Falta

Sus subordinados pensaron que no sería mala idea salir todos a tomar algunas copas, teniendo en cuenta que al otro día era festivo y no tendrían que trabajar. Iba a negarse hasta que Riza aceptó ir, por insistencia de su amiga Rebecca, no iba a desperdiciar una oportunidad de estar con Hawkeye en un ambiente informal.

Quedaron de encontrarse todos en un bar del centro de la Ciudad a las 20:30. Afortunadamente, Ciudad del Este no era tan ajetreada como Central, y si bien había bares, estos eran acogedores y no tan bulliciosos. Lograron encontrar una mesa que los albergara a todos, Havoc, Breda, Fuery, Falman, Rebecca Catalina, él y Riza.

-Y entonces me atrapó el entrenador saliendo del cuarto, y como castigo me hizo dar 80 vueltas al campo de atletismo, creo que nunca tuve tanto miedo de morir. - Havoc río mientras terminaba de contar su travesura de la Academia, colarse al cuarto de chicas para estar con una que lo volvía loco.- Yo hice eso muchas veces, nunca me atraparon, siempre la que tenía que cuidar los pasillos estaba roncando en la silla ¿Recuerdas Rizz?.- Roy vio a Hawkeye sobresaltarse con la pregunta de su amiga, despertó su curiosidad.- Si, recuerdo que eso me contaste, Rebecca.- El tono que usó para el nombre de su amiga se parecía mucho al tono que usaba con su rango cuando lo regañaba por no estar trabajando. Rebecca estalló en una carcajada y la codeó en el brazo. - ¡Anda! No te hagas la tonta Rizz, si tú también hiciste buen uso del sueño pesado de la Señora Baxter… ¿O no te suena el nombre Nicholas? - Sonrió maliciosamente y pudo ver como Riza la fulminaba con la mirada, evidentemente no quería hablar de ello, pero él se moría por escuchar… ¿Celos tal vez? - Teniente, ¿así que usted también se ha metido a los cuartos de los cadetes varones? Jamás lo hubiera pensado. – Le dijo apurando su vaso de Whisky, tal vez el tono del comentario no fue el mejor, porque ahora él quién era fulminado por la mirada de Hawkeye, pero logró su cometido. - Si, lo hice, pero solo fue una vez…-Se sentía divertido, pero debía reconocer que no le había gustado escuchar eso, era bastante absurdo lo que sentía. – ¡Ay Rizz no te hagas! si fue más de una vez, ¿No recuerdas que lo volviste a hacer porque te daba lástima el pobre idiota? - Podría jurar por la Verdad, de que, si los ojos de Hawkeye fueran armas, Rebecca ya estaría llena de agujeros. Parecía que el cobrizo de su iris había sido reemplazado por llamas, llamas como las que él sabía manejar. - ¿Lástima Teniente? ¿Tuvo sexo con un muchacho por lástima? Usted sí que es una mujer considerada. – Si bien intentó ser irónico y gracioso, su voz dejaba entrever una ligera molestia, notó como ella fruncía más el ceño, antes de que pudiera acotar algo, Rebecca intervino. - Ay pobrecito Nicholas, él estaba tan enamorado y tú le rompiste el corazón Rizz. Estaba loco por ti, con solo una vez, debes ser muy buena en eso amiga. - A Roy se le atoró la garganta con el comentario de Catalina, y ella solo sonreía triunfal, lo había hecho a propósito. - ¡Rebecca! Te agradecería que no hicieras comentarios de esa índole. Y Nicholas no estaba enamorado, solo estaba encaprichado. –

¡Ah había olvidado que el pobre era virgen! – Exclamó Rebecca, demasiado fuerte. Ese comentario bastó para que Riza escupiera todo su trago y para que a Roy se le subieran los celos hasta las orejas. - Oh, vaya Hawkeye así que eres una corruptora de inocentes, ¿quién lo hubiera imaginado? - Acotó Havoc danzando su cigarrillo en los labios mientras Breda se reía, Falman fingía que no había oído nada y Fuery simplemente quería huir. Riza se levantó de un salto, estaba enojada y avergonzada, se notaba a leguas. - Eso es todo, me voy. Buenas noches. Gracias por la velada, Rebecca. - Tomó sus cosas y salió por la puerta del bar, Roy se levantó y la siguió mientras dejaba a los demás en el bar desconcertados y algo divertidos.

- ¡Teniente! ¡Espere Teniente! - Le gritó, pero ella seguía caminando a paso rápido, lo escuchaba, claro que lo hacía, pero había elegido ignorarlo; no quería correr y obligarla a detenerse, podría ganarse un balazo en su preciado cuerpo si lo hacía. - Riza detente por favor. – Cuando escuchó su nombre se detuvo, pero no se giró hacia él. - ¿Qué quiere? Estoy yendo a casa ¿acaso no ve? - Su voz denotaba una furia que tal vez sería mejor no enfrentar, pero ya estaba ahí y él había contribuido para que estuviera así. - No era necesario que te fueras así, no es un crimen dormir con alguien por lástima o que sea su primera vez contigo. – Evidentemente había algo del asunto que a ella le daba culpa, pero no entendía qué era. Después de todo, era normal a cierta edad encontrarse en situaciones diferentes respecto al sexo y si la otra persona estaba de acuerdo, no había nada malo en ser la primera experiencia de alguien más. - Siempre me sentí mal por lo que hice con Nicholas, pero nunca se lo dije a Rebecca, simplemente le dije que quería divertirme y él buscaba otra cosa. - Eso era lo más normal, de hecho, creía que esa era la razón por la que su Teniente se sentía mal más teniendo en cuenta su personalidad, pero evidentemente como todo en ella, las cosas eran diferentes. - Cuéntame si quieres, yo no puedo juzgarte, dudo que sea peor que las cosas que yo pude haber hecho, o que digo que he hecho. - Se acercó más a ella sonriendo, y vio lo seria que estaba, lo miró y en seguida ocultó los ojos; nunca hacía eso. - Yo…Me involucré con Nicholas porque…- Suspiró. - Me recordaba mucho a alguien. Me siento mal porque hice todo, pensando en otra persona. - Ella no tuvo que decir de quién hablaba, él ya lo sabía. Se sintió por un lado feliz de saber que lo que ella sentía por él era tan intenso, pero no pude evitar sentirse mal por el muchacho, aunque nunca se hubiese enterado. - Bueno, en eso estamos iguales. Yo también he estado con algunas mujeres porque me recordaban a alguien. - Se colocó frente a ella y finalmente lo miró, ella también entendía sin que él pronunciara el nombre. - Pero no importa el cabello, los ojos, siempre falta algo y terminas sintiéndote insatisfecho. - Comentó él tomando uno de sus mechones rubios entre los dedos, ese rubio que parecía tan normal pero que cuando quería encontrarlo en otro lado, nunca lo lograba. - Pero siempre falta algo. - Confirmó ella, mirándolo a sus ojos oscuros que parecían de un color tan común, hasta que intentaba encontrarlos en otro lado y nunca lo lograba.

Este se relaciona directamente con el anterior *nomedigas*

Quise subirlos juntos para que se entienda de lo que hablaban y para cerrar el 2018 con Royai, nos vemos la próxima!