Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo XXIV
Armado hasta los huesos

Diana observaba al ex agente avanzar lentamente por la sala, estaba harta de oír sus pesadas botas golpear el piso con un ritmo que aumentaba la sensación de que el interrogatorio no terminaría nunca. Ya había perdido la cuenta de cuántas horas llevaban ahí dentro y aunque se había esforzado por intentar usar métodos que le permitieran mantener cierta consciencia temporal, de alguna forma había terminado por sucumbir a sus circunstancias, perdiendo la noción del tiempo con ello.

- Le hice una pregunta, agente Lombard ¿Por qué ya no responde?- Preguntó el ex agente, quien se encontraba de pie frente a ella sin dejar de mirarla con gesto neutro.

Desanimada y casi sin energía, Diana respondió levantando apenas la cabeza:

- ¿De qué sirve responder? Sin importar lo que diga, el interrogatorio no va a terminar…

- ¿Sabe que volveré a electrocutar a Lawrence si no responde, verdad?

- ¿Acaso tengo la opción de evitarlo? Ya he dicho todo lo que sé y aún no es suficiente…

El ex agente la observó en silencio por un segundo y contestó:

- Sigo sin creerle.

La respuesta del hombre no hizo más que empeorar las cosas para Diana, quien, frustrada ante las circunstancias, dijo molesta:

- ¿Quieres que declare saber todos los secretos del ICAE incluso si es mentira? Porque si es eso lo que quieres entonces lo diré, pero eso no cambia el hecho de que no será verdad.

- Sólo quiero oír tus respuestas hasta estar seguro de que puedo confiar en ellas.- Respondió el ex agente.

Diana miró de reojo el agotado rostro de Lawrence en la pantalla del televisor, seguía consciente pese a las múltiples descargas eléctricas empleadas en su cuerpo, aunque no parecía que pudiera ser capaz de aguantar muchas más. Agradecía que el ex agente no hubiese seguido aumentando la cantidad de golpes eléctricos que le aplicaba al joven en un intento por forzarla a decir lo que quería escuchar, pero sabía que ese gesto de compasión no duraría mucho.

- Doctor Henderson, tenemos un problema.

La extraña voz sacó a Diana de su ensimismamiento. Una nueva imagen había pasado a ocupar la pantalla donde se veía a Lawrence: Se trataba de un hombre vestido con delantal blanco, haciéndole pensar a la chica que debía tratarse de un científico o tal vez un médico.

- ¿Qué sucede?- Preguntó el ex agente.- Me temo que estoy ocupado en este momento ¿No podemos hablarlo más tarde?

- Lo siento doctor, pero es una emergencia.- Dijo apenado el hombre a través de la pantalla, resultando evidente que no se sentía a gusto interrumpiendo el interrogatorio.

El ex agente suspiró, no tenía más alternativa que pausar la sesión.

- Bien agente Lombard, me temo que nuestra charla tendrá que esperar. Pero no se preocupe, volveré pronto.- Dijo antes de abandonar la pequeña sala.

Diana esperó hasta asegurarse de que el ex agente se hubiese alejado del lugar, aquella era una oportunidad de oro y no podía desperdiciarla. Pese a estar atada y con las manos ubicadas tras el respaldo de la silla, su movimiento no se encontraba restringido por completo, lo que le daba una ventaja. Quería creer que Martin había recibido la alerta del botón de pánico, sin embargo no podía darlo por hecho, además, considerando que el aviso fue enviado durante su estadía en la celda, existía la posibilidad de que se encontraran en un lugar diferente ahora que realizaban el interrogatorio y de ser así Martin jamás podría encontrarla, necesitaba volver a presionar el botón de alguna forma, sólo así podría indicar su ubicación actual.

Haciendo uso de las pocas energías que le quedaban, Diana luchó por balancearse sobre la silla hasta que logró caer contra el piso del lado en que se encontraba el botón de pánico, para luego retorcerse en un intento por hacer salir el aparato del lugar en que lo había escondido dentro de su pantalón.

- ¡Lo hice!- Exclamó Diana al lograr ver el dispositivo finalmente en el piso.

Juntando todas sus fuerzas volvió a arrastrarse hasta lograr que una de sus manos alcanzara el objeto, quitándole con dedos temblorosos la tapa se seguridad para luego presionar el botón una vez más.

- ¡Por favor funciona, funciona!- Murmuró Diana nerviosa.

Martin se detuvo en seco mientras corría al oír nuevamente sonar su reloj-u ¿Acaso Billy estaría nuevamente intentando contactarlo? Sonaba probable, después de todo no había respondido a su inconscientemente inapropiado llamado y aún desconocía los descubrimientos del extraterrestre respecto al extraño fluido viscoso que guardaban en los barriles.

- ¿Qué sucede Martin?- Preguntó Josh.- No podemos detenernos ahora, en cualquier momento llegarán más guardias a atacarnos.

Agotado y en un infantil tono de tristeza, Java rezongó:

- Java no querer pelear más, querer leche caliente y galletas, y ver televisión acostado en la cama…

- Esperen.- Dijo Martin mientras revisaba su reloj-u.- Sólo denme un momento para ver qué quiere Billy…

El agente guardó silencio por un segundo.

- ¿Por qué no le contestas?- Preguntó Josh.

- ¡Porque no es Billy, es Diana! Acaba de enviar una segunda alerta con nuevas coordenadas.

- ¿Nuevas coordenadas?- Comentó Josh.- Eso explica por qué no logramos encontrarla en esas celdas vacías ¿Cuáles son? Podemos ingresarlas en Fluffy para que las ubique en el mapa tridimensional, será más rápido de ese modo.

- Muy bien.- Dijo Martin.- En ese caso ten Fluffy, haz tu magia.

La ultramascota, una vez más bajo su apariencia normal para evitar que gastase más energía de la necesaria, escaneó la pantalla del reloj-u y comenzó a crear un mapa señalando el lugar específico que las coordenadas indicaban, las que para sorpresa de todos no estaban más que a un par de pasillos de distancia.

- ¡Ahí tiene que estar Diana!- Exclamó Martin.- Debemos darnos prisa, o de lo contrario podrían llevársela a otro lugar.

El grupo corrió a toda velocidad por entre los pasillos, esquivando los ataques del personal de seguridad con la ayuda del escudo-u y la pistola de ultrapegamento que Josh traía consigo, hasta llegar finalmente al cuarto señalado por las coordenadas.

- ¡Maldición, está cerrado!- Dijo Martin.

- ¡Java abrir, Java salvar a Diana!- Exclamó el cavernícola, alejando a ambos chicos de la puerta antes de embestirla con todas sus fuerzas.

- ¡Diana!- Gritó Martin corriendo emocionado a abrazar a su hermanastra, feliz de verla en una sola pieza.

Diana fue incapaz de corresponder al tierno abrazo de su hermano, no sólo por estar atada de manos y agotada tras el interminable interrogatorio, sino porque la embestida de Java por poco y había hecho caer la puerta sobre ella, lo cual no ayudaba a mejorar su humor.

- ¿Por qué tardaron tanto? ¡Pensé que nunca llegarían!- Exclamó Diana.

- Hicimos lo que pudimos ¿Sabes? No es tan fácil llegar a este lugar.- Comentó Martin.

- ¿Dónde estamos?- Preguntó Diana.

Con un enérgico tono alegre que habría hecho a cualquiera pensar que el chico no se estaba tomando la situación lo suficientemente enserio, Martin contestó:

- ¡Bienvenida a Nunavut!

- ¿¡Nuvanut!?- Exclamó Diana.- ¿Por qué tan al norte?

- Pregúntale a quien decidió poner su central de operaciones aquí.- Sugirió Martin.- Probablemente porque dificultaría encontrarlo, o porque le gusta el frío, o tal vez sólo tiene debilidad por la cultura inuit, qué sé yo.

- Me alegra ver que estás a salvo Diana.- la chica levantó la vista, encontrándose con que Josh y Fluffy estaban también ahí.

- ¿Josh? ¿Qué haces aquí?- Preguntó Diana confundida, no esperaba verlo junto a sus compañeros.

- Vine a rescatarte por supuesto, y fue buena idea, este lugar está armado hasta los huesos.

- ¡Josh y Fluffy son increíbles peleando! Fluffy se convierte en un súper robot y Josh tiene una pistola que dispara pegamento rosa ¡Y me dijo que podría usarla una vez saliéramos de aquí!- Comentó Martin emocionado mientras rodeaba los hombros del chico con su brazo.

- No me digas, y por eso ahora es tu mejor amigo en el mundo ¿Verdad?- Dijo Diana de forma irónica.

Martin dio una mirada de desagrado a Josh sin remover su brazo de los hombros del chico, las palabras de Diana le habían recordado que más allá de sus armas sofisticadas y su mascota robot, Josh era el despreciable sujeto que le había quitado la atención de Jenny y de las chicas en Torrington, si había alguien de quien jamás estaría dispuesto a ser amigo era él.

- ¡Claro que no, eso jamás!- Contestó Martin, removiendo su brazo de los hombros del chico en un rápido gesto.

- Como quieras Martin.- Comentó Diana.- sólo libérame y salgamos de esta sala antes de que alguien llegue.

Reloj-u activado: selección cortador-i

- Esperen, no podemos dejar este sector aún.- Dijo Diana mientras Martin cortaba sus ataduras usando el cortador-i.- Miren esa pantalla, Lawrence sigue aquí y no debe estar lejos, tenemos que rescatarlo antes de que los secuaces del ex agente se lo lleven.

- ¿Lawrence?- Preguntó Martin, dirigiendo su mirada a la pantalla que Diana señalaba tras haberla liberado.- Vaya, veo que el niño bonito sigue con vida.

- ¡Por supuesto!- Exclamó Diana.- Pero no se encuentra bien, el ex agente lo electrocutó varias veces para forzarme a hablar sobre cómo fue que reconocí a su espía y está muy malherido, debemos sacarlo de aquí y llevarlo a un hospital pronto.

Sin darle importancia a las palabras de su hermanastra, Martin contestó:

- Deja que el Centro se encargue de eso una vez terminemos con el ex agente, ahora tenemos que encontrar a ese sujeto y hacer que pague por sus fechorías.

- ¡De ninguna manera!- Protestó Diana.- Lawrence está así de mal por mi culpa y no me iré sin él, además no debe estar lejos.

Martin dejó escapar un suspiro:

- Está bien, vamos a rescatar al pseudopríncipe ese.

- ¡Gracias Martin!- Dijo Diana con los ojos brillantes de felicidad.

El grupo salió a toda velocidad del salón de interrogatorios y comenzó a recorrer los pasillos, revisando cada rincón en busca del paradero de Lawrence sin lograr encontrar nada.

- ¡Chicos, miren!- Señaló Diana.- Esta puerta parece muy importante y está cerrada, de seguro oculta algo.

- No hay problema, vamos a abrirla ¡Fluffy, ya sabes qué hacer!- La ultramascota asintió a las palabras de Josh con la cabeza y se apresuró en conectar su sistema al panel de seguridad, desbloqueándolo al instante y permitiendo con ello la entrada de los chicos a la cámara oculta tras la enorme puerta.

Bajaron por una larga escalera apenas iluminada por la luz verdosa de los focos, mientras más avanzaban más asfixiante se volvía el aire, el olor a encierro se mezclaba con un hedor que se hacía más fuerte en cuanto se acercaban al final de la escalera.

- ¿Soy sólo yo o escucho ruidos adelante?- Preguntó Diana.

- No eres tú, yo también los escucho, debe haber algo allá abajo.- Comentó Martin.

- Fluffy, muéstranos el mapa tridimensional e incluye nuestra ubicación.- Ordenó Josh.

La ultramascota hizo brillar sus ojos y reveló el mapa de las instalaciones, en donde podían ver que bajo la escalera se encontraba un espacio lleno de puntos mostrando movimiento.

- ¿Qué son esos puntos rojos?- Preguntó Diana.

- Son elementos móviles, como guardias o monstruos.- Respondió Josh.

Aquello no sonó positivo para Diana, quien irritada comentó:

- Genial, y justo delante nuestro está lleno de ellos, esto no se ve bien…

- Que extraño… ¿Por qué no han subido la escalera para atraparnos?- Dijo Martin.- Considerando el ruido que hacemos ya deberían haber venido por nosotros.

- Tal vez tienen su movimiento limitado.- Sugirió Josh.- No tiene sentido que usen un espacio cerrado con contraseña como lugar de descanso para los guardias. Debemos ir a inspeccionar.

Diana reaccionó espantada ante la propuesta mientras continuaban bajando las escaleras, considerando las circunstancias la decisión se le hacía una pésima idea.

- ¿Qué es esto?- Dijo Martin una vez abajo.- Son jaulas ¡Y están llenas de criaturas!

- Con razón apesta tanto aquí.- Comentó Diana tapándose asqueada la nariz.- Parece que nuestro culpable no es precisamente alguien responsable con sus mascotas ¿Cuándo fue la última vez que limpiaron este lugar?

- Eso da igual.- Señaló Martin mientras inspeccionaba las jaulas en medio de la penumbra.- Hay cosas más importantes en las que pensar, como que éstas no son criaturas cualquiera ¡Son los especímenes robados del Centro, y están todos aquí! Así que fue el ex agente quien los robó después de todo…

- ¿Han estado ocultando a las criaturas robadas aquí todo este tiempo? Me pregunto cuántas veces las limpiarán al año… y yo pensando que sólo el cuarto de Martin podía llegar a ser más asqueroso que el bloque C, este lugar sí que huele horrible.

- ¡Muy graciosa Diana!- Refunfuñó Martin con gesto severo.

Un fuerte ruido metálico rompió la conversación de golpe, asustando al grupo completo.

- ¡Nos atacan!- Gritó Martin espantado.- ¡Rápido, todos a sus puestos de combate!

- ¿Qué tal chicos?- Exclamó Billy con una sonrisa.- Vaya, veo que ya realizaron el rescate, me alegra ver que estás a salvo, Diana.

- Querrás decir estaba a salvo, después del susto que nos diste no me extrañaría que me dé un ataque cardiaco. Aparecer tan de repente cuando no estamos en un lugar precisamente seguro no es la mejor forma de presentarte.- Comentó Diana aún nerviosa a modo de reproche.

- Lo siento chicos, perdón por asustarlos.- Respondió Billy.- Pero ya saben cómo es esto de los portales. Por cierto ¿Qué es este lugar? Huele peor que el cuarto de Martin en verano.

- ¿Puedes dejar los chistes sobre mi cuarto para más tarde y decirnos qué sucede?- Dijo Martin irritado ante las risitas de sus compañeros.

Recuperando la compostura, Billy comentó:

- Está bien, terminé de analizar la muestra que me enviaste, los llamé para contarles al respecto pero no respondieron, así que preferí venir en persona.

Los chicos no pudieron evitar recordar el horrible incidente que la llamada de Billy había provocado, sin duda el extraterrestre tenía el don de elegir los peores momentos para aparecer.

- Se trata de una mezcla nutritiva, aunque altamente oxidada, de hecho su composición indica que originalmente debió ser un gel transparente, y no sólo eso, además posee un alto nivel radioactivo y restos de residuos metabólicos.

- Suena como algo usado para hacer crecer alguna clase de organismo, que tenga residuos metabólicos hace pensar que debieron desarrollar a un ser vivo en su interior.- Dijo Diana.

- Así es, pero desconozco qué clase de organismo habrán desarrollado dentro, aunque viendo este lugar presiento que lo descubrirán pronto, parece que al dueño le gustan las mascotas exóticas.- Comentó Billy.

- No son mascotas.- Señaló Martin.- Son las criaturas robadas del Centro y tenemos que sacarlas de aquí.

- Tenemos es mucha gente, esa es su misión y yo tengo trabajo que hacer. En fin ¡Nos vemos más tarde chicos!- Exclamó Billy huyendo a toda velocidad por un nuevo portal de vuelta al Centro. Todo indicaba que su mala costumbre de escapar cuando la situación se volvía muy intimidante aún no cambiaba.

- Bien, al menos el Centro ya sabe que sus criaturas robadas están aquí y además tienen las coordenadas, podrán recogerlas una vez terminemos con todo esto. Ahora vamos a rescatar a Lawrence y a buscar al ex agente, vamos a hacerle pagar por todo lo que ha hecho.- Dijo Diana, decidida a vengarse.

El grupo abandonó la cámara de contención y volvió al pasillo, en donde tras recorrer un corto trecho oyeron una alarma resonar por todo el lugar.

- ¿Qué está pasando?- Preguntó Diana nerviosa.

- No lo sé, no habíamos oído esa alarma antes, ni siquiera cuando nos descubrieron.- Dijo Martin.

- No lo entiendo, si esta alarma no es por nosotros ¿A qué se debe?- Preguntó Josh.

Un extraño sonido similar a fuertes pisadas llamó la atención del grupo, frente a ellos una extraña criatura de apariencia humanoide e inmenso tamaño los observaba, llevaba un uniforme similar al de los guardias de seguridad, pero su rostro dejaba en claro que no se trataba de un ser humano.

- ¡Chicos! ¿¡Qué es esa cosa!?- Preguntó Diana en pánico.

- ¡No lo sé!- Respondió Martin.- Y no quiero quedarme para averiguarlo.

En cuestión de segundos la criatura corrió a toda velocidad contra ellos, embistiendo al grupo con una fuerza impresionante. Por fortuna para los chicos la distancia les dio tiempo suficiente para esquivar la embestida y hacerse a un lado, sin embargo Java no corrió con la misma suerte.

- ¡Java! ¿Estás bien?- Exclamó Martin preocupado.

Por fortuna la fuerte contextura del cavernícola le permitió hacer frente a la embestida, agarrando a la criatura con sus brazos y conteniendo el ataque.

- ¡Fluffy, ayuda a Java, activa el modo de combate!- Ante la orden de Josh, la ultramascota adoptó su forma bípeda y corrió a lanzarse contra la criatura, sin embargo su ataque no consiguió dar en el blanco, pues justo cuando se encontraba listo para encestar el golpe una de las enormes manos con las que el monstruo sostenía los brazos de Java dio un fuerte manotazo contra el robot, empujándolo hacia el otro extremo del pasillo.

Aprovechando la distracción que el ataque contra Fluffy provocó, Java agarró al monstruo con todas sus fuerzas y lo levantó por los aires, lanzándolo de lleno contra el fondo del pasillo por donde venían.

- ¡Modo ultrapegamento activado!- Josh se dio prisa en desenfundar su pistola láser y disparó una carga de goma rosa contra el monstruo, dejándolo completamente adherido a la pared.

- ¿¡Qué era esa cosa!?- Gritó Diana aún asustada.

- Cambiaron su estrategia de ataque.- Dijo Josh.- Los guardias armados no eran más que un pequeño recibimiento, las alarmas deben significar que lanzaron la caballería pesada.

- ¡Debemos irnos de aquí antes de que lleguen más de esas criaturas, apenas logramos ganarle a una, si llegan más de ellas estaremos acabados!- Exclamó Diana.

Corrieron por entre los pasillos con Fluffy en modo de ataque a la cabeza, vigilando cada esquina para asegurarse de que el camino estuviese libre. Sin embargo se encontraron con tres intimidantes monstruos resguardando uno de los pasillos, no parecían tan fuertes como la criatura a la que habían dejado pegada contra la pared, pero desconociendo sus habilidades lo mejor sería evitarlas cuanto fuese posible.

- Rápido, escondámonos en esta sala.- Dijo Diana en voz baja tras abrir cuidadosamente una de las puertas y asegurarse de que no había nadie en su interior.

El grupo entró a lo que parecía ser un salón de vigilancia, cuyo interior era iluminado por la luz de las pequeñas pantallas en blanco y negro que mostraban distintos puntos de las instalaciones.

- Miren esto, se puede ver todo el lugar.- Comentó Diana mientras observaba los videos a su alrededor.- Aquí está el pasillo donde dejamos pegada a la criatura, y esta otra pantalla muestra la celda donde me interrogaron ¿Por qué no hay ningún guardia vigilando este lugar?

- Debe ser a causa de la alarma.- Dijo Josh.- Dudo que alguien quiera encontrarse con esos monstruos que vimos en los pasillos.

- ¡Chicos, puedo ver a Lawrence y al dueño de Novalife! Aquí dice que la imagen corresponde a la sala 23B de la planta baja.- Comentó Diana mientras leía la pequeña inscripción bajo la pantalla.

- ¡Perfecto, ya sabemos dónde están!- Exclamó enérgicamente Martin.- ¡Ahora vamos por ellos y luego a patear el trasero de ese ex agente!

Corrieron a toda velocidad por entre los pasillos intentando esquivar a las criaturas que aparecían de vez en cuando a cortarles el paso. Gracias a las pantallas de vigilancia y al mapa tridimensional de Fluffy habían podido hacerse una idea de qué sectores eran los más peligrosos, lo que les permitió llegar al ascensor que conducía a la planta baja sin mayor dificultad.

Un pitido llamó la atención del grupo una vez dentro del ascensor.

- Genial ¿Y ahora qué?- Preguntó Diana, quien parecía cada vez más harta de las sorpresas desagradables.

- ¡Prepárense, tal vez se trate de otro monstruo!- Exclamó Josh, listo para disparar su pistola láser a cualquiera que se atravesara en su camino.

- O tal vez sólo nos pasamos del límite de peso que soporta este ascensor.- Dijo Diana observando una pequeña placa en la que el peso máximo se encontraba señalado, ante lo cual todos desviaron la mirada a causa del embarazoso malentendido.

- ¿Ves Java? Te dije que era hora de ponerse a dieta.- Dijo Martin.

- Java lo siente, ser muy pesado.- Comentó el cavernícola sonrojándose avergonzado.

- Tranquilos chicos, sólo tenemos que dividirnos para bajar.- Señaló Josh.- Ustedes usen el ascensor, Fluffy y yo iremos por la escalera.

- ¿Estás seguro de hacer algo como eso?- Preguntó Diana a Josh.- ¿Qué pasa si se encuentran con un monstruo en las escaleras?

- Es un riesgo, pero sé defenderme y Fluffy también, además soy muy rápido, puedo huir fácilmente si la situación lo requiere.

- Odio reconocerlo, pero Josh tiene razón.- Comentó Martin.- Java es fuerte pero muy lento, Diana no tendría oportunidad contra uno de esos monstruos y aunque Josh y yo podríamos tomar las escaleras, la otra mitad del equipo quedaría desprotegida.

- Así es.- Asintió Josh.- En especial porque Fluffy sólo sigue las instrucciones de las personas registradas en su sistema, ninguno de ustedes podría activar sus habilidades especiales.

- ¡Oigan! ¿Qué están insinuando? ¡Yo soy muy fuerte!- Exclamó Diana irritada, era evidente por su tono que el comentario de Martin había herido su orgullo.

- ¿Hablas en serio?- Dijo Martin con total seriedad.- ¿Y con qué pretendes defenderte? No llevas un arma contigo, si te encontraras con un monstruo te haría papilla.

Indignada ante el comentario, Diana respondió:

- No necesito un arma para defenderme, mira nada más a Java ¿Ves que lleve algún arma consigo?

Sin poder creer que su hermanastra hablase en serio, Martin exclamó:

- ¡Diana, Java mide dos metros y pesa como tres veces más que tú! Él es como un arma caminante, no puedes compararte con alguien así.

Frente a la inminente posibilidad de una discusión absurda, Josh interrumpió a los dos hermanastros:

- Oigan chicos ¿Quieren calmarse? Después de todo ya está decidido que Fluffy y yo tomaremos las escaleras, discutir más al respecto sólo servirá para hacernos perder tiempo. Ahora tomen el ascensor y lleguen al último nivel del subterráneo ¿Entendido? Nos vemos abajo.- Dijo Josh antes de dejar al grupo.

Los tres agentes subieron al ascensor y presionaron el botón del piso que correspondía al nivel más bajo del subterráneo, sintiendo bajar la cabina en dirección a su destino tras cerrarse las puertas.

Diana permanecía aún molesta tras el comentario de Martin, no era la primera vez que su hermano la llamaba débil y eso la molestaba. Sabía que ella era tan fuerte como los demás, así como cuan necesaria era su presencia a la hora de resolver casos. De no ser por ella jamás hubiesen descubierto a los culpables ni tampoco habrían sido capaces de descifrar las pistas, su rol como cerebro del equipo era fundamental en las misiones y aquello era algo que nadie le podía negar. Su única debilidad era en las áreas de fuerza física y habilidades de combate, lo cual no era su culpa, si no podía desempeñarse mejor en batalla era por no tener un reloj-u como Martin. Si tan sólo el Centro le diera uno podría demostrarles que ella también era capaz de combatir igual de bien o incluso mejor que sus compañeros.

Llegaron a su destino y bajaron del ascensor procurando observar atentamente el lugar, debían asegurarse de que no hubiera monstruos alrededor antes de adentrarse en él.

- Estar despejado, ser seguro.- Comentó Java, cuya vista, más acostumbrada a la caza que la de ambos agentes, venía muy bien para analizar terrenos en los que podía haber alguna amenaza.

- Me pregunto dónde estará Josh, no lo veo por ninguna parte.- Dijo Diana ya fuera del ascensor.

- Despreocúpate, ya llegará.- Respondió Martin con total tranquilidad.- Ahora vamos a buscar a Lawrence y al millonario secuestrado para terminar con esto del rescate y empezar a seguirle el rastro al ex agente.

Martin se adelantó al grupo y comenzó a recorrer la oscura zona en la que se encontraban, parecía ser una especie de acceso a una cámara mucho mayor y más iluminada, cuya entrada se encontraba justo frente a ellos.

- ¡Lawrence!- Gritó Diana al verlo sentado junto al dueño de Novalife.- ¡No te preocupes, hemos venido a sacarte de aquí!

Los tres agentes corrieron en dirección a los rehenes listos para liberarlos, no había nadie alrededor, por lo que salir de aquel lugar para retomar la búsqueda del ex agente no tomaría más que el tiempo requerido para cortar las ataduras que sostenían a las víctimas contra sus respectivas sillas.

- ¡No Diana, no se acerquen!- Gritó Lawrence al verlos, pero ya era demasiado tarde, una enorme trampa había caído sobre los tres agentes, deteniéndolos al instante.

- ¡No es posible, era una trampa!- Exclamó Martin molesto.- ¿Ves Diana? Debimos haber ido por el ex agente primero.

- Tranquilo Martin.- Comentó Diana.- Mira el grosor de estos barrotes, son tan delgados que Java no tendrá problema en romperlos ¿Verdad Java?

- ¡Java abrir barrotes!- Exclamó el cavernícola, agarrando dos de ellos con las manos. Sin embargo apenas llegó a tocarlos una fuerte corriente eléctrica lo golpeó antes de que pudiera intentar romperlos.

- ¡Oh no, Java! ¿Estás Bien?- Gritó Diana, quien se agachó rápidamente para intentar socorrer a su compañero.

- Me temo que la fuerza de su amigo cavernícola no los salvará esta vez.- Explicó una misteriosa voz desde un rincón de la cámara.- Y ni siquiera piensen en usar el reloj-u, esos barrotes pueden parecer delgados, pero están hechos con una aleación que no sólo actúa como un excelente conductor de la electricidad, sino que además los hace tan resistente que ni el láser del cortador-i podría romperlos.

La figura del ex agente apareció de entre las sombras, imponiéndose con cada paso gracias al fuerte sonido de sus pesadas botas, su malévola sonrisa dejaba en claro que ver a los tres agentes atrapados bajo su trampa era justo lo que planeaba.

- Lo siento Diana, intenté advertirte…- Dijo Lawrence devastado ante la situación.

- Está bien, no es tu culpa.- Respondió Diana desanimada.- No había forma de que pudieras alertarnos antes.

Frente a la victoriosa captura que se hallaba frente a él, el ex agente comentó:

- Me sorprende, agente Lombard, que alguien tan lista como usted haya podido pasar por alto una trampa tan obvia. Veo que M.O.M. aún tiene mucho que enseñarle.

- ¿Por qué haces esto? ¿Qué es lo que planeas?- Preguntó Diana mientras seguía con mirada amenazante al ex agente.

Con una maliciosa sonrisa, la que dejaba en claro lo mucho que disfrutaba de la situación, el ex agente respondió:

- Poder agentes, nada más ni nada menos. No me malinterpreten, no soy lo que se consideraría una mala persona, sólo soy alguien sumamente práctico, de hecho ni siquiera guardo rencor contra el Centro por expulsarme, aun cuando, personalmente, creo que fueron unos tontos al hacerlo, pero entiendo que mis acciones podían parecer un poco extremas para ellos.

- Hacías experimentos ilegales ¿Qué esperabas, que te dieran una medalla?- Dijo Martin de forma irónica.

- Honestamente creo que debieron haberlo hecho. Verán, yo era uno de los científicos más importantes del Centro, pero mis altas miras y mis descubrimientos resultaron demasiado grandes para una organización tan cerrada de mente. Trabajando para ellos descubrí un método para crear monstruos de manera artificial, monstruos que diseñados de la forma correcta podían actuar como excelentes armas vivientes. Pensaba que había sido un gran descubrimiento y que mis superiores me felicitarían por ello, pero en vez se fueron contra mí diciendo que mi creación era demasiado peligrosa, y cuando me rehusé a dejar mis experimentos ¡Esos enclenques malagradecidos del Centro me despidieron!- Exclamó enfadado el ex agente, expresando su frustración ante lo sucedido en aquella última frase.

- Así es.- Asintió Diana.- Y luego entraste a trabajar a Libra bajo una identidad falsa ¿Qué buscabas haciendo eso?

- Información agente Lombard, Libra es el lugar perfecto para obtener la información más completa y detallada sobre armamento que el mundo tiene para ofrecer, y si había algo que yo deseaba era aprender al respecto, quería descubrir la forma de convertir a mis monstruos en armas perfectas, y gracias a mi trabajo con ellos pude lograrlo.

- ¡No puedes hacer eso, el conocimiento de Libra está para evitar precisamente que sujetos como tú puedan representar un peligro para la humanidad!- Gritó Lawrence desde su lugar.

- ¿Y qué vas a hacer para detenerme, señorito asistente? ¿Gritarme hasta que se te gaste la voz? No hay nada que puedas hacer desde esa tonta silla para detenerme.- Contestó el ex agente con una sonrisa maliciosa.

- ¡Puede que nos tengas prisioneros, pero el Centro tiene las coordenadas de este lugar y vendrán tan pronto como dejen de recibir noticias nuestras! Ya verás, muy pronto estarás en una celda más pequeña que esta jaula ¡Y no hay nada que puedas hacer para evitarlo!- Exclamó Martin desafiante.

- ¡Oh, pero que miedo! ¡El Centro tiene las coordenadas de este lugar!- Dijo el ex agente en tono burlesco.- Niño, tengo una nave lista para salir de aquí junto a mi personal y todos mis monstruos, cuando el Centro llegue no encontrarán más que ruinas y nieve.

- Hay algo que no entiendo.- Preguntó Diana.- ¿Cómo conseguiste dinero para costear todo esto? Digo, los espías, las academias de cocina, las investigaciones de farmacéuticas externas, este lugar y quién sabe cuántas cosas más. Dudo que tu sueldo en el Centro o en Libra fuera tan alto como para pagar por todas esas cosas.

- Se llama hacer negocios agente Lombard ¿Sabe cuántas agrupaciones están interesadas en comprar armas tan poderosas como mis monstruos? Muchísimas, y todas ellas pagan muy, pero muy bien. De hecho cada uno de los monstruos que les he enviado, desde el pequeño regalito para M.O.M. el otro día, hasta las criatura con las que han luchado en el pasillo, cuestan millones de dólares. Nadie aparte de mí puede proveer esta clase de armamento, mi servicio es único en el mundo, y como deben saber la exclusividad se paga. Por eso les digo que el Centro me hizo un favor al expulsarme ¿Se imaginan haber desarrollado la capacidad de crear seres como estos y seguir trabajando por un sueldo miserable? ¡Que triste sería!- Dijo el ex agente riendo de buena gana.

- ¿Entonces para qué secuestraste al dueño de Novalife?- Preguntó Diana confundida.- Su farmacéutica trabaja para ti, al igual que Genosplice, secuestrar a sus dueños no tiene sentido.

- Eso es gracias a mi invento monstruoso más reciente.- Dijo el ex agente sacando de su bolsillo una pequeña cajita, en cuyo interior se retorcía un gusano de aspecto viscoso.- Este amiguito me hará rico a niveles más allá de lo imaginable. Tiene el poder de entrar al cerebro de su víctima y manipularlo, al usarlo en alguien obtienes control total sobre sus acciones, es perfecto para aplicarlo en políticos o en toda clase de figuras influyentes, como por ejemplo los dueños de las farmacéuticas que trabajan para mí.

Diana no podía creer lo que oía, aquellos laboratorios trabajaban para él y aun así estaba decidido a lastimar a sus socios, sin duda no tenía piedad ni siquiera con su propia gente:

- ¡No es posible!- Exclamó Diana.- ¡Quieres usar ese gusano para controlar a los dueños de las farmacéuticas y así apoderarte de ellas!

- Exactamente.- Contestó sonriendo el ex agente.- Y con las farmacéuticas bajo mi control tendré no sólo más poder, sino también más recursos para seguir desarrollando mis armas-monstruo. Una vez mi plan se lleve a cabo seré tan poderoso que absolutamente nadie podrá igualarme.

- ¿Pero para qué?- Preguntó Diana.- ¿Qué ganas adquiriendo ese nivel de poder?

- Satisfacción, soy una persona muy competitiva ¿Sabe? Si tengo la opción de ganarles a todos en su propio juego lo haré. Esto no se trata de dinero ¡Se trata de mostrarle al mundo lo que puedo llegar a hacer!- Respondió el ex agente, riendo de gusto frente a su propio poder.

- Vaya, y yo que pensaba que nadie podía superar a Martin en lo ególatra...- Comentó Diana.

- ¡Mira quién habla hermanita!- Exclamó Martin molesto.- Tú eres mucho peor que yo.

Sin hacer caso al comentario de su hermanastro, Diana volvió a tomar la palabra:

- Hay una última cosa que no entiendo ¿Por qué te importaba tanto no ser descubierto por nuestras agencias y qué pretendías preguntándome sobre el ICAE?

- Nunca me importó demasiado el ser descubierto, simplemente no estaba entre mis planes que ocurriera, pero sabía que si alguna de las agencias descubría a uno de mis espías, bastaría con que culparan a la agencia contraria para quitarme la atención de encima.

- ¿Y qué hay del ICAE?

- Aquel lugar era parte de mis planes.- Contestó el ex agente.- De hecho fui yo quien invitó a Octavia a unirse a mi proyecto ¿De dónde creen que sacó los recursos para fundar una agencia incluso más poderosa que el Centro? Su familia tiene mucho dinero, pero no lo suficiente como para costear algo tan grande como el ICAE. Cuando descubrí el odio que sentía contra M.O.M. a causa de su injusto despido pude ver que era la persona perfecta para mi proyecto, después de todo yo también fui despreciado por el Centro, así que pensé que sería buena idea unirla a mi equipo.

- ¿Y por qué crees que yo sé tanto al respecto?- Preguntó Diana.

- Porque le agradaste a Octavia desde el primer momento en que leyó tu evaluación, y si hay alguien que se deja llevar fácilmente por sus sentimientos es ella. Al ver la forma en que M.O.M. te evaluó se vio reflejada en ti y decidió llevar a cabo su ridícula venganza sólo porque le recordaste su propia desgracia ¿Por qué otra razón crees que te invitaría a formar parte del ICAE? Sólo una persona tan sentimental como ella habría mandado a llamar a la agente en cuya evaluación se vio reflejada para hacer que se uniera a su equipo.

- Mira quién habla, al final ella sólo hizo conmigo lo que tú hiciste con ella.- Señaló Diana con tono irónico.

- Se equivoca agente Lombard.- Contestó molesto el ex agente.- Yo no planeé a escondidas de mi socia un ataque furtivo contra el Centro sólo para vengarme de su directora junto con la agente cuya situación se parecía a la mía, jamás hubiese hecho algo tan irracional y estúpido. Ahora por su culpa el ICAE fue destruido a mis espaldas y con ello perdimos gran parte de nuestra tecnología, tuve que construir este lugar y gastar millones para volver al nivel tecnológico que teníamos. La irracionalidad de Octavia me costó muy cara.

- ¿Y qué tiene todo eso que ver con las preguntas que me hiciste?- Preguntó Diana.

- Muy simple.- Dijo el ex agente.- Puede que su estadía en el ICAE fuese corta, pero eso no quita que Octavia la considerase su sucesora durante ese tiempo, y sin duda alguien tan irracional como ella no dudaría en compartir todos los secretos de nuestro proyecto con una recién llegada sólo porque se sintió identificada con ella. Por eso cuando descubrí que usted era quien estaba detrás de la investigación del Centro en torno al espía fue fácil imaginar de dónde había obtenido la información para lograr identificarlo.

- Así que ese fue el motivo detrás del interrogatorio...- Dijo Diana de forma reflexiva.

Josh observaba la escena junto a Fluffy desde la entrada a la cámara, aprovechando las sombras del lugar como camuflaje. Había tardado más de lo presupuestado en bajar la escalera rumbo al subterráneo a causa de un par de criaturas que le habían bloqueado el camino, por lo que tras vencerlas con la ayuda de su ultramascota bajó confiado de que se encontraría con el resto del equipo sólo para verlos atrapados bajo aquella jaula. Era evidente que pese a verse ligera debía tener algo que impedía al equipo deshacerse de ella, por lo que si quería retirarla debía hacerlo con precaución

- ¡Ya sé!- Exclamó Josh.- Fluffy, tengo un plan, voy a encargarme de ese sujeto, pero no sabemos qué trucos puede ocultar bajo la manga, así que necesito que te escondas aquí y estés preparado en caso de emergencia, si me escuchas gritar tu nombre debes venir a salvarme ¿Entendido?- La ultramascota lo miró asustada, lo cual era comprensible, las cosas estaban mal y ellos eran los únicos que quedaban libres, si fallaban sería el fin de la misión.

Josh dejó a Fluffy agazapado en un rincón junto a la escalera, utilizando la oscuridad del lugar como escondite, antes de volver a la entrada de la gran cámara en que el ex agente se encontraba y, desenfundando su pistola láser, apuntó a una pila de tubos que parecía fácil de derrumbar, disparando un rayo láser contra ellos.

- ¿¡Quién anda ahí!?- Gritó el ex agente mientras se volteaba nervioso en dirección a los tubos, los cuales habían caído provocando un estruendoso ruido al chocar contra el suelo.- ¡Maldición, les he dicho a esos imbéciles de mantención que deben procurar que estas cosas estén bien asentadas al dejarlas apiladas de esa forma! Vaya susto me…

- ¡Modo ultrapegamento activado!- Gritó Josh tras disparar una serie de balas rosas contra el ex agente, dando de lleno contra su cuerpo.

- ¿¡Qué rayos es esto!? ¡No puedo moverme!- Exclamó en pánico el ex agente.

- ¡Josh, al fin llegas! ¿Dónde estabas, por qué tardaste tanto?- Preguntó Diana.

- Lo siento.- Dijo Josh mientras corría rumbo a la jaula donde los chicos se encontraban.- Unos monstruos aparecieron por las escaleras y nos enlentecieron el paso, pero ya estoy aquí. Los sacaré de esa jaula enseguida.

- ¡No la toques, está electrificada!- Exclamó Diana a modo de advertencia.

- ¿Cómo podemos sacarlos de ahí dentro entonces?- Preguntó Josh.

El ex agente observó a los chicos desde su prisión pegajosa con profundo desprecio y exclamó:

- ¡Si creen que han ganado por tenerme atrapado aquí están muy equivocados! ¡Atácalos ahora!

De un solo golpe Josh desapareció del lado de los chicos tal como cuando Diana había sido secuestrada, siento empujado a toda velocidad por una fuerza invisible.

- ¡Es otro de esos monstruos invisibles!- Gritó Diana.- ¡Josh, cuidado!

Con algo de dificultad el chico intentó levantarse del suelo sin lograrlo, justo antes de ponerse en pie la criatura invisible lo embistió una vez más.

- ¡Tenemos que encontrar la forma de ayudar a Josh, a este paso esa criatura va a matarlo!- Gritó Diana asustada.

Esta vez en lugar de levantarse, Josh giró en el piso hasta llegar a una pila de tambores, los cuales usó como escondite momentáneo para ponerse de pie y apuntar al cielo con su pistola láser.

- ¡Maldición! Si tan sólo pudiera verlo todo sería más fácil.- Comentó Josh para sí mismo.

Una vez más la criatura se abalanzó contra el chico, golpeándolo nuevamente con tanta fuerza como antes.

- ¡Martin, haz algo!- Chilló Diana cada vez más nerviosa.- ¡No podemos quedarnos aquí parados!

- ¡Lo sé!- Exclamó Martin.- ¡Intento pensar en algo, pero no se me ocurre nada! A menos que… ¡Tengo una idea! No estoy seguro de que funcione, pero no perdemos nada con intentarlo.

Reloj-u activado: selección lentes alfa

Martin se colocó los lentes alfa y observó a su alrededor mientras seleccionaba los diversos modos de visión del aparato.

- No, no, no, este tampoco… ¡Este si! ¡Puedo ver a la criatura con los lentes!

- ¿Dónde está ahora?- Preguntó Diana a Martin.

- ¡Josh, detrás de ti, salta a la derecha!- Gritó Martin, aunque era demasiado tarde, la criatura ya había golpeado a Josh una vez más.- ¡Sal de ahí, rueda a un costado ahora!

El chico juntó todas sus fuerzas y logró hacerse a un lado antes de que la criatura volviera a golpearlo, procurando arrastrarse tan cerca de la jaula en que estaban atrapados los chicos como pudo.

- Martin ¿Qué clase de visor estás empleando?- Preguntó Josh.

- ¡Un visor térmico, la invisibilidad de esa cosa no oculta su temperatura corporal!- Respondió Martin.

- ¡Lo tengo! ¡Fluffy, te necesito, inicia el modo de ataque y activa tu visor térmico!- Gritó Josh mientras corría con todas sus fuerzas hacia la entrada para asegurarse de que Fluffy pudiese oírlo.

La ultramascota entró en cuestión de segundos adoptando su forma bípeda, lanzándose directamente contra la criatura, la cual, tal como Martin había dicho, resultaba identificable para Fluffy teniendo activo su visor térmico.

- ¡Josh! ¿Estás bien?- Preguntó Diana preocupada al verlo acercarse sumamente golpeado a la jaula.

- Tranquila, soy un hueso duro de roer.- Contestó Josh con una sonrisa.- Además, la ropa de nieve alivió un poco los golpes, pero eso no importa, lo importante es lograr sacarlos de aquí mientras Fluffy pelea contra esa cosa.

- No sabemos cómo, esta cosa electrocuta a cualquiera que la toca.- Dijo Martin preocupado.

- En ese caso… ¡Ya sé!- Josh se dio la vuelta y, procurando mantenerse tan cerca como podía de la jaula, comenzó a saltar y a gritar para llamar la atención de la criatura.- ¡Oye monstruo, ven aquí! ¿No quieres deshacerte de mí? ¡Pues adivina qué, ésta es tu oportunidad!

La criatura invisible observó a Josh y a Fluffy sin estar seguro de a cuál atacar, por un lado el chico luchaba por atraer su atención, pero al mismo tiempo Fluffy lo golpeaba sin parar cada vez que se descuidaba, decidiendo finalmente seguir centrando su atención en Fluffy, quien daba señales de ser más peligroso que Josh.

- ¡No es posible, se ha centrado por completo en Fluffy!- Comentó Josh.- Si tan solo pudiese atraer la atención de esa cosa…

- ¡Eso es, tenemos que atraer su atención! Josh, aún si no puedes ver a la criatura apúntale con tu rayo láser usando los movimientos de Fluffy como referencia.- Dijo Martin mientras intentaba definir la posición adecuada para disparar un rayo láser mediante su reloj-u a través del espacio entre los barrotes.- …Josh, cuando diga ahora comenzamos a disparar ambos a la vez.

- ¡Entendido!

- ¡Bien! Tres… dos… uno… ¡Ahora!

Martin hizo uso del láser de su reloj-u para disparar directamente contra la criatura, mientras Josh, basándose netamente en los movimientos de Fluffy, apuntó a lo que supuso debía ser el cuerpo del monstruo, acertando para su fortuna dándole en lo que parecía ser su parte trasera.

- ¡Sigue disparando!- Gritó Martin mientras continuaba lanzando rayos láser por medio del reloj-u.- ¡Ven cosa horrible, danos una de esas embestidas que tanto te gustan!

Martin y Josh lograron finalmente capturar la atención de la criatura, la cual, sumamente enojada a causa de las heridas provocadas por los rayos láser, se lanzó con todas sus fuerzas a embestir a los chicos.

- ¡Rápido, todos al suelo!- Gritó Martin justo antes de que la criatura golpeara de lleno contra la jaula, dándose un fuerte golpe de corriente al mismo tiempo que lograba lanzarla contra una de las paredes del lugar, liberando así a los agentes atrapados dentro.

- ¡Lo lograste Martin!- Exclamó Josh.

- ¡Fabuloso!- Contestó el agente emocionado.- ¡Ahora es momento de luchar contra esa cosa!

- ¡Espera Martin, tengo una idea!- Comentó Josh.- Rápido, pásame tus lentes.

Martin se quitó los lentes alfa sin pensarlo demasiado y se los entregó a Josh, quien tras ponérselos pudo finalmente reconocer la forma de la criatura gracias a su diferencia térmica con el ambiente. Parecía ser una especie de ave, cuyo enorme cuerpo se esforzaba por volver a levantar el vuelo pese a su estado. Al parecer el golpe de corriente, sumado a los ataques de Fluffy, habían sido suficientemente fuertes como para enlentecer sus movimientos.

- ¡Modo ultrapegamento activado!- Exclamó Josh luego de desenfundar su pistola láser y disparar balas de pegamento contra su enemigo.

- ¡Lo hicimos! ¡Derrotamos a la criatura!- Gritó Martin al ver al monstruo sucumbir a las múltiples cargas de pegamento, las cuales terminaron por adherirlo por completo al piso.

Sin embargo la reacción del ex agente parecía indicar lo contrario, pues su risa resonó en medio de la celebración de Martin, invadiendo el lugar con su tono burlesco.

- Yo no estaría tan seguro, muchacho.- Comentó el ex agente con tono victorioso a pesar de seguir atrapado en el pegamento rosa.

Un fuerte sonido resonó a través de la cámara, parecía la marcha de una serie de pesados pasos, similares a los de la criatura con la que habían luchado en el pasillo. Sin embargo esta vez parecían estar lejos de corresponder a sólo una de ellas.

- ¡No es posible, es un ejército de criaturas!- Gritó Martin sin poder creer lo que sus ojos veían: frente a ellos todos los monstruos que vigilaban el edificio habían llegado hasta el subterráneo, listos y dispuestos a acabar con ellos.

- ¡Ay no! ¡¿Qué se supone que haremos ahora?!- Exclamó Diana, quien parecía profundamente preocupada ante las circunstancias.

- ¡Lo más obvio por supuesto! ¡Pelear contra ellos!- Josh alistó una vez más su pistola láser y comenzó a disparar contra las criaturas mientras que Fluffy, aún en su forma de combate, acudía en su ayuda.

- ¡A Java no gusta monstruos! - Exclamó enojado el cavernícola, lanzándose a embestir con todas sus fuerzas a una de las criaturas.

- ¡Bien, al menos esta vez podremos pelear todos juntos!- Dijo Martin mientras activaba su reloj-u

Reloj-u activado: selección cortador-i

Martin extendió el cortador-i para usarlo como espada laser, corriendo hacia donde se encontraba Java para ayudarlo a combatir contra uno de los enormes monstruos que lo había agarrado por la espalda.

Diana observaba a su alrededor intentando encontrar alguna forma de ayudar al equipo sin mayor resultado, no tenía un arma con ella y nada a su alrededor parecía tener potencial para convertirse en una, o al menos eso pensó hasta que una idea se le vino a la cabeza al ver un montón de barriles apilados a un costado de la cámara.

- ¡Eso es! ¡Ya lo tengo!- Exclamó Diana en voz baja.

Rápidamente la chica corrió hacia los barriles y, haciendo uso de todas sus fuerzas, logró empujar uno de ellos al suelo sin lograr más que botarlo por error, provocando un desastre a su alrededor y liberando con ello su viscoso contenido. Levantó la vista y observó al grupo luchar con todas sus fuerzas mientras ella permanecía en aquel rincón logrando apenas empujar un barril lleno de baba verde.

- ¡Diana, cuidado!- Gritó Martin al ver como una de las criaturas se abalanzaba contra su hermana, lanzándola de lleno al piso e intentando destrozarla con sus enormes dientes. Por fortuna para ella Martin había llegado corriendo a toda velocidad, rebanando a la criatura por la mitad con su láser.- ¿¡Diana, estás bien!?

- ¿Qué… acaba de suceder?- Preguntó Diana impactada.

- Ya sabes, una criatura intentó matarte para variar.- Respondió Martin entre jadeos, parecía cansado de tanto luchar, sin embargo ver a su hermana a salvo le había devuelto parte de sus energías.- Como sea, debes esconderte, es peligroso que estés aquí. Ve con Lawrence y el director de la farmacéutica, libéralos y busca un lugar seguro donde puedan esconderse mientras nos hacemos cargo de estas cosas.

La energía con la que Martin cortaba y esquivaba criaturas era sorprendente, sus movimientos de kung fu mezclados con su increíble velocidad de reacción lo hacían un duro adversario para sus atacantes. El chico podía parecer un tonto, pero no había duda de que cuando se trataba de pelear era sumamente hábil.

- ¡Vamos Diana, no te quedes ahí pegada, date prisa!- Exclamó Martin al ver a su hermana observándolo paralizada.

Diana reaccionó ante las palabras de Martin y corrió en dirección a las víctimas, a quienes logró liberar después de unos minutos luchando contra las ataduras que los mantenían unidos a sus respectivas sillas.

- ¿Lawrence, estás bien? Ese ex agente te hizo mucho daño, de verdad lo siento.- Comentó Diana afligida.

- No te sientas mal.- Dijo Lawrence.- No fue tu culpa, además pronto estaré bien. Aunque en este momento más que los golpes de corriente me preocupan esos monstruos, jamás pensé que habría tantos. Debemos salir de este lugar y buscar un escondite, si nos movemos demasiado estando en un lugar tan visible acabaremos atrayendo su atención.

El grupo corrió a esconderse tras una pila de barriles, por entre los cuales era posible para Diana ver la batalla a distancia. Tanto Martin como los demás peleaban intensamente, haciendo uso de todas las herramientas que disponían a su favor y mediante una sincronización increíble: Su hermano turnaba el uso del cortador-i con el del escudo-u según la necesidad del equipo, protegiendo a sus miembros de ataques al mismo tiempo que rebanaba a cada monstruo que aparecía, Josh por otro lado disparaba sin parar sus balas de ultrapegamento, cuya sustancia rosa parecía a esta altura cubrir cada rincón del lugar, mientras que Fluffy, sin abandonar su modo de combate, golpeaba ágilmente a cada criatura a su alrededor con eficaces y certeros golpes, Java por su parte, pese a no presentar una estrategia compleja ni armas sofisticadas, embestía y lanzaba por los aires a sus enemigos, haciendo uso de su enorme fuerza neandertal para neutralizar cada ataque que sus compañeros no conseguían esquivar. Su desempeño como equipo era impecable, al punto que incluso bajo esa ridículamente inmensa cantidad de monstruos, parecían tener completo control de la situación.

Y entonces estaba ella, quien no podía hacer más que ocultarse junto a las víctimas tras un montón de barriles de baba en espera de que sus compañeros se hicieran cargo. Aquello le hizo pensar inevitablemente en las palabras de Josh, saber que en el futuro Martin se convertiría en un agente legendario mientras que ella sería olvidada no hizo sino mostrarle las cosas desde otra perspectiva, una mucho más amarga de la que ella deseaba ver.

Era innegable, sin importar cuanto le doliera reconocerlo, debía aceptar que no era tan necesaria para el equipo como quería creer.

- Bien, creo que ese fue el último.- Dijo Josh, aún sin ser capaz de soltar su pistola láser.

- Java no poder más, querer tomar un descanso, cuerpo de Java doler mucho.- Comentó el cavernícola, dejándose caer de rodillas al piso a causa del cansancio.

- ¡Eso fue muy divertido, deberíamos hacerlo otra vez!- Exclamó Martin mirando emocionado a sus compañeros pese al cansancio.

- ¡Ni lo sueñes!- Le gritaron todos al unísono.