Capítulo 3. Por ti, Querida madre…


Afueras de París, Francia

Viernes en la noche

Nueva Mansión Agreste

Mientras en el hogar de los Dupain-Cheng se desata una conversación sería sobre el futuro de París, en las afueras de la ciudad Parisina se encuentra un lugar tranquilo y poco habitado, ya que la mayoría de los habitantes de la ciudad se abstenian de ir a ese lugar por no tener ningún lugar interesante. Esto es comprensible, debido a que a partir de ese punto era campo abierto, aunque el lugar no estaba del todo solitario.

Si uno es lo bastante cuidadoso se puede observar una mansión de tamaño grande y apariencia elegante, oculta por un conjunto de grandes árboles. ¿Que clase de millonario tendría su casa alejado de la ciudad? La respuesta es simple, a la familia Agreste. Originalmente la familia vivía en su mansión ubicada en el centro de la ciudad Parisina, lamentablemente tuvieron que mudarse a la que tenían a las afueras de la ciudad.

En uno de los grandes ventanales del piso superior se puede observar la silueta de una persona de alta estatura. Adrien Agreste se encuentra sumido en sus pensamientos. Vaya que la vida del rubio en las última semana había dado un giro de 180 grados. En estos momentos de silencio es cuando se podía dar el lujo de pensar detenidamente.

Había dejado su vida de héroe de lado, cuan ciego había Sido al creer que el verdadero enemigo era Hawk Mouth. Sorpresa fue al enterarse que era su propio padre, sonrió de lado arrogantemente.

"Querido padre, cuánto has tenido que sufrir por nosotros, pero no más te lo garantizo…". Susurro el rubio con seriedad y la mirada perdida en la vista de su ventanal observando la torre Eiffel a lo lejos, mientras empezaba a recordar los eventos que sucedieron hace una semana.


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Centro de París, Francia.

Hace una semana

Después de la desagradable conversación que había tenido el rubio con sus ex compañeros Viperion y Ladybug, algo dentro del rubio cambio. Mientras Viperion lo ayudaba a bajar de la torre reflexionó sobre lo acontecido con anterioridad. Curiosamente sentía una sensación extraña de libertad al dejar de ser Chat Noir, ya no tendría que preocuparse por ser uno de los mejores en el equipo de la moteada. De repente sintió que por fin pisaba tierra firme, levantó el rostro y se topo con el rostro serio del azabache, pero lo que en realidad llamó su atención fue el pequeño destello de ira en la mirada de la serpiente.

"Cómo te mencioné con anterioridad, no dejaré que le pongas las manos encima". Dijo calmadamente Viperion sin dejar de hacer contacto visual con el rubio. A pesar de que el azabache era más alto que el rubio no se dejó intimidar.

"Estoy intrigado víbora rastrera, ¿Por qué me consideras un peligro para Marinette? No sería capaz de hacerle daño a ella, solo quería asustarla". Contestó con inocencia fingida el rubio, aunque no se esforzó mucho en esconder el tono de sarcasmo con el cual estaba cargada la frase. El azabache apretó los puños aún más molesto. Cómo adoraba el rubio hacer rabiar al Couffaine.

"Te lo repetiré de nuevo, Adrien. Ten cuidado con lo que hagas, no vayas a cometer una estupidez. Se que Mari es demasiado noble como para pensar que dejaras el asunto por la paz, pero sabes perfectamente que yo no te creo." Le respondió con simpleza Luka tratando de sonar lo más frío posible y guardando el control, a pesar de que el Agreste no fuera de su agrado no podía darse el lujo de golpearlo desprotegido.

"No dudaré en actuar si te atreves siquiera a levantar la mano contra ella. Recuerda que con las serpientes no se juega, maldito niño mimado. Se realmente como piensas y me lo acabas de demostrar, no me sorprende para nada." Respondió el portador de la serpiente amenazadoramente si perder su toque serio, pero de repente su sonrisa de torno arrogante y su mirada reflejo desafío. "Me alegra que Mari se haya dado cuenta de quién en verdad valía la pena en su vida. Ahora, si has terminado de fastidiar puedes lárgate de una vez". Arrastró las palabras con altanería Luka Couffaine con orgullo al ver la reacción del rubio que pasó de un chico "bravucon" y calmado a uno que lo miraba con odio y los nudillos completamente blancos por la fuerza ejercida al apretar su puño, eso le bastó al azabache dándose la vuelta para dejar ahí al rubio con la palabra en la boca.

"¿Quien te crees que eres?". Respondió el Agreste con enojo y conteniendose de lanzarse a los golpes con Viperion.

"Luka Couffaine, el amor verdadero de Marinette. Que por cierto, dicha que Tú nunca tendras". Respondió con simpleza sin girarse la serpiente alejándose del lugar a paso orgullodo dejando al rubio aún más molesto con una mueca de desagrado en su cara.

Después del encuentro que tuvo Adrien Agreste con la serpiente se dirigió a su casa a paso derrotado, aún se sentía un poco extraño por todo lo que le había sucedido desde su reciente akumatizacion a su destitución como héroe. Por una parte se sentía fatal, otra sentía mayor libertad de librarse de la labor y otra muy en su fondo añoraba sentir todo el poder que tuvo al ser Chat Blanc.

Cuando estuvo akumatizado, a pesar de estar a merced de Hawk Mouth, seguía siendo dueño de sus pensamientos y acciones. Al utilizar su poder de cataclismo sentía un ligero cosquilleo que viajaba a través de todos sus brazos hasta la punta de sus dedos, una sensación liberadora y embriagante. Una sola palabra vino a su mente, libertad. No era la misma libertad que consiguió al ser el héroe gatuno de París que creyó ilusamente obtener cuando su hermano le ofreció el Miraculous del gato negro. Lo único que consiguió de eso fue poder salir cuando quisiera de su casa, pero no ha hacer lo que él quisiera fuera.

Generalmente cuando el rubio salía de su casa a hurtadillas de su padre era para transformarse en Chat Noir y salvar París nuevamente. Y ¿Qué era lo que obtenía a cambio? Nada, simplemente gratitud de los ciudadanos, pero para alguien como el Agreste era algo mundano, además está gratitud solo era para su alter ego, no era completamente el foco de atención de todos como lo hacía como Adrien Agreste al ejercer su profesión de modelo. ¿Egocéntrico? Demasiado. Petulante era su segundo nombre, y se sentía orgulloso de serlo, ya que no cualquiera podría hacer lo que día a día él hacía. Incluso su hermano mayor Félix no fue capaz de cumplir con las exigencias de su padre al ser un modelo, chico ejemplar en la escuela y sus actividades extracurriculares. No es que el mayor de los rubios fuera malo académicamente y con sus demás clases, ni para el modelaje, era solo cuestión de que no disfrutaba del modelaje. Lo suyo eran los negocios. A su padre no le servía esto y no podía sentirse orgulloso de su hijo mayor sino contribuía con el negocio familiar de la moda. Es por eso que Adrien se volvió su prioridad, provocando así que Félix se alejara de su padre.

Después de tanto caminar llegó a su casa y se metió a hurtadillas para no llamar la atención de nadie del hogar. Pasó por la habitación de su padre y se percató que tenía la luz encendida, comprendiendo así que seguía despierto. Ignoro el hecho, llegó a su habitación y se arrojó a su cama sin cambiarse de ropa. Retomo el hilo de sus pensamientos

Fue así como Adrien se volvió un egocéntrico y porque no admitirlo, un chico mimado, al convertirse en el hijo favorito de su padre. En compensación por la falta de su querida madre se le cumplían todos sus caprichos, excepto salir solo. Aunque el rubio menor le hubiera encantado tratar a todos como poca cosa y hacerles notar que él era superior en varios aspectos, prefirió aparentar humildad ante todos, no a la mayoría les cautivaba un chico presumido, así que era mejor aparentar, incluso con su hermano Félix. Así podría obtener lo que quisiera a su antojo.

"Todo lo que quieras". Claro que no, ahora que lo pensaba había otra cosa que no obtuvo cuando quiso. Esa Marinette resultó ser una verdadera molestia.

Cuando ella le confesó ser Ladybug después de algunos años trabajando sin saber su identidad entre ellos se sintió muy afortunado. Era el destino, el maestro Fu tenía razón, Ladybug y Chat Noir deben estar juntos. Y bueno, sería sencillo hacer que Marinette cayera a sus pies, después de todo él siempre supo que ella sentía algo por él, no por nada era un galán. Solo que últimamente había algo que le incomodaba, ya no le prestaba tanta atención como le gustaba. La causa tenía nombre, Luka Couffaine.

Al parecer desde que ese par se había hecho amigos, el chico le lavó el cerebro a su fan número uno y perdía el interés por él. ¿Que podría tener de especial ese chico Couffaine? ¿Era por qué era un músico ? Él también lo era. Y tan guapo como él no era. No entendía qué sucedió.

Ese mismo día cuando se decidió a declararse vio algo desagradable. Ellos dos besandose. Fue en ese momento que el rubio explotó de ira. Luka y Marinette de percataron de la presencia del rubio. La azabache le miró preocupada, Luka solo lo miro seriamente.

Cuando se dió cuenta ya era Chat Noir que iba de edificio a edificio hasta que llegó a la torre Eiffel.

Estaba cabreado, mucho. Se supone que él era Adrien Agreste, siempre debía obtener todo lo que él quisiera. Lo que el joven modelo no se percató es que Viperion le siguió hasta la torre. Estaba frustrado y ya no sabía qué hacer, hasta que vio volando una mariposa negra frente suyo.

La tomó con su mano y escuchó la voz de Hawk Mouth inmediatamente. Viperion se quedó estático en su lugar oculto al ver que el felino estiró la mano hacia la mariposa.

"Vaya, vaya ¿Qué tenemos aquí? El héroe de París en esta situación. ¿Qué dirían tus fans?". Preguntó con sorna la voz grave de Hawk Mouth.

"Oh vamos, cállate". Le expresó molesto el felino. "¿Qué me vas a proponer? Déjate de tanta cháchara?". Dijo con simpleza el Agreste apurando al villano mayor, este grupo en respuesta. Luka desde su lugar se quedó sin más paralizado si era posible, esto se iba a poner feo, lo sabía. ¿En qué diablos estaba pensando Agreste al entregarse así ?.

"Que arrogante eres para ser un héroe, me gusta tienes potencial. Puedo ofrecerte el poder de aumentar tu rango de destrucción. Ya no solo será a pequeña escala. Juntos podemos hacer cosas inimaginables juntos. Además podrás deshacerte de Luka Couffaine, después de todo lo que más deseas es a esa chica, la panadera de la ciudad, ¿Marinette de llama?. ¿Trato gatito?". Explicó rápidamente el portador de la mariposa arrogantemente esperando ansioso la respuesta. "Creo que tú Miraculous y el de ladybug es un buen precio por el poder, Chat Blanc."

"Acepto, Hawk Mouth". Contestó de forma seca el modelo mientras sentía como era rodeado por la oscuridad. Sintió miedo, vacío y soledad. Sintió y revivió lo mismo que aquella vez que su madre se fue. Estaba aterrado, pero esto no le duró mucho, ya que de repente la oscuridad dejó de ser fría para dar paso a una vitalidad que nunca había sentido. Se sintió con el suficiente poder para ser el rey si quisiera, pero para eso necesitaba una reina. Marinette no quería, pero el rubio lo pensó mejor. Si ella no sería ser su reina siempre había lugar a que fuera su esclava personal. Que bella imagen tener a alguien como Ladybug a tus pies.

Desde su escondite, Luka Couffaine hiperventilaba, al ver al autoproclamado Chat Blanc bajar de un salto la torre Eiffel. Estaban en serios problemas, toda la ciudad corría peligro en especial su pequeña Mari. Y saltó tras el gato blanco.

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En la madrugada, ese mismo día.

Después de pensar tanto, Adrián Agreste se encontraba rendido en su cama, hubiera continuado con su descanso de no ser que fue sacudido levemente. El rubio abrió los ojos con pereza y grande fue su sorpresa al mirar a su padre frente a su cama.

"Tenemos que hablar, sígueme". Dijo con simpleza Gabriel Agreste mientras comenzaba a caminar sin darle oportunidad de protestar al menor. Rápidamente el rubio menor se levantó y fue tras su padre.

"Padre, ¿Que está pasando?". Preguntó educadamente, pero sin perder el tono de sonmnolencia. Gabriel no respondió solo siguió caminando. Se detuvo cuando entraron a su despacho frente a un cuadro. De la pared pulso unos adornos que tenía la pared. El gran cuadro de la pared se deslizó. Adrien miro con asombro todo, pero no articuló ninguna palabra. El lugar que ocultaba el cuadro era otro cuarto con poca iluminación en la estancia. Al frente de la habitación se encontraba un gran ventanal con cortinas negras, en medio del lugar una mesita en la cual había una cajita negra. El rubio menor reconoció la caja, era de un Kwami.

"¿Porque no me dijiste la verdad Adrien?". Preguntó el hombre mayor dolido mirando a su hijo. El aludido iba a responder pero Gabriel no le dejo alzando la mano. "Lo entiendo, de seguro el guardián te lavo el cerebro con labores heroicas y bla bla bla". Completo el hombre mirando seriamente al chico.

"¿De que estás hablando padre?". Contestó el rubio confundido.

"Eres Chat Noir". Afirmó severamente el señor Agreste. La cara de Adrien fue un poema, sudó frío. Iba a negar el hecho rápidamente, pero ¿De qué iba a servir? Después de todo ya no era el portador del Miraculous, y sino mal recordaba no le juró lealtad al secreto de estos. Su padre era un hombre inteligente, nunca daba un paso en falso. No hubiera hecho esa afirmación sin estar seguro. Sonrió socorronamente, algo hizo click en su cabeza, todo cobró sentido y lo único lógico era Hawk Mouth.

"Ya no más, padre. Después del papelón que me ayudaste a hacer el día de hoy perdí el derecho a serlo. O ¿Debería llamarte Hawk Mouth?". Te diste cuenta cuando me akumatizaste, ¿Verdad?; Contestó con simpleza Adrien mirando fulminante a su padre. Era su primer acto de rebeldía contra él. Estaba molesto que no le confiara a él un secreto así, pero después de todo así era su padre.

"¿Ladybug te lo quito?". Preguntó de forma segura. Recibió un asentimiento de cabeza. "Tenemos mucho de que platicar hijo". Sonrió de lado el padre, su hijo le correspondió de la misma manera, de tal palo tal astilla.

Platicaron toda la madrugada sobre todo lo relacionado a los Miraculous. Adrien reveló la identidad de Ladybug (aunque decidió guardar como secreto su condición de guardiana de ellos), reveló la identidad de Luka. La de los demás portadores no, no tenía caso eran insignificantes en esta conversación. Otro secreto que decidió guardar Adrien fue la forma en que se convirtió en portador. Después de todo no tenía sentido traicionar a Félix, que era parte de su familia y no veía necesario darle otro motivo a su padre para que considerara a su hijo mayor como una decepción, su relación ya estaba lo bastante rota como para que él la empeore más. De todos modos él seguiría siendo el favorito de Gabriel, todos los miembros de la familia salían ganando.

Su padre le confesó a Adrien la condición de su madre. Le contó todo sobre el deseo de los Miraculous, que cuando la destrucción y la creación están una, un deseo podía surgir del dueño de los Miraculous. El rubio menor lloró amargamente al pensar que con anterioridad tenía una parte fundamental para traer de vuelta a su madre.

"Ella siempre lo supo y no me dijo". Susurró el rubio con tristeza en su mirada, pero rápidamente fue reemplazada con irá. "Marinette siempre lo supo, ¿Verdad?". Le preguntó desesperado y enojado al mismo tiempo a su padre.

"Es ladybug, hijo. Es obvio que tenía que saberlo. Lamento que hayas conocido una persona tan egoísta". Contestó con simpleza el hombre mientras le colocaba una mano en el hombro señal de apoyo a su hijo. "Afortunadamente te diste cuenta a tiempo que una chica panadera no iba a hacer buena en tu futuro, mira a Felix. La otros chica que también era panadera ¿Brianna? Bueno no importa su nombre, influenció a tu hermano para que dejara de ayudarme en nuestra compañía. De alguna forma retorcida lo convenció de irse de aquí la muy granuja con parte de nuestra fortuna esa muchachita vividora". Explicó fríamente Gabriel mirando a su hijo.

Adrien se sorprendió, había conocido a Bridgette y trató con ella cuando Félix la traía a escondidas a la mansión. Le parecía una chica encantadora, un poco fastidiosa de vez en cuando, pero inofensiva. Que mosca muerta, no se lo veía venir. Y su hermano cayó como un tonto ante ella. Adrien estaba muy decepcionado de su hermano mayor, menos mal él no cayó ante Marinette con anterioridad. Fue ahí cuando el menor de la familia lo supo, iban a pagar caro por todo lo que le habían hecho a su familia.

"Creo que es hora de retirarme". Le comento Gabriel mirando seriamente a su hijo este lo miro confundido. El hombre le entrego la cajita color negro a Adrien. "Creí que tú podrás acabar con ésto hijo. Trae de regreso a tu madre con nosotros, es tu turno.". Le dijo orgullosamente Gabriel Agreste para posteriormente retirase a paso lento con orgullo. No había de que preocuparse, ya había hablado con Nooroo sobre su condición y nuevo dueño.

Al retirarse su padre Adrien miro la caja por un rato hasta que decidió abrir la cajita. De ella salió un brillo dorado y apareció un Kwami de color gris.

"Amo Adrien". Dijo de manera nerviosa el Kwami demostrando sumisión ante su nuevo dueño. "Mi nombre es Nooroo y seré su Kwami"

"Vaya secretito tenía mi padre, interesante". Respondió el Agreste con su sonrisa de lado mientras leía el pequeño papel que contenían la frase para activar el Miraculous, sonrió satisfecho. "Alas oscuras elevense". Dijo de forma orgullosa mientras del broche de la mariposa brillaba con un destello negro y Nooroo era absorbido.

Volvió a sentir la misma sensación que sintió el día anterior al transformarse en Chat Blanc. Libertad, poder, orgullo. Se miró en el espejo de cuerpo completo de la habitación.

Y es que el chico le sentaba bien el traje de la mariposa. Al contemplar su reflejo sonrió como un demente.

"Más vale que se preparen, que el nuevo Hawk Mouth siempre consigue lo que quiere sin importar que". Susurro suavemente el chico mientras cerraba sus ojos con tranquilidad y una sonrisa socorrona se reflejaba en su cara.

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Afueras de París, Francia

Viernes en la noche

Fue así como el rubio dejo de recordar cómo se había convertido en el nuevo Hawk Mouth. Cuanto se iba a divertir, después de todo su momento favorito hasta ahora había Sido hacer perder la fe a Marinette.

"Y lo que te espera aún, Marinette". Dijo al aire el chico con voz tranquila, pero con su toque amenazante.


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París, Francia

Viernes en la noche

Panadería Dupain-Cheng

Regresando ese misma noche al hogar de los Dupain-Cheng, Félix después de la revelación de Marinette al saber que su hermano menor era el nuevo Hawk Mouth seguía inconsciente en la cama de la antes mecionada mientras Plagg seguía pintando su cara. Bridgette decidió bajar por un poco de té y galletas para calmar los nervios de todos. Luka, la acompaño abajo para ayudarle.

Marinette fue la única que se quedó en el cuarto sentada con la mirada perdida, recordando cómo había descubierto en lo que se había convertido Adrien.

"Adrien, ¿Qué te sucedió? …" Susurró con tristeza la menor de las Cheng

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Centro de París, Francia.

Miércoles por la tarde

Hace dos días

El caos reinaba por toda la ciudad, varios grupos de personas corriendo en lado a otro para evitar cruzarse en el camino del akuma en turno. En la cima de un edificio se puede ver una persona con un vestido rosa añiñado, rostro pálido y maquillaje exagerado en tonos rosas. A lo lejos Marinette transformada ya en ladybug la identifica como Reflekdoll. La chica azabache al ver a la villana riendo de las travesuras que realizaba solo puede pensar en una cosa, en su amiga Juleka.

¿Qué habría sucedido para que la hermana menor de Luka volviera a perder el control para ser akumatizado?. Debía de ser cuidadosa con la situación, tenía un mal presentimiento. Decidida la chica moteada se comunicó con Viperion, era vital que llegara con urgencia para poder ayudar a su hermana.

"Juleka, pero ¿Qué estás haciendo?". Preguntó Ladybug con angustia reflejada en su rostro.

"Ladybug nos vemos de nuevo. Esta vez tendré tu Miraculous". Respondió con Determinación la villana, pero antes de lanzarse a pelear se detuvo al ver otro superhéroe llegar a escena, la serpiente de los Miraculous.

"Jules, por favor. Está no eres tu". Dijo con tranquilidad Viperion mirando a su hermana tratando de tranquilizarla, está como respuesta se detuvo de lanzarse al ataque, su rostro reflejo duda. Mientras tanto llegaron Ryuko, Rena Rouge y Carapace.

"Vaya, que lindo encuentro". Se escuchó una voz burlesca detrás de Reflekdoll. Los enmascarados al ver al susodicho se sorprendieron, detrás de la chica akuma de encontraba Hawk Mouth. Aunque todos se dieron cuenta que este era una versión joven del supervillano que tonos conocían.

Ladybug miró sus ojos y lo que aprecio tras el antifaz no le gusto nada. Ojos esmeraldas, cabello rubio. Jadeó por la impresión.

"¿Adrien?". Preguntó con la voz extrangulada la principal heroína de París mirándolo con desesperación. Todos los héroes miraron en su dirección como si lo que acababa de decir no tuviera sentido. Viperion decidió guardar la calma, miro fijamente al rubio sonriendo más ampliamente. Efectivamente, era Adrien Agreste, como mencionó con anterioridad nadie engaña a los ojos de la serpiente.

"Un placer volvernos a encontrar héroes, aunque Adrien no es mi nombre y lo sabes perfectamente". Respondió el chico rodando los ojos en señal de aburrimiento.

"Adrien, no se quién te esté controlando, pero despierta tu no eres así". Le rogó la chica moteada en respuesta. Estaba apunto de lanzar su yoyo para subir al edificio, pero Viperion la detuvo.

"Lady, Adrien no está siendo controlado por nadie. Observalo bien." Ordeno Viperion señalando con la cabeza en dirección al rubio. La chica moteada sabía perfectamente que el Agreste no estaba siendo controlado por nadie, pero muy en el fondo se negaba a creerlo.

"Me decepcionas, My Lady. Deberías escuchar a la víbora. Después de todo no me conoces del todo". Río el chico maliciosamente. "Escucha con atención. Cuando menos te lo esperes te haré pagar por todo lo que me haz hecho. Desde luego también tu Miraculous me pertenecerá, así que puedes darme ahora por las buenas y ahorrarte todo este show sin sentido". Le explicó fríamente el chico mirando a la mencionada a los ojos.

"No, ¡No puedo entregarte mi Miraculous y lo sabes! Reacciona Adrien" le gritó la chica al rubio.

"Entonces será por las malas, muy bien me gusta tu estilo Lady". Respondió con simpleza el chico mientras tomada a Reflekdoll por el cuello. Todos los héroes lo miraron horrorizados.

"Pero, ¿Que estás haciendo ? Esto no fue parte del trato". Chilló despersdamente la akumatizados tratando de liberarse del hagarre de su cuello, Adrien la levanto unos centímetros del suelo y la acercó a la orilla. Miró en dirección a los héroes, sonrió triundadoramente al notar miedo en la mirada de Marinette y una extraña mezcla de ira y desesperación en Luka.

"Que nadie se mueva chicos, un paso más y la tiró. Pero para asegurarnos…". El chico extendió su otra palma en dirección a los héroes, de esta salieron varias mariposas negras que empezaron a rodear a los héroes que estaba disponibles en la escena, impidiendoles avanzar. No es que las mariposas fueran un gran peligro, pero nuestros héroes debido a la situación tan complicada en la que se encontraban, no estaban muy calmados que digamos y podrían ser presas de volverse un akuma. No querían repetir lo que pasó con Chat Blanc. Especialmente Ladybug y Viperion. "Que conmovedor le temen a unas maripositas" río burlonamente el chico.

"Agreste no se a que estés jugando, pero deja a Juleka en paz". Siseó amenazadoramente el portador de la serpiente apretando sus puños.

"Déjame decirte que fue divertido escoger a una nueva víctima para presentarme ante ustedes. ¿Qué mejor que la hermana menor de mi principal estorbo ?" Explicó el Agreste al aludido como si le estuviera explicando algo a un niño pequeño. "Es necesario que Juleka fortalezca su confianza y autoestima. En realidad fue muy facil hacerla perder el control. Muy patético, creo que no haz cumplido bien tu deber como hermano mayor". Sonrió con altanería el chico al mirar la reacción de la serpiente que siseaba enojado. ¡Bingo! Adoraba cuando la serpiente perdía la calma. "Bueno, ya no me sirves mas, querida Juleka. Gracias por tus servicios". En ese momento Reflekdoll lo miro con terror. Cuando se dió cuenta si poder se había ido y volvía a ser Juleka. Tuvo miedo de la mirada que Hawk Mouth le dedicaba. Cuando se dió cuenta la chica sentía que caia del edificio.

"¡Jules, no!" Gritó Viperion desesperado tratando de esquivar todas las mariposas que podía, pero eso lo atraso en rescatar a su hermana de su caída, cuando se dió cuenta juleka ya se encontraba en el suelo llorando con una pierna en una posición antinatural. Y un pequeño charco de sangre.

Se acercó rápidamente a ella, Ladybug corrió a su encuentro. Los demás héroes seguían paralizados por la conmoción del evento.

"Esto es solo el comienzo querido París". Río Adrien escandalosamente mientras de su espalda salian un par de alas negras de mariposa y de iba volando.