Después de nuestro festival de hacer el amor en la oficina de Sasuke nos quedamos unidos por un largo rato besándonos y abrazándonos.

Lamentablemente, el tiempo viene para que nos separemos. Me levanto de Sasuke y nuestros jugos combinados fluyen por mis piernas.

Me pongo de pie con las piernas temblorosas con sólo un zapato. Miro a Sasuke que todavía esta acostado sobre su espalda en su escritorio. Pone sus musculosos brazos detrás de su cuello, sonriéndome con hoyuelos y con ojos danzantes.

No estoy segura de cómo me veía, pero Sasuke obviamente lo encuentra entretenido.

¡Debo verme como el demonio!

No puedo evitar quedarme mirando sus pantalones aun abiertos para ver su ablandada longitud y pensar ¿Cómo eso entró en mí?

Sasuke se dobla hacia adelante por la cintura, se pone de pie y deja sus pantalones abiertos. Camina hacia mí, besa mi frente y dice:

—Vamos cariño, déjame limpiarte.

Asiento con la cabeza y luego tiro de mi vestido hacia abajo y me saco mí único zapato. Lo sigo al baño y, metiendo sus manos bajo mis brazos, me levanta para sentarme en el mostrador de mármol. Mira las ásperas toallas de papel en el soporte y se queda pensativo. Sale del baño un minuto y vuelve con una corbata. No cualquier corbata, una corbata de seda azul marino.

La sostiene y afirma:

—Creo que esto funcionara mejor que esas —señalando hacia las toallas.

Estoy confundida.

Sasuke empapa la corbata de seda con agua cálida, la escurre y la extiende por mis piernas. Pongo uno de mis pies en su hombro y doblo el otro sobre el mostrador. Me seca suavemente y me limpia ¡con su corbata de seda!

Wow... esa corbata debió haber costado alrededor de cien dólares y me está limpiando con ella.

Después limpiarme, besa el interior de mi muslo y raspa su mejilla en él. Me sacudo con sorpresa. Él se ríe entre dientes y siento su aliento en mi sexo desnudo.

Dice suavemente:

—Pronto, un día, voy a probarte.

Mi vientre tiembla y mi núcleo tiene espasmos de placer.

¡Sí por favor!

Pellizca mi muslo; chillo y golpeo su hombro. Se ríe entre dientes otra vez y no puedo evitar reírme.

Bajo mis piernas pero permanezco en el mostrador. Él se mueve para limpiarse a sí mismo, pero tomo la corbata y la empapo. Exprimo el exceso de agua y me apodero de él con suavidad. Uso la corbata para limpiarlo como hizo conmigo. Acaricio abajo y arriba por su longitud y lo siento endurecerse bajo mi toque. Se mueve más cerca de mí y lame mis labios lo cual lleva a besos más profundos y apasionados.

Después de que hemos tenido unos minutos para sostenernos y organizarnos. Se arrodilla en frente de mí y pone mis zapatos de vuelta en mis pies.

¡Igual que a Cenicienta!

Salimos del baño abrazados. Él pone un brazo alrededor de mí y me acerca más a su lado. Pongo un brazo en torno a su cintura y descanso la otra en su pecho.

Deja de caminar de repente, se da la vuelta y pregunta:

—¿Estás bien con esto?

No estoy segura de lo que es esto, así que digo en voz baja.

—¿Con qué exactamente?

Su frente se arruga pero sonríe y contesta.

—Con nosotros.

¡¿Hay un nosotros?!

Susurro con los ojos muy abiertos:

—¿Hay un nosotros?

Sasuke se ríe entre dientes y me acerca aún más. Me besa suavemente y dice contra mis labios:

—Nena, ha habido un nosotros desde el día en que me enviaste dulces.

¡Wow!

Susurro:

—Wow —y siento su sonrisa en mis labios.

En vez de responderle, lo beso profundamente y mordisqueo su labio inferior. Asiento.

Él se ríe y dice:

—Finalmente. Más que amigos.

Pongo la cara más seria que soy capaz de lograr y digo:

—Sí, más que amigos... ¡Mejores amigos por siempre!

Su rostro se torna horrorizado. Me echo a reír y beso sus labios fruncidos.

Digo:

—Es broma, cariño.

Viéndose un poco aliviado murmura un sarcástico:

—Eres tan chistosa...boba.

Volvemos a caminar y hacemos nuestro camino de regreso al club.

Volvemos a la cabina abrazados. Todos los chicos y chicas están sentados hablando, riendo, y sorbiendo sus bebidas.

Cuando nos ven acercarnos, sus rostros se vuelven serios. Sasuke se sienta y me pone en su regazo. Pongo mi brazo alrededor de su espalda y juego con el cabello corto en la nuca de su cuello. No debemos vernos nada diferentes a como estábamos actuando antes, porque nadie nos está mirando diferente.

Itachi es el primero en preguntar.

—¿Estás bien, S?

Sonrío y asiento. Es genuina también. Estoy bien. Estoy más que bien. Estoy maravillosa. El rostro de Hanabi sigue con el ceño fruncido. Se ve muy molesta y dice en tono de disculpa:

—Fue todo mi culpa. Burlarme de ti mientras te estabas alejando fue tonto. Lo siento, Saku.

Hinata pregunta suavemente.

—¿Qué tan malo fue? Había un montón de sangre.

Ino sonríe y me dice:

—Les dije a todos que eras una sangradora pero no me escucharon. Pensaban que tendrías que ir al hospital. Pero afortunadamente, Superman aquí —señala con la cabeza a Sasuke—, te recogió y te salvó.

Hablo en voz alta para que todos puedan oírme.

—Estoy absolutamente bien, de verdad. Ino tiene razón. Soy una sangradora. Soy hemofílica. Mi sangre no coagula como la de todos los demás. Fue sólo un pequeño corte y Sasuke me lo limpió. Fue mi culpa, Hana. La pobre camarera estaba mortificada. Estoy bien. Aquí miren —levante la pierna para mostrarles mi brillante tirita rosa de Barbie y todos nos echamos a reír.

Ghost miró a Sasuke y a mí astutamente y dijo:

—Se ven como si ambos no estuvieran de mal humor.

Sasuke y yo nos inclinamos ligeramente hacia atrás para mirarnos. Ambos compartimos una expresión de sorpresa. Al mismo tiempo nos preguntamos el uno al otro:

—¿Estabas de mal humor?

Sasuke se ve torpe y confirma.

—Sí, alguien tuvo una cita la otra noche.

Sonríe y luego dice:

—¿Por qué estabas tú de mal humor?

Bajo los ojos, juego con su solapa y digo:

—No podía encontrarte.

Sonríe en grande y susurra:

—Cariño —luego se inclina hacia adelante, pasa su nariz por la longitud de la mía y me besa ligeramente en los labios.

La mesa se queda en silencio y todos miran alrededor, los unos a otros en shock.

Hinata grita:

—¿Esto significa que...? —no termina su pregunta, pero asiente con la cabeza vigorosamente.

Sasuke y yo sonreímos como los idiotas que somos y asiento, la mesa estalla en gritos y aplausos. Hay un coro de "¡Ya era hora!", "¡Lo sabía!", y "¡Eso es genial chicos!"

Todos menos una persona se ven felices. Ino está limpiándose sus lágrimas de los ojos. Estoy tan sorprendida que me bajo del regazo de Sasuke, me siento en el de ella y la abrazo fuerte. Sus hombros me sacuden mientras llora. Siento como me pongo también llorosa y pregunto con voz temblorosa.

—¿Cariño, que es?

Levanta su rostro veteado con las lágrimas y pone su boca en mi oído. Susurra:

—Nunca pensé que vería el día —incluso más tranquila continúa—. Después de todo, mereces ser feliz, Saku. Te amo.

Bajo mi rostro hacia su cuello y lloramos juntas por un minuto. Luego me enderezo, aclaro mi garganta y les digo a todos:

—¡Creo que necesitamos una ronda de bebidas para celebrarlo!

Naruto sonríe, y me dispara con pistolas imaginarias. Se levanta y camina hacia el bar para realizar el pedido.

Beso la mano de Ino y ella forma una adorable sonrisa temblorosa. Toco su mejilla afectuosamente, me muevo de ella y subo de nuevo sobre Sasuke. Estoy un poco sorprendida cuando veo a Ghost moverse para sentarse al lado de Ino y entregarle una servilleta. Pone un brazo en torno a sus hombros y la tira hacia él. Estoy incluso más sorprendida cuando ella va de buena gana. Él susurra algo en su oído y ella asiente con la cabeza contra su pecho. Ghost hace una pequeña sonrisa a nadie en particular y le acaricia el cabello violeta con su mano libre. Mi corazón se hincha. Ino de alguna manera consiguió pasar a través de este abrupto y melancólico hombre. Ella tiene una manera de hacer eso y me alegra que Ghost la tenga como amiga.

Miro alrededor de la mesa y me pregunto cómo mi vida se volvió tan perfecta. Me recuesto contra Sasuke. Él acaricia mi cuello.

Luego sonrío para mis adentros. Ahh, el poder de los dulces.


Ha pasado casi una semana desde que Saku y yo lo hicimos oficial.

No puedo caminar en mi oficina sin recordar lo que sucedió aquí y sonreír. Quien sabía que debajo de esa pequeña dulce mujer había una víbora sexual rasgando su camino por salir. Todavía puedo oler su excitación y probar su dulce boca. Me gusta, pero a veces estar aquí puede ser una tortura.

No hemos tenido sexo otra vez y no me molesta. Todos los días de esta semana hemos estado almorzando juntos y besándonos furtivamente cuando podemos. Todos parecen genuinamente felices por nosotros.

El domingo por la noche le dije a Miko que Saku y yo ahora estábamos juntos y se puso como loca. Si pudiera usar sus piernas habría estado saltando de alegría. Giro a mi alrededor en su silla coreando mi nombre. Dijo que sabía que terminaríamos juntos, porque la princesa siempre encuentra al príncipe.

Mi pequeño Grillo casi me hace llorar.

Miko preguntó si Saku era su tía ahora y le dije que no, pero que todavía era su hada madrina, pareció contenta con eso. No podía esperar para que Saku viniera otra vez para poder tener una charla de chicas con ella.

Dios, mi sobrina era adorable.

Hablando de adorable, tengo grandes planes para Saku este fin de semana. Es una operación en cubierta y he pedido la ayuda de todos.

Este fin de semana será especial. Saku y yo estaremos solos. No es que no haya disfrutado del sexo en mi escritorio, porque fue fuera de este mundo. Pero quiero tratar a mi mujer mejor que eso. Ella no es una groupie del club; es mi novia. Quiero hacerle saber a Saku que es especial para mí. Amo a Saku, pero no estoy listo para decírselo aún, cuando crea que está lista para responder a ello, se lo diré.

¡No ha pasado siquiera una semana por el amor de dios!

Itachi y las chicas cubren la parte del transporte de las cosas mientras Ghost y Naruto hacen las reservas por mí.

Este fin de semana va a ser bueno. Solo mi chica y yo.


¡No puedo dejar de sonreír!

¡Gahh! ¿Quién sabría que Sasuke sería un novio tan perfecto?

Se veía como una pareja sexual ocasional pero ya puedo ver que me trata diferente a las chicas como Karin. Sus ojos brillan con adoración cada vez que me mira y me temo que estoy igual de empalagosa con él.

Es sábado por la noche y las chicas están aquí en el apartamento preparándose. Podría equivocarme, pero parece que las chicas están un poco calladas esta noche.

Hanabi, Hinata, y Ino se mantienen enviándose sonrisas secretas entre sí, pero estoy segura que todas están simplemente felices porque es sábado y vamos a ir a The White Rabbit.

Me he probado tres vestidos y con cada uno de ellos, las chicas encuentran algo malo en él. Justo cuando estoy a punto de gritar de frustración Hanabi aparece con una bolsa de ropa.

Mi mano va hacia mi pecho y mis ojos se agrandan porque estoy segura de que la bolsa de ropa dice Armani en ella.

Hanabi, Hinata, y Ino no pueden contener sus sonrisas y risitas. Mientras Hanabi camina hacia mí con la bolsa, me alejo de ella. Finalmente alcanzo la pared y Hanabi llega hasta mí. Una vez en frente de mí, Ino y Hinata sostienen la bolsa de ropa arriba por los lados y Hanabi baja la cremallera.

¡Oh dios mío!

¡Conozco ese vestido! Lo he visto online y en la tienda de Armani que me gusta ir a ver en ocasiones. Es un largo vestido negro ajustado con una espalda extremadamente baja. El diseño es simple y elegante. ¡Es hermoso!

Normalmente soy muy baja para este tipo de vestidos, pero cuando Hanabi lo sostiene contra mi cuerpo, es perfecto. Parece como si hubiera sido hecho a mi medida.

Estoy sin palabras.

Mi frente se arruga; esto no es ropa de club. ¿Por qué diablos usaría un vestido tan elegante en un club?

¿Qué está pensando Sasuke?

Este es un vestido de tres mil dólares. Sé esto porque he mirado este vestido muchas veces.

Las chicas están listas y esperándome. Ino me maquilla. Un poco más de lo que normalmente permito. Aplica una sombra gris ahumada alrededor de los ojos y un montón de mascara.

Hinata se encarga de mi cabello. Lo deja en su mayoría natural en mis largas ondas rosas, pero lo riza un poco en los extremos y termina con algún producto para evitar que se encrespe.

Hanabi desliza el vestido por mi cabeza, con cuidado de evitar mi rostro cubierto con maquillaje. Luego Ino y Hinata sostienen mis brazos mientras Hanabi me desliza en mis nuevos e impresionantes tacones Valentino.

Todas se paran hacia atrás y me miran como si me evaluaran. Me siento sonrojada y estoy nerviosa. ¿Qué demonios está sucediendo?

Cada vez que hago preguntas todo lo que consigo es "La paciencia es una virtud".

¡Que se joda la paciencia! Me muero de curiosidad. Ni siquiera me dejan mirarme en el espejo hasta lo que Hinata llama la revelación final.

Creo que estoy casi lista para irnos cuando Hana viene detrás de mí y saca unos pendientes.

Más y más curiosa.

Me siento como Alicia en el País de las Maravillas. Quizás The White Rabbit es el lugar perfecto para que esté esta noche.

Finalmente, se me permite mirarme en el espejo de cuerpo entero. Así que lo hago.

Y mi corazón se detiene. Estoy muriendo.

He muerto.

¿Estoy muerta?

Esa mujer en el espejo no soy yo. No puede ser. Nunca he sido sexy. No así. Mis tres amigas más queridas se asoman por detrás de mí. Incluso Hanabi lucha contra las lágrimas. Increíble.

Echo un vistazo más cerca.

Me veo como una actriz en una ceremonia de premios. El largo vestido negro tiene una pequeña cola en la parte de atrás y este vestido fue definitivamente hecho a mi medida. Tengo demasiado trasero para que este tipo de vestidos me queden apropiadamente. Me veo como un ángel oscuro. La forma en que Ino me maquilló hace que mis ojos normalmente verde claro estallen a un vivido color verde manzana. Hinata ha separado mi cabello hacia el lado. Cae en largas ondas Rosas y elegantes que terminan en rizos en mi cadera. Gracias a Hanabi no uso joyería, pero me veo bien.

Todas animan silenciosamente, las aplaudo y abrazo a todas estrechamente, agradecida.

Cuando tus amigos están felices por tu felicidad... esos son amigos verdaderos.

Suena el timbre y miro hacia la puerta de entrada. Todas las chicas chillan y saltan de arriba abajo.

Ahora estoy realmente confundida.

Estoy incluso más confundida cuando me vendan los ojos. Escucho a Itachi entrar al apartamento y silbar largo y bajo. Lo siento presionar su cuerpo contra mi costado, besar mi mejilla y susurrar en mi oído.

—S, ¿estás segura que estás con el Uchiha correcto?

Me rio ante su estupidez.

Les dice a las chicas:

—Todas estás preciosas hoy. Las veré en el club. Tengo que llevar a la princesa con su príncipe.

Y estamos fuera.


Itachi trae a Saku a la casa, con los ojos vendados como se solicitó. Tan pronto como la veo casi tengo un ataque al corazón.

Sabía que era hermosa, pero hoy estoy pasmado por lo impresionante que es.

El vestido se ajusta perfectamente a ella. Su cuerpo es bonito y curvilíneo y este vestido lo muestra a la perfección.

Estoy vestido con un traje, camisa y corbata. Está noche cenaremos como reyes.

Itachi la encamina hacia mí sonriendo, tomo la mano de Saku de la suya y me abraza.

Luego estamos solos y digo:

—Hola princesa.

Tiene los ojos vendados, pero no puede esconder su sonrisa. Responde:

—Hola príncipe azul.

La acerco más a mí y la abrazo fuerte sin desarreglarla. Susurro.

—Estas impresionante. Absolutamente hermosa.

Besa mi barbilla y contesta.

—Bueno, un vestido de tres mil dólares y zapatos de ochocientos dólares le harán eso a cualquier chica.

Maldición, olvide que es dueña de una boutique y probablemente sabría lo mucho que costaban estas cosas.

Demonios, sí.

Beso sus labios suavemente y digo contra ellos:

—¿Lista para irnos, nena?

Ella contesta:

—Siempre, cariño.


Sasuke deshace mi venda de los ojos y jadeo cuando lo veo.

¡Mierda en una galleta!

¡Se ve increíble! Está usando un traje gris oscuro (creo que también es Armani), una camisa de lino blanco, veo plateados gemelos de ónix en sus muñecas y zapatos de vestir italianos. Sé que él usa cosas como esta para trabajar todo el tiempo, pero hoy se ve diferente. Se ve con clase y elegante. Cuando se da la vuelta veo el tatuaje tribal detrás de su oreja y sólo quiero lamerlo. Se ve delicioso.

Me sonríe y toma mi mano. Me guía hacia un coche. No sé mucho cuando se trata de coches, pero este se ve caro. Me abre la puerta y me besa la mano cuando entro. Me pongo el cinturón de este coche cohete y cuando él se sienta detrás del asiento del conductor pregunto:

—¿Qué tipo de coche es este?

Los ojos de Sasuke se iluminan cuando me dice:

—Un Maserati Granturismo MC Stradale.

Levanto las cejas y asiento para fingiendo estar impresionada con la elección, pero obviamente no tengo idea sobre coches y Sasuke se ríe entre dientes ante mi obvio intento de actuar como si supiera de lo que estaba hablando.

Conducimos por alrededor de media hora compartiendo un cómodo silencio. Cierro los ojos y disfruto el paseo.

Después de un rato siento la mano de Sasuke sobre mi pierna y dice:

—Estamos aquí, nena.

Abro los ojos y estoy inmediatamente confundida.

Parece como si hubiéramos llegado a una casa bonita. Una casa preciosa, de hecho. Una mansión inclusive. Sí, es una mansión. Hay un largo camino de adoquines, que nos lleva hasta la entrada. Cuando llegamos allí veo que hay aparcacoches. Sasuke me ayuda a salir del coche y doy un paso hacia una alfombra azul zafiro.

¿Dónde diablos estamos?

Sasuke sonríe ante mi obvia confusión. Toma mi mano y caminamos adentro. Al entrar, el olor de comida asalta mis papilas gustativas.

Es divino.

Huele a carne asada y salsas variadas. Estoy salivando. Sasuke me aleja de la sala a otra habitación y veo que, de hecho, estamos en un restaurante.

Nunca he estado en un restaurant como este antes. Esto es demasiado elegante para la gente como yo.

Somos abordados por el anfitrión y Sasuke le habla en lo que asumo es ruso. El anfitrión sonríe ampliamente hacia él y nos hace señales para que lo sigamos.

El comedor es impresionante. Hay mesas pequeñas, mesas grandes, y cabinas. Las sillas parecen talladas a mano y una sola de ellas podría costar unos cuantos cientos de dólares. Hay mantenles blancos en una parte con manteles negros arrojados en el sentido contrario a las mesas. Puedes ver las esquinas de los manteles blancos situados bajo los negros. Los platos tienen borde de oro. La cubertería es definitivamente de plata.

Estoy un poco intimidada, si te digo la verdad. No quiero avergonzarme, pero sobre todo no quiero avergonzar a Sasuke.

Sasuke me ayuda a sentarme, luego se sienta él y pregunta:

—¿Confías en que pida por ti, cariño?

Respondo inmediatamente.

—Sí, por supuesto. Sabes lo que me gusta.

Toma mi mano y la besa. Noto que su cuerpo se tensa ligeramente cuando mira sobre mi hombro pero intenta cubrirlo.

El camarero viene hacia nuestra mesa y toma nuestros pedidos. Estoy a punto de agradecerle a Sasuke por la hermosa velada cuando lo veo sonreír detrás de mí y escucho una voz fuertemente acentuada decir:

—Privet bratu.

Miro hacia mi derecha y ahí hay dos hombres sonriendo con genuino afecto hacia Sasuke. Sasuke se pone de pie, abraza y besa a ambos hombres en amabas mejillas. Conversan por un minuto o dos en ruso y yo sonrío hacia ambos hombres como saludo.

El hombre más joven es de altura media con cabello rubio y llamativos ojos azules. Se ve de mi edad. Cuando me nota por primera vez su rostro se torna asombrado, pone una mano en su pecho y se arrodilla al lado de mi silla. Susurra en un acento:

—Un ángel. Un verdadero ángel de dios.

No puedo evitar la risita que se forma en mi garganta. Miro a Sasuke para ver que está sacudiendo la cabeza y sonriendo hacia su amigo.

El hombre mayor es alto, pero no tan alto como Sasuke. Tiene el cabello castaño desordenado, ojos marrones suaves y una sonrisa fácil. Le pega al hombre más joven en la cabeza y dice en un fuerte acento:

—Levántate del suelo, estas avergonzando al Ángel.

No sé quiénes son estos hombres, pero puedo ver que Sasuke los mantiene en alta estima y puedo ver por qué. Son dulces y divertidos.

Sasuke levanta una ceja en pregunta. Sonrío y asiento. Sasuke invita a sus amigos a sentarse con nosotros un rato, lo cual hacen.

Se presentan. El hombre más joven es Alexei y el hombre mayor es Lev. Alexei le pregunta a Sasuke algo en ruso y Sasuke responde en inglés.

—Puedes hablar delante de Saku. No tenemos secretos.

Amo a este hombre. Me siento caliente por todas partes. Alexei sonríe y asiente con la cabeza.

—Entonces, ¿no es una cita, huh? Es una esposa.

Sasuke se ve pensativo y responde.

—Sí. Lo es.

Me tambaleo hacia atrás en mi silla. Mi rostro palidece y mi corazón late más rápido.

Santo infierno... ¿Sasuke y yo casados? ¡¿Cuándo sucedió eso?! Sasuke ve mi rostro y se ríe. Lev y Alexei me sonríen y Lev explica.

—Una esposa es lo que llamamos una mujer que es importante para nosotros. Puede no ser una esposa real.

Puedo respirar otra vez. Respondo entrecortadamente.

—Ok.

Sasuke, Alexei y Lev son todos sonrisas hacia mí, pero la expresión en sus rostros dicen eres una idiota.

Alexei comienza.

—Escuchamos que has tenido algunos problemas con los Sixes.

Sasuke sacude la cabeza y dice:

—No. Sin problemas con los Sixes. Sólo con Omarr. Él parece haber tomado un gusto por mi Saku.

¿Su Saku? ¡Aww!

Lev pone su mano sobre el hombro de Sasuke y dice amablemente.

—Sé que ya no eres parte de nuestra hermandad, pero siempre serás nuestro hermano. Si necesitas ayuda, todo lo que necesitas hacer es llamarnos. Cuidamos a los nuestros.

Sasuke le da palmaditas a la mano de Lev y ofrece:

—Lo mismo va para ti, hermano.

Lev dice suavemente.

—Fugaku estaría orgulloso de ver en lo que te has convertido, Sasuke.

Noto un destello de dolor cruzar el rostro de Sasuke. Aunque lo cubre rápidamente. Nuestra comida ha llegado y ambos hombres se ponen de pie. Besan mi mano y me dicen que fue un placer. Luego ambos besan y abrazan a Sasuke.

Sasuke forma una pequeña sonrisa en mi dirección y comemos nuestras comidas. Es sin duda la mejor comida que he comido nunca.

Sasuke pidió pato para los dos. La carne es color rosa, húmeda y sabe a naranja, las verduras son frescas y cocinadas a la perfección y quiero lamer la salsa del plato pero creo que sería un paso en falso.

Charlamos sobre nada en particular cuando nuestros postres llegan y me aventuro en aguas turbias preguntando:

—Sasuke, ¿Quién es Fugaku?

Sasuke sonríe genuinamente. La primera que he visto en media hora. Responde en voz baja.

—Mi padre, nena.

Lo dejo así porque se ve más feliz ahora. Y la felicidad de Sasuke es mi felicidad.


Espero les gustaran.

No olviden Comentar.

Un Abrazo.

🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸