Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo XXIII
El rescate

Martin caminaba de un lado a otro en la oficina de M.O.M. repitiendo cada detalle de la desaparición de Diana aún sin poder creerlo. La misión parecía ir a la perfección, la criatura ya había sido atrapada en la red, él y su hermana celebraban la captura, nada hacía pensar que escaparía, ni mucho menos que haría desaparecer a Diana de un solo golpe. Todo había pasado tan rápido que el chico sentía la necesidad de repetirlo para asimilarlo.

- ¡Te juro que todo iba bien M.O.M.! ¡Esa cosa hizo trampa!- Exclamó Martin en un infantil tono de queja, cualquiera que lo hubiese oído pensaría que acababa de perder un partido de fútbol.

- Debieron ser más cuidadosos, Martin.- Comentó la directora con gesto severo mientras se esforzaba por mantener la calma.- ahora sólo nos queda encontrar alguna forma de rescatar a Diana, aunque desconozco cómo lograremos hacerlo ¿No usaste de casualidad el rastreador virtual al luchar contra la criatura como te lo indiqué?

Martin detuvo su nervioso caminar y levantó la voz angustiado:

- ¡Claro que no, cuando íbamos a usarlo esa cosa huyó! Apenas estaba activando mi reloj-u para sacar el rastreador virtual cuando el monstruo ya había desaparecido junto a Diana ¿Qué vamos a hacer ahora? ¡Papá va a matarme si se entera de que mi hermana fue secuestrada por una lagartija gigante!

- Si no pudiste engancharle un rastreador no hay forma de que podamos seguirlo.- Pese a su calma, M.O.M. no podía evitar sentirse molesta ante la situación, esperaba que le instalaran un dispositivo de rastreo a la criatura, no que se llevara a uno de sus agentes. El resultado de los eventos había alterado negativamente el plan.

- ¡Ya sé!- Exclamó Martin.- ¡Tenemos al monstruo que atrapaste el otro día! Podríamos ponerle un rastreador y liberarlo, tal vez nos lleve a su guarida.

- Ya lo intentamos y fue un fracaso.- Añadió M.O.M.- la criatura sólo se fue a un bosque y estuvo vagando ahí por varios días, pensamos que sus mapas mentales fueron bloqueados de manera remota por quien lo envió para evitar ser rastreado.

- ¡Genial! Ahora resulta que ni siquiera tener a ese bicho con nosotros sirve de algo.- Exclamó Martin irritado.- ¿Cómo se supone que vamos a encontrar a Diana?

- Por el momento nuestra única alternativa es esperar el siguiente ataque de la criatura para instalarle un rastreador que nos permita ubicar la guarida de quien la controla. El problema es que al detener la captura de Bradley hemos revelado que vamos tras ellos, y dudo que vayan a hacer algún movimiento sabiendo eso, no pronto por lo menos.

Las palabras de la directora no hicieron más que empeorar el mal humor de Martin:

- Como si fallar en la misión y perder a Diana no fuesen suficiente problema ¡Ahora además enlentecimos la resolución del caso! ¡Justo lo que faltaba!

- Tranquilízate Martin, ponerte nervioso no ayudará. Entiendo que la situación es frustrante, pero por el momento no hay nada que puedan hacer salvo esperar. Ahora tú y Java regresen a Torrington, les avisaremos si descubrimos algo.

Diana abrió los ojos aún adolorida y sin ser capaz de reconocer dónde se encontraba, aunque por lo que podía ver parecía ser una especie de celda. Lo último que recordaba era haber estado luchando contra el monstruo que intentaba raptar a Bradley junto a Martin, y que después de recibir una fuerte embestida por parte de la criatura había perdido el conocimiento.

- ¡Diana! ¿Estás bien?- Preguntó una voz familiar.

Diana se volteó sin poder creer lo que veía, era Lawrence, quien se encontraba junto a ella aún vestido tal y como aquel día en que había sido secuestrado.

- ¡Lawrence, estás a salvo! Temía tanto por tu seguridad, me alegra ver que estás bien.- Dijo Diana sin poder contener su deseo de abrazarlo pese a la incómoda actitud que tomó el asistente frente al gesto. Había pasado tantos días temiendo lo peor que verlo se sentía como un milagro.

- Estoy bien ¿Pero qué hay de ti? ¿Estás herida?- Preguntó Lawrence.

- No te preocupes, sólo estoy un poco adolorida, pero estaré bien ¿Dónde estamos?- Dijo Diana recorriendo la oscura celda con la mirada.

- No lo sé, pero lo que sí puedo asegurarte es que tenías razón con tu teoría del ex agente.

- ¿Viste a quien está detrás de todo esto?- Preguntó Diana.

- Así es.- Dijo Lawrence.- y pude reconocerlo perfectamente, sin duda se trata del agente Turner, jamás pensé que lo vería haciendo algo tan siniestro como buscar enemistar agencias ni mucho menos secuestrar gente, parecía un buen elemento cuando trabajaba con nosotros.

- ¿Dijo algo sobre por qué está secuestrando personas?

- No, lo único que ha hecho es interrogarme respecto a Libra, por lo que desconozco sus motivos. Aunque por sus preguntas empiezo a pensar que sabe menos de lo que pensamos.

- ¿Por qué lo crees?

- Lo siento agente Lombard, no puedo entrar en detalles, es información confidencial de Libra.

- Por cierto ¿Quién es ese sujeto?- Preguntó Diana mientras observaba a un hombre mayor que permanecía sentado en un rincón de la celda.

- Diana, te presento al señor Hales.- Respondió Lawrence haciendo un gesto con el brazo para señalar a su compañero de celda.- llegó aquí hace poco, aunque no sabría decirte cuándo exactamente, ni siquiera sé cuántos días llevo aquí, es imposible saberlo estando tan aislado del exterior.

Lawrence tenía razón, no había nada parecido a una ventana o un tragaluz, la celda se sentía como estar encerrado dentro de una caja, lo cual provocaba una desagradable sensación de claustrofobia.

-¿Hales?- Preguntó Diana sorprendida.- ¿Douglas Hales, el dueño de la farmacéutica Novalife?

- Así es.- Respondió el hombre levantando la mirada para observar a Diana.- ¿Cómo lo sabes?

- Estaba investigando su desaparición, fue entonces cuando me secuestraron.

- ¡Genial, lo que faltaba! Ahora quien debía salvarme también está atrapada aquí.- Exclamó Hales molesto ante tal muestra de incompetencia.

- No se preocupe señor Hales, no soy la única dedicada a su búsqueda, tenga por seguro que mis compañeros nos encontrarán.- Dijo Diana intentando parecer confiada, no podía confesar que el Centro aún no conseguía descubrir las coordenadas del lugar donde eran mantenidos como prisioneros o de lo contrario no haría más que empeorar el humor de todos.

- Eso espero.- Respondió angustiado Hales.- aunque no sé cómo podrán encontrarnos aquí, este lugar parece el infierno.

- ¿Tiene alguna idea de quién pudo estar tras su secuestro?- Preguntó Diana.

- Sin ninguna duda se trata de esa sabandija de Frank Henderson, desconozco qué busca exactamente al hacer esto, pero fue él quien me puso en esta celda.

- ¿Frank Henderson? ¿El sujeto de los depósitos guardados junto a documentos ultra-secretos del Centro en su apartamento?

- ¿Cómo lo sabe?- Preguntó impresionado Hales ante la pregunta de Diana.

- Simple, estuve revisando su apartamento ¿Pero quién es Frank Henderson?

- Es uno de nuestros clientes.- Contestó Hales.- nos paga muchísimo dinero por llevar a cabo experimentos ilegales muy extraños con la excusa de que es para encontrar la cura de diversas enfermedades degenerativas, nos hace usar unos documentos muy extraños que él mismo le provee a nuestros científicos para realizar los estudios y luego le entregamos los resultados evitando preguntar más de lo necesario.

- ¿Experimentos ilegales?- Preguntó Diana.- ¿Como los que provocaron que el Centro terminara investigando a su farmacéutica?

- ¿Cómo sabes acerca de eso?- Dijo Hales pareciendo cada vez más sorprendido.

- Digamos que es parte de mi trabajo.- Respondió Diana con una sonrisa irónica.

Hales no hizo más que suspirar, considerando las circunstancias en que se encontraba hablar no parecía particularmente problemático.

- Así es, esa clase de experimentos.- Contestó el hombre con tono deprimente.

- ¿Por qué le dijeron al Centro que eran ustedes los únicos responsables de los experimentos ilegales?

- Porque se nos prometió grandes sumas de dinero a cambio de mantener el asunto en secreto, además se nos dijo que si revelábamos la verdad el precio de faltar contra el contrato sería destruir no sólo nuestra farmacéutica, sino también nuestras vidas por completo. Pero jamás falté contra el acuerdo, por eso no entiendo por qué me tienen aquí.- Exclamó Hales cada vez más nervioso.

- Tranquilícese señor Hales, estoy segura de que encontraremos la forma de escapar.

Diana se acercó a la cerradura de la celda y comenzó a revisarla, era diferente a las que solía ver en casas y dormitorios, por lo que no estaba segura de poder abrirla. Tal vez podría intentar usar una de sus horquillas para el cabello aún si no sabía cómo lidiar con un cerrojo como ese, después de todo no tenía nada que perder.

- ¿Cómo vas Diana?- Preguntó Lawrence desde su asiento luego de verla luchar unos minutos contra la puerta.

- Espera, sólo dame un poco más de tiempo…- Contestó Diana concentrada en su labor.

- No creo que valga la pena esforzarte tanto con esa cerradura.- Dijo Lawrence.- incluso si logramos salir no tenemos con qué defendernos y el agente Turner tiene a esos monstruos de su lado, si tan sólo pudiéramos pedir ayuda…

- ¡Pedir ayuda, eso es!- Exclamó Diana emocionada.- Aún tengo conmigo el botón de pánico que me dio M.O.M., si lo presiono le enviará una alerta a su reloj y al de Martin con mis coordenadas.

- ¡Es una excelente idea!- Comentó Lawrence mientras observaba a Diana sacar de entre su ropa el pequeño dispositivo.

- Ahora sólo debo presionar el botón y…

El grupo pudo oír unos pasos a lo lejos, alguien se estaba acercando. Diana se dio prisa en presionar el botón y rápidamente lo escondió entre su ropa justo antes de que el dueño de los pasos apareciera frente a ellos.

- Me alegra ver que ya está despierta, agente Lombard.- Dijo el misterioso e imponente hombre que acababa de aparecer frente a la celda.

- ¿Quién eres? ¿Por qué sabes mi nombre?- Contestó Diana en actitud defensiva.

- ¿Quién soy? Imagino que ya debe saber eso.

- Eres el agente White… no, ese no es más que uno de tus tontos nombres falsos ¡Eres la mente maestra tras las criaturas! ¿No es así?

El hombre no hizo más que reír con una malévola risa tras oír el comentario de Diana.

- Así es agente Lombard, veo que a pesar del golpe que se dio en la cabeza su mente sigue siendo tan aguda como de costumbre, aunque me temo que su agudeza está resultando demasiado problemática esta vez.

- ¿Qué quieres decir con eso?- Preguntó Diana mirándolo confundida.

El ex agente se negó a responder, en su lugar abrió la celda y dejó que una extraña criatura tornasolada parecida a una gran mancha de mercurio absorbiera a Diana ante la vista espantada de sus compañeros.

- ¿Qué vas a hacer con ella? ¡Déjala en paz!- Exclamó Lawrence angustiado.

Dedicándole al joven una sonrisa maliciosa la cual sólo empeoraba su apariencia amenazante, el ex agente respondió con tono malévolo:

- Lo siento señorito Lawrence, pero no puedo hacer eso, en este momento la agente Lombard y yo tenemos mucho de que hablar.

Martin permanecía recostado sobre su cama sin ser capaz de conciliar el sueño, no podía dejar de pensar en la desaparición de Diana y saber que su captor no había dejado rastro que seguir generaba en él un miedo que se negaba a expresar, sin importan cuánto le daba vueltas al asunto, nada parecía llevarle a una respuesta que no fuera rendirse.

- ¡Martin! ¿¡Qué es eso de que secuestraron a Diana!?- La puerta se abrió de golpe en medio de la oscuridad, dándole al agente un susto lo suficientemente grande como para distraerlo por un segundo. No recordaba haber dejado la cerradura abierta.

Parado en la entrada del dormitorio se encontraba Josh, cuya figura resaltaba en medio de la oscuridad del cuarto gracias a la luz del pasillo.

- ¿Josh, qué haces aquí y quién te dijo lo de Diana?- Respondió Martin molesto mientras permanecía acurrucado en un rincón de la cama, su expresión severa mezclada con el susto que la entrada de Josh le había causado lo hacía ver como un conejito enojado intentando defenderse del depredador que buscaba comérselo.

- Java llegó corriendo a nuestro dormitorio y nos lo dijo.- Respondió Josh recuperando una vez más su calma usual.

- Java lo siente, pero ser necesario.- Dijo el cavernícola desde el pasillo, seguido por una serie de ruidos electrónicos provenientes de Fluffy, quien llevaba su peludo disfraz de perro encima.

- ¿Necesario?- Preguntó Martin de mala gana.

- Por supuesto, tenemos que ir a rescatarla.- Contestó Josh.

- ¿Crees que estaría aquí si pudiera hacerlo? ¡Por si no se te ha pasado por la mente no la he rescatado porque no tenemos idea de dónde está! Al igual que a Lawrence se la llevaron sin dejar rastro.- Dijo Martin tras levantarse de la cama para confrontar a Josh con actitud amenazante.

- ¡Pero tiene que haber una forma de encontrarla! No pudo haber sido una captura tan limpia, debe haber alguna pista que olvidaste.

- ¡No niño de otra dimensión! ¡No hay nada que yo haya olvidado! Y si crees que es muy fácil asumir que mi hermana está desaparecida sin que pueda hacer nada para rescatarla ¡Déjame decirte que estás muy equivocado!- Exclamó Martin apuntándolo repetidas veces con la punta de su dedo índice frente a cada frase que decía.

- Sé que no es fácil Martin, yo tampoco me siento a gusto con la noticia.

Al oír las palabras de Josh, Martin sintió que su enojo no hacía más que empeorar.

- ¡¿Que tú no te sientes a gusto?! ¿Hablas en serio? Ella no es nada tuyo, pero es mi hermana y es parte de mi familia, jamás podrías entender lo que estoy sintiendo en este momento sabiendo que podrían matarla como probablemente lo hicieron con Lawrence.- Martin dio una mirada de reojo a Fluffy, quien permanecía en el pasillo.- ¿Y para qué trajiste a Fluffy?

- Porque es muy útil en las misiones y tal vez pueda ayudarnos.

- ¿Ayudarnos? ¿Puedes rastrear a Diana de alguna forma?- Preguntó Martin dirigiéndose directamente a Fluffy, quien negó con la cabeza mientras emitía tristes sonidos electrónicos.- ¿Ves? ¡No puede hacerlo, no hay nada que puedas aportar! Ahora largo de mi habitación, quiero seguir intentando dormir si no es mucho pedir…- Tras sacar a Josh de su cuarto y antes de cerrar la puerta por completo, Martin observó al grupo por la pequeña ranura que aún quedaba abierta y dijo.- Aunque Fluffy puede quedarse.

La alarma del reloj-u comenzó a sonar para sorpresa del equipo.

- ¿El Centro?- Preguntó Josh a Martin mientras lo observaba revisar su reloj-u.

- ¡No es posible! ¡No es el Centro, es Diana!

El grupo llegó al Centro luego de solicitar un permiso especial para Josh, quien pese a tener a Fluffy consigo, prefirió ocultar el hecho de que poseía la autorización para entrar a las instalaciones contenida en la ultramascota. Tanto Martin como la gente del Centro seguían pensando que Fluffy había hackeado el sistema de seguridad para lograr entrar al lugar y el joven viajero temporal prefería que siguieran creyendo eso para evitar levantar sospechas innecesarias.

Entraron a la oficina de M.O.M., en donde se encontraron con la directora aún despierta para sorpresa de todos menos Martin, quien ya sabía que encontrarla haciendo horas extra era parte de la rutina.

- Oye M.O.M. ¿No has pensado que tantas horas extra te pasarán la cuenta algún día?

- No te preocupes Martin.- Dijo M.O.M. con su severidad de siempre.- desde que Lawrence fue secuestrado he empezado a dormir en el Centro como medida de precaución, así que sólo hago horas extra hasta que me siento lo suficientemente cansada como para dejarlo… En fin, volviendo a lo que nos importa, imagino que están aquí por la alerta del botón de pánico de Diana ¿No es así?

- ¿Tú también la recibiste?- Preguntó Josh.

- Así es.- Contestó M.O.M.- de hecho tengo identificado el lugar exacto señalado por las coordenadas: Se trata de un lugar en Nunavut, está en medio de la nada y no hay ningún poblado cerca, un lugar perfecto para ocultarse si me lo preguntan.

- ¡Genial! En ese caso sólo tenemos que ir y rescatar a Diana ¡Vamos Java!

- No tan rápido Martin, yo también iré contigo.- Dijo Josh.

- Olvídalo, sólo nos causarías problemas.- Señaló Martin dedicándole a Josh una mirada amenazante.

- Te equivocas.- Contestó Josh con gesto severo.- ¿Acaso olvidas que en mi planeta pertenecía a una unidad policial intergaláctica? Puede que mis recursos sean más limitados comparados con los que tenía antes, pero sigo siendo muy hábil en combate y Fluffy lleva algunas de nuestras armas en su interior.

- Lo siento señor guardián espacial, pero no irás en esta misión.- Respondió Martin en tono burlesco.

- Josh irá con ustedes.- Dijo M.O.M.

- ¿¡Qué!? ¿¡Pero para qué!?- Exclamó Martin molesto.

- Teniendo un miembro más en el equipo con experiencia en combate sus posibilidades aumentan, y si hay algo que no quiero en este momento es perder más agentes, así que su ayuda será muy apreciada ¿Lo he dejado claro agente Mystery?- Basado en la severidad del tono de M.O.M. era evidente que la directora no estaba de humor para soportar otra escena de Martin, por lo que no hubo espacio para discusiones.

- ¡Rayos!- Refunfuñó Martin, quien pese a estar en desacuerdo no podía negar que el argumento de M.O.M. era razonable por más que le molestase.

La criatura que cargaba en su interior a Diana expulsó a la chica depositándola dentro de un nuevo cuarto, el cual pese a ser tan intimidante como el anterior, por lo menos parecía menos húmedo y sin duda mucho más higiénico comparado con la oscura y sucia celda en la que se encontraba. Sus blancas paredes y la espectral luz fría que lo iluminaba daban la sensación de que se trataba de un espacio pensado para realizar interrogatorios, lo cual la hizo cuestionarse al respecto: Si realizaban tantos interrogatorios en el lugar como para mantener habilitado un cuarto sólo para ello significaba que debía ser algo usual, pero de ser así ¿A quiénes interrogarían?

- ¿Analizando su entorno, agente Lombard?- Diana miró en dirección a la puerta de entrada, en donde el ex agente la observaba.- No me sorprende, después de todo aquello parece dársele muy bien, aunque me temo que en esta ocasión descubrir que se trata de un cuarto para interrogatorios no la ayudará demasiado.

- ¿Qué es lo que pretendes encerrándome aquí?- Preguntó Diana observándolo con gesto amenazante desde su silla.

- Nada complicado.- Dijo el ex agente sentándose frente a ella.- Sólo hacerle unas cuantas preguntas.

- ¿Qué clase de preguntas?- La mirada de Diana seguía fija en la figura del ex agente en un intento por intimidarlo, sin embargo sus esfuerzos no parecían estar dando frutos.

- No se preocupe, aquella pregunta será respondida conforme avance el interrogatorio.

- ¿De verdad lo crees? Porque déjame decirte que si piensas que te diré información secreta del Centro estás muy equivocado.- Dijo Diana, procurando no quitarlo los ojos de encima.

- ¿Crees que estás en posición de hacerte la difícil? ¡Que idea más inocente!- Comentó el ex agente entre maléficas risas.- Suena tonto viniendo de alguien tan lista.

- ¿Intentas burlarte de mí diciendo algo como eso?

- Claro que no agente Lombard, pero me parece que está olvidando algo muy importante, lo que me extraña considerando que está bajo el mando de alguien como M.O.M. ¿De casualidad la directora nunca le ha hablado de las reglas de oro de un agente?

- ¿Reglas de oro?- Preguntó Diana confundida.

- Supongo que tendré que darle una pequeña clase a falta de que M.O.M. parece no haberlo hecho, y es que hay tres reglas primordiales en este oficio: la primera es jamás confiar en nadie, la segunda es conservar la calma sin importar la situación y la tercera es…

El ex agente sacó un control remoto de su bolsillo y presionó un botón, revelando frente a ellos un televisor en cuya imagen podía verse a un joven de aspecto familiar atado a una silla.

- ¡Lawrence!- Gritó Diana al ver al joven por la cámara.

- … Nunca desarrollar afectos.

- ¿Crees que soy tan tonta como para creer que vas a hacerle algo a Lawrence? Sabes que él también es un agente y que sabe información tan importante como la que yo conozco, no podrías hacerle daño.

- En eso está equivocada agente Lombard, usted tiene información que me interesa, pero ya no su amigo de Libra, por lo que si tengo que torturarlo para hacerla hablar puede estar segura de que lo haré sin problema.

- … ¿Qué es lo que quieres?- Preguntó Diana con notoria amargura en su voz.

- Quiero saber cómo me descubriste ¿Cómo fue que te diste cuenta de que Myers era un espía?

- Porque estaba pidiendo demasiados documentos y dando muy malas excusas en sus justificativos de solicitudes.

- ¿Y cómo es que una destacada estudiante tiene tiempo de estar revisando los justificativos de solicitudes de agentes del Centro? Dudo que tenga pasatiempos tan inusuales.- Comentó el ex agente.

- Quién sabe ¿Qué tal si los tuviera?- Dijo Diana esbozando una sutil sonrisa.

- Impecable sentido del humor, pero me temo que suena muy poco creíble. Quiero saber la razón por la cual usted estaba revisando esos archivos, la verdadera razón.

- Ya te dije, sólo fue curiosidad ¿Qué acaso uno no puede disfrutar de investigar el historial de solicitudes de sus compañeros de trabajo en paz?

- Es una posibilidad, pero considerando lo que sé de usted no estoy tan seguro de que sea verdad.

- ¡Pero lo es! No estoy ocultando nada.- Exclamó Diana.

- Vamos a ponerlo de otra manera, voy a contarle lo que yo creo que está sucediendo.- Dijo el ex agente, levantándose de su silla y caminando lentamente alrededor de Diana.- Cierta agente descubrió que había alguien husmeando en el Centro, pero no precisamente a causa de un inusual gusto por revisar historiales de búsqueda, sino porque vio al espía en acción antes de rastrearlo.

- ¿Qué estás insinuando?- Preguntó Diana mirándolo de forma amenazante.

- Agente Lombard ¿Qué tanto le suena la sigla ICAE?

- ¿ICAE?- Preguntó Diana, no esperaba volver a oír esa sigla, mucho menos en circunstancias como esa.

- Responda agente, no está aquí para hacer preguntas.

- ¿Qué pasa si me rehúso?

El ex agente presionó un botón de su control remoto sin decir palabra alguna, y en cuestión de segundos la pantalla pasó a mostrar como Lawrence se retorcía de dolor sobre su silla, era evidente por su rostro que algo no andaba bien.

- ¿¡Qué le hiciste a Lawrence!? ¡Déjalo, él no tiene nada que ver en esto!- Gritó Diana espantada.

- Afectos agente Lombard ¿Ve por qué no es bueno desarrollarlos en este trabajo? Cada vez que usted no conteste su amigo sufrirá las consecuencias. Pero no se preocupe, puedo asegurarle que no morirá, sólo sufrirá horribles dolores con cada descarga, tan horribles que preferiría haber muerto. Ahora, con este detalle en mente y sabiendo que conoce aquella sigla ¿Qué más puede decirme al respecto?

Rápidamente, Diana comenzó a responder:

- Era un instituto dirigido por una ex agente del Centro llamada Octavia Paine dedicado a lidiar con la actividad paranormal en la Tierra al igual que el Centro y su verdadero objetivo era crear a un monstruo híbrido invencible que pudiera acabar con M.O.M., eso es todo lo que sé.

- ¿De verdad?- Preguntó el ex agente sin dejar de lado su tono calmado.- Porque me parece que está olvidando un pequeño detalle, y es que usted fue uno de sus agentes.

Diana sintió una sensación amarga en el estómago al recordar aquello, su corto tiempo trabajando para Octavia era una de sus más grandes vergüenzas.

- Sólo fue por unos días…- Dijo Diana con incomodidad.

- Días que le permitieron averiguar muchas cosas ¿O me equivoco?

- ¿Qué quieres decir?- Preguntó Diana confundida.

- Agente Lombard, no subestime mi inteligencia ¿De verdad cree que no me doy cuenta de que fue gracias a su tiempo en el ICAE que pudo descubrir a uno de mis espías?

Diana observó al agente sin comprender cómo el instituto de Octavia había llegado a relacionarse con el caso y preguntó:

- ¿Qué? No sé de qué estás hablando, además ¿Qué tiene que ver el ICAE con tus espías?

- ¿Acaso no se ha preguntado quién proveía los servicios de espionaje para el ICAE? Servicios que, por cierto, les permitieron obtener Información del Centro, como en el caso de su evaluación por ejemplo. Que alguien tan lista como usted aún no sea capaz de suponerlo me parece imposible, y de hecho creo que lo es, así que no se haga la inocente conmigo agente Lombard, usted sabe perfectamente lo que intento decir.

- Espera ¿Crees que identifiqué a tu espía porque descubrí algo al respecto durante mi estadía en el ICAE?- Preguntó Diana sin poder creer lo que oía.

- Por supuesto ¿De qué otra forma podría ser? Es obvio que la razón tras su brillante descubrimiento en torno a mis planes fue gracias a su trabajo con ellos. Ahora, mi pregunta es ¿Qué más cosas sabe de ese lugar aparte de la existencia de mis espías?

- No sé nada salvo lo que te dije, no sé qué quieres averiguar, pero sea lo que sea no lo sé.

- ¿De verdad?- Dijo el ex agente volviendo a mostrarle el control remoto.

Diana miró el aparato en pánico, pensar que Lawrence no sólo había sido secuestrado por su culpa, sino que además estaba siendo lastimado para sacarle información sobre su tiempo en el ICAE la hizo sentir cada vez más miserable. No podía entender cómo era posible que todas las vergüenzas de su vida hubiesen llegado a congregarse en el mismo instante para atormentarla de ese modo.

- ¡Pregúntame qué quieres saber específicamente y te lo diré, pero no lastimes otra vez a Lawrence!- Exclamó Diana asustada.

- ¿Qué sabes sobre el proceso para crear híbridos que empleaba el ICAE?- Preguntó el ex agente.

Diana se esforzó en recordar hasta el más mínimo detalle y en medio del nerviosismo que la invadía comenzó a hablar a toda velocidad:

- Sé que usaban una máquina muy compleja para crearlos pero desconozco sus detalles técnicos, Octavia nunca me habló de ellos más que de forma general: Extraía la esencia de varios monstruos y la usaba para crear a sus híbridos, también sé que podía alterar a criaturas ya existentes, incluyendo humanos, pero eso es todo lo que sé.

- ¿Sólo eso? ¿Segura?

- También tenían tecnología muy avanzada, unas instalaciones de lujo y un meta-reloj increíble, también lindos uniformes, una piscina ¡No sé qué más quieres que diga, es lo único que sé!- Exclamó Diana luego de probar suerte con cada detalle que recordaba, decidida a evitar que Lawrence sufriera otro golpe de corriente.

- No le creo agente.- Dijo el ex agente volviendo a presionar el botón, electrocutando a Lawrence con una nueva descarga.

- ¡No!- Gritó Diana en pánico.- ¡Te juro que no sé nada más, ya no sé qué más decirte! ¿Que Octavia era una ex agente del Centro y que odiaba a M.O.M.? ¿Que creó un monstruo quimera ultra poderoso para destruirla a ella y al Centro? ¿Que la primera vez que me llevaron a visitar las instalaciones fue en una limusina? ¡¿Qué se supone que diga!?

- ¿Cómo supiste que nosotros proveíamos de espías al ICAE?- Preguntó el ex agente elevando el tono de su voz.

- ¡No lo sé, jamás me hablaron de detalles como ese!- Exclamó Diana sin saber qué decirle al hombre para dejarlo conforme.

- ¿¡Entonces cómo supiste que habían espías en el Centro!?- La voz del ex agente se había tornado agresiva al punto de resultar amenazante.

- ¡No lo sabía! El Centro descubrió tras investigar al ICAE que habían tenido acceso a la base de datos y yo comencé a investigar al respecto, eso fue todo. No sabía quiénes proveían el contacto con los espías ni la información para crear a los monstruos, ni siquiera sabía que espiaban al Centro antes de que el informe del caso fuese revelado, yo sólo vi que creaban monstruos y que Octavia odiaba a M.O.M., eso es todo, no sé nada más ¡Lo juro!- Gritó Diana.

Pese a las circunstancias, Diana estaba decidida a evitar hablar sobre los viajeros del futuro, ya había causado suficientes problemas con sus acciones como para seguir arruinándolo todo. Además, su fachada era mucho más creíble que la realidad, si hubiese dicho que lo supo porque el hijo de M.O.M. venido del futuro le había advertido que un monstruo artificial creado por una agrupación desconocida destruiría la galaxia jamás le creerían.

- Vamos muy bien agente Lombard ¿Se da cuenta que sabía mucho más de lo que decía al principio? Y apuesto a que mientras más hablemos, más cosas descubriremos juntos. Así que… veamos qué otras cosas oculta dentro de esa cabecita suya.- Dijo el ex agente mientras observaba fijamente la asustada expresión de Diana con una malévola sonrisa.

Martin observaba a la distancia con sus binoculares las instalaciones donde, según las coordenadas entregadas por la alerta del botón de pánico, debía encontrarse Diana: Era una construcción apenas visible entre la nieve y tan alejada de todo que difícilmente alguien podría encontrarla por casualidad.

- ¿Encontraste el lugar?- Preguntó Josh.

- Así es ¿Estás listo para descender?- Con una sonrisa maliciosa, Martin hizo sonar el motor de su moto de nieve en un gesto desafiante.

- ¿Bromeas? Yo nací listo.- Respondió Josh dedicándole una sonrisa de vuelta mientras se ponía sus lentes protectores.

- ¡Vamos entonces!- Exclamó Martin mientras hacía partir su moto a toda velocidad.

Las motos de los tres chicos rompían el aire con su paso, corriendo tan rápido que pese a estar protegidos por el denso equipo de nieve del Centro podían sentir el viento golpearlos con fuerza. Sólo Java, quien llevaba a Fluffy agarrado a su espalda, corría a una velocidad más moderada, sus compañeros por el contrario no hacían más que acelerar cada vez más en su lucha por determinar cuál de los dos era el más veloz conduciendo.

- Bien, hemos llegado.- Dijo Josh tras descender a una posición cercana a la construcción en que Diana se encontraba.

- ¡Puede que me hayas ganado en esta carrera Josh, pero esto es sólo una batalla, no la guerra!- Reclamó molesto Martin apenas logró llegar a donde el chico se encontraba.

- Como quieras. Por ahora busquemos un lugar para esconder las motos de nieve, no podemos dejar que las descubran.

Tras ocultar las motos en una pequeña caverna, instalaron un rastreador en una de ellas para poder encontrarlas de regreso. Luego, el grupo se dirigió cuidadosamente rumbo a las instalaciones, las que a simple vista podían verse sin ninguna dificultad dada la corta distancia en que se encontraban. Los blancos uniformes de nieve del Centro ofrecían un buen camuflaje en medio del entorno que los rodeaba, por lo que usaron aquello a su favor para acercarse sigilosamente a su objetivo.

- ¡Miren esto!- Exclamó Martin.- Es una escotilla, podemos abrirla y usarla para entrar. Java, haz uso de tu magia cavernícola.

- Eso no será necesario.- Dijo Josh con su calma usual.- Fluffy, abre la escotilla por nosotros.

La ultramascota respondió con alegres sonidos electrónicos a la orden de Josh mientras alteraba la apariencia de sus dedos frontales para, con absoluta delicadeza, retirar fácilmente la tapa de la escotilla.

- Vaya, con que así fue como entró al Centro ¿No?- Comentó Martin dedicándole a Josh una mirada de reproche.

- Por supuesto, no voy a negarlo.- Josh hablaba con total confianza al respecto, parecía hasta sentirse orgulloso de los logros criminales de su mascota, aunque Martin no podía negar que en efecto hacer algo como eso con tanta facilidad parecía increíble.- Bien ¡Hora de entrar!

El grupo se deslizó por la escotilla, la cual para fortuna del equipo resultó ser lo suficientemente grande como para permitirle a Java la entrada. El olor a encierro y los constantes ruidos metálicos que los acompañaban con cada movimiento que daban al interior del ducto habrían puesto nervioso a cualquiera, sin embargo todos en el equipo parecían acostumbrados a pasar por situaciones como esa.

El grupo llegó a una de las salidas que daban al interior de la construcción, sin embargo era imposible para ellos observar qué estaba pasando fuera de la escotilla.

- ¿Deberíamos quitarla y entrar simplemente?

- Espera Martin, tengo una idea.- Comentó Josh en un susurro.- Fluffy, escanea la zona y dinos si puedes detectar algún movimiento.

Una vez más la ultramascota dio prueba de sus habilidades, en cuestión de segundos sus ojos se tornaron blancos para reflejar un pequeño mapa holográfico tridimensional, el cual representaba el espacio que se encontraba no sólo frente a ellos, sino el de toda la construcción, señalando con puntos rojos cada elemento que presentaba movimiento.

- ¡Vaya, impresionante!- Exclamó Martin asombrado.- ¿Cómo pudo hacer un mapa tan rápido?

- Tiene un escáner integrado con un rango muy amplio, fue una de las cosas que le instalamos antes de que llegáramos a tu dimensión.- Respondió Josh esbozando una pequeña sonrisa.

- ¡Fabuloso!- Dijo enérgicamente Martin.- ¿No podrías conseguirme una mascota como la tuya de casualidad?

- Ya hablaremos de ello después de recuperar a Diana.- Comentó Josh.- Ahora vamos a lo importante: según el mapa no hay nadie en el cuarto frente a la escotilla, así que podremos salir sin problemas, pero más allá parece haber vigilancia, tenemos que vencerlos antes de que puedan pedir refuerzos.

- Bien, en ese caso salgamos de aquí y preparémonos para tomarnos el espacio siguiente.

El grupo abandonó la escotilla y entró a la sala frente a ellos, parecía una especie de bodega, en la cual un montón de barriles similares a los usados para almacenar petróleo se encontraban acumulados.

- ¿Qué es todo esto?- Preguntó Martin, quien observaba el lugar con curiosidad.- Déjenme hacer un pequeño análisis para salir de dudas.

Reloj-u activado: selección limoescáner

Martin removió la tapa que cubría uno de los barriles e ingresó la punta de la varilla del limoescáner para analizar el contenido.

Analizando datos… Tipo de muestra: Sustancia de origen desconocido

- ¿No pudo identificar qué es? – Preguntó Josh.

- No, pero sale una lista de componentes en la pantalla que no tengo idea qué significan ¡Si tan sólo Diana estuviese aquí para decirnos qué son!- Se lamentó Martin.

- Tranquilo Martin, sólo debemos usar la vieja y confiable fuerza bruta para rescatarla y entonces ella podrá decirnos qué es esa cosa verde que tienen acumulada en estos barriles.

- Tienes razón, nada como aplicar algo de fuerza cuando se necesita resolver algo, da resultados con el control remoto y no dudo que también lo hará con esta misión. De todas formas le enviaré a Billy la muestra, él podrá explicarnos más detalles de ella y también decirnos qué son todos esos componentes mencionados.

El grupo continuó adentrándose por entre las instalaciones sin encontrarse más que con extraños aparatos y estrechos pasillos oscuros, los cuales daban la sensación de estar dentro de un recinto militar secreto o un laboratorio, todo en el frío espacio parecía indicar que su función no era precisamente la de recibir visitas.

- Martin, mira esta puerta, se ve muy diferente a las demás y está cerrada con contraseña. Si no se puede entrar con facilidad significa que deben esconder algo importante dentro.

- Josh tener razón.- Dijo Java.

- Bien, todos háganse a un lado, es hora de que el reloj-u se encargue.- Dijo Martin orgulloso en un intento por lucirse, Josh y Fluffy habían estado llevándose todo el mérito durante la misión y quería demostrarles que él también podía desactivar paneles de seguridad como un experto.

Martin conectó el reloj-u al panel y esperó a que desactivara la cerradura con contraseña, sin embargo por más que lo intentaba no parecía dar resultado.

- ¡Vamos bebé, tu puedes hacerlo, ya lo has hecho antes!- Exclamó nervioso Martin.

¡Bingo! El panel de seguridad se tornó verde frente a la ilusionada mirada de Martin, la cual acabó por derrumbarse al ver un delgado cable rojo perteneciente a Fluffy conectado al aparato, resultando evidente que había sido la ultramascota y no el reloj-u lo que había desactivado el sistema.

- ¡No es justo! Ya casi lo tenía.- Refunfuñó Martin.

- Lo siento, pero no tenemos tiempo para esperar tanto, vamos.- Dijo Josh arrastrando a su aún enojado compañero.

Entraron por la puerta y bajaron por una escalera que los llevó a una oscura cámara llena de extraños tubos.

- Ser como tubos que ver Java en el pasado.- Dijo el cavernícola tras acercarse a uno para mirarlo de cerca.

- Parecen incubadoras…- Comentó Josh.- tal vez este es el lugar que usan para crear a esos monstruos artificiales.

- ¡Chicos, tienen que ver esto!- Exclamó Martin mientras observaba extasiado a una extraña criatura desarrollándose dentro de uno de los tubos, parecía una especie de ciempiés del porte de una persona, cuyo blanco cuerpo lleno de ramificaciones rojas se retorcía de vez en cuando.

- ¡No puede ser, tenía razón! Aquí es donde crean a las criaturas…- Dijo Josh impresionado ante el descubrimiento.

- Mirar, tubo moverse mucho.

Los chicos miraron en dirección al tubo del que Java estaba hablando, todo indicaba que tanto movimiento no podía ser una buena señal.

- ¡Escóndanse todos, esa cosa va a nacer!- Gritó Martin mientras corría junto con los otros chicos a esconderse tras un gran aparato ubicado en un rincón.

Una alarma comenzó a sonar al mismo tiempo que el grupo corría a esconderse, todo mientras los temblores del tubo parecían ir en aumento. No había pasado más de un minuto desde que la alarma se había activado cuando un equipo vestido con trajes de seguridad entró al lugar y rodeó el tubo al borde de explotar.

- ¿Qué están haciendo?- Preguntó Martin en un susurro.

- Parece que están poniendo algo bajo el tubo, parece una bolsa…

Los hombres con trajes de seguridad trajeron una enorme bolsa negra la cual conectaron al tubo en donde se encontraba la criatura, absorbiéndola junto al líquido que la contenía para luego llevársela a otro lugar.

- ¡Vamos, debemos seguir a esos sujetos!- Susurró Martin a su equipo.

El grupo siguió sigilosamente por entre los pasillos a quienes se habían llevado a la criatura hasta llegar a una enorme cámara, en cuyo interior pudieron observar una extraña máquina muy diferente a todo lo que habían visto antes. A primera vista era imposible reconocer su función, sin embargo una vez vieron a los sujetos instalar una cápsula y sacar a la criatura de la bolsa negra para ponerla dentro, pudieron notar que se trataba de una especie de analizador de monstruos, o al menos eso parecía indicar la pantalla que apareció frente a los manipuladores de la criatura.

- A Java no gusta laboratorio, Java querer volver a casa.

- Tranquilo grandote, todo va a estar bien.- Comentó Martin en un intento por calmar a su asustado amigo.

- Si están analizando a la criatura ahora es probable que no sepan exactamente qué es lo que sale de cada tubo.- Dijo Josh en actitud reflexiva.- Pero si se trata de criaturas hechas de manera artificial eso no tendría sentido, tienen que saber qué clases de mezclas están haciendo.

Un fuerte ruido llamo la atención de todos, incluyendo a quienes manipulaban a la criatura. Por error Java había pasado a llevar uno de los barriles tras los que el grupo se escondía, delatando inmediatamente la posición de los chicos.

- ¿¡Quién anda ahí!?- Exclamó uno de los hombres que transportaban a la criatura.

Los tres chicos y la ultramascota permanecieron paralizados tras los barriles, rogando por no haber sido descubiertos.

- Tranquilo, sólo debió ser el aire que pasa por los ductos de ventilación, hace unos ruidos horribles a veces.

- Debes tener razón… cielos, como odio este lugar.- Respondió uno de los hombres con voz agotada.

Justo cuando el grupo suspiró aliviado tras salvarse de un descubrimiento que parecía inminente, la alarma del reloj-u comenzó a sonar para desgracia de los chicos.

- ¡Billy! ¿¡No podías elegir un peor momento para llamar!?- Exclamó nervioso Martin.

- ¿¡Por qué no pusiste esa cosa en silencio antes de que entráramos!?- Se quejó Josh sin poder creer que fuesen a ser descubiertos a causa de algo tan tonto.

- ¡Intrusos en las instalaciones! ¡Activen el protocolo de seguridad!- Gritó asustado uno de los hombres mientras sus compañeros corrían a activar la palanca de emergencia.

- ¡No es posible, nos descubrieron! ¡Todos, corran!- Gritó Martin, escapando de su escondite junto a sus compañeros.

Los chicos corrieron hasta encontrarse con un equipo de seguridad cortándoles el paso, haciéndolos devolverse por donde venían. Sin embargo aquello tampoco les permitió seguir retrocediendo, pues otro equipo de seguridad acababa de cerrarles también ese camino.

- ¿¡Y ahora qué!?- Exclamó Josh al verse acorralado.

- Lo que haces cuando no queda nada que perder ¡Aplicar la fuerza bruta!

Reloj-u activado: selección cortador-i

Josh desenfundó su pistola de rayos láser, apuntando inmediatamente contra uno de los equipos de seguridad que se lanzaba a capturarlos mientras Martin se le unía con su cortador-i extendido para ser usado como espada láser, Java por su parte realizó una fuerte embestida contra el otro grupo de guardias mientras Fluffy corría hacia la zona ya despejada para asegurarse de que no viniesen más unidades de guardias a atacarlos.

- ¡Modo ultrapegamento activado!- Dijo Josh mientras disparaba extrañas balas color rosa contra el equipo de seguridad, quienes al ser golpeados por ellas caían directamente al piso envueltos en una pegajosa y densa goma parecida a un pegamento de secado ultra rápido.

- ¿Qué clase de arma es esa? ¡Yo también quiero dispararle pegamento a los guardias!- Exclamó Martin, ilusionado tras ver la extraña pistola de Josh.

- Ya podrás dispararle ultrapegamento a alguien en otra ocasión… ¡Java cuidado!- Gritó Josh justo antes de disparar otra carga de ultrapegamento contra los guardias que se alistaban a dispararle al cavernícola.

Los sonidos electrónicos de Fluffy le advirtieron al grupo que el camino frente a ellos se encontraba despejado tras vencer a los guardias, por lo que siguieron a la ultramascota hasta encontrarse con otro grupo armado, quienes los apuntaron inmediatamente al verlos.

- ¡Todos al suelo, van a disparar!- Gritó Josh.

El grupo se lanzó al piso justo antes de que una lluvia de balas comenzara a volar sobre sus cabezas.

- Esto no va nada bien, debo hacer algo…- Dijo Martin mientras volvía a revisar su reloj-u.

Reloj-u activado: selección escudo-u

Martin activó su escudo-u, protegiendo con ello a todo el equipo y permitiéndolos ponerse otra vez de pie por unos segundos.

Activado durante diez segundos… diez, nueve…

- ¿¡Diez segundos!? ¿¡Qué clase de escudo sólo dura diez segundos!?- Exclamó Josh impactado ante la situación.

- ¡Tómalo o déjalo, es lo que tenemos!- Respondió irritado Martin.

- No vamos a terminar convertidos en coladores, no si puedo evitarlo.- Dijo Josh mientras veía a los guardias armados acercarse cada vez más.- ¡Fluffy, activa el modo de ataque!

En cuestión de segundos y frente a las miradas atónitas de todos, Fluffy pasó a convertirse en un robot bípedo cuyo tamaño duplicaba al que usualmente presentaba. Jamás imaginaron que la mascota de los chicos pudiese hacer algo como eso.

- ¡Fluffy, ataca!

Fluffy se lanzó a una velocidad increíble contra los guardias, logrando esquivar fácilmente las balas y golpeándolos hábilmente hasta dejarlos inconscientes, sin que ninguno de ellos fuese capaz de escapar.

- ¡Bien hecho Fluffy, sigue adelante y limpia el camino!- Exclamó Josh.

- ¿¡Qué fue eso!?- Dijo Martin sin poder creer lo que acababa de ver ¿Qué clase de tecnología había en la dimensión de Josh que les permitía tener ese tipo de armamento instalado en un robot mascota?

- El modo de ataque de Fluffy.- Respondió Josh.- Ahora vamos, debemos encontrar a Diana antes de que nos atrapen.