Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo XIX
Orgullo herido
Los tres agentes regresaron a Torrington para volver cada uno a sus rutinas. A pesar de haber perdido las clases de la tarde, Diana seguía estando a tiempo para asistir a la reunión del comité organizador del baile de primavera, la que pese a contar con la animada presencia de Yoko resultaba más agradable que las conversaciones de pasillo con ella, al menos durante las reuniones habían más personas a las que podía hablarles sin parar de sus ideas aparte de Diana.
- ¡Diana, al fin llegas! ¡Tengo noticias increíbles!- Exclamó Yoko saltando de emoción apenas vio a la chica cruzar la puerta del salón de reuniones, parecía ser la única persona presente, lo que no era extraño considerando cuan temprano era.- Adivina qué, hablé con el resto de los miembros del comité sobre mi idea del concurso de canto ¡Y les encantó! ¿Oíste eso? Canto-Encanto ¡Hasta las dos palabras suenan bien juntas! ¿No te emociona?
- Por supuesto Yoko, te felicito por llevar a cabo tu idea.- Respondió Diana con una sonrisa nerviosa, intentando disimular su incomodidad, era difícil seguirle el ritmo a alguien con tanto entusiasmo.
- ¡Tendremos un concurso de canto! ¡Esto va a ser genial!- Gritó Yoko dando saltos de un lado a otro con la emoción de quien acaba de alcanzar el mayor logro de su vida.- Todos podrán participar cantando la canción que quieran, serán tres canciones por cada media hora de música bailable y al final habrá una votación para escoger al mejor cantante de la academia ¡Apuesto a que será el mejor baile que se haya hecho en Torrington! Sólo espero que esto no altere demasiado las cosas a futuro… ¿Crees que alterará demasiado las cosas a futuro?
Aún impactada frente a tanta energía, Diana respondió con dificultad:
- Bueno, quien sabe, es probable considerando…
Antes de permitirle a Diana dar siquiera el primer punto de su respuesta, Yoko volvió a tomar la palabra con impresionante exaltación:
- ¡Hay que pensar que todo será para mejor!- Exclamó Yoko mientras rodeaba a Diana fuertemente con el brazo al punto de casi hacerla perder el equilibrio.- Tal vez este cambio signifique un nuevo aire de esperanza para el mundo ¡Eso es! ¡Ese es un excelente título para una canción! ¡Oh Diana, eres todo un genio creativo!
- ¿Lo soy?- Respondió Diana confundida, no recordaba haber dicho nada que la hiciera considerable como un genio creativo, especialmente cuando apenas había sido capaz de emitir algo más que balbuceos frente a Yoko, quien lo inundaba todo con su energía. Nunca la había visto tan feliz en toda su estadía en Torrington.
- ¡Por supuesto! La musa creadora está de tu lado… ¡Eso es! ¡Podemos poner una estatua de hielo que sirva refrescos! Así mantendremos las bebidas frías y daremos algo de estilo al lugar ¡Oye Jenny, tienes que oír la nueva idea que se nos ocurrió con Diana!
Diana observó a la chica correr hacia Jenny, quien acababa de atravesar la entrada del salón de reuniones. Era agradable ver que el baile de primavera estuviese sirviéndole a Yoko de distractor en circunstancias tan estresantes como la detención de la criatura, aún si eso implicaba que los miembros del comité tuvieran que aguantar ser perseguidos por ella toda la semana.
En su dormitorio, Martin observaba atentamente la pantalla del Mini-Centro, en donde leía un largo informe sobre uno de los casos relacionados a la apertura de portales que había captado su interés. Pese a que intentaba disimularlo no podía negar que la historia de Josh le preocupaba, si existía en otra dimensión una criatura tan poderosa como la que los chicos habían descrito y podía ser transportada a la Tierra aquello era sinónimo de problemas, y aunque al principio sólo pensaba que se trataba de una exageración por parte del equipo de Josh, saber que existía una agrupación con acceso a los archivos del Centro intentando crear monstruos parecía una mala señal. Si estas personas encontraban la forma de abril portales y traer a la criatura de Josh a este plano sería el fin y estaba decidido a evitarlo.
Levantó la vista por un segundo y se estiró con fuerza mientras bostezaba. Llevaba un largo rato leyendo documentos, más de lo que en circunstancias normales habría estado dispuesto a leer. Sin duda merecía un buen descanso y un pequeño refrigerio para pasar la tarde. Miró a su alrededor intentando encontrar algo que comer, su última bolsa de patatas fritas se había acabado, lo que no le dejaba más alternativa que ir por algo rápido a la máquina dispensadora del pasillo.
Salió de su dormitorio y caminó en dirección a la máquina preguntándose qué pediría esta vez, sabía que quería comer algo, pero no estaba seguro de lo que se le antojaba.
- Veamos… ¿Qué debería pedir? ¡Ya se! Sólo debo dejar que el destino decida.- Exclamó Martin mientras ingresaba un billete y presionaba los botones a ojos cerrados.- ¡Vamos nena, sorpréndeme!
- ¿Con quién hablas Martin?
Una voz familiar lo distrajo, haciéndolo parar el juego de golpe. Era Josh, quien permanecía de pie a su lado intentando comprender qué hacía exactamente el agente Mystery presionando botones a ciegas en la máquina dispensadora.
- Con nadie.- Respondió Martin molesto, dedicándole a Josh una mirada amenazante.- ¿Qué acaso un hombre no puede comprar snacks al azar?
Tan pronto como terminó su frase, Martin se agachó para retirar de la máquina su botín de snacks con rápidos movimientos, tener a Josh cerca empeoraba su humor y no quería soportarlo más de lo justo y necesario.
- Claro que puedes, nadie dijo lo contrario ¡Vaya, llevas patatas picantes! Me gustan esas.
- ¡En ese caso cómprate las tuyas, ni creas que voy a darte de mis papitas!- Respondió Martin levantando la cabeza para dedicarle a Josh una mueca de desprecio.
- Tranquilo, no quiero apoderarme de tus papas. Y hablando de papas, veo que llevas muchas cosas ¿Estás armando una fiesta en tu cuarto o algo así?
- ¡Claro que no es una fiesta!- Exclamó Martin mientras volvía a ponerse de pie, cargando entre sus brazos varias bolsas de snacks y respondiendo con orgullo.- Se llama sesión de investigación y es algo que los profesionales hacemos cuando trabajamos en un caso, no lo entenderías.
Sin mostrar molestia alguna ante las pedantes palabras de Martin, Josh respondió:
- Tal vez tengas razón, soy muy malo revisando documentos, por eso siempre dejo que Brett se encargue de eso.
- ¿Por qué será que no me extraña de alguien como tú?- Dijo Martin entre dientes mientras se volteaba para alejarse por el pasillo.
Al verlo emprender rumbo a su cuarto, Josh volvió a tomar la palabra:
- Por cierto, iré a dar una vuelta en mi motocicleta ¿Quieres venir? Puedes manejarla si quieres.
La proposición de Josh hizo a Martin detener en seco su caminata.
- ¿Dices que puedo conducir tu motocicleta?- Los ojos de Martin se iluminaron de emoción ante el ofrecimiento. Siempre había querido aprender a andar en motocicleta, sin embargo no había tenido la oportunidad de montarse en una salvo un par de veces, las que habían terminado con resultados catastróficos.- Quiero decir ¡No, de ningún modo, no me interesa andar en tu tonto juguete!
Tras oír la enfurecida respuesta de Martin, Josh se encogió de hombros.
- Bien, como quieras.- Contestó Josh antes de voltearse para continuar su camino rumbo al patio de la academia, siendo observado críticamente por Martin.
- Espera ¿En serio vas a salir a andar en motocicleta?
Josh se volteó para dedicarle a Martin una mirada indiferente.
- Pues… Si ¿Por qué no habría de hacerlo?
Las palabras de Josh le hicieron hervir la sangre.
- Oye Josh ¿Estás consciente de que todo lo que hacemos en este momento es por tu equipo verdad? Se supone que ustedes deberían ser quienes estuviesen investigando mientras nosotros los ayudamos, pero en vez yo sacrifico mi tarde revisando documentos mientras tú te vas por ahí a correr con tu motocicleta como rebelde sin causa.- Exclamó Martin molesto.
- Bueno, nadie te obligó a hacerlo, si quieres puedes darle los documentos a Brett y dejar que él se encargue.
Las palabras de Josh parecían una burla tras otra a los ojos de Martin, haciéndolo cuestionarse seriamente si no estaría tomándole el pelo, nadie podía ser capaz de decir cosas como esas sin pretender ser desagradable.
- ¿Que nadie me obligó?- Refunfuñó Martin cada vez más enfurecido.- ¡Me obliga mi deber, cosa que tú desconoces! Si este asunto dependiera de ustedes ni siquiera habrían descubierto al espía, todo lo que se ha logrado ha sido por mí, mientras que tu equipo se dedica a vivir la vida humana adolescente ¿Crees que es justo? ¡Pues déjame decirte que no lo es!
Josh lo observó sin parecer impresionado, su mirada hacía creer que la crítica que acababa de escuchar iba dirigida a cualquier otro menos él.
- Eso ya no es mi problema, después de todo el caso pasó a manos del Centro y no tenemos los recursos que ustedes tienen, no hay nada que podamos aportar que ustedes no tengan.
- ¡Pues no pareces muy interesado en demostrar lo contrario! No te he vuelto a ver en la oficina desde hace mucho y sé que M.O.M. se ha comunicado con ustedes, podrían haber solicitado un acuerdo que les permitiera trabajar en el caso ¡Pero claro, es mucho más cómodo dejarle la tarea a Martin Mystery! ¿Verdad?
- No voy a negar que es más conveniente, especialmente considerando el buen trabajo que haces.
Martin lo observó perplejo, no podía creer que fuese incapaz de hacerlo siquiera sentir culpable al respecto.
- ¿Esa es toda tu defensa? ¿Hablas en serio?
- Claro.- Respondió Josh.- ¿Qué sentido tendría decir algo más? Tienes razón en que no hacemos gran cosa, pero también tengo razón en que no contamos con los recursos para hacernos cargo ¿Ves? Ambos estamos conscientes de la situación.
- ¿Y qué has hecho tú para cambiar las cosas?
- Nada ¿Pero por qué habría de hacer algo? ¿Tú en mi lugar lo harías?
- ¡Claro que si!
- ¿En serio?- Preguntó Josh dedicándole una mirada cuestionadora.- Porque según lo que Diana me ha dicho eres experto en delegar tareas a los demás, así que no pareces precisamente la persona más adecuada para criticarnos. En fin, buena suerte con tu investigación Martin.
Josh le dio la espalda tan pronto como terminó de responder y caminó rumbo a la escalera sin parecer interesado en nada de lo que Martin tuviera que decir, al parecer había decidido que la conversación ya no valía la pena y por lo tanto optó por abandonarla. Aquello no le resultó agradable al agente, Martin estaba acostumbrado a ser él quien decidía cuando terminaba una conversación y ver que su rival se rehusaba a respetar aquella norma tácita no hizo más que continuar empeorando su humor.
- ¡Oye! ¿A dónde crees que vas? ¡Vuelve aquí cobarde, aún no termino contigo!- Refunfuñó Martin, dando saltos enfurecido desde su lugar al lado de la máquina dispensadora, sin soltar las bolsas de snacks que apenas le dejaban ver la figura de Josh mientras bajaba por las escaleras.
Martin volvió a centrar su mirada en la máquina dispensadora molesto, Josh acababa de arruinar uno de sus juegos favoritos: la selección de snacks al azar, y con ello también su tarde. Bajó la vista para observar las bolsas de snacks entre sus brazos sin encontrar en ellas mayor consuelo, había perdido el apetito y también las ganas de seguir con su investigación, al menos durante el resto del día.
Una vez terminada la reunión del comité, Diana se dirigió junto a Yoko al cuarto de Brett y Josh casi sin prestar atención a la interminable charla sobre el baile de primavera de su compañera, al comienzo respondía a cada uno de sus comentarios, pero cuando empezó a cansarse del tema y la disminución en sus respuestas no provocó ningún cambio, descubrió que daba igual lo que dijese, siempre y cuando Yoko pudiera seguir hablando sin parar sobre sus planes la supuesta conversación continuaría.
- ¡Oye Brett! ¿Adivina quiénes vienen a verte?- Saludó alegremente Yoko mientras golpeaba rítmicamente la puerta.
- Hola Yoko.- Respondió el niño tras abrir la puerta desde su escritorio sin quitar la vista de su computadora.- Si buscas a Josh tengo malas noticias, salió hace rato y quién sabe cuándo vuelva.
- ¡Nada de eso, tenemos visita!- Dijo Yoko mientras Diana agitaba su mano en señal de saludo aún parada a un costado de la puerta.
- ¡Diana!- Exclamó Brett.- ¿Cómo va todo? Josh me dijo que no te había visto hoy así que no pudo darte la actualización respecto a los avances en la investigación que me pediste… aunque conociéndolo apuesto a que habría olvidado dártelos de todas formas.- El tono del niño parecía más amargo al mencionar aquel último detalle.
- No te preocupes, para eso estoy aquí.- Respondió dulcemente Diana mientras se acercaba al escritorio de Brett.- ¿Encontraste algo interesante?
- Interesante sí, pero relacionado al caso no. A menos de que la cuestionable vida amorosa de ese tal Charles Bradley les sirva de algo, yo que su esposa lo dejaría...
Diana se sonrojó incómoda ante la revelación de Brett, aquello no estaba dentro de lo que esperaba descubrir sobre el director de Genosplice.
- ¿Y qué hay del otro sujeto?- Preguntó Diana cambiando de tema.
- James Graham, nada interesante, parece alguien bastante correcto, muy de familia, nada fuera de lo usual en su computadora ni en su historial telefónico, especialmente en internet, no parece muy asiduo a las computadoras.
- Bueno, eso no nos dice mucho.
Ante las palabras desilusionadas de Diana, cuyas esperanzas parecían haberse desmoronado frente a los insatisfactorios resultados de Brett, el niño añadió:
- Presiento que están comunicándose por otras vías, tal vez tengan líneas exclusivas para tratar temas confidenciales bajo otros nombres. Si no podemos averiguar qué otros medios emplean para comunicarse de forma discreta no podremos avanzar más, no al menos con esta gente.
- Vaya, si ellos no muestran nada extraño en su historial siendo los dos cargos más altos entonces dudo que alguien más oculte algo importante en esa farmacéutica.- Señaló Diana.
- Seguiré investigándolos de todas formas, no tengo nada mejor que revisar después de todo.- Dijo Brett.- Por cierto ¿Han tenido algún avance adicional en el caso últimamente?
- Si, y uno muy inesperado: Libra capturó a un espía que dice haber sido enviado por el Centro.
- ¿¡Qué!?- Exclamaron Brett y Yoko sorprendidos.
- ¿Pero cómo? ¿Acaso M.O.M. envió espías después de lo del agente?- Preguntó Yoko.
- Nos dijo que no.- Respondió Diana mientras tomaba asiento sobre la cama de Brett.- sea quien sea esa persona, no tiene nada que ver con el Centro, aún si dice lo contrario.
- Vaya, eso es muy extraño ¿Creen que el agente que espiaba al Centro también haya mentido?- Preguntó Yoko.
- Eso es lo que estamos comenzando a pensar.- Respondió Diana.- tenemos la teoría de que podría haber alguien intentando enemistar ambas agencias y de ser así eso nos dice bastante sobre sus intenciones, pensamos que están intentando despistarnos.
- Tiene sentido.- Comentó Brett.- considerando todo lo que hemos descubierto sobre la red de tráfico, es probable que sus planes vayan contra lo que ambas agencias resguardan, en especial si han avanzado tanto en la creación de mutantes, dudo que los dejasen continuar si todos supieran lo que está pasando ¿Qué piensa hacer el Centro al respecto?
- Ambas agencias acordaron hacer público entre sus agentes el espionaje de la agencia contraria.
- ¿En serio?- Comentó Brett sorprendido ante las palabras de Diana.- ¿No les parece un poco peligroso hacer algo como eso? No suena a una estrategia particularmente cuidadosa, podrían causar muchos problemas.
- Díselo a Martin, él fue quien tuvo la idea.
- Por qué será que no me sorprende…- Respondió Brett con desagrado, ambas agencias debían estar muy desesperadas para seguir un consejo tan riesgoso.
La puerta se abrió atrayendo la atención del grupo.
- Vaya, con que tenemos visitas ¿Qué tal chicas?- Saludó Josh tras entrar al dormitorio.- ¿Diana vino por los resultados de algo o por el asunto del baile de Yoko?
- ¿Mi baile? Te equivocas Josh ¡Este es el baile de Diana, todo esto es por ella! Diana es nuestra prima donna, nosotros sólo somos los bailarines secundarios que bailamos al son de lo que nos dicta su música, nuestro deber es que Diana se luzca como la gran inspiración que es y este baile debe representarlo a la perfección.- Exclamó Yoko teatralmente, adoptando una vez más la enérgica actitud que cada mención del baile de primavera detonaba en ella.
Diana fue incapaz de hacer algo más que sonreír incómoda, era vergonzoso que Yoko le diera ese grado de importancia, entendía que la chica estuviese muy agradecida por su ayuda, pero estaba llevando las cosas demasiado lejos.
- Diana vino a preguntarme por los resultados de la investigación que me pidió sobre los sujetos de la farmacéutica.- Respondió Brett volviendo a centrar la atención del grupo en el caso.
- Oigan, hablando de investigación ¿Adivinan a quién me encontré en el pasillo cuando iba saliendo de Torrington?
Las palabras de Josh hicieron que Brett apoyase la frente contra la palma de su mano, una pregunta como esa sólo tenía una respuesta posible.
- Por favor dinos que no te peleaste con Martin otra vez.- Dijo Brett con falsas esperanzas.
- Aclaro que yo no empecé, fue él quien se enojó.- Respondió Josh mientras subía ágilmente a su litera para recostarse en ella.- Lo vi comprando snacks, le hablé y se molestó cuando le ofrecí conducir mi motocicleta.
- ¿Se molestó por ello?- Las palabras de Josh llamaron la atención de Diana.- Que extraño, a Martin le encantan las motocicletas, sólo no tiene una porque papá no lo deja, jamás rechazaría una invitación a conducir una incluso viniendo de alguien que odia ¿Cuál fue su excusa para enojarse contigo por ello?
- Una tontería, al parecer estaba investigando algo y se molestó porque yo iba a dar una vuelta en mi motocicleta mientras él tenía que revisar archivos de un caso, no es mi culpa que el Centro le deje tarea.
- ¿investigando algo?- Preguntó Diana.- Debe ser sobre la criatura, hoy estaba muy emocionado hablándome de los descubrimientos que hizo el fin de semana.
- Ah, lo olvidaba.- Añadió Josh.- también dijo que éramos unos inútiles que sólo nos dedicábamos a divertirnos con cosas de adolescentes humanos ¿Pueden creerlo? Es como si no fuese consciente de que él tiene a todo el Centro a su favor mientras nosotros no tenemos nada.- La expresión de Brett cambió por completo ante las palabras de Josh, su seriedad usual había sido reemplazada por una actitud afligida, la que lo hacía ver profundamente afectado.
- A mí no me incluyan en ese saco, yo estoy dándolo todo por el baile de primavera, si tienen que mirar mal a alguien tendría que ser a ti Josh.- Comentó Yoko orgullosa.
Diana miró de reojo a Brett, resultaba evidente que el comentario de Martin le había caído como un balde de agua fría.
- Tranquilos chicos, no hay razón para sentirse mal, Martin sólo estaba descargando su rabia contra Josh como de costumbre, les aseguro que si no hubiese pasado lo de Jenny mi hermano estaría saltando de felicidad por tener una excusa para revisar documentos e inventar conspiraciones.- Dijo Diana, sonriendo en un intento por bajar el perfil de la situación. No quería que Brett se sintiera mal, especialmente considerando todo lo que habían descubierto gracias a su trabajo revisando bases de datos privadas. Si había alguien importante en el equipo era Brett y que fuese el único sintiéndose miserable ante las palabras de Martin no era justo.
- Te equivocas Diana, Martin tiene razón.- Dijo Brett en un tono deprimente que no hizo más que entristecer a Diana.- detener a la criatura era nuestra misión y no hemos hecho más que traerle problemas al Centro. Deberíamos ser nosotros quienes estuviéramos haciéndonos cargo, pero en vez les entregamos el problema y los hicimos responsables de resolverlo, eso nos hace una vergüenza como cadetes espaciales.
El grupo guardó silencio, la relajada vibra de la conversación había sido reemplazada por una sensación deprimente. Diana quería arreglar las cosas y animar a Brett, no era justo que se sintiera de esa manera considerando que el niño había vivido el último tiempo concentrado de lleno en el caso. Sin embargo, antes de que pudiera decir algo más, Yoko tomó la palabra:
- ¡Pero miren que hora es! A este paso Diana no podrá estudiar nada hoy. Creo que es momento de que Di vuelva a su cuarto, mañana será un gran día y no hay tiempo que perder.- Exclamó Yoko levantándose de su lugar para empujar a Diana fuera del dormitorio.- ¡Nos vemos después chicos!
- ¡Oye! ¿Qué haces?- Dijo Diana sorprendida ante la actitud de la chica mientras luchaba por evitar que Yoko siguiera arrastrándola por el pasillo.
- Lo siento Di, pero cuando Brett no se siente bien es mejor dejarlo tranquilo.
- ¿Pero no dijiste que ustedes siempre se preocupaban de animarlo? ¡Eso es precisamente lo que deberíamos estar haciendo!
- ¡No Diana! Hay momentos para animar a otros y momentos en los que es necesario dar un poco de espacio, y este es uno de esos. Entiendo que te sientas mal por Brett, sé que es injusto que se sienta afectado por el comentario de Martin, especialmente sabiendo que iba dirigido a Josh, pero intentar decirle que él ha hecho un buen trabajo sólo arruinará las cosas, creerá que intentas animarlo por ser un niño y acabará sintiéndose peor. Confía en mí, sólo vuelve a tu cuarto y dale algo de tiempo.
Diana no podía evitar sentirse mal ante la situación, pero debía reconocer que Brett era un desconocido para ella y de seguro Yoko tenía razón. Recibir consuelo de uno de los miembros del grupo a cargo de hacer el trabajo que originalmente les correspondía no ayudaría a mejorar las cosas y hasta podría hacerlo sentir subestimado.
- Está bien, supongo que tienes razón…- Dijo Diana cabizbaja.
Aquella mañana en el Centro, Billy trabajaba en la oficina de la directora con total tranquilidad, lo cual agradecía después de pasar estresado tantos días por el caso del espía y especialmente tras la inesperada denuncia de Libra. Pese a que no se había dado un informe oficial, resultaba obvio para sus compañeros del laboratorio que algo extraño estaba sucediendo. La repentina ausencia del agente Myers no podía ser nada bueno y aquello había repercutido en el ambiente, los rumores invadían las oficinas del Centro y todos parecían mirar a Billy como la fuente definitiva de información sobre lo que estaba sucediendo, después de todo él era el asistente de M.O.M. y por lo tanto quien más contacto tenía con ella. Si había alguien que sabía la verdad era él, poniéndolo en una incómoda posición frente a sus compañeros de trabajo, quienes se la pasaban intentando sacarle la verdad, y para alguien tan comunicativo como él contenerse de contar lo que sabía era difícil. Por eso había sido una ventaja tener en ese momento disponible para él la oficina de M.O.M., ahí podría realizar sus análisis sin ser distraído por las miradas de otros agentes ni por los constantes intentos de sacarle información.
- ¿Qué es esto?- Pensó el extraterrestre en voz alta al encontrarse entre los documentos dirigidos a M.O.M. un sobre que, según la fecha de recepción, había llegado el día anterior desde los laboratorios. Con todo el desorden causado por la llamada de Libra, la recepción de documentos había pasado a segundo plano, quedando en el olvido durante la jornada. Billy revisó el envase, no decía ser de alta confidencialidad, por lo que abrió el sobre para hacerse una idea de su contenido.
- Veamos… son los resultados de un análisis, y parecen corresponder al monstruo que atrapó M.O.M. la semana pasada.
Billy pensaba que los análisis de la criatura habían acabado, sin embargo los documentos frente a él probaban lo contrario.
- Ya veo, M.O.M. pidió un análisis detallado del ADN de la criatura para reconocer los tipos de trazas que forman parte de su composición, esto será muy útil para identificar posibles habilidades que no hayamos detectado.
La expresión de Billy comenzó a volverse más seria con cada detalle que leía, había algo que le parecía extraño en los resultados. Aquello le dio un mal presentimiento, el cual no se calmaría hasta asegurarse de estar equivocado.
Martin vigilaba sigilosamente el patio de la academia desde una de las bancas. Era la hora de salida y gran parte de los alumnos permanecían alrededor conversando con sus compañeros antes de partir a casa o regresar a sus dormitorios, lo que volvía aquel momento el mejor para seducir chicas. Estaba seguro de que el desagradable incidente con Josh el día anterior sería fácil de olvidar si conseguía algo de compañía femenina y estaba seguro de que su nueva estrategia de seducción le aseguraría el triunfo esta vez. Era una técnica que había leído en el último número de Hombres Irresistibles, que según los testimonios ofrecidos por la revista daba increíbles resultados y podía convertir a cualquiera en un imán de chicas.
Finalmente una linda muchacha pelirroja que caminaba hacia la salida de la academia atrajo su atención.
- Hola preciosa, pareces la clase de chica que sabe reconocer a un hombre de verdad, y déjame decirte que he decidido ofrecerte el honor de invitarme a salir. Aprovéchalo, no cualquiera tiene ese privilegio.- Dijo Martin procurando actuar de forma dominante.
- Martin, eres lo más lejos que se puede estar de ser un hombre de verdad, no saldría contigo ni aunque fueses el único chico sobre la faz de la Tierra.
- ¡Oh vamos Jessica! ¿Qué tal una oportunidad? ¡Prometo que no pediré nada caro! De hecho elegiré la hamburguesa más barata del menú ¿Qué dices?- Respondió Martin intentando sonreír de forma seductora a una cada vez más irritada Jessica.
- ¡No voy a salir contigo Martin, no me interesas y además tengo novio, ve y molesta a alguien más!
Diana miraba a lo lejos como una vez más los intentos de conquista de su hermanastro fracasaban estrepitosamente. Jessica, la linda pelirroja a la que había intentado seducir, ahora se alejaba enfurecida rumbo a la salida de la academia. Era evidente que una vez más su hermano había fallado en sus incursiones amorosas, lo cual no sorprendía a nadie.
- ¡Oye Diana! ¿Terminaste de poner tus carteles?- Preguntó Yoko.
- Aún estoy en ello ¿Qué hay de ustedes?
- ¡Todo va de maravillas!- Exclamó Yoko con una alegre sonrisa.- Además Java se ofreció para ayudarnos a pegar los anuncios ¡Pondremos tantos que será imposible no enterarse!
Junto a Yoko, Java permanecía en silencio con su dulce sonrisa de siempre mientras cargaba una enorme pila de carteles esperando a ser colocados.
- A Java gusta pegar carteles.- Comentó el cavernícola.
El grupo vio a Martin acercarse derrotado tras su fallido intento de conquista.
- No me digas ¿Otra vez te rechazaron verdad?- Preguntó Diana.
- ¡Detalles sin importancia! He perdido una batalla, no la guerra. Ya verás que mañana alguna morderá el anzuelo.- Dijo Martin sorprendentemente esperanzado para haber sido rechazado como siempre.- Por cierto ¿Qué son esos carteles?
- Son afiches promocionales para el festival de canto que haremos junto con el baile de primavera.- Respondió Diana.
- ¿Un festival de canto?- Preguntó Martin sorprendido.- Vaya, eso es nuevo.
- ¡Lo sé! ¡Con Diana se nos ocurrió que algo así haría todo mucho más divertido!- Exclamó Yoko emocionada.
- ¿A ti se te ocurrió?- Preguntó Martin a Diana sin poder creer lo que oía, aquello no parecía ser el tipo de idea que alguien como su hermana tendría.
- No exactamente…
- A Java gustar idea de Yoko.
La chica reaccionó al comentario de Java con alegres gestos.
- ¿Verdad que es increíble? ¡Esto va a ser genial!
Martin reflexionó sobre las palabras de Yoko por un instante y luego dijo:
- Oigan, denme uno de esos afiches, soy un gran cantante ¿Saben? Tal vez esta podría ser la ocasión perfecta para que las chicas de Torrington conozcan mi talento.
- Olvídalo Martin, las chicas de Torrington ya conocen suficiente de ti, no creo que quieran más.- Respondió Diana.
La alarma del reloj-u comenzó a sonar.
- ¡El Centro!- Exclamó Martin emocionado.
- Tengo un mal presentimiento, nunca nos habían llamado tan seguido…- Comentó Diana.
- Apuesto a que hay nuevas noticias sobre la criatura.- Dijo Martin mientras buscaba el portal del Centro con el escáner de su reloj-u.- ¡Aquí está!
Esta vez el portal estaba oculto tras un enorme cartel pegado al tablón de anuncios localizado en la entrada principal de la academia, el cual Diana no recordaba haber visto antes.
Martin miró de un lado a otro para confirmar que no había nadie alrededor, por fortuna los estudiantes ya habían dejado el lugar, haciendo seguro el ingreso al Centro.
- ¡Bien, el deber llama!
- Buena suerte chicos, no olviden contarnos si descubren algo nuevo sobre la criatura.- Dijo Yoko mientras los observaba hundirse por el portal.
Martin Mystery, autorizado
Diana Lombard, autorizada
Java el Cavernícola, autorizado
El grupo llegó al Centro sin que Billy saliera a recibirlos como de costumbre. Tras subir al ascensor y entrar a la oficina de M.O.M. se encontraron con que el extraterrestre tampoco estaba con ella.
- Sigan analizando las cámaras de vigilancia, no puede ser que no tengamos ningún registro de lo que sucedió.- M.O.M. hablaba con alguien a través de su comunicador, pese a que mantenía su calma usual algo en su actitud daba a entender que no los había llamado para darles buenas noticias.
- ¿Qué tal M.O.M.? ¿Acaso tienes una nueva misión para nosotros?- Saludó Martin.
- Buenas tardes agentes, me temo que no se trata de algo tan simple. Hemos sufrido un robo de criaturas en el bloque C y no logramos encontrar ninguna pista que nos demuestre qué sucedió exactamente.
Los tres agentes reaccionaron sorprendidos ante la noticia.
- ¿Un robo?- Preguntó Diana.- ¿Estás segura de que no fue sólo una fuga?
- Solicité un análisis de ADN para identificar qué tipo de seres habían sido utilizados para crear a la criatura que me atacó la semana pasada y los resultados arrojaron que se trataba de especímenes capturados por el Centro. Aquello no tenía sentido a menos que hubiesen tenido acceso a nuestros monstruos, así que Billy fue a revisar el estado de las criaturas en cuestión y descubrió que ya no estaban en sus celdas.
- ¿Cómo pudieron robar criaturas sin que nadie lo notara?- Preguntó Martin.- ¿Que acaso no les pareció extraño encontrarse con celdas vacías a los encargados de alimentarlos?
- Ese es precisamente uno de los problemas.- Respondió M.O.M.- las celdas no estaban vacías, las criaturas fueron reemplazadas por hologramas de altísima calidad. Revisamos las cámaras de vigilancia, pero no hay registro de que alguien hiciera algo fuera de lo normal.
- ¿Cuántas criaturas fueron robadas?- Preguntó Diana.
- Quince por el momento, pero la cantidad aún es incierta, al principio pensamos que se trataba sólo de las que fueron usadas para crear a la criatura que me atacó, pero resultaron ser muchas más. Aún no terminamos de revisar todas las celdas, por lo que el número podría seguir aumentando.
- No lo entiendo ¿Cómo pudieron robar tantos monstruos sin que nadie lo notase?- Preguntó Martin.
- Pensamos que debió llevarse a cabo en fases, pero son sólo hipótesis, tenemos agentes revisando los videos de vigilancia, pero por el momento no han encontrado nada fuera de lo común.
- ¿Tienen idea de cuándo pudo ocurrir el robo?- Preguntó Diana.
- No, ni siquiera tenemos una estimación de la fecha, por lo que desconocemos cuándo comenzó todo esto.
- Si es alguien que ha podido robar tantos monstruos sin dejar rastro significa que debió alterar las cámaras de vigilancia, y sin duda es muy bueno en ello, robar quince criaturas sin dejar rastro no es poca cosa.- Comentó Martin.
- Así es.- Asintió M.O.M.- por eso deberán ir al bloque C a revisar las celdas y ver si pueden encontrar alguna pista que nos ayude con esto. Billy está con el resto de agentes a cargo de la investigación, él les mostrará cada una de las celdas. Mucha suerte.
Los tres agentes se dirigieron al intimidante bloque C, en donde se encontraron con Billy tan pronto como entraron al lugar, parecía nervioso pero decidido a llevar el mando de la investigación.
- ¿Qué tal chicos? Imagino que M.O.M. les contó todo.- Dijo Billy al recibirlos, su alegre expresión usual había sido reemplazada por un gesto de preocupación.
- Así es.- Comentó Martin.- suena realmente absurdo que algo como esto esté sucediendo.
- Lo sé, no puedo entender cómo pudieron robar quince criaturas sin que nadie lo notara, pero debo decirles que esos hologramas que usaron eran muy realistas, habrían engañado a cualquiera.- Dijo Billy.
- ¿Podemos ver los hologramas?- Preguntó Martin.
- Claro.- Asintió el extraterrestre.- vengan, estamos acumulando los proyectores en el cuarto de vigilancia.
Billy condujo a los chicos por las instalaciones hasta llegar al punto más alto del bloque C, en donde una amplia caseta de vigilancia los esperaba. En su interior un par de agentes revisaban una por una las cintas grabadas por las cámaras de seguridad, parecían agotados.
Billy se acercó a un mesón, en el cual unas pequeñas pirámides grises con apariencia de pisapapeles habían sido agrupadas de forma ordenada.
- Estos son los dispositivos holográficos, nunca antes habíamos visto este diseño.- Dijo Billy mientras le entregaba uno a Martin.- Hicimos que los analizaran y el resultado arrojó que no pertenecen a ninguna industria de nuestro registro, todo indica que fueron fabricados de manera independiente, por lo que es imposible rastrearlos.
- ¿Cómo funcionan?- Preguntó Martin.
- Es simple, sólo presionas el botón de la parte baja y diez segundos después se activa.
Martin presionó el botón y dejó el dispositivo en el suelo. Billy tenía razón, unos segundos más tarde una perfecta reproducción del hombre-lobo fantasma había aparecido frente a él, era indistinguible del original y sus movimientos eran tan variados que no era posible identificar a simple vista que se trataba de un holograma.
- De la criatura cuyo ADN está formado por partes de otros monstruos ¿Qué trazas de su código corresponden a especímenes atrapados por el Centro?- Preguntó Martin.
- Todas, y cada monstro cuyo ADN formaba parte de la criatura corresponde a la lista de ejemplares robados.
- Bien, es obvio que el culpable debe ser el mismo grupo tras la red de tráfico y las experimentaciones ilegales, no habrían podido crear un monstruo como el que nos enviaron de no tener a las criaturas que usaron como base.- Dijo Martin tomando una muy profesional actitud reflexiva.
- Pero es muy extraño ¿Por qué querrían los monstruos completos? Podrían simplemente haber tomado una muestra de ADN y ahorrarse todo el problema de llevárselos.- Preguntó Billy.
- Tal vez una muestra no sea suficiente, quizás necesitan más que eso para lograr crear a sus criaturas.- Dijo Diana.
- O tal vez sólo quieren demostrar cuan poderosos son.- Comentó Martin.- robar quince criaturas sin dejar rastro es una muy buena forma de burlarse del Centro si me lo preguntan.
- Martin, eso es ridículo.- Exclamó Diana.- ¿Crees que accederían a hacerse cargo de quince criaturas sólo para burlarse del Centro? Por si no lo recuerdas esos bichos tienen que comer, y dudo que alguien quiera hacerse cargo de todos los cuidados que necesitan sólo para molestar.
Con un juguetón y orgulloso tono, Martin respondió a las irritadas palabras de Diana:
- Diana, Diana, Diana, tú no entiendes como funciona la mente de un maestro de las bromas, para alguien tan malvado y poderoso no hay imposibles, con tal de llevar a cabo una provocación cualquier gasto es aceptable.
Las palabras de Martin parecían una tontería a los ojos de Diana, después de todo el culpable era una red de tráfico, no un niño intentando jugar una broma pesada, debía haber un motivo para que decidieran hacer algo tan arriesgado como robarle quince criaturas al Centro y fuera cual fuera no podía ser nada bueno.
- No lo sé Martin, dudo que algo tan simple sea el motivo tras todo esto, creo que la teoría de Diana tiene más sentido.- Comentó Billy.
- ¡Viste eso! ¡En tu cara Martin!- Exclamó Diana en actitud triunfal, logrando con ello que Martin le dedicase una mirada molesta.
- Sea cual sea la respuesta.- Comentó seriamente Martin.- eso no cambia que nuestro sospechoso robó quince criaturas del Centro sin dejar nada que lo delate salvo estos aparatos ¿Cómo se supone que lo encontremos?
- Ni idea.- Comentó Billy.- por eso pensamos en que ustedes revisaran el lugar, tal vez puedan ver algo que nosotros no.
Los tres agentes entraron a la primera celda vacía sin encontrar nada en ella salvo el daño usual que un lugar como ese recibiría por parte de su habitante.
- No hay nada aquí salvo paredes rasguñadas, si todas las celdas están igual que esta no veo cómo podremos encontrar algo.- Comentó Diana.
- ¡Paredes rasguñadas, eso es!- Exclamó Martin antes de activar su reloj-u.
Reloj-u activado: Selección lentes alfa.
Martin observó el lugar a través de los lentes alfa, los cuales iluminaron en rojo cada uno de los rasguños en la pared hasta encontrar uno en particular brillando con mayor intensidad que los demás
- ¡Lo tengo, encontré una pista!- Dijo Martin emocionado corriendo en dirección al lugar señalado por los lentes alfa, el cual correspondía a simple vista a uno de los muchos rasguños que en nada se diferenciaba de los demás.
Reloj-u activado: Selección bioescáner
Martin escaneó la superficie con la parte frontal del bioescáner, obteniendo exactamente el resultado que buscaba.
Analizando datos… Tipo de muestra: tejido queratinoso del orden de los carnívoros
- Te felicito Martin, encontraste restos de garras de perro en la celda de un hombre lobo, gran descubrimiento.- Dijo Diana de forma irónica.
- Tranquila hermanita, no es eso lo que busco…- Respondió Martin mientras leía los detalles del resultado en la pantalla del bioescáner.- ¡Aquí está! El bioescáner dice que la muestra data de hace cuatro meses, y según los lentes alfa ésta es la marca en la pared con el tejido más fresco de toda la celda.
- ¡Cuatro meses! Eso es mucho más de lo que suponía, a M.O.M. no va a gustarle para nada enterarse de esto.- Exclamó aterrado el extraterrestre.
Sin parecer preocupado ante las palabras de Billy, Martin añadió:
- Bueno, considerando lo amargada que es dudo que pueda tratarte peor de lo que ya lo hace. En fin, vamos a buscar qué más pueden decirnos el resto de celdas ¡Vamos!
Los cuatro agentes recorrieron cada una de las quince celdas, detectando la fecha estimada de las muestras más recientes que podían encontrar con la ayuda del reloj-u, lo cual pese a resultar difícil en algunas e imposible en otras terminó por revelar la fecha de secuestro de un impresionante total de doce celdas.
- ¿¡Están diciéndome que el robo de criaturas empezó hace más de dos años!?- Exclamó M.O.M. luchando por controlar su ira. Normalmente no tenía problemas para mantener la calma en situaciones difíciles, pero descubrir que llevaban más de dos años sufriendo robos en el bloque C sin que nadie lo notase era no sólo una muestra de lo ineptos que podían llegar a ser los encargados de vigilancia, sino una queja segura por parte de los altos mandos extraterrestres del Centro, a quienes no les gustaría para nada enterarse de la noticia. Sabía que ella como directora tendría que cargar con la responsabilidad ante las faltas de sus agentes y no podía negar que aquello era lo que más le molestaba.
- Lo siento M.O.M., jamás pensamos que esto llevaría ocurriendo tanto tiempo.- Respondió Billy nervioso, siendo apenas capaz de hablar sin que le temblase la voz.
En un intento por calmar los ánimos de la alterada directora, Martin dijo con tono despreocupado:
- Tranquila, no es tu culpa, no tienes ojos en cada rincón del Centro, estas cosas pasan.
- Pues empezaré a buscar el modo de tenerlos.- Exclamó M.O.M. mientras luchaba por contener su ira sin mayor resultado.- ¡Y en el proceso encontraré a quien sea que esté detrás de todo esto y me encargaré yo misma de que lo pague muy caro!
Los cuatro agentes guardaron absoluto silencio, sintiendo el miedo inundarlos al oír a la directora hablar de ese modo, jamás la habían visto tan molesta y considerando que sólo Martin era capaz de llevarla a los límites de su paciencia debía tratarse de un golpe a su ego lo suficientemente grande como para hacerla reaccionar así. Aquello sin duda había llevado las cosas a un nivel de gravedad que M.O.M. jamás permitiría pasar, una falta como esa contra su organización entraba en la categoría de lo que la directora consideraba una ofensa personal y no estaba dispuesta a perdonarlo, haciendo al grupo pensar que sin importar quién estuviese detrás del robo de las criaturas del Centro una cosa era segura: definitivamente no quisieran estar en los zapatos de los culpables a partir de ahora.
