Capitulo 10
Dos tipos diferentes.
Bajo el crepuscular cielo de chiba, vagaba por los solitarios pasillos del edificio especial, sombras espectrales plasmada en el longevo pasillo, encareciendo la sombría atmosfera y el crujir triste, vago y escalofriante con cada avance del linóleo a mis pies, llenándome de fantásticos terrores, de historias nunca contadas e imaginación imperativa.
¡OH!, cuantos terrores abran nacido o cuantas historias de poético escrito se habrán creado bajo tan idónea atmosfera.
(suspiro)
Mi fuerte y cansado suspiro reverbero con toda osadía por todo aquel solitario pasillo.
-Fue una tarde como esta-
Musite muy para mis adentros, si, recuerdo ese día, el día en el que me le confesé a orimoto, aun después de haber experimentado el rechazo es más de 5 ocasiones diferentes seguí intentándolo, ¿Por qué, ahora me cuestiono?
-Era un idiota-
Me respondí recostándome en el alfeizar de la venta.
-No, soy un idiota, solo un idiota más en un mundo de fantasía, en donde creía que al final del arcoíris habría un final feliz, incluso para alguien como yo-
(suspiro)
-Cuan erróneo estaba, por suerte ella destrozo ese mundo, y ahora solo soy otro idiota en la cruel realidad-
Mis más profundos pensamientos salieron sin ánimos de detenerse, he estado demasiado contemplativo últimamente, extrañamente rememorando estas viejas heridas, y no descubro porque, tal vez debería escribirlo, y posiblemente alguien que lo lea pueda encontrar algo de verdad en mis estúpidos e inmaduros pensamientos.
-Hiki-
¡Me cago!, me sobresalte visiblemente ante el preocupado e inesperado llamado, intentando callar el repentino lamento de mi corazón encarando al perpetrador de tal sobresalto
-Yuigahama, ya te dije que me vas a matar un día de esto-
Exclame.
-Hiki, tu-
Dijo ella llevándose las manos al pecho, con sus ojos acuosos brillando con su extraña tonalidad rosada, y una preocupación palpable, una incómoda, aunque placentera sensación me inundo, me escucho, estoy seguro de ello.
-Yuigahama, ¿no deberías estar en la sala del club? -
Tome las riendas de la conversación antes que pudiera fomentar cualquier incomoda pregunta
-Bueno si…pero Hiki-
-Entonces, ¿porque estás aquí? -
No tenía intención de dejarla pregunta, por lo menos no todavía.
-Este…estaba preocupada porque no habías aparecido todavía, así que pensé, pensé en venir a buscarte-
Dijo sin ánimos de vacilación, encarcelando mi mirada con la suya con las cadenas de una férrea convicción.
-Hiki, hace un momento tu-
-Bien, vámonos yuigahama-
- ¡EH!, adonde-
-A la sala del club adonde más-
-Pero Hiki-
-Andado-
Fue todo lo que dijo cuándo comenzó su camino hacia el club, su mirada normalmente seria, había sido reemplazada por una de nerviosismo, conocía ese sentimiento, el sentimiento de ser atrapada en algo vergonzosos para ti, pero no había solo vergüenza, también cierto dolor y una renuencia a hablar de ello.
Sabía que no me permitiría preguntar y sabía que no me daría respuesta, esto provocaba un fuerte dolor que invadió mi pecho, como si clavaran una estaca en lo más profundo de mi corazón, era casi insoportable, y solo una pregunta brotaba, ¿Quién era ella?
-Espérame Hiki-
Lo llame mientras me apresuraba a alcanzarlo, tal vez no sea hoy, pero él lo había dicho, había dicho que podríamos conocernos mejor, así que algún día, algún día me permitirá saberlo.
Disminuyendo mi paso una agitada Yuigahama logro alcanzarme, ya había mermando el feroz latir de mi corazón en algo más normal.
-Sabes Hiki, cuando estuve preguntando por ti, todos respondía, ¿Hikigaya?, ¿ese espeluznante?, fue totalmente un dolor sabes-
Dijo ella en tono molesto, probablemente por la idea de haber tenido que buscarme.
-Pues perdóname por mi impopularidad-
Respondí con sarcasmo.
-No fu gran cosa-
Respondió con un con un ligero tono rosado en sus mejillas jugando tranquilamente con su flequillo.
-Y… por, por eso debes darme tu número de teléfono, digo es raro y vergonzoso estar buscándote, ¿no crees? –
-Supongo-
Respondí brevemente, sacando mi iPhone y haciéndole entrega a yuigahama.
- ¿Tengo que anotarlo yo?, aunque es muy loco que me lo entregues como si nada Hiki-
- ¿Enserio?, no le veo el problema, no es como si tuviera nada de importancia o vergonzoso hay-
Con el movimiento de dedos digno de un ninjutsu Yuigahama anoto rápidamente su número y me hiso entrega de mi teléfono.
Echando brevemente un vistazo a la lista de contactos, que hasta ahora solo eran mi madre, mi padre y Komachi, vislumbre en nombre de Yui junto a un monto de corazones y estrellas, esto es spam, no hay otra forma de verlo, en todo caso como le hiso para poner las estrella y los corazones, yo apenas se cómo poner los emoticones de carita feliz, de soslayo pude verla hacer un breve suspiro, mientras apreciaba la pantalla de su teléfono.
(ELISIS)
- ¡Yaharo! -
Realizo yuigahama su típico saludo tribal una vez llegamos al club.
-Bienvenida Yuigahama-san, veo que tuviste suerte en hallarlo, o tal vez debería decir ¿desgracia? –
Cuestiono Yukinoshita llevándose la mano a la barbilla
-Suena como si fuera algún tipo de maldición andante-
-No he dicho tal cosa, parece que tienes un complejo de persecución Hikiyotaki-san-
-Nada de complejo, acabas de compararme con un túnel maldito, soy Hachi (8), no Shi (4) [1]-
-Jejeje, Yukinon, veras la otra vez me topé con este café-
Como siempre Yuigahama intervino en un claro intento de mediar en nuestras ya legendarias campañas verbales, atosigando a Yukinoshita con su banal conversación.
(Toc, Toc, Toc)
El leve golpeteo resonó suavemente sumiendo la habitación en silencio, con un leve lamento la puerta corrediza se abrió revelando al rubio más rubio y más menemista con el que había tenido la suerte de toparme.
-Disculpe, tengo una petición, este es el club de voluntarios ¿cierto? -
Anuncio hayama tomando toda atención sin asomo de reverencia.
-Claro-
Respondí brevemente
- ¡Ah!, qué bueno, Hiratsuka Sensei dijo que podía contar con ustedes si necesitaba ayuda, fue difícil librarme de las actividades del club-
Dijo activando la zona, por desgracia para él, tanto Yukinoshita como yo somos inmunes.
-Eso no me importa-
Respondió con todo el veneno que pudo Yukinoshita, podría sentir el aire helado exudando a su alrededor, sabes, ahora que lo pienso Yukinoshita podría ser una buena sucesora del caballero de acuario.
- ¿Cuál es la petición por la que viniste?, Hayama Hayato-
No había ningún signo de cortesía tras sus palabras, Hayama habiéndolo notado esbozo una tensa sonrisa.
-Bueno, sobre eso-
Dijo mientras extraía su celular, enseñándonos un mensaje en el que se trata a tobe como un delincuente, a Yamato de tres tiempos y por ultimo a Ooka de Bullying, bueno lo de Ooka y Yamato es un tanto cierto, aunque ese idiota de pelo rojizo no tengo ni idea.
- ¡Ah!, ese mensaje de nuevo-
Suspiro cansado Yuigahama.
- ¿Un mensaje en cadena?, ¿eh? –
Cuestiono Yukinoshita.
-Sí, desde que comenzó a circular el estado de ánimo en el aula es pesado, y me molesta ya que están hablando mal de mis amigos-
Dijo con tono preocupado, habiendo algo que me inquietaba, preste más atención a sus expresiones
-Pero no quiero que se convierta en una cacería de bruja, solo quiero encontrar una forma de alegrar las cosas-
Hiso énfasis en sus últimas palabras, lo cual solo avivo más mi inquietud.
-Básicamente, ¿quieres aclarar las cosas? -
-Sí, más o menos-
-Entonces solo hay una forma, hay que hallar al culpable-
- ¿Eh?, ¿Por qué?-
Respondió con nerviosismo, ummmm….. curioso, me parece que tal vez haya algo tras bambalinas
-Los mensajes en cadena es un acto despreciable que calumnia la dignidad de la otra persona, con la única intención de lastimarla, mientras el culpable permanece en el anonimato-
Respondió Yukinoshita levantados de su asiento y dirigiéndose hacia la ventana, su sedosa cabellera azabache se balanceaba con cada contonear de su caminar y el rojizo del crepúsculo le daba una ardiente presencia, había determinación y seguridad en cada una de sus palabras, la había conocido por un tiempo, pero si había algo que seguía impresionándome de ella, era su férrea voluntad y su terca competitividad y había cierta belleza en esas dos cualidades, la belleza pura de un níveo paisaje.
-La única forma de lidiar con esto es hallar al culpable, y destruirlo, fuente: Yo-
Sus palabras eran crueles pero justa, por lo menos en su peculiar forma de ver.
- ¿así que es por experiencia? -
Cuestione, aunque ya sabía la respuesta.
-En todo caso, ese es la mejor manera de tratar con ese tipo de persona, buscare al culpable, y hare que lamente su acto, después de eso está a tu discreción, Hayama Hayato, ¿estás de acuerdo? –
Reafirmo ignorando mis palabras, encarando a nuestro contratista con mirada decidida y severa
- ¿Eh?, si supongo-
Su máscara se agrieto brevemente parecía demasiado nervioso para alguien que estaba buscando al culpable tras las calumnias de sus disque amigo, parece que tenía razón, hay algo que no nos está contando.
-Bien, entonces ¿desde cuando comenzaron los mensajes? –
-La semana pasada, ¿creo? –
- ¿Paso algo en el aula que incitara esto Hayama-kun, Yuigahama-san? -
-No, los chicos no han actuado de manera diferente-
Respondió Yuigahama con una leve preocupación regalándome miradas furtivas
-Supongo que no está demás en preguntarte, Hikigaya-
-Supones, ¿eh? –
Cuestione burlonamente mientras me daba a la tarea de rememorar todo lo sucedido la semana pasada, solo una cosa me vino a la mente y la realización me golpeo.
- ¿Creo que tengo una idea de la causa y los posibles culpable? -
Respondí con torcida sonrisa, Hayama se estremeció Yuigahama parece en conflictos, mientras que yukinoshita ignoraba sus estados de ánimo, mientras me regalaba un vistazo al mar turbulento de sus ojos zafiros, incitándome a contarlo todo.
-Por tu sonrisa no parece ser nada bueno Hikigaya, me dirás tu hipótesis o ¿solo te quedaras hay siendo más espelúznate de lo normal? –
¿Enserio cuál es tu trauma con mi apariencia? Ya verás.
-Pídemelo bonito y te lo diré Yukinoshita-san-
Respondí burlonamente, el aire se congelo, la sorpresa esculpió el rostro de Yuigahama y la rutilante aura de hayama se en negreció.
- ¿Eh? -
- ¿Eh? -
Se escucharon dos exclamaciones diferentes.
-Creo no haberte escuchado bien Hikigaya-kun, ¿Qué te lo pida cómo? -
Respondió con el ceño fruncido con un leve tic de su parpado y sonrisa forzada.
-Que me lo pidas bonito, creo que hay cierta palabra para pedir algo amablemente, como por fa-
Hice gesto con la mano para que siguiera la frase ignorando su pequeño arrebato
Pero no hubo respuesta, Yukinoshita solo me dio su más fierra mirada llena de renuencia mientras se mordía el labio inferior.
-Por favor Hikigaya-kun-
Respondió casi escupiendo cada palabra, ¡Jajaja!, sinceramente encuentro fascinante esa terquedad da suya.
-Ves no era tan difícil-
-Si claro-
Respondió con sarcasmo.
-Y bien me dirás cuál es tu idea-
Proclamo rápidamente cambiando el tema, mientras dos ardiente mirada perforaban mi existencia
-Es bastante simple, se trata de la excursión-
- ¡Ah!, es eso-
Dijo Yuigahama en realización, Yukinoshita por otro lado no pareció haber llegado todavía a la respuesta, ummmm…extraño, no es que la trate de idiota (bueno a veces sí), pero pareció haber comprendido la idea bastante rápido, demasiado diría.
-Y ¿cómo se supone que está relacionado?, Hikigaya-
-Creo que Yuigahama llego a la misma respuesta, ¿dejare que ella lo explique? –
La incite a responder la pregunta hechas, en pro de deshacerme de este extraño presentimiento.
- ¿Eh?, ¡yo! -
-Yuigahama, ¿podrías decirme a que se refiere Hikigaya? -
Intervino Yukinoshita con ojos orgulloso de felino en busca de afecto.
- ¡Jejeje!, veras Yukinon, creo que Hiki se refiere a la formación de grupo-
Bien, parece que tenía la idea correcta, Ahora solo tengo que apropiarme de la idea de mi sirviente demonio y todos te alabaran, ¡Sasuga! Hikigaya-sama, ¡espera!, ¡me equivoque de novela!
-Ummmm….¿podrías explicarte Yuigahama?
Contemplo yukinoshita en busca de respuesta, con hambre insaciable de conocimiento.
- ¿Bueno, la formación de grupo en este tipo de eventos suele tener un efecto sobre las relaciones después, hay personas muy sensibles a este tipo de tema, lo toman personal, como si los excluyera arbitrariamente, y uno solo puede preguntarse qué hiso mal? -
-En un grupo de 4 uno quedara fuera, el temor de ser excluido-
Intervine completando la idea de una imperativa jugando con su cabello malecón, sumida en sus propios pensamientos.
-Ese tipo de recelo forman rencores, envidias y en caso extremo odio y en busca de deshacerse de ese tipo de emociones creciente busca una forma de desquitarse con la causa o no ser el único excluido, ¿no es así Yuigahama-san? –
Su cuerpo tembló brevemente ante la mención de su nombre y una corriente eléctrica corría por espina cual nubes de tormenta, atormentando los cielo.
- ¿Eh?, si supongo-
Respondió nerviosamente rascándose la mejilla, ummmm…curioso cuando menos, tal vez trapos sucio tras su imagen, bueno, siempre los hay, ella no es especial y eso es lo curioso ¿Qué habrá detrás del telón de su obra?
- ¿Así que implicas que uno de los tres puede ser el culpable? –
La voz de noble dama me saco de mi ensueño.
-Sí, básicamente, esa es la idea-
-E…esperen un momento, el mensaje implica a los tres, así que no creo que ninguno de ellos sea el culpable-
Intervino Hayama con su suave sonrisa, un tanto tensa para mi gusto si es de decir.
- ¿Eres idiota?, obviamente es una distracción, si fuera yo dejaría a uno fuera para que fuera el principal sospechoso, pero parece que no tuvieron la misma idea-
Contemple sosteniendo mi cabeza sobre mis manos en esta mesa de madera y metal.
-Hiki eso es horrible-
Juzgaron mis pensamientos.
-Despreciablemente astuto Hikigaya-
Acaso lo que oigo es un elogio de Yukinoshita, no está nevando verdad, aún estamos en verano.
-Gracias, lo tomare como un cumplido-
-Tómalo como quieras, en todo caso eso facilita las cosas para hallar al culpable-
Parece demasiado determina para hallar al culpable, por su parte Hayama mostraba cierta renuencia.
-No creo que hallar al culpable sea la mejor idea Yukinoshita-
Intervine profetizando lo que podría ocurrir al dejarla andar por esa idea.
-Claro que es la mejor idea, no solo el culpable esta desprestigiando a otros ocultando detrás de la fachada el anonimato, sino que, si es verdad y uno de los tres es el culpable, lo vuelve aún más despreciable-
Exclamo sujetando su brazo izquierdo en un suave y auto infligido abrazo, viejos terrores podrían haber despertado, la bestia iracunda deseaba el vital líquido de toda vida.
-Violando la confianza que el otro tiene sobre ti, apuñalándolo en silencio, mientras pones una falsa sonrisa aparentando no suceder nada, es…..repugnante-
Poso su mirar sobre nuestro príncipe con rencor palpable mientras el espacio tiempo se distorsiona bajo la gravedad de las palabras.
-Yukinon-
Exclamo Yuigahama con leve culpa, impermisible para cualquiera mas no para sus ojos.
- ¿Experiencia de nuevo? –
Cuestione resaltando el pesar sin tacto alguno.
- ¿Eh? -
Confusa expresó Yukinoshita (suspiro), me tome un tiempo para pensar bien mis palabras.
-Yukinoshita, tal vez no soy el mejor para decir esto, pero no te tomes esta solicitud como algo personal-
Exprese arriesgándome enfrente a la bestia del pasado a un atormentando a la joven sobre la cama
-No lo tomo personal, Hikigaya-kun-
Vocifero sus palabras colocándose a la defensiva.
- ¿A no?, entonces no te molestara que resuelva esto sin hallar al culpable, que es posiblemente lo que nuestro cliente quiere, ¿cierto? -
Enfatice mis últimas palabras ofreciéndole la palabra a hayama
-Supongo, si-
Respondió con perceptible alivio.
-Ves-
Recalque a la noble frente a mí, sugiriendo barrer el problema debajo de la alfombra, algo que no me gustaba hacer.
-Yukinon-
Llamo Yuigahama acercándose lentamente y envolviendo a yukinoshita en un suave abraso, aunque la reina intento resistirse fue inútil ante la insistente chica.
-Hiki tiene razón, si el culpable fuera hallado, las cosas no serían como siempre, todo se derrumbaría, sé que la tracción duele, son mis amigos, y me duele saber que son capases de esto, pero comprendo por qué lo hicieron, es por eso que puedo perdonarlo, pero Yukino yo nunca-
Sugirió la imperativa chica que bajo cierta luz parecía forzal su ideal, ofreciendo promesa se no se podrán cumplir.
-No te equivoques Yuigahama-
Intervine antes de que algo más pasara.
-Están dando demasiado drama a algo tan trivial, somos celosos, avariciosos e envidiosos por naturaleza-
(suspiro) enumeré las diferentes cualidades que nos caracterizan.
-Mira comparto su idea de exponer al culpable y de lo repugnante del acto, pero, eso solo se aplicaría tal vez para una joven idealista o para un estúpido e ingenuo chico, después de todo hay quienes prefieren la linda mentira a una cruel realidad, si ellos prefieren esa mentira, no somos quien, para dictar sobre eso, ¿no es así Yukinoshita? –
-Supongo que tienes razón Hikigaya-
Respondió por fin liberándose de su anterior aprensión con una yuigahama un tanto conflictiva.
- ¿Supones?, te cuesta tanto admitir que tengo razón-
Expuse con tono cómico diluyendo la extraña atmosfera
-ahora que lo mencionas-
Respondió llevándose la mano a la su delicadamente a su mentón en un acto de hacer creer que estaba pensando
-De echo es así-
Respondió con una suave sonrisa, ¡Ja! Esta Yuki onna.
-Hiki, ¿entonces cómo piensa resolverlo? –
Intervino yuigahama apoderándose de mi atención colocándose entre Yukinoshita y yo.
-La solución es bastante simple siendo sincero, alguien tiene que quedar por fuera si o si, y ese alguien debes ser tu Hayama-
- ¿Yo? –
Cuestiono un sorprendido hayama
-Sí, tú, solo tienes que encontrar cualquier excusa para no poder ir con ello y asegurarte que los tres vayan junto, eso debería solucionarlo todo-
Claro que esto no arreglaba el problema subyacente pero eso era lo que él quería.
- ¿Enserio es así de simple? -
Cuestiono dubitativamente Yukinoshita.
-Lo será por lo menos por ahora-
Recalque mis palabra para que lo tuvieran en cuenta
-No parece una verdadera solución-
Y no lo era, como decía Yukinoshita solo alargaría la decadencia de algo moribundo
-Si lo sé, pero es su decisión-
(suspiro)
-Tanto hablar me a resecado la garganta, iré por un café Max, ¿quieren algo?, ¿Yukinoshita?, ¿Yuigahama? –
Le cuestione a mis dos compañeras al ofrecer mi "caballerosidad" que solo funcionada de autosatisfacción
-Me gustaría un té de limón, Hikigaya-
-Yo quisiera un jugo de naranja Hiki-
-Bien-
Respondí simplemente, mientras salía del salón.
(elisis)
Las tres bebidas resonaron con un con un distintivo sonido metálico al ser entregada por la máquina expendedora, el eco se expandió en el mortífero silencio ,mientras me disponía a tomarlas distinguí el leve golpeteo de pasos acercándose.
-Bien cuál es tu juego-
Aborde el tema sin asomo de reverencia
- ¿De qué Juego está hablando Hikitani-kun? –
Respondió el causante de mi malestar
-No te hagas el tonto niño bonito-
Respondí encarando a Hayama a poco pasos de mi
-Me refiero a toda esta patraña tuya-
Lo juzgue sin ninguna base, sin ninguna prueba solo con un vagó presentimiento de la imagen sesgada de este tipo.
-En verdad no sé de qué estás hablando Hikitani-
No se dio a esperar su respuesta.
-vamos hayama, no hay nadie en esta escuela que se atreva a ir en tu contra o de pequeña pandilla, todos te adoran-
Sentencie bajo una mera sospecha, ninguna prueba para sustentarme solo una duda sobre su comportamiento, nada sostenible, así tendría que sacarle la verdad.
-Y basas tu pregunta en bases de cómo me perciben los demás, Hikitani, no crees que lo que tratas de decir está cerca de la calumnia-
-Me baso en que puedes ser lo que los demás quieren que seas, el deportivo, el sociable, el inteligente, el bien portado, el príncipe, ¿Cuál de todas eres Hayama? -
Una cara de póker, una máscara con enraizadas fisuras, fue lo que me mostro.
-Eso suena como celos ¿sabes?, si soy lo que otros quieren que sea, ¿Cómo podría ir encontrad de esas expectativas?, no tienes nada con que sustentar lo que insinúas-
-Si tienes razón-
Respondí encogiéndome de hombros.
-Y es por esas misma razón que lo creo, porque nadie lo esperaría de ti, porque sé que no eres lo que otros ven eso solo es una ilusión una máscara, dime en verdad que eres-
El silencio se estableció mientras los pensamientos se movían en pos de defender su terreno.
-Estoy impresionado-
Dijo con el semblante tallado en mármol por el magistral actor que mostraba respaldarlo
- No lo creo, más bien fuiste bastante obvio, ni siquiera esperaba que lo admitieras -
-No veo porque negarlo, solo estamos nosotros dos después de todo-
Parafraseo perdiendo la plástica sonrisa, el monstruo había salido y las inquietas sombras pululaban en infantiles juegos bajo la atenta mirada del crepúsculo como padre.
-Te vas a quedar hay o me vas a decir tus motivos-
Exigí respuesta a preguntas por formular.
- ¿Por qué debería decírtelo Hikitani-kun? -
-Por nada, es solo simple curiosidad-
Respondí ante su negativa mientras comenzaba mi camino de regreso a la sala del club ignorando su presencia
-Entiendo, dime ¿alguna vez han esperado algo de ti? –
Respondió con pesar y cierto rencor en sus afiladas palabras.
-Aparte de mi madre y Komachi, no, nunca lo han hecho-
Satisfice brevemente su pregunta.
-Veo tienes, suerte-
Respondió con envidia, de momentos más simple, de actos sin corromper o cargas no impuesta
- ¡JA!, ¿suerte?, si supongo que podría verse de esa forma, así que todo este quilombo es ¿porque no puedes decir que no? -
Ni hubo respuesta, solo estaba hay observándome, analizándome y juzgándome bajo su propio escrutinio.
- ¡uf!, apariencia, popularidad, dinero, muchos matarían por tu suerte, pero todos es para nada, nunca se está del todo satisfecho, sinceramente lo encuentro patético-
Arugas de malestar se tallado con cincel en su detallo busto
-Tú no sabes la presión y el estrés que conlleva todo eso-
Respondí aparentemente liberándose de un peso que lo atormentaba.
-Tienes un punto, en todo caso, ¿cómo se relaciona esto con Yukinoshita? –
No hubo respuesta estas también, sus ojos índigos mostraban malestar como si de un asunto tabú para él se hubiese mencionado.
-¿Están obvio?
-Venga ya, hasta un ciego puede ver el desprecio que te tiene-
Otra vez no hubo respuesta, y el pesar se mostraban en sus ojos índigos de traumas pasado, de culpa e incapacitada de una mismo.
-Parece ser bastante rencorosa-
-No tienes ni idea-
Respondió con una genuina sonrisa.
-Veo, me haré una nota mental de no molestarla-
Con eso comencé de nuevo mi camino.
-Solo quiero arreglar las cosas, Hikitani, ¿es mucho pedir?-
Escuche a mis espaldas.
-tal vez si, tal vez no, no está en mí en decidir, lo que sí puedo decir es lo equivocado de tu método, ¿o acaso no lo notas? -
-Lo sé, no es la primera vez que lo intento, pero ella-
Respondió arrepentimiento plasmada en su voz, arrepentimientos de acciones no echas y egocéntrica de querer cambiarlo
-Y simplemente no te deja, no la culpo-
Termine su frase, sin brindarle atención a su atormentada mente
-Reparar algo roto puede conducirte a más dolor, ¿estás dispuesto a ello? -
-…..Si, quiero enmendar las cosas, sabes Hikitani si las cosas fueran diferentes ¿tal vez podríamos ser amigo? –
Dijo con tanta sinceridad que me coloco incómodo.
-Claro que no, en aquel entonces ustedes lo dijeron, nunca podríamos ser amigos, y ¿sabes qué? tienen razón-
Con eso dicho reinicie mi viaje.
- ¡Ah! Y, por cierto, mi nombre es Hikigaya, y que no se te olvide, Hayama-san-
Declare perdiéndome en los espectrales pasillos, sumiéndome en el silencio más ensordecedor, perdido de nuevo en mis pensamientos en el desierto de mis pensamientos.
1)Si lo sé, pésimo chiste, pero tenía que hacerlo, el impulso de idiotez lo dictaba.
2) tal vez lo hayan notado, pero Yukinoshita usa el kun solo con Hayama o Hikigaya si es que está molesta, solo para que lo tengan encuentra.
He estado tratando de cambiar mi escritura, agregando esporádicamente los pensamientos de los otros personajes, para no concentrarme tanto en Hikigaya, agradezco consejos.
Gracias por leer
