Capítulo 23
Reencarnación
Un suave susurro misterioso la acunó entre sueños, enviándola a las garras de lo desconocido. Su cuerpo tembló de frío y hundió los dedos en su almohada, frunciendo el ceño.
...Uno
...Dos
...Tres
Todo era oscuridad. Temerosa de estar en un ambiente semejante, ella gritó, preguntándose si alguien le escucharía. Unas pisadas comenzaron a oírse en el fondo. La niña, que estaba muy nerviosa, sólo pudo rezar para que la presencia que se acercaba no fuese un monstruo asesino de niños, o algo peor.
De entre la negrura se reveló un hombre alto vestido con un traje elegante. Sus ojos asustaron a la niña, ya que estos eran tan rojos como la misma sangre. Al ver a la pequeña, la recibió con una sonrisa de dientes tan filosos como los de un tiburón. Titubeando, ella se atrevió a hablarle.
"¿Q-quién es usted?, ¿en dónde estoy?, ¿es esto un sueño o una pesadilla?".
"Esto es lo que quieras que sea, mi niña" Le dio la mano en un saludo amistoso, tratando de ser lo más amable posible con su invitada, y aunque al principio dudosa, la niña también ofreció su mano por cortesía. "Mi nombre es incierto para muchos, pero tú puedes llamarme Brick, si así los deseas".
"¿Brick? Ese es un nombre extraño". Dijo ella con precaución.
"Todos los nombres son extraños, si lo piensas mejor, ninguno es normal. Apuesto a que el tuyo tampoco lo es". Dijo tocando con un dedo la punta de la nariz de la niña, haciendo que ésta soltara una leve risita.
"Bueno...no sé qué tan extraño sea mi nombre, pero me llamo Buttercup".
"¿Buttercup? Sin duda un hermoso nombre, y también uno muy extraño y poco usual".
Entrando en confianza con el hombre, Buttercup sintió que ya no era tan peligroso como pensaba, pero se aseguraría de seguir siendo cautelosa.
"Y bien, ¿me podría decir qué es este lugar, señor?".
"Este lugar es la nada" Explicó Brick. "Aquí todo lo que quieras puede suceder, es el lugar en el que los niños pueden cumplir sus caprichos sin que los adultos puedan castigarles o lastimarlos".
"Hmm...si no pueden existir adultos, ¿entonces qué hace usted aquí?".
"¿Yo? Oh, pequeña, yo no soy un adulto ni algo parecido a ello. Yo soy...algo distinto, soy como se podría decir, el velador de tus sueños y de tu poder". Se excusó él con una gran habilidad para engañar.
Buttercup estaba confundida. "¿Poder?, ¿a qué te refieres con eso?, ¿es esto acaso un sueño lúcido?".
Brick se rió. "Esto es aún mejor que un sueño lúcido. Aquí puedes hacer que tu alma viaje entre dimensiones si así lo deseas". Dicho esto y con un movimiento de sus manos, materializó una puerta y la abrió dejando ver en su interior un mundo lleno de dulces, chocolates y helado. Buttercup quedó tan asombrada que se dejó llevar por el hombre hasta ese increíble paisaje de fantasía, como una presa qué, hechizada, sigue voluntariamente al depredador.
"¡Todo esto es tan magnífico! ¿pero cómo?, yo no sabía que los sueños tuvieran tanto poder".
"Los sueños no tienen poder alguno, es tu alma infantil la que puede hacer todo esto una realidad. Tú eres el verdadero poder, pequeña". Buttercup juró que por un segundo vio los ojos de Brick volviéndose de un aspecto diabólico. Negó con la cabeza pensando que sólo había sido su imaginación, y corrió para comer los dulces que caían de los árboles azucarados.
La niña se divirtió muchísimo con las maravillas de aquel paraíso, hasta que Brick le hizo saber que ya era tiempo de irse, debido a que muy pronto tendría que despertar.
"¿Tan rápido? Ojalá pudiera quedarme aquí por siempre". Confesó molesta.
"Oh, no te preocupes" Acarició la cabeza de la niña con ternura. "Cuando vuelvas a soñar, aquí estaré esperandote para que volvamos a jugar, ¿te parece bien?".
Sonriente, ella aceptó esa idea. De pronto sintió mucho cansancio y acostándose en la hierba de colores cerró los ojos, desapareciendo al instante. Al abrir los párpados fue recibida por el creciente amanecer y los rayos del sol que pasaban por su ventana.
"Debo admitir que la manipulaste bien".
Una difusa sombra se deslizó de entre los alrededores revelándose como una esbelta mujer de largos cabellos pelirrojos que llegaban hasta el suelo. Sus ojos exóticamente rosados brillaban radiantes.
"Ah, mi querida cajita de pandora, te habías tardado, ¿cómo te fue con el niño?" Dijo tomando una de las manos de la mujer.
"El niño es más terco y difícil de tratar que la niña" Gruñó con disgusto. "pero no faltará mucho para que él también caiga en la trampa. Sólo habrá que aguardar el momento indicado, amor mío, ambos nos darán sus almas y muy pronto volveremos a la vida trayendo caos a los mortales. Haremos que las trompetas del apocalipsis suenen y los ángeles lloren de angustia por nuestro despertar".
Sólo habrá que esperar.
...Uno
...Dos
...Tres
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Notas del autor: Para cierto usuario que se quejó de mi forma de escribir diálogos, le diré que si bien es mejor usar los guiones largos, yo me siento más cómoda usando las comillas inglesas dobles. Y si eso no le gusta, pues bueno, ese ya es un problema de usted, no mío.
Aclarando otra de sus quejas, para resaltar el pensamiento de personajes yo uso específicamente las comillas angulares (《 》).
Gracias por su atención.
