Saku se fue brevemente después de dejar a Miko en The White Rabbit. Y el resto del día consistió en Miko hablando sin parar de Saku y lo qué dijo e hizo y que come mucho y que Saku dijo que las damas y princesas no dicen "perra". Saku es el nuevo ídolo de Grillo.
Antes de que se fuera, nos separó a Itachi y a mí y nos habló de Miko. No nos dijo nada que no supiéramos pero por lo menos intentaba ayudar.
Nos dijo que "Miko es muy insegura. Hoy hablamos un poco y tengo unos cuantos consejos, por si las quieren. Generalmente no los diría pero no es como si me hubiese pedido que no se lo dijera a nadie".
Itachi se veía abatido y respondió quedamente:
—Eso estaría bien, S.
Ella soltó un suspiró y habló.
—¿Por dónde empiezo? Um, Miko no sabe cómo hacer amigos. Le expliqué lo básico pero como ha sido acosada es súper tímida. Así que le aconsejé un poco sobre el abuso, ¡aunque cuando me lo contó quería preguntarle a qué escuela había asistido y darles de qué hablar a esos acosadores! —asintió con la cabeza de forma entusiasta cuando decía esto, sus ojos abiertos por completo. Con todas mis fuerzas, intenté no reírme—. También me contó que todos en la familia la tratan como un bebé —pone una mano sobre la de Itachi—. Esto no le ayuda, cariño. Tiene nueve años pero parece mayor, como si tuviera dieciocho. Y es inteligente. Sabe cuando la tratan como un bebé.
Itachi se pasa la mano libre por el cabello y explica.
—No sé cómo comportarme de otro modo. Intento no hacerlo, S.
Ella toma las manos de él, las levanta hacia su pecho y lo mira directo a los ojos.
Responde intensamente.
—Inténtalo con más ganas, cariño. Te necesita. Y es genial que la protejas pero no necesita un guardaespaldas, Itachi. Necesita un padre al que pueda acudir cuando tenga problemas, no un padre que trata de impedir cualquier tipo de problemas antes de que sucedan.
Itachi deja caer sus manos y la jala para darle un fuerte abrazo. Se balancean levemente de un lado a otro.
—Lo intentaré, S—dice Itachi.
—Qué bueno, cielo—sonríe, deja de abrazarlo y mira hacia arriba—. Os veré esta noche, ¿cierto, chicos?
Itachi la besa en la frente y contesta:
—Cuenta con ello —la deja ir y ella camina hacia a mí.
—Necesito un abrazo de Sasuke.
Le sonrío y la envuelvo en mis brazos. Veo a Itachi salir de mi oficina. Saku juega con mi collar y, quedamente, dice:
—¿Él estará bien, verdad? Sonrío en su frente.
—Claro que sí, preciosa. Es fuerte. Sé que haría lo que sea por ella. Se esforzará más, ya lo verás.
Me sonríe, se pone de puntillas y besa mi mejilla. Sus labios alcanzan la comisura de los míos pero no parece molestarle.
—Te veo en la noche, Sasuke—dice. Luego se va.
Maldición.
8
Todas las chicas vienen a mi casa para preparase para ir a The White Rabbit.
Les cuento como ha ido mi día con Miko y, a pesar de que se entristecen por el acoso que sufrió la pollita, están felices de que selo haya pasado bien.
Le doy de comer a Bear, lo apapacho y después comenzamos el proyecto Prepararse-Para-El-Club.
Nos arreglamos. Rizamos. Alisamos. Maquillamos. Vestimos. Y, una hora después, estamos listas para irnos.
Hanabi se ve deslumbrante en un pequeño vestido negro estilo Safira con unos tacones a cuadros en blanco y negro; el negro hace resaltar sus ojos plata. Tiene su cabello Castaño acaramelado liso.
Hinata se ve hermosa con un vestido verde oscuro, estilo caftán, que se ajusta más en la parte de arriba y cae alrededor de sus pies en sandalias. Su largo cabello azulado está rizado salvajemente. No usa mucho maquillaje pero sus labios están pintados con un intenso color rojo. Se ve como una gitana sexy.
Ino está preciosa en un vestido estilo halter que le llega hasta los pies con una separación sobre los muslos; lleva sandalias doradas que se abrocha en las pantorrillas.
Se alisó el pelo morado está noche. Se maquilla ella sola para que sus ojos estén rodeados de una sombra oscura difuminada.
Yo llevo otro vestido negro de mangas largas escotado en la espalda que llega hasta medio muslo. Este tiene un diseño de perlas. Aunque como el escote es tan largo, no puedo usar ropa interior y me siento un poco incómoda pero las chicas me juran que no se nota. Me pongo delineador de ojos y rímel, y al final me pongo un poco de brillo rosa claro en los labios.
Llegamos a The White Rabbit como a las 11pm y caminamos hacia B-Rock que nos sonríe y dice:
—Me preguntaba si volvería a verlas, chicas. Gracias por no romper mi corazón —nos guiña un ojo y nos deja pasar. Hanabi acaricia su cabeza calva, Hinata le toca la mejilla, Ino le devuelve el guiño y, cuando yo paso a su lado, pongo una mano sobre su pecho y lo beso en la mejilla.
El club está a punto de reventar y nos sentimos aturdidas. Nos dirigimos directo a las escaleras cuando nos saluda la Alice asiática, sonriendo.
—Ah, la fiesta Safira ha llegado. Por aquí, señoritas—dice.
¡Todos nos conocen!
¡Me siento como una estrella de rock!
La Alice asiática nos lleva a nuestra gran cabina y toma nuestra primera orden de bebidas. Nos decidimos por unos cócteles Cherry Bomb, lo cual es una mala idea porque se me suben directo a la cabeza pero cedo igualmente. Sólo llevan Red Bull y vodka de cereza.
Hemos estado sentadas, hablando y riéndonos por una hora y media. Estamos terminándonos nuestra tercera ronda cuando veo que Hanabi le sonríe a alguien detrás de mí. Me volteo y veo a todos los chicos viniendo hacia nosotras.
Mi boca forma una gran sonrisa tonta. Estoy muy contenta de verlos a pesar de que los vi hace unas horas.
¡Están guapísimos!
Naruto y Ghost llevan puesto lo que asumo que es su uniforme, el cual está formado por una playera negra con cuello V, unos pantalones de vestir negros y zapatos de vestir. Itachi viste una camisa negra abotonada, unos pantalones negros y unos zapatos de vestir. Y por último pero no menos importante, está Sasuke. Lleva puesto una camisa blanca, unos pantalones azul oscuro y zapatos de vestir y se ve tan apetecible.
Todas nos paramos para repartir abrazos y saludos, y luego nos sentamos todos. Una camarera les trae a los chicos unas bebidas, las cuales no sabía que habían pedido, y también nos trae a todas, otra ronda. Ya me siento un poco desorientada. No he comido nada desde que almorcé con Miko. Sin pensarlo, tomo lo que resta de mi bebida y levanto la cuarta.
Sasuke eligió el asiento a mi lado y me alegra. Pongo mi mano sobre su muslo y lo atraigo hacia mí para que estar más cerca de él. Me sonríe y pone su brazo a mí alrededor.
Hago contacto visual con Hanabi, me saca la lengua y me dispara una sonrisa cruel. Habla muy fuerte para que todos la oigan.
—Tengo una gran idea. ¿Quién quiere jugar Verdad o Verdad?
Hija de pu...eblo. ¡La cortaré en pedacitos!
Sabe que odio estos juegos. Siempre son sucios y medan urticaria.
Para mi mala suerte, todos aceptan. Hanabi empieza.
—Itachi, ¿has fantaseado con alguien más mientras tenías sexo con tu pareja?
Él se ríe.
—Síp. Lo he hecho. Salía con una chica en la preparatoria y cada vez que cerraba los ojos, veía a Christie Brinkley —Todos se ríen y él pregunta:
—Bueno, Ino. Si fuera comida, ¿Qué sería y cómo me comerías?
Un coro de "Oohh" atraviesa la cabina.
Ella lo acepta todo y contesta.
—Bueno, supongo que serías un helado —mira a Ino de arriba a abajo y su voz de vuelve sensual—. A mí me encaaaaanta el helado. Me gusta lamerlo lentamente, en especial cuando se derrite en el cono —toma la mano de Itachi y lame su dedo lentamente. Los ojos de Itachi comienzan a cerrarse y parece que está sufriendo.
Nos reímos histéricamente. Ghost no se ve impresionado.
Ino vuelve a dejar la mano de Itachi sobre su regazo y él se acomoda la entrepierna.
—Maldición, cielo, casi haces que se me levante.
Ella suelta una risotada y dice:
—Bien, Sasuke. ¿Qué es lo más vergonzoso que has hecho en tu vida?
Él estira sus brazos sobre su cabeza y sonríe.
—Cuando estaba en cuarto grado, estaba enamorado de mi maestra—se ríe de sí mismo—. Quería que fuera mi novia. Así que, una tarde, fui a su casa con flores y chocolates. Toqué el timbre —pone una mano sobre su rostro—. Y su esposo abrió la puerta. Dejé caer todo y corrí lo más rápido que pude.
Cuando terminamos de reírnos, dice:
—Hanabi, ¿te has masturbado?
Naruto pone un brazo alrededor de ella y le dice: —Ya sabes que me encantaría ayudarte.
Ella sonríe abiertamente y dice:
—Síp. Dos veces a la semana, por lo menos. Lo siento, chicos, pero a veces necesitas complacerte a ti misma.
Los chicos gruñen en agonía.
—Hinata, ¿Quién fue el primer chico al que dejaste que te tocara los pechos?
Hinata mira hacia arriba y piensa. Luego nos confiesa:
—Creo que tenía quince años y apenas y tenía pechos. Fue el mejor amigo de mi primo, Franki. Él tenía dieciséis y me dio mi primer beso y me toqueteó. No me importó porque era atractivo —mira alrededor de la mesa—. Sin embargo, lo vi en la iglesia la semana pasada. ¡Tenía la cabeza calva y el estomago prominente! Qué suerte que no terminé con él. Naruto, ¿alguna vez has orinado en una ducha?
Naruto se recarga en su silla con una sonrisa bobalicona en su cara y dice:
—¡Síp! Hace unos días en el gimnasio.
Todos nos mofamos con disgusto y él se defiende.
—No importa, ¡los químicos eliminan la orina!. Itachi, ¿cuál es la peor frase para ligar que has usado y que haya funcionado?
Itachi sonríe y contesta.
—Una vez le dije a una chica que había perdido mi cama y le pregunté que si podía usar la suya. No era la persona más inteligente. Pero tuve sexo esa noche.
Todos lo abucheamos y silbamos.
Itachi me mira fijamente y dice:
—Pequeña Saku, ¿alguna vez has visto porno?
¡Me cago en el pastel!
—Eh. Yo... Hum... —me cubro la cara con mis manos y asiento. Oigo que todos se ríen y siento que el brazo de Sasuke se aprieta más contra mi cuerpo tembloroso. Bajo mis manos y giro mi rostro sonrojado y mi cuello de un intenso color rojo hacia Ghost —. Ghost, ¿qué tipo de ropa interior estás usando?
Ghost me sonríe y contesta con voz queda.
—Te lo diría si estuviera usando en este momento.
Las chicas chillan y los chicos gimen. Él solo sonríe y pregunta:
—Hinata, ¿Cuál ha sido el apodo más raro que alguien te haya pedido que le digas en la cama?
Los hombros de Hinata se sacuden a causa de una silenciosa risa y contesta:
—Hace tiempo, un chico me decía "cachorrita" y quería que ladrara como perro —su cuerpo se sacude y las lágrimas corren por su cara sonriente—. No me gustaba tanto como para seguirle el juego.
Hinata mira a Naruto con una sonrisa tímida y le pregunta:
—Naruto, ¿Qué es lo que te atrae de una mujer?
Él la observa con una leve sonrisa. Es una sonrisa genuina y, suavemente, contesta.
—No estoy seguro, Hinatita. Mírate en el espejo y dímelo.
Todos gritamos y Hinata se pone roja como tomate.
Naruto mira a Sasuke con una sonrisa socarrona.
—¿Cuánto es lo menos que has durado teniendo sexo?
Todos rompen a reír. Sasuke se ríe y dice:
—Creo que fue en mi primera vez y duré como veinte segundos —Ahora todos reímos histéricamente. Sasuke interrumpe nuestras carcajadas diciendo—. ¡Me gustaría que todos supieran que he mejorado desde entonces!
Sasuke tira de mi cabello y me da miedo mirarlo. Sé que soy la siguiente.
—Saku, ¿con cuántos hombres te has acostado?—pregunta.
La mesa entera se calla y mis amigas me dirigen sonrisas comprensivas. Me aclaro la garganta y respondo.
—Sólo me he acostado con un chico. Y fue hace tiempo. Siento el cuerpo inmóvil de Sasuke contra el mío.
Itachi parece sorprendido pero continúa la investigación.
—Bueno, entonces la pregunta no es válida. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste sexo?
Pasan treinta segundos y yo levanto la mano, extendiendo mis cinco dedos.
Itachi observa mi mano y dice:
—¿Cinco meses? Qué fuerte.
Ino se revuelve en su silla. Hinata mira la mesa. Hanabi me da una mirada de disculpa.
—Ci-cinco años —susurro. Siento cómo se tensa el cuerpo de Sasuke. Duro como roca.
El silencio es ensordecedor.
—¡Joder, eso es imposible! —murmura fuertemente. Se inclina más hacia mí y pregunta:
—¿Cómo es que no estás masturbándote en la mesa en este momento? Seguramente tienes unos nervios de acero. Eso es asombroso, nena—su voz es respetuosa.
Ahh, gracias Itachi.
Evito las miradas sorprendidas de los chicos y las sonrisas de simpatía de las chicas. Me encojo de hombros y pregunto:
—¿Alguien necesita una bebida? Ciertamente yo sí.
Antes de que alguien conteste camino hacia la barra y pido otro Cherry Bomb. Estoy tropezando ligeramente y sintiéndome suelta. Estoy achispada y se siente bien.
Camino de vuelta a la cabina. Naruto y Ghost se han ido para hacer algún trabajo. Ino se ha ido al baño. Sasuke acaricia su regazo. Me acerco y me siento de lado sobre él. Él levanta mi cabello, pone su boca en mi oído y dice:
—Lo siento por ponerte en el punto de mira, cariño. Si hubiera sabido que te iba a hacer sentir incomoda nunca te habría hecho esa pregunta.
Pongo una mano en su pecho y digo con una sonrisa.
—Está bien Sasuke. Es lo que es. No lo puedo negar —Levanto mi bebida para tomar un trago y fallo mi boca completamente. Podría estar un poco más que achispada. Derramo mi bebida en la parte delantera de la camisa de Sasuke.
Murmuro:
—¡Recorcholis! Lo siento mucho, Sasuke —Uso mi mano para limpiar la bebida en su camisa pero todo lo que hago es manchar el brillante líquido naranja aún más. Toma mis manos y lo miro. Él está sonriéndome, hoyuelos y todo. Él dice:
—Tengo una camisa de repuesto en mi oficina. Iré a cambiarme. Me levanto de su regazo y mientras él se aleja me aferro a su mano.
—Iré contigo.
Sasuke sonríe y me tira más cerca de él.
—Vamos, cariño —Me guía a un pasillo detrás de la barra y abre la puerta.
¡Vaya!
Se abre frente a la habitación 'relájate'. Lo sigo a su oficina y comienza a desabotonarse la camisa. Sé que debería mirar hacia otro lado pero estoy un poco ebria y quiero ver lo que tiene escondido allí. Él tiene todos los botones del frente abiertos y está trabajando en las mangas.
Pregunta:
—¿Puedes por favor traerme mi otra camisa de allí? —Asiente hacia el gancho de ropa en la esquina. Agarro la prenda recién lavada y la saco de la envoltura. Debajo está la camisa de seda lila que él llevaba el día que nos conocimos.
Digo:
—Llevabas esto el día que te conocí.
Sonríe y dice suavemente:
—Lo sé.
Entonces se quita su camisa mojada.
¡Santo Cielo!
Sasuke es aún más apuesto sin camisa. Sus abdominales están claramente definidos. Tiene una pequeña superficie de vello en el pecho. ¡Sus brazos son increíbles! Son musculosos y tiene venas por ellos. También tiene tatuajes. Sus jeans caen bajos en sus caderas. En su cadera derecha tiene un tatuaje de una cruz. En su bíceps derecho tiene un gran tatuaje impreso que luce como XAOC. No tengo idea de qué es eso. Se quitó su reloj. Su muñeca tiene un tatuaje en la parte interna. Dice Miko.
Aww, ¡también amo a Miko!
Detrás de su oreja izquierda tiene un tatuaje tribal que baja a su cuello. Aún sin camisa, se gira y creo jadear en voz alta. Toda su espalda está tatuada. Una gran imagen. De hecho da un poco de miedo. Hay siete ángeles con los ojos en blanco en las nubes sosteniendo espadas de fuego. Están luchando contra cinco criaturas de aspecto maligno con cuernos en sus cabezas y colas puntiagudas que están acercándose a las nubes. Literalmente me dio escalofríos.
Sasuke me saca de mi hechizo cuando se pone la camisa lila. Una vez que está abotonada, sostiene su mano, la tomo y salimos de la oficina. Mientras hacemos nuestro camino por el pasillo Sasuke se detiene de repente. Él pone un dedo en su boca y me hace callar. Hay sonidos de golpes viniendo del lado opuesto del pasillo.
Vamos de puntillas a la habitación de conferencias y los ruidos se hacen más fuertes.
Sacudida-Tintineo-Gemido-Golpe-Quejido
Sasuke sonríe y pone su oreja en la puerta. Su cuerpo se sacude con silenciosa risa y hace señas para que me acerque.
Con los ojos muy abiertos, pongo mi oreja en la puerta y escucho. Una chica.
—Oh Dios mío —Golpe-Tintineo-Sacudida. Un chico.
—Joder, te sientes bien —Gemido-Quejido. La chica.
—Oh Dios. ¡Eres increíble! —Gemido—. Aún te odio. Ooooh.
—Golpe-Tintineo-Sacudida. El chico.
—También te odio, chica linda —Gemido—. Demonios, haz eso de nuevo —Gemido.
Conozco esa voz. Es Ino.
Levanto la vista hacia Sasuke con una mano sobre mi boca. Sus ojos están bailando. Gesticula:
—Ghost.
Ghost gime de nuevo y dice:
—Di mi nombre, chica linda —Sacudida-Golpe-Sacudida. Ino gime.
—¡Ghost! ¡Follame, Ghost! —Golpe-Tintineo-Sacudida.
—No bebé, di mi nombre —Tintineo-Golpe-Gemido. Ino jadea.
—¡Saa- Sai! Oh Dios, Sai... Más fuerte Sai.
—Quejido-Sacudida-Golpe. Ghost declara: ¡Más fuerte y te haré atravesar la maldita mesa! —Gemido-Tintineo-Quejido.
Me rio entre dientes y Sasuke estalla en una silenciosa risa. Me empuja de vuelta a su oficina, cierra la puerta y nos reímos histéricamente.
¡Mi mejor amiga se está follando al melancólico Ghost!
Sasuke tiene sus brazos alrededor de mi cintura. Me sostengo de la parte delantera de su camisa. Nos reímos hasta tenemos lágrimas. Cuando finalmente nos dejamos de reír nos miramos a la cara. Lo deseo tanto. Y no es el alcohol hablando. Quiero que me bese ahora mismo.
Sasuke también deja de reír. Lo veo tragar fuerte. Con su rostro serio pone una mano en mi vientre y me empuja hacia atrás con gentileza hasta que mi espalda golpea la pared. Sus ojos onix se clavan en mí, buscando mi rostro. Levanta una mano a un lado de mi cuello y mueve su dedo lentamente arriba y debajo de mi clavícula. Cierro mis ojos y tiemblo.
—Mírame —dice con firmeza. No es una petición.
Abro los ojos y me mira profundamente antes de decir con voz ronca.
—Voy a besarte.
¡HURRA!
Y lo hace. Baja su cara hasta que sus labios suavemente tocan los míos. Jadeó un suspiro tembloroso. Ninguno de los dos se mueve durante segundos, ¡y es una tortura! Parecen días. Mis hombros se desploman y mis rodillas se ponen débiles cuando su lengua sale para trazar mis labios. Por suerte, la pared estaba haciendo un buen trabajo aguantándome.
Suspiro y él coge mi debilidad como una oportunidad para besarme más profundamente. Jadea cuando su lengua toca la mía. Bailan juntas y yo quiero llorar de alegría.
¡Vaya! Es como... ¡Vaya!
El calor se expande desde mi barriga hasta mi núcleo.
Éste es el mejor beso que jamás me hayan dado, sin lugar a dudas. Es increíble. Sasuke es increíble. Sus labios son suaves y su lengua es malvada. Acariciando la mía gentilmente y con precisión.
Sabe a menta y coñac. Está delicioso. Estoy perdida y mis manos se mueven a su propio acorde. Una mano está en su mejilla mientras la otra agarra la solapa de su camisa. Le acerco más a mí y noto su bulto presionando mi vientre. Inconscientemente me aprieto contra él. Aprieto mis piernas para detener el cosquilleo. No ayuda.
¡Es grande!
La mano en mi cuello se mueve hacia mi brazo, sobre mi espalda desnuda. Abre la palma y la introduce en mi vestido. Masajea mi culo desnudo dulcemente y luego lo agarra con fuerza. Mi respiración se corta y respondo con un jadeo. Muerdo su labio inferior y luego lo chupo levemente. Su otra mano se mueve de mi cintura. Sus dedos se mueven hacia mis costillas. Su mano lentamente alcanza mi pecho. No puedo detenerlo, jadeo en su boca. Sasuke se pone rígido. Sus manos caen a los lados y entonces agarra mi cintura fuertemente.
¡No! ¡Pon tu maldita mano en mi teta!
Respirando fuertemente coloca su frente sobre la mía y cierra los ojos. Susurra:
—Lo siento —es sólo un susurro pero podría habérmelo gritado.
Se arrepiente de besarme. Lo que supongo que está bien porque los amigos no se besan. Jamás.
Qué pena.
Me besa la mejilla durante todo un segundo antes de girarse y marcharse de la oficina.
Mis mejillas están sonrojadas y coloco la mano sobre mi pecho.
¿Qué demonios acaba de pasar?
De verdad que no tengo ni idea porque estoy alegre por la lujuria. Pero sé que lo cambia todo.
8
Camino de vuelta a la cabina. Las chicas, Naruto y Itachi están allí.
Ino me mira y no puedo evitar reírme. Sí, aún alegre. Me mira con los ojos abiertos. Ambas estamos sonrojadas. Pero al menos ella parece satisfecha.
—¿Dónde está Sasuke? —le pregunto a Itachi.
Se encoge de hombros y responde:
—Dijo que tenía una emergencia de la que encargarse, cariño. Probablemente no regrese esta noche.
Asiento y miro la mesa. Me está evitando.
Si piensa que voy a darme por vencida con su amistad sin pelear, lo lleva claro.
No puede darme cuatro semanas completas increíbles y entonces quitármelas por un beso estúpido. Vale, fue un beso estúpido e increíble. Pero aún así.
Tengo que hacer algo. No voy a perder a Sasuke. Lucharé por él. Más vale que estés atento, Sasuke.
