¡La noche de Poker fue una gozada! No es que yo haya jugado al Poker. O haya hecho alguna otra cosa, pero la compañía fue fenomenal, y llegamos a conocernos aún mejor. La verdadera amistad está comenzando a formarse.
Incluso Ghost tiró de mi pelo cuando nos despedimos. Lo que supongo es su equivalente a un abrazo.
Después de que cantara para las chicas y tuvimos nuestro festival de gritos, uno pensaría que no estaría de humor para salir de nuevo con los chicos y bromear. Pero cuando me derribé las chicas vinieron a consolarme y me di cuenta de lo afortunada que era de tenerlas. Mi vida podría ser mucho peor de lo que es y tengo que estar agradecida.
Nos calmamos y arreglamos nuestro maquillaje lo mejor que pudimos y luego volvimos con los chicos. Tan pronto como entramos en la sala todos se volvieron para mirarnos y noté que sabían que estaba pasando algo.
Itachi rompió el silencio preguntando:
—¿Qué tal una película?
Esto nos sacó de nuestro lamentable hechizo. ¡A las chicas y a mí nos encanta ver películas juntas! Todas bromeamos y nos burlamos de los actores. Es un tiempo bueno seguro. Todos estuvimos de acuerdo rápidamente.
Sasuke se acercó a un armario y sacó dos DVDs, levantó 'Step Brothers' y 'Old School'.
Deben ser fans de Will Ferrell.
Todos queríamos ver Step Brothers. Nos acomodamos en los tres enormes sofás de tres plazas. Sasuke, Itachi, y yo en un sofá, Hanabi, Hinata, y Naruto en otro y Ghost y Ino en el tercero.
Estaba sentada entre mis hermanos favoritos. Hanabi estaba sentada en un extremo de su sofá, Hinata en el medio, Naruto descansado la cabeza en el regazo de Hinata, sus piernas colgando sobre el apoyabrazos. Ghost estaba sentado en el final de su sofá con Ino sentada en el extremo opuesto lanzándole ceños fruncidos.
¡Vamos chicos! ¡¿No podemos sólo llevarnos bien todos?!
La película comenzó y todos nos relajamos. De alguna manera a medidas que avanzaba la película Sasuke, Itachi, y yo habíamos terminado enredados pareciéndonos un poco a una oruga humana. Sasuke puso una almohada sobre sus muslos, yo puse mi cabeza en su regazo y me acosté de lado en posición fetal, Itachi con la cabeza apoyada en mi muslo. Todos estábamos partiéndonos de risa y hubo un par de veces en las que pensé que me había hecho pis de verdad.
A mitad de la película miro a mi alrededor para ver a Hinata tomar la mano de Naruto y jugar con ella. Eso me sorprendió. Ino se había quedado dormida. Ella es divertida de esa manera, podría quedarse dormida en un concierto de rock y no hay manera de despertarla sin recogerla físicamente en brazos y ponerla de pie. Estaba en una posición incómoda y pude ver a Ghost frunciendo el ceño por su forma de dormir. Después de unos segundos más mirándola, la atrajo hacia él, apoyando su cuerpo completamente en el sofá, puso una almohada sobre su pecho y le apoyó la cabeza en ella, con ella recostada contra él. Por supuesto, él suspiró como si hubiera sido la mayor tarea que jamás había hecho, pero en cuestión de minutos, se había quedado dormido, también. Esto me sorprendió aún más. En realidad se veían realmente dulces juntos.
¡No puedo esperar a burlarme de ello!
Sasuke estaba acariciándome distraídamente el pelo y Itachi estaba roncando y babeando en mi muslo.
Y yo estaba sonriendo como una idiota.
Desde que conocí a estos chicos, mi vida está más satisfecha. Amo a mis chicas con todo lo que soy, pero no podía evitar sentir que me faltaba algo. Siento que he encontrado esa pieza faltante del rompecabezas. Y todos parecemos tan estúpidos ahora mismo que no puedo detener la risita que se forma en mi garganta.
Sasuke deja de acariciar mi cabello, ligeramente me pellizca la mejilla y me pregunta:
—¿De qué te ríes, cariño?—suena divertido.
Inclino mi cabeza para mirarlo. Le doy una pequeña sonrisa y digo:
—Mira a tu alrededor. Somos un grupo de inadaptados que encajan perfectamente entre sí —Frunce el ceño y luego vuelve a mirar a todo el mundo. Una gran sonrisa se posa sobre su rostro y sé que él me entiende.
Me vuelvo a ver la película y comienza a acariciar mi pelo otra vez.
Hoy es sábado. Después de despedirnos tras el Poker del jueves, Itachi le avisó a las chicas que también estábamos invitadas a la noche de Poker de la semana que siguiente. Supongo que les gustaba tenernos a su alrededor.
No nos vimos el viernes porque estábamos todos ocupados. Y hoy estoy haciendo algo que no he hecho en dos años.
Me voy a tomar el día libre.
He dejado a Ino a cargo de la tienda. Cuando le dije que no iba a trabajar ella me miró como si de veras estuviera gravemente enferma, pero después de decirle lo que iba a hacer hoy, ella pensó que era una idea genial.
Hoy estoy muy mal vestida y estoy nerviosa por ver a Sasuke en este estado. Salgo de Safira y me dirijo hacia The White Rabbit.
Llego al segundo piso y camino hasta la habitación de 'relajación'. Ahí, sola, esta Miko. No me ha visto todavía y sonrió a la parte posterior de su cabeza. No sé cómo va a resultar este día, podría estar cometiendo un gran error, pero no lo voy a saberlo a menos que tome la oportunidad.
Me arrastro hacia ella y le cubro los ojos, su cuerpo se pone rígido. Digo:
—¿Adivina quién soy, oso de miel?
Se ríe y vitorea:
—¡Saku!
Me río y camino alrededor de ella.
—¡Estás en lo cierto, querida! Recoge tus cosas, nos vamos.
Miko se ve tan confusa que me río y me burlo:
—Bueno, vamos tortuga, ¡vamos a llegar tarde!
—¿A dónde vamos? —Susurra.
Me arrodillo delante de su silla de ruedas y le acaricio su bonito cabello oscuro. Le digo:
—Tenemos un gran día de tratamientos de princesas de lujo por los que pasar.—Uso mi mejor tono aburrido y enderezo la espalda—. Sé que va a ser difícil pasar por ellos, pero oye, cuando eres una princesa tienes que hacer todas las cosas que hacen las princesas, ¿verdad?
Su rostro tiene una mirada de sorpresa, pero ella susurra.
—Verdad.
Entonces ella sonríe y tan rápida como un rayo sale por la puerta gritando:
—¡Papá!
La sigo fuera. Itachi está fuera de la sala de conferencias en un instante.
—¿Qué pasa, cariño?—Suena alarmado y se arrodilla delante de ella con las manos sobre sus hombros. Cuando él ve su rostro sonriente se relaja un poco—. ¿Qué diablos, Miko? ¡Me has asustado como el infierno!
Miko sonríe.
—¡Saku me va a llevar a darme un tratamiento de princesa de lujo!¿Puedo ir? Por favor, papá, por favor, por favor, ¡por favooor! —Ella tiene sus manos juntas delante de su pecho, justo debajo de la barbilla como si estuviera rezando.
Itachi finalmente se da cuenta de que estoy ahí y pregunta:
—Oye S, ¿de qué se trata todo esto? —Él me sonríe.
Uso un tono práctico de voz.
—Bueno, como princesas, tenemos que hacer lo que hacen las princesas. Necesitamos tratamientos faciales, manicuras, pedicuras, tenemos que peinarnos y terminar con un masaje. Nos iremos durante casi todo el día.
Oigo a alguien aclararse la garganta y Sasuke está de pie en la puerta de la sala de conferencias. Sus ojos están sobre mí y bailando.
—Saku, estás preciosa —Me miro a mí misma. Mis pantalones de chándal no son hermosos; son cutres, enormes y cómodos.
Levanto la vista hacia él y declaro:
—Es necesario que te revises la vista, Sasuke.
Él se ríe y dice:
—Entonces, ¿adónde vas a llevar a mi Grillo para dicho tratamiento de princesa?
Le doy a Itachi una tarjeta del salón que queda al final de la calle y digo:
—Llamé y reservé esta mañana. Estaremos unas horas. Espero que Miko no esté ocupada —Le doy a Itachi una mirada significativa. Yo sé que ella iba a estar aburrida todo el día y realmente quería que él la dejara venir conmigo.
Sus ojos se arrugan; él sabe lo que estoy haciendo. Responde:
—No, Miko no está ocupada. Si quiere ir contigo puede...
Miko pone sus pequeñas manos en el aire y grita:
—¡YUJUUUU!
—... siempre y cuando tomes mi tarjeta de crédito y pagues por las dos con ella.
Mi cara se cae y lo miro con el ceño fruncido. Él me sonríe. Sabe que odio esto.
Saca su cartera, saca una brillante tarjeta de crédito negra y dice:
—El límite es suficiente para comprar un coche nuevo.
La arrebato de su mano. Aprieto los dientes y respondo con un duro:
—De acuerdo.
No hay manera en el infierno que vaya a utilizar esa tarjeta.
Itachi se vuelve hacia su hermosa hija y le susurra en voz lo suficientemente alta para que todos nosotros lo oigamos:
—Me lo dirás si Saku no la usa. ¿Está bien, cariño?
¡Uh, Itachi! ¡Apestas!
Miko mira a Itachi como si fuera el mejor papá en el mundo entero. Y si te digo la verdad, estoy empezando a creer que lo es. Ella le contesta en voz baja:
—Está bien, papi.
Miro a Sasuke luego a Itachi y señalo:
—Tenemos que irnos. Vamos a llegar tarde.
Miko y yo los saludamos a los dos y nos dirigimos hacia el ascensor. Eso fue mejor de lo que esperaba.
Miko y yo estamos en la acera y le pregunto:
—¿Quieres andar tú misma o te importa si te empujo?
Ella me lanza una sonrisa tímida.
—No lo sé. Lo que quieras. Estoy bien con cualquiera.
Doy un salto y junto mis talones. Miko se ríe de mi estupidez. Silbo:
—¡Maldita sea! ¡Siempre quise conducir tu silla!
La empujo por la acera de la calle hacia la peluquería. Llamé y les hice saber que Miko está en silla de ruedas. Por suerte, tienen un acceso adecuado.
Una mujer que salía del salón mantiene la puerta abierta para nosotras, entramos y le damos las gracias.
Tanya es la dueña del salón Bells and Whistles. He estado recibiendo manicuras de ella y sus hijas durante dos años y me gusta mucho. Cuando llamé y le dije que necesitaba un tratamiento de princesa de lujo, elaboró un cronograma para nosotras. Tanya tiene unos cuarenta años aunque parece que tiene unos treinta. Siempre está maquillada y tiene su largo cabello teñido de un rojo intenso.
Tan pronto como Miko la ve dirigiéndose hacia nosotras ella jadea, su voz asombrada:
—¿Puedo ponerme el cabello así?—De hecho me río a carcajadas ante la idea de llevarla de vuelta a Itachi con el pelo de color rojo brillante.
—Bueno, ¡qué tal Saku! ¿Es esta la princesa Miko que está programada con nosotras hoy?—Tanya está mirando hacia abajo a Miko con una enorme sonrisa en su cara bonita.
Me río y declaro:
—Esta es la única princesa Miko —Decido actuar un poco. Pongo mi nariz en el aire—. Exijo el mejor de los servicios para ella. Su padre es un rey, después de todo.
Miko ríe y se tapa la boca con una mano. Tanya amplía sus ojos y sigue el juego:
—Pero, por supuesto. Sólo el mejor de los servicios para la princesa Miko. Por favor, venga por aquí.
Empujo a Miko a la primera estación para un tratamiento facial. Mientras camino junto a Tanya se le arruga la cara, se pone una mano en el pecho y susurra:
—Ella es hermosa.
Como si no lo supiera.
Tanya se sienta al lado de la silla de Miko y le explica lo que hará con ella hoy.
—Está bien, princesa Miko, hoy vamos a empezar con un tratamiento facial. Ahí es donde te voy a poner un poco de pegote frío en la cara. Lo dejaremos actuar durante unos diez minutos y luego lo limpiaremos. Entonces voy a hacerte las uñas de las manos y las uñas de los pies.
Puede elegir el color que quieras. Después de eso, te voy a cortar y estilar tu cabello. Y terminaré con un masaje. ¿Qué te parece, cariño?
Los ojos de Miko se amplían. Le susurra a Tanya:
—Bien. Gracias.
Tanya le sonríe a Miko:
—Bueno, eres una princesa y te mereces lo mejor, cielo.
Miko sonríe, baja la mirada y susurra:
—Está bien.
Dulce bebé Jesús, amo a esta niña.
Cada vez que veo a Miko mi corazón se derrite. Ella es tan amable y cálida. Sin embargo, parece incrédula cada vez que alguien le hace un cumplido. Eso me molesta. Al final del día quiero que se sienta bien. Tan bien como jamás se ha sentido.
Tanya nos aplica nuestras máscaras y mientras esperamos a que se fijen oigo a Miko a cantar junto con la radio.
—You are now, now rockin' with Will. and Britney, Bitch.
Yo suspiro y en voz baja le reprendo:
—Miko, somos damas y princesas, y no decimo a. —Termino en un susurro y no tengo ni idea de por qué sentí la necesidad de deletrear la palabra cuando acababa de decirla.
Miko se pone pensativa luego se vuelve a mirarme y me dice:
—Pero Britney dijo perra y ella es una dama.
Maldita sea, Britney. ¡Ahora mira lo que has hecho!
Mis ojos parpadean mientras trato de pensar en una respuesta aceptable:
—Ah, supongo... Bueno... Eso es... Britney tiene más de veintiuno. Es una adulta y puede hacer lo que le guste. Y ella no es una princesa -Le acaricio la mano y siento que he ganado esta ronda.
Sus ojos se abren y ella dice lentamente:
—Entonces, ¿Cuándo tenga veintiuno podré hacer lo que quiera?
Sin pensar le digo:
—Claro.
Ella se inclina más hacia mí y deja caer una bomba.
—¿Hasta hacerme un tatuaje?
¡Oh, mierda! ¡¿Cómo pasó esto?!
Tartamudeo:
—Uh, sí, supongo...
Miko se emociona tanto que casi grita:
—¡Eso es genial! Yo quiero uno igual al de papá y tío Sasuke. De esta manera todo el mundo sabrá que somos familia.
—... con el permiso de tu padre, por supuesto.
Pero Miko no me escucha, ella ha ido demasiado lejos en su mente teniendo todo tipo de ideas locas que las personas desaprueban.
Después de nuestros tratamientos faciales, manicuras y pedicuras, Tanya nos trae un almuerzo de sándwiches y ensaladas de frutas. Miko come la mitad de un sándwich y algo de fruta. Cuando la convenzo a que coma más ella me da un poco de información que nunca supe. Me dice:
—Papi dijo que las personas en silla de ruedas no comen mucho. No tienen que comer tanto como la gente normal.
Pesar se dispara dolorosamente a través de mi pecho. No me gusta lo que acaba de decir.
Yo respondo:
—Cariño, tú eres gente normal. Acabas de dar un dulce paseo, eso es todo.
Ella sonríe tristemente:
—Está bien, Saku. Sé que soy diferente. Es por eso que no hago amigos y cambio mucho de escuela.
Se me cae la cara. Con cautela le pregunto:
—¿Cuántas veces has cambiado de escuela, ángel?
Ella juega con un pedazo de melón en el plato, evita mi mirada y responde:
—Cuatro veces en tres años.
Eso. Es. Mucho. Ningún niño debe estar cambiando tanto de escuelas.
—¿Puedo preguntar por qué, cariño? —Pregunto cuidadosamente. Aún evitando mis ojos, ella explica en voz baja:
—La gente se burla de mí. Me llaman rara. Dicen que soy un bicho raro.
—Mi corazón de veras se está rompiendo. Puedo sentirlo dividirse en dos. Sus ojos bajos se centran en sus piernas y ella sigue en silencio—. Nunca hago amigos. No sé por qué —Ella termina con un pequeño encogimiento de hombros y habla tan bajo que apenas puedo oírla.
Estoy tan molesta.
No puedo ni imaginar cómo se siente este pequeño ángel. La intimidación es un problema enorme en todo el país. La triste verdad es que los niños pueden ser crueles. No se dan cuenta de lo que están haciendo en realidad a una persona cuando se burlan de ellos.
Me aclaro la garganta para despejar cualquier espesor y calmar mi voz.
—Bueno, eso va a cambiar. Eres una princesa. Las princesas no dejan que la gente se burle de ellas. Se defienden a sí mismas. Y te voy a decir cómo. Cada vez que alguien te diga algo feo, levanta la mano, sonríe y salúdalos. De esa manera, son ellos los que parecen tontos. No tú.
Su rostro todavía está bajo pero veo una pequeña sonrisa contraerse en sus labios. La tomo como una buena señal y continúo
—Y hacer amigos no es tan difícil, cariño. Un extraño es sólo un amigo que aún no has conocido. Todo lo que necesita es que alguien haga el primer movimiento. Así que esto es lo que quiero que hagas. La próxima vez que veas a alguien que parezca agradable, sólo dirígete a ellos y di Hola. El resto será fácil después de eso. No tienes nada que perder.
Mentalmente cruzo los dedos y espero.
Después de un largo silencio, Miko me mira y sonríe:
—Está bien, Saku.
¿De veras? ¡¿Así de fácil?! ¡De ninguna maldita manera! Hago una nota mental para hacer volteretas fuera del salón. Le devuelvo la sonrisa.
¡Sí! Hoy ha sido una buena idea.
Estamos todos en la sala de 'relajación' teniendo una reunión recreativa cuando el ascensor suena seguido por los sonidos familiares de dos mujeres hablando y riendo.
Están de vuelta.
Me sonrío a mí mismo. Lo que Saku hizo esta mañana fue tan inesperado. Sé que Itachi estaba agradecido por ello, sin embargo. Miko está tan aburrida aquí los sábados. Es el único día de la semana que mamá o nuestras hermanas no pueden quedarse con ella. Tan pronto como llegamos de nuevo a la sala de conferencias, Itachi me mira directamente y dice:
—Si no haces a esa mujer tu esposa, uno de nosotros lo hará.
Me sorprendo al ver incluso a Ghost asintiendo en acuerdo.
Saku seguro que es una fuerza. Tan pronto entra como sale. Normalmente, dejándote confundido.
Saku entra en la sala de 'relajación' y se aclara la garganta de forma espectacular. Ella levanta su brazo, se balancea hacia un lado y anuncia:
—Les presento a, la siempre encantadora, Princesa Miko.
Y Grillo entra viéndose, no sólo guapa, sino feliz. Todos silbamos y vitoreamos mientras Miko ríe.
Tomo un sorbo de mi café cuando Miko habla:
—¡Saku dijo que podía hacerme un tatuaje!
Me ahogo, escupiendo, y el café termina por toda mi camisa.
El silencio es ensordecedor. Eso no suena como algo que mi Saku diría. Saku ríe nerviosamente y la corrige:
—Um, en realidad dije que cuando tuvieras veintiuno podrías hacer lo que te plazca. También dije que tenías que pedirle permiso a tu padre primero —Saku mira a Itachi y asiente con la cabeza vigorosamente.
Eso suena más como ella. Mi pequeño Grillo ya se está convirtiendo en una descarada.
Itachi entorna los ojos hacia Saku y le pregunta a Miko:
—Cariño, ¿Saku pagó con la tarjeta de papá?
Tan pronto como la cuestión sale Saku se pone rígida y quiero echarme a reír. No usó la tarjeta.
Lo que dice Miko a continuación prueba que Saku de alguna manera consiguió convencerla:
—Um, no estoy segura, papi. No la vi. Debe haberlo hecho. Estoy bastante segura de que lo hizo. Sí, lo hizo. Estoy segura de que lo hizo. —Grillo está mintiendo como nunca para proteger a Saku.
Los ojos de Itachi permanecen estrechos en Saku, cuyos ojos están abiertos y su cuello es de color rojo brillante. Entonces él le responde a Miko:
—Bueno, si estás segura, ángel.
Saku finalmente se rinde y espeta:
—Los papás de las princesas no pagan por cosas de princesas, ¡sus hadas madrinas lo hacen!
Miko se vuelve hacia Saku y le pregunta en voz baja:
—¿Eres mi hada madrina?
Los ojos de Saku se arrugan mientras ella toca la mejilla de Miko y con confianza afirma:
—Hoy lo soy.
Sí. Saku es la leche.
Espero les gustara.
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Un Abrazo.
🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸
