Capítulo 3

Sueño


En la oscuridad de la habitación, él la contemplaba dormir. Se veía muy indefensa, con una imagen que sólo le causaba ternura, bastante alejado de lo que era en realidad cuando estaba despierta. Sus ojos verdes recorrieron el cuerpo desnudo de su compañera, pensando que no existía otro ser más hermoso que ella; el cabello negro despeinado, los labios rojos que por él fueron muchas veces besados, y su blanca piel de porcelana que ya varias veces había tocado. No había mujer más perfecta, ni equiparable a lo que era ella, no había otra con la que quisiera estar más que ella.

Poco le importaba que socialmente su relación no fuera bien recibida debido a sus reputaciones distintas; siendo él un villano odiado, mientras ella era una heroína muy querida. De todas formas le arrancaría la cabeza a cualquiera que se atreviera a separarla de su lado, y se juró a sí mismo que por muy cruel y malvado que fuese, siempre intentaría hacerla feliz.

Relajándose, trató de volver a dormir compartiendo sus sueños con ella, cerrando los ojos y siendo su última acción envolver sus brazos hacía la mujer protectoramente.