Hola, soy la Yuzu-chan
Y nuevamente les traigo un one shot esta vez para otra pareja de Strawberry Panic, esta vez de Yaya x Hikari. Quizás no se formalizó del todo debido a que la pequeña rubia estaba perdidamente enamorada de Amane y due ahí donde la pelinegra cayó en la legendaria zona de amigos.
En este caso será otro AU donde no hay institutos para chicas, ni bailes de ceremonias ni el rollo de la Etoile, solo dos chicas en un ambiente normal como cualquiera.
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
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Era una noche cualquiera en la ciudad y en un balcón estaban sentadas dos chicos, una era alta, cabellera negra con frente pequeña al visto y de ojos miel; la segunda era una chica bajita de cabellera rubia platinada y de hermosos ojos azules. Los nombres de esas chicas eran Yaya Nanto y Hikari Konohana, ambas chicas de preparatoria estaban viendo las estrellas desde el balcón de la casa de la primera.
-Oye, Hikari
-¿Qué pasa Nanto-san?
-¿Tú alguna vez este….?
-…
-¡Bah, olvídalo! No es importante-se notaba que la pelinegra no estaba muy segura de preguntar
-¿Yo qué, Nanto-san
? Sabes que puedes preguntar lo que quieras-dijo la pequeña rubia incitando a la otra chica a continuar con la pregunta
-¿Tú te has enamorado alguna vez?-ante esta pregunta la pequeña Hikari se sonrojó
-Si bueno, de hecho lo estoy ¿Por qué la pregunta?- La menor estaba cada vez más nerviosa por lo que estaba pasando
-Porque yo también estoy enamorada y es de ti-respondió Yaya logrando que la pequeña se asombrara pero no la dejo hablar y continuo con su discurso-Pero sabes, siento muchos celos
-¿Celos?
-Exacto, Hikari. Desde que te uniste a la escuela, las he observado a ti y a Nagisa como a las demás y fue ahí cuando empecé a sentir celos
La más pequeña quedó callada pero quería una explicación por parte de su amiga
-Pero no solo celos de Nagisa-san, sino también los siento de las chicas que se te acercan demasiado o cuando tú las miras y les dedicas una sonrisa. O como cuando les hablas aun cuando es para preguntarles algo
Suspiró e hizo un puchero de mal genio
-Demonios, ¿Puedes creer que hasta siento celos de Amane que es mi mejor amiga? Ella te toma como una compañera y te dedica sonrisas. Y hasta siento celos de Shizuma cada vez que ella y tú se encuentran y hablan, ella te dedica una sonrisa, que te apoya como si te conociera de toda la vida y tú le correspondes con una sonrisa y un "gracias".
Ahora la pobre chica de frente pequeña estaba con un mohín triste mientras que la menor no evitaba sentirse algo culpable cuando veía a su hasta mejor amiga en tristes condiciones
-¿Ahora lo entiendes, Hikari? Siento celos de que la trates con tanto respeto como que provocándole y si siguiera con la lista de lo que me da celos por ti nunca acabaría por eso solamente diré esto- Bajo la mirada sintiéndose como una idiota- Te amo Hikari inclusive más que escuchar mi galería de heavy metal
La pequeña rubia estaba sorprendida ya que nunca pensó que Yaya le provocara tantas cosas y menos en ella. Se mantuvo en silencio ya que no sabía que decir y mucho menos hacer nada al respecto.
-Lo entiendo, si tu no me correspondes, no tienes que hacerlo para hacerme sentir bien y no tienes que decir nada. Entiendo que pueda causarte asco por eso… Solo, solo quiero hacer algo por favor permítemelo aun cuando después me odies y no me vuelvas a hablar. Es lo único que pido de ti el permiso para hacerlo-dijo la mayor sacando de sus pensamientos y cavilaciones a su pequeña otra mitad.
Hikari solo asintió todavía un poco anonadada por lo que dijo su amiga mientras ésta la tomaba de la cara y la acercaba a ella para darle un duce y casto beso lleno de sentimientos.
-Gracias Hikari- dijo la pelinegra soltándola pero esta fue la pequeña que tomó su cara y la besó con más fuerza sorprendiendo a la morena al ver la acción de su ángel pero al observar como su ángel tenía los ojos cerrados, ella también se dejó llevar por el momento correspondiendo gustosa el beso.
Unos segundos después se separaron en busca del valioso oxigeno con un hilo de saliva juntando sus labios.
-Yo bueno Nanto-san… Yo también te amo y más de lo que crees pero no sabía hasta hoy lo que sentías por mí y aparte no sabía que yo provocaba todo eso en ti… Lo siento-dijo la menor sonrojada y agitada, no cabía en sí de la felicidad que sentía
-Ya no me digas Nanto-san que me haces sentirme como una vieja, puedes llamarme Yaya-chan o Yacchan como tu prefieras-dijo la pelinegra abrazando a su pareja
-Y bueno tu puedes decirme Hikari-chan o lo que mejor te parezca-dijo la pequeña rubia correspondiendo el abrazo
-Y bueno Hikari-chan, ¿Deseas ser mi pareja o me dejarás abandonado y con el corazón roto?-preguntó la más alta mientras sus orbes mieles brillaban de amor a la espera de la respuesta de su ángel
-Sí, si lo deseo, Yacchan-dijo la pequeña de ojos azules haciendo sonreír a su ahora compañera sentimental
-Te amo, mi ángel…
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Mientras tanto, en la puerta otra pareja andaba chismeando como sus dos amigas se estaban demostrando su amor, eran una peliazul y una pelirroja, ambas de larga cabellera que esa noche fueron invitadas por la pelinegra en pasar la noche en su departamento.
-Te lo dije Nagisa-chan, esas dos son la una para la otro igual que tú y yo-dijo Tamao mientras tomaba de la mano a la pelirroja que estaba cerca suyo
-Si tienes razón, Tamao-chan pero nunca pensé que Yaya-chan sintiera eso, digo después de todo no le agradan las chicas menores que ella
-Pero eso es diferente. Lo que importa es que ellas están juntas y debemos apoyarlas como desearles la mayor felicidad
-Cierto…- La pelirroja asintió mientras que su amiga peliazul unió sus labios con los suyos dándose de esa manera sus muy buenas noches
