—¿Hizo qué? —Hinata luce como si estuviera a punto de escupir fuego.
Yo respondo:
—Me había investigado –Me ocupo de mis asuntos y trato de ignorar las miradas de Hinata y Ino.
—Pero, ¿por qué? —Esto es de Ino. Ella está tranquila y suena confundida.
Hinata reprende:
—Oh, infierno no, esta conversación no va más lejos hasta que tengamos a Hanabi añadiendo su sabiduría a ella —Ella camina hasta el mostrador, pone el teléfono en altavoz y marca lo que supongo que es el número de Hanabi.
El teléfono empieza a sonar y luego escuchamos a Hanabi darnos su saludo habitual.
—Eh.
Hinata se aclara la garganta y comienza.
—Hana, estamos todas aquí y necesito que seas parte de esta conversación. El tema en discusión es la razón por la que Sasuke ha investigado a Saku.
Hanabi en serio suena divertida a través del altavoz.
—Bueno, maldición, ¡eso es genial!
Las tres enla tienda decimos "¿Qué?" Un poco demasiado fuerte. Hanabi suena exasperada.
—Vamos chicas, ¿no saben lo que esto significa?
El silencio es suficiente para que Hanabi sepa que no tenemos ni maldita idea.
Ella suspira e ilumina.
—¡Es porque quiere mantenerla a su alrededor! Y supongo que ya ustedes saben que, que le dijera a Saku sobre ello significa que confía en ella. Discúlpenme por estar feliz acerca de esto porque, sí, es una violación de tu privacidad, pero Saku no tiene nada que ocultar. Así, pequeña Saku, ¡estás dentro!
Susurro:
—¿Estoy dentro?
Busco con la mirada a Hinata y Ino cuyas expresiones han cambiado muy bruscamente de ceños fruncidos a pequeñas sonrisas.
Hanabi se ríe por el altavoz.
—Estás dentro, nena. Escucha, tengo que irme. Nos vemos luego —Ella cuelga.
Ino da un codazo en mi hombro y admite.
—Creo que estaba un poco demasiado impresionada para ver lo que Hana acaba de señalar —Ella me mira a los ojos con una mirada significativa—. ¿Cuánto sabe?
Sé lo que está preguntando. Ino es la única que sabe que soy la propietaria de Safira aparte de mi padre.
Rawr Raaawr
Un cliente entra y Hinata se endereza.
—Lo tomaré —Ella se acerca a ellos con una gran sonrisa. Ino y yo estamos solas por lo que es seguro decirle:
—Él sabe que soy propietaria de Safira. No sabe nada de Mia, mamá, o Sasori. Tampoco sabe nada sobre el dinero de la herencia de mamá.
Ino luce pensativa y aclara:
—Así que él piensa que tienes muy poco dineroy aún quiere mantenertealrededor a pesar de que le preocupaba que estuvieras detrás de él por es genial.
Me alegro de que las chicas estén dejando ir esto. Ni siquiera era tan importante para mí. Hay gente que tiene problemas de confianza. Es por eso que sólo he tenido una relación en mis veintiocho años. Quiero que Sasuke confíe en mí. Entiendo que va a tomar tiempo y voy a tener que ser paciente. Eso está bien conmigo. Es el tipo de persona que vale la pena. Lo quiero alrededor. Así que, voy a ser paciente.
Sólo han pasado un par de semanas y ya ha cambiado mucho por mí. Sé que a él le extrañaba mi necesidad de ser cariñosa y afectuosa. Cuando nos trajo el almuerzo a Ino y a mí y lo abracé, él realmente me devolvió el abrazo. No fue sólo un abrazo, él acarició mi cabello. Y se sintió bien. Tan bien que quiero abrazarlo cada vez que lo veo y sentir sus grandes y musculosos brazos alrededor de mí, protegiéndome.
¿Protegiéndome?
Supongo que me siento protegida por él, lo que es extraño, pero también es agradable. Acabo de llegar de su oficina y quiero verlo de nuevo. Como, ahora.
Te estás encariñando demasiado.
No, no lo estoy. Solo me gusta mi nuevo amigo.
Es miércoles por la mañana y me siento bien.
Todo el papeleo está actualizado. He hablado con mis dos socios silenciosos (Itachi y Ghost) sobre para que debe ser usado el dinero de patrocinio y me sorprendió que en realidad estaban de acuerdo conmigo. Vamos a tratar de comprar el edificio de al lado y extender The White Rabbit. Todos estamos ansiosos de hacer una oferta por el edificio. No puedo creer que hayamos organizado tanto cuando el patrocinio sólo se hizo oficial el lunes.
Ni siquiera tendría el NT3 si no fuera por Saku.
No estaba mintiendole a Saku cuando le dije que NT3 iba a rechazarme. Ni siquiera cumplía con los criterios. Entonces el huracán Saku irrumpe a través de la puerta, literalmente, y Vanessa estaba embelesada.
Al igual que yo. Sólo un poco.
Sí, seguro.
Están apostando mucho en The White Rabbit y tengo que asegurarme de que no se decepcionen. Estamos haciendo muy buenas ganancias de sólo las noches del club, sin contar la contratación de la primera planta durante la semana. Me aseguraré de que no se arrepientan.
Había investigado a Saku. Supe, cuando conseguí el archivo, que tenía que decírselo. Ella es una buena chica y quiero que confíe en mí. La única manera de asegurarme de que lo haga es ser cien por ciento honesto con ella. Justo después de que conseguí la información, estaba avergonzado de mí mismo. ¿Cómo podría creer que Saku estaba detrás de mí a causa de mi dinero?
Ella da tanto y no ha pedido nada. Sabía que tendría un problema con tomar los pases VIP que le di, por eso le di a Itachi instrucciones específicas de que lo abriera después de que él se fuera. Luego en el club, todas las chicas trataron de devolverlos. La verdad es que esos pases eran por sólo una noche. Pero después de pasar tiempo con ellas y después de como me defendieron de Karin, tomé una decisión rápida de hacerlas VIPs permanentes. Cuando ellas gritaron y me abrazaron hasta sacarme el aire, admitiré que se sintió bien.
Saku tiene que ser un hada o alguna mierda. Nunca he sido cariñoso. De hecho, la idea de ser afectuoso solía desagradarme. Pero es diferente con ella. La mayoría de las mujeres que me abrazan o se frotan contra mí en público quieren ser vistas conmigo o quieren algo de mí. Saku, sin embargo, puedes ver en su rostro cuando te abraza, que es genuino. Sus emociones siendo puestas ahí, expuestas y a ella no le importa quién lo vea.
Deja de sonreír, idiota.
No puedo detenerme. Lo he intentado. Ella me abraza mucho y a mí me gusta. Quiero sus abrazos. Solo para mí.
Quiero hablar con ella. Inicio sesión en la mensajería instantáneo.
Sasuke123: Hola S, ¿Qué se está sacudiendo?
LaBombaHaruno: No mucho Sasuke. ¿Cómo estás?
Sasuke123: Bien. Aunque estaría mucho mejor si almorzaras conmigo...
LaBombaHaruno: ¡Bueno quiero que te sientas mejor, así que supongo que almorzaremos juntos! Pero este corre por mi cuenta. Te lo debo por salvarme a mí y a Ino de hambre.
No me gusta esto. Cuando invito a alguien a salir, yo pago. Siempre. Sin lugar a negociaciones. Pero tengo un plan.
Sasuke123: está bien, estas en ello.
LaBombaHaruno: ¡Genial! ¿Alrededor de las 12:30?
Sasuke123: iré a la tienda y pasaré por ti.
LaBombaHaruno: ¡Te veré pronto! 😘.
LaBombaHaruno ha cerrado sesión. Obtuve un gran beso esa vez. Lindo.
Puedo ver a Sasuke salir de The White Rabbit a través de la ventana de enfrente de la tienda.
Entro a la habitación de empleados, me miro en el espejo y tomo mi cartera.
Rawr Raaawr.
—Maldición, ese es un sonido feo —lo escuché decir mientras caminaba fuera de la habitación y miraba al mostrador.
Sasuke está de pie allí viéndose tan delicioso.
Él se gira para verme y me da una sonrisa con hoyuelos.
—¿Lista para irte, dulzura?
Me detengo un momento para admirarlo. Hoy lleva un look muy casual del que alguna vez lo haya visto usar. Usando un jersey ceñido de color canela que muestra sus hombros y su amplio pecho, con las mangas subidas hasta los codos, con jeans negros que hacen que sus piernas musculosas se vean asombrosas y Adidas blancos de cordones. Él lo pone muy bien. Desde luego yo lo apodé Señor Buenorro por una razón. Él podría usar un saco de papas y aun verse bien.
Caminé hasta él, puse un brazo alrededor de su cintura y levanté la mirada.
—¡Sip! Vamos.
Él le dice adiós a Ino y a Hanabi, pone un brazo alrededor de mi hombro y camina conmigo hasta salir por la puerta.
Caminamos tres cuadras envueltos el uno en el otro en un cómodo silencio.
Miro el lugar al que quería ir a almorzar, lo miro a él y le pregunto:
—¿Quieres un filete?
Él rueda los ojos y me sonríe.
—¿A quién no le gusta un buen filete? —él aprieta mi hombro y caminamos hacia el restaurante.
El restaurante no está lleno, pero están bastante ocupados para servir el almuerzo. Llegamos a la estación del anfitrión y la señorita nos sonríe en cuanto nos ve. Estoy segura de que piensa que somos una pareja y me sorprendo a mi misma cuando no me importa que sea lo que ella piense.
Sasuke habla:
—Mesa para dos, por favor.
La anfitriona de inmediato responde.
—Por supuesto. Síganme.
Aún con nuestras manos alrededor nuestro, ella nos guía hasta una mesa justo dentro de una puerta abierta que conduce al patio. Siento una suave briza que viene desde la puerta y pienso que ella acaba de darnos los mejores asientos de la casa.
Justo cuando estamos a punto de sentarnos, escuchovarios jadeos y veo dos mesas más allá a tres mujeres bonitas sentadas yobservándonos con la boca abierta. Sasuke se pone rígido y yo estoy confundida.
¿Qué está sucediendo?
Todas las mujeres miran más allá de nosotros a la entrada del restaurante. Yo siento mis ojos seguir los de ellas y cuando veo lo que ellas ven, me pongo tan rígida como Sasuke lo ha hecho.
En la mesa del anfitrión está la endiablada Karin. Su rostro inunda de dolor pero ella lo cubre rápidamente con una mirada de superioridad.
Ella camina hasta donde están sentadas sus amigas y cuando nos pasa se dirige a nosotros:
—Sasuke, y amiga de Sasuke.
Sasuke suena aburrido cuando le responde.
—Karin. Disfruta de tu almuerzo.
Cuando Karin se sienta con sus amigas las escucho bombardearla con preguntas y afirmaciones.
—¿Oh mi Dios Karin, ese no es tu novio? ¿Creí que ustedes se iban a casar? Olvida su trasero engañoso, dulzura.
Sasuke saca una silla para mí y me siento, luego él se sienta y me lanza una sonrisa simple.
—Ignóralas.
Siento que mi cuello se pone rojo y me pica, estoy segura que está de un rojo brillante. Hago lo mejor para poner una sonrisa falsa.
—Sí, por supuesto.
Sasuke ve mi obvia incomodidad y pone su mano sobre la mía. Él susurra:
—Podemos irnos.
Estoy a punto de responderle cuando la camarera se acerca a nuestra mesa. En lugar de responderle a Sasuke, yo doy mi pedido. Él sonríe y niega con su cabeza mientras pide.
Mientras esperamos nuestra comida, hablamos.
Yo señalo:
—Así que esto es un poco incómodo, teniendo a tu ex novia mirándonos comer. Ahora ella realmente piensa que me estás comprando.
Sasuke se ríe de mi tontería y dice:
—Ella nunca fue mi novia, nena. Ni siquiera ha estado en mi casa. Siempre nos encontrábamos en un club o yo iba a su casa. No escuches a sus amigas. Ella sabía cuál era nuestra relación. Yo nunca jugué con ella, siempre fui directo. Si soy completamente honesto contigo, era simplemente sexo.
Me ruborizo con su franqueza y doy un chirrido.
—Oh, está bien.
Él estrecha sus ojos, pone sus manos unidas bajo su mentón y dice:
—Pero estoy curioso acerca de ti, pequeña S. ¿Cómo es que una mujer que es dueña de su propio negocio, hornea como tú, y es tan hermosa como lo eres tú y no tiene novio?
¿Él piensa que soy bonita?
Yo regreso con un:
—Uh, creo que yo puedo preguntarte lo mismo. Debes saber cuan apuesto eres. Y eres dueño de un inmensamente popular club nocturno. ¿Cómo es que no tienes una novia?
Él sonríe.
—Ahh, el viejo truco de responder una pregunta con otra pregunta. Responderé la tuya pero tú responderás la mía también, ¿De acuerdo?
Le sonrió y asiento con la cabeza. Él dice:
—Bien. Bueno, no tengo una historia trágica de amor perdido que contar. Tuve una novia en la secundaria y ella era grandiosa. Pensé que terminaría con ella —Una mirada de dolor cruza su rostro—. Mi padre murió cuando mi hermana Isabel acababa de nacer. Tenía dieciséis años. Itachi tenía quince. Era el chico mayor de la casa lo que significaba que todas las responsabilidades recaían en mí porque mamá estaba criando a cinco niños por si sola. Después del funeral de papá, mi tía y Naruto vinieron a vivir con nosotros para ayudar. Ellos se enamoraron de Nueva York y se marcharon. Naruto me ayudó mucho entonces porque su padre había muerto el año anterior y sabía por lo que estaba pasando. Para cortar la historia, no tuve el tiempo para tener citas como los otros adolescentes. Siempre estaba arreglando algo en la casa o vigilando a los niños o trabajando para hacer algo de dinero extra para mamá. Cuando tenía veinte cuatro tomé unos cursos nocturnos de negocios y obtuve un título. Unos años después de eso decidí que necesitaba un negocio que pudiera estar abierto en las noches para poder ayudar a mamá durante el día. Me uní con dos personas y abrí The White Rabbit. No había más tiempo entre todo eso para algo más. Ahora el club toma la mayor parte de mí tiempo y no creo que eso sea justo para una novia, ya sabes. Vendrá algún tiempo en el que quiera sentar cabeza. Sólo que ahora no.
Mi cara cae a la mitad de su charla.
Él perdió a su padre a los dieciséis. Su hermana acababa de nacer cuando murió, ella probablemente no lo recuerda. Pienso ahora y me doy cuenta de que la fotografía familiar en su oficina debió ser tomada unos meses antes de que su padre muriera porque su madre estaba tan pesadamente embarazada.
Él tomó el rol de figura paterna a los dieciséis e hizo lo que tenía que hacer para asegurarse de que su familia estuviera bien, perdiendo la mayor parte de su niñez y sus años de adolescente. Mientras muchos de los adolescentes salían, siendo estúpidos y tonteando, Sasuke estaba cuidando a su hermano y hermanas.
¿Quién estaba allí para él?
Mi garganta se endurece con emoción y mis ojos se nublan. Alcanzo y pongo mi mano sobre la de él, le susurro:
—Lo siento, cariño.
Con una suave mirada, él levanta mi mano y la besa en la parte frontal.
—Tú turno.
Aclaro mi garganta y mantengo mi voz.
—He salido con varios chicos. Pero cuando esos chicos me besaron —me encojo de hombros—, no pasó nada. No había chispa. Mi corazón no se saltó ningún latido; no había mariposas en mi estómago. Sólo era bonito.
Él declara:
—No eran lo suficientemente buenos para ti.
Siento una oleada de pánico. No quiero que Sasuke piense que soy pomposa.
De inmediato escupo:
—¿Qué? ¡No! ¡No es así! Él ríe.
—Lo siento. No quise que sonara como si fuera exigente o alguna mierda. Lo que quise decir es que eres del tipo de persona que sabe cuando tiene algo bueno. Así que, si alguno de esos chicos hubiera sido bueno para ti, estarías con alguno de ellos.
Wow, eso fue lindo.
Bajé mis ojos, recogí pelusa invisible del mantel y le dije:
—Tuve algo bueno una vez. Era joven y pensé que él era el indicado. Lo amaba. Como que realmente, lo amaba. Y él se fue. Así que, creo que puedes decir que no confío en mis instintos mucho más.
Sasuke suena levemente molesto.
—Eso es muy malo. ¿Qué clase de idiota dejaría todo esto? —él mueve su mano de arriba abajo en mi dirección—. Debía de estar ciego, nena. Estas mejor sin él.
Levanto mi cabeza y le sonrío.
La camarera nos trae a los dos nuestra comida y ambos empujamos nuestros platos al centro de la mesa. Sasuke pone los tomates de su ensalada en mi plato y yo pongo la mayoría de las patatas fritas en el de él.
Jalamos nuestros platos de regreso y nos sonreímos. Estas condenada.
Sip, estoy muy segura de que lo estoy.
—Eso no es justo, Sasuke. Dije que me tocaba esta vez —Saku en verdad se ve molesta.
Cuando la vi salir de la habitación de empleados de Safira, estaba cegado. Parece un ángel hoy. Usando una larga y blanca falda gitana, blusa blanca con mangas infladas y sandalias blancas, de verdad se ve angelical. Su cabello rosa está suelto, cayendo en suaves olas en su espalda, la parte de delante de su cabello fijado hacia arriba en un pequeño soplo. Usa poco maquillaje y algo de brillo en los labios. Eso realmente me enciende. Ella tiene una belleza natural. Nada viene de un tubo.
No puedo evitar sonreírle. Es tan malditamente linda. De verdad pensó que iba a pagar el almuerzo hoy.
Ahh, pequeña Saku. Te vas a acostumbrar.
Mientras ella estaba en el baño me acerqué hasta el mostrador y pagué el almuerzo.
Habíamos pasado la mayoría del almuerzo hablando. Y sorprendentemente no había dejado que Karin, a dos mesas de nosotros, nos distrajeran. Ella pasó varias veces, tratando de atraer nuestra atención, pero la ignoramos. Conozco a Karin, y a ella no le gusta ser ignorada.
Le dije:
—Saku, yo invito. Era la cosa más educada que podía hacer —Como ella parece aún molesta, juego sucio—. ¿Te he mencionado que soy setenta mil dólares más rico gracias a ti?
Eso funcionó. Ella mueve su cabeza, levanta una ceja y dice:
—Es verdad —yo me río.
La chica lleva su corazón en su manga. Puedes decir cualquier cosa que esté pensando a través de sus expresiones faciales.
Quiero irme para poder sostenerla mientras caminamos. Es relajante. Y ella es tan pequeña que me hace sentir como un gigante. Soy su oso de peluche personal.
Me gusta eso.
Quiero hacer un buen trabajo y asegurarme de que ella este abrazada para que no necesite hacerlo con alguien más. Quiero ser el único que reciba su atención.
Dios, me estoy convirtiendo en un maricón.
Me levanto y la ayudo a salir de su silla. Al momento en el que está de pie tengo mi brazo alrededor de sus hombros. Como si fuera tan natural, ella pone un brazo alrededor de mi cintura.
Mientras nos giramos para marcharnos, veo a Karin. Ella nos está observando con dolor en su rostro. Su ceño está arrugado y sus labios están temblando. Me siento mal por ella, pero no lo suficiente como para disculparme.
Nunca he tratado a Karin en la forma en la que trato a Saku. Karin nunca se ganó mi respeto. No estoy seguro de como respetar a una mujer que, sin saber mi nombre, me dio una mamada debajo de una mesa en el club una noche. Después de esa vez, ella averiguó quien era y probó que era difícil deshacerse de ella. Tomó tanto esfuerzo que me rendí. Karin puede dar una mamada como una máquina. Por eso la mantuve alrededor. Ahora cuatro meses después, habiendo cortado la relación hacía una semana, ni siquiera la extraño. De hecho, sólo tengo una estrella en mis fantasías recientemente. Y acabamos de almorzar juntos.
Le doy la espalda a Karin y conduzco a Saku fuera del restaurante. Mientras caminamos en un silencio cómodo, Saku mueve su mano libre y juega con el collar de mi suéter.
Esta es la clase de cosas que quiero cuando conozca a la indicada.
Todo viene tan fácil con ella. Nada se siente como falso o un espectáculo.
Antes de que lo sepa ya estamos de regreso en frente de Safira. Aun con un brazo alrededor de mi cintura, ella se gira para mirarme, pone la otra mano alrededor de mi cintura y me aprieta con fuerza.
—Lo he pasado increíble —susurra—, fue genial. Gracias.
Miro hacia abajo a su dulce rostro y sonrió.
—De nada, corazón. Yo también lo pasé bien. Lo haremos de nuevo juntos.
Ella suspira y pone su cabeza en mi pecho.
—Amo tus abrazos. Eres tan cálido y tus brazos son tan enormes.
Suelto una risita.
—Eres bienvenida en ellos cuando quieras, pequeña Saku.
Voy a matar a Itachi.
La suelto.
—Bueno, creo que es mejor que me vaya. Estamos bloqueando la entrada.
Ella me suelta con un puchero que yo siento en mi polla. Quiero besar ese puchero y succionar su labio inferior.
Genial, ahora estoy duro.
Muévete. Rápido.
Pongo un mechón de cabello detrás de su oreja y digo:
—Te hablaré pronto —Y luego hago mi camino de regreso a The White Rabbit.
Una vez que me ubico en mi oficina tengo una idea estúpida. Abro la mensajería instantánea y escribo un mensaje rápido.
Estoy de regreso en el trabajo tratando de evitar las sonrisas estúpidas de Ino y Hanabi. Parece que estaban espiándonos a Sasuke y a mi cuando teníamos nuestro pequeño festival de abrazos.
Hace diez minutos que vi a Sasuke. Y ya lo echo de menos.
Justo cuando llego al mostrador escucho el tono de alerta de la mensajería instantánea.
Tan rápido como leo el mensaje, sonrío como una lunática.
Espero les gustara.
No olviden Comentar.
Un Abrazo.
🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸
