Su risa se apagó demasiado pronto haciéndolo sentir un poco histérico, decidiendo que necesitaba un antídoto para la poción de voluntad ¿O habían hecho un hechizo de esclavitud? Esa sería magia muy oscura y dudaba que fuera legal así que solo quedaba la primera opción.

Se pasó la mano por el cabello mirando hacia el rubio quien no había cambiado de posición, aun temblaba y sus ojos seguían llenos de lágrimas que se deslizaban silenciosamente por sus mejillas dándole un aspecto vulnerable pero también notó una ligera confusión en su expresión como que si Remus hubiera hecho algo que no tenía sentido.

El licántropo respiró profundo.

—Quédate quieto. — Ordenó suavemente, si era una poción lo que había hecho añicos su voluntad debería tener mucho cuidado hasta poder proporcionarle el antídoto. Lucius apenas asintió pero notó el estremecimiento como que si estuviera esperando que algo terrible sucediera. Negó con la cabeza y apuntó su varita hacia el collar para intentar abrirlo de nuevo, el rubio se tensó completamente y cerró los ojos pero hizo un gran intento para quedarse quieto, hasta podía decir que estaba intentando no respirar.

Remus se sintió frustrado cuando ningún hechizo funcionó, apenas había podido separar el collar de la cadena pero este se negaba a abandonar el cuello del patriarca.

Tal vez podía llamar a uno de los elfos, sí. Ellos le habían servido té mientras trabajaba ¡Necesitaba recordar el nombre de alguno!

Pasó su mano por la cabeza del rubio tratando de ser algo consolador sintiéndose un poco mortificado cuando el mayor se inclinó ante su toque antes de mirarlo con una adoración que hizo que casi se ahogara y quitara su mano como que si quemara.

¡Qué diablos!

— ¡Twinky! — Había escuchado a Malfoy llamarla tantas veces, se sintió apenas un poco más tranquilo cuando la elfina que conocía apareció. Ella lo miró con sus grandes ojos.

— ¿Si, amo? — La elfina ni siquiera miró a Lucius, solo lo miró a él.

—Yo no soy tu amo. — Se tensó completamente al sentir que el rubio se acercó, apoyándose en sus piernas como un amante o un gato que buscaba atención. Remus ni siquiera bajó la mirada sintiéndose demasiado asustado de con que expresión lo miraría Lucius.

¡El patriarca se sentiría tan furioso cuando volviera en sí! ¡Podía considerarse un mago muerto!

— ¡Si, usted es el amo! — La criatura lo miró asustada mientras temblaba.

— ¡No, es él! — Señaló a Malfoy esperando que realmente no hubieran hecho ningún ritual para traspasarle a los elfos o algo así ¡Ni siquiera recordaba lo que había pasado! ¿Habían estado borrachos? ¡Imposible, había sido noche de luna llena, ni siquiera debería estar ahí.

—Los esclavos no tienen elfos ni propiedades. — La elfina al fin miró hacia el rubio, con una mezcla de lastima y algo de resentimiento en su voz pero estaba demasiado bien camuflado. Lucius en cambio se encogió y se apoyó más en él, Remus no pudo soportar la presión y se sentó al borde de la cama tensándose completamente cuando el antiguo señor de la mansión casi se arrastró a su lado solo para apoyar su cabeza en su pierna como que si de un perro fiel se tratara.

—Trae el antídoto para la poción que tomó Lucius, por favor. — Pidió, sería gracioso una vez que saliera de esa pesadilla aunque tendría que escapar del furibundo rubio. Al menos era lo suficientemente bueno en Defensa como para salir vivo.

Pero esas palabras parecieron incorrectas, la elfina abrió los ojos asustada y Lucius dejó escapar un pequeño chillido.

— ¡A-Amo, por favor! ¡L-Lo hare mejor para próxima vez! ¡L-lo juro, por favor! ¡Sin la poción el dolor sería demasiado!

L-lo compensaré en la próxima luna llena ¡P-por favor! I-imploro tu misericordia… a-amo…— Malfoy había cambiado de posición demasiado rápido, inclinándose completamente frente a él agarrándose de los bordes del pantalón del mestizo y besando la tela mientras temblaba.

Remus no pudo evitar incorporarse para agarrarlo del brazo y obligarlo a pararse frente a él mientras él también lo hacía mirándolo con incredulidad. Lucius seguía suplicando, totalmente desgarrado mientras temblaba y sollozaba, diciéndole amo una y otra vez. Estiró su mano y acarició suavemente la mejilla del patriarca sin saber cómo reaccionar pero ese gesto pareció hacerle entender otra cosa al rubio quien dejó caer la bata y lo abrazo besándolo.

Casi al instante pudo sentirlo, la desesperación y la entrega en el beso, su forma de apoyar su cuerpo en él y las lágrimas saladas que lo volvieron a traer de vuelta en sí. Se separó sosteniendo a Lucius por los hombros sintiéndose culpable de haber disfrutado un poco del beso.

—No te haré tomar la poción, Lucius. — Murmuró suavemente, eso cambió la expresión del patriarca quien le sonrió de una manera que nunca había hecho antes de agradecer abrazándose a su pecho. Remus acarició su cabello dejándolo aferrarse sintiéndose confundido ante la alegría en la que agradecía una y otra vez repitiendo que era un amo tan bueno.

Volvió a sentarse en la cama sentando a su lado al rubio quien no parecía tener problema alguno con su propia desnudez. Notó que estaba más delgado de lo que recordaba, además esas cicatrices sobre la marca oscura no podían ser hechas en una noche. Parecía el trabajo de años.

Podía explicar su comportamiento con una poción que destruida la voluntad, la cual si existía debería ser completamente ilegal.

¿Pero cómo explicaba el comportamiento de la elfina hacia Lucius, el hecho de que lo había llamado esclavo y las cicatrices imposibles de hacer en un día?

Envolvió a Lucius con un brazo dejando que se presionara contra su costado. Cuando notó que la mano del patriarca bajaba por su pecho no pudo evitar sonrojarse y detener su mano, Lucius lo miró asustado, como que si temiera haber hecho algo especialmente malo pero Remus le sonrió con suavidad.

—Twinky, ayuda a Lucius a bañarse y cambiarse, por favor. Y envía otro elfo conmigo. — Ordenó, la elfina asintió e hizo aparecer una correa, Remus iba a quejarse de ello pero ella la enganchó al collar antes de hacer que Lucius mansamente la acompañara.

Esa imagen no pudo evitar impactarlo.

— ¿Amo? — Un elfo que también recordaba haber visto antes apareció a su lado.

—Necesito el antídoto de la poción de voluntad que se le ha suministrado al señor Malfoy. — Suspiró levemente mientras miraba la túnica que apareció sobre su cama. El elfo lo miró antes de hacer una pequeña reverencia.

—Su esclavo no está bajo ninguna poción o hechizo de esa índole. Fue domesticado con éxito. — Y aunque eso fue dicho con seriedad el elfo empezó a temblar y tirarse de las orejas — ¡S-si usted cree que no puede hacerlo mejor! ¡P-Pero por favor piedad para nuestro antiguo señor! — El elfo suplico pero pareció darse cuenta de cómo había llamado a Lucius y palideció, Remus notó el terror de la criatura quien empezó a golpearse la cabeza contra la pared.

— ¡Ey, ey! ¡Espera! ¡No te castigues! ¡Está bien! Lucius es tu antiguo maestro, lo sé ¿Desde hace cuánto no lo es? — Nada tenía sentido y lo que pensaba que ocurrió tenía mucho menos sentido. El elfo al fin dejó de golpearse y volvió a mirarlo temblando de pies a cabeza.

—Seis años, señor. Todo lo que era antes de él le pertenece, absolutamente todo. — Respondió la criatura con tono tembloroso.

— ¿Draco? — No pudo evitar preguntar por el chico notando la sorpresa en el rostro del elfo.

—El amito… ¡El chiquillo! ¡Ah! — Empezó a golpearse nuevamente contra la pared.

— ¡No te castigues y solo contesta! — Su voz salió más autoritaria de lo que esperaba pero se sentía demasiado aterrado sin saber exactamente qué significaba. El elfo se quedó petrificado y se echó de rodillas al suelo.

—Le pertenece al señor Potter, señor. —

— ¿La señora Malfoy? — Ni siquiera quería pensar en lo que eso significaba.

—A la señora Tonks, amo. —

—Solo ve y prepara el desayuno, por favor. Sirve una mesa para dos en el balcón. — Se sintió de pronto muy cansado, había visto al patriarca comer en el balcón varias veces así que supuso que estaría bien. Se puso la túnica y utilizó un hechizo para ver la fecha.

Estaba seguro que ni siquiera la noche anterior había sido luna llena.

Entonces ¿Qué era ese lugar? ¿Le había caído una maldición y ahora estaba dentro de su mente imaginando todo eso? ¿Y porque imaginaría a Lucius como un sirviente?

Si, a veces se había sentido algo enojado con el patriarca por ser odioso ¡Pero eso no quería decir que deseara que se volviera alguien que se comportara peor que un elfo domestico!

Tendría que buscar otras explicaciones, solo estaba claro que no estaba en la realidad, no al menos en la suya.

Aunque con suerte podía ayudar al patriarca en volver un poco en sí, tal vez solo tenía que esperar un poco y vería rastros de desdén o inconformismo.

Por Merlín, realmente esperaba con ansias verlo.

Caminó al balcón y se sentó en una silla, todo estaba servido. Miró los jardines notando que no eran los mismos.

No tuvo que esperar mucho antes de que Lucius volviera a aparecer, su cabello estaba ya seco y parecía bien cuidado pero era lo único que parecía cuidado. Aunque no había cicatrices en su rostro había marcas de todo tipo en su cuerpo, marcas que prácticamente gritaban que algo había pasado la noche anterior y muchas noches antes.

Apenas pudo evitar el sonido de sorpresa al notar que había grabadas unas "RL" en ambos muslos internos ¿Tal vez con un cuchillos? ¿O quemados en la piel? Tragó sin saber cómo sentirse.

El rubio parecía acostumbrado a sufrir un escrudiño antes de desayunar porque solo se quedó encogido en su lugar pero sin hacer amagos de cubrir más piel de la necesaria, solo una tela atada a su cintura tapaba lo esencial dejando su piel blanco y marcada al descubierto.

Se preguntó porque no se acercaba hasta que algo pareció tener sentido.

—Acércate. — Lo dijo de manera suave lo que lo hizo ganarse una mirada sorprendida de Lucius quien ladeó la cabeza confundido, de una manera que jamás haría el jefe de familia pero aun así dio pasos hacia él. Remus iba a señalar la segunda silla cuando Lucius se dejó caer de rodillas a su costado, acurrucándose un poco contra su costado una vez más.

El licántropo acarició su cabello pero Malfoy no alzó su mirada.

—Siéntate conmigo. — Pidió pero el rubio negó con la cabeza.

— ¡Oh, no! ¡N-No merezco tal honor! ¡M-Maestro, estoy bien! —

—Es tu mansión, Malfoy. — Susurró, sintiendo su propia voz temblar un poco. Lucius lo miró, cambiando su sonrisa por una expresión de dolor antes de volver a temblar.

— ¡Es solo tuya, Maestro! ¡Yo no tengo nada, no soy nada! ¡Solo estoy para servirte! ¡L-Lo juro! ¡S-Solo para ti! ¡N-No tengo nada, n-nunca trataré de apoderarme de nada! ¡Aprendí la lección! ¡La aprendí! ¡Por favor! N-No a la sala de recuerdos, por favor. — Él parecía temeroso y roto, como un gato cansado de ser golpeado y que se había dado por vencido. Remus acarició su mejilla con cuidado, el rubio volvió a apoyarse en su toque cerrando sus ojos, alzando sus manos y apoyándolas en él casi con adoración.

—No iremos a la sala de recuerdos. — Trató de calmarlo pero al notar que el temblor no iba a cesar se levantó y lo tomó en brazos, sentándolo sobre su regazo y rodeándolo con sus brazos. Tal vez así consentiría estar en la mesa.

Besó la mejilla de Lucius y este se acurrucó contra él, volviendo a murmurar que era un Maestro bueno, que era el mejor Maestro que había tenido, que debía agradecer cada segundo a su lado.

Remus suspiró y decidió callarlo dándole una galleta la cual fue recibida con la misma adoración. Mientras le indicaba que comer acarició el costado del rubio con suavidad, notando que algunas cicatrices eran los rasguños que dejaba el hombre lobo, las conocía demasiado bien porque él mismo las tenía en su cuerpo.

Sintió que un nudo se formaba en su garganta y no pudo evitar inclinarse y besar una cicatriz que estaba sobre el hombro del patriarca, este se tensó y lo miró casi confundido. Remus le devolvió la mirada con una sonrisa casi triste y Lucius prácticamente se pegó a él antes de besarlo.

Esta vez el licántropo lo dejó mientras acariciaba su cabello pensando que debería hacer ahora.


¡muchas gracias por leer!he estado escribiendo de No te metas con el lobo pero como estos son capítulos mas cortos salen antes :0
Cristine Malfoy: Me alegra que te interese :D
AnaM1707: Que bueno que te guste :3
Angeli Murasaki: Tal vez habría que llamar a los aurores ;0