Hola, mis amigos, soy la Yuzu
Una vez más traigo una historia esta vez para Candy Candy, esta vez este one shot será para una pareja que quise retratar… Archie y Annie, quise hacer algo con esa pareja la cual en algunos lados del fandom no es del todo muy bien vista sobre todo por la controversia que hay con la pelinegra que venía desde los primeros capítulos de la serie.
Reclaco que Annie era una niña cuando "Abandonó" a Candy, tenía entre 6 y 10 años y afrontaba una gran duda sobre su futuro, algo bastante difícil para un niño pues sabía que si elegía una cosa pues no tendría la otra. Y entiendo que lo de su relación fuese un capricho pero después se formalizó hasta ser del todo una pareja.
Bueno, como dice el dicho, menos palabra y más acción
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
.
.
.
Desde que Candy me habló maravillas sobre ti me quedé muy ilusionada y conocerte en persona y quizás tratar de entablar un vínculo contigo… Nunca me imaginé que ambos tuviéramos que terminar juntos, era como un sueño hecho realidad y del cual me costaba creerlo.
Recuerdo que esa noche donde te dí mi castidad y mi pureza fue la noche más inolvidable que tuve en mi corta vida hasta ahora. Con ayuda de Candy fui hacia tu dormitorio en aquel colegio real con la esperanza de que con aclarar mis sentimientos podríamos llegar a lo siguiente.
-¡Archie!, tú también me gustas… Y te amo-Y si, al fin lo dije desde que te conocí cuando me fui de traslado hacia ese colegio… Que linda época, la que me había enamorado de ti a primera vista.
Tú me miraste sorprendido, no lo pude confirmar pero creo que estabas sonrojado.
-No tenía ni idea-me tomaste de la cintura, levantaste mi barbilla, haciendo que me sonrojara-Annie, no tenía ni idea de lo que sentías por mí, ¿Porque no me di cuenta antes?-Lo preguntaste, en aquel aposento donde solo el testigo era tu grande cama y tu librería, ambos testigos de una noche, que sin no mal recuerdo era una noche de luna llena, algo romántico a mi criterio
-Así no hubiera tenido que esperar tanto-Mencionaste acercándote mucho más a mi rostro-Yo también te amo, Annie- Sonreíste y me besaste…
Al principio fue uno tierno y sincero y con el tiempo se hizo uno más brusco y apasionado, cuando el beso acabó por la falta de aire me miraste a los ojos, sonreíste al verme completamente roja, pusiste tu frente encima de la mía y mencionaste algo que me puso aún más roja
-Vamos a hacerlo,
-Archie…
-No te preocupes, no hay nadie aparte de nosotros-dijiste con una sonrisa, yo asentí tímidamente, me tomaste de la mano y llegamos, esa hermosa y gigantesca cama que era tuya.
-¿Seguro que no hay nadie?-pregunté preocupada
Tú asentiste, fuimos hacia tu lecho, te sentaste en el borde de la cama y me hiciste un espacio para que me sentara a lado tuyo, me acerqué, me senté y tú me aprisionaste entre tu cuerpo y la cama
-No sé si este lista-dije tímidamente.
-No te preocupes, si no te gusta me detendré- respondiste besándome en la frente, tu aliento y tus labios son tan cálidos…
Te tomé de la nuca, te acerqué y te besé apasionadamente. Tu no tardaste en corresponderme y me pediste permiso para entrar a mi boca, yo acepté nerviosa y te deje pasar.
Metiste una mano debajo de mi blusa sintiendo algo raro en mis pechos, separé nuestros labios para poder gemir, me quitaste la blusa y yo a ti. Me encantaba ver ese pecho fornido y marcado que tienes y más saber que solo yo te vería así…
Bajaste a mi cuello, lo lamiste, mordiste y yo no pude evitar soltar gemidos que inundaron la habitación
-Te ves muy linda, Annie-Desabrochaste mi falda y la bajaste, yo con nerviosismo te desabroche el pantalón, ambos estábamos en nuestras ropas menores, tú quedando en boxers y yo en mi simple ropa interior- Tranquila, no te pongas nerviosa…
Y lo hiciste, me despojaste de mi ropa, me besaste y lamiste mis pechos, hiciste que mi temperatura subiera, tocaste esa "parte" provocando gemidos más altos. Me estaba muriendo de la pena, el chico que amaba con locura me estaba produciendo el mayor placer de mi vida.
-Ah…. Archie…- Solté de una vez, estaba muy caliente y excitada, tú al escuchar eso me quitaste la única prenda que me quedaba, me miraste y sonreíste, te acercaste a mí y me besaste de nuevo pero esta vez el beso era mucho más profundo.
Levantaste tu rodilla haciendo que chocara con mi centro, gemí entre el beso y esa caricia, nos separamos, sonreíste, te quitaste tus boxes, haciendo que yo me sonrojara tanto al verte así, volviste a sonreír y me susurraste al oído
-Annie, es hora- Mordiste mi oreja y solté un suspiro, pusiste enfrente de mi dos dedos, yo estaba muy confundida, por instinto los tomé y empecé a lamerlos, de repente los sacaste de mi boca y pues….colocaste uno en mi entrada.
-A-archie… Duele- Solté una lagrima, si era doloroso, tú me miraste preocupado y preguntaste
-¿Quieres que pare?- Murmuraste en mi oído y yo te respondi
-No… Quiero ser tuya, Archie-dije totalmente sonrojada, metiste el segundo dedo, solté un gemido no sabia si era dolor o placer, quizas los dos
-¡Archie! -Grité de placer, retiraste tus dedos y los remplazaste con tu miembro- Yo… ¡Aahh!... ¿P-podrías ir mas… rápido?-dije apenada, tu asentiste y me dijiste
-Claro, mi gatita…
-…
Me sonrojé aún más, llegó un momento en que tus estocadas se hicieron más rápidas, el placer era cada vez más grande, lo disfrutaba, tenerte así conmigo. Enterré mis uñas en tu espalda, te quejaste un poco, las iba a retirar pero tu tomaste mi mano la pusiste de vuelta en tu espalda y me dijiste
-No importa, hazlo, me excitas cada vez más cuando haces eso- Sonreiste, me sonrojé tanto, me penetraste y solté otro gemido
-¡Archie, Archie!- No sé cómo tu nombre salió constantemente de mi boca- ¡Yo ya no… aguanto más!- Te avisé
-Yo… Tampoco- Contestaste, te acercaste a mí y me diste otro beso y terminamos…
Te acostaste, me acerque a ti, me abrazaste y colocaste mi cabeza en tu pecho
-Fue una gran noche, ¿Cierto?
-Sí- Asentí mientras sentía los latidos de tu corazón
Me besaste en la frente y me susurraste un "te amo", y yo te respondí con la misma frase y caímos dormidos, eso fue lo que pasó aquel día…
.
.
.
Era una noche estrellada en un pequeño apartamento en Chicago cuando dos jóvenes, un pelirrojo y una pelinegra estaban sentados en un sofá. Archie estaba acomodando su cabeza sobre las piernas de Annie mientras ésta miraba el techo exactamente a la bombilla eléctrica que alumbraba la pequeña sala, estaban hablando desde unos momentos sobre algo en el pasado, exactamente hace unos dos años.
-¿Archie?-preguntó la azabache levemente sonrojada al recordar lo que pasó aquella noche como si aquello hubiera sido la noche anterior
-¿Qué sucede Annie?-preguntó el pelirrojo de una manera muy tierna
-¿Somos novios?-dijo ahora si como un tomate- Se suponía que desde esa noche éramos amantes pero pareciera que nos hemos olvidado de eso
-Supongo que sí- Respondió el joven mientras acercaba una mano a la mejilla de su amada, ésta aceptó entrelazando su mano con la de él- Y desde entonces te estoy amando. No hay nada que me guste más que estar contigo- Sonrió- ¿Te gustaría que lo hiciéramos de nuevo como siempre?-Le dijo con un tono pícaro
-Claro que sí…- Respondió la pelinegra con un brillo hermoso en sus ojos zafiros- Pero esta vez quiero que me dejes usar la lencería que te compré para ti… Ya sabes a qué me refiero
-Me quedaré con el beneficio de la duda
Ahora los dos jóvenes sabían por fin que eran correspondidos, quizás durante dos años les era difícil asimilar el vínculo que se forjó entre ellos pero con esas dos palabras mágicas lograban terminar siendo felices. Estaban juntos por siempre y no habría ningún obstáculo que los impidiese seguir su camino.
