Disclaimer: Los personajes de Martin Mystery y Team Galaxy son propiedad de Marathon Media, no de mi autoría.


Capítulo XXXIV
Sigan al líder

El dormitorio retomó su apariencia del 2005 tan rápido como la primera vez, volviendo a su lugar el camarote que él y Brett utilizaban junto con todo lo demás, incluso tras mirar por la ventana pudo confirmar que las esporas habían desaparecido por completo del patio central.

- He vuelto… ¡las coordenadas!- Exclamó Josh tan pronto como recordó el papel que había guardado en su bolsillo, extrayéndolo para darle una mirada.- ¡Aquí están, no desaparecieron!

Tras confirmar que conservaba las coordenadas consigo pensó de inmediato en Brett y Yoko, tenía tantas ganas de verlos después de todo lo que había sucedido, aun si ya no eran las personas a quienes conoció en su viaje, quería disfrutar del hecho de que nuevamente fuesen tal y como él los recordaba.

- ¡Chicos, son ustedes!- Exclamó Josh tan pronto como vio a sus compañeros junto a Billy abriendo la puerta del dormitorio con evidente molestia.

- ¡Josh, eres despreciable!- Gritó Yoko enfurecida.- ¿¡Cómo pudiste dejarnos encerrados para llevar a cabo tu horrible plan!?

Antes de que pudieran entrar al dormitorio, Josh corrió a abrazarlos con un afecto inusual en él, tomando por sorpresa a sus compañeros, quienes pudieron fácilmente suponer lo que había sucedido.

- ¡Chicos, me alegra tanto verlos!- Dijo emocionado Josh sin ser capaz de soltarlos, llamando la atención de Billy, quien no entendía por qué el chico podría estar tan emocionado de ver a quienes acababa de encerrar en el dormitorio de Yoko hace sólo unos minutos.

- Algo me dice que esta repentina muestra de afecto tuya no es precisamente una buena señal…- Comentó Brett sin parecer feliz al respecto.

La razón tras el extraño comportamiento de Josh sólo podía ser una: sin duda había vuelto del futuro y lo que encontró ahí no debió ser nada bueno, haciendo pensar a sus compañeros que en ese caso debía ser especialmente malo para ellos, después de todo eran quienes habían tenido que vivir los casi cincuenta años de diferencia entre ambas fechas minuto a minuto, haciéndolos preguntarse cómo serían las versiones de sí mismos que Josh había conocido durante su viaje. Aunque de sólo verlo abrazarlos con tanto afecto era fácil suponer una respuesta desagradable.

- Eso no importa ¡Ya sé dónde están los agentes secuestrados!- Exclamó Josh sonriendo triunfal.

Billy no podía creer lo que oía, pero para Brett y Yoko aquel comentario sólo confirmaba sus temores. Resultaba evidente que pese a la rapidez de Fluffy para derrumbar puertas y a todo lo que corrieron en su intento por detener a Josh, no habían sido lo suficientemente rápidos como para lograrlo.

- ¿En serio? ¿Pero cómo?- Preguntó Billy asombrado.

- No hay tiempo para explicaciones, debemos dirigirnos al lugar que indican estas coordenadas ahora mismo, o de lo contrario algo muy malo podría suceder.- Dijo Josh mientras le entregaba al extraterrestre el papel que llevaba consigo.

Billy observó las coordenadas con curiosidad, preguntándose de dónde habían salido. Pese a comprender que debían priorizar por rescatar a los agentes, la respuesta de Josh le dio la sensación de que incluso si tuviese el tiempo suficiente para explicar cómo había obtenido esa información, el chico probablemente se rehusaría a darles una respuesta de todos modos.

- Claro, no hay problema, podemos usar la navegación del sistema de portales para localizarlas.- Respondió Billy, mientras ingresaba en la computadora de su platillo volador las extrañas coordenadas que el chico le había entregado, tomando sólo un par de segundos localizarlas exitosamente.- Aquí está, es un lugar ubicado en una zona sumamente aislada de Alaska, pero no deberíamos tener problemas para llegar.

- ¡Fabuloso!- Exclamó Josh.- En ese caso estamos listos para partir.

- Oye Josh, espera un momento.- Dijo Brett, interrumpiendo a su enérgico compañero.- entiendo que saber dónde están los agentes secuestrados es una gran ventaja ¿Pero qué se supone que hagamos estando allá?

- Vencer a Libra y su meta-monstruo por supuesto.- Respondió Josh confiado.

- ¿Pudiste al menos averiguar algo sobre sus debilidades?- Preguntó Brett sin parecer convencido de que el chico hubiese hecho un buen trabajo en el futuro.

- Claro que sí.- Asintió confiado Josh.- de hecho ni siquiera será necesario usar los portales del Centro para detenerlo, así que Billy puede quedarse fuera y prepararnos una salida de emergencia en caso de que nuestro plan falle.

Todos se miraron sorprendidos ante la respuesta de Josh, si viajando al futuro pudo descubrir un método tan efectivo para acabar con la criatura, tal vez su horrible plan no había sido tan malo como pensaban.

- Sólo debemos aplicar calor hasta hacer hervir al meta-monstruo.- Contestó el chico.- y para liberar a los agentes hay unos cortadores especiales que tienen los guardias, debemos quitarles uno y los capullos dejarán de ser un problema.

La expresión curiosa en el rostro de sus compañeros pasó a ser reemplazada por una mueca perpleja, no podían creer que con un dato tan vago Josh actuase como si su plan fuese infalible.

- ¿Hablas en serio? ¿Ese es tu plan? ¿Y cómo esperas hervir al monstruo exactamente?- Preguntó Brett, para quien la estrategia de su compañero sonaba como un absoluto fracaso.

- No lo sé, pero ya lo veremos estando allá.- Contestó Josh con una sonrisa triunfal.

Brett no podía creer lo que oía, debió imaginar que con Josh a cargo sería imposible obtener una respuesta mejor que esa.

- ¿¡Josh, acaso te has vuelto loco!?- Exclamó el niño enfurecido.- Tu plan es incluso peor que el de lanzar al meta-monstruo por un portal.

- ¡Tranquilízate Brett!- Dijo Josh con actitud despreocupada.- Piensa en lo siguiente, de seguro las instalaciones de Libra tienen bombas o algo que nos permita hacer explotar al monstruo, pero para saberlo tendremos que estar ahí.

- ¡Eso no me tranquiliza!- Contestó Brett irritado.- Debemos mantener el plan del portal, puede que no sea bueno, pero no contamos con nada mejor.

- ¿Y poner a Billy en riesgo?- Mencionó Josh frunciendo el ceño.- Brett, no podemos llevarlo con nosotros, Wright sabe que él tiene las herramientas para abrir portales, si lo llega a ver en sus instalaciones sin duda será al primero a quien intentará atrapar, y sin no hay alguien que pueda abrirnos un portal en caso de emergencia estaremos completamente acabados si el monstruo nos derrota.

- ¡Pero antes no te parecía una mala idea cuando Billy lo propuso!- Exclamó Brett.

- Por supuesto.- Asintió Josh.- porque no conocíamos ninguna debilidad de esa cosa, pero ahora encontramos una y debemos aferrarnos a ella en vez de arriesgar nuestra única vía de escape en caso de perder contra el meta-monstruo.

Sin parecer del todo a gusto con la situación, Yoko interrumpió con gesto serio:

- Lo siento Brett, pero creo que Josh tiene razón.- Opinó la chica.- llevar al único capaz de abrir portales con nosotros es demasiado arriesgado, además, Billy conoce las coordenadas del lugar, incluso si no fuese capaz de rescatarnos frente a una emergencia podría pedirle ayuda a los altos mandos del Centro fuera de la Tierra, su seguridad es clave en todo esto.

Brett bajó la mirada molesto, eran dos contra uno y pese a la ridícula estrategia de Josh para vencer a la criatura, no podía negar que Billy era, en efecto, su única esperanza si las cosas salían mal, incluso sin gustarle la idea de improvisar sobre la marcha, no podía negar que era la alternativa más segura con la que contaban.

- ¡Chicos, los preparativos están listos!- Señaló Billy.- Hay un refugio del Centro relativamente cerca de su destino donde podrán conseguir todo lo necesario para trasladarse por la nieve. Aunque antes de partir, me preguntaba… ¿Están realmente seguros de no querer que los acompañe?

- No te preocupes Billy.- Contestó Yoko.- serás más útil aquí que con nosotros, alguien tiene que salvarnos en caso de que algo malo suceda y eres el único que puede cumplir esa tarea.

- Bien, en ese caso no insistiré al respecto ¡Mucha suerte en su misión!- Dijo sonriendo el extraterrestre a modo de despedida.

El cambio en la actitud de Billy sorprendió a los chicos, tan pronto como supo que no debía acompañarlos sus nervios desaparecieron casi como por arte de magia.

- Vaya, pareces muy feliz con la noticia.- Dijo Josh dirigiéndose de forma irónica a Billy.

- ¿Qué dices? ¡No, nada de eso!- Exclamó incómodo el extraterrestre.- Al contrario, me encantaría ir con ustedes, pero no puedo negar que tienen razón al decir que aportaré mucho más a la distancia.

- Billy…- Dijo Yoko con tono cuestionador.- realmente no tenías ganas de luchar a nuestro lado ¿Verdad?

- ¿¡Qué!? ¡No es así, les juro que yo quería hacerlo! No es que sea malo peleando ni nada de eso ¿Saben?- Respondió Billy cada vez más avergonzado.

Los tres chicos y la ultramascota lo juzgaron con sus miradas mientras oían las patéticas excusas que daba el extraterrestre para justificar aquel evidente cambio de actitud. Pese a estar conscientes de que el combate no era la especialidad de Billy, no esperaban que su alivio resultase tan evidente al verse libre de tener que apoyarlos en batalla.

- ¡En fin, será mejor no perder más tiempo!- Exclamó rápidamente Billy en un intento por cambiar de tema.- Quién sabe qué podría suceder si no rescatan pronto a Martin y los demás.

En medio del incómodo momento, Billy se apresuró en abrir el portal que transportaría a los cadetes al lugar señalado por las coordenadas, intentando terminar con la conversación antes de que su imagen pudiera salir aún más arruinada por las circunstancias.

- Está bien, supongo que tienes razón.- Señaló Josh.- ¡Vamos chicos, es hora de actuar!

- ¡Mucha suerte en su misión!- Dijo Billy con una sonrisa mientras los veía adentrarse por el portal, sintiendo un gran alivio después de verlos partir. Era agradable saber que aquella incómoda conversación al fin había terminado.

Tras despedirse de Billy en Torrington, los cadetes junto a su ultramascota fueron transportados a un refugio del Centro ubicado a unos cuantos kilómetros de las coordenadas obtenidas por Josh en el futuro, en donde luego de vestirse con ropa adecuada para el frío, tomaron tres motos de nieve y se lanzaron a toda velocidad por entre los blancos parajes de la zona, siendo iluminados sólo por la luz de la luna y los focos de sus vehículos, los que tan pronto como llegaron a su destino tuvieron que ser apagados para evitar llamar la atención de quienes pudiesen estar observando.

- Bien, según las coordenadas este es el lugar, aunque no resulta difícil de reconocer con ese avión tan sospechoso estacionado fuera.- Señaló Brett sin quitar la vista de las instalaciones que se encontraban bajo la ladera del cerro, desde donde los cadetes se habían ubicado con sus motos de nieve.

- Y eso no es todo.- Mencionó Josh mientras observaba el lugar a través de unos binoculares que llevaba consigo.- miren, hay soldados descargando cosas.

Brett le arrebató rápidamente al chico los binoculares para mirar a través de ellos y comprobar que, en efecto, unas extrañas criaturas eran transportadas en jaulas rumbo a las instalaciones de Libra, siendo fácil imaginar que se trataba de especímenes robados del Centro.

- Sus luces están encendidas y aún se ve demasiado movimiento, si no tenemos cuidado nos descubrirán.- Comentó Yoko.

- No se preocupen por eso.- Dijo Josh confiado.- el Lawrence del futuro me dijo que los ductos de ventilación nos servirían para entrar.

- Fluffy.- Dijo Brett dirigiéndose a la ultramascota, la cual permanecía sentada en la parte trasera de la motocicleta de Josh.- ¿Podrías realizar un escaneo de las instalaciones y encontrar la ubicación exacta del ducto de ventilación?

La ultramascota asintió a la orden de Brett y, tras escanear la zona durante unos minutos, proyectó frente a ellos un mapa holográfico del lugar, en donde los ductos de ventilación parpadeaban en un rojo intenso.

- ¡Perfecto!- Exclamó Yoko sonriendo.- Con esto será mucho más fácil ubicarse ¿Pero cómo sabremos dónde se encuentran los agentes secuestrados?

- ¿Fluffy, puedes indicarnos en el mapa dónde hay organismos vivos dentro del edificio?- Volvió a ordenar Brett.

Enseguida, una serie de puntos rojos se iluminaron alrededor del mapa, concentrándose en grandes cantidades dentro de ciertas zonas específicas.

- Vaya, veo que tenemos varias opciones.- Comentó Josh.

- La mayoría deben corresponder a cámaras donde mantienen aislados a sus monstruos.- Señaló Brett, frunciendo el ceño mientras pensaba en una estrategia.- pero no podemos saberlo con certeza sólo viendo el mapa, tendremos que explorar el lugar para encontrarlos.

- Antes de preocuparnos por eso deberíamos pensar en cómo acceder al ducto de ventilación sin que los guardias nos vean.- Dijo Yoko.- con tantos de ellos descargando cosas no será fácil pasar inadvertidos.

- Tranquila Yoko, mira el mapa de Fluffy, el acceso a los ductos está por detrás de las instalaciones y los guardias se concentran en la entrada, no hay forma de que nos descubran.- Respondió Josh con total seguridad.

- Espero que tengas razón…- Añadió la chica sin parecer confiada al respecto.

- No te preocupes, ya verás que entraremos sin problemas.- Señaló Josh antes de acelerar su moto de nieve.- Ahora vamos, debemos darnos prisa.

Luego de oír la instrucción de Josh, los cadetes bajaron por el lado más cubierto de la ladera y, tras ocultar sus motos, caminaron sigilosamente por entre la nieve, aprovechando la oscuridad de la noche como camuflaje mientras se acercaban a la parte trasera de las instalaciones, a la cual llegaron sin problemas. Tal y como el chico había pronosticado, la vigilancia en esa zona era inexistente.

- ¡Oigan, encontré el ducto de ventilación!- Comentó Yoko en voz baja.

- ¡Fabuloso!- Exclamó Josh en un susurro.- ¿Fluffy, puedes abrirlo por nosotros?

Una vez más, la ultramascota se hizo cargo de llevar a cabo la tarea, cortando eficazmente los barrotes mediante su láser integrado, cuyo suave ruido a la hora de realizar los cortes era cubierto por el ir y venir de los guardias, quienes acarreaban jaulas sin parar hacia el interior de las instalaciones.

- Bien hecho Fluffy.- Dijo Josh.- ahora vamos, entremos antes de que alguien venga.

Los tres cadetes espaciales y su ultramascota se deslizaron por el ducto de ventilación y volvieron a poner en su lugar las protecciones para evitar levantar sospechas en caso de que alguien decidiera revisar la zona. Sabían que la oscuridad camuflaría las marcas de cortes, por lo que con dejarla en su lugar debía ser suficiente para no llamar la atención.

Gateando cuidadosamente para evitar hacer ruido, comenzaron a avanzar por el largo ducto de ventilación rogando no quedar atrapados dentro. El espacio era apenas suficiente para permitirles pasar y dado el material metálico del que los ductos estaban hechos, era muy fácil acabar provocando ruido de forma involuntaria.

- Chicos, miren esto, se puede ver algo desde aquí.

Frente al comentario de Yoko, sus compañeros se acercaron a la ranura de ventilación en donde, no sin algo de dificultad, pudieron observar el interior de la sala señalada por la chica.

- Parece una especie de laboratorio.- Comentó Brett.

- Sí, pero no hay nadie dentro, será mejor seguir revisando otros lugares.- Opinó Josh antes de retomar su marcha.

Los cadetes siguieron adentrándose cada vez más por entre los ductos de ventilación de las instalaciones sin lograr encontrar nada salvo más laboratorios y extrañas salas cuya utilidad resultaba imposible de reconocer sólo viéndolas.

- No es posible, a este paso nos tomará demasiado tiempo encontrar a los agentes.- Comentó Yoko lamentándose.

- Esperen, no necesariamente.- Señaló Brett.- recuerden que Fluffy escaneó el lugar, podemos usar su mapa como referencia.

- ¡Gran idea!- Exclamó Josh mientras dirigía su mirada a la parte trasera de su ultramascota, la cual se encontraba frente a él y apenas conseguía moverse a través del reducido espacio que los ductos de ventilación ofrecían, sin duda voltearse estaba fuera de toda posibilidad para Fluffy.- si tan sólo tuviésemos un poco más de espacio todo sería más fácil, estamos tan apretados aquí dentro que ni siquiera podemos hacer que Fluffy se dé la vuelta para mostrarnos su mapa.

Yoko reflexionó por un momento al respecto y comentó:

- No necesitamos ver ningún mapa cuando él puede guiarnos: Fluffy ¿Puedes conducirnos al lugar donde según tu análisis parezca más probable que se encuentren los agentes secuestrados?

Tras emitir un suave ladrido electrónico, Fluffy analizó el mapa e identificó la zona con mayor concentración de organismos vivos cercana a ellos, la cual estaba a sólo unos minutos siguiendo el recorrido de un ducto cercano, por lo que ya con el camino definido, Fluffy le informó a sus compañeros mediante una serie de sonidos que estaba listo para mostrarles la ruta.

- ¿Ya sabes a dónde ir?- Preguntó Brett.- ¡Buen trabajo Fluffy, llévanos allá!

La ultramascota comenzó a deslizarse hábilmente por el ducto mientras lideraba al equipo utilizando su sistema de navegación, el cual le permitió alcanzar sin problemas la sala que buscaba.

- ¿Dices que es aquí?- Preguntó Josh, a quien Fluffy respondió de manera afirmativa con la cabeza mientras señalaba una rejilla de ventilación con su cola.

El chico observó el lugar por entre los espacios de la rejilla, descubriendo que bajo ellos se encontraba una enorme cámara repleta de monstruos encerrados en celdas. A primera vista ninguno de ellos se le hacía familiar, pero después de unos segundos pudo reconocer algunos a los que había visto durante la captura del ex agente.

- ¿Qué hay dentro? ¿Son los agentes secuestrados?- Preguntó Yoko.

- No, no son ellos.- Señaló Josh decepcionado.- es una cámara donde almacenan monstruos.

- ¿Monstruos? ¿No son de casualidad los que se robaron del Centro?- Preguntó Brett.

- No lo creo.- Dijo Josh.- parecen ser de los que ellos crearon, aunque no veo al meta-monstruo aquí.

- En ese caso sigamos adelante.- Señaló Yoko.- no sacamos nada con bajar a inspeccionar si los agentes secuestrados no están dentro.

- ¿Fluffy, cuál es la sala más distante con similar cantidad de organismos a esta?- Preguntó Brett, sabiendo que de seguro las salas cercanas probablemente cumplirían una función similar a la que acababan de revisar.

Fluffy volvió a analizar el lugar y detectó una sala que cumplía con todas las características solicitadas por Brett, estaba a unos diez minutos de donde se encontraban y parecía ser la única alejada de las otras que poseía similar cantidad de organismos en su interior, por lo que tras hacerle una señal a sus compañeros y emprender rumbo, todos en el equipo comenzaron a seguirlo, hasta que tras varios minutos de arrastrarse por los ductos, un extraño sonido llamó la atención de los cadetes.

- ¿Chicos, oyeron eso?- Preguntó Yoko.

- ¿Qué cosa?- Dijo Brett confundido.

- Suenan como pisadas.- Comentó la chica aguzando el oído.- hay alguien caminando bajo nosotros.

Ante el comentario de Yoko, el grupo comenzó a buscar una rejilla por la que pudiesen observar lo que estaba sucediendo, la cual fue encontrada por Fluffy justo a tiempo para inspeccionar la escena. Todo indicaba que bajo ellos se encontraba un pasillo y por él venía nada menos que un guardia cargando con lo que parecían ser unos cuantos capullos de los utilizados para secuestrar a los agentes del Centro.

- ¡Es un guardia, y está transportando a los agentes secuestrados!- Exclamó Brett.

- Rápido.- Ordenó Josh.- sigamos el ruido de sus pisadas para ver hacia dónde se dirige.

El grupo se deslizó rápidamente por el ducto siguiendo los pasos del guardia, hasta que el sonido se detuvo en medio de un lugar que para fortuna de los chicos poseía una rejilla con la que pudieron observar el interior de la sala, en la cual se encontraban varios capullos similares a los que cargaba el guardia.

- ¿Cuántos más quedan por transportar?- Preguntó agotado el guardia que se encontraba dentro de la sala a su compañero que acababa de llegar.

- Unos veinte más y estaremos listos.

- ¿¡Veinte!?- Exclamó el guardia atónito.- Cielos, y yo que esperaba poder irme a la cama pronto…

- Tranquilo, no es gran cosa.- Contestó el otro guardia.- con un par de viajes estaremos listos.

- Si tú lo dices…- Dijo desanimado su compañero.

Luego de que ambos guardias abandonasen la sala, los chicos comentaron al respecto.

- Creo que acabo de ver algo que podría ser ese láser del que hablaste, Josh.- Comentó Yoko.- lo llevan en su cinturón. Sólo teniendo uno de esos podremos abrir los capullos ¿No es así?

- En ese caso el siguiente paso es obvio: tenemos que quitárselos.- Señaló Josh.- Vengan, salgamos del ducto y esperemos a que vuelvan para atacarlos por sorpresa.

Los chicos rompieron el ducto con la ayuda del láser de Fluffy, creando una apertura lo suficientemente grande como para ser capaces de salir rápidamente. Necesitaban darse prisa si querían tomar por sorpresa a los guardias y desconocían cuánto tiempo tardaban en ir y volver del avión con un nuevo cargamento de capullos, por lo que mientras antes pudiesen salir del ducto mejor sería para ellos.

Una vez fuera, los cadetes se encontraron con un enorme cuarto lleno de capullos, los cuales contenían en su interior a los agentes del Centro secuestrados, quienes al verlos entrar mediante un agujero en el techo reaccionaron sorprendidos.

- ¿Quiénes son ustedes?- Preguntó un agente al verlos.

- Tranquilos, hemos venido a rescatarlos.- Dijo Josh acercándose al capullo.- ¿Dónde se encuentran M.O.M. y el equipo Mystery?

- M.O.M. no está aquí, se la llevaron a otra parte.- Mencionó una agente.- pero el equipo Mystery está en el fondo de la sala.

- Entendido, gracias por la información.- Dijo Josh antes de comenzar a buscar junto a sus compañeros el capullo correspondiente a Martin y su equipo, el cual lograron encontrar rápidamente con la ayuda de los agentes secuestrados que fueron guiándolos a través de los prisioneros.

- ¡Oigan, por aquí!- Exclamó Martin, quien comenzó a levantar enérgicamente las manos tan pronto como pudo ver a Josh y su equipo caminando entre los capullos.

El escándalo de Martin despertó a Diana, quien permanecía sentada en un rincón del capullo intentando dormir junto a Java.

- ¿Qué sucede, a qué se debe tanto alboroto?- Preguntó Diana restregándose los ojos aún adormilada.

- ¡Diana, despierta!- Exclamó Martin emocionado.- ¡Son Josh y su equipo, nos encontraron!

- ¿Hablas en serio?- Preguntó Diana incrédula desde el suelo del capullo.- Por favor dime que no es otra de tus tontas bromas.

- No es una de sus bromas, hemos venido a salvarlos.- La voz de Josh le dejó en claro a Diana que Martin no estaba engañándola esta vez, de verdad Josh y sus amigos habían conseguido encontrarlos.

- ¡Josh, chicos, me alegra tanto verlos otra vez! ¿Cómo fue que nos encontraron?- Exclamó alegre Diana, quien se levantó de un salto para saludar a los cadetes a través de la membrana del viscoso capullo.

- Una larga historia.- Contestó Josh.- ya hablaremos de ello después, ahora tenemos que sacarlos de aquí.

- ¿Pero cómo?- Preguntó Diana.- Estos capullos son imposibles de romper.

- Los guardias tienen unos cortadores especiales para abrirlos, sólo necesitamos quitarles uno y podremos liberarlos.- Señaló Josh.

- ¡Cuidado, ahí vienen!- Exclamó Martin tan pronto como vio a los agentes del Centro atrapados a su alrededor señalándoles agitadamente la puerta.

Ante la advertencia, Josh y su equipo corrieron a esconderse entre los capullos, en donde prepararon sus armas mientras observaban atentamente como los guardias traían consigo un nuevo cargamento de prisioneros, a los que comenzaron a acomodar dentro de la sala.

- Chicos, voy a dispararles ultrapegamento en las piernas, Yoko, dispárales al torso, debemos evitar que escapen.- Murmuró Josh, ante cuya respuesta sus compañeros asintieron.- ¿Listos?... ¡Ahora!

Al oír la voz de Josh, ambos guardias miraron confundidos al lugar donde se encontraban ocultos los cadetes, sin embargo ya era demasiado tarde para ellos, en cuestión de segundos ambos fueron golpeados por balas de ultrapegamento antes de comprender siquiera qué estaba sucediendo.

- ¡Los tenemos! ¡Rápido, busquen el láser!- Exclamó Brett mientras corría junto a sus compañeros al lugar donde ambos guardias se retorcían en un intento por liberarse del horrible pegamento rosa sin lograr más que empeorar su situación.

Los cadetes comenzaron a inspeccionar cuidadosamente el cinturón de cada guardia mientras los oían gritar confundidos, parecían sorprendidos ante la situación y no hacían más que preguntarse cómo habían logrado sus atacantes encontrar aquel lugar perdido en medio de la nada, especialmente considerando que no había forma de que pudieran haberlos rastreado.

- Chicos, creo que tal vez sea esto lo que buscamos.- Comentó Yoko, quien había logrado exitosamente retirar del cinturón un extraño artefacto negro similar a un estuche para lentes.

Los cadetes se acercaron a Yoko y observaron detenidamente el aparato en un intento por comprender su funcionamiento, logrando después de unos segundos detectar un botón que hizo aparecer un brillante cortador láser frente a ellos.

- ¡No hay duda, este debe ser el láser que mencionaste!- Exclamó emocionado Brett, ahora pareciendo mucho más positivo que antes.

- ¿Láser? ¡No es posible! ¿Cómo pueden saber de su existencia?- Preguntó impresionado el otro guardia mientras Yoko se encargaba de quitarle el láser tal y como lo había hecho con su compañero.

- Lo siento señor, un mago nunca revela sus secretos.- Respondió la chica justo antes de lograr arrancar el láser del cinturón exitosamente.- ¡Lo tengo!

Josh corrió rumbo al capullo en que Martin y su equipo se encontraban para, de un solo golpe, enterrar el láser en la viscosa superficie blanquecina, logrando cortarla como si se tratase de mantequilla.

- ¡No puedo creerlo, funcionó!- Exclamó exaltado Martin al ver que finalmente el capullo se abría frente a ellos.

- ¿Cómo supieron lo del láser?- Preguntó Diana cada vez más sorprendida ante la situación.

- No hay tiempo para explicaciones.- Respondió Josh aceleradamente.- tenemos que liberar al resto de los agentes y rápido.

Luego de liberar a Martin y su equipo, Josh se unió a Brett y Yoko para acelerar la apertura de capullos con su láser, rescatando poco a poco al resto de los agentes secuestrados.

- Listo, ese fue el último, ahora debemos sacar a los agentes de aquí y llevarlos a un lugar seguro.- Comentó Yoko tras terminar de cortar el último capullo viscoso.

- Espera, eso no será necesario, nosotros también podemos ayudar.- Dijo uno de los agentes rescatados.- Puede que Libra nos haya quitado nuestras armas, pero aún tenemos brazos y piernas para combatir.

- Él tiene razón.- Contestó otro de los agentes del Centro.- además, yo vi las cajas donde los soldados metieron todo el arsenal robado, podemos ir por ellas.

- Pero las bajaron del avión, no hay forma de saber a dónde las llevaron.- Comentó otro agente.

- Chicos, tranquilícense ¿Olvidan que el agente Mystery y su reloj-u están aquí para hacerse cargo de todo? Sólo déjenmelo a mí y ya verán como salimos de esta.- Dijo Martin con su pedantería usual. Ahora que estaba libre y era el único a quien los guardias no le habían quitado su equipo, parecía haber vuelto a ser el desesperante agente de siempre.

- En ese caso Martin y su equipo pueden liderar a los agentes e ir en busca de las armas.- Señaló Josh.- el único problema es que no sabemos dónde se encuentran.

- Eso no será problema, después de todo tenemos a dos personas aquí quienes amablemente nos dirán su ubicación ¿Verdad?- Dijo Diana mientras observaba a los dos guardias atrapados en el ultrapegamento con una sonrisa maliciosa.

- ¡Olvídenlo, no diremos nada!- Exclamó uno de los guardias con tono agresivo.

- ¿Están seguros?- Preguntó un agente, quien se agachó para amenazar a los dos guardias.- Porque como pueden ver les ganamos en número y aunque no tenemos armas todavía podemos agarrarlos a golpes.

- ¡Oigan, la sala de al lado está libre, podemos usarla para interrogarlos por separado!- Exclamó otro agente desde la entrada.

Tan pronto como los demás agentes se enteraron de ello, agarraron cuidadosamente al guardia, procurando evitar tocar el ultrapegamento, y lo trasladaron rumbo al salón de al lado.

- ¿¡Qué!? ¡No, esperen, la sala está tres pisos más abajo, en una cámara cerrada!- Exclamó nervioso el guardia mientras era arrastrado hacia el salón vacío, quedando pocos segundos después lejos de su compañero.

- ¡¿Qué hacen!? ¿¡Acaso no era eso lo que buscaban!?- Respondió molesto el guardia al que conservaron en la sala de los capullos.

- No somos estúpidos, ya revisamos esa cámara y sabemos que ahí es donde conservan a sus monstruos, así que más te vale empezar a cooperar o de lo contrario terminarás muy mal.- Dijo Brett mientras un grupo de agentes lo apoyaba dedicándole intimidantes gestos al guardia, para quien sin duda las cosas no parecían verse bien.

Luego de unos minutos interrogando por separado a los dos guardias, los agentes llegaron finalmente a una respuesta común que les pareció honesta: las armas se encontraban en una cámara tres pisos más arriba, en un sector que según el escaneo de las instalaciones efectuado por Fluffy no presentaba organismos vivos en su interior.

- ¡Ya oyeron todos, tenemos la información que buscábamos! ¡Ahora vamos por esas armas y demostrémosles a esos agentes de Libra quién manda!- Exclamó Martin, aprovechando la situación para jugar a ser el líder por un momento.

Todos reaccionaron enérgicamente mientras corrían por el pasillo siguiendo al equipo de Martin y a los cadetes espaciales, quienes lideraban el ataque preparados para emplear sus armas contra cualquiera que intentase bloquearles el paso, decididos de hacer pagar a sus captores por lo que habían hecho.

Reloj-u activado: selección bastón-x

Tan pronto como se encontraron con un desprevenido grupo de guardias transportando un par de cajas rumbo a una de las cámaras, Martin lanzó una red electrificada contra ellos, logrando detenerlos antes de que pudieran defenderse.

- ¿¡Qué está pasando!?- Preguntó confundido uno de los guardias.

- ¡Todos, rompan esas cajas y vean qué hay dentro!- Exclamó Martin, completamente embebido de su papel como líder de escuadrón.

Frente a la orden, Josh y los demás utilizaron sus armas láser para romper las cajas, en cuyo interior pudieron encontrar algunas de las armas confiscadas por Libra durante el ataque contra el Centro, las cuales fueron tomadas por los agentes de más alto nivel presentes en el lugar, quienes se prepararon para defender al equipo en caso de un ataque por la espalda antes de seguir corriendo rumbo a la cámara donde esperaban encontrar el resto de las armas.

De repente, Fluffy comenzó a emitir una serie de enérgicos ladridos electrónicos, adelantándose al equipo para señalar una puerta blindada.

- ¿Dices que es ahí?- Preguntó Brett, frente a cuya pregunta Fluffy asintió con la cabeza.- ¡En ese caso Fluffy, destruye esa puerta!

Tan pronto como recibió la orden, los ojos de la ultramascota se volvieron blancos y, en cosa de segundos, comenzó a cortar la puerta con su rayo láser, dejándola caer contra el piso una vez destruida.

- ¡Vamos chicos, todos adentro!- Exclamó Josh tan pronto como vio la puerta en el suelo.

El grupo entró al lugar, encontrándose con que efectivamente los guardias habían dicho la verdad después de presionarlos un poco. Frente a ellos un enorme almacén repleto de armas los esperaba listo para saciar todas sus necesidades. En su interior no sólo se encontraban las armas robadas del Centro, sino también cientos de otras adquiridas por Libra en desmantelamientos de armamento ilegal.

- ¡Es increíble, miren todo esto! ¡Podríamos armar a todo un ejército y seguirían sobrando cosas!- Exclamó Martin emocionado frente al enorme arsenal mientras los agentes del Centro seleccionaban armas a su antojo.

- Por supuesto Martin.- Señaló Diana sin parecer sorprendida.- son una agencia encargada de requisar armas ¿Qué esperabas encontrar?

Mientras los agentes disfrutaban del festín de armamento, Brett comentó:

- No bajen la guardia sólo por estar armados, si Libra tiene algo como esto significa que deben tener cosas aún más poderosas disponibles para atacarnos. Ahora démonos prisa y encontremos a M.O.M. y a Wright.

Ya armados con lo más sofisticado y destructivo que Libra guardaba en sus instalaciones, los agentes se dividieron en grupos y comenzaron a invadir cada rincón del lugar, deteniendo a los guardias y buscando a la directora a través de toda la planta baja sin resultado.

- ¿Lograron encontrar a M.O.M.?- Preguntó Josh a Martin luego de que cada equipo hubiese terminado de revisar su respectiva zona.

- No.- Contestó Martin con gesto serio.- buscamos por todos los pisos y nada, no hay rastro de ella.

- ¿Creen que tal vez se la llevaron a otro lugar?- Preguntó Diana.

- Tal vez.- Dijo Martin frunciendo el ceño y cruzándose de brazos.- no tenemos cómo saberlo ¿Pero cómo podría Wright haberlo hecho?

Los agentes permanecieron pensativos por un momento, a esa altura no había ningún lugar en el mapa de Fluffy que no hubiese sido inspeccionado, haciéndoles pensar que tal vez Wright había ya escapado con la directora rumbo a un nuevo escondite.

- Esperen un momento…- Comentó Diana.- ¿Recuerdan la puerta secreta en el ICAE? Tal vez hay algo similar en este lugar.

- Diana tiene razón, suena muy probable.- Mencionó Brett.- ¿Pero cómo podremos encontrarla antes de que Wright escape? Por si no lo recuerdan nos tomó varias horas detectarla en el ICAE y si tardamos tanto como esa vez de seguro Wright ya estará lejos de aquí para cuando la encontremos.

Josh reflexionó al respecto, aquello sonaba como otro engañoso plan de Wright, quien había dado pruebas de centrar sus estrategias en jugar con la mente de sus enemigos. Fue entonces cuando recordó las palabras del Lawrence que conoció en el futuro.

- Lo verdaderamente importante debes hacerlo parecer insignificante…- Pensó Josh en voz alta.- ¡Ya lo tengo! Fluffy, muéstranos una vez más el mapa de las instalaciones.

- ¿Qué estás pensando Josh?- Preguntó Diana mientras observaba como Fluffy proyectaba el mapa frente a ellos.

- Chicos, díganme ¿A qué corresponde cada sala?- Preguntó Josh.

Todos se miraron unos a otros sin entender lo que pretendía su compañero, sin embargo Diana y Brett, quienes se habían encargado de acompañar a los equipos durante su ataque, ayudaron al chico señalándole cada lugar en el mapa holográfico mientras lo describían.

- Pues…- Diana comenzó a hablar de cada lugar señalándolo con el dedo.- estas cámaras subterráneas almacenan a los monstruos, y en estas otras se encuentran los sistemas de incubación, estos otros son laboratorios y…

- ¿Qué es esa pequeña habitación que se ve ahí en el mapa?- Preguntó Josh.

- Es una bodega de servicio, ya la revisamos y sólo hay utensilios de limpieza dentro.- Comentó Diana.

- ¿Una bodega de limpieza dices? ¡En ese caso debemos ir allá! ¡Vamos Fluffy, muéstranos el camino!- Exclamó Josh.

Una vez dada la orden, Fluffy activó su sistema de localización y condujo a Josh por entre los pasillos, seguido de cerca por Martin junto a todo su equipo, llegando luego de unos minutos a la bodega, en donde Josh abrió la puerta de golpe.

- ¡Fluffy, utiliza tu escáner múltiple y revisa este lugar!- Ordenó Josh.

Tan obediente como siempre, la ultramascota llevó a cabo la orden de Josh, activando su escáner y revisando hasta el último rincón de la bodega, descubriendo para sorpresa del chico que no había ninguna puerta oculta ahí.

- No es posible, se supone que debería estar en un lugar como este…- Dijo Josh desesperanzado.

- Está bien, no te preocupes.- Comentó Yoko en un intento por animar a su compañero.- tal vez huyeron a otro lugar, de seguro los guardias saben algo al respecto, todo lo que debemos hacer es interrogarlos y ver qué dicen.

Mientras Diana y los demás se alejaban, Josh siguió dándole vueltas a la frase de Lawrence, simplemente no tenía sentido que aquellas instalaciones no encerrasen algún escondite secreto conociendo como pensaba Wright, de seguro estaba pasando algún detalle por alto y necesitaba descubrirlo pronto, o de lo contrario el director se saldría con la suya.

- ¡Java! ¿Dónde estabas amigo? No te había visto desde que empezamos el ataque.- Dijo enérgicamente Martin dirigiéndose al cavernícola, quien acababa de aparecer caminando por el pasillo.

- Java sentirlo, estar en el baño, Java querer ir desde que ser encerrado en capullo.- Señaló avergonzado el cavernícola.

- No te preocupes amigo, una indigestión la sufre cualquiera.- Comentó Martin sonriendo mientras le golpeaba afectuosamente la espalda a su compañero.

- Creo que ese es precisamente un detalle que hubiese preferido no averiguar…- Comentó Diana, asqueada ante la revelación del cavernícola.

Mientras Josh observaba las respectivas reacciones de Martin y Diana ante el comentario de Java, quien agachaba la cabeza rojo de vergüenza, algo en su mente le hizo finalmente ser consciente del error que había cometido.

- ¡Eso es, los baños!- Exclamó Josh.- ¡Java, eres un genio! ¡Vamos Fluffy, llévanos allá!

Nuevamente la ultramascota determinó la ruta más rápida para llegar al lugar solicitado por su compañero, corriendo a toda velocidad por entre los pasillos hasta llegar a un baño de apariencia completamente normal.

- Espero acertar esta vez….- Comentó Josh preocupado.- ¡Fluffy, usa tu escáner múltiple en este lugar!

La ultramascota activó una vez más su escáner especial para comenzar a revisar cada rincón del baño, partiendo por el techo y terminando en los cubículos, donde logró encontrar finalmente una extraña puerta camuflada de manera similar a la hallada en el ICAE, esta vez sobre uno de los retretes.

- ¡Lo sabía, aquí está!- Exclamó Josh emocionado ante su descubrimiento.

- ¡No puede ser, tenías razón! ¿Pero por qué estabas tan convencido de ello?- Preguntó Diana cada vez más deseosa de oír la historia que se ocultaba tras los descubrimientos del chico.

- Ya lo dije, te explicaré luego.- Respondió Josh.- ahora hay que abrir esa puerta y ver qué hay dentro.

Una vez más, Fluffy activó su láser y lentamente fue cortando el denso metal, cuya aleación, similar a la que componía la puerta secreta del ICAE, resultó tan difícil de atravesar que la ultramascota apenas logró realizar los tres cortes mínimos para conseguir abrirla antes de caer agotada contra el suelo.

- Está bien Fluffy, hiciste un buen trabajo.- Dijo Josh tras lanzarse al piso para felicitar a su agotada ultramascota, la cual lo miraba triste tras no conseguir desprender la puerta por completo.

- ¡Fluffy no preocupar, Java abrir puerta!- Exclamó el cavernícola mientras empujaba con sus fuertes brazos el duro metal hacia un costado, haciendo que la entrada se viera similar a una lata de sardinas abierta.

- Bien, el acceso está libre, todos prepárense para entrar.- Mencionó Martin antes de atravesar la entrada junto a su equipo y el de Josh.