido mucho peor de lo que esperaba, la palabra desastre se quedaba corta para describirlo. Como si tener que enterarse de que Josh seguiría rondando Torrington no fuese suficiente, además se agregaba a la lista aguantar una discusión con M.O.M.
Sabía que él tenía razón, la forma en que la directora llevaba el problema del espía le parecía desastrosa y que despreciara su crítica usando sus malas calificaciones como excusa había arruinado aún más aquel día que parecía imposible de empeorar.
Tomó del bolsillo interior de su camiseta el último número del Semanario Paranormal esperando que darle una leída lo animaría, pero tras cinco minutos intentando distraerse leyéndolo no logró mayor cambio, el problema de la criatura interdimensional y los espías infiltrados en el Centro seguía rondando su cabeza. Necesitaba pensar en algún modo de solucionar la situación pronto si quería que el Centro dejara de sufrir filtraciones, pero por sobre todas las cosas debía hacerlo para deshacerse de Josh, si lograba detener la llegada de la criatura ya no habría excusa que justificase su presencia en Torrington y finalmente tendría que irse o sufrir cargar con la vergüenza de traicionar su promesa.
Martin se levantó de la cama y presionó el panel oculto en la pared para activar el Mini-Centro, necesitaba volver a revisar la información con la que contaban hasta el momento, tal vez podría encontrar algún detalle importante, era imposible que no hubiese ningún dato útil en los archivos.
- Veamos… M.O.M. mencionó que Myers habló de algo llamado la agencia Libra…
Martin ingresó el nombre en el Mini-Centro, obteniendo como resultado una muy reducida descripción de su labor, no había datos de miembros ni de una sede, jamás había visto tan poca información en un archivo del Centro.
- Que extraño, la descripción no dice mucho más de lo que M.O.M. nos dijo hoy, me pregunto por qué… Tal vez Billy pueda responder a esto…
- ¡Que tal Martin! ¿Ya investigando el caso? No pensé que te pondrías manos a la obra tan rápido.- Respondió el extraterrestre, quien apareció inmediatamente en medio de la pantalla del Mini-Centro.
- ¡Vaya! Eso sí que fue rápido.
- No es nada, estar atento a las necesidades de nuestros agentes es parte del trabajo, ahora dime ¿Estás investigando a la agencia Libra verdad?- Preguntó el extraterrestre.
- Así es, pero no he conseguido gran cosa ¿Qué pasa con la entrada sobre ellos? La descripción que nos dio M.O.M. hoy parecía más completa que esto.
- ¡Oh, sobre eso! Verás, gran parte de la entrada de Libra es ultra secreta, sólo se puede acceder a ella mediante autorización, si quieres puedo abrir una solicitud en tu nombre.
- Eso sería genial- Dijo Martin.- ¿Pero qué es eso de ultra secreta? Es casi como si protegieran a esa agencia.
- No es eso, sólo es el protocolo establecido para los archivos de agencias ultra secretas.
- Un momento ¿Cómo es que sabes que se trata de una agencia ultra secreta?-Preguntó Martin dedicándole una mirada cuestionadora al extraterrestre.- Parece que todos sabían de Libra menos nosotros.
- Para nada, nunca había oído hablar de ellos, pero desde que el agente Myers los mencionó M.O.M. no ha dejado de revisar información al respecto.
- ¿M.O.M. tampoco los conocía?
- Por supuesto que los conocía, y de hecho creo que bastante bien, parecía muy molesta cuando se enteró de que habían metido espías al Centro, supongo que son cosas de rivalidad entre organizaciones.
Las palabras de Billy le dejaron en claro que pese a lo pasiva de sus medidas M.O.M. no estaba a gusto con la situación, si había llegado al punto de investigarlos por su cuenta su molestia no debía ser menor. Saber que estaban juntos intentando resolver el problema le hizo sentir que la solución no tardaría mucho en aparecer, después de todo M.O.M. podía llegar a ser muy extrema cuando se trataba de lidiar con una misión y saber que alguien estaba metiendo espías al Centro no debía hacerla feliz, si normalmente ya era una mujer difícil no quería ni imaginar cuan dura sería su venganza contra quienes estuviesen jugando sucio a sus espaldas.
- Vaya, eso significa que no está siendo tan pasiva como aparentaba.- Comentó Martin.
- Por supuesto que no ¿Qué más podría esperarse de M.O.M.? De ninguna manera se quedaría de brazos cruzados. Lo que sí es una sorpresa es verte tan interesado en el caso, no pensé que te importaba tanto la seguridad del Centro.
- Que puedo decir mi querido Billy.- Respondió Martin de forma engreída.- como el mejor agente del Centro es mi responsabilidad ayudar a M.O.M. en situaciones como esta, si no me hago cargo dudo que el resto de los agentes vayan a hacer gran cosa, sin ofender.
- ¿Lo dices en serio? Porque pensaba que Josh había acordado dejar Torrington una vez resolvieran el caso de la criatura para que Jenny fuese toda tuya otra vez.- La respuesta de Billy no se hizo esperar, aquello incomodó a Martin, quien no pudo evitar avergonzarse un poco.
- ¡Bueno, eso es sólo un detalle sin importancia! Por supuesto que el bienestar del Centro es mi motivación principal.
- Si tú lo dices…- Respondió Billy incrédulo.- En fin, mañana estarán listos los documentos, los enviaré al Mini-Centro para que los revises.
- Gracias Billy, como siempre confío en tu excelente desempeño.- Respondió Martin con una sonrisa nerviosa, a la que Billy reaccionó con una mirada cuestionadora.
- Como tú digas Martin.- Dijo el extraterrestre cortando de golpe la llamada.
La molestia de Billy había sido evidente, tal vez no debió haber hablado mal del resto de los agentes pero no podía negar la realidad, después de todo incluso M.O.M. reconocía al equipo Mystery como el mejor a su cargo, y sin intentar sonar engreído sabía que en la práctica con "equipo" quería decir Martin Mystery, Diana y Java no eran más que sus asistentes y de no ser por él de seguro muchos de los casos habrían sido mucho más lentos de resolver si otros agentes hubiesen estado a cargo.
Martin volvió a concentrarse en el caso e intentó recordar las palabras de M.O.M., Myers había revelado información importante de golpe, a un grado que no dejaba de levantar sospechas ¿Cómo es que había pasado de intentar arrollarlos con su auto a contarle todo a M.O.M. en menos de una hora? Aquello no tenía sentido, sólo podía ser una trampa, o tal vez…
- Tal vez sabe algo comprometedor, esa tiene que ser la razón, si lo que dice es cierto significa que conoce algo lo suficientemente importante como para que esta agencia Libra esté dispuesta a hacerlo desaparecer con tal de que no se lo cuente al Centro…
¿Pero qué clase de información podía ser tan importante? Era evidente que no debía tratarse de nada de lo que M.O.M. había mencionado, su conversación con Myers pese a contener información importante no incluía nada que actuase como una prueba comprometedora contra Libra ¿Pero por qué entonces Myers estaba tan asustado?
- Es obvio, Myers no ha dicho todo lo que sabe, y es probable que no lo haga, después de todo el Centro necesita sacarle tanta información como sea posible y de seguro usará su testimonio como moneda de cambio para hacer que el Centro lo proteja.- Pensó Martin en voz alta.
Sin embargo aquello no cambiaba mucho las cosas, saber algo como eso dejaba la investigación en el mismo lugar de antes, debía darle más vueltas al resto de detalles que M.O.M. había mencionado si quería avanzar de alguna forma mientras esperaba por el archivo completo de Libra. Si tan sólo hubiese estado presente cuando M.O.M. y Myers hablaron tal vez habría conseguido detectar algo útil para la investigación, pero dado que las cosas no fueron de ese modo no le quedaba más alternativa que esperar hasta el día siguiente, tal vez M.O.M. o Brett tendrían algún avance para entonces.
