Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo XVII
Un día en Torrington

Una vez de vuelta en el Centro los agentes decidieron hacerle a M.O.M. una visita para informarle de los avances en la investigación y discutir los resultados de los múltiples interrogatorios que habían llevado acabo aquella tarde. Sabían que considerando el desastre que Martin había provocado la última vez, la directora no estaría de humor para aguantarlos en su oficina, pero considerando las circunstancias una charla sobre los avances del caso resultaba más importante que mantener al agente alejado.

- Y bien equipo.- Dijo la directora desde su enorme sitial.- considerando los avances de hoy, incluyendo la muy arriesgada táctica del agente Mystery…- El grupo le dedicó una mirada cuestionadora al chico.

- ¡Oigan! ¿Qué les pasa? ¡No pueden negar que mi plan fue genial!- Exclamó Martin cruzándose de brazos.

- Y no lo niego, pero eso no quita que fue arriesgado.- Comentó M.O.M.- En fin, hicieron un buen trabajo, mucho mejor de lo que esperaba.

- ¿Ves? Y pensar que tú querías volver a las tontas clases de la tarde.- Dijo Martin dirigiéndose a Diana con una sonrisa burlona.

- Se llama ser responsable Martin, algo que no está dentro de tus costumbres.

Ante una nueva discusión entre ambos hermanos, M.O.M. interrumpió levantándose de su sitial y respondiendo con severidad en su voz:

- ¡Menos disputas y más conclusiones! No están aquí para pelearse entre ustedes, sino para decirme qué descubrieron exactamente después de interrogar a la gente de Genosplice.

Diana se apresuró en tomar la palabra:

- Bien, descubrimos que la información empleada en la investigación del hombre-rata provenía del Centro, todo indica que fue adquirida de manera ilegal a través de una red de tráfico que filtra documentos ultra-secretos, el extraño código utilizado en los correos para comunicarse con el doctor Muncey era una forma de cifrar la información. Lo más curioso es que no comercializan con lo que recopilan, sino que lo entregan a laboratorios donde quienes están detrás de la red encargan investigaciones, o al menos eso pensamos basados en el caso del hombre-rata, el doctor Muncey nos dijo que recibió información muy extraña por parte de la red para realizar el estudio, y por lo que nos describió calza perfectamente con uno de los casos del Centro.

- La red no vende información, la distribuye entre sus equipos de investigación… Eso le da mucho sentido a lo que descubrí.- Comentó M.O.M.

- ¿Qué encontraste?- Preguntó Martin.

- Terminamos de revisar la computadora de Marianne Lambert y le hicimos a ella un pequeño interrogatorio el cual nos reveló muchos datos interesantes.

Las palabras de M.O.M. captaron la atención de Diana, algo como eso sólo podía significar nuevas pistas:

- ¿Descubriste por qué se cambió el nombre?

- Así es.- Contestó la directora.- su situación en Francia no era buena y le propusieron sanear sus deudas a cambio de que adoptara una identidad falsa, su misión era hacerse cargo de la escuela de cocina que usaban como fachada en Canadá, en donde tendría que recibir la información obtenida por los espías y repartirla entre una serie de laboratorios. Pensamos que vendían los archivos, pero con lo que ustedes descubrieron es evidente que el motivo real tras la red de tráfico era proveer información a los laboratorios que trabajan para Libra.

- Vaya, ese es un gran avance ¿Descubriste los laboratorios a los que la red proveía información?- Comentó Diana.

- Sí, estaban registrados en la computadora, pero aún no conseguimos ninguna pista que los conecte directamente con Libra, al parecer son muy buenos delegando tareas.

- ¿Les dijo Marianne quién la reclutó en todo esto?- Preguntó Diana a la directora.

- Si, un tal Steven Baker, pero revisamos su perfil y como pueden imaginar no encontramos al Steven Baker que buscamos.

Sin parecer sorprendido, Martin comentó:

- No me digas ¿Otro nombre falso verdad?

- Esta gente es muy cuidadosa escondiendo su rastro, es evidente que Libra quiere evitar ser descubierta a toda costa.

Las palabras de la directora le recordaron a Diana otra de las pistas:

- Por cierto M.O.M. ¿Has investigado la tarjeta de crédito que te entregó Myers?

- Por supuesto, pero el propietario de la cuenta principal también era falso, esta gente sabe muy bien cómo ocultar su rastro.

- ¡Es increíble! Son como una cebolla, están envueltos en un montón de capas ¡Capas de pura mentira!- Exclamó Martin con gestos exagerados.

- Era esperable que esto sucediera.- Comentó M.O.M.- Libra es experta en operar oculta y son muy influyentes, pueden hacer lo que quieran a la hora de manipular información.

- Y hablando de manipular información, según el dueño de Genosplice y su director general el origen de los documentos es desconocido, no saben de dónde salieron, y por supuesto no tienen idea de ninguna clase de red traficando información ultra-secreta.- Comentó Martin en tono irónico, era evidente que no creía en las versiones de Bradley y Graham.

- Bueno, en ese punto es obvio que están mintiendo, por supuesto que uno de ellos debe saber la verdad.- Dijo M.O.M.

- Así es, y pensamos que es Bradley quien está ocultando a las personas detrás de todo esto, la reacción de Graham al interrogatorio de Martin parecía demasiado honesta como para que estuviera mintiendo si consideramos la forma en que fue tratado.- Dijo Diana.

- En ese caso tengo algo que ayudará a que estas personas se sinceren un poco.- Comentó M.O.M. abriendo un archivo en su computadora para mostrárselo a los agentes.- Esta es la lista de la que les hablé, la cual contiene los nombres de los laboratorios a los que la red de tráfico entrega información, y como verán Genosplice es uno de ellos.

- ¡Genial! ¡Esa es la prueba definitiva de que Muncey no estaba mintiendo!- Exclamó Diana.

- Sí, pero ya viste lo decididos que estaban a ocultar la identidad de quién solicitó el estudio, si les mostramos esto dirán que ellos le compraron los datos a la red de tráfico y no tenemos pruebas para contradecirlos.- Dijo Martin en un inesperado tono serio.

- Odio reconocerlo, pero Martin tiene razón, considerando lo decididos que estaban a no revelar la identidad de quien pidió el estudio algo como esto no cambiará las cosas.- Comentó Diana.

- No se preocupen.- Contestó la directora.- aún si ellos no quieren hablar tal vez los otros laboratorios nos den nueva información. He enviado agentes a los lugares mencionados en la lista de Marianne para hacer unas cuantas detenciones por experimentación ilegal y robo de información, aún si no podemos detener a Libra al menos esto enlentecerá sus planes y nos dará algo de tiempo extra.

- ¡Bien pensado M.O.M.!- Exclamó Martin con una sonrisa de triunfo.

- En fin, hicieron un buen trabajo agentes, ahora a esperar lo que la inspección a la lista de laboratorios reporte. Vuelvan a Torrington y disfruten su fin de semana.

Los tres agentes regresaron a la academia ansiosos por armar sus planes para los siguientes días libres, ahora que habían avanzado en el caso de Libra no les quedaba más que esperar por nuevas noticias, o al menos eso era lo que Diana y Java pensaban. Martin por otro lado, aún convencido de la historia que Diana le había contado sobre el origen extradimensional de la criatura que Josh y sus compañeros buscaban detener, estaba seguro de que podría encontrar nuevas pistas si dedicaba más tiempo a investigar los archivos del legendex. Habían descubierto que la red de tráfico surtía con información ultra-secreta del Centro a los laboratorios realizando investigaciones ilegales relacionadas a mutantes, lo que volvía evidente para él que si Libra encontraba un modo de abrir el portal a la dimensión de Josh sería usando la información del Centro como fuente, por lo que debía adelantarse a sus pasos y descubrir qué documentos utilizarían para entonces evitar que llevasen el plan a cabo.

Por su parte, Diana pensaba en Josh y su equipo, no veía a los chicos desde hace un par de días y aún no sabía si los dos adolescentes habían logrado convencer a Brett de salir a dar una vuelta el fin de semana. Sería una buena idea hacerles una visita, así podría pedirle al niño que investigara los perfiles de Bradley y Graham, además de averiguar si estaba de ánimo para una salida el fin de semana.

La chica pensó en ir a su cuarto a buscar la tarjeta que Josh había olvidado, sin embargo acabó desistiendo, si se enteraba de que ella tenía la tarjeta aquello podría levantar sospechas, no podía permitir que Josh supusiera que había revisado el aparato, especialmente considerando que efectivamente lo había hecho, por lo que prefirió intentar ocultársela en su bolso más tarde en vez de entregársela directamente.

- ¿Brett, Josh, están ahí? Soy Diana.- Preguntó la chica dando leves golpecitos a la puerta, la cual se abrió de forma automática, permitiéndole ver a Brett sentado en el escritorio como de costumbre.

- ¡Vaya, que sorpresa verte aquí! ¿Cómo ha ido todo? Josh y Yoko me dijeron que no los habían visto últimamente y estaban muy preocupados, en especial considerando lo de la criatura que te persiguió la otra noche.

- Lamento no haber dado señales de vida, hemos estado muy ocupados con asuntos del Centro.- Respondió Diana mientras tomaba asiento sobre la litera inferior junto a Fluffy, quien la recibió cariñosamente acurrucándose a su lado y emitiendo alegres sonidos.

- ¿Asuntos del Centro? ¿Un caso nuevo?

- No, relacionado a Libra, hemos conseguido nuevos antecedentes.

- ¿Algo sobre la criatura?

- Tal vez, descubrimos finalmente que todos esos extraños diálogos de cocina eran efectivamente un código y que lo usaban para distribuir información robada del Centro entre laboratorios que llevaban a cabo experimentos posiblemente encargados por Libra. Uno de ellos fue el de un caso relacionado a un mutante con el que tuvimos que lidiar hace tiempo. Por cierto, hablando de eso, tengo dos nuevos nombres en nuestra lista de sospechosos y me preguntaba si podías averiguar algo sobre ellos.

- ¡Por supuesto!- Respondió Brett animado ante la noticia, investigar nuevos nombres parecía ser lo más interesante que hacía desde que llegó al pasado.- ¿Quiénes son?

- Charles Bradley, dueño de Genosplice y James Graham, director general de la misma farmacéutica.

- Bien, haré lo que pueda, espero que usen mucho internet porque eso facilitaría las cosas, de todas formas no creo tardar mucho en conseguir algo interesante, ven a verme el domingo por la tarde y de seguro tendré algo nuevo que informar.

- ¿El domingo en la tarde?- La respuesta de Brett le dejó en claro que probablemente no estaba considerando una salida de fin de semana entre sus planes.- Por cierto, me preguntaba si no te gustaría salir a dar una vuelta este fin de semana, ya sabes, ir a divertirnos a la ciudad con Josh y Yoko.

- ¿Una salida dices?- Brett se tomó un instante para reflexionar al respecto.- Sí, recuerdo que Josh y Yoko hablaron de ello y me preguntaron si quería ir, personalmente no creo que sea buena idea, una salida generaría cambios innecesarios en el pasado y debemos ser cuidadosos.

Aquella era precisamente la respuesta que Diana no quería oír, sabía gracias a Josh y Yoko que esperar algo diferente de Brett era pedir demasiado, sin embargo estaba segura de que el niño necesitaba salir y cambiar de aire, su bienestar le preocupaba y se rehusaba a dejar el dormitorio sin intentar convencerlo de aceptar su invitación.

- ¡Vamos Brett! No es innecesario. Dime ¿Cuándo fue la última vez que saliste a tomar algo de aire?

- Hace mucho, pero ya tendré tiempo de hacerlo una vez volvamos a casa.- Respondió el niño sin quitar sus ojos de la pantalla.

- Pero no sabemos cuándo será eso ¿Qué pasa si toma un par de meses? No es bueno para ti permanecer tanto tiempo encerrado.

Brett volvió a dirigirle una severa mirada a Diana antes de responder:

- Lo siento Diana, pero contrario a mis dos irresponsables compañeros yo evitaré al máximo influenciar el pasado, el flujo temporal es muy delicado y es mi deber tenerlo en cuenta en cada una de mis acciones.

- ¿De verdad? Porque considerando que ustedes volvieron al futuro y no desaparecieron a pesar de todo el caos que Josh y Yoko causaron presiento que una pequeña salida por la ciudad no debería causar mayores problemas.

- Entiendo tu punto, pero me temo que no seguiré tu juego, no voy a correr el riesgo, además, ahora que tengo nuevos nombres que buscar ten por seguro que no me aburriré.

Diana dejó escapar un suspiro, era evidente que Brett estaba decidido a no dejar la habitación y a pesar de no parecerle la más saludable de las opciones no le quedaba más alternativa que respetar la voluntad del chico.

Tras despedirse de Brett, Diana regresó a su habitación, considerando que finalmente lograba tener algo de tiempo libre aprovechó de ordenar su agenda y estudiar hasta que el sueño la venciera, la semana de exámenes se acercaba cada vez más y necesitaba estar preparada para entonces.

Un fuerte ruido la despertó, alguien estaba golpeando la puerta ¿Cuánto tiempo llevaría ahí? Sabía que era una persona de sueño pesado, por lo que no le extrañaría que quien estuviese fuera de la habitación llevase fácilmente unos cinco minutos fuera ¿Ya era de día? La luz que invadía su cuarto parecía dejarlo en claro.

- ¿Martin, eres tú? Es sábado, no se supone que estés molestando a esta hora…

La somnolencia de Diana desapareció de golpe al abrir la puerta y encontrarse con Josh, Yoko y Java parados frente a ella, el cavernícola cargaba contra su voluntad a un muy irritado Brett, quien permanecía de brazos cruzados sin pronunciar palabra.

- ¿Qué hacen ustedes aquí?- Preguntó Diana sorprendida.

- ¿No dijiste que querías llevar a Brett a tomar aire hoy?- Respondió Josh.- Pensé que estarías lista considerando que tú fuiste la que tuvo la idea.

- Pero… pensé que Brett no quería salir.

- Dijiste que querías sacarlo de su habitación a como dé lugar, así que invitamos a Java para que viniera con nosotros y nos ayudara con eso.- Yoko parecía muy alegre al explicar la situación, lo cual provocaba en Diana sentimientos encontrados considerando lo irritado que se veía Brett colgando bajo el enorme brazo de Java.

- No lo sé.- Comentó Diana preocupada.- si Brett realmente no quiere salir no creo que sea correcto arrastrarlo…

- ¿Ven? ¡Les dije que esto era ridículo, ahora suéltenme!- Exclamó el niño retorciéndose en un intento por liberarse del fuerte brazo neandertal que lo mantenía prisionero.

- ¡Tonterías! Como tus compañeros de equipo tenemos derecho a intervenir si vemos que estás tomando malas decisiones, y eso es justamente lo que vamos a hacer.- Comentó Josh sin mostrar consideración alguna ante los reclamos de Brett.- Ahora vístete Diana, te esperamos abajo.

El grupo abandonó el pasillo de los dormitorios sin siquiera darle tiempo a Diana de responder. Era difícil para ella comprender cómo las cosas se habían dado de ese modo, pero de todas formas no pensaba fallarle a los chicos. Sin pensarlo demasiado tomó ropa limpia de su closet y comenzó a vestirse a toda velocidad.

Tras bajar casi corriendo las escaleras Diana vio al grupo esperando fuera del edificio, esta vez acompañados para su sorpresa de Billy y Fluffy, ambos utilizando sus respectivos disfraces, quienes esperaban junto a la camioneta del Centro.

- ¿Billy? ¿Qué haces aquí?- Preguntó Diana cada vez más sorprendida.

- ¿Qué tal Diana? ¡Lindo día para un paseo! Java me comentó que iban a salir hoy y le pregunté si podía unirme, las últimas semanas en el Centro han sido tan estresantes que no he podido descansar para nada.- Respondió Billy conmovido, parecía muy feliz de estar afuera, había pasado un buen tiempo desde su última vez en Torrington y el tono de su voz dejaba en claro que le hacía falta un descanso.

- Billy conseguir camioneta del Centro.- Comentó Java.

- ¿Increíble verdad?- Dijo el extraterrestre intentando fallidamente transmitir un aura genial en su actitud.

- ¡Por supuesto!- Comentó Josh.- Considerando cuantos somos habría sido imposible llevarlos a todos en mi motocicleta.

- ¡No puedo creer que vayamos a dar un paseo juntos! ¡Esto es tan emocionante!- Exclamó alegre Yoko.

- Por cierto ¿Qué hay de Martin? ¿No viene con nosotros?- Preguntó el extraterrestre.

- Pues… a decir verdad no pensé que esto se concretaría, así que no lo invité.- Respondió Diana aún sorprendida ante lo que estaba sucediendo.

- ¡Puedo ir a despertarlo si quieren!- Dijo Billy.

- No lo sé.- Respondió Diana.- considerando que Josh va con nosotros dudo que quiera ir, además parecía muy decidido a dedicar el fin de semana a investigar sobre el caso.

- Vaya, que responsable ¿Pero estás segura de que es una buena idea que haga algo como eso en este momento?- Preguntó Josh a Diana. Sabía que la versión conocida por Martin no era del todo verdad e investigar utilizándola como base probablemente sería una pérdida de tiempo.

- Claro, no te preocupes, a Martin le encanta resolver misterios, considéralo una forma de hacer su fin de semana algo más emocionante.- La sonrisa de Diana parecía guardar cierta ironía, lo cual no extrañó a Josh en lo absoluto.

- Bueno, si tú lo dices…- Dijo el adolescente sin parecer muy convencido.

- ¡Vámonos entonces chicos, hay que aprovechar el día!- Exclamó Yoko enérgicamente

- Java conducir, ser buen conductor.

El grupo subió a la camioneta, quedando Java al volante. Después de haberse acostumbrado al manejo del bus escolar Java se había convertido para sorpresa de todos en un excelente conductor, nunca dejaba de sorprender a quienes lo conocían como había logrado aprender a conducir sin problemas a pesar de su fobia a la tecnología, considerando la hazaña como una muestra de que el cavernícola era capaz de superar sus miedos con algo de paciencia y buena técnica de enseñanza. Diana sentía mucho orgullo cada vez que lo veía manejar, aun cuando no podía evitar sentirse un poco avergonzada de que Java se hubiese acostumbrado a conducir más rápido que ella, quien aún no lograba manejar sin ponerse nerviosa cada vez que debía subir la velocidad a más de cuarenta kilómetros.

Llegaron al centro histórico de Torrington y estacionaron la camioneta en uno de los estacionamientos públicos. Llegar al centro de la ciudad era fácil desde la academia, especialmente durante la mañana de un día sábado.

- ¡Al fin estamos en el centro! ¡Todo es tan pintoresco!- Exclamó Yoko emocionada.- ¿No te encanta Brett?

- No realmente...- Respondió el niño ya de pie por sí mismo, parecía haber asumido su mala suerte.

- Y bien ¿A dónde vamos?- Preguntó Josh.

Diana reflexionó por un segundo antes de responder:

- Bueno, eso depende ¿Qué les gustaría hacer?

- Pues… ir de tiendas no estaría nada mal.- Comentó Yoko.

El grupo discutió por un segundo cuál sería el mejor lugar para empezar su recorrido, intentando encontrar la opción que más animase a Brett sin mayor resultado, el niño parecía decidido a no alterar las cosas y cada sugerencia que le hacían recibía una expresión de asco como respuesta.

- ¿Brett querer helado? Ser muy buenos ahí.- Dijo Java señalando una pequeña heladería famosa entre los alumnos de Torrington. Los ojos del niño brillaron de forma instantánea al oír la sugerencia, había pasado mucho desde la última vez que comió helado y, a pesar de su apatía ante todo lo demás, la comida era una tentación que no podía resistir.

El niño siguió a paso rápido a Java sin decir una palabra, el primer lugar a visitar estaba decidido.

- Java sí que conoce bien a Brett ¿No creen?- Comentó Yoko riendo.

- ¿Verdad? Quién lo hubiera dicho.- Dijo Josh.

El grupo se dirigió a la heladería, pidiendo tres enormes copas de helado, de las cuales una estaba destinada específicamente para Brett. Aquello impresionó a Diana, quien no esperaba que un niño fuese capaz de comer tanto.

- ¿Crees que es mucho para Brett? ¡Nada es mucho para el enano! Es un agujero negro cuando se trata de comida.- Dijo Josh mientras observaba al niño devorar su helado con inmensa alegría, era increíble cuanto cambiaba al haber comida frente a él.

Mientras conversaban alegremente comiendo helado Diana fue incapaz de no fijar su vista en Josh y recordar lo que había descubierto hace unos días, ahora que sabía la verdad era imposible no mirarlo sin encontrar similitudes entre él y M.O.M., al punto de sentir que veía en él a la directora del Centro cada vez con más claridad.

- Diana ¿Estar bien?- Preguntó Java preocupado.

- ¡Si, claro! Estaba preguntándome qué tal les había parecido el helado.

- ¡Está muy bueno!- La respuesta de Brett no se hizo esperar, sus ojos brillaban de felicidad dejando ver una tierna actitud infantil, haciendo sentir a Diana que sacarlo del dormitorio no había sido una mala idea después de todo.

- ¿Qué hay de ti Josh? ¿Te gustan los helados?

- Claro, como a todo el mundo.

La respuesta de Josh estaba lejos de sonar apasionada ¿Tal vez M.O.M. no había compartido su gusto por los helados con él? Tenía sentido considerando que no parecía ser cercano a ninguno de sus padres. Era frustrante no poder preguntarle más detalles respecto a su familia, especialmente considerando todo lo que Diana ya sabía.

Dejaron la heladería entusiasmados con la idea de seguir inspeccionando la ciudad, aun cuando Brett había vuelto a su seriedad usual algo en su actitud era diferente, parecía un poco más relajado que cuando llegaron a Torrington, lo que les daba esperanzas de que las cosas mejorarían con el pasar del día.

- ¡Ya se! ¿Qué tal si vamos a ver cosas para el baile de primavera?- Comentó emocionada Yoko, quien parecía encontrar siempre una forma de sacar a tema el asunto.

- No lo sé ¿No crees que tal vez los chicos quieran ver algo más?- Dijo Diana con una sonrisa incómoda, pese a que le alegraba ver a Yoko tan motivada su pasión resultaba desgastante.

- Java querer ver cosas para fiesta.

- ¿Fiesta? ¡Yo también quiero ayudar!- Exclamó Billy.

- Yo tampoco tengo problemas.- Comentó Josh.- ¿Tú qué opinas Brett?

- Lo que sea…

Diana pensó por un segundo en qué lugar podría ser conveniente para lo que Yoko quería, el barrio histórico de Torrington no tenía ninguna tienda de artículos de fiesta, pero recordaba haber visto un lugar como ese en el sector moderno de la ciudad, el cual no quedaba lejos caminando.

¿Qué expectativas tendría Yoko respecto a la tienda? Los chicos venían del futuro, por lo que debían estar acostumbrados a cosas mucho más impresionantes que todo lo que pudiesen encontrar ahí. Diana se preguntó qué clase de tecnología utilizarían en el 2025 para crear la ambientación en una fiesta ¿Hologramas? ¿Proyectores? Tal vez podrían simular algo de eso con lo que disponían en esta época.

Una vez llegaron al lugar en que se encontraba la tienda, Yoko corrió emocionada al interior arrastrando a Brett con ella, el chico seguía sin parecer feliz con la visita a la ciudad, pero a pesar de ello esperaban que su humor mejorase pronto.

La impresión de Yoko fue notoria al entrar y descubrir que el interior era enorme pese a la pequeña entrada del local, donde quiera que miraba cada rincón estaba lleno de adornos de todos los tipos y los pasillos hacían ver el lugar como un pequeño supermercado destinado a los organizadores de fiestas.

- ¡Es genial! Apuesto a que podemos sacar ideas increíbles de este lugar.- Exclamó la chica mientras revisaba cada rincón del local saltando de un lado a otro como un niño pequeño que pisa por primera vez una juguetería.

- Vaya, jamás imaginé que sería tan grande…- Dijo Diana para sí misma.

- ¡Oye Diana! ¿Qué te parece esto?- Preguntó Yoko sosteniendo unas guirnaldas con diseño de estrellas doradas cubiertas de glitter.- Podríamos poner de estas por todo el gimnasio.

- Supongo que estaría bien.- Respondió Diana sin parecer particularmente emocionada al respecto.

- A Java gustar varitas con luz.- El cavernícola se acercó al grupo cargando un puñado de pequeñas pulseras fluorescentes.

- Ten cuidado con ellas Java, si las activas tendremos que pagarlas.- Dijo Diana preocupada de que nadie provocara destrozos, considerando que el grupo estaba compuesto por un extraterrestre, un cavernícola y tres chicos del futuro las posibilidades apuntaban a que un desastre era casi inevitable.

- ¡Mira esto Java! ¿Te gusta?- Preguntó Yoko acercándose al cavernícola con un juego de lanzar anillos en miniatura que simulaba la apariencia de una consola de videojuegos.

Java agarró el juguete con sus enormes manos sin entender al comienzo la forma de jugar, sin embargo una vez comprendió el sistema permaneció pegado al aparato como si fuese un videojuego de verdad.

- Sabía que le gustaría.- Dijo Yoko sonriendo orgullosa.

- Disculpen ¿Van a comprar algo?

Al oír aquella frase, Diana dio la vuelta y se encontró cara a cara con el vendedor, quien no parecía muy feliz de tener a un grupo de cinco chicos y un cavernícola gigante jugando con sus productos.

- Pues…- Diana miró con incomodidad a todos lados buscando qué comprar para no despertar la furia del vendedor, encontrándose justo a tiempo con el juguete de Java.- ¡Por supuesto! Quiero comprar uno de estos.

Diana intentó quitarle al cavernícola el juguete sin conseguirlo, Java estaba completamente obsesionado con el juego y se negaba a soltarlo. Era increíble que sintiera atracción por algo tan simple, pero era preferible a que se obsesionase con un videojuego real, después de todo un juego de lanzar aros en miniatura era mucho más económico de reemplazar que una consola de videojuegos destrozada después de un ataque de frustración por parte de Java luego de perder en un nivel avanzado.

- Llevaré ese juguete.- Dijo Diana señalando con una incómoda sonrisa el juego que Java se rehusaba a soltar.- ¿Puede pasar el código de otro en caja? Mi amigo se está divirtiendo tanto que no quiero interrumpirlo.

- Cla… claro.- El vendedor los observó con curiosidad, haciendo pensar a Diana que sin dudas debían ser los clientes más extraños que había recibido en su tienda, de seguro sería difícil que el hombre no hablase con alguien más al respecto, por lo que sólo quedaba esperar que aquello no terminase causando demasiados cambios a futuro.

Diana arrastró al grupo a toda prisa fuera del local después de pagar por el juguete de Java, si la idea era no llamar la atención habían hecho precisamente todo lo contrario.

- ¿Ven lo que hicieron? ¡Les dije que esto era mala idea!- Exclamó Brett molesto.

- ¿A qué te refieres?- Preguntó Diana, intentando evitar hacer sentir mal a los chicos respecto a la incómoda escena que acababan de provocar, sin embargo Brett no tenía en mente ser tan comprensivo al respecto.

- ¿Creen que voy a ser tan tonto como para no darme cuenta del escándalo que armaron ahí dentro?- Gritó Brett molesto.- ¡Somos un grupo enorme con un cavernícola, un adolescente de apariencia sospechosa y una chica ruidosa que arma escándalo! ¡Esto es definitivamente lo más lejos que se puede estar de pasar desapercibidos!

- Vamos Brett, estás exagerando, de seguro sólo es una sensación tuya.- Respondió Diana en un intento por calmar a Brett antes de ser interrumpida por los gruñidos de Java, quien acababa de destruir su nuevo juguete en un ataque de frustración al no ser capaz de enganchar todos los anillos en la manecilla sin que se voltearan.

- ¡Oh no! creo que Java necesita ayuda emocional para lidiar con sus ataques de ira.- Dijo Yoko acercándose tranquilamente a Java.- Deja que te muestre una excelente posición de yoga para acabar con esa frustración.

- ¿Ven a lo que me refiero?- Brett volvió a levantar la voz.- ¡Si seguimos todos juntos sólo causaremos más problemas! Les dije que esto era una mala idea…

Diana pensó en ello por un segundo. Sabía que el niño tenía razón, pero quería que todos compartieran juntos ese momento de recreación a pesar de las dificultades. Si tan sólo fuesen menos personas todo sería más fácil.

- ¡Ya sé!- Exclamó Diana.- Tienes razón Brett, juntos somos demasiado llamativos, pero si nos dividimos en duplas podremos visitar Torrington sin ser el centro de atención ¿Qué opinas?

- Creo que es una buena idea.- Dijo Josh.- Sólo debemos evitar que todos los raros estén juntos en el mismo lugar y podremos dar una vuelta sin llamar demasiado la atención.

Con la idea de dividir al grupo de la forma menos llamativa posible los chicos organizaron tres equipos: Java y Brett irían juntos, Diana acompañaría a Billy para tranquilizar a los dueños que se sintieran intimidados por su apariencia mientras Josh permanecería con Yoko y Fluffy, quien simplemente debía seguir haciendo su papel de perro como lo había hecho hasta ahora.

- ¿Estás segura de dejar a Josh y a Yoko solos? Esos dos juntos pueden causar muchos problemas.- Comentó Brett.

- Tranquilo.- Dijo Diana.- Han sobrevivido en Torrington sin destruir la academia, lo harán bien.

Diana y Billy recorrieron el casco antiguo de la ciudad disfrutando del buen clima que los acompañaba, los agradables rayos de sol matutinos daban al lugar un brillo vivaz que lo hacía ver más encantador que de costumbre.

- Por cierto Billy, hoy te veo más callado de lo usual ¿Sucede algo?- Preguntó Diana a su compañero extraterrestre.

- No es nada, sólo que extraño a Martin, además, por algún motivo Josh sigue pareciéndome un poco intimidante.- Respondió Billy avergonzado.

- Vaya, me pregunto por qué será.- Las palabras de Diana guardaban una ironía imperceptible para Billy, era increíble que la presencia de la directora fuese lo suficientemente imponente como para ser hereditaria.

- Por cierto, ya que hablamos de Josh, hoy parecías muy concentrada en él.

- ¿Concentrada en él?- Preguntó Diana sorprendida.- No lo recuerdo, tal vez sólo estaba mirando al vacío y terminé dirigiéndole la mirada de casualidad.

- Bueno, puede ser, pensé que tal vez te gustaba, después de todo es muy popular entre las chicas y ha dormido en tu habitación.

- ¿Gustarme Josh? ¡No para nada! Las veces que se ha quedado en mi cuarto sólo ha sido por temas profesionales, Josh no es mi tipo.- Diana sintió un alivio al oír las palabras de Billy, a pesar del malentendido era mejor eso a que supusieran la verdad.

- ¡Vaya! ¿Y cómo es tu tipo de chico? ¿De casualidad no será verde y extraterrestre?- Preguntó Billy seductoramente.

- No Billy, de ninguna forma ¿Hay alguien a quién no le coquetees? Martin te ha contagiado sus malos hábitos.- Dijo Diana mirándolo con desagrado.

- Lo siento, sólo quería intentarlo.- Respondió el extraterrestre sonriendo inocentemente.

- Por cierto ¿Han seguido igual de agitadas las cosas en el Centro? Hace mucho que no te vemos por Torrington.

- Así es, desde que atraparon al agente Myers espiando todo ha sido un caos, hay un ambiente muy tenso y M.O.M. ha estado de peor humor que antes, parece estar muy molesta de saber que hay agentes cometiendo faltas a sus espaldas y está decidida a resolver esto cuanto antes, hace tantas horas extras en este momento que todos estamos muy preocupados.

Realmente M.O.M. no era indiferente a lo que estaba sucediendo, debía ser muy desgastante para ella encontrarse en esas circunstancias.

- ¿No estará preocupando a su familia? Ya sabes, las personas para quienes ella es importante fuera del Centro.

- Supongo, aunque no sé nada sobre ellos, sólo sé que vive sola y que no tiene hijos.

- ¿Ni siquiera un novio?- Preguntó Diana.- Pensé que alguien como ella tendría uno.

- Pues…- Billy reflexionó al respecto.- No que yo sepa, por lo menos no sale con ningún agente y eso que es muy popular en la oficina, he oído que incluso tiene un club de fans.

Las palabras de Billy sorprendieron a Diana, sabía que M.O.M. era muy temida entre los agentes, por lo que escuchar que tenía un club de fans no era algo que hubiese esperado.

- ¿Un club de fans entre los agentes? Vaya, supongo que algunas personas disfrutan de ser maltratadas, con razón tiene el ego tan alto…

- Bueno, es comprensible.- Dijo Billy.- no sólo es muy atractiva, también es una agente legendaria, es una leyenda dentro del Centro después de todo.

- Con razón ama tanto ese lugar, es como si fuera la reina ahí.

- ¡Por supuesto!- Exclamó Billy.

¿Cómo era posible que M.O.M. no estuviese saliendo con alguien? Diana sabía que no dentro de mucho se casaría y tendría a Josh. La directora podía ser muy extrema, pero no podía imaginarla casándose con alguien a quien acababa de conocer ¿Tal vez sería uno de sus amigos?

Sólo había una alternativa de averiguar más al respecto: Obtener un cabello de Josh y analizarlo en el Mini-Centro para descubrir la situación actual del futuro padre de Josh, pero hacerlo implicaba revelar la verdad, después de todo M.O.M. tenía acceso a las búsquedas realizadas en el Mini-Centro y si se enteraba de la verdad la existencia de Josh podría ser afectada.

No tenía más alternativa salvo esperar que las cosas se dieran a su tiempo.

Siguieron caminando hasta encontrarse de casualidad con Josh, Yoko y Fluffy, quienes conversaban fuera de la tienda de instrumentos musicales del casco antiguo de la ciudad.

- ¡Diana! ¡Justo quería verte, acabo de tener una idea increíble para el baile de primavera!- Exclamó Yoko emocionada.

- ¿Una idea para el baile?

- ¡Sí, podemos hacer un show musical! Los alumnos podrán inscribirse y cada uno presentará una canción, será muy divertido y apuesto a que todos lo disfrutarán mucho.

- ¿Un festival de canto?- Preguntó Diana sin parecer convencida.- Pero Yoko, esto es un baile…

- Claro, pero no puedes pretender que se pasen toda la noche sólo bailando ¡Todos se aburrirían después de un rato! Necesitamos hacer algo adicional, podemos poner un número de canto cada una hora de baile, así se sentirá mucho más dinámico y al final podemos hacer una votación para elegir al cantante favorito de la fiesta.

Pese al entusiasmo de Yoko, Diana seguía pensando que era una mala idea, de seguro algo como eso sólo representaría más trabajo, sin embargo no se atrevía a decírselo viéndola tan emocionada.

- No lo sé, nunca hemos hecho algo como eso, tal vez no le guste al resto del comité, tendrías que preguntarles.- Dijo Diana logrando quitarse de encima la responsabilidad de romper los sueños de Yoko.

- ¡Chicos! ¿Ya están aquí?- La voz de Brett se escuchó a la distancia, venía acompañado de Java, quien cargaba dos enormes bolsas de compras del supermercado.

- ¿Java qué es todo eso?- Preguntó Diana al ver las bolsas.

- Brett gustar dulces, Java querer hacer feliz a Brett y comprar muchos.

Diana junto a Josh y Yoko observaron a los dos preguntándose si aquello habría sido una buena idea, esas compras podrían afectar el futuro, aunque considerando que Josh había comprado una motocicleta y Yoko organizaba una fiesta para la academia, unas cuantas compras del supermercado no parecían ser un problema.

Ya era hora de almorzar, por lo que después de una discusión sobre qué lugar elegir el grupo optó por una pizzería del casco antiguo de la ciudad que Diana conocía. No era su lugar favorito, la comida rápida no era lo suyo, pero sabía por Martin, quien solía pedir ahí, que hacían la mejor pizza de Torrington.

Pidieron cuatro pizzas esperando que fuese suficiente para todos, con Java y Brett en el grupo era difícil calcular las cantidades, ambos comían como si se tratara de un ejército.

- ¿No quieres un poco? A este paso no quedará nada pronto.- Comentó Josh a Diana.

- No gracias, la pizza no es lo mío, sólo un poco está bien.

- ¡Yo todavía puedo seguir comiendo!- Exclamó Billy.- ¿Qué hay de ti Yoko? tampoco has comido mucho.

- No me gusta la pizza.- Comentó Yoko.- tiene gluten y los lácteos alteran nuestra capacidad cerebral, intento evitarlos.

- Pero que los helados alteren tu capacidad cerebral no te molesta demasiado.- Respondió Josh con una sonrisa burlona.

- Bueno, todos tenemos nuestras debilidades ¿No?- Dijo Yoko emocionada de sólo imaginar una hermosa copa de helado llena de adornos tornasolados comestibles.

- Y bien Brett ¿Qué te ha parecido el día hasta ahora?- Preguntó Diana.

- Lo mejor ha sido la comida, pudieron haberme llevado todo esto a la habitación y no habría sido muy diferente.

- Bueno, lo consideraré para la próxima.- Comentó Diana.

El grupo regresó a la academia después de pasar un agradable día en Torrington, se había sentido bien cambiar de aire considerando que las cosas no hacían más que girar en torno al caso desde que Josh y su equipo habían llegado. Esperaba que no sólo Brett hubiese disfrutado del día sino también los chicos, merecían divertirse y pensar en algo que no fuese la criatura.

- Por cierto.- Dijo Josh a Diana una vez el grupo había vuelto a sus rutinas habituales en la academia.- Gracias por lo de hoy, sé que Brett puede no parecer muy feliz con todo esto, pero te aseguro que lo disfrutó, y bueno, también nosotros.

- Fue un placer, aunque supongo que Brett hubiese estado igual de feliz sólo llevándole una pizza a su dormitorio.- Ambos rieron ante el comentario de Diana.

- Es probable, siempre es así con él después de todo.- Dijo Josh.

Le alegraba que las cosas hubiesen salido bien, aunque el mérito no era sólo suyo, si Java y los chicos no hubiesen sacado a Brett a la fuerza la salida se habría cancelado, lo que hacía del éxito un resultado en conjunto.

Había sido un agradable sábado.