Han pasado unas semanas desde que Lucius Mortifago volvió a su vida, dejó a Remus en su trabajo y está tratando de avanzar con Draco. Pero ahora es Remus quien terminó en otra línea tempora (no fue la mismo que Lucius)
Ahora estamos en la línea de Lucius Mortifago de "En otro momento, en otro lugar"
Se sentía adolorido y confundido, no sabía dónde estaba y sentía que el mundo se veía borroso. Era como la sensación que sentía hacía mucho tiempo luego de una luna llena, ese dolor penetrante y su cabeza palpitante.
— ¿Remus? — Ni siquiera reconoció la voz pero supo de quien no era, antes de siquiera pensarlo se levantó para atacar a la persona al notar que no tenía su varita pero fue una causa perdida. Adolorido y desarmado como estaba la oscuridad volvió a reinar para él.
Cuando despertó de nuevo estaba sobre una cama, parpadeó notando las paredes blancas pero al incorporarse notó que estaba encerrado en lo que parecía una celda. Llamó a su varita pero cuando esta no acudió trató de levantarse.
Miró furioso el lugar notando la ausencia de Lucius ¡Maldición!
La noche anterior había sido bastante normal ¿Cómo habían entrado a la mansión? ¿Qué había ocurrido? Faltaba una semana para su trasformación y aun así…
Bueno, no importaba lo que había planeado Harry. No podría quitarle la cadena a Lucius aunque intentara con todos los hechizos que conocía y el rubio no escaparía ni siquiera teniendo la oportunidad, debía estar bastante angustiado en ese momento porque después de todo ya no sabía manejarse solo.
Se acercó a las rejas y envolvió una con su mano, eran bastante fuertes y eran fortalecidas por hechizos.
Pensó en cosas extrañas que pasaron durante la última semana, el rasguño de Snape en su cuello que lo hizo ganarse un golpe. Si Sirius no hubiera estado ahí ese maldito no seguiría vivo.
¿Tal vez el encuentro fuera de horario con Harry? El muchacho había tolerado todo sin decir nada, se había tensado igual que una cuerda de violín. Pero era imposible que le hubiera dado algo, siempre revisaba que Harry tomara primero el té.
Ahora que sentía su cabeza doler y todo de cabeza reconocía que había sido un imbécil.
¿Cómo no lo había notado? ¡Snape había tomado su sangre bajo sus uñas al rasguñarlo! Justo el día de intercambio hacía siete días. Luego Harry vino a tomar el té un día antes del segundo intercambio del mes.
¿Qué poción le habían dado? ¿Una específica para hombres lobo?
¡No debió haber confiado en Harry! Ese niño estaba enojado de su comportamiento y aunque había cerrado la boca durante años al notar que Lucius pagaba sus quejas no quería decir que se hubiera dado por vencido.
También había subestimado el enamoramiento de Sirius por el maldito murciélago.
Bueno, como fuera. No podrían quitarle a Lucius mucho tiempo, a diferencia de Snape no había posibilidad de perdón para él. Había sido un mortífago, mintió para escapar de su primera detención y luego fue ayudado para escapar de Azkaban, Voldemort estuvo en su mansión y siempre había sido un partidario. El rubio estaba liado a él por el resto de su vida.
Por merlín, si no habían podido liberar a Snape que había sido un espía entonces ni en miles de años podrían liberar al rubio y si lo hicieran… no era como que si el rubio fuera capaz de vivir sin él.
— ¿Remus? — miró como la puerta que estaba a unos metros de las rejas se abría reconociendo a Harry enseguida pero lo sorprendió verlo más joven y menos lastimado de lo que recordaba. Las líneas de madurez no estaban en su rostro y su túnica de auror se veía un poco extraña en su rostro que aún era adolescente ¿Pociones para rejuvenecer? ¿Por ello había querido a Snape? Era algo tan banal que no podía creerlo.
Respiró profundo tratando de mantenerse neutral, atrás de Harry parecía haber un medimago que sostenía unos papeles mirándolo con cuidado.
El joven se acercó varios pasos con una confianza en él que lo sorprendió. Harry nunca se había mostrado tan feliz de verlo desde que se enteró de lo que era capaz de hacer.
¿Así que jugando al Auror bueno?
Patético.
Apenas estuvo a su alcance agarró su túnica y lo estampó contra las rejas, el muchacho abrió la boca sorprendido y sacó su varita con bastante rapidez pero no trató de soltarse, mirándolo con una gran confusión.
—¿Dónde mierda esta Lucius?— Preguntó, no estaba para juegos y no dejaría que Harry le viera la cara de idiota otra vez.
—¿Disculpa?— El chico parecía sorprendido, agarrando más su propia varita pero dudando en hechizarlo.
—Te mataré si no me dices que has hecho ¡Maldita sea, Harry! ¡Sabes que hablo en serio! ¡Devuélvemelo! — Alzó su voz pero Harry se escapó de su agarre pasándose una mano por el cuello, quedando fuera de su alcance. Remus gruñó frustrado y se agarró a las rejas, los ojos verdes del muchacho se oscurecieron con furia antes de salir de ahí.
—Señor Lupin, tiene que calmarse.— Dijo el medimago con voz amable pero no se acercó, Remus gruñó y trató de alcanzarlo dando un golpe a las rejas cuando no pudo.
—¡En cuanto tenga mi varita los asesinaré a todos si no llego a encontrarlo en su lugar!— Prometió.
—Sus ataques de rabia son por una poción matalobos mal hecha.— Empezó a relatar el hombre, lo que lo confundió.
—¿Qué?— Preguntó algo sorprendido de por donde estaba yendo eso ¿Lo estaban engañando? ¿En serio Harry creía que era así de fácil burlarse de él?
—Aún tiene rasgos y pensamientos de su parte salvaje, por ello debe estar aquí en observación en un par de semanas. No podemos permitir que lastime a nadie.—
—¡No se que diablos está hablando!— Exclamó ya fuera de sí.
—¡Acaba de atacar a Harry Potter! ¡Usted adora al muchacho, trate de recordar y concentrarse en ello! — Remus se rió ¿Adorarlo? Alguna vez, tal vez. Hasta que Harry decidió no estar de acuerdo en cómo manejaba las cosas.
¡Era demasiado ingenuo para alguien que había peleado en la guerra! ¿Cómo ese niño no podía entender? ¡Le habían quitado todo! ¿Qué importaba lo que hacía con Lucius? Él había sido el enemigo.
—¡Si no me traes a Lucius en este instante te mataré apenas salga!— Lo señaló pero enseguida trató de calmarse. Si no mostraba cuanto lo necesitaba todo iría mejor.
Harry no mataría a Lucius, no podría. Per no podía decir lo mismo que Snape.
¿Cuantas veces había dicho que Lucius estaría mejor muerto? No, la mascota de Harry no lo permitiría, Lucius era su padre después de todo.
—Trate de dormir y calmarse.— Recomendó nuevamente.
—¡Dile a Sirius que la maldita amenaza también va para él! ¡No soy estúpido! ¡No hay forma que no supiera!— No había pensado que fuera capaz, pero parecía que ya no podía confiar ni en su amigo.
—El señor Black está muerto. — El medimago lo miró desde la puerta justo antes de salir, eso lo hizo callarse abruptamente y no pudo responder hasta que la puerta se cerró.
¿Sirius muerto? ¿Por qué?
Frunció el ceño tratando de alejarse del sentimiento triste. Sirius era demasiado débil… si no dominaba bien a Snape él iba a terminar matándolo. No era una sorpresa.
Le gustaría poder decirle "Te lo dije" pero ya no podía.
Al diablo, cuando volviera a tener a Lucius todo estaría bien. Que Sirius no existiera no era un problema para él.
Estaba desayunando con su hijo cuando el auror entró, él ni siquiera se movió dejando la servilleta a un lado.
—Potter.— Siseó Draco mirando con cuidado al chico, Lucius no pudo evitar recordar la bonita pareja que eran en otra realidad.
Las veces que se habían cruzado eran fríos y cuidadosos con el otro, como una bomba a punto de estallar. Era increíble haber conocido una realidad donde se amaban y tenían hijos.
—Lucius Malfoy, se que Remus... Trabaja aquí la mayoría de los días. Si le hiciste algo te encerraré en Azkaban de por vida.— Los ojos verdes brillaban con furia mientras los señalaba con la varita.
Que estuviera solo quería decir que venía de una forma no oficial y eso hizo que Lucius lo ignorara para servir el té.
—Potter, mi padre sabe lo cuidadoso que debe ser con tu... Amigo— dijo la palabra casi con desdén.
—Draco, no hay necesidad de esto. Señor Potter, ayer y hoy su amigo no se presentó a la mansión poque fue luna llena.
Que trabaje aquí no quiere decir que lo quiera rondando mi jardín cuando es una bestia. — Dijo tranquilamente poniendo una mano sobre el hombro de su hijo. Harry había interrumpido un incomodo silencio pero podían fingir llevarse completamente bien mientras estuviera el Salvador al menos para evitar cualquier indiscreción.
—¡Alguien alteró su poción y ahora lo único que hace es pedir verte!— Harry trató de calmarse y respiró profundo.
—¿Perdón? — Lucius arqueó una ceja, Draco apretó los labios como conteniendo las palabras mientras se tensaba.
—¡Si eres el culpable no volveré a cometer el mismo error contigo, te pudrirás en Azkaban! — Prometió.
—No soy culpable, señor Potter. — Se preguntó brevemente que había pasado y porque a Lupin se le había ocurrido decir su nombre.
Sabía que se había acostado… con el otro "yo" pero desde que había vuelto habían hablado pocas veces. Ni siquiera sabía porque él mismo aún no lo había despedido.
—¡Tal vez un mortífago lo es! ¡Así que irás a verlo y decir que maldita cosa hicieron! —
—O si no ¿Qué, señor Potter?— Sabía que no estaba en posición de hablar así, pero no pudo evitar atacar de esa manera sabiendo que si sacaba su varita estaba perdido.
—Esto es abuso de autoridad. — Draco frunció la nariz alejando la taza de té.
—¡Lo único que quiere es verte! ¿A quien crees que apuntaran los Aurores? Registraran la mansión y no solo eso, registraran donde vive tu ex esposa, donde vive Draco ¡Todo! Si encuentran algo estas perdido.
Así que coopere, señor Malfoy.— Harry respiró profundo y miró a ambos rubios quienes compartieron una mirada.
—Permítenos terminar de tomar el té, iré en una hora.— Lucius mantuvo la mirada del joven y cuando al fin se fue agarró con más fuerza la taza hasta casi romperla.
—¿Fuiste tu?— Draco preguntó de pronto, sin mirarlo y como que si no le diera importancia.
—Draco, por supuesto que no. Iré a ver que le sucede y luego volveré.— negó con la cabeza.
—Si te meterás de nuevo en problemas no cuentes conmigo. Suficiente tengo ahora con mi apellido, no lo empeores por favor.—
—¿Extrañando a mi otro yo? Seguro fue más dulce contigo, ya se te paso la confianza que sentías por él. — No pudo evitar burlarse, no había sido un buen día. Una pelea inevitable había terminado con el frágil equilibrio que el cambio de universo había cambiado.
Ahora debía empezar de nuevo.
—Padre.— susurró levemente y ninguno de los dos dijo nada mientras terminaban de tomar el té.
Cuando Lucius se levantó para cambiarse e irse Draco volvió a hablar.
—¿Quieres que te acompañe?— La duda en la voz de su hijo apenas era notoria, pero estaba ahí.
Lo estaban intentado, ambos.
Sonrió internamente pero su expresión no cambió en su interior.
—Solo hasta cierto punto, entraré a donde este solo. Si es una maldición podría afectar negativamente.— Asintió antes de seguir caminando, sabiendo que cuando volviera Draco seguiría ahí.
¡Gracias por leer!Por clases y examenes,tendré que pausar mis historias hasta Abril :(
sof77: Si, complico bastantes cosas :(
Guest: Entiendo tu preocupación. Con Evitando Azkaban ocurrió que fue por otro camino que no planee y cambiar el final y su camino me cuesta bastante. Como NTMCL parecía seguir el mismo camino que en mi cabeza fue mas comodo seguir con él a pesar de sus capítulos largos. Pero ahora tengo clases, son más faciles los capítulos cortos de Orgullo (cuatro capítulos de esta, es uno de NTMCL)Tratare de seguir con todo. Gracias por leer :D (aunque ahora las tres se pausaran por dos semanas) y gracias por comentar
AnaM1707: Siii :D bueno, sería dificil para él ser así con Teddy al rededor.
Angeli Murasaki: Necesitamos psicologo urgente XD
nayre: Lamento haber tardado :(
DiVaMV; tratare de seguir pronto :D pero estoy un poco complicada.
