Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo XXV
La broma
No pasó mucho tiempo para que la nave del Centro llegase al lugar, trayendo refuerzos para inspeccionar las instalaciones y asegurarse de que estuvieran libres de amenazas ahora que la situación había sido controlada. Pese a que el caso estaba resuelto aún había mucho trabajo por hacer para el equipo de limpieza, tenían que hacerse cargo de llevar a las criaturas sobrevivientes a confinamiento, recuperar los especímenes robados y tomar detenido al ex agente, quien aún permanecía atrapado en el ultrapegamento.
- Hicieron un excelente trabajo agentes.- Dijo la directora mientras se acercaba al equipo de Martin con gesto satisfecho.- En especial tú Josh, veo que te han entrenado muy bien en esa academia de defensa espacial.
- Gracias M.O.M.- Contestó Josh con una sonrisa.- Que puedo decir, pelear se me da mejor que revisar archivos.
Observándolos a ambos interactuar, fue imposible para Martin contener su molestia, no podía creer que pese a su esfuerzo Josh se estuviese llevando todo el crédito, por lo que refunfuñó ruidosamente ante lo que le parecía una injusticia:
- ¡Oye! ¿Qué hay de mí? ¡Yo también peleé muy duro!- Exclamó el agente.
- Tú también Martin, peleaste muy bien como siempre.- Comentó la directora.
Los ojos de Martin se iluminaron tan pronto como escucharon el cumplido de M.O.M., saber que su trabajo había sido apreciado le devolvió el buen humor.
- En fin.- Dijo la directora.- ahora que hemos atrapado al ex agente y la red de tráfico ha sido neutralizada, presiento que vendrán días más tranquilos para todos nosotros, será un alivio saber que no habrán más problemas de espionaje… al menos por un tiempo.
- Por cierto ¿Qué pasará con Lawrence?- Preguntó Diana preocupada.
- Lo llevaremos a un hospital para asegurarnos de que su cuerpo se encuentre en orden después de haber sufrido todas esas descargas eléctricas, aunque presiento que se repondrá sin problemas, de hecho ya le avisamos a Wright que su asistente está a salvo y que puede estar tranquilo.- Señaló M.O.M.
- Me alegra oír eso.- Dijo Diana dejando ver una sonrisa de alivio.- Por cierto, me preguntaba si podría despedirme de él antes de que lo lleven al hospital.
- Por supuesto.- Asintió M.O.M.- Está dentro de la nave, podrás hablar con él mientras regresamos al Centro. Ahora si me disculpan, tengo una operación de limpieza que dirigir.
La directora abandonó al grupo, quienes la observaron alejarse rumbo al interior de las instalaciones donde el ex agente mantenía su laboratorio, las que ahora se encontraban bajo el control del Centro.
- Bien.- Comentó Martin dirigiéndose a Josh con una sonrisa maliciosa.- Ahora que el caso está resuelto y la red de tráfico ha sido neutralizada, imagino que finalmente no queda nadie más que pueda traer a este plano al monstruo que destruyó tu dimensión ¿O me equivoco?
- ¡Martin!- Exclamó Diana irritada.- No empieces de nuevo con eso.
- ¡No estoy empezando nada!- Refunfuñó el agente.- Sólo estoy recordándole a Josh nuestro acuerdo, y considerando las circunstancias creo que al fin es momento de que cumpla con su promesa ¿No crees?
- Está bien Diana.- Dijo Josh con una sonrisa.- Martin tiene razón, no voy a negarlo.
La respuesta del chico le dio al agente lo necesario para sentirse victorioso, por lo que exclamó burlonamente:
- ¿Ves? ¡En tu cara Diana! Aunque antes de que te vayas…- Dijo Martin dirigiéndose a Josh.- supongo que me dejarás jugar con la pistola de ultrapegamento ¿Verdad?
La chica miró a su hermanastro con reproche, no podía creer que pudiese pedirle a Josh un favor tan infantil como ese luego de echarlo descaradamente. Sin embargo poco importaba eso para Martin, quien sonreía de emoción imaginándose disparando pegamento rosa a todo lo que le rodeaba, una pistola como esa parecía la compañera perfecta para realizar las bromas más locas que su mente pudiera concebir.
Frente a la alegre expresión de Martin, Josh tomó la palabra sin perder su sonrisa:
- Bueno, supongo que…
- Olvídalo Martin.- Dijo Diana, interrumpiendo con gesto severo.- No vas a usar la pistola de Josh, como tu responsable hermana es mi deber evitar que termines pegando al director Pebbleton en lo alto de la torre del reloj.
Los sueños de Martin se vinieron abajo ante las palabras de Diana ¿Cómo era posible que hubiese adivinado su plan tan fácilmente?
- ¡No es justo, eres una aguafiestas!- Refunfuñó el agente con tono infantil.
El grupo volvió a Torrington tras terminada la misión, ahora que el caso estaba cerrado finalmente podrían volver a sus rutinas diarias sin tener que preocuparse por espías ni monstruos todopoderosos, aunque aquello también implicaba la partida de los viajeros del futuro y la noticia no parecía haberle sentado bien a todos.
- ¿¡Qué!? ¡Pero si aún no celebramos el baile de primavera!- Dijo Yoko, quien permanecía sentada junto a Fluffy en el dormitorio de Brett y Josh.
- Lo siento Yoko, pero ese fue el trato, una vez termináramos de resolver el problema de la criatura dejaríamos este lugar.- Comentó Josh.
- ¡Pero el baile de primavera, he trabajado tanto para que salga perfecto!- Exclamó Yoko afligida.- ¿Quién se hará cargo de que todo sea instalado correctamente? ¿Y qué pasa si se equivocan en algo? ¡Todo mi esfuerzo se habría ido a la basura!
Los chicos observaron a Yoko preocupados, incluso Martin, quien solía actuar con indiferencia hacia el grupo de refugiados, parecía sentirse mal por ella. Todos habían visto lo mucho que se esforzaba a diario para organizar el baile y saber que no sería capaz de disfrutar el fruto de su trabajo parecía injusto.
- Pero…
- Está bien.- Dijo Brett desde su escritorio interrumpiendo a Josh.- No creo que a Martin le importe que nos quedemos unos cuantos días más ¿Verdad?
- Pues...- Martin sintió las miradas de reproche caer sobre él, era evidente que si decía estar en desacuerdo sería odiado por sus compañeros.- Supongo que no.- Respondió con una sonrisa nerviosa.
Las palabras del agente devolvieron a Yoko su energía usual, haciéndola saltar de alegría:
- ¡Fabuloso! ¡Muchas gracias Martin! ¡Ya verás que valdrá la pena, las preparaciones para el baile van miel sobre hojuelas! ¡Será fabuloso!
- Por cierto, chicos.- Comentó Brett cambiando el tema de golpe, entendía lo importante que era para Yoko el baile de primavera, sin embargo no estaba entre sus planes oír otro monólogo al respecto.- Veo que el caso se resolvió sin problemas.
- Así es, el culpable era el ex agente de ambas agencias tal como supuso Diana, estaba creando criaturas superpoderosas para venderlas como armas, pero logramos detenerlo antes de que descubriera el modo de traer seres aún más poderosos desde otras dimensiones.- Explicó Josh, esperando que Brett comprendiera su mensaje disimulado entre la historia que mantenían como fachada para Martin.
- Ya veo…- Dijo Brett con gesto serio.
- Bueno.- Mencionó Josh.- supongo que haber terminado con todo esto también es un alivio para ti, ya no tienes que seguir preocupándote de revisar archivos.
- ¡Por supuesto! Aunque debo reconocer que era muy divertido de todos modos...- Respondió Brett avergonzado.
- ¡Bien chicos!- Exclamó enérgicamente Yoko.- Considerando que ya nos han actualizado sobre el caso, creo que es hora de que Diana y yo volvamos a lo realmente importante ¡Tienes que ver los juegos de luces que tengo preparados para la fiesta, te van a encantar!
Sin darle tiempo de reaccionar, la chica se aferró al brazo de Diana, arrastrándola con fuerza hasta la puerta en un decidido intento por llevarla a su dormitorio para retomar el tema del baile de primavera.
- ¡Espera Yoko!- Exclamó Brett preocupado.- ¿No crees que Diana debería descansar un poco luego de una misión tan agotadora?
Sin soltar a su compañera de comité, Yoko volteó la cabeza y dijo:
- Brett, cariño, por si no lo recuerdas faltan sólo unos días para el baile de primavera, ya habrá tiempo de descansar después.
El grupo observó como Yoko arrastraba a Diana contra su voluntad fuera del dormitorio sin poder evitar sentir pena por ella, parecía sumamente cansada, sin embargo algo como eso no era rival para la energía creativa de Yoko, quien estaba decidida a organizar el mejor baile de primavera que Torrington hubiese visto.
- Ya que Yoko y Diana se fueron yo también los dejo, fue una noche agitada y creo que me vendría bien dormir un rato.- Dijo Martin dirigiéndose a la salida del cuarto.
- Java querer descansar también, traer almuerzo para Brett más tarde.
- Gracias como siempre Java.- Contestó Brett con una sonrisa.
Los dos agentes abandonaron el dormitorio de los chicos, quienes quedaron solos con Fluffy una vez más.
- ¿Qué sucede Brett?- Preguntó Josh luego de confirmar que Martin y Java no se encontraban cerca.- No pareces muy emocionado con lo de la resolución del caso.
- Te equivocas, me alegra saber que pronto volveremos a casa.- Respondió Brett con tono indiferente y sin dejar de mirar la pantalla de su computadora.
- ¿De verdad?- Dijo Josh cruzándose de brazos.- Porque te conozco lo suficiente como para notar que no estás precisamente feliz en este momento.
- No es eso, sólo que todavía no entiendo algunas cosas.
- ¿A qué te refieres?- Preguntó Josh.
- Pues… mientras revisaba el archivo de solicitudes noté que el espía pidió el informe del caso Genosplice, y según los resultados de la última investigación del Centro ellos realizaban trabajos para el ex agente, de ser así ¿Por qué le pedirían al espía conseguir información sobre un estudio que ellos mismos encargaron?
- Tal vez sólo querían averiguar cuánto había logrado descubrir el Centro sobre el caso para asegurarse de que la farmacéutica no los hubiese delatado.- Contestó Josh con total seguridad.
- Tiene sentido.- Señaló Brett.- ¿Pero cuántos otros informes no habrán sido solicitados por el mismo motivo? Sabiendo que el ex agente buscaba no sólo información de casos para obtener datos científicos, sino también para saber si el Centro había descubierto su identidad, significa que tenemos dos tipos de casos entre los solicitados por el espía: aquellos necesarios por su información científica y los que eran solicitados para asegurarse de que el Centro no hubiese descubierto su identidad.
- ¿Y qué hay con eso?- Preguntó Josh dirigiéndole una expresión de total indiferencia.- Por supuesto que quería saber si el Centro había descubierto su identidad, no hay nada de raro en ello.
- Pero esas son sólo suposiciones…
Josh observó a su compañero con gesto incrédulo y, antes de que pudiera lanzar otra de sus teorías, lo interrumpió:
- ¿Sabes qué es lo que pienso? Que te estás sintiendo mal porque el caso se resolvió sin tu ayuda y no estás acostumbrado a dejar que los demás trabajen por ti, necesitas aprender a relajarte y aceptar que no siempre vas a poder encargarte de todo.
El rostro de Brett tomó una mueca de molestia, no podía creer que Josh dijese algo como eso, era evidente que no lo estaba tomando enserio.
- ¡Claro que no se trata de eso!- Exclamó el niño enfadado.
- ¿Ah no?- Preguntó Josh con una sonrisa burlona.- En ese caso dame un argumento decente que justifique tus inquietudes, uno solo y yo mismo me encargaré de investigar al respecto, sabes que soy capaz de golpear al ex agente para que me diga la verdad si me das una buena razón para hacerlo.
Brett fue incapaz de responder a la solicitud de Josh, sin importar cuántas vueltas le diera al tema, no podía negar que el argumento de su compañero era completamente lógico. Con la mirada baja y una sensación amarga inundando su estómago, no tuvo más alternativa que aceptar los hechos.
- No podrías entenderlo...- Dijo Brett en un amargo murmullo mientras volvía a concentrarse en la pantalla de su computadora.
- ¿Hablas en serio?- Preguntó Josh con una sonrisa burlesca.- ¿Esa es tu respuesta? En ese caso has probado mi punto.
Brett permaneció una vez más en silencio, no había nada que pudiera decir para rebatirle a su compañero. En el fondo sabía que tal vez Josh tenía razón, desde que Martin los había tratado de inútiles la frase no dejaba de rondar su mente, haciéndolo sentir miserable. Quería demostrarle a los agentes del Centro que él también podía ayudar, pero ahora que el caso estaba resuelto ya no había forma de lograrlo. A pesar de ello no planeaba dejar su investigación de lado, después de todo no tenía nada mejor que hacer y debía esperar a que pasara el baile de primavera para volver al futuro, incluso tratándose de un esfuerzo inútil resultaba más divertido que quedarse encerrado en su cuarto intercambiando miradas con Fluffy.
El fin de semana había pasado y con ello la rutina de Diana volvía a su orden habitual. Agradecía que la resolución del caso hubiese ocurrido un viernes y no entre semana, ya que eso le permitió reponer energías durante los días de descanso sin que afectase su rendimiento escolar.
- ¿Qué está sucediendo aquí?- Se preguntó Diana al ver a un enorme grupo de alumnos rodeando uno de los tablones de anuncios del pasillo mientras caminaba rumbo a la cafetería.
- ¿Qué tal Diana?- Dijo Yoko al verla.- ¿No lo recuerdas? Hoy publicamos los resultados de las audiciones para el concurso de canto.
- ¿De verdad? Cielos, no lo recordaba.- No saber aquel detalle hizo sentir incómoda a Diana, no podía creer que la publicación de los resultados se le hubiese pasado por alto pese a todo lo que oía hablar sobre el baile de primavera a diario.
- Tranquila.- Comentó Yoko sonriendo.- No te preocupes, los resultados estaban listos y sólo era cosa de poner un cartel.
- ¡Diana!- Exclamó Martin, quien apareció corriendo por el pasillo.- ¿Viste los resultados de las audiciones? ¡Adivina quién quedó seleccionado!
- ¿Hablas en serio? ¿Cuánto le pagaste al jurado para que votara por ti?- Respondió Diana, sintiendo que perdía el apetito de sólo recordar la presentación de su hermanastro.
- ¡No tuve que pagarle a nadie!- Exclamó Martin ofendido.- Puede que tú no lo notes, pero los demás disfrutan de mi energía y encanto ¿Sabes?
- ¿Estás seguro?- Contestó Diana con tono burlón.- Porque no creo que las chicas de Torrington opinen lo mismo.- Martin no hizo más que dedicarle una mirada de odio a su hermana frente al comentario que acababa de hacer.
Diana levantó la vista y vio a Java parado entre la multitud que aún se agrupaba en torno al cartel, la dulce sonrisa que se dibujaba en el rostro del cavernícola tras ver los resultados de las audiciones le dio la respuesta que quería escuchar.
- ¿Qué tal los resultados de la audición, Java?- Preguntó Diana al verlo acercarse a ellos.
- Java quedar seleccionado, Java muy feliz.
- ¡Te felicito grandote!- Exclamó alegre Martin colgándose del cuello de su amigo.
- ¡Bien hecho, sabía que quedarías! Tu presentación fue conmovedora, contrario a la de Martin, no me explico cómo fue seleccionado considerando lo horrible de su canción.- Dijo Diana, dedicándole una mirada de desprecio a su hermanastro.
- Bueno.- Señaló Yoko.- los miembros del jurado consideramos que le puso mucho entusiasmo, su canción puede que haya sido un poco tonta, pero lo importante es hacer que el público se divierta y Martin lo logró.
- ¿Ves? ¡Yoko dice que soy divertido!- Exclamó Martin con tono triunfal.
- ¡Más bien que eres ridículo, sólo quedaste para ser el número cómico de la noche! Ahora entiendo por qué te seleccionaron.- Contestó Diana molesta.
- ¡Al menos divierto a la gente, tú eres una amargada!- Rebatió Martin de forma burlesca.
- ¿Divertir a la gente?- Preguntó Diana con tono amenazante.- ¡No me hagas reír! Tu concepto de diversión es poner cucarachas de plástico en la comida ¡Ni siquiera un niño de diez años es tan burdo!
- ¿Ah sí? ¿Crees que no soy divertido?- Preguntó Martin adoptando una actitud de burlona intimidación.- En ese caso veamos qué ocurre durante el baile de primavera, si el público disfruta mi acto significa que la aburrida eres tú y que sólo buscas hacer sentir mal a tu bueno y dulce hermano.
- ¡Hecho!- Asintió Diana decidida.- Pero si yo gano deberás dejar de coquetearle a las chicas en Torrington durante un mes.
- ¡Es un trato!- Dijo Martin antes de estrechar la mano de Diana para cerrar el acuerdo.
Java y Yoko miraban atentos la acalorada discusión sin emitir palabra, era sorprendente para la chica ver la facilidad con que ambos hermanastros peleaban frente a la más pequeña de las diferencias, aunque basada en la indiferente reacción de Java resultaba evidente que aquello debía ser usual entre ellos.
- Bien, me alegra que tengan tanta energía, espero que usen ese mismo entusiasmo en los ensayos de mañana.- Comentó Yoko con una sonrisa.
El grupo abandonó el pasillo y se dirigió a la cafetería para almorzar, ese lunes era día libre para Java, por lo que podría comer con ellos. Todos compraron su almuerzo y se dirigieron cargando sus bandejas a una de las mesas vacías, era agradable compartir un momento tranquilo después de tanto tiempo teniendo a la red de tráfico como único tema rondando sus mentes.
- Disculpen ¿De casualidad está ocupado este asiento?- Preguntó una voz familiar.
- ¡Billy, que sorpresa! ¿Y ese milagro que estés aquí?- Exclamó Martin al ver a su amigo extraterrestre, quien portaba su disfraz humano y lo observaba parado frente a la mesa cargando una bandeja del almuerzo.
- Ahora que terminaron los problemas las cosas se han calmado en la oficina, así que M.O.M. me dijo que podía tomarme unos días libres para reponer fuerzas.- Contestó Billy sonriendo.
- Nos alegra verte de vuelta Billy.- Comentó Diana.- ¿Cómo ha ido todo con el papeleo?
- Muy bien, aunque había mucho que documentar, esa gente sí que la hacía en grande con la red de tráfico y todo eso, el informe va a ser tremendo.
- Por cierto Billy.- Dijo Martin.- ¿Recuerdas las audiciones para el concurso de canto en las que participamos con Java el otro día? Adivina qué ¡Quedamos seleccionados!
- ¡Genial Martin!- Exclamó alegre el extraterrestre.- Apuesto a que oírlos va a ser increíble, aunque lamento que no vayas a cantar también Yoko, me gustaría mucho oírte de nuevo.
- Lo siento Billy, me hubiese encantado cantar, pero este es un concurso para aficionados y no tenemos mucho tiempo, había pensado en presentarme para introducir el evento, pero me dijeron que de hacerlo tendríamos que disminuir la cantidad de concursantes y eso no sería justo para con los alumnos que han puesto sangre, sudor y lágrimas en su presentación.- Dijo Yoko en un enérgico tono melodramático.
Diana intentó mantener la compostura frente a las palabras de la chica, la verdad era que todos en el comité habían quedado impresionados de lo desafinada que era para cantar y, considerando aquello, simplemente inventaron una excusa para evitar que inaugurara el concurso con una de sus canciones. Al principio Diana había pensado que tal vez el horrible canto de Yoko era en realidad una de las muchas diferencias culturales que debían haber entre los gustos del presente comparados con los del futuro, pero Josh le había confirmado que incluso para ellos la chica resultaba extremadamente desafinada, aunque los extraterrestres amaban su canto. Al parecer para muchas especies de otros planetas lo verdaderamente importante a la hora de oír una canción era la pasión y el sentimiento que el cantante podía expresar, y aunque Yoko era incapaz de cantar sin desafinar, su expresiva forma de hacerlo conquistaba los corazones en toda la galaxia.
- Es una pena oír eso, hubiese sido genial escucharte cantar otra vez.- Dijo Billy.
- Tranquilo Billy.- Comentó Martin.- puede que no vayas a escuchar a Yoko ¡Pero sí a nosotros! Por cierto, estaba pensando que podríamos ir con Java al centro de Torrington a comprar ropa nueva para nuestra presentación, y ya que estás aquí podrías venir con nosotros.
- Pero Java tener ropa.- Señaló confundido el cavernícola mientras agachaba la cabeza al sentir el brazo de su compañero colgársele del cuello.
- No ropa normal Java, sino algo que le dé a tu público un espectáculo completo.- Dijo enérgicamente Martin.
- Suena muy divertido chicos, me encantaría acompañarlos.- Comentó Billy sonriendo.
Diana parecía preocupada tras escuchar las palabras de Martin, nada bueno podía salir de esa ida de compras considerando la clase de espectáculo que planeaba dar y su mal gusto a la hora de elegir ropa
- Por favor chicos, procuren que Martin no compre nada de mal gusto.
- Tranquila Diana, es ropa de espectáculo, puede que Martin no tenga el gusto más refinado, pero sin importar lo que elija no creo que tenga muchas posibilidades de fallar.- Señaló el extraterrestre.
- Java querer verse refinado.
- ¡Oigan!- Refunfuñó Martin.- Que poca fe tienen en mí, ya verán que mi selección los dejará con la boca abierta.
- Eso es precisamente lo que me temo, Martin…- Dijo Diana mirando a su hermanastro con desagrado.
- ¡Vamos Diana! No exageres, tampoco está tan mal.- Comentó Yoko.
La defensa de la chica se sintió para Martin como un salvavidas del que debía aferrarse:
- ¿Ves Diana? ¡Y lo dice alguien que sabe mucho más de estilo que tú!
- ¿Qué dices Martin? ¡Yo soy una persona con muy buen gusto!- Exclamó Diana, molesta ante el tono burlesco de su hermano.
- ¿Buen gusto?- Preguntó Martin.- ¡Te vistes como si fueses una preadolescente a la que su mamá le elige la ropa! Tu gusto es tan cursi que podrías salir en una de esas tontas revistas para niñas a las que nadie mayor de trece años podría tomar en serio.
Diana sintió la furia invadirla, odiaba que le dijeran cursi, especialmente alguien con el estilo de su hermanastro, por lo que indignada gritó:
- ¿¡Qué dices!? ¡Mira quién habla de verse infantil! Aún te vistes como lo hacías cuando tenías diez años y querías que tus amigos pensaran que eras genial.
- ¡Eso es chicos, defiendan su estilo con el alma!- Exclamó enérgicamente Yoko.- ¡Muestren esa pasión que llevan dentro! ¡Su identidad debe ser como una gran ola que azota con fuerza a quienes quieran limitarla con las cadenas de la represión!
Todos en la cafetería, incluyendo ambos hermanastros, observaron a Yoko sin saber cómo reaccionar a sus palabras, parecía tan segura en su actuar que era difícil saber si estaba realizando una performance artística o si hablaba simplemente con demasiada energía.
- Oye ¿No crees que Yoko debería unirse al grupo de teatro?- Le dijo Jenny a una chica que comía junto a ella en otra mesa.
- Tienes razón.- Respondió la chica.- Con esa energía y personalidad creo que nadie en la academia podría igualarla.
El sol de la tarde teñía el cielo con un encantador tono dorado mientras Diana permanecía estudiando en su habitación después de clases, había pasado mucho tiempo desde la última vez que pudo dedicar una tarde completa a su vida como estudiante de la academia desde que había iniciado el caso y valoraba profundamente esos momentos. Era su último año en Torrington y sabía que una vez entrase a la universidad las cosas serían muy diferentes, tal vez ser capaz de disfrutar algo tan simple como su vida de estudiante podría sonar ridículo para alguien como Martin, pero ella siempre había sido la más aterrizada de los dos, por supuesto que su gusto y el de su hermanastro no tendrían nada en común.
De pronto un suave golpeteo en la puerta llamó su atención.
- ¿Josh? Vaya, que extraño verte aquí ¿Qué sucede?- Preguntó Diana intrigada tras abrir la puerta, habiendo resuelto el caso no parecían quedar razones para que el chico viniera a visitarla.
- Hola Diana ¿Estás ocupada?- Preguntó Josh.
- Pues… estaba estudiando, pero supongo que si tienes alguna urgencia mis apuntes pueden esperar.
- No, no se trata de una urgencia.- Comentó Josh un tanto avergonzado.- Más bien me preguntaba si querrías salir a dar una vuelta en motocicleta aprovechando lo agradable de la tarde.
- No lo sé.- Contestó Diana indecisa.- Suena agradable, pero realmente creo que debería estudiar, ya sabes, recuperar el tiempo perdido y todo eso.
- ¡No, espera! ¿No podrías hacer una excepción esta vez? Después de todo son nuestros últimos días en el pasado, si no salimos a dar una vuelta ahora dudo que llegue a ocurrir algún día.- Dijo Josh, haciéndole un gesto suplicante con las manos.
Diana se cruzó de brazos y lo miró con reproche.
- He sacrificado cientos de horas por ayudarte ¿Y ahora esperas que lo siga haciendo?
- Pues… ¿Si?- Dijo Josh con una sonrisa nerviosa.
Diana dejó escapar un suspiro.
- Está bien, pero sólo porque son tus últimos días en el pasado.- Respondió la chica dedicándole una cálida mirada.
Josh subió a su motocicleta con la agilidad de quien está acostumbrado a ella, Diana por su parte no hizo más que intentar imitarlo sin mucha destreza, sus torpes movimientos dejaban en claro que carecía de experiencia y su reacción al sentir el fuerte ruido del motor terminó por confirmarlo. Una vez Josh estuvo seguro de que estaban listos para partir, hizo andar el vehículo sin preocuparse demasiado por Diana, quien se aferró con fuerzas a su espalda temiendo perder el equilibrio y caer al suelo. La sensación de ir una vez más junto al chico por entre los caminos que rodeaban la academia le recordó a cuando por primera vez la llevó a recorrer la zona en motocicleta, pensar que una salida como esa nunca más volvería a repetirse no dejaba de entristecerla, después de todo y pese al complicado carácter rebelde de Josh, no podía negar que habían entablado una amistad durante el tiempo que tomó la resolución del caso.
- ¿Vas a extrañarlo?- Preguntó Josh antes de beber un sorbo de su refresco.
- ¿Qué cosa?- Dijo Diana mirándolo confundida.
- La motocicleta, andar en ella.
- Bueno…- Diana pensó por un segundo su respuesta.- No lo creo, sólo me subí un par de veces.
- Ya veo…
- ¿Y qué hay de ti?- Preguntó Diana mirando a Josh sin dejar de revolver su café. Habían llegado al centro histórico de Torrington con la intención de beber algo y conversar antes de volver a la academia, por lo que permanecían sentados en una de las mesas exteriores de una pequeña y tranquila cafetería.- ¿Vas a extrañar este lugar?
Josh reflexionó por un instante su respuesta:
- No lo sé, es difícil de saber, todavía no puedo creer que dentro de unos días volveremos a casa, parecía imposible cuando llegamos aquí.
- Supongo que cuando terminas algo el proceso ya no se siente tan lento.
- Tal vez.- Señaló Josh.- Sólo espero que no hayamos causado anomalías demasiado grandes, no voy a negarte que con todo lo que ha pasado no me extrañaría volver y encontrarme con que me convertí en un error temporal.
Diana intentó disimular el escalofrío que sintió al oír a Josh decir eso, si haber descubierto que el chico era hijo de M.O.M. llegaba a provocar algo así jamás se lo perdonaría.
- ¡No te preocupes, apuesto a que a pesar de todo lo que han hecho su existencia permanecerá intacta!- Exclamó Diana intentando disfrazar sus miedos con una falsa actitud positiva.
- Aunque si algo así ocurriera tal vez no sería tan malo.- Comentó Josh con la mirada perdida.- Después de todo si me volviera un error temporal dejaría de existir en mi mundo, pero lo que hice aquí no desaparecería, y de ser ese el caso ¿No pasaría a ser este mi hogar?
Diana lo miró perpleja al oír sus palabras.
- ¿Quieres quedarte aquí?
- No lo sé…- Respondió Josh bajando la mirada.- Soy consciente de que este no es mi tiempo y que todos están ansiosos por volver a casa pero… ¿Por qué no siento las mismas ansias que los demás de hacerlo?
Diana no pudo evitar pensar en todo lo que sabía de él, no extrañaba a sus padres ni tenía una buena relación con ellos, y ahora su tristeza por dejar Torrington parecía ser mayor a la alegría que le causaba volver a casa. Si Josh no estaba a gusto con la idea de volver al futuro entonces resultaba evidente que no era feliz ahí.
- Si quieres puedes quedarte aquí ¿Sabes?- Dijo Diana nerviosa, no podía creer que estuviese diciendo algo tan irresponsable como eso.- No serías la primera anomalía temporal en Torrington ¡Después de todo mira a Java! También es una anomalía temporal como ustedes y no lo veo precisamente muy preocupado al respecto.
Josh la observó con un gesto agridulce.
- Diana…
- El Centro podría ayudarte con tu instalación aquí.- Contestó la chica interrumpiendo de golpe las palabras de su compañero.- Si lo hicieron con Java apuesto a que lo harían por ti también, podrías empezar una nueva vida y yo estaría contigo para ayudarte en todo lo que necesites.
Casi sin pensarlo, Diana se apresuró en estrechar con fuerza la mano del chico entre las suyas. Josh permaneció quieto y luego de unos segundos en silencio, dejó escapar una risa burlona.
- ¡Vamos Diana, no digas tonterías! Sabes que jamás haría algo como eso.- Respondió Josh alejando su mano de ella, lo cual no hizo más que hacerla volver a intentar sostenerla con más determinación que antes.
- Hablo en serio Josh, no necesitas volver a un mundo que no te hace feliz, quédate conmigo y yo misma me aseguraré de encontrar el modo de que las cosas mejoren para ti.
Era evidente que Diana no bromeaba, su mirada le dejó en claro que estaba completamente decidida respecto a su ofrecimiento.
- ¿De verdad estarías dispuesta a hacer algo como eso por mí?- Preguntó Josh mirándola a los ojos.
Una inesperada voz familiar interrumpió de golpe la conversación, haciendo que ambos chicos se soltaran de las manos y dejaran el tema sin que Diana pudiese responder a la pregunta de Josh.
- ¡Hola chicos! ¿Qué hacen aquí? No sabía que ustedes también estarían en Torrington.- Dijo Billy, quien llegó corriendo a saludarlos junto a Martin y Java.
- Hola Billy.- Contestó Diana con una incómoda sonrisa.- De hecho no pensábamos llegar tan lejos, sólo salimos a dar una vuelta en la motocicleta de Josh y decidimos venir a tomar algo.
- Así que vinieron juntos al centro de Torrington para tomar algo ¿No es así?- Dijo Martin mirándolos con sospecha.
- Claro que sí.- Señaló Diana.- ¿Qué acaso dos amigos no pueden salir a beber algo de vez en cuando?
- Por supuesto hermanita, nadie está diciendo lo contrario.- Respondió Martin de forma irónica.
- Por cierto, Martin ¿Qué son todas esas bolsas?- Preguntó Diana mirando a su hermanastro de arriba a abajo.- Cuando hablaste de comprar una nueva tenida para tu número musical no pensé que planearas llevarte toda la tienda ¿Y de dónde sacaste esa chaqueta? Pareces un pandillero usando algo como eso.
- ¡No es una chaqueta de pandillero, Diana!- Refunfuñó Martin.- Es de motociclista y tiene mucha personalidad ¿No crees que me hace ver como todo un rebelde?
- Más bien como un tonto.- Contestó Diana con una sonrisa burlesca.- Si llevas algo como eso puesto en la academia de seguro el director Pebbleton va a enojarse.
- ¡En ese caso la usaré todos los días!- Exclamó Martin emocionado.- Si esta belleza es capaz de sacar a Pebbleton de quicio habrá valido cada centavo.
Diana dio una mirada de reojo a Josh, quien observaba la nueva chaqueta de cuero que llevaba Martin con la mirada fija.
- ¿Qué sucede Josh? No me digas que te gusta esa tonta chaqueta, aunque no me extrañaría, parece algo de tu estilo.- Bromeó Diana.
- ¡No es nada! Sólo que es una chaqueta muy llamativa, de hecho tienes razón con lo de dices, supongo que es fácil imaginarme usando algo como eso.- Dijo Josh sonriendo incómodo.
- ¿De verdad te agrada?- Preguntó Diana sorprendida.- Vaya, supongo que en el fondo ustedes dos tienen más en común de lo que Martin quisiera admitir.
- ¡Oye, no me compares con este tonto!- Exclamó Martin ofendido ante el comentario de su hermanastra.- Aunque no debería extrañarte que le guste lo mismo que a mí, después de todo soy una persona con muy buen gusto.
- No sé si buen gusto sea la mejor forma de llamarlo, pero supongo que es cosa de chicos.- Señaló Diana burlonamente.
- Así es, eso debe ser.- Dijo Josh forzando una sonrisa.
Cada grupo regresó en su respectivo vehículo a la academia tan sólo unas horas después del anochecer, las luces de los pasillos seguían encendidas pese a que ya no habían alumnos alrededor, lo que daba al lugar un aspecto vivaz aún estando vacío.
- Gracias por todo hoy Josh.- Dijo Diana sonriendo antes de entrar a la construcción principal.- Aún si tuve que perder unas horas de estudio no puedo negar que me divertí.
- De nada, fue un placer.
Diana le dio la espalda a Josh y retomó su camino rumbo a la entrada del edificio, deteniendo el paso antes de llegar a los primeros peldaños de la escalinata.
- Por cierto, sobre lo que hablamos…- Comentó Diana volteándose para mirar a su compañero.
- Prefiero no retomar el tema.- Interrumpió Josh avergonzado.- Sé que tu ofrecimiento fue con buenas intenciones, pero lo que dije era sólo una broma, quería ver cómo reaccionabas ante una frase como esa y tu respuesta no fue la que esperaba, así que lo siento, lamento que mi humor te haya confundido, sólo quería hacerte una broma, pero no salió como esperaba.
- ¿Sólo era una broma?- Respondió Diana perpleja, ocultando de inmediato su reacción con una risa exagerada.- ¡Vaya! Sí que caí esta vez, supongo que aún soy demasiado ingenua con esta clase de cosas.
- Lo siento Diana.- Dijo Josh incómodo.- Aunque agradezco tu gentileza de todos modos.
- Está bien, no hay de qué preocuparse.- Contestó Diana sonriendo sin ser capaz de mirar a su compañero a los ojos.- ¡Pero cielos, que tonta soy! Si Martin me viera en este instante no dejaría de burlarse.
- Supongo que en eso tienes razón.
- ¡Pero es un alivio!- Exclamó Diana emocionada.- Me alegra saber que eso de no ser feliz en tu época era sólo una broma, hubiese sido muy triste de no ser así.
- Sí, supongo que sería triste…- Dijo Josh bajando la mirada.
- ¡En fin! Mañana hay clases otra vez y debo estudiar un poco si no quiero terminar con notas tan malas como las de Martin, no quiero que los profesores crean que me está contagiando sus malas costumbres ¡Nos vemos mañana Josh!
Josh se despidió de la chica agitando su mano a la distancia mientras la veía subir por las escaleras del hall central, siguiéndola con la mirada hasta finalmente perderla de vista.
- Sería muy triste… ¿Verdad?- Dijo el chico para sí mismo mientras observaba su mano pensativo.
