Es lunes por la tarde. Reviso el reloj de pared: 14:27.

Sé que debería ponerme a trabajar pero no dejo de pensar en Saku.

Dios, ella es hermosa.

Las chicas se fueron de The White Rabbit alrededor de las 2 de la mañana. Tan pronto como se fueron, todos nosotros estuvimos charlando sobre todas ellas por otra hora antes de que todos nos fuéramos a nuestro trabajo.

Después de que las chicas se convirtieron en mis soldados personales en el enfrentamiento con Karin, la atmósfera en la cabina cambió. Me di cuenta de que los chicos estaban impresionados con su demostración de protección y lealtad hacia mí. Me sorprendió cuando Ghost comenzó a unirse en las conversaciones y, jadeo, incluso sonrió un par de veces. Todos estábamos mucho más cómodos los unos con los otros. Pasamos el resto de la noche bromeando y burlándonos entre nosotros.

Las chicas se habían ganado todo nuestro respeto y aunque ellas realmente no necesitaban hacer lo que hicieron, estaba agradecido por ello. Detuvieron una escena aún más grande por ocurrir.

Sólo envíale un mensaje.

Sí, creo que lo haré.

No he visto a Saku desde el sábado y realmente me muero de ganas de volver a verla.

Me siento en el ordenador y abro la mensajería instantánea.

Sasuke123: Hey pequeña Saku, ¿cómo estás hoy?

Pasan unos minutos antes de recibir una respuesta.

LaBombaHaruno: Hey Sasuke el cretino, esty bien, gracias. Tú cómo ests?

Me río. Ella ha estado hablando con Itachi.

Sasuke123: ¿Has estado hablando con Itachi? ¿Cómo sabes de Sasuke el cretino?

LaBombaHaruno: Jaja, podría haberlo mencionado cuando trajo los pases para Safira.

Sasuke123: Lo que sea que él diga, voy a negarlo todo. ¿Te divertiste en el club?

LaBombaHaruno: Oh. Dios Mio! ¡Fue increíble! Las chicas ya decidieron que volveremos este sábado.

Estoy muy feliz por esto. Estoy sonriendo como un idiota.

Sasuke123: Eso es genial. Me alegra que lo pasarais bien. Como he dicho, la cabina es vuestra. Voy a reservarla bajo Safira de nuevo.

LaBombaHaruno: genial! Gracias tus chicos se unirán otra vez?

Sasuke123: Definitivamente, pero vamos a tener que hacer turnos porque todos trabajamos por las noches en el club.

LaBombaHaruno:¿En serio? Sé que eres el dueño, pero ¿qué hacen los otros chicos?

Sasuke123: Ghost maneja la seguridad y se encarga del CCTV21, Naruto hace un poco de todo, y Itachi es el anfitrión VIP.

LaBombaHaruno: retorcido. ¿No es genial trabajar con tus mejores amigos?! Me encanta.

Sasuke123: Sí, es genial. ¿Cómo va el trabajo?

LaBombaHaruno: Bueno, estaba tan ocupada que olvide almorzar, así que estoy un poco hambrienta 😞

No me gusta eso. Ella debería haber enviado a una de las chicas a conseguir algo para ella.

Sasuke123: Eso no es bueno. Necesitas cuidar mejor de ti misma.

LaBombaHaruno: Lo sé... pero Ino tampoco ha comido, así que tendremos una cena temprana. Lo siento Sasuke, tengo queirme. Hablamos más tarde. 😘

LaBombaHaruno se ha desconectado.

Me gusta el pequeño beso que ella escribió. Me quedo mirándolo un poco por unos segundos antes de tomar mi billetera, entonces estoy saliendo por la puerta.


—¿Este día nunca terminará? —Ino se queja mientras pone su frente sobre el mostrador con un golpe.

Sólo somos dos en la tienda hoy y hemos estado bastante ocupadas. Hubo un día libre para los alumnos en algunas escuelas de la zona, por lo que hemos estado enganchadas, llenas de chicas jóvenes.

Hemos vendido un montón de joyas, bolsos y accesorios. Así que, a pesar de que estamos agotadas y no hemos comido, estamos felices.

Ino acaba de atender a un pequeño grupo de niñas de la escuela secundaria y el agotamiento esta alcanzándonos.

Rawr Raaawr

Los dos alzamos la vista y ahí está Sasuke, luciendo guapo como siempre sosteniendo una bolsa de papel marrón.

Mira el estado de los dos, cierra la puerta y la bloquea.

—A comer... Ahora —Lo dice con una voz que no me atrevería a cuestionar.

Ino camina hacia él, pone una mano en su pecho, y lo besa en la mejilla. Ella sonríe.

—¡Eres. Un. Dios!

Ella toma la bolsa de papel marrón, la agarra contra su pecho como si fuera la medicina que va a salvar su vida, y se va directo al cuarto de personal.

Camino hacia él con una pequeña sonrisa. Sin decir una palabra, lo beso en la mejilla, apoyo mi cabeza en su pecho, y lo abrazo con fuerza alrededor de la cintura.

Él pone un brazo alrededor de mi espalda, usa la otra para acariciar mi cabello y admite:

—No me gusta pensar en ti pasando hambre.

Dios, sus brazos son agradables.

Levanto la vista hacia él y sonrió:

—Fueron sólo un par de horas, pero lo admito, estoy tan hambrienta —Todavía fuertemente entre sus brazos pregunto: —Entonces, ¿qué me trajiste?

Sasuke mira hacia la puerta del cuarto de personal y dice:

—Bueno, en realidad, tengo algo para ti, para Ino, y para mí. Me perdí el almuerzo, también.

Pongo la mejor voz severa que puedo reunir.

—¿Y tú estás preocupado porque yo no cuido de mí misma? Tut tut —Miro al cuarto de personal y suspiro—. Mejor entramos allí o ella se lo comerá todo.

Ino come como un caballo y nunca gana una libra. La odio por eso. De manera cariñosa, como mejor amiga.

Me desenredo de Sasuke, tomo su mano y lo llevo al cuarto de personal. Hay una pequeña mesa con capacidad para cuatro personas. Ino ya ha organizado la comida y colocó tres paquetes envueltos y tres ensaladas frente a tres de los cuatro asientos. Sasuke y Ino toman asiento, mientras yo voy a la nevera y nos consigo algunos refrescos.

Tomo asiento y todos desenvolvemos nuestros enormes sándwiches Reuben.

Caray Teuchi, este chico es perfecto.

Con la boca llena de sándwich gimo.

—Eres un Dios, Sr. Uchiha.

Masticando, me sonríe.

Tomo las tapas de todas las ensaladas y las aderezo. Empiezo moviendo las aceitunas en mi ensalada a un lado y noto que Sasuke mueve los tomates cherry a un lado de su recipiente.

—¿No te gustan los tomates? —pregunto. Parece indignado y declara:

—No, no me gustan. Me gustan cocinados pero no crudos. Mi madre trataba de forzarme a comerlos cuando era pequeño, pero se detuvo cuando vomité toda la mesa del comedor—Se ríe de sí mismo y dice con nostalgia: —Buenos tiempos.

Ino y yo reímos con él. Él mira a mi recipiente y pregunta:

—¿No te gustan las aceitunas? Hago una mueca.

—Mmmm. No.

Sasuke se inclina sobre mi recipiente de ensalada, toma el suyo, y vuelca todas las aceitunas en su ensalada. Luego levanta su recipiente y pone sus tomates cherry en mi ensalada.

Ino y yo miramos fascinadas. Deja ambos recipientes, aplaude con sus manos, y sonríe una sonrisa triunfante.

—Problema resuelto.

Creo que te amo.

¿Qué demonios? ¿De dónde ha salido eso?

Ino y Sasuke están charlando sobre la EPL de fútbol y escucho en silencio. Me entero de que él es aficionado del Tottenham y es conocido por ver los partidos por cable, incluso si eso significa levantarse a las 3 am.

Nos cuenta que Itachi y Miko viven con él desde que Miko quedó parapléjica; él no nos dice lo que le pasó, pero estoy segura de que cree que es la historia de Itachi para contar. Sasuke tiene treinta y cuatro. Ghost (cuyo nombre es realmente Sai) ha sido parte de su familia desde que se mudó con ellos el último año de la escuela secundaria. Quiero saber más sobre eso, pero no quiero interrumpirlo. Él nos dice que es propietario del club desde hace siete años y tiene dos socios silenciosos. Naruto es el primo de Sasuke, sus madres son hermanas. Pregunto a donde va Miko cuando Itachi trabaja en el club. Sasuke nos dice que su madre y sus hermanas se turnan para verla y que Ghost es el padrino de cuenta un poco acerca del club. Ino y yo estamos escuchando con atención;ambas somos curiosas acerca de nuestros nuevos amigos.

Me enderezo cuando recuerdo que quería preguntarle algo.

—Ya no te veo tomar tus descansos para fumar. ¿Te escondes de nosotras? —Bromeo.

Se ve un poco avergonzado mientras frota su mano en la parte posterior de su cuello y dice:

—Bien, verás, conocí esta pequeña mujer que me dijo que fumar mata —Arruga la cara y me mira—, así que lo dejé.

Increíble. En realidad, no sé qué decir. Estoy bastante segura de que mencioné la cosa de 'fumar mata' la primera vez que hablé con él.

¿Eso es todo lo que necesitó para dejarlo?

Entonces me doy cuenta de algo, frunzo el ceño, y me quejo.

—Pero ahora no voy a verte tres veces al día —Es sólo después de que lo digo que me doy cuenta de lo patética que sueno así que rápidamente agrego—, ¡pero es tan bueno que dejaras de fumar! —con una gran sonrisa y le hago rápidamente más preguntas sobre el club.

Ufff, ¡estuvo cerca!

Una hora de conversación al azar pasa y Sasuke se pone de pie y se excusa.

—Siento dejarlas señoritas pero realmente tengo que terminar algo de trabajo —Él me mira y me informa:

—Por cierto, estamos oficialmente patrocinados por NT3 Publicidad. Recibí el contrato en el correo electrónico hoy.

Eso. Es. ¡Impresionante!

Me levanto, lo abrazo y sonrío.

—Felicitaciones. Sé que era uno grande.

Él me abraza de regreso rápidamente, luego mira a Ino y pregunta:

—¿Sabes que ella es la razón por la que tengo un patrocinio de setecientos mil dólares?

¿QUE DEMONIOS?

Ino jadea y ambas nos quedamos allí con la boca abierta. Él captura nuestras expresiones evidentes y se ríe.

—Sí, demasiado lindo.

Levanta sus dedos a nosotras como una despedida, abre la puerta y se va.

Sé que él dijo que el patrocinio era grande, pero no tenía ni idea de que fuera un contrato de casi un millón de dólares. De repente no me siento mal por tomar los pases VIP y demás. Él se lo puede permitir.

Nadie puede resistirse a los cupcakes.

Ino empuja mi hombro para conseguir mi atención y me dice:

—He cambiado de opinión respecto a él. Realmente, realmente, realmente me gusta.

Sonrío hacia ella.

—Sí, a mi también. Como, mucho.

Tal vez demasiado.


Decido levantarme temprano la mañana siguiente y hacer donas glaseadas. Le doy de comer a Bear y después preparo mi comida.

Doblo la dosis y así puedo llevar un poco al The White Rabbit para Sasuke (y los chicos) como agradecimiento por el almuerzo tardío que nos trajo ayer.

Estas donas son horneadas y no fritas así que no tengo problemas para comer dos de estos bebés cada vez que las hago. Son suaves, mullidas, y un clásico. Nunca puedes equivocarte con las donas. Quiero decir, ¿a quien no le gusta una buena dona?

Todavía estoy en mi bata de baño y justo cuando termino de glasearlas, Ino sale de su dormitorio.

Se tropieza por la cocina, su cabello es un desastre, ella no ha abierto los ojos aún, y se ve adorable.

Me río del estado en que se encuentra.

—Hey, no tenías que levantarte durante otra media hora.

Ella finalmente abre los ojos, se sienta en un taburete junto a la mesa, y confiesa:

—Juro que no sé cómo llegué aquí, yo sólo seguí a mi olfato —Mira a la mesa y gime—. ¡No! ¡Es glaseado de canela! —Ella se queja—. ¡Sabes que no puedo resistirme al glaseado de canela!

Ino toma uno de las donas frescas en la mano y toma un pequeño bocado. Levanta sus ojos al cielo y gime.

—Oh, Dios mío, mi boca acaba de tener un maldito orgasmo.

Me río y le recuerdo:

—Bueno, ha pasado más de un año desde que tuviste mis donas así que era lo justo.

—No es de extrañar que perdiera peso cuando te fuiste —dice con una sonrisa—. Nadie me estaba haciendo deliciosos productos horneados para mantener mi botín.

Sonriendo, le digo que se prepare para ir a trabajar. Cuarenta y cinco minutos más tarde, estamos preparadas y listas para irnos.

Tomamos las donas y nos dirigimos a mi coche.

Después de luchar con mi coche para que me dejara entrar, abro la puerta del pasajero y Ino sube colocando las donas en el suelo.

Pongo la llave y la giro. Por supuesto, no pasa nada. ¿Qué tipo de coche sería realmente si encenderíavoluntariamente? Mi bebé tiene actitud.

Le bombeo gasolina con un pie, levanto mi otro pie sobre el regazo de Ino y pateo la puerta del copiloto mientras giro el encendido. Ino se ríe de mí.

Le frunzo el ceño mientras continuo mi rutina de coche de la mañana. Le grito sobre los ruidos de mis patadas.

—¡No sé por qué esto funciona, pero lo hace!

Después de unos segundos más de golpear la mierda de mi coche, el motor arranca y las dos gritamos de alegría.

Cuando freno a la salida del estacionamiento, mi amor temperamental se ahoga. Ino se echa a reír. Pongo mis manos en mi cara fingiendo llorar. Le echo un vistazo a través de mis manos y ambas estallamos en una risa histérica.

—Creo es hora de conseguir un coche nuevo —ella respira con dificultad a través de su risa. Sé que tiene razón.

Porquería.

Y luego voy a darle una paliza para sacar la mierda de mi coche. Una vez más.

8

Ino y Hinata abren en Safira mientras hago mi camino a través de la calle para darle a los chicos mis delicias de desayuno.

Entro en el cuarto de "relajación" y no hay nadie allí. Lo intento con la oficina de Sasuke pero también está vacía. Hay tres puertas en el extremo opuesto del pasillo y no estoy segura de por qué, pero me aferro a mi recipiente lleno de donas y ando en puntillas hasta el otro extremo de la sala como si fuera una espía.

Pista del tema de misión imposible.

Camino y paso las dos primeras puertas y encuentro que la tercera puerta es en realidad un ascensor. Esta debe ser la forma en como Miko llega hasta aquí.

Pienso en voz alta.

—¡Eso es genial!

—¿Qué estás haciendo?

Jadeo, doy la vuelta rápidamente y Ghost y yo estamos nariz a pecho.

Grito en lo alto de mis pulmones durante unos buenos cinco segundos directamente en su rostro. Cuando he terminado agarro mi pecho agitado y grito:

—¡¿Qué es lo que pasa con vosotros y asustarme hasta la muerte?!

Ghost, sigue mirándome y frunce el ceño.

—¿No eres una pequeña cosa asustadiza?—Levanta su cabeza hacia atrás a la puerta detrás de él—. Entra allí.

Lo sigo a lo que parece ser una sala de conferencias. Tiene una larga, mesa grande en el centro con seis asientos a cada lado. Hay un tablero blanco en la pared y un proyector enganchado al techo. Itachi, Sasuke, y Naruto están sentados a la mesa mirándome y riendo fuerte.

Estoy inmediatamente avergonzada por chillar como un alma en pena. Siento mi cara sonrojarse.

Itachi habla.

—Me pareció reconocer ese chillido.

Muerdo mi labio, frunzo las cejas, y los miro con los ojos entrecerrados. Me disculpo tranquilamente.

—Lo siento. Espero que no estuviera interrumpiendo algo. Ghost se sienta y dice: —Lo estabas.

Sasuke le tira una pluma a Ghost, le lanza una mirada asesina, y dice:

—Ella no lo estaba, estúpido.

Me acerco a Ghost, coloco el recipiente en frente de él, y abro la tapa un poco para que así el olor de azúcar y canela flota hasta él. Hablo en un tono excesivamente aburrido.

—Oh, eso está bien. Puedo llevarme mis donas glaseadas con canela a Safira si no las quieren.

Sus ojos se abren antes de que él me mire y murmure:

—Tú no peleas limpio.

Yo le sonrío brillantemente y acaricio su pelo.

—Nunca dije que lo haría, cariño.

Naruto se levanta y está a mi lado en un instante y pregunta:

—¿Q-q-qué tipo de donas?

Riendo, abro el contenedor mostrándole las doce donas glaseadas con canela. Él gruñe de manera espectacular, se agacha y pone una mano en su rodilla, como para mantener el equilibrio.

Se endereza y suplica en un susurro.

—Necesito una de esas donas —Suena como un adicto. Le extiendo el contenedor y él toma dos inmediatamente. Tripas codiciosas.

Sé que Ghost se está muriendo por una; no para de tragar porque está salivando. Me acerco al final de la mesa donde hay platos limpios, los recojo y coloco uno en frente de cada uno de los chicos. Pongo dos rosquillas en cada plato, aparte de las de Naruto. Luego viene mi parte favorita; verlos disfrutar.

Cada uno de ellos toma un bocado y la sala estalla en quejidos y gemidos.

Empiezo a reír ante su exceso de entusiasmo. Naruto le habla a su rosquilla.

—Son como pequeñas nubes de bondad de canela.

Ghost gime de acuerdo.

Itachi me mira y dice: —Estas están tan malditamente buenas.¿Por qué diablos no abres una pastelería?

Sasuke termina su primera rosquilla. Él tiene glaseado todo por encima de sus labios y ni siquiera sabe.

Se ve adorable y añade:

—Sí, Saku, tienes un verdadero talento para hornear. Sé que sólo hemos probado los pastelitos y las rosquillas, pero nunca he probado algo tan bueno en mi vida. —Sasuke mira a Itachi y lo amenaza—. Si le dices a mamá lo que dije voy a patear tu culo.

Estoy un poco incómoda con todos los elogios.

—Me encanta trabajar en Safira. Es mi vida entera. El sueño de cada chica es trabajar en una tienda de ropa. No me malinterpreten, hubo un tiempo en mi vida cuando en realidad estaba considerando abrir una panadería. Pero esto—apunto a los donas—, soy toda yo. Y cuando horneo para alguien, les doy una pequeña parte de mí misma. Es como darle a alguien una parte de mi corazón —Miro hacia arriba cuidadosamente y me encojo de hombros—. No sé si me gusta la idea de que la gente compre pedazos de mí. Estos son míos para darlos cuando me apetezca. Y eso los hace especial.

Todos los chicos han dejado de comer y me miran.

—Eso realmente tiene sentido —dice Sasuke, su cara suave. Estoy avergonzada y decido acortar mi visita.

Me aclaro la garganta y digo:

—Tengo que volver, así que los veré más tarde chicos —Me doy vuelta y salgo sin esperar a que se despidieran.

A mitad de camino por el pasillo me detengo por una mano en mi hombro. Me doy vuelta y enfrento a Sasuke.

—Saku, yo en realidad quería verte un minuto—Su rostro está serio y estoy un poco preocupada por eso.

Se ve tan guapo hoy. Él está acariciado su barba de un día sobre sus mejillas y quiero poner mis dedos en esta.

¿Debes ser tan hermoso, Sasuke?

Asiento.

—Ah, claro.

¿Estoy en problemas?

—¿Estoy en problemas? —pregunto.

Debo sonar preocupada porque él pone un brazo alrededor de mis hombros y se ríe.

—No, cariño.

Aún atrapada en un abrazo con Sasuke, él me conduce por el pasillo hacia su oficina. Estoy incluso más nerviosa cuando él cierra la puerta detrás de nosotros.

Saca una silla para mí, siempre el caballero, luego se sienta detrás del escritorio de caoba.

Viéndose un poco ansioso, él comienza:

—Así que, nos hemos conocido desde hace unas semanas, ¿verdad?

¿A dónde va esto?

Asiento.

—Ah, sí.

Él comenta.

—Esto nunca es fácil decírselo a alguien.

¡Coge tu mierda y corre como el infierno!

Tranquilo, cerebro. Tranquilizo mi voz y pregunto:

—¿Qué es Sasuke?

Él deja escapar.

—Tuve que investigarte

Ah, ¿qué?

—Ah, lo siento. ¿Qué? —Estoy tan confundida.

Él se ve avergonzado y explica:

—Cuando nos conocimos, y bajo las circunstancias en que nos conocimos, yo estaba muy inseguro acerca de ti. Ha habido una gran cantidad de mujeres que han tratado de acercarse a mí por mi dinero, y yo realmente necesitaban saber si había una posibilidad de que tú pudieras ser una de esas personas.

No tengo nada que esconder de Sasuke. De hecho, me da pena que él haya tenido esas experiencias pasadas y que ellas lo hayan vuelto inseguro de las intenciones de la gente hacia él. Estoy triste por él.

Al decir esto, estoy muy apenada por el hecho de que él podría saber acerca de Mia. Cuando la gente averigua sobre ella, empieza a tratarme de manera diferente y a mirarme con lástima. Ese es normalmente el momento en que empiezo a evitarlos y realmente no quiero evitar a Sasuke. Me gusta Sasuke. Yo sólo habría esperado ser capaz de hablarle de Mia en mi propio momento.

Trato de calmar mi voz gruesa.

—Oh, Sasuke. Puedo entender eso. Y yo no tengo nada que esconder de ti —Fuerzo una risa—. No estoy detrás de tu amistad por dinero.

Viéndose sorprendido, él se sacude ligeramente en su asiento y concuerda:

—Oh, lo sé. Yo simplemente no quería ningún secreto entre nosotros. Y quería que vieras el archivo por ti misma.

Desliza el archivo hacia mí, él sonríe un poco.

—Sírvete tú misma.

Le lanzo una mirada cautelosa antes de abrir el archivo.

¡Oh Dios Mío!

Hay al menos diez páginas. Estoy impresionada de lo mucho que la persona puesta a esta tarea fue capaz de recoger. Está mi certificado de nacimiento, mi dirección y números de teléfono, la mayoría de los estados de mi cuenta bancaria (uff), el título de propiedad del edificio de Safira (bien ese gato está fuera de la bolsa), el certificado de la razón social que muestra mi nombre registrado como propietaria de Safira Boutique, y un par de páginas de intereses / horarios personales.

¡Santo cannoli!

Este tipo estaba realmente observándome. Eso es un poco espeluznante.

No hay nada acerca de Mia. Nada sobre Sasori no Akatsuna. O mi madre. Él no sabe nada del dinero de la herencia de mamá. Me relajo un poco.

Sasuke está esperando nerviosamente a que diga algo. Sostengo el archivo y pregunto:

—¿Puedo quedarme con esto?

Él sonríe de nuevo.

—Por supuesto.

Sonrío de nuevo.

—Gracias, Sasuke.

Con el ceño fruncido hacia la mesa, él dice en voz baja:

—Espero que yo no haya sobrepasado la línea. Odiaría que las cosas se volvieran incómodas entre nosotros —Se aclara la garganta—. Me gusta tenerte cerca.

Sonrío en el interior y le aseguro:

—No, no en absoluto. Probablemente hubiera sido raro si me enterara de alguna otra manera, pero viniste directo y me lo dijiste. Y entiendo por qué lo hiciste —Me río—. Después de todo, ¿quién le envía dulces a un chico? —Cubro mi cara con mis manos y me río de vergüenza.

Sus hombros se desploman y la mirada de alivio es evidente en su rostro.

Se ríe de mi reacción.

—Tengo que admitir, que pensé que era un poco raro, pero ahora que te conozco creo que fue muy dulce.

Bajo mis manos, giro mi rostro sonrojado hacia el suyo y sonrío.

—Por lo tanto, seguimos siendo amigos ¿no?

Él sonríe.

—Oh, sí. Impresionante.


Espero les gustara.

No olviden Comentar.

Un Abrazo.

🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸