Capitulo 14

El amor de un chunni parte 3

Celos, primitiva reacción, de deseo, de posesión, de anhelo, hacia un individuo objeto de afecto, deseo retorcido del monopolio de las relaciones, tal vez también muestra de afecto, turbio como las aguas sedimentadas de la amazona, ¿Qué nos incita tales emociones?, inseguridad o posesiva acción.

Yuigahama observaba la causante de las turbaciones en su corazón, la castaña chica llamada orimoto Kaori, con ojos desafiante y fingida sonrisa, sentada lo más cerca que le permitía Hiki siempre tan distante de ella o de cualquiera otra, siempre sereno, siempre solo, o esa era su imagen más o menos de él, las expectativas es un amante cruel, ella lo sabía ahora que lo veía nervioso por segunda vez y no por ella sino por la chica frente a ella, tales pensamientos, eran mezquino y egoísta de su parte, pero aún estaban ahí, acechándola en la oscuridad de su ignorancia, con su deseo de saber impulsándola como única luz de bengala entre tanta tinieblas.

-(suspiro), b…bueno déjame presentarlas de nuevo-

Dijo Hiki calmando el temblor de su voz, la curiosidad la mataba, quería saber, conocer su historia, más Hiki no se lo permitiría, no ahora, era demasiado reservado para su propio bien, esto solía molestarla aun, aunque lo entendiera.

-Orimoto, están son mis compañeras de club, Yukinoshita Yukino y Yuigahama Yui

Compañeras, no sabía porque le molestaba la palabra, pero, cual astilla le estaba causando dolor.

-Yukinoshita, Yuigahama ella es orimoto Kaori, una ex compañera-

-Pueden llamarme Kaori-

Intervino orimoto con ese habitual entusiasmo que tiempo atrás lo había engañado.

-Un placer conocerla orimoto-san-

Dijo Yukinon siendo tan forman como solía serlo. Yukinoshita observaba a la alegre chica con curiosidad genuina, mientras Hachiman se mantenía nervioso, intentado, pero sin tener mucho éxito al lograrlo, ¿Cuál podría ser la historia de ese chico que ya era pasado en su propio relato?, su curiosidad era genuina, no más, no menos.

-Un gusto Kaori-chan-

Había cierto aire de descontento de parte de Yuigahama, si Kaori era o no consiente de esto, no lo demostró.

-El placer es mío Yukinoshita-san, Yuigahama-san-

Respondió Kaori alegremente.

-Es una vista, extraña no crees Hikigaya, ¿que diría los otro si te vieran ahora?, de solo pensarlo me hace querer reír-

-Si muy gracioso-

Respondió Hikigaya con sarcasmo implícito, más esto no pareció darle importancia la jovial chica.

-Orimoto, no deberías atender a los demás clientes-

Por favor vete, eran las palabras tras bambalinas, las cuales no pasaron desapercibido por todos los presentes, podría objetar que estaba siendo un idiota, pero, aquí es donde me pregunto, que harían ustedes en mis zapatos.

-A claro Hikigaya-

Respondió ella sin demostrar desagrado aparente, aunque algo decaída.

-Pero, primero, me podría dar tu número, quisiera ponerme al día contigo, ¿qué te parece? –

Claro que no, fue lo que pensó, pero las palabras se negaron a salir, no quería caer de nuevo en este viejo juego, pero, no podía ir en su contra, no de ella por lo menos, ¿Por qué en momentos como esto era que su cobardía salía a frote?, atrapado en la jaula de este sentir, pensé que lo había olvidado, que era una página más en el pasado de su historia, al parecer no fue así.

-Claro-

Le dije entregándole mi teléfono, ¿Qué tan idiota puedo llegar a ser?, pensó sabiendo ya la respuesta, aunque queriendo ignorarla.

-Bien hablamos luego, Hikigaya-

Con eso dicho le hiso entrega de su teléfono ante los ojos de sus dos compañeras de club, marchándose hacia otra mesa.

-Hiki-

-Parece que tienen historia Hikigaya, quien lo hubiera creído-

Menciono Yukinoshita, sabiendo lo que su amiga quería preguntar.

-¿Porque lo dices?, Yukinoshita-

-¿Por qué dices?, Hikigaya, donde hay Humo hay fuego-

Se limitó a recitar tales palabras.

-Olvídense de eso, estamos aquí para ayudar a Zaimokuza con su enamoramiento, no para hablar de mi-

-Pero Hiki-

-Hikigaya tiene razón-

Interrumpió Yukinoshita a su amiga, sabiendo que no quería hablar de ello, como quien dice, hay cosas que no se pueden enfrentar.

-También tu Yukinon-

Protesto Yuigahama algo de caída, pero ante la negativa de sus dos compañeros solo le quedaba rendirse. Por su parte, Zaimokuza parecía estar divirtiéndose tecleando en su portátil, y cada vez que ordenaba algo la misma camarera, Ebina Hina si lo que decía Yuigahama era cierto, acudía a él, hablando los dos brevemente antes de volver ambos a sus trabajos, no sabía de qué hablaban ambos, pero, juzgando por su comportamiento, parecían divertirse, vea pues, parece que tienes una oportunidad Zaimokuza. Con esa conclusión decidieron replegarse.

Era pasado la vespertina hora, la oscuridad dominaba, las luces artificiales la enfrentaban, con suma gallardía, pero las sombras, aún permanecían. En un Burger King algo lejos de la cafetería donde se encontraban anteriormente, los cuatros se encontraban.

-Bueno, viendo como interactuaban, puede que tenga una oportunidad Zaimokuza-

-¡En serio Hachiman!-

Respondió con el brío de diez hombres, mientras sus ojos parecían brillar con el fulgor de una estrella.

-Solo es un tal vez, no te emociones tanto-

-Hikigaya tiene razón-

Intervino Yukinoshita.

-Impresionantemente no parece que tenga desagrado hacia tu persona, ahora solo queda trazar un plan, para que te ganes su favor, Yuigahama, ¿podrías contarnos todo lo que sabes sobre Ebina-san?-

No hubo respuesta, mirándola descubrimos que parecía estar espaciada, juro por el yisus que veo humo salir de su cabeza, no te presiones Yuigahama podrías lastimarte.

-Yuigahama, Yuigahama, Yui-

-¡Eh!, lo siento Yukinon, me espacie un poco, que decías-

-Estás bien, Hikigaya te está pegando sus malos hábitos-

-Hey estoy aquí sabes, no soy contagioso-

-Eso aún no se sabe-

Respondió ella meneando su cabellera de ébano.

-Por el bien de la humanidad llevare a cabo la investigación, Hasta entonces será mejor que te abstengas de cualquier contacto humano-

-Oh veo, estas tratando de decir que me quieres para ti sola, me siento alagado-

Hubo un pequeño sobresalto en Yuigahama, algo imperceptible para los presentes.

-Que horrible tergiversación de mis palabras Hikigaya, hace que me den ñañaras-

Respondió ella sacudiéndose la idea.

-En todo caso, Yuigahama-

-Si Hiki-

-¿Que nos puedes contar sobre Ebina?-

Hubo un breve silencio mientras ella se mantenía mirándolo.

-Bueno-

Rompió el contacto.

-Hina, siempre ha sido algo reservada-

Continuo deforma para responder la pregunta.

-Siempre se mantiene al margen, ahora que lo pienso, nunca la he oído hablar de sí misma-

Respondió ella rememorando sus interacciones con su "amiga" se encontraba visiblemente decaída ante la idea, que en verdad no la conocía.

-Nunca habla de si en verdad-

Tales parables no parecía estar dirigida a su amiga

-Así que trata de mantener a los demás al margen de su zona de confort-

Declaro Yukinoshita, llevándose su mano al mentón de forma pensativa.

-Si es así, entonces Zaimokuza representa aquel, con el que puede hablar abiertamente-

Fue a la conclusión que ambos, Tanto Yukinoshita, como Hikigaya llegaron.

-Aquel con el que no tiene que fingir, pareces estar en una buena posición Zaimokuza-

Zaimokuza pareció entusiasmarse brevemente.

-Por ahora hay que mantener las cosas así, eventualmente, Pasaremos al paso dos, el cual será el más importante, Ya que será el momento de pedirle, una salida "amigos" como excusa para una cita-

-Concuerdo con Hikigaya-

Intervino Yukinoshita.

-Hasta entonces hay que perseverar y prepararnos para la eventual primera cita-

-Zaimokuza-

-Si Hachiman-

-Tendrás que seguir y ganarte su completa confianza, por otro parte Yuigahama-

-Si Hiki

Respondió ella al llamado

-Tú te encargaras del reconocimiento, Tendrás que hacerle preguntas más personales, nada llamativo o podría desconfiar-

-Entiendo Hiki-

-En cuando a Yukinoshita y yo veremos qué podemos hacer con la información de nos des, ¿alguna duda? -

No hubo replicación alguna a sus palabras.

-Bien, demos por concluido el día de hoy-

Separándose de tanto Zaimokuza como Yukinoshita, Hikigaya y Yuigahama eran los únicos que quedaba, caminando lado a lado por las iluminadas calles, solos con la compañía del otro, ya que sus casas no se encontraban tan lejos la una de la otra como se podría pensar.

-Hiki-

Rompió ella el silencio entre los dos.

-¿Fue ella?-

Fue una rara pregunta, pero su significado adyacente está implícito.

Mirándola a sus castaño ojos supe que no se retractaría.

-Si-

Fue todo lo que respondió.

-¿Aún hay algo?-

-¿A qué se deben estas preguntas Yuigahama?-

Cuestiono al sentirse interrogado.

-Es…curiosidad-

-La curiosidad mato al gato, sabes Yuigahama-

-Solo responde por favor-

Había cierto aire de demanda, a pesar de su dócil pronunciación de sus palabras, posando su atención en ella, la descubrió actuando con aires de inocencia mirándolo con sus grandes y vividos ojos, sabía que su intención era apelar a su lado protector, con otra persona o en otro momento, la hubiese despreciado, aun así, ya no podía hacerlo, no con ella por lo menos, parece que después de todo no he aprendido nada, y eso lo asustaba.

-¿Hay algo he?-

Se tomó unos cuantos segundos para pensarlo.

-Mentiría si dijera que no-

Yuigahama sufrió un breve sobresalto, pero, decidió ignorarlo.

-Aunque son solo cenizas de un fuego ya apagado-

-Entonces una braza, ¿puede aún estar latente? -

-Estas muy curiosa este día Yuigahama, si no te conociera pensaría que sientes algo por mi-

Pronuncio con tal descaro, queriéndolo pasar por una broma, Yuigahama mostro sorpresa, cierto nerviosismo y descontento ante lo dicho.

-Idiota-

Fue todo lo que dijo y estaba en lo cierto, idiota es una perfecta palabra para describirlo, esa fue una larga noche.

Siempre he visto a Yuigahama, como alguien celosa, insegura y egoísta, y por eso me gusta su personaje.

Gracias por leer