Buenas noches a todos. ¡Felices fiestas a todos! y os doy la bienvenida a mi nueva historia "Detective Conan. El caso CELTs" un fic cargado de lo mejorcito: misterio, amor, pasados oscuros, una historia de amor conmovedora, secretos inconfesables y una hermosa carta sobre la reconciliación, el perdón y la busqueda de la verdadera felicidad; debido a que estamos en unas fechas donde pasarla con los amigos y la familia es muy importante. Aquí os dejo el prologo, espero que os guste.¡Un fuerte abrazo y felices fiestas a todos!
¡ATENCIÓN! La siguiente historia que están a punto de leer es un fan fic sin animo de lucro que esta solamente para entretener aquellos fans de Detective Conan que buscan pasar un buen rato. Los derechos de reproducción, caracterización de los personajes no me pertenecen a mi, sino al gran Gosho Aoyama, creador de la serie y que espero que pueda seguir escribiendo muchos años mas (¿Llegara a superar con su obra al Mortadelo y Filemón del magistral Francisco Ibañez en numero de años? Da Igual, sea como sea, detective Conan ya esta dentro del Olimpo de los mejores cómics de la historia) ¡Comenzamos!
Prologo. El niño que vino de la lluvia
21:00 p.m. jueves.- Casa de profesor Agase. Distrito 2. Bloque 22. Ciudad de Beika (Tokio)
Esa noche, antes de que empezase todo, el profesor y Ai se disponían a cenar. No era mucho para los pocos conocimientos de cocina que tenían, pero hicieron una buena comida que consistía en: salmón con arroz y ensalada. Ai era una mujer que le gustaba mantenerse a dieta, parte de su conocimiento se lo agradece a las comidas ligeras que llevaba consumiendo desde su estancia en estados unidos antes de pertenecer al equipo de desarrollo en la organización.
Todo lo contrario era Agase, el y la comida sana no se llevaban muy bien. Estaba un poco harto de que su ahijada le obligara a comer todas las noches la misma comida. Suspira al recordar las veces que iba al restaurante de ramen de la esquina, servían unos fideos tan geniales que ya solo con pensarlo le rugía el estomago al pobre profesor, por eso cada noche era la misma letanía
-Ai, estoy harto de comer verduras ¿Porque no lo dejamos por esta vez y vamos al restaurante de la esquina a por unos buenos ramen? - dijo entre suplica y esperanza.
Ai seguía comiendo tan tranquila su verdura, que al oír las palabras del profesor se le hincho un poco la vena que tenia en su cabeza, siempre era la misma escusa, aun por encima que me preocupo por el ¡Menudo desagradecido! Tomo aire para tratar de no ocasionar un conflicto aun mayor y dijo calmada.
-Profesor se lo he dicho un montón de veces, esta a dieta, y no puede comer nada mas que no sea verduras o pescado- dijo con una voz calmada.-Un ramen pondría en peligro su salud tan pronto como empiece a comer la segunda taza-
-Venga, venga Ai. no exageres. Solo es un día- dijo el profesor haciendo como si todo aquella discusión fuese exagerada.-Luego con un poco de ejercicio se baja, todo controlado-
- ¿No tiene idea de la cantidad de calorías que tiene un ramen?¿Verdad?- dijo con una voz amenazante clavando su mirada filosa en el pobre profesor, ahora asustado por las palabras que acababa de decir.-¡Anda! Deja de quejarte y como-
Agase comenzó a llorar exagerando un montón la situación y por un momento pensó " Siento lastima por el marido que le toque, no vale cualquiera, necesitaría a uno que sea muy paciente con ella y aguante sus quejas de madre mandona, sino veo un inminente divorcio a la vuelta de la esquina" Mira el plato, traga saliva y antes de que pudiera probar un bocado de salmón, salvado por la campana. Llaman al timbre.
Sus miradas se dirigieron sorprendidas a la puerta del fondo y Agase se levanto, extrañado de que esperara visitas a esas horas. Conan había estado en la casa ayer para probar las nuevas actualizaciones de los artilugios y no había organizado ninguna quedada con la liga juvenil de detectives, ¿Entonces quien podría ser?
-Que raro, ¿quien sera a estas horas de la noche? ¡Y con la que esta cayendo!- pregunto extrañado acercándose a la puerta. Al abrirla, se sorprende al ver parado frente suya a un niño que tendría mas o menos la edad de Conan y Ai, vesta una gabardina azul oscuro y unos vaqueros cortos azules ajustados, estaba sin paraguas e iba empapado desde la cabeza hasta los pies. Al profesor casi le da algo al verlo así, iba a invitarlo a pasar, pero entonces el niño levanta su mirada dedicándole una sonrisa cansada al profesor.
-Buenas noches, lamento molestarle a estas horas de la noche, pero ¿vive aquí alojada una joven que se llama Shiho Miyano?- pregunto el niño con caballerosidad.
-¿Ehh?- Fue lo único que se le escapo de la boca al profesor mientras parpadeaba rápidamente sus ojos atraves de los cristales de sus lentes. "¿Ese niño acaba de decir lo que creo...?"
-¿Quien es profesor?- fue interrumpido por la voz de AI al fondo en la cocina.
El niño escucha la voz y su sonrisa se animo bastante, al parecer aquella voz la reconocía y parecía sentirse satisfecho; en cambio el pobre profesor estaba paralizado en su lugar. Conocía la identidad de su ahijada "¿Quien demonios es este crió? Ai nunca me contó que tuviera hermanos o familiares tan pequeños. Solo hay una respuesta, este niño es un miembro de la organización, pero entonces...ya habrán descubierto los efectos del veneno y han venido a por Ai. Mierda ¿Que voy ha hacer ahora?"
Iba a decir algo que tratase de negar todo lo relacionado con Shiho Miyano, cuando se temió lo peor al ver a Ai aparece detrás de el enfadada. Agase ,quien continuaba observando al niño, le sorprendió ver que su rostro se iluminaba en cuanto apareció Ai de la nada; pero todavía no se dio cuenta del niño.
-Profesor, ¿Se puede saber porque tardas tanto en responder?- Ai mira la cara aterrada del profesor y ve que este le hace señas con su mirada hacia al crió empapado que estaba delante suya, ella mira al niño con sorpresa al verlo todo empapado, pero enseguida noto cierta familiaridad en el, frunce un poco su mirada tratando de aclarar su mente "Este niño..." pero para su sorpresa, aquel misterioso niño contesto.
-Hola Shiho, cuanto tiempo- dijo el niño con un leve susurro -¿No me reconoces?-
Los ojos del crió y los de Ai se conectan, una serie de flashes aparecieron en la mente de la niña: Un día de lluvia en una terraza mientras las gotas chocan contra su cabello creando en ella una sensación de euforia; unas escaleras de emergencia de un sitio desconocido donde compartía su sitio con un chico mas mayor que ella y que le sonreía sin motivo alguno y un aeropuerto vació, triste, sin la presencia de quien mas esperaba... Todos ellos eran recuerdos que creyó haber enterrado en lo mas hondo de su corazón y ahora habían vuelto a su vida para perturbarla, como aquel muchacho que se encontraba parado frente suya en aquel mismo momento. "No puede ser" pensó paralizada reacciono temblando en el sitio con los ojos bien abiertos.
-Ryouri-kun...- susurro confesando el nombre del niño dolida, mientras la estancia se sumía en un silencio incomodo.
Continua en el primer capitulo: Recuerdos de un amor imposible.
Muchas gracias por leer este primer capitulo, ha sido bastante corto, pero espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente numero. Un abrazo a todos.
