Anoche cuando Ino y yo llegamos a casa, Ghost estaba esperándonos. Dentro de mi apartamento.

¡Ese zoquete irrumpió de nuevo! Al menos trajo a Bear de vuelta con él.

Nos enseñó cómo usar la nueva alarma y el botón del pánico. Lo aprendimos con bastante facilidad.

Dijo con firmeza:

—Si no estáis seguras, presionar el botón del pánico. Es mejor decirle a la policía que habéis cometido un error a que luego vengan a recoger cadáveres ensangrentados.

Buen consejo, creo.

Se fue poco después y le dije a Ino que íbamos a ir a casa de Sasuke el miércoles por la noche por su cumpleaños.

Ella estaba emocionada por ello. Ino ama una buena fiesta.

También tuve que decirle un poco de las noticias que no me atreví a decirle en el trabajo.

Eran alrededor de la tres esta tarde y yo estaba pidiendo un café con leche y caramelo salvador de vidas en Winnie's me detuvo un chico muy apuesto. Él me invitó a salir.

Y aquí está lo extraño. Dije que sí.

¿Qué demonios dijiste?

Bueno, después del beso a mediodía con Sasuke, mi corazón estaba agitado.

Y eso no es una buena señal.

Creo que accedí a ir a esa cita para distraerme de Sasuke.

Si quisiera algo conmigo, me lo habría hecho saber. E incluso entonces no estaría con él hasta que estuviese segura de que pudiese ser lo que necesito.

Así que tenía una cita con "Lee el Contador" la noche del jueves. Lo que significa que me perdería la noche de Póker.

Estoy segura de que van a echarme de menos de todas formas.

Ino se sienta en el sofá leyendo mi e-Reader. Aclaro mi garganta y empiezo:

—Así que tengo una cita el jueves.

El cuerpo de Ino se queda quieto, levanta la mirada del e-Reader y se me queda mirando. Después de unos diez segundos ella hace exactamente lo opuesto de lo que pensé que haría. Tiene una enorme sonrisa y grita:

—¡Por fin! ¡Por el amor a Pete, ya era hora mujer!

Uh, ¿qué?

—Uh, ¿de qué estás hablando? ¡Pensé que estarías enojada! —Le dije. Pareciendo confundida, dijo:

—¿Enojada? ¿Por qué estaría enojada? Te dije esta mañana que lo intentaras con Sasuke...

Bajo los ojos y la corto con:

—La cita no es con Sasuke.

Silencio.

Un tormentoso y largo silencio. Entonces se endereza y explota.

—¿Qué DEMONIOS está mal CONTIGO?

Me estremezco y empiezo:

—Su nombre es Lee y es un contador. Lo conocí en Winnie's esta tarde.

Ella baja sus ojos y sacude su cabeza con incredulidad. Pregunta:

—Déjame ver si lo entiendo. El día después del cumpleaños de Sasuke vas a tener una cita... con alguien que no es Sasuke.

Asiento, me encojo de hombros y digo:

—No es como si le importara. Ya te dije que él no me quiere de esa forma y me volví loca cuando lo besé esta tarde...

Ella chilla:

—¡¿Tú QUÉ?!

—...y entonces Lee me invitó a salir y parecía la distracción perfecta de Sasuke...

Ella agita sus brazos en el aire y gimotea.

—¡¿Por qué harías eso?!

—...y creo que podría estar ¡enamorada de él!

Ella jadea y cubre su boca con una mano. Escucho un amortiguado sonido de simpatía.

—Oh, cariño.

Siento lágrimas quemando mis ojos. Murmuro:

—¿Por qué todo tiene que apestar?

Ella se levanta, camina hacia mí y me da un apretado abrazo de oso y me dice:

—Así es como sabes cuando algo realmente bueno está en camino. Mi mejor amiga es el Señor Miyagi.

El miércoles por la mañana llega y estoy ocupada en la cocina horneando. Envié a Ino a Safira en mi coche, así puedo pasar toda la mañana horneando sin prisas.

¡No puedo creer que Sasuke accediera a tener un pastel de cumpleaños!

Miko me detuvo justo antes de que tuviésemos que irnos para pedírmelo.

—Por favor hazle al tío Sasuke un pastel de cumpleaños. Él nunca tiene uno y eso me pone triste. Quiero mostrarle cuanto lo amamos.

Así que aquí estoy, horneando un pastel de siete capas de dulce chocolate derretido y también estoy horneando un montón de panquecitos de chocolate blanco y frambuesas para llevar. Hice una parada de último minuto en el supermercado esta mañana temprano y conseguí algunas plumas de glaseado que pensé que a Miko le gustaría. Así que estoy llevando los panquecitos para que ella los decore. Ese será su regalo para el tío que ama más que nada.

Termino de hornear y apago el horno. Tengo que esperar un rato para glasear el pastel. Necesita estar completamente frío.

Me siento en el sofá y suspiro de alivio cuando levanto mis piernas sobre él.

No dormí muy bien anoche. Ino me dijo que ir a mi cita el día después de su cumpleaños realmente iba a cortar profundo a Sasuke. La idea de hacerle daño a Sasuke es suficiente para hacer que mi corazón de apriete. No estoy segura de qué hacer. Quiero creerle pero él no me ha dado ninguna indicación de que está interesado en mí más que como un amigo. ¡Huyó de mí y se arrepintió de nuestro increíble beso! Eso es suficiente para decir que me ha colocado en la friend-zone, ¿correcto?

Realmente me estoy arrepintiendo de haber accedido a ir a esa cita con Lee. Todavía voy a ir y darle una oportunidad pero no veo que esto pueda ir muy lejos.

Miro el reloj de la pared. Ha pasado suficiente tiempo. Suspiro.

Tiempo de glasear este monstruoso pastel.

No sé cómo sucedió esto.

Solo asumí que cuando le dije a Saku que podía hacer un pastel sólo seríamos Saku, Itachi, Miko, y yo.

Miré alrededor de la habitación y traté de averiguar por qué mi madre y mis hermanas, Ghost, Naruto, Ino, Hinata, Hanabi, y Saku estaban aquí también.

Miko estaba sentada en la mesa decorando los panquecitos que trajo Saku. Eso fue lindo de su parte.

No puedo dejar de pensar en el suave beso de ayer. Tomé la decisión de que la besaría hoy y dejaría fluir las cosas. Con suerte, ella me diría que me quiere tanto como yo la quiero a ella. Pero Saku es un hueso duro de roer porque ella normalmente es cariñosa. No es una de esas chicas que se lanzan a demostrar que quieren más a alguien, como la mayoría de chicas que conozco.

Además, algo con Saku está mal esta noche.

Me giro para verla hablando y riendo con mi madre y mis hermanas en la cocina. Están siendo todas abejas ocupadas esta noche y si soy sincero, he visto esta escena en mi cabeza muchas veces. Pero ella me está evitando. Creo que el suave beso que me plantó la hizo ser un poco tímida.

Mamá hizo tres tipos diferentes de Paella para que todos cenáramos. Amo la cocina de mamá. Ella es mexicana y cocina con muchas especias. Todo lo que hace está delicioso y por lo general tiene algo de calor. Es comida reconfortante. Bueno, para mí, lo es. Durante mi infancia, mamá hacia comida Mexicana al menos cuatro veces a la semana. Ella también hacía comida rusa para apaciguar a papá unas veces a la semana. Creo que hace más comida rusa ahora que papa se ha ido. Algo para asegurarse de que todavía tenemos lo mejor de ambas culturas.

Comimos, bebimos y nos mezclamos. Entonces es hora de partir el pastel.

Saku trajo un mamut de pastel. Es realmente alto. Y está cubierto con pegajoso y espeso chocolate fundido. Les dijo a todos que es un pastel de siete capas de chocolate alternando chocolate fundido con crema de caramelo a través de él. Todos los chicos gruñeron con aprobación.

Hoy cumplo treinta y cinco años.

Hace diecinueve años, mi padre murió. Si algo pudiera hacer esta noche perfecta sería tenerlo de vuelta, aunque fuera sólo por un momento. Me gustaría escuchar que consejo me daría en este cumpleaños en particular.

Miko me observa con una enorme sonrisa en su rostro y aplaude con emoción.

Le sonrío de vuelta.

Esto es para ti, chica.

La multitud canta el feliz cumpleaños y soplo las velas. De acuerdo con Miko también necesito pedir un deseo. Cierro mis ojos y deseo.

Deseo a Saku en mi cama.

Todas las chicas vienen y me besan en la frente. Después de que hayan terminado, todas ellas se ríen por la cantidad de labios de colores que hay en ella. Los chicos me golpean en la espalda y me dan buenos deseos.

Saku corta el pastel y lo comemos. Es la mejor cosa que he probado aparte de la boca de Saku.

El bizcocho es suave y pegajoso y la cubierta es gruesa y pegajosa. Es perfecto. No es que esperara menos de Saku.

Todas las mujeres ayudan a limpiar el desorden y a lavar los platos.

Mamá y mis hermanas se despiden y Itachi pone a Miko en la cama una hora después de su hora de dormir. Grillo tuvo todo un baile esta noche.

El resto de nosotros nos movemos fuera y nos instalamos en el patio de afuera tomando cerveza y bromeando.

Miro hacia el patio y pienso sobre esta noche. No me arrepiento de nada. Es el primer cumpleaños que he celebrado en diecinueve años y todo lo que importa es que he estado rodeado por todas las personas que son importantes para mí.

Salpicadura.

No tengo idea de dónde vino.

Me pongo de pie y el pastel cae de mi cara al suelo.

¿Qué diablos?

Limpio el glaseado de mi cara y miro alrededor hacia mis amigos.

Las chicas tienen sus espaldas hacia mí con sus hombros sacudiéndose. Están intentando con fuerza contener sus risas. Los chicos no lo intentan tanto. Itachi me está apuntando y riéndose de mí. Ghost y Naruto se ríen entre dientes en sus cervezas.

Feliz Cumpleaños para mí.

Noto que hay una persona desaparecida.

¡La endemoniada resbaladiza mujer está tratando de llegarme de glaseado!

El juego comienza, amiga... Sólo espera.

Se está haciendo muy tarde y mis amigos están empezando a dar las buenas noches. Pero no he visto a Saku en un rato.

De hecho, no la he visto desde que me llenó la cara de pastel. Busqué a Ino y ella me explica:

—Me dijo que estaba poniendo tu regalo en tu habitación. No sé porqué tarda tanto tiempo.

Hanabi y Hinata dieron las buenas noches y Ino me dijo que se iría con ellas a casa, así no tendría que esperar.

Y entonces todos se habían ido.

Camino a mi habitación y abro la puerta. Y ahí está Saku desmayada en mi cama.

Bueno, tal vez no sea lo que tenías en mente pero conseguiste tu deseo.

La pobre cosa parece exhausta. Creo que por primera vez en su vida, hornear la ha drenado.

Camino en silencio hacia la cama y la miro.

Ella es hermosa. Acostada de lado, sus rodillas hacia su pecho con un brazo bajo su cabeza como almohada, su largo y rosado cabello esparcido sobre el cobertor. Ni un punto de maquillaje en su cara y aun así hermosa.

Hay una bolsa azul descansando ligeramente bajo ella. Tengo que levantar su mano por la muñeca para sacarla. Vacío el contenido con ligereza en mi cama para no despertarla.

Cuando tomó el primer artículo, tengo que morder mi labio para detenerme de reírme a carcajadas.

Ella me compró pijamas. Pero no cualquier pijama. La parte arriba y la parte de abajo tienen al joven Simba del Rey León en ellos. Son brillantes y amarillos y dicen 'No Puedo Esperar Para Ser El Rey' por todas partes.

Parece un pijama para niños, solo que grande.

Hay otro regalo. Lo abro tan silenciosamente como puedo. Es una mágica bola ocho. Tiene una nota pegada.

Para todas esas veces en que necesites una segunda opinión en el trabajo. Guárdalo en tu escritorio. Con amor, Saku.

Sonrío para mis adentros. Me encanta. Me inclino sobre su durmiente forma y plato un suave beso en sus labios.

Parece que eso debe servir como el beso que prometí darle esta noche porque ella se está fuera de juego.

Me desvisto y me pongo mi nuevo pijama. Realmente es cómodo.

Tomo una decisión rápida y desvisto a Saku. Le quito sus sandalias, desabotono sus jeans y los bajo lentamente por sus piernas. Cuando me enderezo un poco, me doy cuenta de que mi cara esta justo enfrente de su panty cubriendo su sexo. No sé qué me poseyó pero me inclino hacia adelante y entierro mi nariz ligeramente en todo lo que es Saku. Respiro de ella como si fuese el inhalador de un asmático.

Mis pupilas se dilatan y en segundos estoy duro como una piedra. Eso fue inteligente. Bravo.

Ella huele perfecto y quiero probarla. Estoy ebrio de ella.

Le quito su blusa y una vez que está fuera todo lo que puedo hacer es observarla.

Lo único que ella lleva puesto es un sujetador de encaje blanco y unas bragas lisas de algodón blanco. Su cuerpo es curvilíneo y suave, y su piel es pálida como la de una muñeca de porcelana. Parece inocente, casi virginal.

Y quiero tanto despeinarla.

¡Demonios! ¿Por qué pensé que sería una buena idea?

Conteniéndome, tomo la camisa del pijama y la deslizo sobre su cabeza y brazos. Estoy empezando a pensar que aunque una banda de música entrara aquí, no se despertaría.

Bajo las fundas, la recojo y la pongo de vuelta en las sabanas. Salto tras ella y empujo su espalda contra mi pecho.

Suspiro. Mi cuerpo se calienta y estoy al instante relajado. Sonrió, cierro mis ojos y me duermo.


Me despierto para encontrar que estoy solo en mi cama y hay una nota en la almohada a mi lado.

Lo siento por desmayarme anoche. Sin embargo, ¡me alegra ver que estas usando tu nuevo pijama! Gracias por cuidarme. Eres el mejor. Con cariño, Saku xxxxxxxxxx

P.S. Pastel en la cara es una tradición en mi familia... ahora tendrás buena suerte por un año entero

¿Pastel en la cara es una tradición familiar? Sonrió. Tendré que devolvérselo en su cumpleaños.

Y conseguiré diez besos esa vez. Bien.

Me pregunto qué pensaría cuando se despertó viendo que la había desvestido. No parecía molesta en la nota. Incluso me agradeció por cuidar de ella.

Sonreí como un idiota.

Es jueves. Noche de Póker. No puedo esperar para verla.


Soy las ocho y media pasadas. El restaurante Thai en el que estamos muy bonito. Tomé un taxi y así Ino podría llevarse mi coche a donde Sasuke.

Estoy sentada delante a Lee el Contador quien me está contando sobre su colección de sellos. Dice que puedo ir a verlos cuando quiera. Sólo necesita asegurarse de que su madre no está en casa.

Si alguien me estuviese diciendo esto, tendría un ataque de risa. Pero no es gracioso cuando, digamos, que eres parte de la historia graciosa.

Por las barbas de Merlín, ¿cómo me metí en este desastre?

—¿Así que, trabajas en una tienda de ropa? —pregunta mientras toma su comida.

Levanto la mirada y sonrió con entusiasmo.

—Sí. Soy dueña de la tienda. Se llama Safira. Trabajo con mi mejor amiga. Lo amo.

Él parece pensativo y entonces pregunta:

—¿Habría algún cambio de opinión acerca de tu profesión?

Me recuesto en mi silla y trato de no mirarlo. En su lugar, pregunto:

—¿A qué te refieres, Lee?

Es una lástima. Es un chico bastante guapo. Pero cuando abre la boca y la diarrea verbal te golpea, te das cuenta de por qué sigue soltero. Bueno, eso, y la colección de sellos... y que aún vive con su madre a los treinta y ocho.

Me sonríe y dice:

—Bueno, no sé si podría estar con una mujer que pasa todo su tiempo rodeada de ropa. Hay un enorme problema en América en relación a las mujeres que están obsesionadas con las compras. Me gustaría saber que esa no sería una opción con mi esposa. Así que, ¿cambiar tu profesión sería una opción? —levanta sus cejas expectante.

¿Qué? Oh, demonios no.

Para comprarme algo de tiempo acerco mi vaso de agua y tomo un sorbo.

¿Este tipo que he conocido por al menos dos segundos me ha pedido cambie mi profesión y prácticamente me ha propuso matrimonio?

¡Querido Niño Jesús!

Necesito salir de aquí. Necesito a Ino. Hora de libertad bajo fianza de emergencia.


No puedo creer lo que acabo de escuchar.

La rabia hierve en la boca de mi estómago. Aprieto mis manos en mis costados para detenerme de golpear algo.

Planeé pasar el día evitando a Saku. Funcionó bien cuando ella me envió un mensaje diciendo que estaba un poco ocupada para almorzar hoy. Perfecto, pensé. Planeé besar la vida fuera de ella esta noche y dejar todo al descubierto. Quería a Saku. Era tan simple como eso. Tomé la decisión de que esta noche es la noche. O lo era.

Los chicos vinieron a la casa un poco temprano para poner la mesa de Póker y las chicas llegaron poco pasadas las ocho, menos Saku. Podía ver a Ino evitando hacer contacto visual conmigo y pensé que era un poco extraño. Ella parecía bastante incómoda también.

Luego hace unos cuantos minutos, cuando Itachi le preguntó a Ino dónde estaba Saku y todas las chicas se pusieron tensas, supe que algo estaba pasando.

Ino trató de quitarle importancia con un pequeño encogimiento de hombros.

—Lo siento chicos, Saku me dijo que la disculpara. Tuvo unos planes de último minuto y tuvo que dejarnos colgando.

Itachi quedó quieto, la miro con las cejas fruncidas y pronuncio:

—¿Qué es más importante que la noche de Póker? ¡Es la noche familiar! —Se dio cuenta de que ella se tensó aún más y dijo con firmeza—. Está bien chicas, ¿dónde está Saku esta noche?

Ino miró hacia abajo y jugó con el lóbulo de su oreja. Ella lo susurró tan bajo que apenas pude escucharla.

—Está en una cita.

Silencio envolvió la habitación.

¿Una cita?

¿Una maldita cita?

Tenía cientos de preguntas que hacer pero no sabía por dónde empezar.

¿Ella incluso conocía a este tipo? ¿Dónde lo conoció? ¿Desde cuándo ha sabido que no iba a venir esta noche? ¿No son estas las cosas que se cuentan los amigos?

¡Este tipo podría ser peligroso, por el amor de Dios!

No puedo evitar preguntarme si toda esta rabia que estoy sintiendo es el resultado de los celos. Llegué a la siguiente conclusión por mi reacción:

¡Saku es una buena amiga que podría estar teniendo una cena con un asesino en serie!

Esto nos lleva a ahora. Pregunto:

—¿Alguien conoce a este tipo?

Ino, Hana, y Hinata sacuden sus cabezas hacia mí. Ino dice:

—Lo conoció en Winnie's el otro día. Todo lo que sé es que su nombre es Lee y es Contador.

Lee. El nombre de un asesino en serie.

Definitivamente.

Hana mira a su alrededor y ofrece:

—Bueno, ¿Qué esperabas? Saku es muy atractiva. Es un buen partido para cualquier chico. El partido perfecto.

Hinata asiente de acuerdo y termina con suavidad.

—¿Y solo sois amigos, cierto?

En lugar de responderles, camino por el pasillo hacia mi cuarto y cierro la puerta.

Una vez que entro, me acuesto en mi cama y me recuesto hacia atrás. Cama. Todo se solucionará por si solo.

Espero.


Después de evitar expertamente responder a las extremadamente invasivas preguntas de Lee, me disculpo para usar el baño de damas. Una vez dentro, tomo mi teléfono de mi bolso y le envió un mensaje a Ino.

Yo: ¡Este tipo es un demente! Procedimiento de fianza de emergencia en 10 minutos.

Ino: Lo tengo. Súbele el volumen a tu teléfono.

Camino de vuelta a la mesa con una brillante sonrisa y me siento. Respondo algunas de las preguntas menos invasivas de Lee y entonces mi teléfono suena con 'Thrift Shop' de Macklemore.

Hora del espectáculo.

Tomo mi teléfono de mi bolso, miro la pantalla y finjo fruncir el ceño. Digo en una casi genuina confundida voz:

—Oh. Por favor discúlpame. Esto podría ser importante.

Frunzo mis cejas y contesto el teléfono.

—¿Hola?

Ino suena divertida cuando dice:

—Blah blah blah. Perro atropellado por un coche.

Amplio mis ojos y pongo una mano en mi pecho. Susurró en voz alta.

—¿Qué? ¡No! ¡Fluffy no!

Ino contesta con toda seriedad.

—Creo que deberíamos conseguir un perro. O dos.

Bajo mi cabeza, pongo la mano sobre mi pecho y me lamento.

—¡Oh no! ¡No mi precioso bebé!

Ino suena como que ha tomado una decisión.

—Conseguiremos dos —Con más emoción—. ¡Pugs! ¡Los llamaremos Pizza y Dona!

Seco las lágrimas que no he derramado en mis mejillas. Respondo con una temblorosa voz.

—¿Por qué? ¿Querido Dios, por qué?

Ino responde como si pensara que yo estaba respondiendo a su anterior declaración.—¡Porque a veces me siento solitaria, ya sabes!

Desplomo mis hombros y los obligo a temblar. Susurro con suavidad:

—No tome ninguna decisión sin mí, Doctor. Voy de camino.

Ino se ríe y dice dramáticamente:

—Y el premio por la mejor actuación bajo presión va para ¡Saaku! —Luego su voz se pone seria—. Pero en serio, quiero un perro. Tono de llamada.

¡Ella me colgó!


Espero les gustaran.

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Un Abrazo.

🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸