El testigo inoportuno
Los habían enviado a buscar información sobre un intento de homicidio que se había dado hace unos días. Tuvieron que ir vecino por vecino del lugar a preguntar si habían visto u oído algo, si sabían de alguien que quisiera lastimar a la víctima.
No habían conseguido mucho, y eso estaba afectando su humor y el de Riza, quién se estaba mostrando más distante de lo necesario para no levantar sospechas durante la jornada laboral.
-Creo que este es el último, General. - Le dijo antes de tocar la puerta de la pequeña casa frente a ellos.
-Eso espero, este día ha sido una verdadera pérdida de tiempo. - Risa asintió.
La puerta de la casa se abrió dejando ver a un hombre más o menos de su edad, cabello castaño y un poco más alto que él. Antes de que preguntara lo obvio, Roy se presentó.
-Buenos días señor. Soy el General Mustang y ella es la Capitán Hawkeye, queríamos hacerle algunas preguntas sobre lo que sucedió en la calle Fritz hace unos días. - Para su desagrado, el tipo ni siquiera lo estaba mirando mientras le hablaba… Peor aún, no dejaba de observar a Riza con lascivia. Ella se aclaró la garganta para captar la atención del hombre hacia la conversación. -El General y yo quisiéramos pasar para hablar con usted...Señor. -
-Oh sí, claro pasa… Perdón, pasen. - La sonrisa del sujeto era irritante, había tanto ego en esa sonrisa que se sintió un hombre modesto en comparación. Ingresaron a la vivienda y se sentaron en la mesa del comedor por indicación del testigo. Le ofreció café a Hawkeye (solo a Hawkeye) quién lo rechazó secamente, y procedieron con las preguntas. Resultó que el sujeto además de ser increíblemente irritante, no era de ayuda para el caso. Más tiempo perdido. Este caso era sencillamente un callejón sin salida, no debería estar atendiendo este tipo de cosas, no con su cargo.
-Lamento no poder ayudar más. - Ni siquiera sonaba sincero con sus disculpas.
-No se preocupe. -
Podía percibir subir por sus puños una ira incómoda por el modo en que ese tipo miraba a Riza desde que llegaron. Indudablemente, Hawkeye también lo había notado porque estaba más seria y rígida que de costumbre. Se notaba su incomodidad, y eso era lo que más le enfurecía. Odiaba a los hombres que no eran capaces de leer a una mujer, de no percibir su incomodidad o su falta de ganas de tener su compañía. Era hora de marcharse.
-Bueno, es hora de que nos vayamos. Agradezco su cooperación. Andando, Capitán. - Le pareció ver a Riza destensar sus hombros como si le hubiesen quitado una pesada mochila de la espalda, cerró la libreta donde estaba tomando notas y se levantó de la silla.
- ¡Momento! Quería preguntarte tu nombre. - Se dirigió a Hawkeye, evadiendo totalmente su existencia.
-Creo recordar que el General Mustang nos identificó a ambos cuando tocamos a su puerta. - Había vuelto a ponerse tan rígida como antes.
-Si, por supuesto. Pero dudo que te llames Capitán, quiero saber tu nombre de pila. -
-No es de su incumbencia. - Respondió Riza como un latigazo. Roy no pudo seguir sin intervenir.
-Creo que basta con que sepa nuestros cargos y apellidos señor, ahora por favor si nos disculpa…-
-Bueno, si quieres que te llame así entonces está bien. ¿Qué te parece si salimos esta noche, Capitán? - Era la gota que rebalsó el vaso. Se recordó que estaban de servicio y que no se vería nada bien que golpeara a un testigo civil por invitar a salir a su subordinada. O tal vez sí, podría golpearlo… No, no podía, tenía que calmarse, contar hasta 10. 1, 2, 3, 4 contó para sí arqueó su ceja izquierda, para el ojo inexperto pasaría desapercibido, pero para los ojos de Roy Mustang era clara a mueca de disgusto. Lo observó de arriba a abajo, y rodó sus ojos como si la mera invitación de un hombre como ese la hubiese ofendido; ni siquiera le dio el gusto de responderle, simplemente comenzó a caminar hacia la puerta. Estaba orgulloso de esa mujer. Roy iba a seguirla cuando el hombre le habló.
-Vaya, pensé que los hombres del ejército se la pasaban bien con sus subordinadas, pero viendo el carácter de la suya veo que usted no fue afortunado. - La risa que acompañó el supuesto comentario jocoso solo consiguió enfurecerlo más. De nuevo quiso golpearlo. Mejor aún, quiso jactarse con malicia de que, de hecho, ella dormía entre sus brazos varias veces en la semana. Nunca había sido de esos que gustan de vociferar de sus logros románticos, pero con Riza era diferente, a veces se moría de ganas de que todo el mundo supiera qué había entre ellos. Pero no era el momento, aún no, y menos para humillar a un imbécil que no sabía cerrar la boca.
-Debería aprender a hablar con las mujeres señor. Si no se verá enfrentado a rechazos más duros que el de mi subordinada muy seguido. - Caminó hacia la puerta sin despedirse formalmente ni dejarle responder. Allí afuera estaba Riza, visiblemente más relajada que cuando estaba adentro, pero con una expresión de fastidio en la cara.
-Interesante idiota ¿No crees? -
-Dime que no tardaste en salir porque lo golpeaste. -
-Claro que no lo hice, pero ganas no me faltaron. -
-Podría haberlo golpeado yo. - Se veía más relajada a medida que hablaban y se acercaba a ella.
-Me hubiese gustado ver eso. - Riza le sonrió con cariño antes de percatarse de que estaban en medio de la calle. Ella dio dos pasos atrás y tomó distancia segura.
-Mejor al cuartel para preparar el papeleo de los testimonios de hoy General, sino se hará más tarde. -
- ¿Aún tenemos que hacer eso? Estuvimos todo el día entrevistando gente. - Dejó caer la cabeza hacia atrás, fastidiado. Solo quería irse a casa, no estaba acostumbrado a tratar con tanta gente en un día, lo habían agotado.
-Sí, tenemos que. Ahora andando General, cuanto más pronto terminemos, más pronto podemos ir a casa. - Puso un énfasis en la última parte de su oración que captó su atención y le sirvió para encontrar ganas de empezar a moverse hacia su lugar de trabajo.
-Claro Capitán, mucha razón.-
Otra semana, otro capítulo! Este es cortito, estuve un poco ocupada estudiando y no pude sentarme a preparar algo más largo (y mejor) pero espero les guste de todas maneras.
Gracias por siempre estar! Sin ustedes no seguiría subiendo realmente.
Nos leemos la próxima!
