—¿Entonces qué está pasando entre ustedes dos?

Volviéndome para mirar a Ino contesto:

—Sólo somos amigos. —Ella se ve escéptica.

Astutamente dispara:

—Lo que es seguro es que no pareció que el abrazo que le diste fuera entre amigos.

Me burlo.

—Oh vamos, ¡Dime que no parecía que necesitaba un abrazo!

Murmura:

—No lo habría sabido porque yo no estaba observando a Sasuke todo el día. No como alguien que yo conozco.

Trato de cambiar el tema.

—Pásame la manta, cariño —Quita la manta de sus pies y la pone sobre nosotras.

Estamos en mi asombroso sofá color crema suave mirando algún concurso de canto en la tele.

Después de que le di a Sasuke el abrazo que tan terriblemente él necesitaba, yo comencé a sentirme incómoda. Esto era porque cada ojo en la habitación nos estaban observando como los halcones que son. Itachi, Naruto, Hanabi y Mikoto que no podían ocultar su felicidad. Los rostros de Hinata, Ino y de las hermanas apenas contuvieron el shock. Y Ghost abiertamente estaba frunciéndome el ceño. No mucho tiempo después, inventé algunas excusas por las que las chicas y yo nos fuimos apresuradamente.

Trabajé por el resto de la tarde y en el camino a casa le pregunté a Ino si podíamos conseguir comida china para cenar. Ella estuvo de acuerdo.

Ahora, aquí estábamos, en mi sofá, mirando un reality malo en la tele y comiendo comida china directamente de los envases.

Ahh, esto es vida.

No podía pedir una mejor manera de pasar el fin de semana. Amo que Ino esté aquí para quedarse. Me siento segura sabiendo que ella está cerca.

Ino dice:

—Todo lo que estoy diciendo es que el único chico al que alguna vez te he visto abrazar así fue al Idiota. —Claro, ella se está refiriendo a Sasori.

Bear decide que es tiempo de encontrar un lugar más cómodo para dormir y salta al sofá para echarse en mis pies. Le doy unas palmaditas a su pequeña cabeza peluda y ronronea ruidosamente.

Yo digo:

—No sé qué decirte, nena. Sólo he tenido algunos amigos hombres y sólo los conocí por un corto tiempo antes de mudarme a Nueva York. Así que, supongo que tengo poca experiencia en lo que es o no es apropiado con un amigo hombre. Simplemente lo estoy tratando como te trataría a ti, Hana, y Hinata —Termino encogiéndome de hombros.

Tomando su comida con sus palillos chinos, me lanza una mirada de perfil y susurra:

—Es sólo que no quiero que te lastimen. —Le da unas palmaditas a mis pies tapados—. Eres un alma sensible, mi palomita. Te quiero más que a nada. Estoy cuidando de ti.

Debajo de la manta, le doy un empujoncito a su pie con el mío. Murmuro:

—Lo sé tontita. —Frunzo el ceño y la miro directamente—. Hay algo sobre él, ¿no?

Ella rueda sus ojos y exclama.

—Uh, ¡Sí! Es llamado magnetismo animal y él lo tiene de a montones. Además es sexy y ese tatuaje en el cuello... ¡Caliente! También estoy hablando de la cicatriz en su ceja...y el hermano.

Me río a carcajadas. Digo:

—Espera un segundo. Creí haberte atrapado mirando a Ghost esta tarde, ¿y ahora te gusta Itachi?

Haciendo una cara pensativa, replica.

—No sé sobre el chico Casper. El me asusta. Es muy intenso, ¿sabes? Creo que si estuviera buscando algo de diversión iría con Itachi, es fácil llevarse bien con él.

Levanto una ceja hacia ella y grito:

—¡Itachi entró de repente en nuestra reunión de nuestro primer año con una pistola! Si eso no es intenso, no sé lo que es.

Su cuerpo se sacude con una risa silenciosa. Suelta unas risitas.

—Eso fue tan jodidamente genial.

Nos vemos entre sí y estallamos en carcajadas.

Sí, fue bastante asombroso.


Ino y yo llegamos al trabajo en unos minutos. La pongo a trabajar inmediatamente enviándola a donde Winnie para que se presente a sí misma a lo que sea que él esté trabajando esta mañana y consiga nuestro combustible mañanero.

Es sábado así que será un día ocupado para nosotras.

Gracias al cielo por eso.

Tengo un poco de dinero. Pero como Sasuke dijo: "Preferiría gastar el dinero de alguien más, de esa manera hago más ganancias." Desafortunadamente para mí, no tengo tanto dinero para gastar en la tienda. Cuando Mia nació, mis padres hablaron conmigo para que la pusiera en mi seguro de vida, y así lo hice. Cuando ella murió recibí una cantidad sustancial de dinero y lo invertí todo en Safira. Y cuando mamá murió, recibí una decente herencia. Puse ese dinero en una cuenta de ganancias por intereses y no puedo tocarla por otros cinco años. Así que, sí, tengo una buena cantidad de dinero. Nada del cual puedo tocar.

Después de pagar los sueldos de las chicas, no me quedo con una cantidad enorme así que cuando tenemos un día ocupado de trabajo, me hace estúpidamente feliz.

Viajo dos veces al año explorando proveedores potenciales. Esto no significa que no me gusten mis proveedores actuales, sólo significa que me gusta ampliar nuestras opciones de ropa y accesorios.

Las chicas consiguen toda la ropa que compran a precio de mayorista. Así que, básicamente, no consigo un centavo de cualquier prenda que compren ellas. Lo hago porque las amo y porque son tan buenas conmigo.

Ino entra en el estudio llevando dos lates de caramelo y los pone en el mostrador para mí entonces va a doblar otra vez la ropa que quedó desacomoda de ayer.

Rawr Raawr

—Caramba nena, tienes que conseguir que alguien arregle esa maldita cosa —Itachi está parado detrás del mostrador sujetando un paquete blanco.

Suspiro ruidosamente y manifiesto.

—Dios, ¡lo sé! Es horrible. Pero estoy tan ocupada que sigo olvidándolo.

—Hago un punto mirando detenidamente el paquete; entrecierro mis ojos y pregunto sospechosamente:

—¿Qué tienes ahí? Sonríe engreídamente.

—Bueno, supongo que puedes llamarlo un regalo. Sin embargo, me han dicho que te diga que no lo abras hasta que me haya ido.

¿Qué en la tierra es?

Estoy pasmada. Pregunto:

—Ahh, ¿está bien?

Itachi se ríe y asegura.

—No es nada malo, muñeca. Sólo acéptalo y di gracias. Todavía pasmada, tomo el paquete de su mano y digo:

—Gracias, Itachi.

Levanta las cejas, se encoje de hombros, y admite:

—Bueno, técnicamente, es de Sasuke el cretino. —Me da un guiño y agrega—, pero tomaré cualquier gracias que quieras dar.

Me sonrojo y golpeo su hombro con el paquete. Acuso:

—¡Tu chico! Necesito trabajar así que sólo ca...

Se arrodilla delante de mí, toma mi mano y la besa dramáticamente. Replica seriamente.

—Siempre es un placer, mi dama.

Suelto unas risitas mientras se va, pongo el paquete en el mostrador y lo miro.

¿Qué podrá ser?

Nunca he sido buena aceptando regalos. Y las chicas normalmente me acosan por semanas antes de mi cumpleaños hasta que me rindo y les digo lo que quiero.

Lo miro tan detenidamente que no he oído que Ino se ha acercado detrás de mí.

Brinco cuando ella habla.

—¿Qué hay en la caja?

Estoy con los ojos amplios y respondo en un susurro.

—No tengo ni idea y me está volviendo loca.

Ino agarra la caja del mostrador y arranca la tapa. Nos inclinamos un poco más cerca mientras lo abre.

Ahí en la caja hay un sobre amarillo con mi nombre en él. Ino abre el sobre y tira el contenido en la ahora caja vacía.

Estoy un poco confundida al principio. Hay cuatro tarjetas laminadas en estuches transparentes y una nota.

Alcanzo la nota primero.

Tómenlas y úsenlas. No tomaré un no por respuesta. Sasuke.

Ino le da una mirada a la tarjeta laminada y susurra.

—¿Es una broma?

La miro con ojos amplios e inquiero:

—¿Qué son?

En shock, se maravilla.

—Pases VIP para The White Rabbit —Ella sonríe malvadamente y dice:

—¡Vamos a salir esta noche!

Estoy curiosa sobre estos pases VIP, así que enciendo el ordenador y voy hacia la página web de The White Rabbit.

¿Es una broma?

Susurro ruidosamente:

—¡¿Es una broma?! —Estoy alucinando.

Ino mira mi cara sorprendida y responde con los ojos abiertos.

—¡¿Me estás jodiendo?!

Levanto un pase VIP y grito.

—¡Estos bebés valen cientos de dólares! Y sólo se pueden usar por una noche. Te da el acceso a la sala VIP, un reservado privado, y bebidas ilimitadas.

Ino está emocionada. Sonriendo y brincando arriba y abajo. Grita:

—¿NO ES UNA BROMA?

Susurro:

—No es una broma.

Ahora sé porqué Sasuke le dijo a Itachi que me dijera que no la abriera hasta que se hubiera ido. Él sabía que rechazaría su regalo. Después de leer su nota, no quiero rechazar estos pases.

Creo que siente que me lo debe, pero voy a decirle la siguiente vez que lo vea que no me debe absolutamente nada. Los amigos ayudan a los amigos.

Llamo a Hanabi y ella chilla tan fuerte que mis oídos laten. Después llamo a Hinata y ella está pasmada en silencio.

Todas aceptamos que esta noche vamos a ir al The White Rabbit.


Todas las chicas se reúnen en mi apartamento para prepararse. Mi apartamento es el más grande de todas nosotras.

Pasamos dos horas perfeccionando nuestros atuendos, preparando nuestro cabello y maquillaje.

Ino ha sido designada para poner mi maquillaje. Aplica una sombra negra ahumada y delineador en mis ojos, brillo de labios claro, y termina mi mirada con pestañas postizas y máscara.

Me miro a mi misma en el espejo y apenas puedo reconocer a la persona que está devolviendo la mirada.

Me veo bien.

No, me veo sexy. No puedo creerlo.

Echo una mirada alrededor a mis chicas. El cabello de Hinata está alisado y suelto, y está usando una apretado vestido rojo tubo apretado y tacones color negro y rojo. El cabello de Hanabi también está alisado y está usando pantalones amplios hipster, una blusa turquesa caída en el hombro, y tacones negros. El cabello de Ino está ligeramente rizado y está usando una falda de lápiz negra con una camisetasin mangas negro carbón metida dentro de la falda,botines hasta el tobillo negras,y un cinturón grueso blanco alto en sucintura.

Mi cabello está partido en un lado con sus ondas naturales; estoy usando un apretado vestido negro de manga larga que termina justo por encima de mi rodilla y brillantes tacones de gamuza color morado.

Maldición, ¡nos vemos bien!

Le doy un beso a Bear despidiéndome.


Son las 11 p.m. y aún no hay señales de Saku o las chicas.

Maldición.

Realmente esperaba que ella usara los pases VIP que le di. Le debo una grande por la publicidad NT3 que nos patrocina y espero compartir algo de la fortuna, la cual ella me ayudó a conseguir, con ella y las chicas.

Estoy arriba en el cuarto de seguridad escaneando los monitores por cualquier señal de ellas en la entrada. Estoy a punto de ir a la parte trasera del club cuando diviso a Ino en los monitores. Están esperando con los clientes regulares del club. No expliqué que ellas podían pasar directamente.

Soy idiota.

Si no envío a alguien para que vaya por ellas estarán esperando toda la noche. Llamo a Itachi a su teléfono y le digo que vaya por la chicas para que en realidad disfruten de la noche en vez de pasarla haciendo cola enfrente del club.

De hecho estoy deseando ver a Saku fuera de su zona de confort. Ella no se ve como la clase de chica que vaya de fiesta a clubs regularmente. Espero que se relaje y tenga algo de diversión esta noche.

De hecho, haré algo para asegurarme de que tenga un buen momento esta noche.


Las chicas y yo estamos en la fila, esperando entrar en The White Rabbit.

La fila es larga. ¡Y me refiero a larga! Es casi de dos cuadras por la calle. No creo que consigamos entrar en algún momento antes de la 1 a.m.

—Bueno, bueno, bueno. ¿Qué tenemos aquí? —Me giro y Itachi nos está sonriendo. Pregunta:

—¿Qué creéis que estáis haciendo con los cliente comunes? ¡Sois VIPs!

—Ofrece sus codos a Ino y a mi, los tomamos y las chicas nos siguen mientras él nos lleva a la parte delantera de la fila.

Algunos de los presentes regulares del club gimieron y una sonriente Ino los pasa como pavo real alardeando:

—Sí, eso es porque somos VIP, ¡perras!

Mientras nos acercamos al frente de la fila, somos saludados por un enorme hombre afroamericano. Es calvo y se ve rudo. Itachi choca el puño con él y nos lo presenta.

—B-Rock, estas damas son invitadas personales de Sasuke —Le entrego mi pase VIP y me sonríe engreído—. Tú te quedas con esto, mami. Lo necesitarás en el bar.

¡Asombroso!

B-Rock (apodo genial) desengancha la cuerda roja de terciopelo mientras seguimos a Itachi por el pasillo. Alcanzamos otro juego de puertas dobles y Itachi aclara su garganta y nos sonríe con suficiencia.

—Damas, bienvenidas a The Whait Rabbit.

Empuja las puertas dobles abriéndolas y casi me hago pipí.

Mis oídos son asaltados por ruidosa música R&B el cual se desvanecen en ruidosa música pop.

Mi boca cuelga abierta mientras sigo a Itachi por el primer piso del club.

¡Este trabajo es increíble!

Siempre pensé que The White Rabbit era un nombreextraño para un club hasta ahora. Todo tiene sentido.

Itachi toma mi mano, yo tomo la mano de Ino, ella toma la de Hanabi, y Hanabi toma la mano de Hinata. Formamos una pequeña serpiente. Nos conduce en el área principal del club. Hay cabinas alrededor de los bordes de la enorme habitación, no hay un asiento extra a la vista. Tienes que caminar bajando cuatro o cinco escalones para llegar a la pista de baile, la cual está llena a tope. El borde externo de la habitación es más alto que la pista. La pista de baile es retro embaldosada en negro y blanco.

Itachi nos conduce al bar y de hecho estoy pasmada por cuan asombroso es este lugar.

Hay camareras caminando de un lado al otro entre las cabinas y el bar y están usando disfraces. Llevan un corto vestido azul cielo y delantal blanco con mangas abultadas, apretadas medias altas de encaje color blanco con ligas, y tacones de 10 centímetros tipo maryjane. También están usando pelucas de cabello rubio largo con una diadema color azul cielo en sus cabezas, pestañas falsas, maquillaje tenue, y brillantes labios rojos.

¡¿Lo captas?! ¡The White Rabbit, El Conejo Blanco es un club temático de Alicia en el País de las Maravillas! ¡Tan jodidamente asombroso!

¡Amo este lugar!

—¡Amo este lugar! —grito esto hacia Itachi quien estalla en carcajadas. Itachi ofrece:

—Cariño, ¡Ni siquiera has visto el área VIP aún! Estoy asombrada.

¡¿Hay más?!

Estoy repentinamente emocionada. Hecho otra mirada alrededor. Todas las paredes están pintadas de color morado profundo; esto fue hecho caprichosamente y el artista mezcló el morado en un estampado arremolinado. Hay un enorme estatua del gato Cheshire cerca del bar, la gente se está juntando alrededor de él y tomándose fotos. Algunas fantásticas impresiones de Alicia en el País de las Maravillas y pinturascolgando alrededor de la pared. Incluso hay caricaturas originales en las celdas.

Oh. .Extasiada!

Itachi nos conduce por una escalera y subimos por ella. Tan pronto como alcanzamos la cima, una Alicia asiática nos sonríe y dice:

—Buenas noches señoritas, ¿Tienen alguna cabina VIP reservada? Mi corazón se hunde. Balbuceo:

—Uhh...

Itachi me interrumpe.

—Sí. Está bajo el nombre Safira. Ellas son las invitadas de Sasuke. Los ojos de la Alicia asiática se amplían ligeramente. Ella dice:

—Por supuesto, por favor pasen por aquí.

La seguimos hacia una de las cabinas más grandes, en esta pueden sentarse a al menos diez personas y estoy confundida en por qué nos daría esta cuando sólo somos cuatro de nosotras.

Las chicas, Itachi, y yo tomamos asiento. Pedimos Cherry Bomb y miro alrededor mientras esperamos. Itachi tenía razón, el área VIP es incluso mejor que el piso de abajo. Las cabinas son negras de suave cuero con botones color bronce abajo y en los lados. Cada cabina tiene su propia camarera y la música no es tan ruidosa aquí arriba así puedes hablar sin necesidad de gritar. Más celdas, impresiones, y pinturas alineadas en las paredes.

Sasuke llega a nuestra cabina y dice:

—Señoritas, estoy tan contento de que hayan venido.

Nos está sonriendo (hoyuelo y todo, ¡yum!) y sé que está genuinamente feliz de que hayamos venido.

Se ve delicioso en pantalones color gris, zapatos de vestir italianos, y un suéter gris tenue el cual tiene las mangas empujadas hasta los codos.

Chillo:

—¡Este lugar es asombroso! —Sasuke se ríe y toma siento junto a mí.

Comienza a decir:

—No puedo creer que nunca hayas estado aquí. —Finge estar molesto—. Estaba un poco dolido de hecho.

Río ante sus payasadas y respondo.

—Bueno, ¡nos tentaste hasta aquí y puedo decirte que solo he estado aquí veinte minutos y ya quiero volver!

Se inclina cerca de mi oído y dice:

—Estoy contento de que te guste —Se inclina alejándose, me guiña, y agrega:

—Ahora quiero asegurarme que pasáis un buen rato. Estoy embelesada.


Jo. Der.

Sabía que estas chicas eran guapas pero, maldición, están bastante bien.

Todas están increíbles pero en realidad me decepciona un poco que Saku lleve tanto maquillaje. Normalmente está adorable pero esta noche está sexy. Cuando me acerqué a ella atrapé su aroma. Maldición, ¡huele a tarta! Como a vainilla, canela, y azúcar todo junto.

El vestido que lleva enseña su cuerpo. Abraza cada dulce curva. Está buena.

Me siento un poco protector con ella. No quiero que ninguno de los chicos de aquí hagan ningún movimiento con ella. Quiero que se relaje esta noche.

Sí, sigue diciéndotelo. Calla, cerebro.

Alguien detrás de mí se aclara la garganta. Ghost está de pie ahí con Naruto. Les di a los chicos la noche libre porque quiero que las chicas disfruten esta noche y cuando lo celebremos en el almuerzo al día siguiente todo el mundo parezca que se lleve muy bien.

Naruto se sienta cerca de Hinata pero Ghost sigue mirando ceñudo a Ino que está de pie justo detrás de él.

Oh, maldición, es una mirada fija.

Estoy a punto de decirle a Ghost que se siente cuando Ino se endereza, echa su cabeza hacia adelante ligeramente, y le mira con el ceño fruncido de manera teatral.

No puedo creer lo que oigo cuando le escucho reírse tras de mí. Ghost no es lo que muchos llamarían una persona social. Pero tiene sus motivos.

Le pone los ojos en blanco y se deja caer en un asiento cerca de ella.

Todo el mundo tiene una copa y empiezan conversaciones y me encuentro escuchando respuestas que da Saku a preguntas que le hacen.

Descubro que ha vivido dos años en Nueva York, siendo una chica de California. Tiene veintiocho años. Ino comparte el apartamento de Saku con ella. Tiene un gato que se llama Bear. Su padre vive en Cali pero su madre falleció. Eso está mal. Ella y Ino han sido amigas desde que pueden recordar y las dos son descendientes de croatas. También advierte que es una persona que se emborracha fácilmente y que no la dejemos beber más de tres copas.

Pasan dos horas y aún estamos dentro de la conversación. Saku está en su tercera copa y no la dejaré beber más esta noche. Ghost no está interesado en la conversación pero parece estar escuchando todo lo que le dice Ino a Hanabi. Todo va bien y me alegra que todos podamos conocernos mejor porque estas chicas son geniales. Y no puedo dejar de mirar a Saku.

Es hermosa y parece muy relajada, riéndose tanto que casi se atraganta con su bebida. Le doy palmadas en la espalda y en su piel desnuda. Su piel es tan suave.

Jesús.

Me gustan estas chicas. Mucho. Son chicas de verdad. Buenas chicas a las que les gusta tener una buena conversación. No las típicas chicas con dramas.

Mi tipo de chicas. Y entonces...

—¡Estúpido gilipollas!


—¡Estúpido gilipollas! —toda la cabina se gira para mirar el origen de la voz chillona.

¡Oh, santo Dios!

Al final de la cabina está la Endemoniada.

La señorita Quiero-Devolver-Mi-Vestio-Usado-De-Trescientos-Dólares.

La cara de Sasuke se endurece mientras gruñe:

—Karin, ¿qué cojones estás haciendo aquí? Te lo dije, se ha acabado. Su cara de ceño fruncido se gira hacia la mía. Pregunta:

—Entonces, ¿te la estás follando a ella ahora? La contestación de Sasuke me encoge el estómago:

—No es de tu maldita incumbencia. Maldición, ¿por qué no dijo No?

La Endemoniada sonríe a Sasuke y se echa hacia adelante un poco y dice ásperamente:

—Voy a hacer de tu vida un infierno andante.

Oh, demonios no. No se anda con chiquitas.

Me levanto y salgo de la cabina, e inmediatamente estoy flanqueada por mis chicas.

Ino habla primero.

—Oh, ni hablar, ligerona. No vas a venir al club deeste hombre —apunta con el pulgar a Sasuke—, y decir mierdas mientras está dando una fiesta privada. Si tienes mierdas que decirle, te esperas al momento adecuado o conciertas una cita con él. Lo que no vas a hacer es traer tus extensiones de dos dólares fabricadas en China a nuestra cabina y provocar un escándalo como una niña de cinco años.

Hanabi habla después.

—Y de ninguna manera harás nada para hacer de su vida un infierno. Sé que crees que es tu hombre o algo así pero ten un poco de dignidad y sigue adelante con gracia, zorra.

Hinata se enciende un poco.

—Y si descubrimos que has hecho algo para hacer que las vidas de estos chicos sean más difíciles de lo que debería ser —susurra fuertemente—, iremos a por ti.

Escondo el hecho de que estoy sonrojada, ansiosa, y finalizo:

—Sé que no tienes problemas en empezar algo aquí donde puedes hablar a lo grande, pero te lo aseguro —doy un paso hacia ella—, no quieres enfrentarte a nosotros. Porque ahí —apunto con mi pulgar a Sasuke—, tienes a un hombre que no moverá ni un dedo por ti. Pero justo aquí, tienes a cuatro mujeres enfadadas con muchas ganas de arrancarte esas andrajosas extensiones de esa bonita cabeza tuya.

La cara de la Endemoniada se enrojece y se contorsiona de enfado. Intenta fuertemente enfrentarse a nosotras. Abre su boca para decir de nuevo "gilipollas" cuando una mano se cierra sobre su brazo superior.

El Portero B-Rock la tiene agarrada fuertemente. Sasuke se levanta y saca su mano. Pide:

—Tu pase VIP, Karin.

Ella le mira fijamente pero le da el pase.

Pone el pase en su bolsillo, se sienta, y advierte:

—Ya no eres bienvenida. Si te vuelto a ver aquí de nuevo, haré que te arresten. B, por favor escolta fuera a Karin. —B-Rock la empuja y Sasuke ni siquiera la mira, lo que estoy segura que la está comiendo por dentro.

Todos regresamos a nuestro sitio en la cabina. Los chicos están sorprendidos y con la boca abierta.

Ino dice:

—Cerrad vuestras bocas, están entrando moscas. —entonces pone los ojos en blanco. Hanabi y Hinata se ríen.

Ghost sonríe y menea la cabeza, un sonriente Naruto da un sorbo a su copa, y Itachi ríe y se da palmas en el muslo.

Siento un brazo sobre mis hombros. Me giro para ver a Sasuke mirándome con cara suave. Dice:

—No tenías por qué hacerlo, ¿sabes? Bajo los ojos y sonrío.

—¿Para qué están los amigos?

Me mira un momento antes de bajar su boca hasta mi sien. Me besa suavemente. Yo cierro los ojos y me dejo caer sobre él. Huele tan bien y tan masculino como a sándalo.

Exclamo:

—¡Oh! —me enderezo y le entrego mi pase VIP y me explico—. En caso de que se me olvide más tarde.

Sasuke mira alrededor de la mesa mientras las chicas sacan sus pases para entregárselo. Él se aclara la garganta y menciona:

—Me doy cuenta que no os di ninguna información cuando os lo entregué así que explicaré algunas cosas ahora. Cuando lleguéis, entraréis directamente por esa puerta. Esta cabina es vuestra. Y los pases —abre mi mano, coloca el pase dentro, y la cierra con él dentro—, son ilimitados. Vosotras sois VIP permanentemente y sois bienvenidas en cualquier momento.

Carraspeo y coloco los dedos sobre mis labios.

—De. Ninguna. Manera.

Él le da un codazo a mi hombro con el suyo y sonríe.

—Sí.

Miro alrededor de la mesa y las chicas están calladas y sorprendidas. Los pases VIP cuestan cien dólares cada uno. ¡Y nosotras los tenemos permanentemente con uso ilimitado!

Todas damos un grito. Abrazo a Sasuke mientras doy saltos de arriba abajo. Ino, Hinata y Hanabi se acercan todas y le abrazan por encima de la mesa.

Los chicos se cubren las orejas y se ríen. Bueno, Ghost tiene el ceño fruncido. Otras personas VIP nos observan y las camareras aplauden y ríen.

Cuando por fin liberamos a Sasuke, está sonrojado y avergonzado. ¡Parece tan mono!

No puedo evitar reírme de él.

—Apuesto a que te estás arrepintiendo de esos pases permanentes ahora, ¿eh?

Mirando alrededor de la cabina, se aclara la garganta, vuelve su cara hacia mí y se reafirma.

—No. Ni siquiera un poquito. Sonrío como una boba.

¡Me encantan estos chicos!


Espero les gustara.

No olviden Comentar.

Un Abrazo.

🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸