NA: Damerey medio
Capítulo 7
Nirauan.
Kane Irard sonrió al ver la esfera blanca ante el transpiacero, al fin había llegado a casa, la guerra había quedado atrás.
Nadie más del Imperio de la Mano se quedó en las celebraciones, tras la victoria en Ord Cantrell, todas las fuerzas imperiales saltaron hacia Bastion, el planeta capital del Imperio, eso lo incluía a él.
Mylie Talcyon, la Gran Moff del Imperio le había dado un mes de descanso antes de asumir su nuevo puesto, Moff de Nirauan.
Eran buenas noticias, eso significaba que los otros señores de la guerra que quedaban ya no era su problema, ahora podrá pasar tiempo con su familia.
Era invierno, las calles estaban cubiertas de nieve y los copos caían suavemente por el lugar, cubriendo de capas blancas los tejados de la calle poco concurrida, Kane había llegado a su hogar. Tocó el timbre y fue atendido por un droide en el comunicador.
—Soy Kane Irard, TR-3.
—Bienvenido de regreso, señor Irard.
Ingresó a la acogedora casa, sintió el calor y se retiró las húmedas botas, luego se calzó unas pantuflas que estaban en la puerta.
—¡Kane!
Abrazó a su esposa, sonrió y ambos se besaron, un niño se acercó corriendo con los brazos abiertos.
—¡Papá!
—Tarlo ¿Cómo has estado?
—Bien, papá ¿Te quedarás?
—Sí, esta vez es permanente.
Ambos fueron a la sala, donde una droide nana cargaba un bebé, Tarlo fue hacia sus juguetes que estaban en el suelo.
—No olvide guardar sus juguetes, niño Tarlo.
—De acuerdo—exclamó el niño, Kane se acercó al droide y cargó a su hijo.
—Hola, Dein.
—¿En verdad te quedarás? ¿Talcyon no te ha encomendado un trabajo para el Imperio?
—De eso quería hablarte—exclamó Kane girándose hacia su esposa—Seré Moff, estaré aquí en Nirauan.
—OH…eso es genial—se acercó a su esposo y volvieron a besarse, ambos sonrieron.
Había mucho movimiento en Shili, a pesar que ya habían pasado algunas horas desde la batalla de Ord Cantrell, aún los festejos se daban en cada esquina, pilotos y oficiales charlaban, reían y bebían, e incluso, algunos jóvenes togrutas se unieron a los festejos.
Poe había salido de la enfermería, y se paseó por el hangar, donde había numerosos pilotos, Jess se acercó.
—Hey, Poe ¿te encuentras mejor?
—Sí, gracias por preguntar—exclamó Poe, Jess sonrió, al lado de ella estaba Jacen.
—Íbamos al comedor, donde están todos festejando ¿te unes?
—Después, esperaré a Finn y a Rey.
—De acuerdo—exclamó Jess—Pueden unirse también cuando lleguen.
—Nos vemos entonces.
El piloto observó como su amiga y el Jedi iban hacia la salida, ella agarró el brazo de Jacen y empezó a reírse de las bromas del hombre.
El piloto se sentó en una caja de madera, BB-8 rodó hacia sus pies y emitió varios pitidos, Poe no dijo nada más.
Pasaban los minutos, Poe terminó recostado entre las cajas, tomándose una siesta mientras BB-8 rodaba en distancias cortas, de un momento a otro, empezó a pitar y se acercó al pie del piloto, empujándolo.
—¿Qué pasa amigo?—se enderezó, BB-8 pitó que una nave aterrizó, el piloto miró a su derecha y vio una nave transporte de color brillante.
—Esa es una nave miktralana, amigo. Ahí puedes ver al príncipe y…supongo que será su novia—exclamó Poe mirando a como la pareja era escoltada por oficiales de Miktraland, Kaydel estaba hablando con ellos, pero el droide volvió a emitir pitidos, él no señalaba esa nave. Poe levantó la vista y observó el carguero corelliano aterrizar. Rey había llegado, así que se puso de pie y se acercó rápidamente.
Rey, Finn y Jannah descendían del carguero, Poe notó que ellos se veían sucios y heridos, se acercó lentamente hasta llegar hacia ellos.
—Vaya…—exclamó Poe.
—Estamos bien, amigo—exclamó Finn—Había un paquete de primeros auxilios en la nave.
Pero Rey no esperó más, se fue directamente al cuello del piloto, ambos se miraron y el hombre pasó sus manos hacia la cintura de la Jedi.
Ambos cerraron sus ojos, y Poe sintió las manos de la Jedi sobre su cabeza, los labios se juntaron, y sus corazones latieron con la intensidad de mil soles.
Jannah quedó sorprendida, Finn sonrió mientras otros pilotos que pasaban por ahí, lanzaron gritos de alegría, pero no se detuvieron.
Poe y Rey se sonrieron cuando se separaron.
—Eso fue…—exclamó Poe un poco aturdido.
—Maravilloso—exclamó Rey—Te amo, flyboy.
—Soñaba escuchar esas palabras, Rey. Kriff…no tienes idea de cuanto te amo también.
—Entonces…—exclamó Rey, las manos de ambos se juntaron, aferrándose con fuerza.
—Festejemos la victoria, juntos—exclamó el piloto sonriendo.
—Entonces, vamos ya—exclamó Finn abrazando a sus dos amigos—Vamos a celebrar, por la victoria y por ustedes.
El grupo fueron al comedor, lugar donde estaban las celebraciones, pero antes de ingresar, vieron a Kaydel en la entrada, junto con el príncipe Nahod Chal y una mujer pelirroja.
—¡Poe!—saludó Kaydel cuando los cuatro se acercaron a la directora adjunta de la Inteligencia Galáctica—Ven, debo presentarte al príncipe de Miktraland.
Poe se acercó, el príncipe de Miktraland era un hombre alto y de cabellera castaña, lo había visto en Taris, antes de ser bombardeada.
—¿Comandante Dameron? Y ustedes deben ser los caballeros Jedi.
—Sí—exclamó Rey inclinándose al igual que Finn y Jannah—Soy Rey Skywalker y ellos son Finn y Jannah Carlissian.
—Encantado de conocerlos—exclamó Nahod—Permítame presentar a mi novia, Itessa Kestis.
Rey no necesitó abrirse a la Fuerza, ya que sintió que la misma Fuerza rodeaba a la joven pelirroja, estaba realmente curiosa.
Itessa inclinó su cabeza al igual que los Jedi.
—Es bueno verlos festejando la victoria—exclamó Nahod mirando al comedor—Mis hombres también están disfrutando de este día de la victoria.
—Agradezco su ayuda en las batallas—exclamó Kaydel—La Alianza está en deuda con ustedes.
—No fue nada—exclamó Nahod sonriendo—Y fue un placer conocerlo, comandante Dameron…y por supuesto, a los Jedi. Quisiera hacerle notar que Miktraland apoya a los Jedi.
—Se lo agradezco, príncipe Chal.
—De acuerdo—exclamó con una sonrisa—Es hora que vayamos a divertirnos, fue una gran victoria y merecen relajarse un momento.
Poe y los Jedi se inclinaron a modo de respeto y fueron al comedor. Jacen se acercó a los Jedi, abrazándolos a todos, Jess se acercó a Poe y lo llevó a donde estaban el resto del escuadrón negro.
..
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Las estrellas brillaban en el cielo nocturno de Shili, las celebraciones poco a poco fueron reduciéndose.
Los pilotos de Miktraland regresaban de a pocos a las naves capitales, pronto regresarían a su planeta de origen, el Consorcio de Miktraland, en cuanto a los pilotos de la Alianza, unos estaban en el hangar mientras otros regresaban a los cuarteles.
Poe y Rey estaban en el exterior del hangar, subidos encima del Halcón, ambos miraban el cielo nocturno.
—¿Cómo te fue?—preguntó Poe, sus manos se entrelazaron.
—Difícil—exclamó Rey—¿Terex? ¿Lo atraparon?
—En realidad—exclamó Poe con incomodidad—Lo maté.
—Oh.
—Quería que se rindiera, pero se puso obtuso, me atacó…nos atacamos, y si no fuera por la ayuda de BB-8…creo que no hubiera salido bien parado.
—Lo único que me alegro es que estás aquí.
Poe sonrió, ambos se miraron, Rey sonreía bajo la luz lunar y realmente, notó lo hermosa que se veía.
—¿Cómo lo supiste? Quiero decir…
—Cuando iba a Ithor—exclamó Rey—Pensé en ti y en el mensaje, me puse a pensar en nuestra relación y lo como nos llevábamos tan bien. Esta amistad…no es como de Finn, era algo especial porque eres mi mundo, Poe. Amo cada cosa de ti.
Poe sonrió, levantó la mano para que la Jedi se acurrucase bajo su brazo.
—Desde Crait, Rey, desde que levantaste esas rocas y nos salvaste a todos. Pero esa impresión, buena impresión de ti, fue creciendo en poco tiempo. Cada vez que te ibas, me preocupaba. Aunque lo que siento por ti creció el año pasado, cuando derrotamos a la Primera Orden definitivamente, y lo supe, supe que te amo, Jedi. Quiero estar a tu lado.
—Yo también—exclamó Rey— Se siente tan bien…y tu aura, es tan luminosa.
Rey se enderezó, los se observaron en silencio, Rey notó los ojos marrones del piloto y estudió la fisonomía del rostro mientras Poe contaba las pecas de Rey.
Sus rostros se fueron acercándose lentamente, sus ojos se cerraron y nuevamente, volvieron a besarse con pasión.
Luego de ello, volvieron a observar las estrellas mientras en el otro lado de la galaxia, aún celebraban el ascenso de la Alianza Galáctica de Sistemas Libres.
...
FIN
