Capítulo 3
Shili, un planeta de grandes valles y cadenas de montañas que se extienden al horizonte, las nubes se movían lentamente sobre el cielo azul.
La Alianza Galáctica había armado una base de operaciones, habían armado los cuarteles militares, algunos puestos estaban cubiertos con toldos y las cazas estaban estacionadas no muy lejos de ahí, sobre el cielo azul se podía vislumbrar los cruceros estelares, muy pálidos.
Los togrutas que vivían en esa parte los apoyaba con alimentos y el mantenimiento del lugar.
Poe Dameron se hallaba sentado, concentrado en su datapad, habían pasado tres días desde que dejó Taris. Al pensar en ello, sus pensamientos fueron hacia Rey, aquella chica Jedi, quien empezaba sentir sentimientos un poco más profundos.
—Comandante Dameron—escuchó la voz de Kazuda Xiono, acercándose rápidamente.
—Kaz—exclamó el piloto despertándose de su ensimismamiento—¿Qué es lo que sucede?
—Llegaron la comitiva imperial—exclamó el joven piloto.
—De acuerdo. Están en el centro de comunicaciones, ¿verdad?
—Sí, Poe.
—Bien, voy ahora.
Se puso de pie y apoyó una mano en el hombro del joven, a modo de saludo.
Poe empezó a caminar por el sendero de tierra hacia el otro campamento donde estaba ubicado el centro de comunicaciones, se cruzó con varios oficiales y togrutas, alzó la vista y vio los destructores estelares del Imperio. No tenia mucha diferencia con los de la antigua Primera Orden.
Al ingresar a la carpa, vio que Jess ahí, además de un oficial imperial y un piloto, quien Poe tardó un poco en reconocerlo.
—Poe ¿seguro que lo recuerdas? —exclamó Jess mirando de reojo al piloto imperial cuando el veterano piloto de la Resistencia se acercó.
—Irard—exclamó.
Kane Irard fue un antiguo compañero de la Academia de pilotos en Chandrila, ambos tenían una rivalidad estudiantil pero el chico, al final del año lectivo, se marchó.
—Gusto de volver a verte, Dameron—exclamó Kane Irard extendiéndole una mano—Sé que los problemas que tuvimos…son solo problemas estudiantiles sin importancia.
—Solo una lucha de egos—admitió Poe—Era un buen rival— exclamó estrechándole la mano—Me alegra no haberte matado ninguna de las batallas que estuve.
—Lo mismo digo—exclamó Kane.
—¿Estuviste con la Primera Orden en estos años?—preguntó Jess.
—No, mi padre quiso que terminara mis estudios en la Ascendencia Chiss.
—¿Perteneces a la Ascendencia?
—Mi padre es el marqués de la Casa Meroduo. Estoy con el Imperio a petición de mi vieja amiga de la infancia, Mylie Talcyon.
Kaydel y Aftab Ackbar ingresaron a la carpa, y todos se quedaron en silencio.
—Veo que ya se están conociendo—exclamó Kaydel—Poe, Jess, él es el barón Kane Irard y el agente de inteligencia imperial, Ken Madell.
—Teniente Connix, Comandante Ackbar—saludó Madell.
—Ellos son el comandante Dameron y Pava—exclamó Ackbar—Trabajaran con el Escuadrón Daga.
Se saludaron con un asentimiento con la cabeza, Kaydel se acercó al centro de la mesa donde se proyectaba el mapa galáctico.
—¿Cuál es el plan, Madell?
—De acuerdo con nuestros informantes. Han detectado una pequeña célula de la Primera Orden en Ord Mantell, han avistado uno de los destructores estelares rojos que atacaron Taris.
—¿Terex está con ellos?
—No, señora—exclamó Madell.
—¿Solo uno? ¿Dónde están los otros dos?
—Posiblemente se hayan dividido. En Ord Mantell hay más armamento abandonado de la antigua Primera Orden, así que tenemos que apresurarnos antes que se lo lleven.
—¿Posibles lugares?—preguntó Poe.
—Posiblemente lugares cercanos—exclamó Madell señalando los puntos—Ord Cantrell, Phaeda o Ithor.
—Bien, una vez que liberemos Ord Mantell, volvamos a Shili—exclamó Ackbar—Nos darán apoyo la flota calamari. Hagámoslo sentir inferiores.
—Preparen a sus hombres, tenientes, tenemos una batalla que ganar—exclamó Kaydel.
La reunión se dio por finalizada, todos empezaron a abandonar el centro de comunicaciones, Poe observó que Irard iba hacia el otro extremo, donde estaría su equipo.
—¿Puedes creerlo?—exclamó Pava, los dos no se habían detenido—Luchar junto con ellos. Aunque no sean la Primera Orden, pero tienen "Imperio" en su nombre.
—Sí, lo sé. Loco, ¿verdad? —exclamó Poe—Mis padres lucharon contra ellos, y yo aquí, aliándome con una facción.
—Solo quiero que esto termine—exclamó Jess—Estoy cansada de luchar, estaba tan contenta de enseñar a volar.
—Yo también—exclamó Poe llegando al hangar donde estaban el resto de los pilotos, entre ellos Jacen y Kaz.
—De acuerdo—exclamó Jess—Conocen su indicativo, somos el Escuadrón Negro, pero saben a que líder les corresponde: Poe es el Líder Negro y yo soy Líder Azul. Iremos a Ord Mantell, ahí esta una parte del enemigo. De nosotros depende derrotarlos y tener paz de una vez por todas.
—Solo tengo un mensaje para todos: sobrevivan—exclamó Poe—Y que la Fuerza los acompañe. ¡Todos a las naves!
Los que tenían indicativos de Jess fueron hacia las Ala Y mientras los de Poe, los Ala X de color negro con naranja.
Se subió a su nave, BB-8 lo saludó con pitidos y preguntó por Rey.
—Ella está en otra misión—exclamó Poe encendiendo la nave, y fue hacia la guantera donde sacó una Holo foto de sus amigos: Finn y Rey. Poe sonrió al verlos.
Los cazas estelares salieron del hangar, cruzaron los cielos de Shili hasta llegar al espacio exterior, el piloto vio hacia su derecha, un escuadrón de cazas TIE. BB-8 volvió a pitar.
—Sí, ellos son nuestros aliados—contestó y el fiel droide volvió a lanzar otra pregunta.
—Creo que el enemigo usa cazas TIE rojas No se porque, tal vez porque se consideran la Orden Carmesí.
Los cruceros y los destructores estelares saltaron al hiper espacio, Poe y el resto del escuadrón lo hicieron.
El Halcón Milenario aterrizó en las arenas áridas de Yinchorr, Rey, Finn y Jannah se subieron a deslizador y corrieron por todos los cañones del planeta hasta llegar a la cima.
Agazapados, observaron el complejo.
—Hay gente.
—Pocas, si—exclamó Finn mirando a Jannah—Vamos, debemos terminar con esto.
Volvieron a usar el deslizador, bajando por la pendiente en dirección al campo de entrenamiento de los pretorianos.
Una vez que se bajaron, los tres empezaron a caminar por la tierra seca, Rey y los dos Jedi se cubrieron la cabeza con la capucha debido al inclemente sol, hasta llegar al medio.
—Sé que están escondidos—exclamó Rey, el aire agitó sus ropas Jedi y su sable de luz estaba oculto bajo una manta atada en la cintura.
Por encima de los edificios, aparecieron criminales apuntándoles con armas, uno de ellos salió por la puerta principal.
—Cayeron en la trampa, Jedi—examinó un poco más cuando algo le empezó a sonar muy familiar.
—Creo que te he visto—exclamó Finn—Me pareces familiar.
—Ustedes…estuvieron con Solo en aquel carguero. Huyeron de Jakku y la Primera Orden los buscaba.
—Ah, cierto—exclamó Rey—Eso fue hace dos años.
—Entonces son solo niños ¡Disparen! —gritó Tasu Lech.
Rey, Finn y Jannah encendieron sus sables de luz, repeliendo los disparos.
—¡Finn! ¡Jannah! Concéntrense en los techos—gritó Rey mientras avanzaba hacia Tasu, quien disparaba haca la Jedi, totalmente asustado al ver la luz dorada girar con gran velocidad.
Rey extendió la mano y Tasu fue a estrellarse hacia la pared.
Los criminales dejaron de disparar y saltaron del techo para atacar a los Jedi, Finn movió su sable azul para repeler más disparos y usando la Fuerza, lanzó a dos al suelo.
Rey inmovilizó con la Fuerza a Tasu Lech mientras corría con gran velocidad hacia a dos criminales, y con gran maestría, los cortó las manos donde tenían las armas.
La pequeña riña acabó tan rápido como comenzó, Tasu Lech observaba pasmado como los Jedi se acercaban a él.
—¿Jedi? ¿Son Jedi?
—Desde un año. ¿Kanjiklub?
—Lo soy—exclamó—Pero no les diré nada.
—¿Dónde están los pretorianos?—exclamó Rey agitando la mano.
—¡Vete al diablo!
—¿Los abandonaron aquí?—preguntó Jannah— ¿Vale la pena arriesgar por la Primera Orden?
—Solo dinos—exclamó Finn moviendo la mano.
—Los trucos mentales Jedi no funcionan conmigo.
—Entonces, dinos quien está detrás de esto—exclamó Rey.
—Una mujer gigante llamada Hanna Moonstone. Me dijo que iría a un lugar donde establecer su reino de terror. No le importa Terex.
—¿Ves que no es tan complicado?—exclamó Jannah.
—Esta bien, iré al centro de mando. Ustedes, vigílenlos.
Rey ingresó al edificio, lo cual estaba un poco oscuro, así que encendió su sable de luz.
Alumbrando como una linterna, usó la Fuerza para orientarse e ir al lugar donde obtendría respuestas.
El centro de comando estaba desierto, pero bastante desordenado, apagó el sable de luz ya que el lugar estaba iluminado de un tono verdoso, así que avanzó hacia la mesa holográfica.
No encendió a la primera vez, así que se arrodilló y abrió el panel de control.
Tenia experiencia en arreglar paneles, así que, usando sus conocimientos además de los trucos que le enseño Rose, empezó a arreglar.
El mapa holográfico parpadeaba cada vez, pero era mejor que nada, así que Rey observó con atención a donde podría estar la tal Hanna Moonstone.
Lo vio y se dio la vuelta hacia al patio.
Tasu Lech estaba amordazado, al igual que el resto de Kanjiklub, Finn y Jannah conversaban entre ellos, y al ver a la Jedi salir al exterior, el mejor amigo de Rey se acercó.
—¿Encontraste información?
—Sí. Vamos, podemos atraparlos antes.
—He llamado a la Alianza, vendrá por ellos—exclamó Jannah.
Los tres se subieron al deslizador y partieron hacia el Halcón Milenario.
La batalla en Ord Mantell estaba en el punto más alto, la vieja Primera Orden se resistía como podía ante los ataques de la Alianza con el Imperio.
—Kaz, Jacen. Síganme, iremos a por las torretas y el escudo de ese destructor rojo, el resto sigan a Testor Azul.
—Recibido, Líder Negro—escuchó la voz de C'ai en la radio, Poe movió el timón y maniobró el Ala hacia la derecha, vio que los TIE disparaban contra otros TIE, el piloto reconoció a Kane por la manera de volar y agradeció a la Fuerza que él no haya estado involucrado en la guerra contra la Resistencia. Era muy bueno, bastante bueno, aunque Jacen también estaba mostrando grandes habilidades como piloto.
El destructor estelar rojo no tenía nada especial al resto de los destructores, tal vez el color, era evidente que los había pasado color.
—Kaz, concéntrate en la torreta superior.
—Recibido, líder Negro.
—Jacen, a tu derecha.
—Recibido, líder Negro.
Jacen dio buenos giros antes de hacer estallar las torretas inferiores mientras Kaz estallaba el escudo protector.
—De acuerdo, chicos. Ahora, los misiles térmicos.
El escuadrón Negro de Poe y Jess se dispersaron y arrojaron misiles térmicos hacia el destructor estelar, luego dieron giros en diferentes direcciones mientras la nave enemiga estallaba, partiéndose en dos.
Poe abrió un canal hacia Irard.
—¿Confirmación si Terex estaba ahí?
—Negativo, teniente Dameron. Pero buen tiro.
—De acuerdo, barón Irard, gracias—exclamó Poe y cerró el canal, BB-8 pitó.
—Si, amigo, vamos a la base. Vamos, todos a Shili.
Las fuerzas de la Alianza y el Imperio dejaron al destructor arder mientras caía en Ord Mantell, y todos saltaron al hiper espacio, rumbo a Shili.
