Capítulo 4

Inesperadamente Hikigaya no le gustan las deudas.

(dejo el ensayo del oso de Hikigaya del capítulo 2 del anime, no me acuerdo en que parte del volumen 1 lo mencionan, ya que es de mis favoritos)

Los animales por naturaleza formamos nada, y aunque nos negado a aceptarlo seguimos siendo animales, y las pruebas están en las múltiples conductas que compartimos.

Citando un ejemplo, los carnívoros (riajus) forman jerarquías sociales dentro de sus manadas, los que no llegan a convertirse en alfas siempre cargaran el estigma del fracaso.

Los herbívoros (perdedores) pueden o no sentirse culpables al sacrificar a sus colegas para evadir a sus depredadores para sobrevivir, una clara muestra de la auto preservación.

Entonces porque en este mundo preocuparse por formar manadas, cuando no trae ningún beneficio para el individuo.

Por eso yo escojo el camino del oso solitario, que se abstiene de formar manadas.

El oso no encuentra ansiada en vivir en paz, está orgulloso, es un lobo solitario.

Además, hibernan en el invierno, magnifico, por eso en mi siguiente vida quiero ser un oso.

-En verdad te gustan los oso-

Dijo Hiratsuka Sensei mostrándome mi ensayo.

-Sensei pensé que eras profesoras de literatura moderna-

Cuestione, ¿Cómo diablos había llegado mi ensayo de biología a sus manos?

-También soy consejera-

Respondió sin demora, colocando mi ensayo en su escritorio.

-Por eso tu profesor de biología me dijo que lidera con esto-

-Así que le delegaron la responsabilidad Sensei-

Respondí con cierto tono burlón.

-No se puede evitar soy la más joven después de todo, déjenle todo a ella, en verdad esos viejos-

Se quejó Hiratsuka Sensei encogiéndose de hombros, con cierta aura violenta.

-Suena a abuso de poder Sensei, debería-

-¡Debería nada!, no me cambies el tema Hikigaya-

Interpuso Sensei, ¡tch!, casi la tenía.

-Respóndeme, ¿qué significa esto que los animales viven en libertad? –

-Simple Sensei, es una antítesis contras las jerarquías sociales de una manada-

-Ya basta de comentarios frívolos-

Dijo Sensei llevándose los dedos a su sien.

-Es como si dijeran que las manadas de cazan sean un crimen Hikigaya-

-Se equivoca Sensei, no las condenas, pero tampoco las exalto, solo me son indiferentes, lo que resalto es la autosuficiencia del individuo de poder valerse por sí mismo sin la necesitada de pertenecer a una manada, después de todo, ¿Por qué debemos condenar a alguien que prefiere hacer las cosas solo? –

-(suspiro), ya ha pasado un año desde que entraste a Sobu, y aún sigue con la misma mentalidad, pensé que habrías cambiado un poco-

Dijo Sensei, con aire cansado.

-Soy un firme creyente de apegarme a mis creencias Sensei, después de todo si cambiara quien soy de un día para otro, no sería diferente a un muñeco en blanco listo para encajar en cualquier parte-

-No te pido que cambies solo que crezcas-

Respondió críticamente Sensei.

-Sabes Hikigaya, te he estado observando por un tiempo-

-Enserio Sensei, me halagas y todo, pero todavía soy men-

Antes de que pudiera terminar Sensei me propino un buen gancho al hígado, me lo merecía he de admitir, recordatoria no molestarla con temas románticos.

-No te quieras pasar de listo, en que estábamos, ¡ah! Si-

Se dijo a si misma mientras se aclaraba la garganta.

-Como decía te he estado observando, y creo que tengo un club perfecto para ti-

-Club me niego-

Respondí de inmediato.

-Ni siquiera has escuchado de que se trata-

-No tengo que hacerlo, toda actividad que me quite mi tiempo con mi preciosa hermanita queda vetado-

Respondí hincando el pecho con orgullo.

-Hikigaya eres un Siscon-

Cuestiono Hiratsuka retrocediendo visiblemente.

-No, no lo soy, y estoy cansado de aquellos que confunden mi amor fraternal hacia mi hermana, con algo tan repulsivo como los deseos carnales-

Respondí con tono molesto.

-Ummmm…entiendo, en cuyo caso porque no lo pruebas por el día de hoy, y ves si te gusta o no, a cambio te invito a comer ramen, sé que te gusta-

¡Oh! No mi única debilidad, comida gratis.

-Me tientas Sensei, me tientas, pero aun no me dices de que se trata este club tuyo-

-Detalles, detalles no le hagas casos, así que tenemos un trato-

Respondió Sensei extendiéndome la mano, para consumar el trato.

-Tengo una última pregunta Sensei-

-Y esa seria-

- ¿Qué gana usted con esto? –

Tal cuestión tomo por sorpresa a Sensei, la cual estaba claramente confundida.

- ¿Ganar?, ¿que podría ganar? –

Respondió Hiratsuka-Sensei, cruzando sus brazos exaltando su busto.

-Dime Hikigaya, en verdad te cuesta tanto creer que no tengo ningún motivo oculto, además de la preocupación por uno de mis estudiantes-

-Sensei, siempre hay un motivo ulterior en las acciones de tómanos, sea por el mero hecho de auto gratificación o hasta el de obtener lo que uno desea, solo hay que saber cuál es, dígame, ¿cual es el suyo Sensei?-

Cuestione con obvia curiosidad, después de todo ya había pasado un año desde que entre a Sobu, y nuestras únicas interacciones no iban más de hostigarme por mis cínicos ensayo (en sus propias palabras), una que otra burla de mi parte, como una reprimenda (normalmente física) de su parte y un consejo, entonces, ¿Por qué tanto interés ahora?

-Bien, y si dijera auto gratificación, ¿me creerías?-

-Supongo, lo tomare, por ahora-

-Bien sígueme, te lo mostrare-

Con eso dicho Sensei se levantó de su asiento y se dispuso a irse conmigo siguiéndola, claro está, el viaje fue en silencio, el único ruido que resonaba era el chillido del linóleo a sus pies, al compás de su caminar, compás que había adoptado mientras tarareaba en silencio, en serio Sensei, sino fuera porque la conozco, la confundiría por una jovial colegiala en la plenitud de su juventud, la imagen de una Hiratsuka Sensei en traje de colegiala invadió mi mente, ¡diablos no!, Hachiman malo, desecha tales pecaminosos pensamientos, que la carne no te domine, ¡oh! Kamakura sama por favor perdóneme por mi debilidad, pero la tentación es grande.

-Llegamos-

Anuncio Sensei deteniéndose frente a una remota sala del área especial, posiblemente una bodega por lo que veía, ¿acaso había un club aquí?

(golpe :v)

- ¡kyaa! -

antes siquiera que pudiera cuestionarlo, Sensei abrió la puerta corrediza con un abrupto movimiento, sobresaltándome levemente, y por el lamento que había oído el habitante de la habitación compartía mi pesar, y allí estaba ella, yukinoshita yukino en todo su esplendor, se encontraba sentada cerca de la ventana de la habitación, con la manos en su pecho a causa del sobre salto, mientras sostenía un libro con una portada de gato, en su rostro estaba tallada una clara sorpresa, que rápidamente se volvería en una expresión de irritación

-Hiratsuka Sensei, creo haberle pedido que tocara antes de entrar-

-Aunque lo hiciera nunca respondes-

Refuto Sensei.

-Eso es porque nunca me dejas hacerlo-

Respondió yukinoshita posando su atención sobre mí.

-Y bien quien es el espelúznate de ahí-

- ¡Hey! -

-Es Hikigaya hachiman clase F, debes conocerlo es el número uno académicamente de toda la escuela, y viene para unirse al club-

-Sensei, no va a tratar siquiera de defenderme ante su claro abuso verbal hacia mi persona-

Interrumpía a Sensei, ella solo me volteo a ver con mirada divertida.

-Vamos Hikigaya, te han dicho peores cosas, además tiene razón cierto-

-No lo niego, pero todavía me ofende muchísimo-

Respondí con todo burlón.

-Por que suena como si estuvieras orgulloso, es asqueroso-

Capto yukinoshita de nuevo la atención.

-En cuanto a lo de unirse, lo siento Sensei, pero me temo que debo negarme, su vil presencia me hace temer por mi castidad-

Denuncio yukinoshita cubriéndose su modesto pecho.

-No te preocupes, no me gustan las chicas de primaria-

Respondí enfatizando la última parte, sus ojos se abrieron de sorpresa, haya sido por el insulto implícito o porque me haya enlazado con su tiempo en primaria, nunca lo sabría, por otro lado, Sensei intento disimular una leve risa, dejémoslo en intento.

-No te preocupes por él, aunque su corazón esta tan podrido como sus ojos, nunca haría nada que le causar verdaderos problemas, puedes considerarlo un gamberro cobarde-

-Un gamberro cobarde, ya veo-

Afirmo yukinoshita, pareciendo satisfecha con la excusa de Sensei.

-Yukinoshita, te lo pido como una solicitud, es un sujeto patético y solitario envenado por sus propios pensamientos cínicos y deprimentes, por eso me gustaría que se uniera a este club para que pudieras ayudarlo-

Vamos Sensei, no sabía que me tenía en tan alta estima

-Bueno, ya que es una petición de usted Sensei, no puedo negarme, lo acepto-

-Bien, te lo encargo yukinoshita-

Anuncio Sensei mientras se retiraba al compás de sus tacones, los cuales dejaron de sonar una vez cerró la puerta tras de sí, Sensei para la próxima por lo menos disimule el sonido de su partida.

(tic tac, tic tac)

El sonido del reloj reverberaba en toda la sala, la tensión era casi palpable, bueno ya había hecho un trato con Sensei, no iba a faltar a mi palabra, con esta idea en mente tome una silla del fondo y me senté paralelo y lo más lejos que pude de yukinoshita, no quería incordiarla y tampoco quería que fuera un incordio, y con el sonido del reloj a un en auge me dispuse a leer la novela ligera que traía conmigo, o eso me gustaría hacer.

(tos, tos, tos)

Se aclaró la garganta yukinoshita en un intento de llamar mi atención, lo cual lo consiguió.

-Sí, yukinoshita-san-

-Me temo de debemos explicarte de que se trata este club, Hikigaya-kun-

-No es necesario yukinoshita-san, ya me hice una idea de que se trata-

-¡Oh!, y podrías decirme de que se trata esa idea-

Cuestión yukinoshita con movimiento digno retirando su melena azabache de su hombro, revoloteando con la leve brizna que se colada por la ventana de la habitación, oye es en serio incluso la naturaleza resalta su belleza, no es justo, otra más para mi lista de la deshonra.

-Simple la verdad se ha dicha, esta habitación no ofrece un entorno especial u herramientas, así que puedo descartar la mayoría de los clubes, asumiría algún club de lectura, pero conformado por una sola persona, al menos que haya otro miembro que no conozca, pero eso bastante improbable, lo cual me deja con una sola pista, para identificar la funcionalidad de este club-

-Y esa seria-

Cuestiono yukinoshita, llevando sus dedos a su delicado mentó.

-La petición de Hiratsuka-Sensei claro está, en base a eso me atrevo a decir que este es un con la función de cumplir con las solicitudes dadas por el estudiantado o maestro, ¿o me equivoco? -

-Una deducción bastante impresionante ojos muerto-kun-

-Obviamente, no ostento el primer lugar académico por mi lindo rostro reina de hielo-san-

Contrataque a una yukinoshita un poco molesta ante la mención de mi posición académica, en serio, eso la molesto, supongo que la competitiva no se puede subestimar.

-Un título que será efímero loner-kun, en cuanto a su deducción, aunque no está del todo errada no está del todo cierta-

-Y en ¿qué me equivoco? -

Cuestione con obvia curiosidad.

-Hikigaya-kun, ¿cuánto tiempo ha pasado desde que hablaste con una chica? –

Un amargo recuerdo invadió mi mente.

Fue hace dos años en verano.

-Oh verdad eres tu-

La jovial voz de una chica capto mi atención, y allí estaba una hermosa joven saludándome con la mano en alto, no la recocí, pero asumí que era porque no reconocí a muchos de mi clase.

-Si soy yo-

Respondí cuan buen idiota, acercándomele, la chica puso mala cara al verme, y allí fue donde me di cuenta que no era conmigo, sino con otro chico que iba al frente de mí, no Salí de mi habitación por una semana a causa de eso, fue bastante incómodo.

-El mismo que el que tu hablaste con un chico-

Respondí ignorando mi amargo recuerdo, mi jad la sorprendió visiblemente, bien punto para hachiman.

-Bien, por mi posición más privilegiada he de ayudar a quienes están en necesidad, enseñándole una forma de resolver sus problemas, extendiéndoles una mano a quienes me piden ayuda, es por eso que este club existe, bienvenido al club de voluntaria, me han pedido que corrija tu retorcida personalidad por eso ahora eres mi responsabilidad, se agradecido-

(aplauso, aplauso, aplauso).

El sarcástico tronar del aplauso inundaron la habitación, como las gélidas aguas abordaron al casco del Titánic, la fuente de tan disruptivo aplauso no era otra más que el mismo Hikigaya, sentado en su silla, alejado de todo, como siempre lo había estado, con sonrisa burlona en su semblante.

-Bravo, bravo, yukinoshita-san, bravo-

-¿Qué te parece tan gracioso? Hikigaya-kun-

Cuestiono yukinoshita, un tanto irritaba.

-Noblesse oblige, absurdos dogmas a seguir, para asegurar que hagas lo que se espera de ti solo para complacer a otros, o haber nacido de cierta forma, además de ser una forma de autoflagelación para excusar sus viles, corruptos y despreciables actos, cuantos veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosa engañamos al diablo mismo, yukinoshita-san-

Incapaz de debatirme yukinoshita, me dio su más helada mirada, la palpable tensión inundo el ambiente, como el inciensito del incensario de invisibles ángeles revoloteando sobre nosotros, en esta opresiva atmosfera el revolotear de las alas de las moscas hacía eco, y el disruptivo tronar de la puerta abriéndose, capto la atención de los actuales ocupantes de la habitación, la causante no era otra que Hiratsuka Sensei.

-Hey, yukinoshita, parece que la estas teniendo difícil-

Llamo Sensei

-Es porque él no admite que tiene un problema Sensei-

-Disculpa-

Interrumpí.

-¿Qué problema puedo tener?, académicos, soy excepcional si se me permite decir, dispongo de buena salud y físico, mi apariencia, aunque admito que no soy tan agraciado como por ejemplo hayama, tampoco soy mal visto, si ignoras mi peculiares ojos-

Musite lo último.

-En cuanto sociales no veo porque está mal que me guste estar solo-

-Así que admites que no eres prospecto para socializar-

-Si tanto como tu yukinoshita-

-Bien, basta-

Intervino Hiratsuka Sensei.

-Como es sabido en el shonen manga cuando dos ideales chocan solo se puede resolver la disputa con un duelo-

Duelo, no creo que me guste la idea, a todo esto, ¿porque sugiere tal cosa?, me cuestione.

-El duelo consistirá en ver quien ayuda más gente, el ganador podrá pedirle al perdedor lo que quiera-

Lo que quiera enserio, eso sí me interesa.

-Me niego no sé qué obscenidades pasan por la cabeza de este hombre, temo por mi castidad-

Respondió yukinoshita, cubriéndose el pecho, vamos quien te atacaría cuando es mejor Hiratsuka Sensei aquí presente.

-Vaya, la gran yukinoshita yukino, tiene miedo-

Incentivo Sensei con obvia provocación

-Bien, aunque no me gusta caer en tan obvia provocación, acepto-

Esto es extraño, porque tanto interés en fomentar este duelo entre yukinoshita y yo se supone que ella es la que me va a alegrar, porque tanto interés como para espiarnos, Sensei, porque tanto énfasis solo en yukinoshita, enserio, dudo mucho que tu único interés con este proyecto tuyo, haya sido por preocupación hacia mí.

-Está bien Sensei, me uniré al club-

Lo dije con voluntad férrea, no sé qué tienes planeados Sensei, pero si puedo pagar mi deuda con yukinoshita, hare todo lo que me sea posible hacer, este club está pareciendo un psiquiátrico.