Hoy es jueves.
Han pasado días desde la última vez que he visto a Saku y obviamente la estoy evitando. Ella vino a mi oficina ayer y le supliqué a Itachi que la despidiera. Le dije que le dijera que estaba tan ocupado que no estaba recibiendo a nadie. Fue una mentira. Estaba sentado en mi escritorio haciendo aviones de papel y tratando de hacerlos volar al bote de basura que había colocado en la puerta. Después de que se fuera, Itachi vino a mi oficina, se sentó en mi escritorio y se quedó haciendo con la mirada agujeros en mi cabeza. Dijo:
—Cualquier cosa que hicieras para joderlo —señaló mi pecho con un dedo—, arréglalo.
Sin esperar por una respuesta, se fue.
Hoy, enciendo mi ordenador y me encuentro un mensaje instantáneo esperándome.
LaBombaHaruno: Hey extraño, ¿Me recuerdas? Quiero sushi hoy. ¿Stas dentro?
¿Qué demonios?
Pensé que Saku estaba enfadada conmigo. Es la razón por la que no la vi ayer. Pensé que se estaba preparando para despedazarme por ser un completo imbécil. Y lo habría merecido. O llorar, lo que me habría desgarrado el corazón en tiras. Quiero decir, prácticamente la toquetee cuando estaba ebria. Eso no es algo que haga un caballero. Me aproveché de ella.
Fue el mejor beso de mi vida pero aun así me aproveché de ella. Me avergonzaba de mí mismo. Mi madre me educó mejor que eso.
Este mensaje no sonaba como si estuviera molesta conmigo.
De hecho sonaba como la misma vieja Saku, simplemente queriendo almorzar con su amigo.
Ding
LaBombaHaruno: Si alguna vez sales x aire, házmelo saber. Llevaré sushi J
No puedo evitar reír. Paso una mano por mi cabello.
El peso que he estado cargando por todo el fin de semana desaparece.
Estoy tan aliviado de que no esté molesta conmigo. Debería de estarlo. Gracias a dios ella está siendo la madura y pretendiendo que nunca pasó.
¿Puedes pretender que nunca pasó?
Aun puedo sentirla succionando mi labio inferior. Cuando puse mi mano en la parte baja de su vestido y me di cuenta que no estaba usando ropa interior inmediatamente tuve un derrame cerebral. Jesús, ese trasero. Es un lindo trasero. Suave como la seda pero firme. El trasero perfecto. Bueno, mi idea de un trasero perfecto.
Sus labios son suaves, fruncidos y tan dulces que saben cómo a goma de mascar. Quiero besarla una y otra vez.
Sí, me gusta besar a Saku. No, amo besar a Saku. Entonces ella se frota contra mi dureza y casi me vengo como en la historia que conté sobre mi perdida de la virginidad a los quince años.
...yyyyy estás duro. ¿Ya estás feliz?
Saber que ella solamente había estado con un chico y no había estado con él en cinco años, me hace sentir bien. Tan bien. Como, bien pero no de la forma en la que debes sentirte con tus amigos.
Maldita sea. No sé cómo pasó. En un minuto estábamos riendo y al siguiente la estaba empujando contra la pared.
Una repentina urgencia me embarga.
Tengo que verla. Necesito tratar de explicarme. No sé cómo voy a hacer eso sin explicarle que estoy teniendo algunos sentimientos fuertes por ella. Y sé que no es lo que ella quiere.
¿Pero que hay si sí lo quiere?
Si supiera que Saku conmigo, la tomaría en mis brazos en un instante. Tengo esa clase de sentimientos por ella. Los sentimientos. No puedo creerlo. El pensamiento de ella estando con alguien más hace que ácido queme mis entrañas. Quiero golpear la pared de sólo pensarlo.
Que desastre.
Todo por culpa de sus ridículos labios de cera. Sonrío ante el recuerdo. Esta adorable pequeña mujer siendo arrastrada a mi oficina por Itachi, demasiado tímida si quiera para mirarme, saltó declarando que quería que fuera su amigo... Demasiado ha cambiado. Nunca conocí a alguien como ella en mi vida. Tan abierta con su corazón. Haría cualquier cosa para proteger ese corazón. Quiero que sea mío para protegerlo.
Me sonrío a mí mismo.
Tengo que ir a ver a mi chica.
8
Veo a Sasuke saliendo de The White Rabbit y un estremecimiento me recorre mientras mis manos comienzan a sudar.
¿Y si me dice que ya no podemos ser amigos?
Simplemente moriría. Literalmente me caería muerta.
Sabía que estaba en su oficina ayer y si realmente hubiera querido sé que Itachi no me habría detenido de irrumpir y demandarle que hablara conmigo. Pero quería respetar su privacidad. No quería verme por una razón.
Esta mañana cuando le mandé un mensaje preguntándole si comíamos sushi juntos estaba esperando que pudiéramos seguir como si nada hubiese pasado.
Sé que se arrepiente del beso más increíble de mi vida, lo que de alguna forma apesta, pero habiendo pensado sobre eso por los pasados dos días, estoy bien con ello. Estaba esperando que Sasuke fuera el indicado. Lo puse demasiado alto en mi cabeza y no me detuve para protegerme de él. ¿Después de ver cómo trata a Karin? Si me jodiera y se fuera, estaría destrozada. Lo he estado antes, y no es lindo. Estoy bien dañada por eso. Apesta sentirse segura con alguien y verlo alejarse como si no le importaras nada. Eso duele. Como, realmente duele. Pero habría tomado el riesgo con Sasuke.
¿Estoy destinada a ser esa chica?
Ya sabes, ¿La chica que ama una vez y entonces odia el amor y a todos los enamorados cuando su relación caía en picado?
¡No! Diablos, espero que no.
¡No quiero convertirme en la loca señora de los gatos!
Sasuke se arrepiente del beso. Eso está bien. Seré su amiga si me lo permite. Ya lo extraño.
Rawr Raaawr
—Tienes que arreglar esa maldita campana, bebé —Miro hacia la puerta y Sasuke está lanzando esa sonrisa encantadora hacia mí. No sé porque pero corro hacia él y salto entre sus brazos. Enredo mis piernas en su cintura y lo abrazo fuerte.
Es ese maldito hoyuelo. ¡Es mágico!
—Santo infierno, bebé. Sólo fueron tres días —ríe hacia mí.
¡Qué descaro!
Relajo mi agarre de su cuello, frunzo el ceño y pregunto:
—¿Dónde has estado?
Debo verme patética porque su cara se suaviza. Me carga desde debajo de mi trasero con un brazo y pone una tira de cabello detrás de mi oreja con el otro. Su cara muestra que no quiere terminar nuestra amistad. De hecho, brilla con una intensa emoción. Pero no puedo reconocerla.
¡Hurra!
Me mira a los ojos y dice:
—Lo siento, corazón. Estaba hasta arriba de trabajo —Su suave cara le sonríe a la mía y quiero que me bese de nuevo. Mis ojos bajan y siento que mi corazón late más rápido.
Ino grita:
—¿Podrían conseguir una habitación ustedes dos? —Miro hacia el mostrador y encuentro a Hanabi y a Ino sonriendo como un par de payasos hacia mí. Ino sacude sus dedos atrevidamente.
Me burlo de ellas y grito:
—¡A trabajar! —la cara de Sasuke se mueve a mi cuello y siento los soplos de aire mientras se ríe.
Alza su cabeza y sonríe diciendo:
—Creo que dijiste que querías sushi hoy—Asiento. Él susurra—. Lo que mi chica quiere, mi chica consigue.
Mi corazón se salta un latido.
Él se refiere a que eres su amiga y una chica, idiota.
¡Oh sí! Por supuesto que lo hace. No estaba pensando para nada que tan lindo sería ser la chica de Sasuke.
Para. Nada. Nop. Ni siquiera un poquito. Digo:
—Debería ir por mi bolso —Dejo ir su cuello pero él no me baja. Me sostiene como si pesara lo mismo que un sujetapapeles. Y es agradable. Realmente agradable.
Bromea.
—Sabes que no vas a pagar, así que no necesitas tu bolso —Me sonríe y entonces mira a Ino y Hanabi y dijce:
—Chicas, ¿quieren sushi?
Ambas asienten y miran a Sasuke como si fuera totalmente un sueño. Mis amigas deben haber sido remplazadas por robots.
Ruedo mis ojos hacia ellas después me giro hacia él y digo:
—Ya puedes bajarme, Sasuke.
El inclina su cabeza a un lado y alza una ceja.
—Podría. Pero no quiero. Me gustas en mis brazos—dice la última parte en un susurro y mi corazón explota. Seguramente no se está refiriendo a la otra noche.
Salió de la habitación como si estuviera en llamas. Solamente que me dejó a mí en el fuego.
No, definitivamente no.
Me río y lo golpeo en su hombro y me quejo.
—Vamos Sasuke, tengo hambre.
Renuentemente me baja y pone un brazo sobre mi hombro. Se gira hacia las chicas y dice:
—Traeremos sushi, chicas. Nos vemos.—Alza sus dedos como despedida y me lleva fuera de Safira sin mi bolso.
Caminamos por la calle, mi mano enredado alrededor de su cintura el otro descansando en su vientre, el abrazándome por mi hombro. Se siente tan bien.
Amo esto. Es totalmente natural.
Caminamos silenciosamente hasta el restaurante de sushi. Me da terror hablar de lo que pasó. Nos sentamos frente a la barra y nos concentramos en lo que queremos de la cinta transportadora.
Es el momento. No lo miro cuando comienzo.
—Así que el sábado por la noche fue bastante intenso ¿uh?
Se tensa a mi lado. Suspira y dice:
—Sí, sobre eso, lo lamento mucho Saku. No sé qué fue lo que pasó.
Yo... Lo interrumpo con una risa falsa.
—Está bien Sasuke, de verdad. Vamos a llamarlo curiosidad entre amigos. Ahora que está fuera de nuestros sistemas podemos seguir con nuestras vidas ¿cierto?—Lo miro y me confunde.
Parece como si Sasuke sintiera dolor. Sus cejas están alzadas, sus ojos desenfocados en mi hombro, y sus labios se vuelven una línea. Rápidamente quita esa mirada y pone una sonrisa. Sus ojos siguen siendo duros.
—Sí. Seguro. Aun así lo lamento —dice suavemente, casi afligido—. No pasará de nuevo.
No pasará de nuevo.
¿Por qué mi corazón se está rompiendo silenciosamente si todo lo que quiero de Sasuke es su amistad?
Quiero sus besos. Quiero que sucedan una y otra vez. Quiero más con Sasuke. Quiero su amor. No creo que alguna vez tenga suficiente de él. O tal vez sólo pienso eso porque quiero que sea el elegido para mí. El elegido para que me ayuda a superar mis miedos.
Dejarlos ir.
—Así que ¿aún estamos invitadas a la noche de Póker? —pregunto y meneo mis cejas hacia él en un acto falso de compostura.
Me sonríe suavemente.
—Sí. No sería lo mismo sin ti.
¡Hurra! ¡Somos amigos!
8
La noche del miércoles invite a las chicas para una noche de chicas en mi apartamento.
Horneé pastelillos cubiertos de caramelo con dulce de azúcar en el medio. Esos eran los favoritos de Hanabi de todos los tiempos.
Solo tengo un sofá así que nos la pasamos debajo de las sábanas de mi cama King size.
Ino y yo de un lado de las manta, Hinata y Hana en el otro con Bear aceptando abrazos y palmadas de todos lados justo en el medio.
Hanabi comienza el cuestionario tan pronto como estamos en la cama.
—Está bien. Estoy sacado eso sobre lo que todas tenemos curiosidad.—mira justo hacia mí—. ¿Qué pasa contigo y Sasuke?
Muerdo mi lengua por un segundo. No sé qué decirles. Decido que ser honesta es la mejor opción. Rasco un lado de mi cuello, miro hacia abajo y les digo:
—Creí que Sasuke podía ser el indicado.
Escuchó múltiples jadeos. Miro hacia arriba y veo tres pares de ojos abiertos y bocas tan abiertas como peces fuera del agua.
Río.
Hinata me reprende:
—¡¿Cómo puedes reírte en un momento como este?!
Ino habla suavemente.
—Eso es genial, bebé. Está totalmente loco por ti. Ve por ello —sonríe. Cuando hago el sonido de burla ella me frunce el ceño y dice:
—¿Por qué haces eso?
Juego con la cubierta de mi edredón y les aseguro:
—No está interesado en mí. Ni siquiera un poquito.
Las chicas se miran las unas a las otras y explotan en una risa histérica.
Siento que me estoy sonrojando. Me gusta que las personas se rían conmigo pero no me gusta ser de quien se ríen.
Endurezco mi voz y gruño;
—No os riáis de mí.
Ino inmediatamente para de reírse y responde:
—Lo siento, cariño, no nos estamos riendo de ti. Solamente eres tan dulce que ni siquiera puedes ver que Sasuke está loco por ti.
Hinata sonríe y confirma.
—Lo está Saku. Deberías verlo. Cuando estás en la habitación ni siquiera le pone atención a nadie más.
Hanabi empuja mi pie con el suyo y jura.
—Sí, muñeca, ama estar todo enredado en todo lo que tenga que ver con Saku. En una gran forma.
Dejo caer mi cabeza contra una almohada y lo suelto.
—Oh claro, tan interesado está en mí que me besa y después trata de escapar. Y entonces me evita por tres días ¡Y reaparece más dulce que nunca! Dios ¡Sasuke, apestas!
El silencio sigue por un largo tiempo antes de que escuche que alguien se aclara su garganta.
Hanabi susurra.
—¿Te besó la noche de sábado?
Hinata chilla.
—¡Lo sabía! ¿Ves? ¡Le gustas Saku!
Ino grazna.
—¿Dónde diablos estaba yo? Suspiro profundamente.
—Sí. Me besó en su oficina. Me colocó contra la pared y beso todo lo bueno fuera de mí. Y agarró mi trasero. Y mi bubi. Y realmente me gustó—termino con un quejido.
Ino sonríe como el gato Cheshire y dice:
—Desde el principio, si puedes.
Paso los siguientes diez minutos explicando con detalle lo que pasó. Cuando termino Ino pregunta:
—No entiendo porque sé por qué te estás riendo tan fuerte chicas, ¿Qué pasó?
Muerdo mi labio para parar de reír y digo:
—Bueno escuchamos algo realmente gracioso —Le lanzo una mirada y continuo—, en la sala de conferencias—Sus ojos se amplían, y sigo con—, fue realmente alto. —Ino traga duro y se pone completamente roja.
Jeje...sí, te conozco chica sucia.
Hinata se ve pensativa y lentamente dice:
—Creo que sé que pasó. —Me inclino más cerca y abro bien mis ojos como si me fuera a revelar todos los secretos del universo. Me recuerda:
—Habías bebido bastante, Saku, y solamente pusiste el punto con todas las preguntas de sexo. Creo que tal vez pensó que estaba aprovechándose de ti.
Hanabu y Ino asienten en acuerdo.
¿Podría ser?
No, había hecho claras mis intenciones. Lo quería.
Me estaba frotando sobre él como un gato en celo ¡Por el amor de Dios! Gemí contra su boca. ¡Todo eso dice tómame ahora! ¿Podría ser que pensó que se había pasado de la cuenta?
Hanabi me lanza mirada sensual y pregunta:
—Así que ¿Besa bien?
Mis ojos ruedan hasta la parte trasera de mi cabeza y gimo. Las chicas ríen por mi dramatismo.
Sonrío un poco y explico suavemente.
—Fue el tipo de beso que hace que tus rodillas se vuelvan gelatina. Y sientes electricidad corriendo a través de tus venas. Y tu estómago salta a todos lados como si tuvieras un pez dentro -suspiro y digo—, del tipo que me hizo pensar que probablemente podría ser el elegido.
Hinata hace un puchero y pone sus manos sobre su corazón. Ino sonríe de forma feliz. Hanabi muerde su lengua y asiente con la cabeza.
—Justo.
Sonrío para mí misma y susurro, Sí, lo fue. Totalmente.
8
Itachi habla a través de un panecillo cubierto de caramelo.
—Me alegra ver que Saku y tú lo arreglasteis.
Saku nos trajo seis de los honestamente mejores panecillos que alguna vez he probado. De todos sus pasteles, esos son mis favoritos por mucho.
Ambrosía... La comida de los dioses.
Caminó dentro de la habitación "tranquilizadora" tan pronto como Naruto la vio cargando un contenedor saltó, besó su mejilla y tomó el contenedor de sus manos.
Rió.
—Naruto, guarda uno para tus hermanos, por favor.
Ghost incluso apretó su hombro cuando entró en la habitación. Es parte de nuestra familia. Todas las chicas lo son. Las estoy considerando mis hermanas. Bueno, a Saku no, sería extraño... porque sería una adorable hermana con un trasero grandioso que quiero besar.
Uh, Ugh.
—Tuvimos una noche de chicas y estos fueron los que sobraron —dijo mientras toma uno y lo sostenía hacia mí—. Pruébalo.
Dios, se ve como Eva sosteniendo una brillante manzana roja. Tentadora tentación.
Una mordida de ese bendito bocadillo dulce de caramelo y podría haberle preguntado a Saku si se casaba conmigo.
Eso es extraño. Los pensamientos sobre bodas usualmente me hacen sudar. De alguna forma eso no parece pasar cuando pienso en Saku como mi pequeña esposa.
Saku en mi cocina. Saku acurrucándose conmigo en mi sofá. Saku en mi cama en sus rod...
Ni siquiera vayas ahí.
Terminé de masticar, tragar y declaré:
—Este es uno de mis favoritos, corazón.
Su sonrisa brilla como el sol de la mañana y dice:
—Recordaré eso, Sasuke.
Después de decirnos que no trabajemos duro se fue de regreso al trabajo.
Cuando volví después de almorzar sushi con ella ayer, estaba molesto y cabreado como el infierno.
Saku rió como si el beso no hubiera sido nada. Para mí, fue el mejor beso que alguna vez había tenido, así que me molestó como una cabra que ella no se sintiera de la misma manera. Estaba listo para pedirle a Saku que fuera mi chica, lo que era un gran desafío para mí. Pensé que todo iba bien. Entré a Safira y ¡bam! Ella salta sobre mí como si hubiera regresado a casa de la Guerra. Disfruté abrazarla de esa forma. Es tan pequeña. Sus pechos se empujaban contra mi pecho y su cara estaba a un pelo de distancia. Lindo.
Entonces ella describe el beso como "curiosidad entre amigos"... ¡Y una mierda!
¡Quería besarla justo ahí en la barra de sushi lo suficiente para dejarla sin aliento!
Me giro hacia Itachi y le digo:
—Sí, estamos bien.
8
¡La noche de Póker fue grandiosa! ¡De Nuevo!
Estamos todos juntos en la casa de Sasuke a las ocho y media. Decido experimentar unos cuantos nuevos sabores de panecillos y voy con pastelillos de fresas con crema y chocolate blanco con salsa de arándanos. Ambos fueron un éxito. Miko tomó uno de cada uno antes de la cena. Itachi intentó parecer enojado pero no puede evitar sonreírme.
¡Lo tengo totalmente atrapado!
La pillo tomando uno más que él no ve. La pizza llega a las nueve. Todos comemos, bebemos, y hablamos entre nosotros, incluyendo mi pequeño ángel Miko. Itachi termina mandando a Miko a la cama un poco más tarde de lo usual porque me las arreglé para convencerlo de dejarla jugar unas cuantas rondas de Uno con las chicas. La felicitamos cuando gana dos veces y estaba absolutamente radiante de orgullo. Itachi no pudo evitar sonreírle. Sé porque está sonriendo.
En cuanto entré en la casa, saludé a todos y fui a la cocina para sacar mis pastelillos. Estaba a punto de terminar cuando casi tengo un ataque al corazón.
—¡Saku! ¡Saku! ¡Saku! ¡Sakuuuu! —el grito venía de Miko. Mi corazón se apretó con miedo.
Corrí fuera de la cocina con los ojos bien abiertos y la cara pálida. Todo el mundo se veía tan asustado como yo.
Solo cuando vi su cara sonriente comencé a relajarme. Puse una mano en mi pecho y dije:
—Jesús bendito, Miko. ¡Casi me mandas a una muerte prematura!
Se detuvo justo en mis piernas, mirando hacia arriba y estalló en risas.
—¡Lo hice!
Estaba confundida. Sacudí la cabeza un poco, me encogí de hombros y pregunté:
—¿Hacer qué, ángel?
Me lanzó una mirada de agradecimiento.
—¡Hice una amiga! Yo solita. Vi a una niña de mi clase en la librería y fui con ella y dije hola, le dije mi nombre y ¿sabes que dijo?—emoción destellaba por toda su cara.
Abrí mucho mis ojos, me incliné más cerca de ella y susurré:
—¿Qué es lo que dijo?
Miko me dio mi sonrisa torcida favorita.
—¡Dijo que vio mi proyecto de arte en la exposición y pensó que era asombroso!
¡ .Asombroso!
Miko tomó mi silencio como permiso para continuar.
—¡Me dijo que me sentara con ella en el almuerzo mañana y así podía conocer a sus amigas!
¡Totalmente. Increíblemente. Asombroso!
Aún en un arrebato de entusiasmo, continuó.
—¡Hice lo que dijiste y funcionó! Eres la mejor Saku. ¡Te quiero! —después de soltar esa bomba que quiero llamar milagro, se dio la vuelta hacia el pasillo y se perdió de vista.
¡Pepito grillo! ¡Lo hicimos!
Estaba demasiado ocupada mirando a mi pequeña amiga perderse de vista para ver a Itachi dirigiéndose hacia mí. Dejé salir un pequeño grito cuando me cargó por detrás.
Estaba riendo en mi oreja.
—Solo tú, pequeña Saku.
Cuando tuvo suficiente de abrazarme, me bajó y me giró para mirarlo. Estaba sorprendida de ver sus ojos brillantes y radiantes, no tan sorprendentes como la amplia sonrisa en su cara.
Me giré para ver a los otros y estaban en una silenciosa celebración, haciendo bailes de victoria y haciendo movimientos de touchdown.
Susurré un reverente:
—Wow.
Sasuke caminó hacia mí, con su cara seria y me dio un rápido beso a los labios antes de quitarme el aliento.
¡Liiiindo!
Después de que Itachi acostara a Miko para dormir, nos dirigimos al estudio de nuevo y cantamos algunas canciones junto con el piano. Estábamos empezando apenas "Don't Stop Believeng" de Journey cuando Naruto entró derrapando en la habitación en sus rodillas cantando a todo pulmón las palabras. Los otros chicos llegaron poco después y de alguna forma terminamos cantando de Sir Mix-A-Lot's"Baby Got Back" lo que incluyó a Itachi destacándose por su sacudida de trasero. Fue tan gracioso, creo que me oriné un poco.
Después de escuchar a Ino tocar unas cuantas canciones más, los chicos regresaron al Póker. Nos habíamos puesto tan cómodas que cuando los chicos estaban jugando su última partida las chicas nos aburrimos y pusimos un DVD sin siquiera preguntar. Eso pareció complacer a Sasuke quien me estaba dando su hoyuelo. Tomamos los mismos lugares en los sillones que la semana pasada y vimos "Aquellos viejos tiempos". Los chicos paraban de jugar cada vez que estallábamos en risas y eventualmente dejaron el Póker para venir a verla con nosotras.
Sasuke se sentó con su espalda contra el brazo del sofá y me tiró sobre mi vientre con mi cabeza descansando en su pecho, Itachi usando mi trasero como almohada. Hanabi sentada con sus pies debajo de su cuerpo, Naruto usando el regazo de Hinata como una almohada mientras Hinata acariciaba el cabello de Naruto. Ino sentada al final del sofá, sus piernas levantadas contra su pecho con Ghos reclinado sobre ella y usando sus piernas como un reclinable.
Viendo a Will Ferrell correr desnudo por la calle solo me hizo estallar en risas. Estaba riendo tan fuerte que me resoplaba, cada vez que lo hacía todo mundo se reía de mí y yo me reía más fuerte causando más resoplidos. Aun riéndome y resoplando, rogué a todos que se detuvieran porque me iba a orinar.
Me calmé y me encontré durmiéndome. Sasuke me preguntó que si quería dormir en una cama y sacudí mi cabeza. En una bruma de sueño, giré mi cabeza hacia la suya, moví mis dedos y tracé con ellos sus labios. Sin pensarlo dos veces, puse mis labios sobre los suyos.
Suspirando suavemente. Pude haberlo imaginado. Estoy segura que lo hice. Me eché hacia atrás y le sonreí a su expresión confundida.
Sasuke, ¿por qué eres como un sueño?
Descanso mi cabeza debajo de su barbilla y rápidamente me quedo dormida.
