Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo XIV
Fantasma

A la mañana siguiente Josh abandonó la habitación de Diana siendo apenas capaz de abrir los ojos, pese al sueño que lo invadía era necesario que saliera temprano si quería evitar que otro alumno lo viera, el riesgo de que la escena terminase en un malentendido era alto y quería evitar causarle más problemas a Diana, quien lo que menos necesitaba era un rumor de pasillo complicándole aún más las cosas. Para el chico la reacción de los alumnos resultaba exagerada, pero entendía que la forma de ver las cosas era diferente en aquella época comparada con la suya y frente a las circunstancias no le quedaba otra alterativa salvo adaptarse.

Diana fue incapaz de seguir durmiendo una vez Josh dejó la habitación, pese a que la noche había sido tranquila no podía olvidar el ataque de aquella extraña presencia, temía que si bajaba la guardia aquel misterioso ser apareciera una vez más y no quería que la pillase desprevenida ¿Qué podía ser esa criatura? Nunca antes había visto algo así en Torrington y la teoría de Martin le parecía absurda, primero que nada debían descartar las posibilidades más realistas antes de creer que eran espíritus haciendo de las suyas.

Tras arreglarse y dar una repasada rápida a sus apuntes de la clase anterior, Diana abandonó el dormitorio para cumplir una vez más con su rutina de cada mañana.

- ¡Martin, despierta, la clase comienza en media hora!- Exclamó Diana mientras golpeaba agresivamente la puerta del dormitorio de su hermanastro sin recibir respuesta, sabía que aquel silencio sólo era una forma de darle a entender que seguía molesto luego de la discusión que habían tenido la noche anterior, después de todo solía despertarlo de ese modo, por lo que era consciente de que sus gritos ya habían hecho su trabajo. Frente a la evidente reacción de indiferencia del chico Diana optó por medidas drásticas, y sin darle un segundo más de tiempo entró al dormitorio abriendo la puerta de forma escandalosa.- ¡Más te vale que empieces a vestirte si no quieres llegar tarde!- Gritó Diana mientras arrancaba de un solo golpe la colcha que cubría a un ya evidentemente despierto Martin.

- ¡Ya te oí! Iré enseguida…- Respondió el chico volviendo a acurrucarse contra el colchón.

Irritada ante la irresponsable actitud de su hermanastro, Diana observó al chico desde lo alto sin entender siquiera para qué seguía preocupándose por él, su afán por ayudarlo había demostrado no generar mayor cambio en él y hacerse cargo de las responsabilidades que le correspondían a Martin la hacía sentir como que al igual que todos los demás estaba cayendo en la mala costumbre de preocuparse por él más de la cuenta.

- Eso espero, recuerda que le prometiste a papá que no volverías a llegar tarde a clases.

- ¡Lo sé, lo sé! Sólo cinco minutos más…- Respondió Martin de mala gana.

- Bien, como quieras, por lo menos ya cumplí con mi parte, después no digas que nadie intentó ayudarte.- Respondió Diana antes de abandonar el cuarto de Martin para dirigirse a la primera clase de la mañana.

Diana caminó por el amplio pasillo del ala de los dormitorios en dirección al hall central, en donde un inusual ruido capturó su atención, descubriendo que se trataba de Java, quien barría lo que parecían ser trozos de vidrio, junto a él una de las reproducciones de obras clásicas que adornaban el pasillo principal se encontraba en el suelo, apoyada contra la pared que normalmente ocupaba.

- Buenos días Java ¿No es muy temprano para que ya estés trabajando?

- Buenos días Diana, Java encontrar cuadro en el suelo, Java limpiar restos de vidrio.- Diana observó la escena recordando de inmediato el fuerte ruido que la había asustado la noche anterior mientras huía de la extraña presencia ¿Acaso la pintura se cayó sola o la cosa que le perseguía la había hecho caer?

- Por cierto Java ¿De casualidad no has visto nada extraño últimamente?

- ¿Qué querer decir con extraño?- Preguntó Java con su calma de siempre.

- Bueno, ya sabes.- Respondió Diana con una sonrisa incómoda.- extraño tipo criaturas invisibles que te persiguen durante el día.

- Java no ver nada como eso, todo normal aquí.

- Que extraño… Y hablando de cosas extrañas ¿Tienes idea de cómo fue que el cuadro terminó en el piso?

- Java no saber, estar así cuando Java llegar, tal vez clavo ceder.

- Sí, es muy probable…- Dijo Diana sin estar del todo convencida ante la posible explicación a la que habían llegado el cavernícola.

Diana se despidió de Java y caminó rumbo a su primera clase, en donde apenas uno que otro alumno esperaba dentro del salón. Pese a que era una persona puntual llegar de los primeros no era parte de su rutina, aunque reconocía que venía bien de vez en cuando, la sensación de acomodarse tranquilamente en su puesto era relajante.

Las clases de la mañana transcurrieron con normalidad, fuera del evidente enojo de Martin, quien llegó quince minutos tarde como de costumbre y aún molesto con ella por lo que veía como una traición de su parte al apoyar a Josh, todo lo demás no distaba de ser una clase más dentro de la normal vida estudiantil del campus.

Sin embargo aquella tranquilidad no duraría por mucho tiempo.

- Oye Diana.- La chica levantó su mirada al oír la voz de Martin, quien aún con evidente molestia se había acercado a ella mientras hacía la fila para comprar el almuerzo.- Cancela tus planes, hay trabajo que hacer.

- Espera, quieres decir…

- Claro que quiero decir lo que crees que quiero decir ¿Por qué estaría hablándole a la señorita traidora número dos si no fuese por eso?- Respondió irónicamente Martin, todo indicaba que seguía molesto.

Los dos hermanos dejaron el lugar para encontrarse en el pasillo con Java, quien había dejado su puesto en la cafetería para unirse a sus compañeros. Escaneando el lugar con ayuda del sensor del reloj-u lograron encontrar el portal al Centro, el cual estaba localizado esta vez dentro de una máquina dispensadora de café.

Martin Mystery, autorizado
Diana Lombard, autorizada
Java el Cavernícola, autorizado

- ¿Que tal chicos?- Saludó alegremente Billy, quien llegó volando en su platillo volador a recibirlos tras pasar por el identificador.

- ¡Saludos Billy!- Exclamaron como grupo.

- Vaya Martin, no te ves muy feliz hoy.- Comentó el extraterrestre ante la evidente expresión de molestia del agente.

- Pregúntale el motivo a la deshonra de la familia, apuesto a que te lo explicará mejor que yo.- Respondió Martin cruzado de brazos en una infantil actitud de enfado.

- No es nada Billy, sólo que a Martin le molesta que esté ayudando a Josh con su caso.

- ¿¡Ayudándolo con su caso!?- Exclamó Martin irritado.- ¡Lo invitó a dormir en su habitación más de una vez!

- ¡Qué! ¿Martin, hablas en serio?- Preguntó Billy impactado.- Vaya, realmente vas en serio esta vez Diana…

- ¡Nada de eso! Ustedes dos están viendo cosas donde no las hay.

- No lo sé, un chico y una chica durmiendo en el mismo cuarto no es algo para tomar a la ligera.- Respondió Billy con seriedad.

- Ambos están exagerando las cosas, en vez de preocuparse porque Josh durmió en mi cuarto deberían hacerlo por la razón de que se quedara conmigo ayer.

- ¿Acaso sucedió algo?- Preguntó Billy con evidente curiosidad.

- Así es, una extraña presencia nos persiguió a Josh y a mí durante la noche ayer en la academia.

- ¿Una extraña presencia dices?

Billy observó a Diana con notoria curiosidad, sin embargo antes de que pudiera contar más detalles sobre su experiencia, Martin la interrumpió:

- No le des importancia Billy, no es nada, le dije a Diana que sólo debió ser uno de los fantasmas que rondan por la academia, pero no quiere entender.

- ¡Estoy segura de lo que sentí y Josh es mi testigo!- Exclamó Diana molesta.

Billy observó a ambos hermanastros discutir sin parecer sorprendido, ya estaba acostumbrado a sus constantes disputas, por lo que sin darle mayor importancia dijo:

- Como sea, será mejor que hablen con M.O.M. pronto, ya saben que no le gusta que la hagan esperar.

El grupo entró a la oficina de la directora, quien para sorpresa de todos se encontraba revisando documentos en su computadora sin que llevase a cabo ningún experimento en ese momento, al parecer los constantes incidentes causados por Martin la habían hecho optar por evitar realizar cualquier tipo de actividad delicada mientras él y su equipo estuviesen presentes.

- ¿Que tal M.O.M.?- Dijo Martin, dejando de lado su molestia por un momento para saludar a la directora.- ¿Qué hay de nuevo? No es usual que nos llames a tu oficina ¿Pasó algo? ¿Acaso tienes una nueva misión para nosotros?

- Buenas tardes agentes, y no exactamente, tengo nuevas noticias sobre el caso, noticias que requerían de su presencia en mi oficina.

- ¿De verdad?- Preguntó Diana.- ¿Qué clase de noticia podría ser tan comprometedora como para no comunicarla por videollamada?

M.O.M. levantó la vista de su computadora y dedicándoles una gélida mirada a los tres agentes respondió:

- Una que desconocen: resulta que la escuela de cocina y la casa de Myers no son los únicos lugares bajo el control del Centro en este instante, hicimos un allanamiento adicional.

- ¿Qué quieres decir?- Preguntó Martin.

- El día en que Billy visitó la escuela de cocina no sólo inspeccionamos el lugar, también decidimos seguir a Marianne Lambert hasta su casa para capturarla al mismo tiempo que ustedes se encargaban de Myers, revisamos su vivienda y confiscamos todo lo que parecía estar relacionado al caso.

- ¿Qué? ¿Hablas en serio?- Preguntó Martin, quien parecía tan impresionado como el resto de su equipo.- ¿Por qué no nos lo dijiste antes?

- Ustedes ya habían resuelto su parte del caso, atrapar a Myers era suficiente, pensamos que con eso lo demás podríamos resolverlo nosotros, pero surgió algo inesperado: Hemos recibido un reporte de que hoy en la madrugada las cámaras de vigilancia que instalamos fueron activadas, todo indica que alguien o algo irrumpió en el lugar.

- ¿A qué se refiere con "algo"?- Preguntó Diana.

- Será mejor que lo vean ustedes mismos.- Respondió la directora antes de activar en su teclado la reproducción de un archivo, el cual comenzó a proyectarse en la gran pantalla que M.O.M. solía utilizar para las conferencias.

Se trataba de un video proveniente de una cámara de vigilancia, en el cual una serie de tomas mostraban diversas habitaciones, los colores dejaban en claro que estaba filmado con visión nocturna, no parecía haber nada fuera de lo común, sólo eran simples cuartos de una casa, o al menos así era hasta el instante en que el vidrio de una de las ventanas explotaba y los muebles de la casa comenzaban a saltar de un lugar a otro, habitación por habitación.

- ¡No puedo creerlo!- Comentó Diana asustada.- Es…

- ¡Un poltergeist!- Exclamó Martin emocionado.- ¡Y uno muy poderoso! ¡No puedo creer que algo así de increíble haya estado viviendo con nuestra sospechosa! ¿Oye M.O.M., no le has preguntado si ha tenido experiencias paranormales en la casa?

- ¡No Martin! Deja de decir tonterías ¿Qué acaso no te recuerda a algo más?- Respondió Diana molesta.

- Pues… no realmente.

- ¡La cosa que me perseguía anoche tonto! ¡Es igual a lo de ayer!- Gritó Diana enfurecida ante la indiferencia de su hermanastro en torno al incidente.

- ¿Pasa algo agente Lombard?- Preguntó M.O.M. una vez más sin entender de qué hablaban ambos agentes.

- Así es, ayer una cosa extraña me persiguió en Torrington, parecía ser invisible, pero daba una sensación muy extraña cuando estaba cerca e incluso parece que destruyó uno de los cuadros de la academia, Java estaba limpiando restos del incidente hoy en la mañana.

- Ser verdad, cuadro estar roto.- Añadió Java en un intento por apoyar el testimonio de Diana, quien luego de escuchar el comentario de su amigo dijo:

- ¿Ves?

- Que extraño.- Comentó M.O.M.- es una casualidad muy peculiar que dos "fantasmas" los hayan atacado a ustedes y al hogar de nuestra sospechosa al mismo tiempo.

- ¿Pudo esa cosa llevarse algo?- Preguntó Diana.

- No lo sabemos, pero por lo que se ve en las cámaras de vigilancia no parece haberlo hecho y de intentarlo no iba a lograr mucho, después de todo ya habíamos retirado todos los objetos de valor para la investigación, los que por cierto resultaron ser muy interesantes, logramos encontrar una computadora que almacenaba mucha información relacionada al caso.

- ¿En serio? ¿Podemos verla?- Preguntó ilusionado Martin, para quien toda clase de misterio resultaba interesante.

- No Martin, por el momento tienen otras cosas que hacer: Deberán ir a la casa de Marianne y revisar el lugar, Billy abrirá un portal que los conducirá a su destino.- Respondió la directora, tras lo cual un portal fue abierto inmediatamente frente a ellos.- Buena suerte agentes.

El grupo observó a la distancia la pequeña casa antes de acercarse a inspeccionarla, desde fuera nada hacía imaginar lo que el video de M.O.M. mostraba que había sucedido en su interior. El barrio parecía tranquilo, era difícil imaginar que un ladrón hubiese entrado a saquear la casa, especialmente uno invisible.

Los tres agentes revisaron minuciosamente la fachada de la casa, buscando por cada rincón alguna pista.

- ¡Miren esto! Por aquí debió entrar.- Comentó Martin señalando un ventanal roto.- Sigamos los pasos de nuestro fantasma y usémosla de entrada también.

- Ni hablar Martin, Java no podría pasar por ahí sin cortarse, además por si no lo recuerdas M.O.M. nos entregó las llaves.- Diana sacó del interior de su bolso un llavero el cual hizo sonar.

- Bueno, bueno, ustedes pueden entrar por la aburrida opción de la puerta ¡Yo iré por la ventana! Si queremos entender a nuestro sospechoso necesitamos comportarnos como él.- Diana miró a Martin de forma cuestionadora, aquella sin duda era una excusa para disfrazar sus caprichos infantiles bajo una fachada de falso profesionalismo.

Diana y Java entraron a la casa de Marianne por la puerta principal, encontrándose ya dentro a Martin inspeccionando en cuclillas el suelo bajo la ventana rota.

- ¿Qué haces Martin?

- Miren esto.- Respondió el agente sin quitar su mirada del extraño residuo viscoso que cubría el piso.- Creo que encontré una pista.

- Y una muy asquerosa como de costumbre, pensé que esta vez no tendríamos que ver ninguna clase de baba.- Dijo Diana asqueada.

- No te quejes hermanita ¡Es una pista! Tal vez sea residuo ectoplásmico de nuestro fantasma.- Martin tomó un poco de la sustancia entre sus dedos para probar su grado de viscosidad.

Diana miró con asco a su hermanastro, jamás sería capaz de entender la extraña fascinación que Martin sentía por todo lo viscoso que se cruzara por su camino.

- Mejor será que lo analices en vez de ponerte a jugar con él.- Comentó Diana con actitud severa en un intento por frenarlo de hacer algo más repugnante que tocarlo.

- Como siempre tan aburrida, no entiendes la emoción que generan instantes como este.- Dijo Martin dándose aires de superioridad, lo cual irritó a Diana como de costumbre.

- Sólo analiza esa cosa en vez de estar perdiendo el tiempo.

- ¡Está bien! Pero que chica tan amargada…

Reloj-u activado; selección limoescáner

Martin tomó una pequeña muestra con la varilla del limoescáner y la ingresó en el aparato, el cual los tres agentes observaban atentos en espera del resultado.

Analizando datos… Tipo de muestra: Secreción cutánea de anfibio desconocido

- Moco de piel de rana ¡Que asco!- Exclamó Diana.

- Bueno, eso significa que estaba equivocado en mi teoría del poltergeist ¡Este debe ser un ataque de monstruos del pantano! Apuesto a que construyeron este condominio sobre una reserva ecológica y a causa de los residuos de los residentes las ranas mutaron para convertirse en monstruos con inteligencia súper desarrollada ¡Tal como en La rebelión de las ranas!

- Espera… ¿No te parece extraño? La criatura era invisible, pero este moco no, eso significa que la sustancia pierde su invisibilidad cuando es extraída de la criatura.- Mencionó Diana mientras reflexionaba al respecto.

- Le enviaré a Billy una muestra para ver qué más puede decirnos al respecto.

Diana y Java observaron a su alrededor, el lugar se veía mucho peor de lo que las filmaciones de vigilancia mostraban a un grado que resultaba curioso ¿Qué sentido tenía provocar tanta destrucción si lo que buscaba la criatura era algo específico?

- ¿No les parece extraño este nivel de destrucción? Parece como si esa cosa hubiese venido a causar un desastre más que a buscar algo.- Comentó Diana.

- Tal vez sólo estaba molesto por no encontrar la computadora de la que habló M.O.M.

- Puede ser, pero siento que hay algo extraño en todo esto, especialmente porque según los videos de vigilancia esa cosa era invisible, igual que lo que me persiguió anoche. Si entró a la casa de Marianne y también me persiguió en Torrington tal vez… ¡Tal vez Libra está detrás de todo esto!- Exclamó Diana, ante lo que Martin y Java se miraron mutuamente.

- Tiene sentido ¿Pero qué podría querer esa criatura de ti?- Preguntó Martin incrédulo.

- Si esa cosa fue enviada por Libra significa que saben que somos agentes del Centro, tal vez la enviaron aquí y a Torrington por la misma razón ¡No venía por algo, sino a dar un mensaje! Apuesto a que intentan asustarnos para que dejemos la investigación.

- Si tu teoría es correcta significa que vamos por buen camino, están asustados.- Comentó Martin.

Aquello no fue lo único que había notado Diana en el lugar, no sólo se trataba de la amenaza, sino de quien la había llevado a cabo, si el limoescáner no había sido capaz de reconocer al animal del que provenía la mucosidad debía tratarse de una ser desconocido para el Centro. La criatura de Josh vino inmediatamente a su mente, tal vez esa cosa tenía alguna conexión con el monstruo que destruiría el universo en el futuro, de ser así sin dudas estaban tras el objetivo correcto.

Los agentes abandonaron el lugar y, una vez de vuelta en Torrington, hablaron con M.O.M. sobre sus descubrimientos y teorías a través del Mini-Centro. Lo que encontraron en el lugar no había resultado particularmente interesantes, más allá de la muestra de mucosidad todo lo demás parecía bastante normal. La entrevista a los vecinos no arrojó nada llamativo, Marianne como vecina no actuaba diferente al resto y a excepción de los ruidos oídos la noche anterior nada más había llamado la atención sobre ella. No parecía tener una relación cercana con sus vecinos, quienes no sabían más de ella que un cálculo aproximado de cuándo había llegado a vivir al barrio y que no solía pasar mucho tiempo en casa.

- Concuerdo con ustedes en que esto podría ser una advertencia, sin duda no es coincidencia que Diana fuese atacada por una criatura similar la misma noche del incidente.- Respondió M.O.M. a través de la pantalla sin dejar su seriedad usual.

- ¿Han interrogado ya a Marianne? Apuesto a que tiene mucho que contar.- Comentó Diana.

- No lo pongo en duda, pero aún no, estamos investigando más sobre ella antes de realizar el interrogatorio, especialmente porque según los resultados parece tener mucho que explicar.

- ¿A qué te refieres?- Preguntó Martin a la directora.

- Muchas cosas curiosas, partiendo porque nuestro análisis de ADN arrojó que su nombre no es Marianne Lambert sino Elena Dubois.

- ¿Una identidad falsa?- Preguntó Diana sorprendida.- ¿Por qué habría hecho eso?

- Los antecedentes de su nombre real indican que las cosas no iban bien para ella hasta que sin mayor explicación todo se solucionó casi como por arte de magia, el nombre tenía una serie de demandas por no pago de deudas que fueron casualmente saneadas poco antes que diera señales de vida por última vez. Parece que no era muy hábil con sus finanzas personales y según el informe no generaba mucho dinero, su último trabajo registrado fue en una academia gastronómica parisina de poco renombre en donde fue conserje hasta aproximadamente medio año antes de su desaparición. Parece que no tenía familiares cercanos que se preocuparan por ella, nunca fue declarada como desaparecida.

- ¿Cómo es posible que pudiera sanear todas sus deudas juntas de un minuto a otro? Eso suena como si alguien las hubiese pagado por ella.

Ante las palabras de Diana, M.O.M. respondió:

- Pensamos lo mismo, y considerando que la encontramos en Canadá bajo una identidad falsa trabajando para una academia gastronómica que funciona como pantalla para una red de tráfico creo que es obvio qué pasó con Elena Dubois.

- Libra debió traerla aquí para hacerse cargo de otra de sus pantallas.- Comentó Martin.- en ese caso la academia en que trabajaba como conserje debe también ser parte de la red ¿Crees que puedas tener acceso a sus archivos?

- Por supuesto, envié a un equipo para inspeccionar la escuela y la vivienda de la actual rectora, necesitamos averiguar cuánta información del Centro está siendo filtrada y detener todo esto de una vez por todas. No voy a permitir que se metan con mis archivos y sigan como si nada.- Respondió M.O.M. con tono intimidante, sin duda estaba decidida a vengarse de quien sea que estuviese detrás del tráfico de información.

- ¿Qué hay del espía? ¿Has vuelto a hablar con él?- Preguntó Diana.

- Así es, pero no parece saber nada interesante adicional para la investigación, insiste en que le pedían información muy variada y que jamás le explicaban los motivos de las solicitudes, él sólo conseguía la información y se la entregaba a su esposa, quien por cierto nos contó cosas sobre la escuela de cocina.

- ¿Qué dijo al respecto?- Preguntó Diana una vez más.

- Su deber era entregarle los documentos a Marianne y nunca hacer preguntas al respecto, tampoco tenía permitido hacerle preguntas personales, aunque no había problema en que intercambiase información personal con el resto de los alumnos siempre que no se dieran los números de teléfono ni hablaran cosas demasiado comprometedoras, ese era un acuerdo que compartían todos en el grupo.

- ¿Dijo algo respecto a los otros alumnos?- Preguntó Martin esta vez.

- Dijo que no sabía casi nada de ellos, ni siquiera si eran realmente alumnos o si sólo estaban ahí para recibir información, pero que tanta discreción le hacía pensar que los alumnos eran científicos quienes iban a las clases para recibir datos, aunque no sabía si ese era el caso. De lo que estaba segura era que la academia de gastronomía se encargaba de recibir documentos, catalogarlos y después distribuirlos entre las personas correspondientes, aunque no sabía realmente quiénes eran esas personas.

- Vaya, todo indica que el sistema está pensado para que ninguna de sus partes sepa mucho de las otras.- Comentó Diana.

- Así es, fueron muy cuidadosos para evitar ser descubiertos.

- ¡Ya traje tu café de la tarde!- Exclamó una voz familiar a lo lejos.- ¿Con quién estás hablando? Espero no haber interrumpido en un mal momento.

- ¿Qué tal Billy?- Dijo Martin al oír la voz del extraterrestre desde el otro lado de la pantalla.

- ¡Martin! Me alegra verlos, espero que su investigación esté yendo bien.

- No del todo, pero esperamos que eso cambie cuando nos des el resultado del análisis de la muestra que te envié.- Respondió Martin con una sonrisa.

- ¡Por supuesto! Lamento no haber respondido antes, hemos tenido mucho que hacer, con la investigación de la red de tráfico y todo lo demás ha sido una semana muy movida, ni siquiera he tenido tiempo libre para ir a visitarlos a Torrington, quién sabe cuándo podré ir otra vez…-La expresión de Billy les dejó en claro que prefería estar en la academia jugando a ser un adolescente que haciéndose cargo de los asuntos de oficina.- Como sea, los resultados están listos, la secreción que me enviaron es muy curiosa, es similar a la de un anfibio pero no es exactamente la de uno, además no corresponde a ninguna criatura en nuestra base de datos, su ADN posee características de otras especies, incluyendo humanas. Todo hace pensar que pertenece a una criatura creada de forma artificial.

- ¡Es un mutante!- Respondió Diana emocionada, después de oír a Billy estaba segura de que la agencia Libra debía ser la organización misteriosa oculta tras de la criatura que destruiría la galaxia en el futuro. Debía contarle a Josh y los demás la noticia, estaba segura de que enterarse de algo como eso les devolvería las esperanzas de resolver su caso.

- ¿Un mutante dicen? ¿Eso significa que Libra está usando monstruos para atacarnos?- Preguntó Martin.

- Es probable que sólo están usándolos para darnos una advertencia, no debe gustarles que estemos metiéndonos en su lado oscuro.- Comentó M.O.M.

- ¡No puedo creerlo! ¿De verdad creen que van a detenernos lanzándonos un sapo gigante? ¡Necesitan mucho más que eso para intimidar a Martin Mystery! Yo opino que es hora de lanzar la caballería pesada y demandarlos por todo lo que han hecho.- Exclamó Martin golpeando su mano izquierda con el dorso de la derecha en señal de énfasis.

- Me temo que no es posible Martin, nuestras pruebas no son suficientes para encararlos, no tenemos nada que demuestre explícitamente que son ellos, salvo por el testimonio de Myers nada más los señala.

- ¿Qué? ¡No es posible!- Reclamó el chico molesto frente a la revelación de la directora.

- Por eso es que estamos investigando nuestras pistas tanto como podemos, debemos encontrar una conexión que nadie pueda negar.

- Por cierto M.O.M., considerando que probablemente la criatura en casa de Marianne sea la misma que me persiguió anoche ¿Crees que estemos a salvo? Es obvio que saben dónde estudiamos ¿Qué pasa si intentan lastimarnos?- M.O.M. permaneció reflexiva por un instante antes de responder a la pregunta de Diana.

- No voy a negar que tienes razón, no sabemos qué acción pueden llegar a tomar. Martin, será mejor que duermas junto a Diana hasta que todo esto pase, estoy segura de que Java podrá defenderse sin problemas si la criatura llegase a atacarlo.

- ¿Dormir junto a Diana hasta resolver todo esto? ¡Estás loca!- Exclamó en pánico Martin.- ¿Has visto lo pequeño que es su cuarto? No quiero dormir en el piso y además quedarme con ella significa nada de maratones de películas de terror, ni de videojuegos y ni hablar de mis importantes discusiones en internet.

- ¡Agente Mystery, esta es una situación de emergencia! No es momento para pensar en sus pasatiempos.

- Está bien M.O.M., Martin tiene razón, si se queda en mi dormitorio se la pasará molestándome y no quiero tener que vivir en la biblioteca sólo para estudiar.- M.O.M. los observó de forma crítica, no podía creer que incluso en una situación tan compleja como esa estuvieran priorizando sus disputas por sobre su seguridad.

- En ese caso no me queda más alternativa que enviarle esto a Diana.- Dijo M.O.M. mientras tecleaba algo en su computadora.- Descarguen ese archivo y materialícenlo con el Mini-Centro. Es un botón de pánico, enviará una alerta al reloj-u de Martin con su ubicación si es presionado.- Diana observó maliciosamente a Martin tras oír la descripción de M.O.M., con algo así en su poder podría molestar toda la noche a su hermanastro, sería una buena forma de vengarse por todas las bromas que le jugaba a diario.- Por cierto, debo advertirles que recibiré notificaciones de cada alerta emitida por ese botón, por lo que si están pensando en utilizarlo de forma poco profesional pueden estar seguros de que ambos recibirán un castigo por hacer mal uso de la tecnología del Centro.

La expresión en el rostro de Diana cambió al instante tras oír las palabras de la directora, realmente parecía conocerlos mejor de lo que esperaba.

- ¿Yo haciendo mal uso del botón? ¿M.O.M., olvidas acaso quién es el inmaduro aquí?- Respondió Diana riendo irónicamente.

- ¿De verdad crees que M.O.M. te va a creer algo como eso? ¡Es obvio que tú eres tanto o más inmadura que yo, acéptalo hermana!

- ¡Silencio los dos! Sólo eviten hacer algo estúpido con ese botón o tendrán que pasar el fin de semana limpiando los baños del Centro.- La llamada fue terminada inmediatamente tras aquella frase, era evidente que M.O.M. no estaba de humor para soportarlos.

- ¡Mira lo que hiciste Diana, molestaste a M.O.M.!- Exclamó Martin en un infantil tono de enojo.

- ¿Yo? ¡Tú eres el que la molesta todo el tiempo!

- ¿Qué dices? ¡Te aseguro que M.O.M. disfruta mucho de mi compañía!

- Sí claro, en tu imaginación…- Respondió Diana una vez más impresionada ante el grado de negación a la realidad que la egolatría de su hermano provocaba en él.- Como sea, piensa lo que quieras, yo me voy a mi cuarto.

- Espera Di, hay algo que debo preguntarte ¿No te parece curioso lo de este monstruo?

- ¿A qué te refieres?

- Estamos lidiando con un mutante, al igual que la criatura que Josh y su equipo busca evitar que sea traída a esta dimensión ¿Qué tal si Libra ya logró transportar monstruos a este plano?

Las palabras de Martin sorprendieron a Diana, no esperaba que su hermanastro siguiera teniendo presente la falsa explicación que le había dado sobre el origen de los viajeros temporales, sin duda debía estar mucho más interesado en el caso de lo que imaginaba si aún era capaz de recordar aquello.

- También pensé en eso ¿Pero cómo habrán podido averiguar sobre la existencia de otros planos?- Preguntó Diana.

- Tal vez encontraron algo al respecto en los archivos que han conseguido robar del Centro ¿Pero cómo pasaron de eso a lograr abrir un portal para traerlos? Eso es algo que quiero saber.

Martin tenía razón, aún si la versión de los hechos que su hermano conocía estaba un tanto alejada de la realidad, no se equivocaba en que Libra debió haber adquirido la información para obtener a los monstruos mediante el Centro, si tan sólo pudieran averiguar qué perseguía Libra exactamente y de qué forma lo estaban llevando a cabo todo sería más fácil.

- Espero que podamos averiguarlo antes de que consigan traer algo mucho peor que un sapo gigante invisible desde esa otra dimensión.- Contestó Diana.

- Por cierto, imagino que le hablarás a Josh sobre lo que encontramos ¿No es así?- Martin le dedicó a Diana una mirada cuestionadora en un intento por detenerla sin lograr mayor resultado.

- Por supuesto que lo haré.- Asintió Diana con gesto severo.- Creo que les gustará a él y a sus compañeros saber que al menos ya estamos acercándonos a nuestro sospechoso, así que se lo diré te guste o no.

Diana abandonó el cuarto de Martin con el botón de pánico dentro de su bolso, tenerlo le daba cierto alivio aun cuando esperaba no tener que llegar a usarlo. Desconocían qué planes tendría Libra en torno a ellos y sabiendo que Torrington estaba bajo su radar era difícil no sentirse en un riesgo constante.

Intentó dejar de pensar en ello para concentrarse en temas menos negativos, como el descubrimiento de que la criatura misteriosa resultaba ser para su sorpresa un mutante. Necesitaba contarle a Josh la noticia y considerando que la criatura podría atacar en cualquier momento lo mejor sería hablar con los chicos antes de que algo malo pudiese suceder.

- Hola, soy Diana ¿Hay alguien dentro?- Preguntó mientras golpeaba la puerta del cuarto de los chicos, la cual se abrió de forma automática desde dentro.

- ¿Qué tal Diana?- Saludó Brett.- ¿Tienes algo interesante que contar?

- Así es, tengo buenas noticias, apareció una criatura y los análisis determinaron que se trata de un mutante ¡Creo que vamos en la dirección correcta!

- ¡Vaya! Eso es genial, aunque no quiero hacerme de esperanzas todavía, después de lo que pasó la última vez prefiero ser cuidadoso antes de emocionarme.- Respondió Brett con cierta indiferencia.

Aquel pensamiento era comprensible, pensó Diana, quien de verdad esperaba que las cosas resultasen bien. Era mala idea emocionarse demasiado, sin embargo no podía evitar querer contarle a los chicos respecto al mutante, por primera vez sentía que se estaban acercando a la meta.

- Por cierto ¿Dónde está Josh?

- En el gimnasio, Yoko vino a pedirle ayuda para tomar unas medidas. Desde que se unió al comité organizador no ha dejado de hablar sobre ese baile que están armando.- Las palabras de Brett alertaron a Diana sobre lo que le esperaba, saber que Josh estaba junto a Yoko aseguraba una muy larga charla sobre el baile de primavera, la cual no tenía deseos de experimentar.- Por cierto, lamento tener que decir esto, pero he seguido investigando sobre todo lo que tenemos hasta la fecha y no he logrado encontrar nada nuevo.

Las palabras de Brett guardaban cierta amargura que resultaba evidente, no ser capaz de encontrar nuevas pistas parecía no estar sentándole bien.

- Está bien Brett, no te sientas mal por ello, ya hiciste un gran aporte al caso, de no ser por todo lo que has descubierto jamás hubiésemos atrapado al espía, tienes derecho a descansar y divertirte un poco.

- ¿Descansar?- Preguntó el niño con un gesto extrañado.

Diana se dio cuenta de lo que había dicho ¿Cómo no pensó en las circunstancias? Brett estaba amarrado a su dormitorio, sin nada divertido que hacer salvo investigar sospechosos en su computadora, pretender que se divirtiera de ese modo sonaba casi burlesco, especialmente tratándose de un niño, de seguro su estadía en el pasado sería mucho más gratificante si tan sólo pudiera salir a dar vueltas por la academia o a pasear por Torrington tal como Josh y Yoko lo hacían.

- ¡Claro! ¿No has tenido alguna vez ganas de salir a dar una vuelta? No puede ser bueno para ti pasar tanto tiempo encerrado.- Comentó Diana.

- No te preocupes, estoy bien, no requiero tanta vida social como Yoko y Josh, además, mientras menos influenciemos el pasado mejor será para todos.

Aquella última parte del mensaje resonó especialmente en Diana, estaba segura de que el verdadero motivo de Brett para evitar el exterior era su temor a provocar alteraciones, a pesar de ser un niño actuaba de forma tan responsable que hacía quedar mal a sus dos compañeros adolescentes.

- Bien, si tú lo dices…-

Diana se despidió del chico y caminó en dirección al gimnasio sin poder sacarse a Brett de la cabeza, necesitaba encontrar un modo de permitirle salir del dormitorio con más frecuencia, se había esforzado tanto en el caso que merecía un descanso más que nadie.

Ya en el gimnasio pudo reconocer de inmediato a Yoko y unos segundos más tarde a Josh, quien encaramado sobre una escalera y armado con una cinta métrica ayudaba a tomar las medidas del lugar, junto a ellos para su sorpresa se encontraban Jenny y un par de chicas del comité organizador, quienes observaban al joven hacer su trabajo.

- ¿Qué tal chicas? Veo que están muy motivadas hoy.- Saludó Diana con una sonrisa.

- ¡Diana! Que sorpresa verte aquí.- Respondió Jenny al verla.- En realidad no teníamos planes de trabajar en las preparaciones del baile de primavera hoy, pero Yoko ha estado tan emocionada con todo este asunto que terminó motivándonos para ayudarla con la toma de medidas.

Ante la respuesta de Jenny, Diana levantó la vista en dirección a donde Josh se encontraba para luego mirar a su amiga de reojo.

- Vaya, quién diría que Yoko sería tan buena influencia, cualquiera hubiese pensado que vinieron porque Josh está ayudando.- Les respondió Diana dedicándoles una mirada pícara.

- ¡Claro que no Diana! ¿Qué clase de personas crees que somos?- Respondió Jenny en un intento por ocultar fallidamente sus intenciones, la mirada de Diana le dejó en claro que no estaba sonando convincente.- Bueno, está bien, lo acepto, ver a Josh fue un motivador importante.

- Bien, me agrada tu honestidad.- Dijo Diana sonriendo.- Y bien ¿Qué tal lo han hecho?

- Bastante bien, es increíble lo motivada que está esa chica con todo esto, y Josh ha sido muy amable en ayudarla.- Para Diana no era sorpresa, Yoko realmente estaba esforzándose en su labor y conocía la razón, aunque a veces temía que tanta energía terminase por cansar al grupo completo.

- ¡Diana, me alegra verte!- Yoko corrió en dirección al grupo para saludar a su compañera, dejando a Josh de pie sobre la escalera.

- Hemos hablado muchas cosas hoy.- Comentó una de las chicas del comité.- estamos todas de acuerdo en que una fiesta temática sería genial, pero ha sido difícil ponernos de acuerdo en el tema ¿Qué crees que le gustará más a los chicos? Fiesta temática de los setentas o… bueno, no sé cómo nombrar exactamente la idea de Yoko…

La evidente incomodidad en la voz de la chica le dejó a Diana en claro que la influencia futurista de Yoko era demasiado avanzada para los estándares del presente, sin embargo aquello no parecía importarle a la viajera del futuro, que sin mostrar mayor pudor ante la evidente reacción de rechazo expresada por las chicas del comité comenzó a explicar enérgicamente su idea:

- Pensaba que proyectásemos una gran constelación en el techo del gimnasio, en donde se pudiese observar las estrellas explotando como fuegos artificiales durante toda la noche, habrían dos estatuas de unicornios con pelo multicolor recibiendo a los invitados bañándolos con glitter cuando entraran y tendríamos una fuente de refrescos y torres de cupcakes, también podríamos tener una piscina de pelotas y…

- Como puedes ver la chica nueva es muy creativa.- Interrumpió Jenny, quien no parecía estar segura de cómo pretendía Yoko llevar a cabo todo eso.- Y también muy ambiciosa en sus ideas…

- Yoko ¿No has pensado en cómo harás todo lo que propones? Presiento que nuestros recursos no dan para tanto.- Dijo Diana con una sonrisa incómoda, podía imaginar que en el futuro algo así debía ser muy fácil de recrear, pero considerando las circunstancias los planes de Yoko se salían por completo del presupuesto.

- ¡Claro que lo harán! No se preocupen, en mi escuela anterior yo era muy buena organizando fiestas, ya verán que todo saldrá increíble.

- Por cierto Yoko ¿En qué escuela ibas antes?- La pregunta de Jenny tomó a Diana por sorpresa, no esperaba que se interesara en saber algo así.

- Muy lejos de aquí, estuve viviendo unos años en Australia con mi familia, iba a una secundaria de por allá.

- ¡Vaya, Australia! ¿Cómo era estar allá? ¡Debió ser genial!- Comentó Jenny sorprendida, Diana sintió un alivio ante la respuesta.

- ¡Claro! Muchos koalas, canguros, arañas gigantes, ya sabes ¡Australia!- Diana no podía creer que Yoko dijese algo como eso, no podía sonar más falso.

- ¡Genial! Debes contarme tus aventuras un día, he oído cosas muy interesantes sobre los chicos australianos.

- Se... seguro.- Sonrió Yoko levemente nerviosa ante las palabras de Jenny, esperaba que ese día no llegara nunca.

- Bien, ya terminé con la medición.- La voz de Josh atrajo la atención del grupo, venía de vuelta con las medidas anotadas en un papel junto con la cinta métrica.- Espero que sea suficiente para lo que necesitan.

- ¡Por supuesto! Con esto podremos trabajar sin problemas ¡Gracias Josh!- Respondió Jenny en un evidente coqueteo.

- ¿Diana? ¡Qué tal!- Dijo Josh a modo de saludo, haciendo oídos sordos a los intentos de coqueteo por parte de Jenny.- No pensé que vendrías también, Yoko pensó en ir por ti pero le dije que era mejor no molestarte con algo que podíamos hacer por nuestra cuenta.

- Nada de eso, acabo de llegar, dio la casualidad que pasaba por aquí y me di cuenta de que estaban en el gimnasio.- Contestó Diana sonriente.

- Bueno, ya terminamos con lo de las medidas, creo que es suficiente por hoy, si sigo aquí no tendré tiempo de terminar mi tarea de química para mañana.- Respondió una de las chicas del comité.- ¡Los veo luego!

Los miembros del comité abandonaron el gimnasio, dejando a solas a Yoko, Josh y Diana.

- Vaya, veo que hasta Josh terminó ayudando en lo del baile.- Dijo Diana.

- Qué puedo decir, Yoko me obligó a ayudarle con lo de las medidas, pero eso no importa ¿Qué haces aquí?

- Estaba buscándolos, Brett me dijo que los encontraría aquí. Tengo noticias.- Diana miró a todos lados antes de hablar para asegurarse de que nadie pudiese escucharlos.- Josh ¿Recuerdas la cosa que nos persiguió anoche? Algo similar atacó la casa de la rectora de la academia de cocina, M.O.M. nos envió a revisar el lugar y adivina qué, encontramos una sustancia que al analizarla arrojó que pertenece a un mutante.

- ¿Un mutante dices?- Los ojos de ambos chicos se abrieron como platos ante la noticia.

- ¿Crees que tenga que ver con la criatura?- Preguntó Yoko.

- No es seguro pero sí probable, todo indica que fueron enviados por Libra, y de ser así significa que de verdad están creando mutantes. Apuesto a que en el futuro uno de ellos se les saldrá de control, lo encerrarán en ese planeta recóndito, logrará escapar y destruirá la galaxia.

-Si Libra está creando mutantes y la captura del espía afectó la apariencia de la criatura no hay dudas de que parece prometedor ¿Ha logrado el Centro encarar a Libra?- Preguntó Josh.

- No aún, M.O.M. dice que no contamos con pruebas lo suficientemente buenas como para hacerlo.

- En ese caso las cosas no se ven tan positivas, aún si existe la posibilidad de que sean ellos, sin las herramientas para detenerlos no cambian mucho las cosas, aunque al menos probablemente vamos por buen camino.

- Eso espero, por lo menos ya sabemos a quienes dirigir nuestra atención. Por cierto, hoy no pude evitar pensar en Brett por un momento ¿No crees que está mal que pase encerrado tanto tiempo?

Ambos adolescentes se miraron sorprendidos ante la pregunta de Diana, para ellos ver a Brett frente a una computadora era usual, no podían imaginarlo anhelando salir a dar una vuelta.

- Claro que no, el enano está acostumbrado.

- ¡Vamos Josh, esta vez no lo está haciendo por elección propia!- Exclamó Diana.- Brett necesita tomar algo de aire, no pueden tenerlo como a un esclavo revisando información en la computadora mientras ustedes dos se divierten.

- Bueno ¿Qué propones entonces?

- Simple, propongo que llevemos a Brett al centro de Torrington a dar una vuelta este fin de semana, si alguien nos ve diremos que es un primo de Yoko, además, los fines de semana no es raro ver gente ajena a la academia, incluso M.O.M. se pasea por aquí de vez en cuando y nadie ha dicho nada al respecto ¿Qué opinan?

Ambos chicos se miraron sin parecer muy convencidos al respecto.

- Pues… no es una mala idea.- Comentó Yoko.-pero no sé si aceptará algo como eso, está decidido a evitar alterar el pasado tanto como pueda.

- En ese caso hagamos la prueba, pregúntenle qué quiere y entonces tomaremos una decisión.- Josh dejó escapar un suspiro tras oír las palabras de Diana.

- Está bien, haremos las cosas a tu manera, le preguntaremos e intentaremos convencerlo de salir, pero no podemos asegurarte nada ¿Entendido?- Dijo Josh en un intento por dejar tranquila a Diana respecto al tema.

- ¡Claro! Sólo quiero intentar hacer su estadía aquí más agradable, se lo debemos como compañeros, así que tenemos que convencerlo a como dé lugar.- Exclamó Diana emocionada, estaba decidida a recompensar a Brett por todo su trabajo duro incluso si debía ser contra su voluntad.