Después de mi festival de sollozos en el regazo de Sasuke en el club el domingo por la noche, me abrazó de una forma que nunca antes había sido abrazada. Fue tan lindo y casi desesperado.
Estoy desarrollando algunos sentimientos bastante intensos por Sasuke. Y mientras esto espanta el miedo en mí, tengo que recordarme que todo estará bien mientras él nunca lo averigüe.
Me encuentro mirándolo cuando él no mira, sólo haciendo cosas diarias mundanas como mover su café en el sentido de las agujas del reloj y luego en sentido contrario al de las agujas del reloj. O cómo sus ojos se estrechan y se rasguña la barbilla cuando piensa profundamente en algo. O cómo se enrolla las mangas de la camisa hasta sus codos cuando está estresado.
No puedo creer que haya trabajado cruzando la calle en The White Rabbit durante dos años y nunca lo haya conocido. Todo ese tiempo que podría haberlo conocido parece desperdiciado. Eso me pone triste.
Pero hace dos años yo era una persona diferente. No hay forma de que entonces le hubiera dejado entrar del modo en que lo hago ahora. Me alegra de que ahora sea parte de mi vida. No lo voy a dejar ir.
¡Y Omarr puede metérselo por donde le quepa!
Hay algo acerca de ser utilizado por alguien que te deja sintiéndote rota. Estoy segura de que ese es el por qué yo estuviera tan emocional el domingo después del fiasco de Omarr. Recuerdo sentimientos similares de un tiempo muy lejano. Sólo provocó una oleada de emociones en mí que no pude parar. Me sentí abrumada.
Sasuke vino a mi rescate.
Mi caballero oscuro en armadura de Versace.
Nos abrazamos el uno al otro durante mucho tiempo antes de que le dijera que quería irme. Me llevó de regreso con las chicas y nos fuimos un poco después de la medianoche. Esta mañana Ino y yo abrimos la tienda y poco pasadas las nueve llega una entrega de arreglo florala la tienda.
Sonrío porque supongo que es para Hinata de parte de Naruto. Las cosas están ardiendo entre ellos y deseo que estén juntos. Están enamorados.
Firmo el recibo de entrega y Ino se inclina sobre este. Coloco el arreglo en el mostrador y ambas le damos una buena mirada. Hay aproximadamente dieciocho lirios absolutamente blancos rodeados con aliento de bebé.
¡Buen paso, Naruto!
Esto es un arreglo caro. Al menos doscientos dólares en lirios. Ino y yo nos miramos la una a la otra y sonreímos. Ella toma la tarjeta, la revisa y entonces me lo da.
Observo su ceño fruncido y su mirada dura. Esto no es bueno.
Piensa en lo que dije. Puedes hacerlo mejor que él. Te puedo dar todo con lo cual has soñado. Ven a verme.
– O
¡Oh, por el amor de todas las cosas santas!
Son del malo de Omarr. No me gusta la situación en la cual me está poniendo. Esta metiéndose entre mi amigo y yo. ¡Odio eso!
Le cuento a Ino lo que había pasado y se pone lívida. Le digo que Ghost y Sasuke cuidaron de mí y pareció ligeramente aplacada. Creo que no le gusta pensar en que yo estuviera tan enojada mientras todos los demás la estaban pasando bien.
Nos miramos durante un largo rato antes de que ella señalara al teléfono.
Suspiro y camino hacia al teléfono, marco el número y espero.
—¿Ghost? Sí, estoy bien. ¿Puedes venir para acá por favor? Gracias.
Ghost en un minuto está en la tienda con una bolsa de basura en la mano. No nos saluda, sólo anda directamente hacia el hermoso arreglo y lo mete rudamente en la bolsa de basura. Entonces camina hacia mí y dice en una voz amable:
—Buena chica. — Entonces se va, bolsa de basura en mano.
8
—¡Voy a matar a ese hijo de puta! —Rujo.
Itachi pone una mano sobre mi hombro y silenciosamente responde.
—Calma, hermano. Conoces a Saku, no va a apartarla de nosotros. De ninguna manera. Somos familia.
Omarr es un hombre muerto.
Primero, entra en mi club sabiendo que no debería estar allí. Segundo, viene por mi chica.
... no es que ella sepa que es mi chica. Pero, de todos modos...
En tercer lugar, intenta tratar a mi chica como una puta. Y, por último, envía sus caras flores con promesas cuando realmente sólo quiere joderla y dejarla rota como un mensaje para mí.
La única cosa que Omarr quiere para mí es que sufra. Me culpa de la muerte de su hermano. Todo esto pasó cuando yo era sólo un adolescente. Papá acababa de morir y me dieron la opción de unirme a Caos.
Caos es una pandilla Ruso-Americana. Mi padre era lo que podría llamarse el vicepresidente de la pandilla. Eran criminales pero mi padre fue un buen hombre. Me uní a ellos y para mi completa desaprobación también lo hicieron Ghost y Itachi. Éramos sólo niños haciendo el arduo levantamiento por los viejos. Cuando digo arduo levantamiento, me refiero a que lo hacíamos cumplir. Saldríamos y conseguíamos dinero de las drogas, dinero de deudas y sobornos. Nos daban una lista y nos reuniríamos. Por cualquier medio necesario. Mamá estuvo devastada cuando se enteró. Ella no quería esa vida para nosotros. Mi padre estaba tratando de salirse cuando murió.
Omarr es parte de los Sixes. La mayor parte de ellos fueron a la escuela conmigo y estábamos bien hasta que murió Marcus.
Marcus era el hermano mayor de Omarr. Irrumpió en nuestra casa para robar algo que Caos relacionó con la oficina de mi padre. Mi padre le pegó un tiro y más tarde esa noche murió en el hospital. Mi padre iba a ir a la cárcel. Tuve que hacer algo. Justo cuando los oficiales preguntaron quien disparó el primer tiro, hablé y dije:
—Yo lo hice.
Estaba a punto de cumplir dieciséis. Conseguí una condena condicional. Lo haría otra vez en un latido de corazón. Cualquier cosa por mi padre.
Ghost, Itachi, y Naruto saben esto. Ghost y Itachi estaban allí. Se lo conté a Naruto algunos años más tarde.
Omarr quería venganza. Su tío le prohibió cualquier venganza sobre mí. El tío Jerm dirige el Sixes. La primera vez que nos conocimos me preguntó sobre la muerte de Marcus. Sé que sabe que no maté a Marcus. Me puse nervioso y a la defensiva. Dejé demasiadas preguntas sin contestar porque simplemente no sabía las respuestas. Este es el por qué Tío Jerm había prohibido cualquier venganza. Sabe que yo no lo hice. Pero lo admití. Hice mi elección y ahora tenía que vivir con ello.
Nunca me molestó antes. Llevaba un arma y esperaba lo mejor. Esto es diferente.
Esto afecta a Saku.
Ahora mismo Ghost y Naruto están llevando una bolsa de basura con la mitad de las flores muertas al Tío Jerm. Si Omarr sigue yendo en contra de Jerm, terminará muerto. La cólera torna mi voz más dura de lo que debería ser.
—Sí. Lo sé, Itachi. Pero está jugando con ella. Está jodiendo a Saku. No me gusta esto.
Itachi sacude su cabeza y concede:
—A mí tampoco. Pero deja que el Tío Jerm se encargue de ello. Sabes que lo arreglará.
Lo sé. Sé que el Tío Jerm es una buena persona.
Mira, hay gente buena que hace cosas malas por obligación. Ese es el Tío Jerm. Cuida de su familia. Su familia es el Sixes.
Tan pronto como reconocí a Omarr el domingo por la noche envié a Ghost para que se llevara malditamente a Saku lejos de él.
Sabía que él no tocaría a Ghost. Si yo hubiera bajado, algo podría haber sucedido y de ninguna manera pondría a Saku en peligro.
Omarr es a lo que tú llamarías inestable.
Dejé la cabina para calmarme. Una vez que estuve bajo control, volví. En mi camino vi el rostro de Saku. Parecía perdida. Tan frágil y miserable. Me rompió el corazón.
Una vez que me senté, se lanzó hacía mí y sentí sus lágrimas en mi cuello. La llevé al cuarto de "relajación" para sostenerla en el sofá y consolarla. Tan pronto como nos sentamos, todo estalló.
El hijo de puta le dijo a Saku que nosotros somos amigos. Y que él la quería en su cama.
La rabia hierve en mi.
Ese creído imbécil me las va a pagar.
8
Ino y yo ingresamos en nuestro apartamento después de un largo día de trabajo.
Nos detuvimos para comprar hamburguesas de camino a casa. Era una clase de hamburguesa de esos días.
Ya sabes, ¿la clase de día en que los psicópatas te envían arreglos florales caros y que tu amigo cruzando la calle te ignora?
Sí, esa clase de día.
Entramos y dejamos nuestras cosas en la mesa del comedor. La única luz encendida en la casa es la luz baja de la cocina. La dejamos así para que parezca que alguien está en casa porque algunas noches llegamos tarde. Como si los ladrones no supieran que la gente hace esto.
Eres un foco tan brillante.
Tan pronto como ingreso a la cocina para encender el resto de las luces, me congelo. Puedo oír algo en mi dormitorio. Suena como a pasos lerdos. La ansiedad mastica mi tripa.
Mierdastico.
Detengo a Ino con una mano en su brazo, cuando se da vuelta para mirar mi petrificada cara señalo hacia mi dormitorio y coloco un dedo sobre mi boca.
Inmediatamente, sus ojos se agrandan y escucha. Cuando oye lo que oigo, tenemos una conversación silenciosa.
Hace un teléfono con su mano y la pone a su oído. Llamemos a los policías. Señalo hacia mi muñeca con el signo universal del tiempo y sacudo mi cabeza. No, les llevará mucho tiempo llegar hasta aquí.
Ella eleva sus puños en una postura de boxeo. ¿Deberíamos luchar contra ellos?
Uso mi dedo índice y medio para señalar a mis ojos luego agito mi mano alrededor del cuarto. Seguro, si podemos encontrar algo con lo que luchar.
Un golpe llega desde mi dormitorio y nos ponemos rígidas de miedo. Agarro la cosa más cercana a mí. Ni siquiera le doy un vistazo. Es largo y delgado. Veo a Ino agarrar una enciclopedia de mi estante para libros y lo sostiene sobre su cabeza.
Vamos de puntillas hacia la puerta de mi cuarto sostenido de las manos. Mi corazón está corriendo a mil por hora. Este no es Bear. Conozco los sonidos de Bear.
Estamos de pie en la puerta con nuestras armas levantadas y esperando. La puerta se abre.
En marcha.
Llevo mi arma detrás de mi cabeza y golpeo a la persona alta sobre la cabeza repetidamente. Ino hace lo mismo con su enciclopedia. Hacemos esto mientras gritamos.
El hombre alto cae de espaldas. Me paro sobre él y repetidamente lo golpeo en las piernas y pecho con mi largo instrumento defensivo tanto como puedo. El hombre grita.
—¡Ow, deténganse! —y—. ¡Joder, Saku, deja de golpearme! Espera.
¿Por lo general los ladrones no conocen a la gente que roban, verdad? Busco con una mano temblorosa y enciendo la luz.
Itachi está en el suelo gimiendo y gruñendo en una posición fetal. Tiene una nariz sangrante y un labio roto.
No me había dado cuenta de que Ino había desaparecido hasta que miro detrás de mí. Ghost la tiene envuelta en sus brazos, uno mano sobre su boca. Y adivina. Parece que él quiere echarse a reír.
¡Por todas las cosas!
Quiero golpearlo, así que lo hago.
Me abalanzo y lo golpeo directamente sobre la cabeza con mi cosa del palo. Que ahora que lo veo es un trapeador.
Frota su cabeza y su cuerpo se sacude con silenciosas risas. Él dice:
—¿Qué es lo que vas a hacer, limpiarme hasta la muerte?
Ghost suelta a Ino y nos ponemos en cuclillas sobre Itachi. No puedo creer que le diéramos una paliza.
—¿Itachi, cariño, estas bien? —Toco su cara y me mira. Debe ver la preocupación en mis ojos. Responde:
—Joder, estoy orgulloso de ti.
¿Um, qué?
—¿Qué? —No escondo mi confusión.
Itachi susurra:
—No dejes de luchar. Ni por un segundo. Pelotas de acero, pequeña Saku — Sonríe en grande revelando la sangre manchando sus dientes.
Oh, sí. Se ha golpeado la cabeza.
Me volteo hacia Ghost y suspiro:
—¿Puedes llevarlo al sofá y así puedo limpiarlo?
Le sonríe a Itachi pero asiente.
Entro en la cocina para recuperar mi botiquín cuando alguien llama a la puerta.
Genial.
Tengo a dos posibles sospechosos de irrumpir y entrar en mi casa y uno de ellos está sangrando y magullado.
Oigo que Ino abre la puerta y Molly entra. Mira a Ghost luego a Itachi y dice:
—Suena como a una fiesta a la que no fui invitada.
Apoyo mis antebrazos en el mostrador de la cocina, me inclino delante y me rio.
—Lamento los gritos, Molly. Espero que no te despertáramos. Observa mi aspecto agotado y chasquea la lengua.
—Niña, tienes que sentarte antes de que te quedes dormida de pie. Deja a Molly hacerte un té y arreglar al chico.
Tomo su mano en la mía y la beso. Silenciosamente digo:
—Gracias, señorita Molly.
Molly hace té para mí y Ino. Ghost declinó y le trajo a Itachi un vaso de agua y una aspirina. Se tomó su tiempo limpiando las heridas de Itachi con el peróxido. Y cuando él no se estremece ella acaricia su mejilla y le dice:
—Te has ganado unos cupcakes, jovencito.
Itachi sonríe y parte su labio otra vez. Se voltea hacia a mí y dice:
—Oye eso, Saku. Molly dice que me gané cupcakes.
Me río entre dientes mientras Molly empieza a irse. La abrazo un largo rato. La mejor vecina.
Tan pronto como cierro la puerta señalo con un dedo a Ghost.
—Explícate.
Ghost se inclina en el sofá y se encoje de hombros.
—Sasuke quiso que estuvieras protegida por lo tanto vinimos para ver qué tan seguro es tu apartamento. —Se señala a sí mismo—. Y aquí estamos. Dentro de tu apartamento. Así que, es seguro decir que no es tan seguro. —Mira a Itachi y dice:
—No quise que Itachi viniera pero insistió —Me mira y sonríe con satisfacción—. Y tú lo golpeaste.
Siento que el pánico hincha mi tripa.
Ah, Sasuke va a matarme. Le di una paliza a su hermano. Quien está ligeramente mal de la cabeza en mi sofá.
Caigo en una silla del comedor con mis hombros caídos. Hoy no ha sido un buen día.
Cubro mi cara con mis manos. Ghost comienza a hablar otra vez.
—Escucha, he tomado nota de todo lo que necesitas para que tu apartamento sea seguro. Conseguiré todas las cosas mañana y las instalaré durante el día. Cuando llegues a casa mañana por la noche, te esperaré para enseñarte a cómo usarlo —Aprieta mi rodilla, quito mis manos de mi rostro y abro mis ojos. Suavemente dice:
—No quieres joder a Omarr. Es imprevisible. Solo estamos tomando precauciones. Si hoy fue según lo planeado, no tendrás noticias de él nunca más. Pero no nos arriesgamos. Te ha cogido gusto, Saku.
Ino alcanza a tomar mi mano y dice con voz ronca:
—Esto apesta, nena.
Bajo mi cabeza y asiento. Abatidamente digo:
—Bien. Cuando averigües cuánto son los gastos de las cosas de seguridad sólo envía la factura a la tienda y lo pagaré. —Sus ojos se estrechan e inclina su cabeza. Me mira durante unos segundos entonces sacude su cabeza suavemente y ordena.
—De acuerdo, coge tu mierda. Nos vamos.
¿Perdón?
—¿Perdón? —Contesto.
Me fulmina con la mirada y repite despacio:
—Coge. Tu. Mierda. No te quedas aquí esta noche.
No sé qué hacer con esto. No quiero quedarme en cualquier otro sitio.
¡Este es mi apartamento!
Por lo tanto digo la primera cosa estúpida que se me viene a la cabeza.
—¡Pero tengo un gato!
Ghost contempla a Bear quien se está sentando en el regazo de Itachi mirándole tontamente. Itachi está mirándole tontamente de regreso a Bear.
Él pregunta con paciencia:
—¿Tienes una jaula para tu bestia?
Asiento.
Él asiente de regreso, yo no veo cual sea el problema si lo digo.
Ino aprieta mi mano y levanto la mirada. Ella me regala una comprensiva sonrisa. Iré. Por ella.
Suspiro y digo silenciosamente:
—Bien, déjeme empacar algunas cosas.
Ino se levanta para caminar conmigo y pone un brazo alrededor de mi cintura. No es un gesto grande pero el significado es enorme. Será mi muleta cuando necesite ayuda. Siempre tengo su cuidado y apoyo. Cada uno de nosotras empaca un bolso, hago entrar a Bear en su jaula, y luego nos vamos.
8
Sólo supuse que Ghost nos llevaría a un hotel.
Definitivamente no esperaba encontrarme en la casa de Sasuke para pasar la noche. Tan pronto como entramos en la casa, una sonriente Miko viene a nuestro encuentro para vernos y me entra el pánico.
¡OH MIERDA! ¡LE DI UNA PALIZA A SU PAPÁ!
Ella le da una mirada a su padre y su rostro se arruga. Itachi rápidamente camina hacia ella, se arrodilla y le pregunta:
—¿Me creerías si te dijera que Saku me hizo esto?
¡¿QUÉ RAYOS, ITACHI?!
Estoy absolutamente devastada de que me lance así debajo del autobús. Mi corazón golpea y mi cuello se calienta por el nerviosismo. Amo a Miko. Ahora me odiará.
Me impresiona cuando Miko estrecha sus ojos hacia su padre y pone sus manos sobre sus caderas y pregunta cautelosamente:
—¿Qué le hiciste a Saku?
Itachi se ríe y sacude su cabeza mientras dice:
—Papá fue muy tonto. Entré en la casa de Saku sin preguntar y ella creyó que era una mala persona que trataba de tomar sus cosas.
Estoy aún más impresionada cuando una Miko que está frunciendo el ceño viene hacia mí y me abraza alrededor de la cintura. Alza la mirada y dice:
—Realmente debes haber estado muy asustada, Saku. —Le frunce el ceño a su padre y ordena severamente—. ¡Nunca vuelvas a hacer eso otra vez papá, ella realmente debe haber estado muy asustada!
¡Bendita sea!
Itachi luce correctamente castigado y dice:
—Créeme, cariño. Nunca jamás. Podría perder una pierna la próxima vez.
Miro abajo hacia su preocupado rostro y sonrío.
—Realmente estuve muy asustada, ángel. Y en serio lamento haber golpeado a tu padre. Creía que me protegía. Si hubiera sabido queera tu padre, nunca lo habría golpeado.
Me sonríe antes de mirar por delante de mí y chilla:
—¡¿ES ESO UN GATITO?!
Me río por su entusiasmo. Hago las presentaciones.
—Miko este es Bear. Ama los abrazos, así que mejor abrázalo bien, ¿de acuerdo?
Ghost abre la jaula y Ino saca a Bear y lo pone sobre el suelo. Bear va directamente hasta la silla de Miko, alza la vista hacia ella y le maúlle.
Me doy cuenta que él aún no comido así que abro mi bolso para sacar unas latas de comida húmeda, se las doy a Miko y le digo:
—¿Crees que puedes alimentarlo, cariño?
Levanta la mirada hacía mi con un rostro lleno de asombro; podrías pensar que le acababa de decir que estábamos yendo a la tierra del Nunca Jamás.
Ella susurra:
— ¿De verdad?
Actúo lo más ocasional posible. Sacudo mis brazos en un movimiento para olvidar esto y le digo:
—Ah, sí, te amará para siempre si lo alimentas.
Justo cuando termino de decir esto Bear salta en el regazo de Miko, ronronea en voz alta y frota sus mejillas en las latas de comida en su mano. Ella levanta la mirada hacía mí y sonríe tan maravillosamente. No puedes comprar una felicidad como esa. Bear va a ser bien amado esta noche.
Miko corre hacia la cocina y Ghost nos señala a Ino y a mí para que lo sigamos.
Ghost abre la primera puerta hacia la izquierda por el lado del vestíbulo. Me escolta y yo miro alrededor. Es un hermoso dormitorio de invitados. Las paredes son de un rico color Borgoña, tiene una pared negra detrás de la cama King tipo trineo del lado derecha del cuarto.
Hay un armario incorporado en el lado cortinas de Borgoña cubren todo el otro lado de la pared. Hay cuadros de buen gusto enmarcados en las paredes y una puerta en la esquina a manoizquierda. Ghost señala hacía ahí.
—La ducha.
Asiento. Genial, de verdad necesito una ducha.
Me dejan y cierro la puerta. Estoy tan cansada que podría dormirme de pie. Me obligo a moverme, tomo mi ropa interior y el pijama de mi bolso y me dirijo a la ducha.
Es un cuarto de baño ordenado. Todo está en su lugar y hay un jabón decente y un champú en la ducha. Sin embargo todo tiene una fragancia varonil.
Enciendo la ducha caliente. Quiero chamuscarme la piel. Me gusta tomar las duchas calientes. Me hace sentir limpia. Me desnudo, salto dentro y lavo mi cuerpo y pelo en tiempo récord. Sólo canté "Working 9 to 5" una vez. Es por eso que lo sé. Envuelvo mi pelo en una toalla y me pongo la ropa. Amo mi pijama. Son un conjunto de top y unos cortos shorts de satén sedoso y de color cobre.
Bajo mi pelo, lo cepillo y lo seco con un secador de pelo que encontré en uno de los cajones. Y finalmente estoy lista para dormir.
Salgo del cuarto de baño hacia la cama y me tiro en ella.
8
Voy a casa desde el club bastante tarde esta noche.
Entro a mi dormitorio y veo a Saku boca abajo con los brazos y piernas extendidos en mi cama. Reconocería ese culo en todas partes. Sus shorts son tan cortos que puedo ver la curva de sus nalgas.
De hecho me giré y miré hacia la entrada de mi cuarto.
¿Estoy en la casa correcta?
Me giro tan silenciosamente como puedo y busco a Ghost. Me dice que el apartamento de Saku no es seguro por lo tanto trajo aquí a Ino y a Saku.
Me dice que Ino está durmiendo en cuarto de Itachi y que él compartirá cuarto con Itachi porque sufrió una conmoción cerebral y tiene que ser despertado cada hora.
¿Qué demonios?
Pregunto lo que pasó y Ghost me dice que Ino y Saku fueron todo a lo tipo Rambo con él. Saku golpeó la mierda de Itachi con un trapeador. Realmente me eché a reír.
Ghost me dice que el gato de Saku está en algún sitio en la casa, más que probable que en la cama con Miko. Y por eso puso a Saku en mi cuarto porque entonces no estaba en casa.
No inventes.
Creo que mi amigo juega al casamentero.
Le doy las buenas noches, vuelvo a mi cuarto y veo la forma durmiente de Saku.
Mis fantasías cobran vida enfrente de mí. Si sólo levantara su cabeza y me invitara.
Esto es ligeramente raro. Por lo general duermo desnudo. Aunque esta noche probablemente no debería.
Quizás no le importe.
Nop. No es una buena idea.
Entro en el cuarto de baño y tomo una rápida ducha.
Regreso a mi habitación desnudo y pienso en lo que puedo usar para acostarme. Muchas veces no uso ropa interior pero tengo algunos bóxers en algún sitio.
Después de buscar en los cajones durante unos minutos encuentro unos sedosos boxers negros.
Eso será.
Camino hacia a la cama, recojo a Saku, retiro el cobertor y nos colocó dentro. Ella ni siquiera se mueve.
Pobre nena. Tan cansada.
Tiro de su cuerpo hacía el mío de tal manera que su espalda está firmemente unida con mi pecho. Pongo mis brazos alrededor de su cintura, empujo mis rodillas detrás de las suyas y respiro la esencia de su pelo. Huele como yo.
Eso me gusta.
Me gusta que Saku este en mi cama conmigo y no hayamos tenido sexo. Es más que eso con ella. Quiero ser su protector y el único que resuelva sus problemas.
Se siente tan bien contra mí. Tan suave y exuberante. Podría acostumbrarme a esto.
La alegría me inunda.
Sonrío en su pelo, respiro una vez más y me quedo dormido en un pacífico sueño.
