Capitulo 12
El amor de un chunni part 2
Deambulábamos por las vividas calles de chiba, perdidos entre la multitud, cual estrella habitante en el vacío de universo, predispuesto, con rumbo trazado para la finiquitarían del pedido de nuestro contratista de esta extraña O.S.A.L
-Bien Zaimokuza-kun, repasemos el plan-
Sugirió Yukinoshita con aires de noble dama frente de nuestro destino, Ángel maid café, en donde trabajaba a tiempo parcial, la causa del afecto de Zaimokuza, hombre de imaginación imperativa y estrafalario actuar.
-Tu entraras primero, y actuaras como normalmente lo haces, Yuigahama, Hikigaya y yo observaremos a esta camarera que tienes como presa de tu afecto, y de allí partiremos-
- ¿Presa?, lo haces sonar como si estuviéramos acechándola-
Interviene en esta propicia tarde, diluyéndose el ruido de fondo, donde solo nosotros 4 existíamos en este mundo crepuscular.
-Tú fuiste el que propuso la idea de observar su interacción con ella de forma anónima, dime Hikigaya, ¿de qué otra forma se puede llamar?, si no acoso lo que propones, compadezco a tus víctimas de tales infortunios-
Respondió con suficiencia mientras la brizna meneaba su melena de ébano con los tintes dorados de la moribunda luz.
-Hey, no soy ningún acosador enserie y que le haya prestado más atención de la debida a alguien no me convierte en uno-
Me coloque a la defensiva orillando a los presentes a cuestionar la veracidad de mis palabras.
-Hikigaya, tu apariencia traiciona tus palabras-
-Hiki eso es como muy espelúznate-
Proclamo el cachorro de pelaje melocotón, con leve desagrado y contemplación en su semblante.
- ¡Hey!, son ustedes las mujeres las que se quejan cuando no le prestan la debida atención, como dicen son los pequeños detalles lo que cuenta-
-Sí, es como mi camarada lo proclama, nos denigran bajo su regio régimen de apariencia con estándares demasiado altos, aprovechándose de la ingenuidad que nos rige ante una cara bonita, pidiendo favores como que les haga la tarea o les preste dinero solo para que cuando estén en grupo digan que nunca nos habían visto-
Calle a Zaimokuza con un ligero toque de hombros mientras asentía a sabiendas del dolor tallado en fuego en nuestras almas, tanto como una forma de detenerlo ya que estaba lacerando viejas heridas, y estaba seguro que tenía más cosas que vomitar.
-En todo caso, no tiene lógica que nos llamen espelúznate, porque sepamos cosas que nos dijeron de ante mano o que veamos a diario-
-Bueno si….-
Afirmo Yuigahama jugando con su flequillo, con el rostro de alguien que no estaba del todo de acuerdo con lo dicho
-Hikigaya, ¿Quisiera saber la definió tuya de esos pequeños detalles? -
Demando Yukinoshita con los brazos cruzados sobre su esbelta figura.
-Bueno que sepamos cosas como su comida favorita, músicas, bandas, programas de T.V, marcas de zapatos, aspiraciones, fecha de cumpleaños, tic nervioso, el cambio de su peinado y el olor de su champú, horario de sueño ¡oh! -
Enumerando las cosas que consideraba de conocimiento básico a saber de todo prospecto a pareja, la realización de lo mal que sonaban las últimas me arrolló con tanta o igual fuerza que la limosina de hace ya más de un año.
- ¡Geck!, Hiki eso es como súper espeluznante-
Tacho Yuigahama escondiéndose con semblante conflictivo.
- ¡Espera puedo explicarlo! -
-No hay nada que explicar Hikigaya, en este momento estoy llamando a las autoridades-
Respondió Yukinoshita con celular en mano usando la marcación rápido, ¡espera!, ¡porque los tenías en marcación rápida!
- ¡Espera en verdad puedo explicarlo Yukinoshita! –
Exclame intentando acercarme a yukinoshita mas Yuigahama se interpuso.
-No, malo, Hiki malo-
Amonesto Yuigahama sacudiendo su dedo índice al frente de mi rostro, deprimiéndome en el acto
-Ok-
Musite avergonzado
-Bien así estas mejor-
Proclamo hinchando el pecho con plenitud, espera un momento, ¡no soy un perro!
….
¿Que wea paso?, hace un momento estábamos afuera discutiendo sobre su presunto acoso hacia alguien que ni siquiera estaba Hallí para recriminárselo, y ahora yacíamos los tres aquí, en mesa apartada de la de Zaimokuza, observando cual científico esperando el resultado de su experimento de ratones intentando salir del laberinto, ¡esto es un salto temporal!, ¿acaso poseo un control universal color zafiro?
-Hina-
Cuestiono estupefacta nuestra jovial compañera, al contemplar la camarera que atendía a Zaimokuza, cabello castaño y ojos esmeralda adornado por lentes de marco rojo, de vestimenta de maid estilo victoriano.
- ¿La conoces? -
Le pregunte a Yuigahama que no podía apartar la mirada de la camarera que anteriormente había llamado Hina.
-Sí, es mi amiga, además estamos en la misma clase, es un poco cruel que no la reconozcas Hiki-
Afirmo Yuigahama, mientras que Yukinoshita se zambullía en sus propios pensamientos.
-No esperes que recuerde a alguien con quien no socializo Yuigahama-
Respondí a la acusación de maldad de mi parte, hacia alguien con la que no tenía ninguna historial de interacción.
-Yuigahama-san, creo que esperas demasiado del insociable Hikigaya-
Intervino Yukinoshita si apartar su atención del chunni y la camarera
-Para él, le es imposible mantener una conversación con alguien del mismo sexo, mucho menos
Con alguien del sexo opuesto-
- ¡Hey!, creo que estoy manteniendo una conversación con una chica en este momento-
Me defendí de las hirientes palabras Yukinoshita.
-Hikigaya nosotras no contamos, y antes de que lo digas, no, las mujeres de tu familia tampoco cuentan-
Proclamo Yukinoshita, con sonrisa sádica, matando toda replica mía, sobre esta escena del crimen.
-En todo caso Yuigahama-san, ya que resulta ser una de tus amigas la dama de esta solicitud, esto podrías facilitar las cosas un poco-
Anuncio Yukinoshita observando a Hina, marcharse con el pedido dado después de su pequeña interacción.
-Yukinoshita tiene razón-
Intervine tomando con acción de rumbo la conversación.
-Yuigahama podrías decirnos todo lo que sabes de ella-
-Bueno déjame pensarlo-
Respondió inmiscuyéndose en sus pensamientos, podría ver Humo de su cabeza en respuesta del esfuerzo auto impuesto, ¿eso es lo que estaba pasando, o solo estaba delirando despierto otra vez?, nunca lo sabré, Ok polisha.
-Bueno ella es inteligente, bonita y una tanto de pocas palabras-
Respondió con incertidumbre a percatarse de.
-No la conoces de un todo ¿cierto? -
Fue más una afirmación que una pregunta.
-Bueno yo-
Se deprimió al enterarse de que no conocía tan bien a su "amiga" de lo que creía.
-Bueno eso nos deja devuelta al principio-
-Espera Hiki, yo…yo podría pregúntale a Hina sobre esto-
Proclamo con férrea voluntad y deseo de saber.
-Eso sería infructífero Yuigahama-
Un silencio incomodo se impuso entre nosotros mientras las pisadas de los secretos pululaban con el eco de silencio a nuestro alrededor en infantiles juegos.
-Pero-
-Yuigahama si no les cuentas sobre ella, ¿No se debe a que no confía en ustedes? -
Cuestión mientras un leve dolor apuñalaba mi pecho, y no me gustaba, era ciega al no darse cuenta de que no había la confianza que creía en nuestra amistad, era codiciosa al querer esa confianza, no solo con Hina, sino también con Yumiko, Yukinon y …. Hiki y sabía que no la tendría fácilmente.
-Si Hiki, puedes que tengas razón, pero, pero es por eso que tengo que hablar con ella-
Respondió con ojos en ascuas avivadas.
-Sí…. si no hablamos, nunca confiara en mí, nunca lo sabré y quiero saber, saber sobre ella y quiero que ella confié en mi-
Anuncio su ambicioso deseo de saber, apuñalándonos con mirada inocente, con mirada de interés con mirada de deseo.
-Eso es imposible-
Respondió con la intención de matar las esperanzas de la niña que aun creía en santa.
-No puedes-
-Disculpe la demora aquí está su orden-
Intervino una camarera diferente de la que había tomado nuestros pedidos, pasando de la bandeja a la mesa, una rebanada de tarta con un jugo de fruta, un té de jazmín con galletas y un café extremadamente dulce que se agrio al momento de recoger su voz.
- ¿Hikigaya? -
Se cuestiona la camarera ante la mirada evasiva de nuestro protagonista, una fuerte corriente recorrió su espalda y el bello de sus brazos se erizaron en una primitiva respuesta, profetizando la incomodidad del evento que estaba por suceder.
- ¿Hikigaya?, se equivoca de persona. Yo soy el señor Bolainas-
Actué una diferente voz mientras me colocaba un mostacho de disfraz que había sacado del bolsillo, si te preguntas porque llevo un mostacho de disfraz en el bolcillo, cuestióneselo al escritor no a mí.
- ¿Bolainas?, Pfff, JAJAJAJA, que rayos es eso, es súper gracioso Hikigaya no has cambiado nada-
Se rio la camarera a carcajadas, acosta de su acto
-Hiki, ¿la conoces? -
Cuestiono Yuigahama con Hincapié
-¡Oh! Disculpen, ustedes son ¿su cita?, no solo una, sino dos bellezas, wau Hikigaya te has vuelto todo un galán-
Yuigahama se sonrojo, Yukinoshita se irrito.
-Reitero, no conozco a este Hikigaya del que hablas, yo soy el mr Bolainas-
-Hikigaya-
Se impuso Yukinoshita con aires de gran dama, ni un instante quedo.
-Te sugiero que dejes estas payasadas, y nos presentes adecuadamente-
-(suspiro)-
Me resigne observando a la incitadora de este momento, la morena castaña, Orimoto Kaori, portaba lo que se podría describir mejor como, un cosplay de maid celeste y blanco con volantes y falda acampanada demasiado corta para mi gusto, y de tiara, una diadema con orejas de perro caídas.
-Ella es, Orimoto Kaori, una excompañera de secundaria-
Hice hincapié en lo de excompañera para que no hubiera ningún tipo de malentendió.
-Orimoto, Yukinoshita, Yukinoshita, Orimoto, Orimoto, Yuigahama, Yuigahama, Orimoto, Orimoto, Tete, Tete rompió una casa así que se va a su casa [1]-
Payase en un Vergonzoso intento de escapar de allí.
-Adonde crees que vas Hikigaya-
Sentencio mi estadía Yukinoshita, cual verdugo de la corte real, mientras su sabueso me detenía.
-Hiki, no te puedes ir-
Proclamo Yuigahama con un extraño tono autoritario, apresando mi brazo entres sus dos bultos, mientras intercambiaba miradas con un sorprendida Orimoto.
Sabes si no fuera por el contexto de la situación, podría haber disfrutado ese acto y solo si, pero ahora mismo mi corazón latía por otra cosa no relacionadas a mis alborotadas hormonas.
-No tengo elección ¿cierto? -
-No-
-No-
Proclamaron ambas féminas.
-Bien-
Respondí resignado, ahora que lo pienso me he sometido ante mis dos compañeras de club, casi al mismo nivel que con Komachi, bueno tampoco es tan malo como suena, de soslayo divise a Zaimokuza del cual ya me había olvidado, hablando vivazmente con la tal Hina, ¡Tch!, porque ese gordo tiene mejor suerte que yo, esto no es justo, Karma zorra beligerante exijo una retribución adecuada.
Esto va a hacer un dolor, me dije para mis adentros observando a una alegre Orimoto, una fría Yukinoshita y a una Yuigahama actuando extrañamente, en verdad que tan bastardo fui en mi vida anterior como para merecer esto.
Nota: capitulo sujeto a leves cambios, no habrá nada demasiado brutal solo aclarar ideas o situaciones cosas por el estilo
[1] si lo sé es estúpido, pero el impulso de idiotez es más fuerte, ¡demándeme!
Gracias por leer
