Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.
Capítulo XXVII
La Brigada 225
Brett observaba fijamente la pantalla mientras comía el pescado con arroz y vegetales que Java le había enviado de almuerzo, no podía decir que fuese lo mejor que hubiera probado en su vida, pero para ser comida de la cafetería debía reconocer que no estaba nada mal.
Mientras engullía su almuerzo pensaba en lo que había leído hasta el momento, según los archivos de Martin, la cantidad de casos que implicaban criaturas venidas de portales no eran tantos, aunque solían presentar altos grados de peligrosidad según sus descripciones. No podía evitar preguntarse si el hecho de que la selección hubiese considerado la categoría de portales habría afectado negativamente los resultados, después de todo, aquello sólo había sido parte de la excusa que Diana usó para explicarle a Martin la situación sin entrar en detalles.
Sin embargo lo que más le interesó fue el archivo de Libra, después de todo sabía muy poco de ellos hasta antes de revisar el informe del Centro, y considerando que toda aquella investigación no era más que una forma de matar el tiempo, no le pareció mala idea analizarlo en profundidad.
Luego de haber revisado el archivo con los datos de Libra, había leído lo que el Centro sabía sobre el director Wright y su asistente, lo cual no era gran cosa, Lawrence era un joven estadounidense quien había anteriormente trabajado para otras ramas del ejército y cuya familia consistía en su padre, un importante general, su madre, una modelo noruega y una hermana mayor que trabajaba como ingeniera naval para una rama del ejército de Estados Unidos, era evidente que el chico había crecido en un ambiente de fuerte influencia militar, y que su decisión de entrar a la milicia resultaba fácilmente predecible considerando ese factor.
Por otro lado, el director Wright sólo parecía ser un militar que por contactos y logros en la institución había sido puesto a la cabeza de Libra gracias a haber trabajado para el servicio de inteligencia, lo que una vez más no le decía gran cosa. Por eso, dada la pobre información que pudo conseguir sobre ambos miembros, decidió cambiar su norte y comenzar a investigar a la agencia misma, lo cual le ofreció detalles mucho más interesantes que los obtenidos de sus agentes.
- Veamos.- Dijo Brett para sí mismo.- Si observamos la cronología de Libra podemos ver que Wright fue nombrado director en 1990, lo que significa que ocurrió tras terminada la guerra fría, de ser ese el caso significa que Wright ya era parte del ejército para ese entonces.
Brett entró a internet e ingresó completo el nombre del director Wright, sin lograr encontrar nada al respecto.
- ¿Por qué será que no me sorprende? Se trata de un agente secreto del gobierno americano después de todo… esperen un momento ¿Agente secreto? ¿Guerra Fría?
Brett se levantó de un salto y corrió hacia donde se encontraban los papeles que Martin le había enviado, en los cuales podía leerse una lista con todos los casos seleccionados por el agente relacionados a monstruos y portales, cada uno con su fecha específica.
- No, demasiado reciente… este tampoco, demasiado antiguo… este otro no calza con lo que busco… ¡Este es!
Brett volvió velozmente a su computadora e ingresó al archivo del caso que había llamado su atención para poder leerlo una vez más.
- ¡Aquí está!- Exclamó Brett emocionado.- El incidente del reactor nuclear de Chernóbil en 1986, según el informe la explosión nuclear provocó la apertura de un portal a otra dimensión del cual emergieron unas criaturas catalogadas por el Centro como extremadamente peligrosas. Originalmente el gobierno de la Unión Soviética envió a una unidad militar para hacerse cargo del problema, pero fallaron en su misión, por lo que se vieron obligados a llamar al Centro, quienes lograron controlar la situación acabando con las criaturas y cerrando el portal… ¿Una unidad militar?
Brett comenzó a revisar el documento, buscando más detalles que le permitieran saber algo sobre aquella unidad enviada para lidiar con el problema antes que el Centro se hiciera cargo.
- ¡Aquí está! Dice que se trataba de una unidad llamada la Brigada 225.
Brett volvió a abrir el navegador de internet e ingresó el nombre de la unidad junto a la palabra "Chernóbil" esperando tener algo de suerte, sabía que no podía esperar gran cosa del internet de inicios del siglo XXI, pero considerando que era lo único que tenía al menos debía intentarlo.
- Veamos…- Dijo Brett.- según la versión oficial la Brigada 225 fue una de las unidades enviadas a lidiar con el incendio, gran parte de sus miembros fallecieron meses después del accidente debido a la radiación, incluido su capitán… me pregunto si quedará alguien vivo de esa brigada…
Josh volvió aquella noche a su dormitorio pasadas las dos de la madrugada, agradecía que la seguridad en la academia fuese lo suficientemente fácil de evadir como para poder regresar a su habitación sin ser percibido, de haberse topado con algún alumno o profesor los problemas no se habrían hecho esperar y considerando que se trataba de sus últimos días en Torrington lo que menos quería era meterse en líos.
- ¡Te atrapé!- Exclamó Brett desde su cama mientras Fluffy iluminaba a Josh con sus ojos convertidos en linternas.- ¿Dónde estabas?
Luego de sentir las luces de Fluffy alejarse de su rostro, Josh respondió:
- Salí a dar una vuelta en mi motocicleta y la hora pasó más rápido de lo que esperaba.
- Menos mal que fue eso.- Contestó Brett aliviado.- Si sufrieras un accidente nos meterías en graves problemas.
- Lo sé, pero fui cuidadoso.- Señaló Josh con aire confiado.- De hecho he llevado mi pistola láser en cada una de mis salidas.
- ¿En serio?- Preguntó Brett dedicándole al chico una mirada cuestionadora.- Es un milagro que no la hayas perdido ¿Cuántas cosas has extraviado ya?
- ¡Vamos, no exageres!- Exclamó Josh despreocupado.- Sólo perdí mi holocard, una sola cosa en todo este tiempo es aceptable.
Brett volvió a cuestionarlo con la mirada, no podía creer que su compañero se tomara tan a la ligera un error como ese.
- ¿Y por qué tardaste tanto en regresar?- Dijo Brett sin dejar su tono cuestionador.- No puedo imaginar qué pudo entretenerte al punto de hacer que volvieras a la academia tan tarde.
- Muchas cosas, creo que esta zona tiene mucho encanto.
- ¿Hablas en serio?- Preguntó Brett sorprendido.- Realmente estás encariñándote demasiado con este lugar, no te hará ningún bien seguir alimentando eso.
- ¿Por qué? ¿Acaso importa? Después de todo no recordaré nada cuando regresemos a Galaxy High, así que da igual lo que sienta.
Las palabras de Josh sonaron deprimentes a oídos de Brett, quien apenado señaló:
- Josh, a ti también te está…
- ¿Y qué tal tu investigación?- Preguntó Josh interrumpiendo al chico de golpe.- ¿Encontraste algo interesante en los papeles de Martin?
- Tal vez, quién sabe… considerando que mis investigaciones son sólo desvaríos de alguien pasando por una crisis no creo que te importe.- Respondió Brett de forma irónica.
- Tienes razón, buen punto ¡En fin, buenas noches!- Dijo Josh antes de subir ágilmente a su litera.
- ¡Oye!- Exclamó Brett levantándose indignado de la cama para mirar desde abajo a su compañero.- ¿De verdad no te interesa? ¡Esta vez descubrí algo que podría ser útil!
- Veamos… ¡No, no me interesa! ¡Dulces sueños Brett!- Dijo Josh mientras se acurrucaba en su cama dándole la espalda al niño.
- Cielos, no tienes remedio…- Refunfuñó molesto Brett mientras regresaba a su cama.- Como sea, buenas noche.
Un nuevo día amanecía en Torrington y Diana se preparaba para asistir a clases como de costumbre, ahora que el caso estaba resuelto y los preparativos del baile casi listos todo parecía más tranquilo en su vida escolar, lo cual le daba tiempo adicional para preparar los exámenes venideros que tan preocupada la tenían. Pese al poco tiempo que pudo dedicar a sus estudios había logrado aprobar con las mejores notas de la clase los exámenes pasados gracias a su conocimiento previo, sin embargo no podía confiarse de una racha de buena suerte para siempre, por lo que procuraría dedicarse de lleno a los estudios durante su tiempo libre para compensar las horas perdidas resolviendo el caso.
- Oye Diana, vamos a la cafetería ¿Quieres venir con nosotras?- Preguntó una de sus compañeras de clase.
- Gracias por el ofrecimiento.- Contestó Diana sonriendo.- Pero iré a la biblioteca un rato, comeré algo más tarde.
- Bien, en ese caso nos vemos luego.
Diana dejó el salón y se dirigió rumbo a la biblioteca, en donde tras instalarse en una de las mesas comenzó a leer sus apuntes relacionados a uno de los libros complementarios a la clase, sin embargo su lectura fue interrumpida al notar que un par de manos acababan de taparle la vista.
- ¡Adivina quién soy!- Exclamó una voz familiar.
- ¿Josh?- El chico destapó los ojos de Diana y apareció a su lado.- No pensé que serías de hacer ese tipo de juegos.
- No lo soy.- Dijo Josh mientras se sentaba a su lado.- Es algo más del estilo de Yoko, pero te vi tan concentrada que me pareció una buena forma de acercamiento.
- ¿Y qué haces en la biblioteca?- Preguntó Diana sorprendida.- No creo que sea el mejor lugar de Torrington para que un chico como tú pase los últimos días de su estadía.
- Bueno...- Dijo Josh desviando juguetonamente la mirada.- Pensaba en que es aburrido andar por ahí solo, y considerando que soy nuevo aquí es difícil saber cuáles son los mejores puntos para visitar de la zona sin una guía turística.
- ¿Qué estás insinuando?- Dijo Diana juzgándolo con la mirada.
- ¿Quieres ser mi guía turística hoy?
- ¿Estás bromeando?- Contestó Diana con gesto severo.- Puede que tú no necesites asistir a clases, pero yo sí.
- ¡Por favor Diana!- Exclamó Josh juntando sus manos a modo de súplica.- Sólo faltan un par de días para que deje Torrington y jamás vuelvas a verme, haz una excepción por mi esta vez, sólo esta vez ¿Si?
- De ninguna manera.- Dijo Diana molesta.- Ya hice una excepción por ti el otro día, además para hacerlo tendría que fugarme de clases, y puede que ese tipo de cosas sean tu estilo, pero no el mío.
- Pero Diana, son mis últimos días aquí, y además cuando el Centro te llama para una misión apuesto a que no te importa saltarte clases ¿Verdad? ¿No podrías hacer el mismo sacrificio que haces por una agencia para con un amigo al que nunca más volverás a ver?- Josh miró a Diana con una muy poco efectiva mirada conmovedora.
Sin dejar de lado su gesto cuestionador, Diana señaló:
- No te servirá de nada mirarme con esa cara, pero no voy a negar que tienes un buen punto.
- Entonces ¿Qué dices?- Preguntó Josh.
Diana guardó silencio por un instante y sin borrar la expresión severa de su rostro respondió:
- …Está bien, te mostraré mi lugar favorito de la ciudad.
- ¡Genial!- Exclamó Josh emocionado.- ¡Vamos entonces!
Ambos chicos dejaron el edificio principal y caminaron hacia el pequeño garaje improvisado en que la motocicleta de Josh se encontraba.
- Bien ¿Dónde deberíamos ir primero?- Preguntó Josh, a lo que Diana comenzó a pensar en lugares de Torrington que pudieran ser agradables de visitar para comenzar el recorrido.
- Veamos…- Dijo Diana.- tal vez podríamos ir al centro de la ciudad para comenzar ¡Ya sé, tengo una idea!
Tras subir ambos a la motocicleta, Josh echó a andar el motor y partieron rumbo al centro de Torrington a toda velocidad, recorriendo los verdes caminos que conectaban la academia con la ciudad.
- ¡Bien, ya llegamos, este es el lugar!- Exclamó sonriente Diana al llegar a una pequeña calle antigua en el centro histórico de Torrington.
- ¿Anticuarios? ¿Me trajiste a ver tiendas de antigüedades?- Preguntó Josh de mala gana, no esperaba que su salida con Diana lo llevase a un lugar como ese.
- ¡Por supuesto!- Señaló Diana emocionada.- Me pareció una excelente idea considerando que no eres de aquí, al principio pensé en que visitáramos un museo, pero luego pensé que de seguro un lugar como ese no cambiará mucho de aquí a tu época, pero un mercado de antigüedades cambia todo el tiempo y estoy segura de que encontrarás en él cosas muy diferentes a las que verías en tu tiempo.
Sin parecer emocionado ante la idea, el chico dijo:
- Debo decir que una tienda de antigüedades no es precisamente mi concepto de diversión, pero en fin ¿Por qué no? Vamos a darle una oportunidad.
Josh recorrió los locales junto a Diana, observando cada uno de los viejos objetos con curiosidad. Los había de todo tipo, desde cuidadosamente restauradas piezas con más de cien años hasta pequeños artefactos y libros conservados en un estado cuestionable. Era la primera vez que el chico visitaba un lugar como ese, por lo que no tenía punto de comparación, pero considerando la época en que se encontraban de seguro mucho de lo que veía a su alrededor siendo usado de forma casual en el día a día estaría en la sección de antigüedades una vez volvieran a Galaxy High, lo que hacía de la visita algo sumamente extraño para él.
- ¡Mira esto Josh!-Exclamó Diana emocionada.- Este libro es de 1889 y tiene una dedicatoria, dice "A mi amada Gertrude, que esta historia te transporte a lugares lejanos en espera de nuestro gran viaje" ¿No es encantador? ¡Aún si ninguno de ellos sigue con nosotros, esta nota permanecerá para recordarnos lo que estas personas vivieron alguna vez!
- Si, supongo que algo de encanto debe tener.- Dijo Josh con indiferencia.- Aunque yo no sé de esas cosas, imagino que Yoko podría comprenderte mucho mejor, ella es una romántica empedernida después de todo, suele culparlo a su ascendente astrológico, pero sólo es una forma cursi de justificar su personalidad.
- Por cierto.- Comentó Diana.- ¿Si tuvieras que dejar una nota para alguien, qué escribirías?
Josh reflexionó al respecto por un segundo y respondió:
- No lo sé, nunca había pensado en notas antes… aunque no es como que sea bueno para decir cosas lindas, de seguro sólo escribiría algo tonto... En fin, vamos a ver la siguiente tienda.
Martin caminaba rumbo a su cuarto agradeciendo que finalmente las clases de la tarde hubiesen terminado, cada jornada superada era un día menos de perder el tiempo aguantando a los viejos y desagradables profesores de Torrington, quienes no hacían más que agobiarlo con tareas y exigencias absurdas. Ya quería que su último año en la academia terminara de una vez por todas para entrar al Centro como un agente de tiempo completo, pensar que finalmente podría recibir un sueldo por su trabajo y dejar atrás la categoría de agente especial voluntario lo llenaba de esperanzas, pudiendo sentir su brillante futuro cazando monstruos y hundiéndose en todo tipo de sustancias viscosas acercarse más con cada día que pasaba.
- ¡Martin! ¿A dónde vas?- Preguntó una voz femenina, lo cual llamó inmediatamente la atención del chico.
- Rumbo a prepararme para la cita que tendremos esta noche, si es eso lo que vienes a solicitar.- Dijo Martin con tono seductor.
- Ah… no gracias.- Respondió Yoko incómoda ante el ofrecimiento del chico.- Pero hoy planeamos hacer una fiesta improvisada de karaoke en mi cuarto para que Java pueda entrenar su voz, y pensamos que tal vez querrías venir, así aprovecharías de practicar tú también.
- Vaya, pues no suena mal para nada, deja que revise mi agenda primero, ya sabes, soy un chico muy ocupado.- Comentó Martin dándose aires de importancia.
- Claro, no hay problema, si tienes tiempo sólo ve a mi habitación después de las cinco, será muy divertido ¡En fin, espero verte allá!- Dijo Yoko antes de alejarse.
Martin observó a Yoko correr por el pasillo mientras pensaba en su ofrecimiento, una fiesta de karaoke sonaba genial, y pasar la tarde cantando no parecía mala idea considerando que aún necesitaba pulir un poco su técnica vocal. Tal vez debía aceptar la invitación y dejar su sesión de videojuegos para después.
Josh dirigía hábilmente su motocicleta por entre las curvas de los caminos mientras Diana parecía acostumbrarse cada vez más al desafío de mantener el equilibrio en cada vuelta, parecía estar dominando la técnica, aunque dudaba que eso le diera la confianza suficiente como para intentar manejar una motocicleta algún día, de momento con lograr dominar el automóvil se daba por satisfecha.
La motocicleta detuvo su recorrido al llegar a un mirador ubicado en la cima de la montaña que atravesaban, en donde pararon para disfrutar de la vista. Después de haber pasado la tarde recorriendo la ciudad y explorando los diversos puntos de interés que Diana le recomendaba, decidieron visitar un lugar diferente, algo más conectado a la naturaleza y con menos gente corriendo de un lado a otro.
- Vaya, tenías razón, este lugar realmente es hermoso.- Comentó Josh.
- A decir verdad es la primera vez que vengo aquí, pero muchas chicas en la academia me han dicho que este es el mejor mirador de todo el sector.- Dijo Diana lamentándose para sus adentros de que su primera visita a un lugar como ese no fuera con un novio.
Ambos adolescentes miraron la hermosa vista que los rodeaba, el sol del atardecer teñía los bosques con un tono dorado y hacía brillar el río que serpenteaba la zona como si fuese de cristal, haciendo que el lugar tuviese el aspecto de una postal turística.
- Esta vez acertarse bien con tu decisión.- Comentó Josh.
Al oír la respuesta de su compañero la chica sonrió satisfecha y dijo:
- Bien, en ese caso no lo hice tan mal.
- Por supuesto que no.- Dijo Josh.- Además, de no ser por ti jamás habría encontrado este lugar ¿Ves que fue buena idea traerte conmigo?
- Nunca dije que traerme como guía turística fuese mala idea.- Contestó Diana.- Sólo que no quería fugarme de clases.
- Pero lo has disfrutado ¿No?- Respondió Josh con una sonrisa pícara.- Además, esto no se repetirá dos veces.
- Tienes razón… y hablando de eso ¿Cuándo planean dejar Torrington?
- El domingo.- Señaló Josh.- Tan pronto como despertemos, no debemos extender nuestra estadía aquí más de lo necesario, la excepción que hicimos por Yoko sólo fue porque ha trabajado tanto en los preparativos del baile que merecía verlo realizarse, además, sería muy sospechoso si desapareciéramos antes con lo activa que ha sido Yoko en el comité.
Las palabras de Josh hicieron a Diana estremecer, la partida de los chicos se sentía más real cada día:
- No puedo creer que realmente van a irse.- Mencionó Diana.- Han pasado tantas cosas desde que llegaron a Torrington…
- Tampoco yo...
- Pero bueno.- Dijo Diana sonriendo.- Me alegra saber que finalmente volverán a casa, apuesto a que deben extrañar mucho a sus familias, especialmente Brett, después de todo por más que sea un genio es sólo un niño, debe estar muy emocionado al saber que podrá ver a sus padres otra vez.
- Diana...- Interrumpió Josh con gesto serio.- ¿Sabes que cuando volvamos al futuro olvidaremos todo lo que hemos vivido aquí, verdad?
- ¿Olvidarlo todo?- Preguntó Diana sorprendida ante el comentario.- Pues claro, eso fue lo que Brett dijo, por supuesto que no olvidaría un detalle como ese.
Tras oír aquella respuesta, Josh desvió la mirada y comentó:
- Que tonto soy, por supuesto que no lo olvidarías…
La melancólica expresión de Josh borró del rostro de Diana todo gesto de sorpresa.
- ¿Qué sucede Josh?- Preguntó Diana preocupada.- Pareces muy afectado.
- ¿Acaso no lo estarías si fueses a perder tus recuerdos?
- Pero sabias que eso sucedería…
- Lo sé...- Dijo Josh afligido.- Y al principio no me importaba, después de todo olvidar los detalles de una misión daba igual, pero ahora que estamos aquí hemos vivido tantas cosas y… pensar que perderemos los recuerdos de todo eso es mucho más duro de lo que imaginé…
Diana observó al chico con lástima, necesitaba encontrar una forma de hacerlo sentir mejor al respecto, por lo que rápidamente añadió:
- Pero Brett también dijo que los recuerdos de la misión permanecerían ocultos en su subconsciente aún si la criatura era eliminada por completo del nuevo futuro ¿No es así? Solo necesitan encontrar la forma de desbloquearlos.
- Eso era lo que pensábamos.- Señaló Josh.- Pero desde que volvimos al futuro la última vez y experimentamos la neutralización de recuerdos descubrimos que era mucho más severa de lo que imaginábamos, he intentado recordar eventos que se sientan fuera de lugar y no he podido encontrar ninguno, ni siquiera pudimos recordar que la criatura se había visto diferente alguna vez en las fotografías, aun cuando ya nos lo habías dicho.
La respuesta del chico dejó a Diana sin palabras, si la neutralización era tan eficaz no había duda de que regresar al futuro ahora que la creación de la criatura había sido detenida implicaría la pérdida definitiva de sus recuerdos relacionados a Torrington ¿Qué podía decir para calmarlo bajo esas circunstancias? Josh tenía razones de sobra para sentirse mal al respecto.
Apenada ante la imposibilidad de cambiar las cosas, Diana no tuvo más alternativa que rendirse al respecto, por lo que apenada comentó:
- Entonces… significa que no hay forma de recuperar sus recuerdos relacionados a Torrington una vez regresen al futuro ¿Verdad?
- Así es.- Confirmó Josh.
Ambos adolescentes permanecieron un momento en silencio.
- Bueno, no me sorprende.- Dijo Diana con una sonrisa agridulce.- Sabíamos que esto iba a suceder, supongo que fuimos demasiado positivos al creer que podrían recuperar sus recuerdos luego de la neutralización.
- Lo sé, fue muy tonto de nuestra parte…
- ¿Hay alguna forma de que sus recuerdos pudieran salvarse?- Preguntó Diana.
- No, a menos de que la criatura siguiera existiendo.- Contestó Josh.
- ¿Y qué pasaría si llegasen al futuro y uno de ustedes descubriera que su nacimiento fue eliminado? ¿Conservarían sus recuerdos si se volvieran errores temporales?
- Pues…- Josh hizo un esfuerzo por recordar las palabras de su compañero.- Según Brett, bajo una circunstancia como esa no habría otra versión nuestra con la que fusionarnos, así que la neutralización no podría ser provocada, por lo que en ese caso sí, conservaríamos nuestros recuerdos de Torrington, al menos en teoría…
Escuchar esa respuesta dio a Diana una idea que difícilmente podía ser catalogada de algo que no fuese grosera, sabía que de seguro decirlo sería actuar sin tacto considerando las circunstancias en que se encontraban, pero a pesar de ello prefirió tomar el riesgo:
- En ese caso.- Comentó Diana avergonzada de lo que iba a decir.- Sé que puede sonar tonto y que tu comentario sólo fue una broma pero… ¿Puedes prometerme que si te conviertes en un error temporal volverás a Torrington?
Josh observó a Diana extrañado, no esperaba oírla hablar de la eliminación de su nacimiento con tanta naturalidad ¿Acaso tantos cambios habían provocado como para que la chica diera por hecho que su existencia en el futuro sería imposible? Tan directa había sido para tocar el tema que Josh no pudo evitar soltar una carcajada.
- ¡Diana, sabes que eso probablemente no sucederá, sería una promesa absurda!- Respondió Josh entre risas.
- ¡Ya lo sé!- Exclamó Diana roja de vergüenza.- Pero a pesar de ello… ¿Podrías prometerlo de todas formas?
Josh dejó escapar un suspiro ante sus palabras.
- Está bien, lo prometo.- Respondió sonriendo antes de abrazarla.
Diana correspondió tímidamente al abrazo sin saber del todo cómo reaccionar, pese a no tener problemas con abrazar a otras personas, las circunstancias volvían difícil responder al gesto sin sentir ganas de llorar. Desde un comienzo supo que una vez el caso de la criatura fuese resuelto, Josh y su equipo volverían al futuro y sus recuerdos del pasado serían neutralizados, pero ahora que la fecha de partida se acercaba la situación se había convertido en algo real y dentro de unos días los chicos la olvidarían para siempre, aún sin ser algo inesperado no podía evitar sentirse triste al respecto.
Brett observaba atentamente la pantalla de su computadora con absoluta concentración, había pasado cada minuto de su tiempo buscando información en línea sobre la misteriosa Brigada 225, aquella unidad militar disfrazada por los medios oficiales como un equipo de bomberos enviados para contener el incendio del reactor nuclear como forma de ocultar su verdadera misión: la de acabar con las criaturas venidas del portal que la explosión del reactor nuclear había abierto.
Pese a que la información disponible en línea era relativamente escasa, logró encontrar una lista de los miembros de la brigada, así como el destino de cada uno de ellos tras el horrible accidente. Según las fuentes oficiales cinco de los bomberos que la componían habían muerto alrededor de siete a ocho días después del incidente a causa de la radiación, sin embargo la información del Centro señalaba que la causa de muerte habían sido horribles mordidas radioactivas provocadas por las criaturas del portal, las cuales no sólo acabaron con la vida de varios militares pertenecientes a la brigada, sino que también dejaron gravemente heridos a muchos otros.
De repente, Fluffy dejó escapar uno de sus ladridos digitales, distrayendo a Brett con ello, quien tan pronto como escuchó el alegre sonido de la ultramascota despegó la vista de la pantalla.
- ¡Al fin está listo el análisis!- Exclamó Brett emocionado antes de revisar a Fluffy.
Análisis facial finalizado
Se ha detectado una compatibilidad del 88% con una de las muestras
- ¡Lo sabía!- Exclamó Brett al ver el resultado.- Estaba seguro de que había algo raro en todo esto.
El chico agradeció el logro a su actitud obsesiva, sabía que algo en torno al director de Libra le parecía extraño y aunque no tenía razones para dudar de él, una corazonada le decía que encontraría algo si investigaba lo suficiente.
- Veamos, según el análisis la persona cuya compatibilidad con el director Wright es de un 88% es… ¿Ilya Yurchenko? Pero eso no es posible.
Brett volvió a su computadora e ingresó en el buscador el nombre del militar, comprobando que su recuerdo no estaba equivocado.
- No es posible, Ilya Yurchenko era el capitán de la Brigada 225, estuvo presente durante el caso del portal y pese a que sobrevivió al ataque de las criaturas, falleció un año después a causa de las enormes cantidades de radiación a las que estuvo expuesto.
Brett buscó las pocas fotos que había en línea del capitán y comenzó a compararlas con la única que poseía del director Wright, era difícil reconocerlo a simple vista dada la cantidad de años que habían pasado desde entonces, pero había un parecido considerable entre ambos hombres, quienes además, según la información que el Centro poseía sobre Wright, eran contemporáneos.
- Fluffy, necesito que hagas un envejecimiento facial de este sujeto.- Dijo Brett, dirigiéndose a Fluffy mientras le mostraba la foto más reciente y de mejor calidad que hubiese en línea del capitán Yurchenko.- Necesito saber cómo se vería este rostro con diecinueve años más.
La ultramascota asintió emitiendo uno de sus ladridos digitales mientras activaba su escáner para analizar la foto, obteniendo en cuestión de segundos un impecable resultado.
- ¡No es posible, es igual al director Wright!- Exclamó Brett sorprendido.- Esto es demasiado increíble para ser verdad.
- En efecto, coincido en ello, ciertamente esto no me lo esperaba.- Tanto Brett como Fluffy dieron un salto al oír la severa voz de M.O.M. salir por los parlantes de la computadora.
- ¿¡M.O.M.!?- Exclamó Brett dando un salto.- ¿Qué haces aquí? No esperé que nos espiaras a estas alturas.
- Ni yo esperaba que uno de ustedes siguiera investigando el caso.- Contestó la directora, cuya imagen pasó a ocupar la pantalla de la computadora.
- Espera…- Dijo Brett.- Si has estado siguiendo mi investigación significa que te interesaste en ella ¿Por qué?
- Porque no eres el único con sospechas respecto a la resolución del caso.- Señaló M.O.M. con gesto severo, no parecía feliz teniendo que anunciar algo como eso.
- ¿¡En serio!? ¿Y a qué se deben tus sospechas?- Preguntó Brett sorprendido, no imaginó que alguien más pudiera estar pensando lo mismo que él, en especialidad considerando el irracional origen de su desconfianza.
- Precisamente a una de nuestras pistas.- Respondió la directora.- Imagino que considerando lo detallada de su investigación debe recordar muy bien al agente Myers.
- ¿El espía? Por supuesto, cómo habría de olvidarlo.
- Pues resulta que he charlado un par de veces con él.- Señaló M.O.M.- Y la última de nuestras conversaciones me ha dejado un muy mal sabor de boca en torno a lo que está sucediendo…
M.O.M. entró al salón de interrogatorios acompañada por uno de los intimidantes guardias extraterrestres de la prisión ultra-secreta que el Centro poseía en un planeta alejado de la Tierra, en donde la directora había decidido enviar a Myers y a su esposa como medida de protección. Sin importar que tan poderosos fuesen quienes perseguían al espía, difícilmente podrían llegar a atacarlo en un lugar fuera de la órbita terrestre.
- ¿Qué tal Myers? ¿Te han tratado bien aquí?- Saludó M.O.M. con cierta ironía en su voz.
- Es una cárcel.- Contestó Myers apenas levantando la cabeza.- Por supuesto que no lo llamaría un hotel cinco estrellas, pero considerando que mi esposa y yo seguimos vivos me parece lo suficientemente buena como para no quejarme... Por cierto ¿A qué se debe su visita hoy? ¿Ha habido avances en el caso?
- Así es, de hecho acaba de ser declarado como resuelto hace un par de días.- Dijo M.O.M. luego de sentarse sobre la silla preparada para ella en el salón de interrogatorios.
- ¿Resuelto?- Preguntó Myers sin poder creer lo que oía.- ¿Lograron culpar a la gente de Libra?
- No necesitas seguir mintiéndonos Myers.- Contestó M.O.M.- Sabemos que trabajas para alguien llamado Frank Henderson, tenemos todas las pruebas necesarias para estar seguros de ello.
- ¿Frank Henderson? ¿De qué estás hablando M.O.M.? Ni siquiera conozco a alguien con ese nombre.
- ¿Acaso quieres pruebas? Sabía que algo como esto sucedería.- Dijo la directora antes de dejar sobre la mesa el informe del caso.
Myers ni siquiera mostró interés en el informe, tan sólo verlo frente a él lo hizo frotarse el rostro con las manos en un gesto de desesperación.
- Maldición, no es posible, no puedo creer que hicieran esto…- Comentó Myers, completamente colapsado ante la situación.
- ¿No te interesa revisar el informe?- Preguntó M.O.M. con su calma usual.
- ¿Para qué? Me basta con saber que no encontraron culpable a la gente de Libra para darme cuenta de que esos desgraciados los engañaron ¿Cómo pude ser tan tonto de no prever que esto sucedería?- La voz de Myers dejaba clara su molestia, parecía realmente afectado tras enterarse de la resolución del caso.- Mira M.O.M., sé que no vas a creerme y que no tengo absolutamente nada para probar mi punto, pero este informe es basura, sin importar lo que diga estoy seguro de que lo es. No sé cómo lo habrá hecho Libra, pero si no fueron encontrados culpables de espionaje entonces sé que consiguieron su cometido.
- ¿Por qué sigues insistiendo en ello cuando todas las pruebas apuntan a lo contrario?
- ¡Porque me rehúso a mentir!- Exclamó Myers angustiado.- Sé que no sueno creíble y que no tengo pruebas de lo que digo, pero te juro que fue Libra la que me pagó por entregarles información, Libra es la que controla la red de tráfico, y sin importar qué clase de pruebas falsas me muestres jamás dejaré de decirlo ¡Libra es el verdadero culpable en todo esto!
Brett escuchó sorprendido el relato de M.O.M., de haber sabido antes que la directora y Myers habían tenido una conversación de ese tipo sus sospechas no hubiesen sido vistas como los delirios de un niño con crisis obsesiva.
- ¿Crees que pueda estar diciendo la verdad?- Preguntó Brett.
- No lo sé.- Contestó M.O.M. con gesto severo, resultaba evidente que la conversación con el espía le había dejado un mal sabor de boca.- Aun si todas las pruebas indican que está mintiendo, no descarto esa posibilidad.
- Vaya… así que sí habían motivos reales para sospechar después de todo.- Dijo Brett luchando por contener las ganas de sonreír, pese a la emoción que le generaba saber que tenía razón, no quería parecer poco profesional a ojos de la directora.
- Así es.- Asintió M.O.M.- Sin embargo jamás pensé que Wright estaría relacionado a otro caso, mucho menos el del portal de Chernóbil, esto me ha tomado por sorpresa.
- ¿Y qué haremos ahora?- Preguntó Brett.
Sin dejar de parecer preocupada al respecto, M.O.M. respondió:
- El resultado de un reconocimiento facial no es suficiente para confirmar que Wright y Yurchenko son la misma persona, pero tengo mis propias formas de averiguar más al respecto.
- ¡Genial!- Exclamó Brett.- Aunque… ¿Qué pasaría si Yurchenko y Myers resultan ser la misma persona? Que haya sido parte de la Brigada 225 y fingiera su muerte para tomar una nueva identidad no lo relacionan al caso, tal vez deberíamos interrogar al ex agente y ver si tiene algo interesante que decir.
- Me temo que ya lo intentamos.- Señaló M.O.M.- Y no pudimos conseguir nada, el ex agente insiste en que él es la mente maestra detrás de todo y su testimonio no se contradice con los datos del caso.
Brett reflexionó al respecto por un segundo.
- Si todo calza sin problemas excepto el testimonio de Myers entonces realmente no hay forma de pensar que está diciendo la verdad.- Comentó Brett con evidente desagrado en torno a su conclusión.
- Así es.- Asintió M.O.M.- Precisamente por eso es que estoy intranquila, que siga insistiendo con su testimonio pese a tener todas las pruebas en contra me hace difícil pensar que esté mintiendo.
- Es verdad.- Dijo Brett.- También pienso lo mismo… ¿No has podido encontrar nada referente a quien emitió la tarjeta de crédito que Myers usaba?
- Absolutamente nada, los datos llevaban a una identidad falsa.
- ¿No te parece extraño que el ex agente pudiera proveer a Myers con algo así?- Comentó Brett.- Sabemos que tenía mucho dinero gracias a la venta de sus monstruos, pero eso de abrir tarjetas de crédito con identidades falsas sin dejar ningún registro sobre quién solicitó la cuenta suena a que tenía contactos que le permitían hacer algo como eso.
- Según él poseía todo eso y mucho más.- Señaló la directora.- Con la venta de sus monstruos había conseguido aliados muy poderosos.
Brett siguió pensando en el asunto, intentando encontrar un punto que pudiera servirles en medio de todos los detalles que había investigado.
- ¿Y qué hay de las farmacéuticas que trabajaban para el ex agente?- Preguntó Brett.- Ahora que está tras las rejas los dueños deberían sentirse lo suficientemente seguros como para hablar al respecto sin temor a sufrir consecuencias.
- Al revisar las computadoras en la guarida del ex agente encontramos una lista con los nombres de cada laboratorio trabajando para él.- Contestó M.O.M.- Sin embargo, pese a haber interrogado a los dueños de esos lugares no obtuvimos ningún testimonio que hablase de alguien más allá de Frank Henderson.
- ¿Y qué hay del dueño de Novalife? Él fue secuestrado por Henderson, no creo que después de eso tenga muchas ganas de protegerlo.
- Lo interrogamos al respecto.- Dijo M.O.M.- Pero nos aseguró que efectivamente fue Henderson la persona que solicitó la investigación.
Ambos guardaron silencio por un instante, que el dueño de Novalife coincidiera en que Henderson era la persona pagando por los experimentos sólo confirmaba que Myers estaba mintiendo, pero de ser ese el caso ¿Por qué seguiría insistiendo con ello teniendo todas las pruebas en su contra? Debía estar muy seguro de lo que decía para no dar el brazo a torcer, especialmente con su supuesto líder ya descubierto ¿Por qué seguiría culpando a Libra si ya no debía proteger a Henderson?
- Myers dijo que la única persona de Libra con la que tuvo contacto fue el hombre que habló con él cuando se le ofreció trabajar como espía ¿Verdad?- Preguntó Brett.
- Así es.- Confirmó M.O.M.- Y por lo que dice desconoce cualquier dato más allá de que su nombre supuestamente era Olivier.
- Veamos…- Dijo Brett tomando actitud reflexiva.- Si nos ponemos en la situación hipotética de que Myers diga la verdad, significa que Libra recluta a sus espías por medio de intermediarios, sus dirigentes no se ensucian las manos y en vez contratan a alguien más para hacerlo, así es como mantienen funcionando la red de tráfico completa sin ser descubiertos, Marianne tampoco sabía quién exactamente era el que controlaba todo, cada parte del sistema desconocía la identidad real de quien estaba más arriba, y de ese modo si una de las partes era descubierta no afectaba a las otras.
- Tiene mucho sentido.- Comentó la directora.- Coincide con la versión que tenemos de los hechos, pero sigue sin explicar por qué los dueños de los laboratorios insisten en que fue Henderson quien los contactó.
Brett permaneció en silencio por un momento mientras pensaba al respecto. M.O.M. tenía razón, si Henderson no era la verdadera persona tras la red de tráfico, los dueños de los laboratorios no lo hubiesen mencionado, especialmente el de Novalife, si seguía insistiendo en que era Henderson quien había solicitado las investigaciones ilegales, significaba que en efecto había sido él la persona realizando los contactos.
- ¡Eso es!- Exclamó Brett.- ¡El dueño de Novalife no está mintiendo, ni tampoco los demás! Henderson realmente fue quien pagó por las investigaciones, él debió ser el intermediario encargado de contactar a las farmacéuticas, por eso es la persona que los dueños conocían.
- Pero de ser ese el caso significa que Henderson no sería el líder, sino uno más en la red de tráfico.- Señaló M.O.M.- Eso no tiene sentido ¿Por qué se haría pasar por el líder ahora que ha sido descubierto?
La directora tenía razón, aquello por sí mismo no tenía sentido, algo faltaba para comprender lo que estaba sucediendo y tenían que encontrarlo.
- No lo sé.- Dijo Brett.- pero es obvio que debe estar ganando algo con ello... tal vez el verdadero líder de todo esto le ofreció una recompensa por fingir ser él, y debe ser una muy buena si aún insiste en ocultar su identidad.
- Eso tiene mucho sentido.- Comentó la directora.- Y de ser el caso confirma que Henderson no se atreverá a hablar contra la mano que le da de comer por mucho que lo interroguemos.
- ¿Pero cómo podremos averiguar la verdad entonces?- Preguntó Brett.- ¿De casualidad el Centro no cuenta con tecnología que permita sacar información a los sospechosos de formas poco convencionales? Un extractor de pensamientos o algo similar.
- Me temo que no Brett, lamentablemente no contamos con nada parecido a lo que mencionas.
- Rayos.- Exclamó el niño preocupado.- Sin una forma de sacarle información a Henderson estamos condenados, si tan sólo hubiese alguien más a quien pudiéramos interrogar…
M.O.M. permaneció pensativa por un instante, hasta que una idea se le vino a la cabeza:
- Espera un momento Brett, no estoy tan segura de que no haya alguien más a quien preguntar acerca de todo este asunto, empiezo a pensar que tal vez conozco a la persona indicada para darnos la respuesta que buscamos.
Las luces multicolores bailaban al son del karaoke, cuya música sonaba a todo volumen por los parlantes mientras la anfitriona de la fiesta cantaba una melosa canción sobre ángeles y rosas, dando todo de sí en cada frase. Java miraba a Yoko sin saber cómo reaccionar, su voz sonaba horrible, pero la energía que irradiaba al cantar le hacía imposible saber si realmente estaba haciéndolo tan mal como él creía o si sólo no entendía los gustos de las extrañas personas que habitaban el mundo de sus amigos, sobre todo considerando la reacción de Billy, quien parecía sumamente emocionado con el espectáculo.
- ¡Bien hecho Yoko! ¡De verdad que eres la reina del karaoke!- Exclamó Billy, aplaudiendo con tanta energía que parecía estar presenciando un concierto.
- ¿¡Qué son todos esos gritos!? ¡Suena como si estuviesen matando a alguien!- Preguntó Martin al entrar al dormitorio.
- ¡Martin, que bueno que llegas! Yoko nos estaba deleitando con su canto, de verdad que es muy buena, nunca había oído a alguien tan talentosa.- Exclamó el extraterrestre emocionado, esforzándose para que Martin pudiese oír sus palabras pese a la ruidosa música.
- Billy ¿Llamas a eso cantar? El ruido de una batidora suena más armonioso que Yoko.- Gritó el chico.
- ¿Qué dijiste Martin? ¿También crees que Yoko canta increíble?- Gritó Billy, incapaz de entender lo que su amigo intentaba decir en medio de todo el escándalo.
- ¡No, dije que canta terrible!- Gritó Martin.
- ¡Tienes razón, de verdad que es toda una estrella!- Exclamó el extraterrestre mientras aplaudía emocionado.
Yoko observó a su público satisfecha una vez terminada la canción.
- ¡Yoko, estoy impresionado! ¡Jamás oí a alguien cantar tan bien antes!- Comentó Billy.
- ¡Muchas gracias querido Billy, es un placer hacer feliz a un fan!- Dijo alegre Yoko guiñándole un ojo.
- Java, por favor dime que no soy el único consciente de lo mal que canta, o de lo contrario pensaré que hay un problema conmigo.- Comentó Martin con la expresión de quien está a punto de vomitar.
- Java no entender de música, pero Yoko cantar con mucha emoción.- Dijo el cavernícola mientras aplaudía, pese a no disfrutar del canto de la chica ya estaba acostumbrado a oírlo durante sus clases y aunque no le parecía hermoso, verla poner tanta energía y entusiasmo en ello lo compensaba.
- ¡No es posible! ¡Me siento como en una dimensión paralela!- Exclamó Martin con notorio desagrado.
- En fin, es el turno de Java ahora.- Exclamó alegre Yoko antes de pasarle el micrófono al cavernícola y ayudarlo a seleccionar la canción que quería cantar. Sabía que no le gustaba la tecnología y pese a sus esfuerzos se rehusaba a manejar el control remoto, sin importar cuántas veces intentase convencerlo de darle una oportunidad a presionar los inofensivos botones del aparato, Java no daba su brazo a torcer respecto a evitar tocarlo.
- Bien, ya está, puse tu canción favorita para que los chicos te escuchen cantarla.- Dijo Yoko antes de volver a su asiento.
Java cantó a todo pulmón una lenta y dramática canción romántica de los sesentas, rompiendo con la alegre vibra pop que Yoko había dejado en el aire. Era extraño oír la rasposa voz del cavernícola cantando en medio de las luces multicolor y la estética estrafalaria del cuarto de su anfitriona, haciendo a Martin sentir como si hubiese caído en una especie de extraña dimensión de neón y música retro.
- Oye Yoko ¿Cómo lo haces para cantar de ese modo?- Gritó Martin en medio de la canción de Java.
- ¿Qué dices? ¿Qué si te puedo enseñar a cantar también?- Gritó Yoko intentando responder.
- ¡No, que cómo lo haces para cantar tan mal!- Gritó Martin una vez más.
- Me temo que no voy a seguir dando clases, ya sabes que dejaremos Torrington después de que pase el baile de primavera.- Volvió a gritar Yoko.
- ¡No, no estoy pidiendo clases!- Gritó el chico.
Yoko observó a Martin sorprendida:
- ¿Por qué querrías que vaya a tu casa? ¿Acaso quieres contratarme para cantar en alguna reunión familiar?- Preguntó Yoko a gritos.
Martin acabó por rendirse, era imposible mantener una conversación coherente en esas circunstancias.
- ¡Muy bien Java, lo haces increíble, sigue así!- Gritaba Yoko a todo pulmón en apoyo de su alumno, había notado que Martin no daba señales de querer seguir con su extraña conversación y no estaba entre sus planes obligarlo a hacer algo como eso.
Tras el fallido intento de comunicación con Yoko, Martin miró a su amigo cantar con un entusiasmo que nunca antes había visto en él, parecía sentirse a gusto cantando en esa extraña atmósfera de glitter y música añeja donde nadie parecía estar juzgándolo, algo tan diferente a lo que veía en Torrington a diario, en donde cualquier momento de debilidad podía reducirte a ser el hazmerreír de la academia.
Desde su entrada a Torrington Java había vivido en carne propia la discriminación por parte de los alumnos aun sin ser uno de ellos, su extraña apariencia sumada a sus costumbres y forma de hablar lo habían hecho el blanco de las burlas tanto entre alumnos como profesores, y aunque Martin y Diana solían defenderlo cada vez que veían a alguien molestarlo, sabían que no era posible para ellos hacerlo cada vez que ocurriese.
- ¿Cómo lo haces para poder cantar con tanto entusiasmo cuando todos dicen que lo haces horrible?- Preguntó Martin a Yoko una vez terminada la canción de Java.
- Simple, soy selectiva con las críticas que escucho, mira a Billy por ejemplo, a él le gusta mi canto y a casi todos los extraterrestres les agrada también, por eso aún si no soy popular entre los humanos no me preocupo al respecto, todo se trata de encontrar tu público y cantar pensando en dar todo lo que tienes aun si a muchos no les gusta, después de todo siempre habrá alguien que quiera escucharte, así sea en otro planeta. Pero supongo que tú debes saber mucho de eso.
- ¿Qué quieres decir?- Preguntó Martin extrañado.
- Bueno.- Señaló Yoko.- Te vi coquetearle a muchas chicas sin que lograras conquistar a ninguna, pero aun así no dejas de intentarlo ¡Eres un ejemplo de perseverancia!
- ¡Oye!- Exclamó Martin ofendido.- ¿Qué dices? ¡Yo soy muy popular con las chicas!
- ¿Ah sí? Pues no es lo que me ha tocado ver ¿Te han servido tus tácticas alguna vez?
- Pues… ¡Una vez tuve novia! ¿Sabes?- Respondió Martin en tono defensivo.
- Esos son detalles.- Dijo Yoko.- Lo importante es que pese a todos los rechazos no te rindes ¡De eso se trata esto de brillar a pesar de todo! Estoy segura de que tal como yo encontré a mi público, tú encontrarás el tuyo algún día.
- Oigan chicos ¿Seguimos cantando o lo dejamos para después?- Preguntó Billy mientras sostenía el micrófono junto a Java sin dejar de mirarlos, pese a que la conversación les parecía interesante no podían negar que habían venido a la fiesta karaoke precisamente por la parte del karaoke.
- ¡Por supuesto que debemos seguir cantando! ¡El show debe continuar!- Exclamó alegre Yoko mientras corría a seleccionar la siguiente canción.
