Hermione caminaba por el pasillo desierto a medianoche con paso apresurado dirigiéndose a su sala común tratando de hacer el menor ruido posible

-Dios como fui tan descuidada de quedarme hasta tan tarde en la biblioteca.- acerco lentamente su mano a su entrepierna y presiono suavemente. - Mm, pero esta maldita cosa solo hace que se me olvide el tiempo y no me concentre en lo que debería, es tan... - corto las palabras al morder levemente su labio y dirigir su atención a buscar en el bolsillo de su túnica un pequeño control que hacia juego con ese extraño aparato que descansaba dentro de ella. Tan concentrada estaba buscando dicho control que no se dio cuenta de la presencia de otro persona hasta que fue tarde.

Ambos muchachos chocaron de frente cayendo al suelo y junto a ellos salió disparado ese pequeño control, muy cerca de la mano del joven Slytherin, la serpiente maldecía por lo bajo cuando observo ese cuadradito junto a él y no dudo en agarrarlo para observarlo más de cerca.

- Auch me dolió. - La castaña gimió de dolor mientras se frotaba la zona del golpe.

Malfoy levanto la vista al reconocer esa voz

- Oh Granger, ¿otra vez paseando a estas horas? Parece que la perfecta prefecta sangre sucia no es tan perfecta y quiere ser castigada o que le quiten sus preciados puntos a su casa. - termino con una sonrisa maliciosa.

- Maldito hurón, cierra tu maldita boca, después de todo tú también estas en un pasillo lejos de tu sala común y a una hora prohibi... - Hermione quedo muda cuando levanto la vista y noto que en la mano de Malfoy se encontraba su tan preciado control.

- ¿Qué paso Granger? ¿te comieron la lengua los ratones? - Siguió la mirada de la leona y se dio cuenta que se dirigía a ese pequeño y extraño artefacto que él tenia en su mano. Su sonrisa se ensancho aun mas

- ¿Quieres esto acaso, Granger?

- Malfoy eso es mío, quiero que me lo devuelvas. - le extendió la mano esperando que se lo devuelva.

Él se acomodo en el lugar, puso una mano en su barbilla e intercalaba miradas entre el control en su otra mano y la leona - ¿Y que vas a hacer si no quiero?

- Malfoy, no estoy para tus juegos estúpidos. -Hermione trato de quitárselo, pero el Slytherin era más grande y fuerte.

Mierda porque no traje mi varita conmigo pensaba la castaña mientras analizaba como hacer para conseguirlo

- Si piensas que de esa manera absurda lo vas a conseguir , debo decirte sangre sucia que me decepcionas, creí que eras más inteligente que eso. Pero como soy misericordioso y bondadoso solamente tienes que ponerte de rodillas, suplicarme y pedirme que te devuelva esta extraña cosa.

Hermione en un intento desesperado por quitarle aquel objeto se abalanzo sobre el hurón y este en un movimiento rápido por impedirlo accidentalmente apretó un botón de esa extraña cosa.

De pronto por donde se encontraba la leona se escucho como una leve vibración seguido de un sonoro gemido de la chica, no era de dolor, sino un gemido de placer pero el slytherin no entendía a que se debía si él no había hecho nada, solamente apretó ese extraño objeto.

al percatarse de lo que acababa de suceder, Hermione cubrió su rostro con las manos en un vano intento de ocular el sonrojo de su rostro.

- Maldito Huron devuélvemelo, no es para que juegues con eso.

Malfoy seguía sin comprender lo que sucedía, en un impulso de ver si su sospecha era cierta y tratar de escuchar nuevamente ese sonido tan sugestivo de los labios de la castaña volvió a presionar el botón de esa cosa sin despegar sus ojos platinados de esos ojos color caramelo, que ante esta situación parecían de un caramelo derretido muy tentador.

Hermione largo un gemido aun más sonoro que el anterior y llevo sus manos a su entrepierna. Él no entendía como ese simple aparato lograba sacar tal glorioso sonido de esa pequeña niña mojigata, aunque con esas mejillas sonrosadas y esos leves gemidos que escapan cada tanto de sus labios lo hacían darse cuenta que no es la muchacha pura que aparentaba, sino que es una mucho mas pervertida y ese pensamiento hizo que algo dentro de él empiece a calentarse.

- Malfoy, por favor, si no quieres dármelo aunque sea mantén ese mismo botón presionado por unos segundos. - decía la castaña con una respiración irregular debido a las vibraciones que sentía.

Draco la miro de manera arrogante e intensa, reclinándose contra la pared.

- ¿Por qué debería hacer eso, Granger? - mientras levantaba la ceja izquierda y presionaba el botón nuevamente.

La leona presiono sus piernas con fuerza tratando de contener los gemidos que buscaban escapar de su boca sin mucho éxito.

- Malfoy... porrr favorr mantenelo presionado- le pidió entre jadeos.

Malfoy le sonrió arrogantemente. - Y yo ¿que ganaría si hago eso?.

Hermione hablo con la voz entre cortada - Lo que sea, pero por favor paralo.

- Bueno, entonces quiero que me expliques ¿Qué es esto? y ¿Por qué te vuelve tan cachonda, Granger? y ni se te ocurra no querer decirme, porque no pienso devolvértelo.- para demostrar su autoridad vuelve a presionar el mismo botón.

La Gryffindor asiente varias veces con la cabeza mientras sigue gimiendo, tratando inútilmente con su mano de taparse la boca, para que no se escuchen las cosas que escapan de su boca.

Malfoy entonces mantiene apretado ese botón y la extraña vibración se deja de oír, mientras que la castaña cae lentamente al suelo de rodillas y trata de recomponer su respiración.

- Bien Granger, estoy esperando.

- Es un aparato muggles nomas. -le dice aun agitada, por lo que Malfoy al no estar conforme con esa respuesta la agarra como un costal de papa sobre su hombro y la mete en un aula desierta.

- Granger, Granger esto es muy simple me explicas como corresponde o volveré a presionar esto hasta que tu preciosa boquita se digne a explicarme correctamente, o mejor aún, ¿quieres que meta mis dedos en tu vagina para inspeccionar a que se deben tus lindos y calientes gemidos? Seguro debes estar muy mojada.

Hermione abrió los ojos como plato, pero no fue capaz de pronunciar ninguna palabra.

- Creo que es lo que buscas, después de todo note como apretabas las piernas y colocabas tus manos justo ahí cuando tocaba este aparato. No soy ciego ni tonto, Granger.

- Está bien hurón te explico pero aleja tus malditas manos de mi.

El Slytherin no pudo contener una carcajada ante la respuesta de la leona.

-Es un aparato muggle, que emm utiliza la gente... una parte se mete dentro y la otra lo maneja mm - piensa como puedo decirselo mientras se sonroja levemente y agacha la cabeza para finalmente hablar - Es para auto complacerse. Ya te lo explique así que agradecería que me lo devuelvas para irme antes que alguien nos descubra por romper las reglas.

- Granger, Granger nunca pensé que una mojigata como tú, usaría algo como esto, sí que son ingeniosos los muggles y yo creyendo que eras una dulce y angelical virgen, cuando en realidad eras una traviesa gatita que le gusta divertirse sola, pero eso no está bien Granger es mejor jugar de a dos. - Una sonrisa apareció en el rostro de la serpiente y rápidamente coloco un hechizo silenciador y cerro mágicamente la puerta para que nadie interrumpa.

La leona levanto la vista al percatarse de esto.

- Ahora Granger, vamos a divertirnos un poco.

Hermione quedo estupefacta ante esto, por un segundo iba a buscar su varita en su túnica, pero recordó que se la olvido en su sala común.

-Malfoy déjate de bromas y salgamos de aquí, recuerda que soy una sangre sucia y te puedo contaminar con mi suciedad.

Pero Draco se veía muy determinado mientras caminaba hacia ella, no le quitaba los ojos de encima.

-Para Malfoy, mierda, te estoy hablando.

Malfoy presiono el botón varias veces seguidas, mientras se relamía los labios observando como la Gryffindor se cubría la boca, en otro vano intento para no dejar escapar ningún gemido, su cara se tornaba roja lentamente y trataba de sacarse aquel pequeño artefacto que estaba dentro suyo, pero cada vez que acerca su mano, la presión sobre el vibrador solo la calentaba más.

El Slytherin ante esta imagen se sentía completamente extasiado, era una imagen que nunca creyó ver y esperaba nunca olvidar. Cuando estuvo junto a ella le hablo lentamente y cerca de su oído

- Granger, me importa muy poco en este momento el status de tu sangre, solo quiero verte retorcer de placer y escucharte gemir. - No le dio tiempo a que la castaña hable, se abalanzo directamente a sus labios, besándola desesperadamente, en un principio ella no le correspondió por la sorpresa, trato de empujarlo, de resistirse, pero el calor que emana solo la hacía desear mas, por lo que finalmente termino cediendo.

Draco lentamente descendió dejando besos húmedos por su mentón hasta llegar al cuello, dejando algunas leves mordidas que solo provocan que los gemidos sean aun mas sonoros de parte de Hermione, despacio metió sus manos bajo la camisa de la muchacha, comenzando a tocar su cuerpo, lentamente se fue deshaciendo de uno en uno de los botones, luego saco el sostén de la chica y empezó a masajear sus pechos mientras jugaba con el cuello de ella. la castaña se encontraba en un placer absoluto, las caricias de Malfoy le quemaban la piel, sus besos y mordidas la mojaban aun mas si eso era posible,ya le era imposible contener cualquier sonido o gemido que saliera de su boca, era tanto el calor que sentía que le constaba moverse, tan así que se encontraba aferrada al Slytherin.

La serpiente, abandono el cuello de la chica y dirigió su mirada hacia los pechos de ella. Los observo por unos instantes, no eran grandes ni pequeños, le parecían del tamaño justo para ser comidos, por lo que comenzó a pasar su lengua sobre ellos, jugando de a uno con el pezón, dejando leves mordidas y chupándolo. Con una mano recorría el cuerpo de la muchacha explorándolo y con la otra seguía jugando con aquel aparato que controlaba los gemidos de la chica.

Abandono su deleite de chuparle los pechos a la leona para volver despacio a su cuello, donde le paso lentamente la lengua, haciendo pequeños círculos con ella, para luego dirigirse al lóbulo y aprisionarlo en su boca, ante esta acción pudo escuchar como en un leve gemido la Gryffindor decía su nombre.

-Granger, gimiendo mi nombre solo logras que me caliente más. - Acerco su entrepierna con su abultado bulto sobre la zona sensible de la castaña. Hermione se encontraba sorprendida al sentir lo duro que él estaba y era solo por ella, una sangre sucia.

El Slytherin no perdió el tiempo y comenzó a devorar salvajemente la boca de la castaña, con su mano, usando dos dedos, y su boca empezó lentamente a recorrerla desde el cuello, pasando por sus pechos, deteniéndose para atenderlos como corresponden, tocandolos, pasando su lengua y mordiendo, para descender hasta su vientre y detenerse a jugar con su ombligo.

La leona ante esta situación por impulso se refregaba contra el abultado miembro de Draco, se sentía tan bien esa fricción que no podía parar.

Malfoy sintió el calor, la humedad y las vibraciones que desprendía esa zona de Hermione y no pudo contenerse más. Bajo su mano y se coló entre sus bragas para meter lentamente un dedo dentro de la castaña.

-oh, por dios Malfoy. - La castaña no paraba de gemir y moverse en torno al dedo de la serpiente.

Draco se sentía satisfecho de tener a la Gryffindor en esta situación y gimiendo por su contacto, que no dudo mucho en mater otro dedo mas, iniciando asi una serie de movimientos al compás de las vibraciones, mientras volvía a besarla con desesperación, tragándose los gemidos que ella largaba.

Él emprende unos movimientos cada vez más rápidos, hasta que Hermione siente que ya no puede más, llegando al climax con un sonoro gemido en nombre del rubio y mojando toda la mano de él.

Malfoy retira lentamente su mano del interior de la castaña , para luego mantener presionado el control que apagan las vibraciones. La observa detenidamente hasta que sus miradas se conectan, sin pestañear ni apartar la vista se lleva lentamente la mano a la boca y frente a los ojos de la castaña lame de uno a uno sus dedos degustando de los fluidos de la joven.

- Nada mal Granger, para ser una sangre sucia sabes realmente deliciosa. - Al terminar de hablar la besa por última vez aunque mucho más suave y dulce que las otras.

Hermione lentamente se recupera y busca acomodar su respiración, pero él se acerco a su oreja y le susurra suavemente - La próxima Granger, mis dedos no van a ser lo único adentro tuyo. - el rubio se guarda el control en su bolsillo y antes de salir del cuarto se vuelve a dirigir a la chica

- Te salvas que aun no tenemos nuestra sala de prefectos, pero eso no implica que estés a salvo, si aun tienes intención de recuperar esto. - Mostrándole el control. - Y deseas tener una oportunidad de probar algo más que mis dedos, ven mañana a la medianoche a la sala de menesteres. Si no vienes es mejor que eso que tienes entre tus piernas lo guardes en algún lugar mejor, porque no sea cosa de que lo encienda otra vez para escucharte gemir. - Sin más cerró la puerta detrás de él y el aula quedo en silencio salvo la respiración de Hermione que aun se encontraba agitada.

Hermione una vez que se recupero, analizo lo que acababa de suceder, su enemigo durante todos estos años había descubierto su vibrador, la había tocado hasta llegar al clímax, por si esto no fuera suficiente le pidió verse nuevamente para terminar lo que iniciaron y para complicar aún más la situación a ella le gusto y estaba pensando seriamente en asistir.

Espero les haya gustado, falta una parte más de lo que sucede en la sala de menesteres. Si tienen comentarios constructivos son más que bienvenidos. Gracias por leer