Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo XV
Oculto al interior

La alarma del reloj sobre el escritorio de M.O.M. comenzó a sonar en señal de que ya era suficiente trabajo extra por un día, habían pasado varias horas desde el término de su jornada laboral y aun así se rehusaba a dejar la oficina, estaba agotada pero aquello nunca había sido un impedimento para continuar con su labor. Pese a su esperanza inicial de que las cosas se calmasen en el Centro tras la captura de Myers, su testimonio acabó por provocar todo lo opuesto, con una agencia como Libra espiándolos la preocupación frente al caso no hizo más que aumentar y como resultado las cosas en la oficina eran mucho más agitadas que de costumbre. Hubiese querido centrar todo su interés en resolver el caso, sin embargo sus labores como directora del Centro se lo impedían, después de todo descuidarlas podría traer grandes problemas para la Tierra y si había algo que la enorgullecía era lo bien que realizaba su trabajo de mantener la paz entre los humanos y otras razas alienígenas gracias a su excelente desempeño.

- ¿M.O.M.? ¿No crees que es muy tarde para seguir en la oficina?- La voz de Billy interrumpió sus pensamientos.

- No tengo alternativa, no he podido dedicarle tanto tiempo al caso de Libra como quisiera y preferiría encargarme personalmente de él, que otra organización se meta con el Centro es algo que no puedo perdonar.

- Entiendo tu preocupación, pero a este paso terminarás pasando toda la noche despierta y no creo que sea bueno considerando que mañana también tienes trabajo por hacer, además no hay de qué preocuparse ¡Martin se está haciendo cargo del caso!

- Precisamente eso es lo que me preocupa, es demasiado impulsivo, si hace algo estúpido intentando acelerar las cosas podría causar grandes problemas.

- Pero a pesar de eso te agrada su forma de hacer las cosas ¿Verdad?- Comentó Billy con una sonrisa. Pese a las constantes críticas que M.O.M. solía decir en torno al arriesgado comportamiento de Martin sabía que en el fondo a la directora le agradaba verlo actuar de forma tan arriesgada y el que fuese su agente favorito pese a su evidente falta de disciplina era prueba de ello, lo que calzaba muy bien con alguien como ella, quien secretamente no era tan asidua a la rectitud de los agentes a su cargo por más que se esforzara en ocultarlo.

- Bien, supongo que es una forma de verlo.- Respondió la directora sonriendo.

- En fin, ya es hora de ir a dormir para mi ¡Nos vemos mañana M.O.M.!

- Si, nos vemos.

M.O.M. se reclinó sobre su sitial para estirar la espalda. Habían pasado más de dos horas desde que la alarma había sonado y pese a su deseo de continuar sabía que exigirse más de la cuenta repercutiría negativamente en su desempeño al día siguiente. Aún contra su voluntad debía dejar el resto de la investigación para otro día.

Abandonó su oficina y se dirigió a la salida de las instalaciones, el cansancio comenzó a cobrar su cuota en ella tan pronto como dejó de lado su computadora, estaba segura de que caería rendida sobre la cama apenas llegase a su apartamento.

Se acercó al sistema de seguridad, el que tras escanearla abrió un portal transdimensional directo a su edificio. Aquella forma de transporte resultaba muy conveniente para los agentes, aceleraba los tiempos de traslado de formas insuperables y hacía de los retrasos algo imposible de justificar.

Al abrir M.O.M. la puerta de su apartamento algo la hizo sentir incómoda, el lugar no emitía la vibra usual pese a verse como de costumbre. Revisó cada rincón buscando si tal vez alguien había llegado sin avisar pero no encontró a nadie, todo indicaba que estaba despejado, sin embargo la incómoda sensación de estar siendo observada no desaparecía.

Fue entonces cuando recordó la filmación de las cámaras de vigilancia en casa de Marianne y las palabras de Diana se le vinieron a la mente, considerando los antecedentes era probable que se tratara de la misma criatura y si había sido capaz de acechar a Diana no sería extraño que pretendiese ir tras alguien más relacionado al caso. Sólo una cosa era segura: de ninguna manera dormiría ahí con un monstruo espiándola al interior de su apartamento.

Ultra reloj-u activado: Selección ultra-visor alfa

Un visor holográfico apareció frente a sus ojos tan pronto como apagó las luces, desconocía si la criatura era capaz de ver en la oscuridad, pero prefería arriesgarse a descubrirlo. Observó el lugar de un lado a otro con la ayuda del ultra-visor alfa, percibiendo una sombra iluminada de verde en su radar.

Ultra reloj-u activado: Selección bastón-x

M.O.M. apuntó a la criatura con su bastón-x y lanzó la red de captura, la lentitud en sus movimientos y la facilidad con la que se había dejado atrapar le hizo pensar que tal vez no estaba equivocada al apagar las luces.

- ¡Te tengo!- Exclamó M.O.M., Sin embargo su emoción no duró mucho, en cuestión de segundos la criatura se había reducido a una gran mancha viscosa arrastrándose a toda velocidad dentro del apartamento buscando una salida.

- ¡Oh no, ni pienses que vas a escapar de mí!- Dijo M.O.M. mientras seleccionaba un nuevo artefacto en el menú de su ultra reloj-u.

Ultra reloj-u activado: Selección ultra escudo-u

Activó el escudo-u en dirección al monstruo tan rápido como pudo y, rodeándolo con una burbuja protectora, consiguió atraparlo justo antes de que escapase a través del drenaje.

Ultra Escudo-u activado: Duración treinta segundos

La viscosa criatura había sido capturada, sin embargo aún no podía cantar victoria, tenía treinta segundos para encerrarla en algo más duradero que el ultra escudo-u y debía darse prisa. En momentos como este lamentaba que los científicos del Centro aún no fueran capaces de dar una duración mayor al escudo-u, su tiempo de funcionamiento parecía una broma de mal gusto.

Se apresuró en prender las luces y miró a su alrededor, el frigorífico parecía un buen lugar para encerrarlo considerando lo limitados de sus recursos en ese instante. Se dio prisa en sacar de su interior lo poco que contenía para meter dentro la burbuja y, una vez atrapada en su interior, dejar caer el artefacto con las puertas cerradas de cara al suelo.

Sin un segundo que perder, M.O.M. arrastró un pesado sofá y lo colocó encima del frigorífico asegurándose de que la criatura no pudiera escapar, aquella prisión no aguantaría por siempre, pero por lo menos le daría tiempo para comunicarse con el Centro y pedir refuerzos.

- M.O.M. ¿Qué sucede? No es usual que llames a esta hora.- Respondió Billy medio dormido desde el otro lado de la pequeña pantalla del ultra reloj-u, llevaba puesto un piyama celeste oscuro acompañado de un lindo gorro terminado en un pompón.

- ¡Billy, es una emergencia! Acabo de encontrar a una criatura en mi apartamento ¡Necesito refuerzos ahora mismo!- Los gritos de la directora sumados a la emergencia despertaron por completo al extraterrestre.

- ¡Entendido M.O.M., enviaré una unidad de contención enseguida!- Exclamó Billy nervioso antes de cortar la llamada.

Diana permanecía sentada en una mesa de la cafetería terminando de comer su almuerzo junto a un par de chicas del comité organizador con las que conversaba alegremente, hasta el momento las clases se desarrollaban sin interrupciones, dándole la sensación de que tal vez este día sería normal. Era agradable contar con veinticuatro horas para ser una estudiante en vez de un agente secreto para variar.

- ¡Diana, sabía que estarías aquí!- Gritó Martin desde la entrada a la cafetería.

- Claro que estaría aquí.- Respondió Diana al ver al chico correr hacia su mesa exaltado, atrayendo la atención de todos en la cafetería como de costumbre.- Como gran parte de la academia ¿Acaso olvidas que es la hora del almuerzo?

- ¡No hay tiempo para eso! ¡Pasó algo grande! Rápido, debes venir conmigo.- Exclamó Martin entre escandalosos gestos mientras la agarraba del brazo para arrastrarla lejos de la mesa frente a la mirada sorprendida de sus compañeras.

- ¡Espera, aún no termino de comer!

- ¡Pues pídele a una de tus amigas que te cuide el almuerzo, no hay tiempo que perder!

Ambos hermanos se alejaron de la cafetería y tras vigilar que nadie estuviese alrededor se escondieron en la bodega de servicio. Una vez dentro Diana se apresuró en exigir una explicación, esperaba que de verdad se tratara de algo importante y no una de las tontas teorías de Martin sobre alienígenas en la academia.

- ¿Qué sucede ahora Martin?

- ¿Recuerdas la cosa que te persiguió y que después atacó la casa de la profesora de cocina? ¡M.O.M. la capturó!

- ¿Qué? ¿Cómo?- Preguntó Diana sorprendida.

- Nuestro monstruoso amigo se metió en su apartamento, M.O.M. lo descubrió y bueno… ya sabes que nadie sale bien de un encuentro con ella.

- ¡Vaya! Supongo que son buenas noticias…- Comentó Diana.- ¿Pero cómo es posible que esa cosa supiera dónde vive M.O.M.?

- No lo sé, probablemente igual a como descubrió que estudiamos en Torrington.

- ¿Cómo pudo enterarse de eso?

- Quién sabe, de seguro el espía le informó nuestro perfil a Libra antes de ser capturado.

- O Libra aún tiene acceso a la información del Centro y de esa forma consiguió nuestros datos...- Comentó Diana asustada.- Martin, necesitamos hablar con Billy ahora.- La chica agarró con un gesto rápido el brazo izquierdo de su hermano para hacer uso del reloj-u. Necesitaba obtener más información, si Libra había podido acceder a sus datos nada le aseguraba que no fueran capaces de revisar los avances de la investigación sobre ellos.

- ¡Oye tranquila! Yo me encargo.- Respondió Martin realizando la llamada luego de arrancar en un rápido gesto su brazo de las manos de Diana.

- ¿Qué tal Martin?- Saludó el extraterrestre con su alegría usual.- Veo que Diana ya está contigo ¿Le contaste lo que sucedió verdad?

Antes de que el joven agente pudiese responder, Diana interrumpió:

- Hola Billy, así es, Martin me contó lo sucedido ¿Tienen alguna idea de cómo esa cosa supo dónde vive M.O.M.?

- No lo sabemos, pero lo más probable es que quien lo envió haya tenido acceso al archivo con información privada de nuestros agentes, no sabemos exactamente cómo ni cuándo consiguió esos datos, M.O.M. decidió realizar un interrogatorio rápido al espía para ver si podemos averiguar algo.

- ¿Qué hay de los avances en el caso? ¿Creen que Libra pueda tener acceso a ellos?- Preguntó Diana con evidente nerviosismo al extraterrestre.

- Tranquila, no hay forma que puedan revisarlos, están dentro de una categoría a la que sólo M.O.M. tiene acceso, no deberían ser capaces de llegar tan lejos aun teniendo espías infiltrados.

- ¡Oye Billy! ¿Han estudiado ya a la criatura?- Preguntó Martin volviendo a tomar la palabra.

- Estamos trabajando en ello, por el momento sabemos que aparte de ser capaz de volverse invisible puede cambiar su estado de sólido a líquido y parece no ver bien en la oscuridad.

- ¿Crees que sea la misma criatura que me persiguió aquí en Torrington?- Preguntó Diana.

- Es difícil de saber, no produce la misma secreción que la criatura que entró a la casa de la profesora de cocina, así que podrían ser diferentes.

- Sea cual sea la respuesta todo indica que esas cosas son más de una, que horrible…- Comentó Diana preocupada ante el descubrimiento, si había más de una criatura suelta la captura de M.O.M. no les aseguraba estar a salvo.

Indiferente a la preocupación de Diana, Martin cambió el foco de la conversación a lo que verdaderamente le interesaba:

- Como sea ¿Billy, te importaría si vamos a echarle un vistazo al monstruo?

- ¡Martin, esto es serio!- Exclamó Diana sorprendida ante la despreocupación de su hermanastro.- No es hora de que vayamos a molestar al Centro sólo porque tú quieres jugar con el monstruo.

- ¡No quiero jugar con el monstruo! Quiero observarlo de cerca para dar mi veredicto sobre su origen.

Frente a la inminente discusión, Billy se apresuró en responder, las cosas estaban lo suficientemente agitadas en el Centro como para tener que además lidiar con los conflictos familiares tan usuales entre Martin y Diana, por lo que estaba decidido a evitar cualquier nueva pelea entre ellos.

- Tranquilos chicos, pueden venir a verlo, ya tomamos todas las muestras necesarias y están siendo analizadas por M.O.M. en su oficina.

- ¿En su oficina dices? ¡Puedo ir a darle una mano!- Exclamó emocionado Martin, imaginándose trabajando hábilmente con el avanzado equipo científico de M.O.M. con todo el profesionalismo que sólo en sus sueños sería posible.

- Te aseguro que no será necesario.- Comentó Billy.- Pero tenemos a la criatura en las celdas del bloque C, pueden ir a darle un vistazo si quieren, tal vez si tienen suerte podrán verla.

Los dos adolescentes se dirigieron al Centro mediante un portal transdimensional abierto en plena bodega de servicio.

Martin Mystery, autorizado
Diana Lombard, autorizada

-¿Java no vino con ustedes?- Preguntó Billy al ver a los dos hermanos cruzar el sistema de seguridad del Centro.

- No, está trabajando en la cafetería, considerando que sólo vinimos a echarle un vistazo a la criatura preferimos no molestarlo.- Respondió Martin.

El grupo se dirigió al bloque C junto a Billy, quien los condujo por entre los iluminados pasillos en dirección a la celda de la nueva captura. Diana odiaba visitar ese lugar, los gritos desesperados de las criaturas enfadadas a causa del confinamiento le daban una sensación desagradable que solía tardar horas en abandonar su cabeza. Nunca había estado de acuerdo con la forma en que el Centro lidiaba con sus capturas, sin embargo sus quejas nunca eran tomadas en cuenta y las veces que intentó expresar su desacuerdo no obtuvo más que una respuesta evasiva e indiferente por parte de M.O.M.

Martin por el contrario no parecía compartir su sentimiento, pese al tenso ambiente del lugar le encantaba mirar a las criaturas en sus celdas y actuaba como si estuviese visitando un zoológico, su compromiso con el Centro era lo suficientemente fuerte como para que hiciera la vista gorda respecto a cómo manejaban las cosas con tal de trabajar para ellos.

- Bien, aquí estamos.- Dijo Billy señalando una celda vacía.- Parece que no tiene intenciones de mostrarse.

- No te preocupes Billy, puedo solucionarlo.- Respondió Martin mientras activaba su reloj-u.

Reloj-u activado: Selección lentes alfa.

Martin observó la celda a través de los lentes alfa, pudiendo distinguir una figura redonda del tamaño de un perro grande oculto en un rincón de la celda, no movía ni un músculo y parecía tenso.

- ¡Ahí está! Puedo verlo.

- ¡Déjame ver!- Dijo Diana arrebatándole los lentes alfa a su hermanastro. Era tal como decía Martin, con los sensores de los lentes era posible ver a la criatura.

- Hemos descubierto que cuando se vuelve líquido pierde su invisibilidad.- Comentó Billy.- sólo puede activarla estando en su forma sólida.

- ¿Sabes si tiene alguna clase de ataque?- Preguntó Martin emocionado ante la misteriosa nueva captura del Centro.

- Pues no parece tenerlo, hasta el momento nuestro análisis no ha arrojado ninguna clase de habilidad particularmente peligrosa, es como si lo hubiesen enviado a espiar más que para atacar a M.O.M.

- No hay duda.- Mencionó Diana en actitud seria.- Esto es sólo una amenaza, están enviándolas como una advertencia, querían que las encontráramos para dejarnos en claro que saben quiénes somos. Estoy segura de que tienen muchos más monstruos como este, incluso peores.

- ¿Estás segura de lo que dices Diana?- Preguntó Billy asustado.- Si es así sólo se vienen cosas peores…

- No voy a negarlo, también creo lo mismo.- Respondió Martin sin parecer preocupado ante la noticia.- Necesitamos detener a Libra cuanto antes si queremos que estas amenazas terminen.

- Billy ¿Crees que analizando a la criatura podrás descubrir algo que sirva como prueba para inculpar a Libra?- Preguntó Diana.

- Espero que sí…- Dijo el extraterrestre con voz temblorosa, la situación no le agradaba para nada, especialmente considerando que el Centro estaba recibiendo amenazas.

- Bien, no nos queda más remedio que esperar por los resultados del análisis. Supongo que es hora de volver a Torrington.- Comentó Diana, ansiosa por salir de ese horrible lugar.

- ¡Hablando de resultados!- Exclamó el extraterrestre.- Diana, olvidaba decirte que hoy recibimos la aprobación para realizar el interrogatorio que le solicitaste a M.O.M., está agendado para mañana, espero que no tengan problema con ello.

- ¿Mañana? ¿No te parece que es demasiado pronto?- Preguntó Diana sorprendida ante la noticia, no esperaba que le dieran tan poco tiempo para preparar el interrogatorio.

Sin parecer preocupado ante la reacción de Diana, Billy respondió:

- Para nada, usualmente intentamos acelerar los procesos tanto como sea posible una vez recibimos la aprobación de interrogatorio, además su viaje a Washington será por un portal, así que no les quitará demasiado tiempo.

- ¡Pero acabamos de enterarnos!- Exclamó Diana molesta.- ¿Qué pasaría si tuviésemos planes para mañana?

- Según su agenda estudiantil mañana no tienen nada particularmente importante a la hora del interrogatorio, así que estamos seguros de que no hay excusa que justificase su ausencia.- Respondió Billy sonriendo.

- Espera ¿Conocen nuestra agenda estudiantil?- Preguntó Martin.

- Por qué será que no me sorprende...- Murmuró Diana molesta.

Tras regresar a Torrington los hermanos continuaron con su rutina diaria de estudiantes, sin embargo la concentración de Diana parecía jugar en su contra. El interrogatorio al científico de Genosplice invadía su mente y sabía que Martin no era lo suficientemente reflexivo como para dejar en sus manos la planificación de las preguntas, cualquier error podría implicar perder pistas importantes. Necesitaban organizar un esquema y volver a estudiar el perfil del sospechoso, por lo que ambos chicos decidieron dedicar la tarde a armar un plan para el interrogatorio del día siguiente.

- Repasemos el informe una vez más.- Mencionó Diana mientras permanecía sentada en el escritorio del dormitorio de Martin revisando sus apuntes en torno al caso.- Nuestro sospechoso es el doctor Maurice Muncey, quien estuvo a cargo de la investigación de ingeniería genética envuelta en el caso del hombre rata, trabajó en Genosplice a partir de 1995 y fue supervisor de varias investigaciones para la farmacéutica.

- Bien, ya tenemos un perfil general: Sabemos lo que estudió, sus trayectoria, su lista de contactos, sólo nos falta descubrir qué cenó ayer y sabremos prácticamente toda su vida.- Respondió Martin de forma irónica desde su asiento en el Mini-Centro.

- Martin, tenemos que tener en claro cada detalle, no podemos descuidar nada.- Exclamó Diana irritada ante la burlesca reacción de su hermanastro, observándolo desde el escritorio repleto de papeles relacionados al caso.

- Como siempre estás exagerando.- Dijo Martin mientras abandonaba su puesto en el Mini-Centro para acercarse a Diana.- deberíamos empezar por lo más obvio, acercarnos a él y preguntarle…- Las manos de Martin se apoyaron de golpe en los hombros de su hermanastra para zamarrearla agresivamente.- ¿Qué significa el código que usaste en estos correos? ¿Trabajas para Libra? ¡Respóndeme criminal!

- ¡No podemos llegar con un acercamiento tan directo!- Comentó Diana con voz temblorosa a causa de los incesantes zamarreos de Martin.

- ¡Claro que sí! Después de todo eso es lo que de verdad nos importa y debemos ir al grano.

- ¡Claro que no!- Exclamó Diana tras liberarse de las manos de su hermano.- Lo que debemos hacer es comenzar por preguntarle cosas generales, como por ejemplo si conoce al doctor Vincent Ballard y qué relación tiene con él.

- Y también si sabe de alguna academia de cocina en Washington que actúe como pantalla para cubrir una red que trafica información ultra-secreta.

- ¡Martin! No va a ser tan honesto.

- ¿Ah no? ¿Acaso olvidas que el sujeto está en prisión y que si lo descubren intentando evitar que resolvamos el caso aumentarán su tiempo tras las rejas? ¡Tenemos la ventaja!

- Si, pero no estamos seguros de que decir eso funcione ¿Qué pasa si resulta ser un mentiroso profesional?

- Entonces le diremos que si lo descubrimos mintiendo será transformado en un hombre rata con la fórmula que creó.

- ¡Suficiente!- Diana se levantó de su asiento indignada, no podía creer que ni siquiera en un momento como ese Martin fuese capaz de actuar con seriedad.- No estás ayudando con esto, si no vas a ponerte serio será mejor que decida las preguntas del interrogatorio yo sola.

Martin se encogió de hombros mientras la observaba con gesto indiferente, realmente parecía considerar todo el asunto de la planificación una pérdida de tiempo.

- Diana, he visto suficientes películas para saber exactamente como es un interrogatorio y déjame decirte que todo se basa en la emoción.- Dijo Martin mientras rodeaba a Diana con el brazo.- Sólo debes dejar que tus sentimientos fluyan y entonces ir, mirar a tu sospechoso a los ojos y… ¡Gritarle con toda tu ira!- Exclamó en un grito que dejó casi sorda a su hermanastra.- Así ejercerás dominación y tu sospechoso confesará todo.

- ¡Martin, el mundo no es una película y tu estrategia es un asco!- Respondió Diana sacándose de encima el brazo de su hermanastro.- Esto no tiene ningún sentido, estoy perdiendo mi tiempo pidiéndote ayuda.

- ¿A dónde vas?- Preguntó al ver a Diana guardar en su bolso los papeles relacionados al sospechoso para luego abandonar la habitación.

- Me marcho a mi cuarto, si voy a tener que organizar esto sola necesitaré paz y tranquilidad.- Respondió Diana molesta.

- ¡Como gustes!- Exclamó con su alegre todo usual justo antes de que Diana cerrara la puerta de golpe, estaba tan acostumbrado a la irritabilidad de su hermana que las peleas con ella eran simplemente parte de la rutina.

Diana entró a su habitación y cerró la puerta con llave, conociendo a Martin no sería extraño que viniera a molestarla aun estando ocupada con el caso. Tomó asiento en su escritorio y comenzó a idear la estrategia para el interrogatorio, necesitaba dejarle claro al sospechoso que no estaban en su contra y que su testimonio sería tratado como el de un testigo, su condena no aumentaría a menos que ocultase información y obstruyera con ello la investigación, así como que su identidad sería protegida en caso de que revelase algo que pusiera en riesgo su seguridad.

Necesitaba tomar nota, eran muchos los detalles a recordar y debía tenerlos presentes durante el interrogatorio. Movió su mano para alcanzar el lápiz más cercano empujándolo sin querer al suelo.

- Lo que faltaba...- Exclamó irritada Diana antes de agacharse a recoger el lápiz que para su mala suerte había rodado lejos del escritorio, ocultándose en algún rincón fuera de su vista.- ¡Oh no! ¿Dónde estará? Apuesto a que está bajo la cama...- Pensó Diana en voz alta mientras se agachaba para buscarlo.- ¡Aquí está!

Un ligero brillo atrajo su atención, estaba segura de que debía ser el lápiz perdido. Estiró el brazo y agarró el objeto, aquello no se sentía como un lápiz sino como una tarjeta, lo cual era extraño porque no recordaba haber perdido nada como eso.

- ¿Qué es esto?- Se preguntó Diana a sí misma en voz alta tras extraer el objeto oculto bajo la cama.- No recuerdo haber tenido algo como esto entre mis cosas.

Tras inspeccionar unos segundos la tarjeta metalizada pensando que podía tratarse de un dispositivo de espionaje instalado por Libra no consiguió detectar nada extraño, no fue hasta que sus dedos rozaron unos pequeños puntos similares a los de una placa en braille que la tarjeta cambió inesperadamente de forma, transformándose en una pantalla holográfica del tamaño de una libreta mediana la cual reconoció al instante.

- ¡Es ese extraño aparato que Josh traía consigo el otro día!- Exclamó Diana sorprendida ante su hallazgo.- Debió olvidarlo aquí la noche que se quedó conmigo.

Observó con mirada curiosa el extraño dispositivo futurista entre sus manos, intentando contener el fuerte deseo que la invadía de inspeccionarlo más a fondo.

- ¡No debo!- Exclamó Diana en voz alta desviando la mirada del aparato.- Entrar en contacto con artefactos del futuro podría provocar cambios a gran escala ¡Es demasiado irresponsable arriesgar el bienestar del espacio-tiempo sólo para saciar mi curiosidad!

Sin embargo sus pensamientos no resultaban tan responsables como sus palabras, la tecnología del futuro parecía tan diferente y aún recordaba los gráficos del juego de Josh. Quería experimentar una probada de lo que ese futuro de fecha desconocida deparaba aunque fuese sólo un poco.

- Bueno… pensándolo bien podría probar jugar un poco de ese juego del otro día, no creo que dar una mirada a un simple videojuego vaya a provocar muchos cambios, después de todo Josh y los demás están haciendo cosas mucho más peligrosas que eso ¿Verdad?

Ansiosa por develar los misterios del aparato centró toda su atención en él. No poseía un ratón ni tampoco un teclado físico, lo que le hizo pensar que tal vez funcionaría de manera táctil. Deslizó sus dedos por la pantalla holográfica, sintiendo un escalofrío de emoción recorrerla al ver moverse la pantalla. Había acertado en su teoría.

- Bien, ahora busquemos ese juego que me mostró Josh el otro día…

Tras una revisión de todos los íconos fue inspeccionando uno por uno los que parecían ser juegos, acertando en cada ocasión. Era increíble que pese al paso del tiempo y a las diferencias en la calidad gráfica la esencia parecía mantenerse intacta, las historias eran similares a las que recordaba haber visto en los videojuegos que jugaba Martin y el concepto, en una versión un poco más compleja, no distaba mucho del de los tontos juegos que su hermano disfrutaba.

Tras revisar cada uno de los juegos pensó que era momento de apagar el aparato, ya podría devolvérselo a Josh la próxima vez que se encontraran. Sin embargo la probada de los videojuegos no había sido suficiente, quería continuar inspeccionando los archivos y ver qué más podía encontrar. Sabía que era irresponsable de su parte, pero no todos los días tenía a su disposición una ventana al futuro bajo su cama y dejarla ir sin antes dar una mirada más a fondo se le hacía una oportunidad desperdiciada. Si la vida le había dado la chance de acceder a algo como eso era por algo y debía aprovecharlo.

Comenzó a revisar cada archivo contenido en el dispositivo con la curiosidad invadiéndola: Había archivos de música, fotografías, videos y varios íconos cuya función no lograba reconocer. Muchos parecían requerir de una conexión a internet para funcionar, lo que fue curioso considerando que no había nada que se asemejara a un puerto que permitiese conectar el aparato a un cable de red.

- ¿Qué es esto? Son fotos del futuro… no debería verlas, pero…

Diana fue incapaz de contener su curiosidad, con dedos temblorosos a causa de la emoción revisó una por una las fotos en el archivo. Casi todas parecían haber sido tomadas en un lugar muy luminoso y lleno de vegetación, haciéndola preguntarse si no sería tal vez esa la academia de la que venían los chicos.

- ¡Miren esto! ¡Son Yoko, Brett y Fluffy! No mentían al decir que el cabello de Yoko solía ser mucho más llamativo.- Exclamó Diana al ver a la chica llevar una intensa tintura roja combinada con un flequillo amarillo, dando la sensación de representar una llamarada, su ropa también parecía muchísimo más estrafalaria comparada con la que solía usar en Torrington.

Siguió revisando las fotos una por una, encontrándose todo tipo de cosas curiosas ¿Por qué habían tantos postres entre su archivo fotográfico? Debían gustarle mucho para tomarles fotos con tanta frecuencia. Diana continuó inspeccionando el archivo, encontrándose en una de las fotografías al grupo junto a un imponente hombre de cabello completamente canoso y densas cejas oscuras, parecía sumamente serio, especialmente en contraste con los chicos.

- Me pregunto quién será… ¿Tal vez el padre de Josh? Ahora que lo pienso tienen cierto parecido.- Pensó Diana en voz alta, el hombre de la fotografía daba una sensación que coincidía con la descripción que Yoko le había dado.

Siguió revisando las fotografías encontrando muchas de Josh andando en motocicleta y rodeado de otras personas desconocidas para ella, destacando una chica de cabello celeste que se repetía en varias fotos ¿Sería acaso su novia? Lamentaba no poder preguntarle considerando las circunstancias.

Terminó de ver las fotos sin siquiera pensar en la posibilidad de dejar de revisar el aparato, ya no había vuelta atrás y después de todo lo que había visto sin duda nada podría empeorar, por lo que se permitió seguir revisando cada archivo con la emoción de un niño abriendo regalos en navidad, o al menos así fue hasta que encontró aquella carpeta…

"Para Joshua"

El nombre capturó inmediatamente la atención de Diana, aquello era sin duda algo personal ¿Pero podría acaso ser más comprometedor de lo que ya había visto? Seriamente lo dudaba, por lo que con dedos temblorosos seleccionó la carpeta, encontrando en su interior algo que le hizo sentir un escalofrío recorrerla de pies a cabeza.

- ¿Qué significa esto?- Pensó Diana en voz alta.- ¿Por qué está M.O.M. en esta fotografía?

No podía creer lo que veían sus ojos: frente a ella, en una foto del futuro, se encontraba sin ninguna duda la directora del Centro, parecía tener la misma edad que en el presente, llevaba ropa casual y a su lado un hombre de cabello castaño oscuro la acompañaba.

Aquello no tenía sentido, sin embargo las fotos no mentían, quien aparecía era indudablemente M.O.M., posando con una expresión tan dulce que parecía irreal, jamás pensó que la directora pudiese siquiera sonreír de esa forma.

Seleccionó la siguiente fotografía, esta vez una foto matrimonial en la que M.O.M. aparecía vestida de novia junto al mismo hombre de la foto anterior. Ahora podía estar segura de ello, ese sujeto era su esposo.

- Esto no es posible, M.O.M. no está casada, a menos que… ¡No puedo creerlo, M.O.M. se va a casar en el futuro!- Aquella revelación había tomado a Diana por sorpresa, jamás pensó que la directora llegaría a casarse a esta altura de su vida, especialmente considerando cuan ocupada se encontraba su agenda con todo el tema de dirigir el Centro.

Aún se veía muy joven en las fotografías, eso sólo podía significar que aquello ocurriría muy pronto.

Revisó el siguiente archivo, encontrándose con una foto de M.O.M. junto a su esposo y un hombre robusto sosteniendo a un pequeño bebé de meses cuyo negro cabello apenas comenzaba a cubrirle la cabeza. No fue hasta un par de fotografías más tarde que pudo ver a la criatura entre los brazos de la directora, dejándole a Diana en claro que aquel bebé era suyo ¿Pero por qué Josh poseía fotografías como esas? Era fácil suponer la respuesta, pero necesitaba pruebas contundentes que le permitiesen confirmar su teoría, por lo que deseosa de encontrar la verdad deslizó cada fotografía hasta dar con lo que buscaba: cargado en los brazos del que parecía ser su padre y convertido en un pequeño niño con su cabello totalmente visible, Diana pudo dar con su prueba definitiva.

- ¡No es posible, Josh en verdad es hijo de M.O.M.!- Exclamó Diana tan pronto como pudo ver el pequeño mechón rubio con forma de rayo a un costado de la cabeza del niño.- Ahora entiendo por qué discutía con ella de forma tan casual...

A partir de ese descubrimiento todo pareció aclararse para Diana, pudiendo comprender finalmente cómo es que Josh sabía de la existencia del Centro y parecía tan familiarizado con todo. Por eso conocía a Martin y a los demás, siendo hijo de M.O.M. debió pasar mucho tiempo alrededor de los agentes a cargo de la directora. Eso también le permitió a Diana determinar de qué año aproximadamente provenían, considerando lo joven que seguía siendo M.O.M. en las fotografías con el bebé y la edad de Josh debían venir aproximadamente de alrededor del 2025 ¡Con razón Martin y los demás seguían vivos!

Oficialmente podía decirlo: Sabía aproximadamente el año en que la Tierra sería destruida de no lograr detener a la criatura.

Volvió a levantar el aparato decidida a terminar de revisar las fotografías del archivo, definitivamente no podría encontrar nada más revelador que lo ya visto después de todo.

La siguiente fotografía era del esposo de M.O.M., esta vez junto a un pequeño Josh que no parecía tener más de cinco años, su llamativo rayo en el cabello lo hacía imposible de confundir con alguien más.

- ¿Este hombre es el padre de Josh no es así?- Pensó Diana en voz alta mientras recordaba la fotografía del grupo junto al imponente sujeto de cabello gris, cuya apariencia había cambiado tanto que resultaba difícil reconocer al joven esposo de M.O.M. en ella. Sólo las densas cejas oscuras permanecían en su rostro a pesar de los años.

Continuó viendo el resto de fotografías, todas de Josh y su padre, incluyendo una en que ambos, cada uno con lo que parecía ser su apariencia actual, posaban juntos en algo que daba la sensación de ser una especie de premiación, Josh cargaba un diploma y vestía un extraño traje que le hizo a Diana pensar que debía tratarse del uniforme de su escuela.

Tras revisar las fotografías, un documento en formato desconocido llamó su atención. Sin pensarlo dos veces le dio click: Era un archivo de texto con el mismo nombre de la carpeta que contenía toda la colección de fotografías.

"Querido hijo:
Sé que nuestra relación no fue de las mejores y que cometí muchos errores, por todos ellos te pido perdón, sé que no fui el excelente padre que hubiese deseado ser, pero quiero que sepas que a pesar de todo eres lo más importante para mí, lamento no haberlo expresado hasta ahora.

Guardé esta carta en tu holocard junto con algunas fotografías esperando que incluso si debes vivir para siempre en otro tiempo nunca olvides a tus padres, espero que no las borres si las encuentras.

Se despide deseándote lo mejor.
M. Kirkpatrick.
Tu padre."

La carta le dejó a Diana una sensación agridulce, podía notar en sus palabras que la relación entre Josh y su padre no era de las mejores, tal vez por eso el chico parecía poco preocupado ante la idea de quedarse en el pasado comparado con sus compañeros.

Sin embargo la sorpresa ante la noticia de que M.O.M. se casaría y tendría a Josh en el futuro próximo seguía cobrando su cuota en Diana, era increíble pensarlo. Se preguntó si la directora conocería ya al que sería su futuro esposo, no recordaba a nadie en el Centro que se apellidara Kirkpatrick, sin embargo aquello no representaba gran cosa, no conocía a todos los agentes y la vida privada de M.O.M. era todo un misterio para ellos, de no ser por las contadas ocasiones en que habían tenido acceso a detalles personales de su vida no sabrían absolutamente nada de ella más allá de su rol como directora del Centro, por lo que era difícil saber si tal vez era su novio.

- Kirkpatrick…- Pensó Diana en voz alta.- Tal vez podría buscar M. Kirkpatrick en el Mini-Centro… ¡Pero qué estoy pensando!

Usar el Mini-Centro para investigar al futuro esposo de M.O.M. estaba completamente fuera de posibilidad, si lo hacía la directora podría sin ninguna duda enterarse y aquello podía llegar a cambiar el futuro al punto de afectar incluso el nacimiento de Josh, jamás se perdonaría si el chico llegaba a desaparecer por su culpa.

- Bien, suficiente de Josh por ahora, debo concentrarme en organizar el interrogatorio para mañana.

Esforzándose por volver a recuperar la concentración, Diana regresó a su escritorio y sacó otro lápiz de entre sus cosas, esta vez dejándolo en un lugar del que no pudiera escapar con facilidad. Iba a retomar su planificación a como dé lugar, no sería la primera vez que luchase contra la falta de concentración y al igual que en otras ocasiones estaba segura de ganar.