Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo XIII
Asuntos familiares
Diana dejó el salón de francés tras sonar el timbre que indicaba el fin de la clase, debía asistir a una nueva reunión del comité organizador del baile de primavera y con los nuevos avances podría definitivamente volver a centrarse en su vida estudiantil. Tras la conversación de la noche anterior con el equipo respecto al caso había quedado claro que todas las pistas apuntaban a Libra como el principal sospechoso de espionaje y estaba segura de que si lograban averiguar más sobre ellos no sólo el problema del espía se resolvería, sino también el de la criatura, los cambios que su fotografía había presentado tras la captura de Myers lo hacían suponer.
Todo parecía marchar por buen camino, si las cosas seguían así de bien podría asistir a las reuniones del comité sin problemas no sólo esta vez sino también las siguientes, durante las últimas reuniones su participación había sido pasiva y era evidente que su mente se encontraba en todo menos el baile de primavera al punto de dudar que el comité organizador no lo hubiese notado, sabía que su desempeño dejaba mucho que desear pero no quería dejar de lado la que sería su última fiesta de primavera en la academia, debía aprovechar esta reunión para demostrarle al comité que era merecedora de su puesto a como diera lugar.
- ¡Que tal Diana! Veo que llegas temprano como de costumbre ¿Lista para la reunión de hoy?- Saludó una de las chicas del comité.
- ¡Por supuesto! Siempre es divertido asistir a las reuniones, tengo muchas ideas que presentar el día de hoy.- Respondió Diana con una sonrisa melosa.
- Me alegra oír eso, porque parecías muy distraída durante las últimas reuniones ¿Segura de que estás bien?- Las palabras de la chica hicieron a Diana sentir una sensación fría recorrerla, tal como lo imaginaba su falta de concentración había resultado evidente, sólo esperaba que la presidenta del comité no estuviera consciente de ello, aunque esperar algo como eso era mantener las esperanzas demasiado altas.
- ¡Por supuesto! ¿Cómo no habría de estarlo? Aunque agradezco la preocupación.- Exclamó Diana entre risas nerviosas.- Sé que mi participación últimamente no ha sido la mejor, pero sólo era porque tenía algunas cosas pendientes que ya solucioné, así que todo estará bien a partir de ahora, no hay de qué preocuparse.
La expresión de la chica le dejó en claro que su respuesta no la convencía, su participación en el comité estaba siendo cuestionada y con buen motivo, faltaba poco para el evento y Diana no parecía lo suficientemente concentrada en los preparativos, sabía que su desempeño en las reuniones había dejado mucho que desear pero no pensó que llegaría al grado de volverla el centro de la conversación una vez iniciada la junta.
- Iré al grano, como presidenta del comité debo informarte que tanto yo como el resto del equipo pensamos que no es bueno para ti seguir participando en esto, no es nada contra ti Diana, pero has estado distraída en las reuniones y es evidente que estás bajo mucho estrés, por el bien de tu salud creemos que no es buena idea que sigas siendo parte de esto.
Aquellas palabras hicieron a Diana sentir el miedo invadirla, su mayor temor se estaba haciendo realidad.
- Oh no, por favor dejen que me quede en el comité, ya resolví mis problemas y esta vez estaré concentrada de lleno en la fiesta, prometo que seré un aporte, ya verán.- Diana podía ver a sus compañeros mirarse unos a otros con incomodidad sin dejar de dirigirles la más suplicante de sus expresiones, sabía que no se atreverían a sacarla del equipo si apelaba a la piedad y pretendía aferrarse a ello como fuese. Era su último año en Torrington y necesitaba que fuese perfecto, perder su lugar en el comité organizador sería un golpe a su imagen que la perseguiría de por vida.
Luego de que los miembros del comité intercambiaran miradas incómodas, la presidenta habló sin parecer del todo convencida respecto a su decisión:
- Está bien, sabemos que esto es importante para ti, así que respetaremos tu decisión aún si pensamos que no deberías recargar tanto tu agenda...
- ¡Muchas gracias, juro que no se arrepentirán!- Respondió Diana mirando a la presidenta del comité con ojos enternecedores.
- Pero antes debes saber que a partir de hoy no estarás sola en tu rol, como no podemos estar seguros de que podremos contar contigo para los momentos claves de la organización hemos decidido de forma extraordinaria incluir a un nuevo miembro en nuestro equipo.
- ¿Un nuevo miembro?- Preguntó Diana sorprendida ante la noticia.
Las puertas del salón se abrieron de golpe, interrumpiendo con su ruido la conversación y con ello la respuesta de la presidenta.
- ¡Hola a todos! ¿Ya es hora de mi brillante entrada?- El grupo se volteó en dirección a la puerta, en donde alguien a quien Diana conocía perfectamente saludó alegremente.
- ¿¡Yoko!? ¿Qué haces aquí?
- Vaya, veo que ya se conocen ¿Jenny, tú las presentaste?
Yoko respondió a la pregunta de la presidenta antes de que Jenny pudiese hacerlo:
- ¡Oh no, nada de eso! Nos conocimos en la cafetería un día que su hermano se acercó a hablarme.- El intento de Yoko por evitar que su respuesta sonara negativa hacia Martin no evitó la reacción de todos en el grupo, mientras algunos reían otros susurraban el nombre de Martin en tono de reproche o vergüenza, sin importar la opinión que tuviesen respecto al chico era evidente que no había nadie en Torrington para quien Martin resultase indiferente.
- Yoko estaba muy interesada en nuestra vida estudiantil y Jenny pensó que sería un buen elemento en el comité.- Comentó la presidenta.- Ella nos presentó y pude notar su entusiasmo desde el primer momento. Me preguntó sobre el baile de primavera, le hablé de ello y estaba tan entusiasmada ante la idea de participar que la vi como una gran adquisición para el equipo, creo que será buena idea tener una integrante extra que nos ayude con esto, especialmente considerando las circunstancias de Diana.
- Pues… si, supongo que nunca están de más un par de manos extras.- Respondió Diana sin poder ocultar cierta incomodidad en su voz, no entendía cómo es que Yoko había decidido entrar al comité organizador conociendo los riesgos que su participación implicaría, quién sabe qué clase de cambios detonaría en el futuro ahora que participaba en una actividad tan importante.
- Y bien ¿Qué te pareció mi sorpresa?- Preguntó Yoko a Diana una vez terminada la reunión.
Diana titubeó ante la pregunta, le resultaba difícil no sentirse incómoda al respecto considerando cuan riesgoso era que uno de los viajeros del futuro tomara un rol tan activo en una actividad de la academia.
- Pues… no sé qué decir, pensaba que debían evitar influenciar esta época...- Respondió Diana procurando ser sutil, no quería hacer sentir a Yoko que su presencia en el comité le parecía una mala idea.
- ¡Lo sé, pero de todos modos quería darte una sorpresa!-Exclamó enérgicamente Yoko casi en un chillido.- Has estado trabajando tan duro por nosotros que de no ser por ti dudo que pudiésemos soñar siquiera con salir de todo este lío, Brett y Josh han hecho lo que pueden para ayudar y no puedo negar que me sentía un poquito desequilibrada sólo dando apoyo moral, así que me dije a mí misma: "Yoko ¿Qué puedes hacer para ayudar en todo esto?", entonces supe que eras parte del comité organizador del baile de primavera y que habías tenido problemas para dedicarle tiempo… y bueno, como experta en entretenimiento que soy pensé que era una señal del destino ¡Mi misión era ayudarte con esto del baile de primavera mientras tú nos ayudas con nuestro monstruo!
Diana observó a Yoko sorprendida ante su expresividad, agradeciendo que ya ninguno de los miembros del comité se encontrara cerca como para oír su conversación. No estaba acostumbrada a tratar con chicas tan enérgicas y era innegable que no sólo su apariencia era llamativa, sino también su actitud.
- Pues agradezco el gesto ¿Pero no es muy arriesgado? Quién sabe qué cambios detonarás con esto…
- Querida, si el futuro se desarrolla tal y como está la Tierra será destruida por un monstruo invencible ¿De verdad crees que mi influencia puede causar algo peor que eso?- Respondió Yoko rodeando los hombros de Diana con el brazo.
- Bueno… dicho de ese modo supongo que tienes razón.
- ¡Ese es el espíritu, vamos a hacer una fiesta que Torrington jamás olvidará!- Exclamó enérgicamente Yoko, presionando a Diana con el brazo al punto de casi hacerla perder el equilibrio.
Las palabras de la chica resonaron en Diana, debía ser frustrante para ella y sus compañeros vivir evitando interactuar con el mundo que los rodeaba en Torrington, por lo que era comprensible que quisieran saltarse las reglas de vez en cuando. Participar en el comité organizador le daría a Yoko algo en que distraerse mientras permaneciera en el pasado y sería bueno tener apoyo en caso de presentarse un problema, después de todo la chica sería probablemente más útil organizando una fiesta que revisando archivos.
Caminaron juntas hacia la habitación de los chicos, era una hora razonable para pedirle a Brett el resultado de su investigación y apenas Yoko escuchó los planes de Diana coincidió en que era buena idea darles una visita, después de todo necesitaba cerciorarse de que Josh aún no hubiese convertido a Brett en su sirviente ni de que estuviese maltratándolo psicológicamente.
- ¿Por qué Josh es así? Brett es sólo un niño, no debiese tratarlo de ese modo.- Comentó Diana con notoria preocupación mientras recorrían el pasillo.
- No lo hace con mala intención, es sólo que su humor puede ser un poco… seco, por decirlo de alguna forma, digamos que ser delicado no es su fuerte.
- ¿Y nadie hace nada al respecto? ¿Cómo es que pueden permitirle estar en el mismo grupo con un niño del que abusa tan descaradamente?
- ¿Abusar? Eso no es nada.- Respondió Yoko riendo.- debiste ver cómo lo trataba antes, al menos ahora lo respeta un poco.
Diana no podía creer lo que oía, si la actitud de Josh hacia Brett era ahora mejor que antes no podía ni imaginarse qué clase de trato le daba antes.
- ¡No puedes hablar en serio!- Exclamó Diana molesta.- ¿Cómo lo permiten? Eso no puede estar bien…
- La política de nuestra escuela es que los cadetes deben aprender a trabajar en equipo sin importar qué compañeros les toquen, si tus compañeros resultan no ser los mejores es tú responsabilidad encontrar alguna forma de hacerlo funcionar.
- ¿Aún si eso implica dejarse pisotear por el matón de la clase? Eso no es justo…
- Josh no es un matón, sólo es de carácter fuerte, no podría ser de otra manera considerando que es el hijo del director Kirkpatrick, nadie débil aguantaría ser su hijo.
Las palabras de Yoko atrajeron inmediatamente la atención de Diana, no esperaba descubrir un dato como ese.
- ¿Josh es el hijo de su director?
- ¡Ay no, otra vez lo arruiné!- Exclamó Yoko avergonzada, dejándole ver a Diana que había en ella una oportunidad de saciar su curiosidad, no era la primera vez que la chica decía más de lo que debía y averiguar sobre el futuro era tentador.
- Está bien, no le diré a nadie lo que me has dicho, lo prometo.
Yoko levantó la mirada para observar a Diana con ojos brillantes, las palabras de la chica le habían devuelto la sonrisa.
- ¿De verdad? ¡Muchas gracias! Es difícil hablar cuando tienes tan limitados los temas.
- Entonces Kirkpatrick, el padre de Josh, es el director de su escuela ¿Verdad?
- Así es, y es un aburrido, pero no puedo decir más al respecto, lo siento.
La negación de Yoko ante la idea de compartir más información no significó gran cosa para Diana, quien era ya consciente de que con el trato adecuado podría conseguir averiguar un poco más acerca de Josh, por lo que procurando escoger cuidadosamente sus palabras para que sus intenciones no resultasen demasiado evidentes, comentó:
- Me pregunto qué clase de persona es el padre de Josh, con esa descripción no suenan parecidos en lo absoluto.
- ¡Josh y su padre no se parecen en nada!- Exclamó Yoko de forma instantánea.- El director Kirkpatrick es un militar adicto a las reglas, no soporta la falta de disciplina mientras que Josh es un espíritu libre, por eso suelen terminar discutiendo cada vez que interactúan.
Diana contuvo sus ganas de sonreír ante la respuesta de la chica, conseguir que hablara había resultado mucho más fácil de lo que esperaba. Descubrir un detalle como ese le permitió a Diana explicarse algunas cosas referentes a Josh y a la imagen que tenía de él.
- Vaya, supongo que por eso no le importa demasiado la idea de quedarse en el pasado.
- No es que no le importe.- Comentó Yoko.- creo que Josh simplemente acepta las cosas como son, supongo que es su forma de enfrentar los problemas en caso de no poder resolverlos, si lo piensas no es una mala estrategia para enfrentar aquello que no puedes cambiar.
La reflexión de Yoko no resultó a ojos de Diana más que una observación innecesaria, su interés estaba concentrado en averiguar más sobre el futuro y una respuesta como esa no hacía más que alejarla de la posibilidad de hacer hablar a la viajera del futuro, por lo que sin darle mayor importancia a sus palabras procuró devolver la conversación a su curso original:
- Así que de una abuela rebelde y de un padre adicto a las reglas salió alguien como Josh, me pregunto cómo será su madre…
- ¿Te habló de su abuela?- Preguntó Yoko sorprendida.- Eso sí que es extraño, en general Josh nunca habla de su familia, en especial con personas fuera de su círculo más cercano, no le gusta tocar temas demasiado personales.
Aquello sorprendió a Diana, no esperaba que el chico se cerrase a hablar de temas como esos por razones más allá de evitar filtrar información sobre el futuro. Aunque enterarse de que pese a las restricciones había compartido algo así con ella le resultó lo suficientemente enternecedor como para sacarle una sonrisa, eso y distraerla de su afán por sacarle a Yoko más información sobre el futuro.
- Bueno, supongo que se le escapó, imagino que no debe ser fácil hablar cuando todo lo que digas puede convertirse en un problema.- Comentó Diana.
- ¡Exacto! Por eso no pueden culparnos cuando Josh y yo decimos cosas que no deberíamos, no es fácil vivir de este modo.- Respondió Yoko en un tono melodramático mientras abría la puerta del cuarto de los chicos sin resultado.- Vaya, está cerrada ¿Hay alguien ahí dentro? Soy…
- Pasa Yoko, no hay forma de que no reconociera tu voz.- Brett abrió la puerta sin moverse del escritorio, al interior del dormitorio sólo Fluffy lo acompañaba. La ultramascota levantó la cabeza para correr a saludar a Yoko emitiendo alegres sonidos.
- ¡Fluffy, me alegra verte de nuevo!- La chica abrazó al robot como si de un perro se tratase y mientras lo acariciaba respondió orgullosa.- ¿Muy melodiosa verdad? Me han dicho que tengo un tono único.
- No sé si eso necesariamente sea bueno en tu caso…- Brett le dedicó una mirada de desagrado a su compañera junto con su respuesta, a la que Yoko pareció no darle importancia y en vez simplemente continuó la conversación como si nada.
- Por cierto ¿Dónde está Josh?
- Ni idea, supongo que salió a tomar aire después de clases o algo, ya sabes que suele irse sin avisar.- Respondió Brett antes de mirar a Diana para dirigirse a ella.- En fin, veo que Diana también viene contigo ¿Estás aquí por los resultados verdad? He encontrado algo bastante curioso, aunque no podría saber si es exactamente lo que buscamos…
- ¿A qué te refieres?- Preguntó Diana.
- Estuve revisando todo cuanto pude sobre los nombres en nuestros listados y aunque no encontré nada nuevo sobre los alumnos, la lista de científicos reveló algo interesante, hay alguien que parece ser aficionado a la cocina, lo que considerando las circunstancias no deja de ser muy curioso.
Las palabras de Brett llamaron la atención de Diana, no podía ser casual que una vez más alguien estuviese relacionado a la gastronomía, por lo que comentó:
- ¿Cocina otra vez? ¿Pudiste ver si tomaba algún curso?
- No pude encontrar nada al respecto, pero sí que hay algo extraño aun sin curso de cocina. Este científico enviaban correos cifrados a otra persona en los que hablaban de gastronomía y compartían recetas, parecen normales a primera vista, pero la forma en que hablan da la sensación de que no es de cocina precisamente de lo que se tratan sus conversaciones.
- Eso es muy extraño ¿Puedo ver los correos?- Preguntó Diana, a lo que Brett abrió inmediatamente el archivo con los registros de la conversación, permitiéndole a Diana darles una mirada rápida con la que confirmó las ideas de Brett, la forma en que hablaban de cocina parecía extraña.- No hay duda, están hablando en clave… ¿A quién iban dirigidos?
- No hay forma de saberlo, iban dirigidos a una cuenta de correo desechable y además toda la información referente a sus datos de creación había sido borrada, sin duda fue una dirección creada sólo para comunicarse con ese científico.
- Esperen un momento… ¿Dijeron recetas de cocina?- Preguntó Yoko mientras jugaba con Fluffy.- ¿Que no había recetas de cocina guardadas en la computadora de Marianne?
Brett y Diana se miraron asombrados, habían olvidado por completo la existencia de aquellas recetas.
- ¡Yoko, eres un genio!- Exclamó Brett.- ¿Cómo pudimos haber olvidado esas recetas?
- Tranquilo, era fácil pasarlas por alto, parecían muy insignificantes considerando todas las pistas, pero ya sabes lo que dicen: Si quieres ocultar algo, camúflalo a la vista de todos.
Brett se dio prisa en abrir el archivo de recetas contenido en la computadora de Marianne, en el cual una decena de documentos almacenaban lo que parecían ser recetas de cocina normales.
- Sopa de cebolla, cerdo agridulce, salmón en salsa de arándanos… realmente no parecen más que recetas de cocina normales.
- Si tan sólo conociéramos el código podríamos saber qué ocultan…
- Esperen un momento.- Comentó Diana.- Quien usaba el código era parte de la lista de científicos relacionados al caso de Genosplice, aún siguen en prisión tras el incidente del hombre rata, si tan sólo pudiéramos preguntarles al respecto…
- Yo puedo obtener eso por ustedes.- La voz de M.O.M. surgió por los parlantes junto con una transmisión en directo desde el Centro, la cual pasó a ocupar la pantalla de Brett.
- Que tal M.O.M. ¿Cómo va la investigación?- Saludó Diana a la directora.
- Por ahora preferiría guardar reserva al respecto, pero vamos a lo importante: su descubrimiento de ese supuesto código me parece muy interesante, y estoy segura de que no será difícil hacer hablar al sospechoso, no creo que desee extender su tiempo en prisión por obstrucción a la justicia.
Aquello le dejó en claro al equipo que M.O.M. sabría perfectamente lidiar con el interrogatorio, considerando ese factor era altamente probable que el científico dijese la verdad sin necesidad de forzarlo demasiado, después de todo dudaba que pudiera tener un vínculo mayor con Libra que Myers, quien a pesar de espiar para ellos no tomó mucho tiempo para que optara por contarle la verdad al Centro, de seguro no sería mucho más complicado que eso.
- Eso sería muy útil ¿Cuándo crees que podrías interrogarlo?
- Me temo que Diana y Martin deberán hacerse cargo de ello, mi agenda se encuentra demasiado ocupada en este momento y no quiero que personas ajenas a su equipo tomen cartas en el asunto en temas concernientes a este caso, mientras menos agentes se involucren mejor será para el Centro.
- Lo que faltaba, más trabajo.- Murmuró Diana molesta, ya había dado por hecho que su rol activo en el caso había terminado, por fortuna no parecía tratarse de un interrogatorio particularmente complejo.
- Los llamaré tan pronto como tenga permiso por parte de la prisión para hablar con nuestro sospechoso, una vez más los felicito por su descubrimiento.
- ¡No es nada M.O.M.! Hacemos lo que podemos.- Exclamó Diana antes de que M.O.M. terminase la llamada.- Bien, creo que con esto podemos dar por terminada la sesión de hoy.
- ¡Oh no, claro que no!- Respondió Yoko mientras se aferraba al brazo de Diana a toda velocidad.- ¿Y perdernos esta oportunidad de hablar sobre el baile de primavera? ¡De ningún modo! ¿Sabes? Tengo muchas ideas para decorar el gimnasio y creo que a la fiesta le vendría increíble que en el techo proyectáramos un cielo estrellado con las constelaciones moviéndose alrededor, podríamos poner dos estatuas de unicornios con cabello de arcoíris recibiendo a los invitados en la entrada, y por supuesto que todos deberían ir disfrazados, la gente de esta escuela necesita una instancia para poder ser más creativa con su estilo…- Las palabras de Yoko brotaban de su boca sin mostrar interés alguno en dejar ir a Diana, su inclusión en el comité parecía haberle devuelto las energías y por lo que su reacción indicaba estaba decidida a aprovechar toda instancia para tratar el tema con su compañera de equipo.
Luego de unas horas escuchando las ideas de Yoko referentes a los preparativos para el baile, Diana subió agotada las escaleras rumbo a su habitación, lo que pensó sería una charla corta que terminaría cuando Brett expulsara a Yoko de su cuarto resultó abarcar todo el resto de la tarde, incluyendo una visita forzada al cuarto de Yoko y una inspección al gimnasio para tener claras las características del espacio a preparar, Yoko se había tomado en serio su rol de miembro del comité y lo que empezó por ser una ayuda para Diana ahora parecía ser una atadura que le impedía dejar de pensar en el baile de primavera sin importar las circunstancias.
- Ya no sé si incluir a Yoko en el comité fue una buena idea, si esto se repite no tendré tiempo de prepararme para los exámenes…- Comentó Diana para sí misma mientras subía las escaleras.- ¿Qué fue eso?
Una extraña sensación la alertó al llegar al ala de los dormitorios, parecía una especie de corriente fría. Diana miró de un lado a otro buscando la causa.
- No parece haber ninguna ventana abierta ¿De dónde pudo venir esa corriente?- Dijo antes de volver a sentir aquella extraña sensación detrás suyo.
Se volteó rápidamente sin encontrar nada a su alrededor, aquello no la tranquilizó en lo absoluto, miró de un lado a otro sin resultado, estaba segura de que había una explicación lógica para ello.
- ¿Martin eres tú? Sal de donde quiera que estés.
Una vez más la extraña sensación se hizo presente, dándole un mal presentimiento.
- ¡Martin, esto no es gracioso! ¡Si resulta ser una de tus tontas bromas me las pagarás!
No hubo respuesta, sin duda no había nada en el pasillo pero la sensación seguía dándole un mal presentimiento, sabía que era irracional tenerle miedo a algo que no daba pruebas de ser nada más que su imaginación, pero a pesar de ello su instinto le decía que era mala idea regresar a su dormitorio, después de todo nada le aseguraba que no hubiese algo siguiéndola y considerando que en más de una ocasión habían tenido que lidiar con criaturas paranormales en la academia prefirió seguir su corazonada y desviarse de su camino para dirigirse al hall central, si en efecto había algo invisible a lo que temer era mejor que no supiera cuál era su cuarto.
Comenzó a bajar las escaleras procurando mantener la calma, por más que estuviera siguiendo una corazonada no iba a dejar que un susto irracional se apoderara de ella, o al menos eso pensó hasta que un fuerte sonido acabó con toda la racionalidad que le quedaba.
Diana dejó escapar un grito mientras bajaba a toda velocidad las escaleras que daban al hall central, corriendo en dirección al patio en un intento por dejar el lugar tan pronto como fuese posible. Estaba segura de ello, alguien o algo la estaba siguiendo, y fuera lo que fuese no estaba dispuesta a enfrentarlo sola.
Ya en el patio una figura humana la atajó en medio de la penumbra haciéndola volver a gritar.
- ¡Quítame las manos de encima!- Exclamó Diana al sentirse agarrada por el misterioso individuo.
- ¡Diana soy yo! ¿Qué sucede?- Aquella era sin duda una voz familiar, la cual reconoció después de unos segundos.
- ¡Josh! ¡Por favor dime que eras tú quien estaba ocultándose en el pasillo de los dormitorios!
- ¿Ocultándome? ¿De qué estás hablando? Vengo de trabajar en mi motocicleta, acabo de llegar.
Esta vez ambos chicos sintieron aquella extraña sensación recorrerlos, inundándolos de un miedo que hizo a Diana acurrucarse asustada entre los brazos de Josh.
- Por favor dime que sólo estoy imaginando cosas…- Comentó Diana con voz temblorosa.
- Considerando que también lo sentí no lo creo, a menos de que estemos tan sincronizados que ahora imaginemos lo mismo…
Ambos chicos miraron a su alrededor sin encontrar nada fuera de lo normal, hasta que una extraña alteración apareció frente a ellos en medio del aire tomándolos por sorpresa, había algo ahí, algo invisible cuyas intenciones ninguno de los dos adolescentes tenía deseos de descubrir.
- ¡Corre!- Exclamó Josh tomando a Diana de la muñeca y arrastrándola de vuelta al edificio principal.
- ¡Josh! ¿Qué fue eso?- Dijo Diana sin dejar de correr.
- ¡No lo sé, pero no quiero quedarme para averiguarlo!
Corrieron por el pasillo y entraron al salón de teatro, para fortuna de ambos las sillas que usualmente eran instaladas para las presentaciones seguían en su sitio, por lo que se dieron prisa en lanzarse al suelo y ocultarse bajo ellas, no ofrecían el mejor de los escondites, pero confiaban en que junto a la oscuridad del lugar fuesen suficiente para ocultarse de quien parecía perseguirlos.
- ¿Crees que esa cosa siga ahí afuera?- Preguntó nerviosa Diana en un susurro luego de pasar unos minutos en su escondite.
- Si no podemos verlo no hay forma de saberlo…-
- No podemos quedarnos aquí toda la noche… ¡Ya sé! Hay una puerta trasera, está cruzando el espacio de utilería tras el escenario, podemos arrastrarnos entre las sillas y salir por esa puerta.
Josh asintió con la cabeza, tras lo cual ambos chicos comenzaron a arrastrarse con dificultad por el diminuto espacio entre las sillas y el suelo, intentando permanecer tan callados como fuese posible. Desconocían si la criatura los había visto entrar al teatro ni de si estaba ahí con ellos, pero necesitaban salir de ahí y volver a los dormitorios sin ser vistos cuanto antes.
Con cuidado subieron la escalera que daba al escenario evitando hacer ruido y una vez en la parte trasera del teatro sintieron la calma volver a ellos, sin embargo aún no era momento de relajarse, debían alcanzar la puerta trasera y regresar a sus habitaciones.
Caminaron silenciosamente tanteando con las manos para evitar chocar contra alguna de las muchas piezas de utilería hasta que finalmente Diana palpó una manilla similar a la que según recordaba correspondía a la puerta trasera, abriéndola cuidadosamente para pasar a través de ella y volviéndola a cerrar procurando hacer el menor ruido posible antes de correr junto a Josh a toda velocidad de vuelta a los dormitorios.
- ¿¡Qué rayos fue eso!?- Preguntó Diana aún tensa caminando de un lado a otro en su habitación.
- No tenemos cómo saberlo, no vimos nada, o mejor dicho vimos que no se veía nada.- Josh respondió con su calma usual mientras la observaba desde su asiento sobre la cama.
- ¡Vine tan rápido como pude! ¿Dónde está la criatura?- Exclamó enérgicamente Martin tras abrir de golpe la puerta del cuarto de Diana.
- ¿¡Quieres guardar silencio!? No te llamamos para que atrajeras a esa cosa.- Respondió Diana, quien una vez en su dormitorio había enviado a Martin un mensaje de texto contándole la situación.
-¡Oh vamos! No puede estar tan mal, después de todo ustedes dos siguen en una sola pieza, si no los hicieron sushi de humano significa que no debe ser algo malo ¡Ya se! ¡Apuesto a que es uno de esos fantasmas que rondan en Torrington!- Dijo Martin moviendo los brazos en un intento por imitar a uno de ellos sin que eso mejorase las cosas.
- ¡Martin! ¡No hay fantasmas en Torrington y te aseguro que esa cosa no era amigable! Parecía como si estuviera siguiéndonos- Respondió nerviosa Diana.
- Tal vez perseguía el olor a traidor que emana Josh, ya sabes que hay espíritus a los que no les gustan ese tipo de personas.- Dijo Martin dedicándole una mirada de odio al chico sin lograr que se molestase particularmente.
- ¡No puedo creer que aún sigas con eso Martin!- Exclamó Diana cada vez más molesta, ver que su hermanastro no tomaba en serio lo que acababa de suceder no estaba mejorando las cosas.-Josh no ha hecho nada malo y además eso no tiene nada que ver con lo que está sucediendo ¡Esto es algo serio y en vez de actuar a la altura te comportas como un tonto!
- Bueno, bueno…- Respondió Martin esquivando la cuestionadora mirada de Diana.- si es invisible no podemos estar seguros de que no esté aquí dentro en este instante ¡Es probable que incluso sea capaz de atravesar paredes!
- Gracias por asustarnos aún más Martin…- Diana estaba definitivamente molesta, las palabras de su hermanastro sólo empeoraban las cosas.
- Tranquila, yo que ustedes no me preocuparía, insisto en que no debe ser peligroso.
- No lo sé Martin, yo no me lo tomaría tan a la ligera.- Comentó Josh con una tranquilidad que ayudaba a balancear los nervios de Diana.- tal vez tengas razón pero por seguridad no es buena idea dejar a Diana sola, después de todo la primera persona que percibió a la criatura fue ella y todo indica que esa cosa salió del edificio principal para seguirla al patio. Pienso que sería buena idea que durmieras con Yoko hoy, Diana.
- ¿Y dejar solo mi cuarto? De ninguna manera, si esa cosa me está siguiendo puede que quiera algo de mi dormitorio, además, si me quedo con Yoko pasará toda la noche hablándome del baile de primavera y ya he tenido suficiente de bailes por un día.
- ¿Yoko está en el comité organizador?- Preguntaron Martin y Josh al mismo tiempo, pese a la similitud de sus palabras sus rostros no expresaban el mismo sentimiento.
- En ese caso puedo quedarme contigo si quieres, Brett está en nuestro dormitorio junto a Fluffy así que no estará solo.- Comentó Josh para sorpresa de Martin.
- ¿Compartir dormitorio con Diana? ¿Estás loco?- Exclamó Martin sorprendido ante un comentario como ese, por supuesto que su hermana no aceptaría algo así, Josh era un chico después de todo.
- ¡Claro! Me parece una buena idea.- Las palabras de Diana dejaron a Martin atónito, le fue imposible no molestarse ante una respuesta tan osada por parte de su hermanastra.- De esa forma si algo sucede será más fácil defenderse.
- ¡Esperen los dos! ¡De ninguna manera voy a dejar que Josh duerma en tu habitación!- Respondió Martin molesto, que un desconocido pretendiese compartir cuarto con su hermana de forma tan casual sin que a ella le incomodase rompía con todo lo que él podía dejar pasar.
- ¡Vamos, no es nada! Diana ya me ha alojado otras veces ¿Verdad?
- ¿¡Qué!?- Exclamó Martin, levantando la voz impactado, no podía creer lo que oía y saber que Diana había permitido algo como eso le molestaba más que nada.- ¡Diana! ¿¡Qué clase de relación estás manteniendo con este sujeto!?
- ¿Relación? Tranquilo Martin, estás malinterpretando las cosas, no ha pasado nada, sólo me he quedado un par de veces ayudando a analizar archivos…- Contestó Josh en un intento por calmar al chico, sin embargo sus palabras fueron interrumpidas en seco por el agente.
- ¡Primero me quitas a Jenny y ahora intentas meterte con mi hermana! ¡Eres un sinvergüenza!- Martin lo apuntó con el dedo una y otra vez sin dejar su tono molesto. No podía creer que Diana hubiese caído en manos de un donjuán con tanta facilidad, pensaba que era lo suficientemente inteligente como para reconocer a un chico que sin duda sólo se acercaba a ella por interés, pero pudo ver que estaba equivocado.
- ¡Martin! ¿De qué estás hablando? No hay nada entre Josh y yo y si lo hubiera sería mí problema, no el tuyo.- Josh le dedicó una mirada preocupada a Diana, una frase como esa no ayudaría en lo absoluto a calmar los ánimos, los que parecían empeorar con cada palabra.
- ¿Qué? ¿Cómo es posible que hayas pasado de mirarlo con desconfianza a esto? ¡Diana, este sujeto se está aprovechando de ti! Apuesto a que intenta seducirte para que lo ayudes a solucionar su problema y una vez lo resuelva te abandonará, es un traicionero, un desvergonzado ¡Y así como desechó a Jenny te desechará a ti también!- Exclamó Martin cada vez más molesto.
- ¡Pues que así sea, no me importa!- Las palabras de su hermana fueron para Martin una sorpresa desagradable, no podía creer que estuviese tan encantada por ese chico que a kilómetros dejaba ver que sólo buscaba aprovecharse de ella, la creía mejor que eso.
- En ese caso haz lo que quieras ¡Pero no vengas a mi llorando cuando te dejen sola!- Gritó Martin antes de abandonar el dormitorio cerrando la puerta de golpe.
- ¿¡Por qué dijiste algo como eso!?- Preguntó Josh aún atónito por lo que acababa de presenciar.- ¡Ahora todo parece aún peor que antes!
Diana lo observó molesta, respondiéndole con notoria amargura en su voz:
- Créeme, sólo sigue igual que siempre, Martin ya te odia de todos modos.
Ambos permanecieron en silencio por un tiempo, la conversación entre los hermanastros había dejado una sensación amarga en el dormitorio y ninguno de los dos adolescentes parecía interesado en romper el hielo. Sentada en su escritorio Diana revisaba los apuntes de la clase siguiente, más concentrada en su discusión con Martin que en ellos. Josh permanecía sentado en un rincón, concentrado en la pantalla de su extraña computadora futurista.
Diana miró a Josh desde su escritorio sin quitarle la vista de encima al aparato entre sus manos. No estaba de humor para estudiar y su dificultad para mantener la concentración en los apuntes era prueba de ello, en vez su mente había preferido distraerse con algo mucho más relajante y curioso: El extraño dispositivo que el chico usaba en ese instante. No era la primera vez que lo veía, era el mismo aparato que le había visto usar para analizar la lista de solicitudes del Centro.
- ¿Llevas esa cosa contigo a todas partes? ¿Es una computadora del futuro verdad?
- Claro, es transportable, digamos que… ¿Es algo así como un celular para los chicos de tu época?
- ¿Un celular? ¿Puedes hacer llamadas con eso?
- No, para nada, digo, puedo hacer llamadas, pero es mucho más que un celular, digamos que es algo así como el punto intermedio entre un celular y una computadora.- Respondió Josh intentando explicar sin dar demasiada información.
- ¿Pero pudiste analizar los datos del Centro con eso, no es así?
- Por supuesto, funciona como una laptop, pero mucho más transportable.
- ¿Qué una laptop no es lo suficientemente transportable?-Preguntó Diana.- Pensé que estaban hechas precisamente para serlo.
Josh titubeó antes de responder con claridad, no era fácil describir un objeto del futuro cuando sin querer podía estar dando información que pudiese alterar el mundo negativamente a largo plazo con cada palabra que salía de su boca.
- Lo están, pero las cosas se volverán mucho más transportables con el tiempo.
- ¿Y qué haces con ella?- Preguntó Diana tras dejar su escritorio para sentarse en el suelo junto a Josh.
- Juego un videojuego, nada importante.
- Vaya, los gráficos son increíbles.- Comentó Diana impresionada tras dar una mirada a la pantalla, jamás había visto texturas tan realistas como esas ni animaciones tridimensionales tan hermosas, hasta el videojuego más avanzado de Martin parecía una broma de mal gusto comparado con lo que veía en ese instante.
- ¿Increíbles? Son bastante básicos, es un juego muy tonto, sólo algo simple para pasar el rato cuando no hay nada mejor que hacer.
- ¿Realmente el futuro es muy diferente verdad? Supongo que por eso le dijiste a Martin que habías dormido en mi cuarto, ningún otro chico en la academia hubiese dicho algo así frente a él.
- ¿Estuvo mal? Pero si sólo dormí aquí, no hay nada de raro con eso.
- Tal vez en el futuro, algo así en este tiempo podría causar muchos problemas.
- Vaya, eso explica por qué insistías tanto en que dejase tu dormitorio tan temprano la otra vez, me parecía muy extraño… Supongo que ahora entiendo un poco mejor la reacción de Martin ¿Realmente es un buen hermano verdad?
- ¿Buen hermano? ¡Para nada! Es un idiota, no hace más que molestarme, es difícil mantener una conversación madura con él y peleamos todo el tiempo, aunque...- Diana reflexionó por un instante antes de continuar con su respuesta.- Cuando logras que hable en serio puede ser un gran apoyo, supongo que por eso lo quiero a pesar de todo.
Josh dejó ver una leve sonrisa ante el comentario de Diana.
- Martin es un buen chico, supongo que por eso a pesar de las primeras apariencias todos lo quieren mucho, incluso M.O.M. parece apreciarlo.
Diana miró a Josh extrañada ante sus palabras, no podía entender cómo había llegado a una conclusión como esa respecto a M.O.M., podía entender que supusiera algo así de ella misma, después de todo Martin era su hermanastro ¿Pero de la directora, alguien con quien sólo llevaban una relación netamente profesional y a quien Martin sacaba de quicio cada vez que visitaban su oficina? Parecía estar siendo demasiado positivo al respecto.
- ¿M.O.M. querer a Martin? ¡Imposible, no lo soporta! Incluso permitió que le instalaran el Mini-Centro sólo para evitar tenerlo cerca, lo único que quiere de él es que haga su trabajo y se mantenga tan lejos de su oficina como sea posible para que no destruya sus experimentos, si lo conserva como agente es porque con nuestra ayuda ha logrado lidiar con muchas misiones complicadas, pero nada más.- Respondió Diana casi riendo, la idea le parecía absurda, hasta lo que sabía la relación de M.O.M. con sus agentes siempre había sido distante, ni siquiera Billy parecía ser la excepción pese a los años que llevaba siendo su asistente, la directora del Centro parecía determinada a no generar cercanía con ninguno de sus empleados más allá de la cordialidad que la relación laboral requería.
- No lo sé, no parecía ser así cuando discutían el otro día, estaba muy preocupada por sus calificaciones.
- Eso es porque sus notas son tan malas que hasta M.O.M. se preocupa, Martin es tan desastroso que incluso a quienes no les importa intentan hacer algo por él.
- Si tú lo dices… pero es difícil de creer, aún si discuten con facilidad la forma en que lo hacían daba la sensación que había aprecio en sus palabras a pesar de todo, algo así como cuando tú y Martin discuten.
- ¿Realmente lo crees?- Aquello la pilló desprevenida, podía justificar su afecto hacia Martin en el hecho de que era ella quien lo conocía mejor que nadie, sabía no sólo de su lado irritante e inmaduro, también de que podía ser un gran apoyo para los momentos difíciles y que más allá de su actitud infantil y su falso ego había en él alguien dispuesto a estar ahí y ser su soporte, siempre había sido así desde que eran niños ¿Cómo podría M.O.M. haberse encariñado con él sin haber vivido todas esas experiencias a su lado? Era algo difícil de creer.
- Bueno, sólo son suposiciones, la energía que emanan al discutir se parece mucho. Imagino que debe ser agradable que alguien se preocupe por ti de ese modo.
- ¿Qué dices?- Preguntó Diana extrañada ante el comentario de Josh.- Apuesto a que tu familia y amigos también se preocupan por ti, estoy segura de que Yoko y Brett siempre están ahí para apoyarte.
- No se trata de eso, claro que ellos están ahí para mí, es sólo que nuestra relación es diferente, no podría imaginar discutir con alguien como tú y M.O.M. lo hacen con Martin.
- ¿De verdad? ¿Ni siquiera con tu padre?- Preguntó Diana sorprendida.- Pensé que no se llevaban bien.
- ¿Que no nos llevamos bien? No recuerdo haberte dicho eso.- La respuesta de Josh puso a Diana nerviosa, había olvidado que era Yoko quien le había hablado del padre de Josh.
- ¿De verdad? Debió ser una corazonada entonces.- Respondió intentando evitar parecer nerviosa mientras esbozaba una sonrisa incómoda.- Supongo que lo imaginé basándome en Martin, papá y él siempre están discutiendo.
- ¿Siempre tienen problemas? ¿Cómo es su relación?
- Son muy diferentes, Martin lo quiere mucho pero papá es muy racional y disciplinado, así que siempre tienen choques de opinión. Pero eso no importa, considerando lo que me contaste de tu familia pensé que tu padre sería muy estricto.
- Lo es, pero no de la forma que tú y M.O.M. lo son con Martin, mi viejo sólo da órdenes y espera que se cumplan, y cuando no se cumplen me regaña, en eso se basa toda nuestra relación, casi no tengo recuerdos de momentos en que haya sido diferente.
- Vaya, eso suena bastante frío incluso comparado con papá…- Dijo Diana.- ¿Y qué hay del resto de tu familia?
- Eso es algo que no tengo permitido contar y lo sabes, pero tú si puedes hablarme de tu familia, así que soy todo oídos.- Dijo Josh mientras se acomodaba en su lugar, casi como si fuese un niño esperando con ansias oír un cuento.- Su padre no suena demasiado afectuoso.
- Bueno... no mucho, siempre está muy ocupado con su trabajo así que sólo lo vemos un par de veces al año y no suele comunicarse mucho con nosotros, según él es mejor así, dice que eso ayudará a Martin para que deje de ser tan infantil, teme que si se muestra muy afectuoso con él termine por hacerlo aún más inmaduro de lo que es.
- No suena mucho mejor que mi viejo ¿Y qué hay de tu madre?- La pregunta pilló desprevenida a Diana.
- Preferiría no hablar al respecto.- Respondió levemente irritada, el sólo pensar en ello le había traído a la mente una sensación amarga.- Digamos que ella y yo tenemos ciertos problemas de convivencia.
- ¿Cómo? ¿Que una hija aplicada y responsable no es lo que sueñan todos los padres?
- No cuando tu madre es un genio con memoria fotográfica que no ha necesitado esforzarse para estar en su posición actual.- Dijo Diana molesta.- lo único importante para ella es divertirse y hacer lo que se le da la gana, todos los demás debemos vivir a su sombra.
- Con esa descripción no suena parecida en lo absoluto a tu padrastro.
- No se parecen en esa clase de cosas pero comparten su interés por las ciencias y eran buenos amigos, se conocieron trabajando en la misma universidad como catedráticos y solían realizar viajes de exploración juntos, incluso ahora continúan haciéndolo.
- ¿Fue ahí que se enamoraron?
- Supongo.
- ¿Qué pasó con sus relaciones anteriores?
- Mi madre es muy caprichosa, un día sólo se aburrió de su relación y pidió el divorcio, yo era muy pequeña así que no recuerdo demasiado al respecto. Al principio veía a mi padre con frecuencia, pero después de que mamá se volvió a casar dejó de visitarme, apenas recuerdo su rostro.
- Lamento oír eso, debió ser duro.
- Más duro ha sido todo lo demás.- Respondió Diana molesta.- para mamá ella es el punto de referencia para todo, jamás ha sentido orgullo de mis logros, cada vez que consigo algo ella lo usa como excusa para fanfarronear sobre como sus resultados fueron aún mejores cuando tenía mi edad, mi padrastro es el único que se enorgullece de mis logros. Hoy en día agradezco que mamá se haya vuelto a casar, de no ser por papá mi familia sería un infierno.
- ¿Y qué opina Martin de ella?
- Martin la adora, ambos son igual de insoportables, cada vez que Martin hace algo estúpido ella se lo celebra, en especial cuando me hace una de sus tontas bromas infantiles, cuando éramos pequeños mamá no hacía más que mencionar una y otra vez lo gracioso que era.- La furia en las palabras de Diana parecía aumentar con cada nuevo detalle que recordaba, la relación con su madre era complicada y pensar en ello no estaba ayudándola a mejorar las cosas.
- Vaya, después de oírte hablar de tu madre ya no me siento tan mal respecto a mi viejo ¿Cómo es que alguien como tu padrastro se casó con ella?
- Debió parecerle interesante supongo, las personas siempre la han considerado encantadora, además había perdido a su esposa, la madre de Martin murió cuando él era muy pequeño y no quería que creciera sin una figura materna.
- Lamento oír eso, supongo que debió ser duro.
- No se habla mucho de ello en casa, pero fue un momento muy duro para Martin, su ausencia lo afectó mucho al principio.
- Puedo imaginarlo, no es fácil lidiar con algo así, pero la vida sigue y al menos su padre parecía entenderlo bien, no se puede llorar por alguien para siempre.
- Que frío sonó eso…- Dijo Diana sorprendida, no esperaba una respuesta como esa.
- No se trata de eso.- Comentó Josh sin mostrar tensión alguna en su actitud, parecía muy cómodo hablando del tema.- pero la vida sigue y si sólo te quedas ahí sufriendo la pérdida terminarás lastimando a otros con ello, especialmente cuando hay alguien que te necesita, como un niño pequeño, es difícil pero hay un momento en que debes dejar ir a las personas y seguir viviendo, por tu bien y por el de quienes te rodean y dependen de ti.
- Viéndolo fríamente supongo que tienes razón, después de todo Martin era pequeño y lo necesitaba, esa debió ser su prioridad…- Comentó Diana bajando la mirada en actitud reflexiva, las palabras de Josh habían calado hondo en ella, era la primera vez que veía las cosas desde esa perspectiva.- Quién hubiera imaginado que te oiría decir algo como eso.
- Que puedo decir, estoy lleno de sorpresas.- Bromeó Josh antes de dejar su lugar en el suelo.- Bien, creo que es buen momento para ir a dormir, necesitas descansar si quieres estar en buenas condiciones para las clases de mañana.
- Tienes razón, iré por el saco de dormir.- Respondió Diana levantándose de un salto para ir hasta el armario y sacar de su interior un pequeño bulto color verde militar.- Es para dormir en exterior, espero que no te acalores mucho dentro.
- Tranquila, estaré bien, sólo tengo que destaparme si hace demasiado calor, si tuviera que despertarte para pedir otra frazada sería mucho más incómodo.- Dijo Josh antes de abrir el saco de dormir para meterse en su interior.- Bien, buenas noches, te dejo a cargo de apagar las luces.
- Claro, después de todo tengo que ir al baño a cambiarme.- Comentó Diana mientras recogía su piyama para luego dirigirse al baño, en donde permaneció unos segundos parada en el marco de la puerta antes de entrar.
- Por cierto… quiero darte las gracias.
- ¿Por qué?- Preguntó Josh extrañado.- ¿Por quedarme a dormir contigo? Tranquila, no hay problema.
- No me refiero a eso, sino a lo que dijiste, creo que ahora puedo entender a papá un poco mejor.
